Los personajes y la historia pertenecen a Suzanne Collins, solo que ... no me gustó el final, me quede con ganas de algo diferente, por eso lo inventé. Dialogos y situaciones los inventé (algunos, claro esta). Esta siendo publicada por mi en P.F. con este mismo nick. En ningun otro portal. Espero que os guste. - Lemon en algun momento y Spoliers
Frente a frente
La música llena la habitación con sus notas lentas y suaves, me gusta oir música mientras cocino, me gusta ese desgranar palabras hablando al aire evocando la realidad desde un eco que se va perdiendo pero que permanece un instante.
Tal vez es intuición,
Pero hay cosas que no se preguntan
Como en tus ojos, veo mi futuro en un instante
Y aquí va,
Pienso que encontré a mi mejor amiga
Se que eso puede sonar
Mas que un poco loco
Pero creo que…
Sabía que te amaba antes de conocerte
Pienso que te traje a la vida desde un sueño
Sabia que te amaba antes de conocerte
He estado esperando toda mi vida
No hay rima o razón
Solo el sentido de que estoy completo
Y en tus ojos, yo veo
Las piezas perdidas que estoy buscando
Y pienso que he encontrado mi camino a casa
Se que puede sonar
Mas que un poco loco
Pero creo que
Sabia que te amaba antes de conocerte
Pienso que te traje a la vida desde un sueño
Sabia que te amaba antes de conocerte
He estado esperando toda mi vida
Miles de Angeles bailan a tu alrededor
Estoy completo ahora que te he encontrado….
Sabia que te amaba antes de conocerte
Pienso que te traje a la vida desde un sueño
Sabia que te amaba antes de conocerte
He estado esperando toda mi vida
- Pon algo más movido ¿no?, ya que tienes acceso a la biblioteca del Capitolio podrías animar algo el ambiente, esta música me pone triste.
- Haym sólo dos cosas, una estás en mi casa y la segunda me apetece oír esta música –
- amor, amor, ¿no tienes suficiente con el que os dais cada noche? –
Ni siquiera me molestaré en contestarle a esa pregunta, después de meses compartiendo vecindario la realidad es que ya no nos afectan sus puyas, sólo sonrío y sigo cortando las zanahorias – esta música forma parte de mi "secreto" para conseguir que la comida sepa bien , además deja de entrar de sopetón en nuestra casa – sin mirarme se sienta en el taburete y toma un trozo para llevarlo a su boca, la verdad es que sus hábitos son bastante más saludables y eso que Johanna no es la típica ama de casa que cocine platos complicados pero ellos se divierten saliendo a comer al negocio de Sae o simplemente invadiendo nuestro hogar – cualquier día Katniss te va a disparar pensando que eres un ladrón –
- Nah… un ladrón intentaría entrar en silencio – se queda pensativo un momento – bueno en realidad un ladrón jamás entraría en vuestra casa, tu mujercita da demasiado miedo -
- Ja, ¿y yo no?, soy muy fuerte – digo levantando el brazo para hacer aparecer los bíceps, me gusta hacerle rabiar recordándole su baja forma –
- Ah pero todo el mundo sabe que eres incapaz de hacer daño a nada vivo –
Me quedo pensativo un momento – cierto, incluso a ti no he podido estrangularte y eso que me crispas los nervios.
- oye Peeta – me mira ahora fijamente - ¿Cuándo vas a pedírselo?
- ¿pedir que? –
- Que se case contigo, no te hagas el tonto, lo estás deseando –
- bueno, eso no es importante – pero si es cierto que quiero hacerla mi esposa, me gustaría celebrar el tueste con ella – además ella está cómoda así y no quiero forzarla, ya sabes que nunca quiso casarse.
- Ya, pero eso era antes – me mira fijamente tras esos ojos vivaces ahí seriedad – ahora, creo que a ella también le gustaría casarse contigo – levanto una ceja sorprendido por el comentario – además eres tu Peeta, y estáis locos el uno por el otro, ¿Qué hay de malo en una ceremonia intima? , a nadie le importa, no es para salvar apariencias, solo es… que tu quieres hacerlo ¿no?
- ¿Y tu? ¿has pensado pedirle a Jo que se case contigo? – espeto rápidamente evadiendo la pregunta
- Oh, pues creo que antes de marcharse intenté que me llevara con ella, y algo se me escapó
- ¿Cómo algo, y como que se te escapó?
- Pues estábamos en la cama después de una noche de memorables juegos eróticos y de amor arrebatado, claro que como yo últimamente no quiero desperdiciar el tiempo y siempre…
- Haym, Ya vale, céntrate en la pregunta, además te he dicho mil veces que no me cuentes tus andanzas en la cama con Johana.
- Pero es solo un intercambio didáctico así yo te enseño y tu me devuelves el favor, - esto es increíble, no tiene vergüenza – la verdad es que siento mucha curiosidad por tus técnicas.
- Olvídame, no me cuentes nada, no quiero saber nada, vete a casa ya…
- Eres un soso
- No es cierto, eres como un niño a veces, ya te he dicho que no hay intercambio que valga… ¿quieres contarme que dijiste a Jo o no?
Su frente se arruga en una mueca pero al final consigo que se enfoque en la respuesta – Pues le ofrecí hacer de ella una mujer decente.
El vaso entre mis manos casi se va al suelo, abro los ojos como platos porque no puedo creer tal falta de tacto, bueno es Haymitch si… pero le hacía más hábil – Pero , Pero, pero ¿Asñi tal como suena? – él asiente y yo no soy capaz de articular - ¿como se te ocurre semejante cosa? Seguro que pensaste q como ella es una vencedora y siempre se ha mostrado dura, no es una mujer.
- Pues… la verdad pensé que esas cursiladas no le interesaban.
- Ya, igual no las cursiladas, pero un poquito de romanticismo… Por Dios Haym ¿y que te dijo?
- Decir, no dijo mucho pero de una patada me mandó al suelo y… nuestra noche terminó conmigo durmiendo en la habitación de invitados.
El ataque de risa es inmediato, estoy en lo cierto en cuanto a JO. – Te lo ganaste-
- oh ya sabemos que soy un torpe en estos temas pero ¿y tú? Aún no has respondido a mi pregunta
Bajo la cabeza algo serio al final no tendré más remedio que contestar – si, en realidad me gustaría mucho que ella me aceptase de la misma forma que sus padres se aceptaron – tuerzo una sonrisa forzada – no sé si la ceremonia de mis padres fue igual pero… su madre dejo la comodidad de su casa para seguir al padre de Kat, debió requerir mucho amor por su parte así que me gustaría mucho hacerlo algún día, pero – mientras retomo mi trabajo cortando las verduras le miro sonriente de nuevo – eso no es algo que quiera discutir en este momento y mucho menos contigo ¿está claro?, ¡Cotilla del demonio! Te estás volviendo como una vieja alcahueta ¿sabes? .
- Ya te dije una vez que aun no llegan revistas para entretenerme, me aburro y esta música me pone melancólico, me hace recordar a Jo… la echo mucho de menos.
- Haym, por favor no seas exagerado, si solo lleva fuera una semana, esta noche vuelve, mejor piensa en darle una buena bienvenida y enmendar tu error, al fin y al cabo es ella la que intenta hacer de ti un hombre honrado.
- oh eso, si, tienes toda la razón tranquilo lo tengo controlado, probará una rica cena –
- ¿Hablaste con Sae?
- No.
- ¿entonces?
- estoy hablando con el mejor cocinero de la zona, esta noche cenamos en tu casa.
Me lo temía - ¿Qué? , ni hablar, Katniss ha estado cazando esta mañana y la tarde la ocupó en la panadería, queremos tranquilidad.
- Pues entonces hecho, ¿Qué más tranquilidad que estar acompañados, así no os pondréis a arrancaros la ropa sobre la mesa y cenaréis en condiciones.
- Nosotros siempre cenamos en condiciones además, tranquilidad y Haymitch y Johana no son palabras que puedan ponerse juntas en la misma frase sin que ardan ¿entiendes?
- ¡Venga! No seas desagradable hazlo por esta vez –
La puerta de la cocina se abre dejando paso a mi preciosa chica de ojos grises que seguramente ha venido corriendo porque sus mejillas están arreboladas, cada día que pasa no consigue mitigar ni un poco la sensación de milagro que me llena cuando estoy con ella, trayendo a mi memoria los últimos versos de la canción que escuchaba antes.
Sabía que te amaba antes de conocerte
Pienso que te traje a la vida desde un sueño
Sabia que te amaba antes de conocerte
He estado esperando toda mi vida
- ¿Hacer que?
- Bueno, en realidad estoy preparando un guiso con los conejos que trajiste esta mañana – en el fondo la cara de Haym cuando suplica puede conmigo, es cierto si los ladrones vienen temerán a Katniss más que a mí, nuestro mentor me mira y parece que sabe que estoy pensando porque sonríe bajando la vista a la mesa – he pensado que podríamos invitar a nuestros vecinos a cenar con nosotros por esta noche.
La cara de Katniss no cambia de expresión pero asiente – oh, claro, es cierto Johana vuelve esta noche, no estaría bien que se fuera a dormir sin cenar - esto me escama, Katniss tiene algo en mente y es algo que no quiere que yo sepa, pero imagino que será una sorpresa, últimamente apenas está en casa, llega después que yo pero no consigo saber a dónde va en ese tiempo, es probable que ella quiera hacer algo especial así que pienso pasar por alto todo ese misterio que lleva entre manos.
- ¿seguro? – preguntamos al unísono Haym y yo –
- ¿Qué pasa? ¿tan raro es? Jo es mi amiga por muy molesta que pueda llegar a ser, y no es culpa suya que su proyecto de novio no sepa cocinar ni un huevo hervido, ese mérito es todo de él.
- ¿Tú también la echas de menos no? – Ambas se hacen mucha compañía desde que la morena vive en el distrito, incluso los progresos que hace JO con su miedo al agua tiene que ver mucho con esta relación.
- Es una buena cazadora, es más divertido cuando está conmigo – su mirada se hace algo soñadora y pienso que quizás está recordando el tiempo en que ella cazaba con Gale, yo nunca he sido capaz de ser de gran ayuda soy demasiado ruidoso.
- Entiendo, entonces… estofado para cuatro.
Haym se levanta con una gran sonrisa de niño que ha conseguido lo que quería – Bien, y ahora Preciosa… por favor cambia esta música – Katniss le mira
- Ni hablar, me gusta esta música – sonriendo se acerca a mí y me rodea por detrás con sus brazos – y a ti también ¿cierto? – susurra cerca de mi oído dejando que su aliento resbale hasta mi cuello y erizándome el vello de la nuca.
Le devuelvo la sonrisa mientras la de Haym se borra de golpe – Anda Kat, te ayudo a preparar la mesa –
- Hum que raro ¿tu ofreciéndote a ayudar? – ríe Katniss - ¿Dónde está nuestro vecino? ¿Qué has hecho con él? clon defectuoso.
- Prefiero ayudar a presenciar de nuevo una de vuestras melosas escenitas – su cara es de fingido temor.
- Lo que pasa es que estás celoso – comenta Kat
- Y vosotros no tenéis compasión de un pobre solitario como yo –
- Venga, preparemos todo – Katniss me besa en los labios antes de salir empujando a nuestro vecino hasta el salón y gira la cabeza para giñarme un ojo y hacer un curioso y pícaro gesto con sus labios.
Sigo removiendo distraído la cuchara dentro de la olla, quiero hacerlo, quiero pedirle que sea mi esposa, ya es mi mujer estos meses han sido de constante lucha contra los traumas y de increíblemente apasionado amor y contacto físico entre los dos, hemos aprendido cada parte de nuestro cuerpo, nuestros músculos ejercen siempre la fuerza necesaria, la elasticidad precisa, Katniss y yo somos verdaderamente uno, hablamos tumbados uno junto al otro después de hacer el amor de cosas sencillas porque nuestra vida cada vez es menos retorcida, menos temerosa, de pronto el expresar como se siente la textura de sus labios o que ella me cuente como le gusta saborear mi piel se han convertido en los temas más importantes de nuestra existencia.
Nos hemos dedicado a nosotros y nos hemos dado cuanto tenemos, el día que por fin entró en mi estudio la encontré llorando y tuve miedo, los cuadros de los juegos son brutales, descarnados, apoyados en las paredes cubrían de horror toda la habitación, por mucho que hubiésemos avanzado en nuestra relación, por mucho que hubiésemos pasado con ataques y pesadillas, no creí que quisiera mirarme a los ojos después de ver incluso los que uso para la terapia, su rostro retorcido y deformado, rabioso, quemado, odioso, mutilado, acuchillado hasta la saciedad para exorcizar mi furia. Debió ser terrible para ella levantarse después de estar juntos, después de las caricias y el placer, de los besos y palabras dulces , ¿Cómo podría borrarse de su memoria que en cualquier momento podría recibir el mismo trato que las telas?.
Allí de rodillas y junto a ella lloré todas las lágrimas que no creí tener, tirité por el miedo que no recordaba sentir, mi seguridad en lo nuestro se desplomó de pronto y cayó sobre mí como un rayo.
Katniss se levantó sin decir nada, ni siquiera me atreví a levantar la vista solo sus pasos y el roce de las telas me dijeron que ella estaba cubriendo la infamia.
- Peeta– de rodillas de nuevo sostuvo mi cabeza entre las manos enmarcando mi cara y secando las lágrimas con sus besos – no te tengo miedo – ella ya puede comprenderme, puede leerme ahora y lo supo, mis sentimientos estaban al descubierto.
- ¿no me odias? , es una ironía pero ¿no odias como yo el que tenga que destrozar tu imagen justo para no dañarte?, por qué yo… me odio a mi mismo en esos momentos pero, no soy capaz de cambiarlo y … aunque me sienta miserable no puedo alejarme de ti, arriesgo tu vida todos los días, no es justo, vete y aléjate de mí porque yo no puedo hacerlo.
- He dicho que no tengo miedo – sus ojos grises me miraron con una ternura inaudita como siempre me mira cuando estamos juntos, como siempre soñé que me miraría – una imagen no es nada, los actos son lo que importa y para mí, sin ti no tendría nada, luchas por mí y yo quiero estar contigo…, además tu no solo eres esos cuadros.
Sonriendo levemente se acercó al caballete que presidia la habitación y tiró de la sábana que lo cubría al instante el retrato de Prim apareció con su sonrisa brillando entre las flores blancas, la acuarela que pinté cuando llegué al distrito y esa fue la última barrera, la última explicación al porque me había elegido a mí, siempre, por mi mirada, por mis ojos sobre las cosas, por mi forma de enseñar las cosas que veía sacando toda la belleza que llevan dentro, por la expresión del amor, en mis cuadros. Lloró y yo la dejé llorar, me abrazó y la dejé hacer sosteniéndola como siempre he querido, oí de su boca un gracias susurrado por devolverle la memoria de su hermana, no solo su aspecto estaba en el cuadro, su alma llenaba la tela y la habitación.
- eso no es todo – al lado el otro cuadro, suyo, nuestro, cuando quedó al descubierto su cuerpo desnudo en la cama apenas pudo pronunciar palabra lo miró atentamente mucho tiempo como si no pudiera creer el detalle del dibujo aun cuando nuestros encuentros son a oscuras o evitando su cara, pudo reconocer la caricia y el momento.
- Alguien capaz de hacer algo así nunca me haría daño - ese día me sentí uno con ella a mayor nivel abierto en canal todo lo que soy, todo lo que veo bueno y malo; al fin entró en mí por la puerta grande y me aceptó, al fin se abrió para mí completa y descuidadamente, reconociéndome como su refugio, su seguridad ofreciéndose a mi igual, porque yo ya la había aceptado hace mucho tiempo.
Si, pronto será el día, la puerta se abre y la mano de mi mujer me hace salir de la ensoñación del recuerdo.
- Uh, chico del pan, vuelve a la tierra te necesito o Haym me volverá loca de verdad –
- Tranquila ya está terminado solo falta poner algo de pimienta y… - dicho y hecho – perfecto, ¿A qué hora llega Jo?
- Pues Haym va a salir a buscarla ahora mismo –
La atrapo por la cintura y la llevo contra la mesa acercándome a ella con intensidad, mis labios rozando los suyos - ¿crees que tenemos tiempo? – la deseo – te deseo.
Con las manos en mi nuca acerca su cara a la mía y el tono gris de sus ojos sube de intensidad antes de besarme su lengua acaricia la mía con pericia adquirida por la práctica, muerdo con suavidad y ella gime elevando sus piernas en torno a mis caderas – SI nos damos prisa, quizás.
- Hummm – me quejo – sabes que contigo olvido las prisas y el tiempo.
- Entonces déjate llevar – es curioso que mientras apago el fuego de la cocina, otro fuego encendido necesita mi atención, removerlo en su justo punto, avivarlo hasta la consunción conservar prendidas las ascuas para que pueda seguir ardiendo.
Levanto su vestido arrastrando mis manos bajo la tela suave, desde casi los tobillos hasta la cintura, sin dejar de besarla y morder sus labios, el encaje que cubre su sexo es tentador a mis dedos, y mucho más los lazos que lleva a la cadera tan fáciles de soltar.
El leve tejido que cubre el acceso a su cuerpo cae al suelo mientras con gestos ligeros ella invade mi pantalón, abriendo el botón y deslizándolo hasta abajo junto con los boxer, mi hombría se yergue deseosa de estar en su interior – Tómame – la sola palabra basta para que me quede en blanco, solo su piel y su voz penetran la coraza de mi deseo y mi ensoñación.
La poseo con fuerza ocupando su húmedo interior y arrancando un grito de su garganta, seguido por el sonido de nuestras respiraciones, jadeando con la boca pegada a su cuello mientras intenta reprimir los gemidos que pugnan por salir, ajenos a todo lo que no seamos nosotros, así, de esta manera sin despojarnos más que de la ropa justa puedo hacerla mía, mordiendo su cuello y agarrándome a su cabello castaño tirando hacia atrás de su cabeza para exponerlo al máximo para mi paseando mi lengua por el hombro que deja caer la camisa a un lado castigándolo por excítame más y más.
Y siempre su calidez, su fuego esa sensación de estar atrapado al borde de un precipicio donde no te importa caer donde una corta muerte espera llena de placenteras promesas y te acercas más y más y empujas dentro y vuelves a inquietarte cuando la parte más intima de su acogedor cuerpo me acaricia hasta que ya no podemos más – mírame – pido como siempre – mírame Katniss – sus ojos grises se tornan como el ónice y reflejando la luz parecen arder.
- Te quiero entero, dame tu todo Peet –
Y se lo doy ¿Qué puedo hacer sino morir con ella? Morimos de placer en un instante que nos hace temblar a ambos extasiados ante la potencia de nuestro deseo, un beso… cálido, dulce, entregado desgrana sin palabras el sentimiento del amor que nos damos aun en la posesión más ciega.
- Te quiero, nunca pensé en nadie más que en ti – se que se refiere a su mirada cuando hablo de cazar con Jo... , ¿entonces en que pensaba?, no importa ella me contará cuando sea el momento -
- Te…
Las voces llegan hasta nosotros antes de que pueda terminar la frase, acabando con la intimidad.
- Katniss… - Es Haym llamándonos aunque su voz es rara. Nos miramos entre sonrisas de picara travesura sin notar el tono urgente en ella.
- Shhhsss – susurro mientras intentamos acomodar lo más rápido posible nuestras ropas con manos ahora más torpes y aun algo temblorosas por el rápido e intenso encuentro que acabamos de compartir, preguntándonos con la mirada, como es posible que el tiempo haya pasado tan rápido.
Apenas hemos terminado cuando me adelanto para dejar que Katniss se arregle la melena maltratada por mi pasión - ¿Qué pasa? Algún fuego ¿pasó algo con Jo? .
Me mira fijamente y sus ojos derivan de mi persona a la puerta y de nuevo a mi posición, inconscientemente hace un gesto con su mano en la cabeza para indicarme el revuelo que debe ser mi pelo y con una sonrisa lo atuso acercándome a la entrada con curiosidad.
Dos figuras están paradas frente a mi ahora, ambas con la cara muy seria Jo y quien menos esperaba encontrar… - ¿Gale? -
La figura masculina más alta que yo se acerca a la luz donde puedo ver cuánto ha cambiado, la piel aceitunada está algo más oscura imagino que por el sol y las patrullas, se le ve más grande que antes pero también más delgado, incluso con una ligera barba que le hace parecer mayor de lo que realmente es, pero si algo me impresiona son sus ojos, hay confusión pero también determinación en esa mirada.
- Hola Peeta.
Miro a Johana como buscando una explicación –Nos encontramos en la estación – dice bajito a modo de algo que puede parecer una excusa. El silencio empieza a ser incómodo cuando alguien más se une sin avisar.
- Jo ¿Qué tal tu viaje? – Katniss sale de la casa sin ser consciente de la situación aun viene atando su trenza y mira al suelo - ¿Quién vino contigo? – pregunta curiosa levantando la mirada, solo para quedar como petrificada ante el soldado que la mira fijamente.
- Hola Katniss
- ¿Qué haces aquí? – pregunta seca.
- Quiero hablar contigo, quiero…
- No tenemos nada que hablar, ya te lo dije una vez…
Gale me mira directamente como buscando mi apoyo – Kat, tranquila – la tomo de la mano y la pongo a mi lado para que no huya de nuevo de la realidad que tiene que enfrentar – algún día tienes que hablar con él.
Ella me mira enfadada, como si la estuviera atacando, como si ahora el nuevo enemigo fuese yo – No me obligues Peeta, no me quedaré a solas con él.
- Kat, eso no será necesario si tu no quieres… pero, deja al menos que hable, solo escúchale – me mira sin decir nada y tomo una dura decisión - Gale entra, entrad todos vamos a cenar, ha sido un largo viaje el que habéis hecho.
Katniss se gira lanzándome una mirada inexpresiva que me duele más que si me diera una bofetada pero no puedo negarme a mí mismo y es lo que tengo que hacer, lo que ella tiene que hacer antes o después y ahora estamos aquí. Antes de entrar Gale me sujeta de la muñeca.
- Gracias
- No tienes porque Gale, pero tu no deberías haber vuelto sin avisar.
- No pensé que fueras tan mezquino Peeta, no podía esperar, tenía que explicarle a ella, antes … antes de que la separes completamente de mi.
- ¿mezquino? , Piensas que soy mezquino y que la he separado de ti yo nunca he pretendido que te odie, jamás le prohibiría hacer nada, si ella hubiese querido verte la habría ayudado
- Si, la sacaste del capitolio sin darme opción para cuidarla, para hablar con ella y pactaste una sentencia en la que ella está obligada a permanecer aquí.
No puedo creer que me diga eso - ¿en serio? ¿es cierto lo que estoy oyendo? Ha pasado casi un año de eso – le miro directamente a los ojos aunque es más alto que yo ahora está ligeramente encorvado, como decaído pero no puedo sentir lástima por alguien que me acaba de enfurecer – la saque del capitolio porque querían acabar con ella, trabajé para recuperarme, para volver… la traje aquí porque estas son sus raíces, sus recuerdos más profundos están en el distrito y ¿Dónde…? – iba a preguntar le donde estaba él pero me arrepiento a tiempo - no es momento de echarnos en cara estas cosas, no somos niños, tu lo sabías, lo supiste desde aquel día en el sótano del capitolio.
Gira la cabeza de un lado a otro – Aquello fue una situación especial, no creí que ninguno de nosotros saldría con vida de aquel horror y después entré en shock, las bombas, el fuego, Prim, todo se tornó confuso para mí y tú te aprovechaste.
- ¿Qué yo me aproveché? , Gale ¡estaba enfermo!, envenenado, quería matarla, tuve que luchar mucho para no ser un peligro y poder volver.
- Pero ahora también eres un peligro.
Está atacando mi más profundo temor – No lo soy, ambos estamos trabajando en ello.
- ¿en serio? He oído hablar de las técnicas de tortura que te aplicaron… jamás te vas a recuperar.
- Puedo controlarlo, Katniss y yo… juntos.
- Ah, la pareja al fin está unida, llegué tarde ¿no?
- Déjalo Gale, no quiero discutir, te estoy ofreciendo mi casa, mi hospitalidad incluso en contra de Katniss, acéptala y olvida lo pasado.
- Yo tengo que olvidar… pero no puedo olvidar, quiero…
- ¿Qué quieres?
- Tener una vida, quiero tener tu vida aquí en el distrito con ella.
- Eso es imposible, Katniss y yo estamos juntos hace tiempo – con una mirada se que entiende la implicación de mis palabras – Tu ya tienes una vida, eres un capitán respetado, joven, con futuro prometedor.
- No es lo que quise.
- No te mientas a ti mismo Gale, si lo querías, lo querías todo, derrotar al capitolio ser alguien, tener a Katniss.
Su mirada se enturbia por momentos él sabe perfectamente que no hay excusas que todo lo que me ha dicho es solo lo que se ha estado repitiendo a sí mismo para justificarse pero no es verdad, tan parecido a Katniss – Lo siento tanto, siento haber sido un cobarde con ella, cada día lamento lo que pasó con Prim ¿Cómo pude dejar que me engañaran?.
Pongo mi mano en su hombro en un intento de consuelo que se que es inútil, las oportunidades desaparecen si las dejas pasar, y él lo sabe, aunque en mi interior creo que está equivocado, no es que su oportunidad pasase es que no le correspondía a él tomarla, simplemente el destinado fui yo – Gale tienes una vida por delante, solo intenta vivirla - me mira con incredulidad – se que ahora piensas muchas cosas pero solo entra en casa y cenemos, habla para ella, aunque no te responda no importa solo intenta recuperar a tu amiga.
No muy convencido con mis palabras se deja guiar con aire de derrota a la casa donde la mesa está servida y dos pares de ojos nos miran con curiosidad, no sé si han oído nuestra conversación, probablemente partes de ella porque aun hablando normal la puerta estaba abierta. Nos sentamos despacio para dar comienzo a un extraño ritual de silencios donde solo se oye el tintineo de los cubierto al golpear los platos, mi mirada no se separan de Katniss que tiene la suya fijos en el plato con movimientos lentos ella va tomando la cena, sus nudillos están blancos y tensos temo que no pueda aguantar y estalle.
En un segundo y por sorpresa suelta los cubiertos y sin volverse hacia a mi siquiera encara a Gale - ¿Cómo no pudiste darte cuenta?
- Yo – comienza decir él
- ¿Cómo no viste tu propia trampa cuando fue tan fácil para mí? , siempre estabas con ellos, elaborando planes de ataque, estrategias, ¡Maldita sea Gale! -
- No lo sé - suelta los cubiertos cabizbajo – en realidad no lo sé Kat, probablemente me cegaron las ganas de acabar con todo el maldito capitolio y ellos no me contaban todo, yo ansiaba salir a la batalla, participar con mis propias manos de la caída de esa gente, había reuniones secretas..., fui un peón más.
Las lágrimas brotan de los ojos de Katniss y tomo su mano apretándola para darle mi fuerza, todos lo fuimos, marionetas puestas a bailar un ritmo macabro, ella me mira impertérrita pero no la suelta con los labios modulo en silencio – tranquila – y parece serenarse aun sin dejar de llorar.
- Yo también quería hacerles pagar por todo, pero…- se calla de repente como tomando fuerzas – perdona Gale.
Lo supe desde ese instante, todo lo que hablamos entre nosotros, ella ha estado meditando todo durante este tiempo, los ojos se vuelven a ella sorprendidos mientras Kat me mira y yo le sonrío antes de que siga – he estado culpándote todo este tiempo cuando en realidad me culpaba a mí misma, me cegué, no quería la responsabilidad de haber fallado.
- Tu no fallaste Kat.
- Fallé, siempre quise proteger a Prim, proteger a Peeta… y protegerte a ti y al final no pude hacerlo.
Todos comprenden por fin lo que yo ya sabía, ella siempre se sintió responsable de todo, de la guerra, de todas las muertes, desde la primera arena, siempre se sintió culpable por su desafío y nunc a lo sacó fuera – Entiendo, pero no puedes culparte por eso – Gale la mira ahora sereno – habría sucedido de una forma u otra Kat y en las guerras la gente muere todo es horrible todo es sufrimiento.
- Pero ahora la gente es libre para vivir – Johana interviene mirando a Haym – somos personas de nuevo.
- Lo sé – afirma Kat – sólo no quise verlo nunca así, siempre lo tomé como algo personal que solo tenía que ver conmigo, hasta que alguien me enseñó a mirar – sus ojos se clavan en mi cara y no los evado – Peeta me hizo ver que algo bueno puede surgir de la miseria y del horror, el es mi esperanza en un futuro mejor, siempre lo ha sido, quiero darte las gracias por ir a por él.
- Habrías muerto sin él – medio afirma y medio pregunta temiendo la respuesta que ya sabe –
Asiente – sin duda, cuando creí que le había perdido busqué morir, no podía vivir sin él – todos los que estamos allí somos conscientes de la veracidad de sus palabras Haym baja la vista avergonzado porque por un momento él fue capaz de consentirlo, cuando yo la paré. Pero solo nosotros tres conocemos esa última verdad, ese último intento y quedará siempre enterrado en nuestra memoria para no salir jamás.
- Entonces, nunca tuve una oportunidad – susurra Gale –
- Nunca – asevera Kat volviéndose a mirarle – siempre fuiste como mi familia y aunque en algún momento pude darte esperanzas, solo estaba confundida tú eras mi amigo, mi apoyo en los días malos representabas el que todo volviera a ser como antes – un amago de sonrisa hacia él se dibuja en sus labios – pero nada podría ser como antes porque Peeta siempre estuvo aquí – su mano señala su pecho – muy dentro desde el día que le conocí.
LA sonrisa de Gale ahora es de comprensión y asentimiento – bien… ,-
- Si, bien –
- Ahora eres feliz –
- Más de lo que merezco –
- Lo mereces todo –
- Entonces lo tengo todo – termina Kat.
Gale sonríe bajo unos ojos tristes, aunque pienso que al final se han dicho todo lo que necesitaban oír para cerrar su ciclo.
- Terminemos la cena, hay tiempo para hablar después – le pido.
- Si, la verdad tengo hambre – dice Haym intentando distender el ambiente que no es tan tenso pero tiene y ligero halo de tristeza en él – Por cierto Jo ¿Cómo están Annie y el niño?
- oh muy bien crece sano y fuerte y tu madre me manda besos para ti Kat -
Poco a poco la cena va terminando, algunos comentarios ayudan a que no parezca un funeral pero lo importante ya está dicho, más tarde con todo recogido y sentados frente a un café todo se relaja un poco, Gale está destinado en el distrito dos una de las zonas más difíciles para el nuevo gobierno, pero poco a poco el espíritu de nueva unidad se va implantando en él. Todos pensamos que su carácter recto aunque justo puede ayudar bastante a normalizar esa zona. Incluso Katniss interviene en la conversación negando con rotundidad cuando Haym insinúa que debería promocionarme en la política, aunque ella sabe que jamás tomaría esa resolución.
Después de una pacífica charla Jo y Haymitch se retiran a su casa y Gale declina la oferta de quedarse en la mía que aunque vacía se encuentra perfectamente habitable.
- No es necesario, tengo un billete para dentro de dos horas, dormiré en el tren en realidad no esperaba poder hablar con Katniss – hace una pausa para mirarla con nostalgia y luego me mira a mi - Gracias Peeta... por todo – y honestamente creo que es sincero – lo que te dije antes, perdona.
- Lo olvidé - respondo seriamente.
- Kat, ¿crees que podríamos volver a ser amigos? –
- sinceramente, no lo sé Gale –
- Al menos eres directa – comenta él sonriente – pero no me odies por favor.
Ella le mira fijamente – No te odio pero aun no estoy preparada para más.
- Lo entiendo – nos mira con algo de envidia - hazla feliz y perdona lo que he dicho antes, todo lo que dije antes – me dice y yo asiento
- Ella es mi prioridad – contesto – gracias por salvarme, gracias por charlar conmigo cuando mi mente se envenenó – todos tenemos cosas que olvidar pero también tenemos buenos recuerdos, de esos momentos en que una mano tendida o una voz, cambiaron el rumbo de nuestra vida.
Con un gesto de la mano se despide de nosotros perdiéndose en la oscuridad, la chamarra larga estilo militar que porta revolotea alrededor de sus piernas, mientras Kanitss me coge de la mano y me lleva dentro de la casa.
- Siento mucho no escucharte Kat – le digo nada más entrar –
- Bueno, siempre haces igual – comenta sin girarse, dejándome perplejo – siempre me ofreces la situación y luego me dejas elegir, lo acepto cada día desde que vivimos juntos.
Acercándome a ella la abrazo por detrás besando su cuello con suavidad. - ¿Estás enfadada?
- No – dice simplemente – yo nunca hubiera dado el primer paso – se vuelve hacia mí y me mira fijamente - eres mi mentor y el mundo es mi arena, somos un equipo ¿no?
- Lo somos – afirmo sonriente besando su nariz –
- huuuummm, pero … que momento más inoportuno – se a que se refiere – habría sido demasiado embarazoso si nos sorprenden en la cocina.
- No quiero ni pensarlo – digo apartándome el flequillo en gesto de alivio – creo que nos hemos acostumbrado demasiado a que nuestros vecinos se cuelen en la casa, hay que reforzar la guardia – ella ríe bajito
- Súbeme arriba, Peet, necesito que me abraces toda la noche quiero dormir, hoy estoy muy cansada -
- Como desees – susurro cerca de su oído
- Humm, ¡cuéntame una historia chico! – pide siguiendome el juego y las comisuras de sus labios se marcan más arriba jugando en su cara.
- Como desees - vuelvo a contestar, levantándola entre mis brazos como una princesa.
- Y me besaras suavemente hasta que me duerma – pide subiendo las manos alrededor de mi cuello mientras subo la escalera y entro en la habitación.
- Como desees – muerdo su oreja y pregunto - ¿Qué cuento quieres? –
- El de la princesa y su amor verdadero – beso sus labios y apago las luces de la habitación, ambos estamos cansados pero siempre hay tiempo para contarle esa historia a la niña que aparece tan pocas veces en mi mujer.
- Como desees – afirmo antes de desnudarnos para acariciarla con mi piel y comenzar la narración.
" Buttercup era la mujer más bella del reino de Florin. Sus pasatiempos favoritos eran montar a caballo y atormentar al muchacho que trabajaba en la granja. Su nombre era Westley, pero ella nunca lo llamaba así. Nada proporcionaba tanto placer a Buttercup como dar órdenes a Westley a todas horas. "Como desees" es lo que siempre contestaba él. Un día descubrió con asombro que cuando él decía "como desees" en realidad significaba "te amo" .
Bien he tardado mucho en actualizar pero "cerrar" la historia de Gale era muy dificil y además sinceramente me quedé un poco tristona porque parecía que nadie leía y todo el mundo se había marchado, y me quedé sin inspiración.
Espero que os guste.
Bien la historia que comienza a contarle es más parecida a la pelicula que al libro, creedme que lo he leído y a veces se pone muy raro William Goldman es el autor y no se si realmente se basó en otro libro antiguo de S. Morgersten o no pero eso es lo que cuenta en él…
En principio pensé usar ese como desees en alguna escena con lemon pero al final, pensé que la historia de La princesa prometida tiene vocación de más romance y besos amorosos. Igual me equivoque ya no tiene remedio…
La canción la encontré de "rebote" buscando otra es de 'I Knew I Loved You' de Secret Garden (la traducción al castellano no sé cómo estará Sorry).
Oh se me olvidaba que ahora soy MENTOR jajajaj no se si habéis leído una historia que se llama MALAS HIERBAS – Es un RATED T y TACHAN hay tributos creados por ejemplo por Juliper22 o por MarEverdeen y Marcy, la historia va genial hasta ahora. Por supuesto aquí presente tiene su tributo, me aviso Mar es una SYOT (no sé si lo puse bien y la autora escribe genial pero tiene un nombre difícil) Os recomiendo leerla, por cierto mi tributo se llama MINJO y es del D 5. Gracias.
Perdonad si no respondí los rew pero ahora mismo no se si lo hice o no... pronto dejaré de leerlos, os echaré tanto de menos XD. Bueno mientras besitos a todos.
