Capitulo 22
Se levantaron rápidamente ya que sabían quien o quienes podían ser.
Neji se vistió rápidamente y salió para abrir la puerta y así le daba más tiempo a Mel para que se preparara.
-¿está preparada?-pregunto el hombre nada más que Neji abriera la puerta.
-si-dijo Neji serio mientras esperaban a que Mel terminara de preparar.
Mel se reunió a los pocos segundos con ellos, el hombre la miro serio y sin más se dio la vuelta y se dirigió hacia la mansión Hyuga seguido por Neji y Mel, esta última iba nerviosa por lo que iba a suceder.
Cuando llegaron a la mansión los guiaron hacia una sala donde todos los Hyuga estaban allí reunidos.
-túmbate-ordeno el líder del consejo, ella nerviosa se acerco a la camilla y se tumbo.
Neji se acerco a ella y la cogió de la mano para darle apoyo en el proceso.
-Hyuga Neji, apártese-ordeno uno de los hombres.
-mi sobrino se quedara donde esta-ordeno Hiashi tajante.
Los del consejo refunfuñaron pero obedecieron la orden.
A los pocos segundos, le empezaron a poner el sello a Mel y se lo activaron, provocando mucho dolor a la chica.
Mel se puso a gritar desesperadamente mientras agarraba fuertemente la mano de Neji.
-tranquila-susurro Neji mientras la acariciaba la mejilla sudorosa por el dolor.
Mel se desmayo al poquito de que se lo activaran, Neji lo noto ya que había dejado de gritar y de apretarle la mano, la miro y suspiro, la verdad es que era mejor que se hubiera desmayado ya que lo que todavía faltaba era muy doloroso.
A las pocas horas termino el proceso y en cuanto eso pasó Neji la cogió en brazos y la saco de allí.
En la nueva casa:
Neji llevo a Mel a la habitación y la tumbo en la cama, salió de la habitación para coger un paño húmedo y ponérselo en la frente para que así suavizara el dolor. Estuvo toda la mañana con ella, ya por la tarde Hiashi fue a hacerles una visita.
-¿Qué tal se encuentra?-pregunto Hiashi preocupado en cuanto entro por la puerta.
-todavía no ha despertado, pero creo que va remitiendo un poco el dolor-explico Neji mientras se dirigían al jardín de la casa, ya que tenía que dar de comer a Libertad.
-eso es una buena noticia, yo creo que en unas horas despertara, estoy seguro-dijo Hiashi mirando al animal-ella es fuerte, ese sello se hizo especial para nuestro clan, una persona que no sea Hyuga muy difícilmente lo aguantaría y ella lo ha soportado.
Estuvieron hablando un rato, hasta que Hiashi decidió que era hora de volver a la mansión.
-por cierto me ha dicho mi hija que mañana se acercara a veros para ver que tal esta Mel, ¿te importa?-pregunto Hiashi serio, Neji negó con la cabeza.
-en absoluto, me encantara verla y a Mel también-dijo Neji mientras abría la puerta.
Muy bien, se lo diré-dijo su tío sonriendo antes de irse.
Neji estuvo un tiempo con Libertad antes de volver para ver cómo estaba Mel, en cuanto entro por la puerta de la habitación la vio abrir los ojos.
-¿Qué tal estas?-pregunto mientras se acercaba a la cama.
-bien, ¿Qué ha pasado?-pregunto ella dolorida, no dijo nada para no preocupar a Neji.
-te desmayaste en mitad del proceso-dijo él mientras veía como intentaba incorporarse.
-uff, ¿de verdad?, que vergüenza-dijo Mel mientras se dejaba caer en la cama, Neji la miro serio con lo que dijo.
-¿vergüenza, por qué?-pregunto él mientras se acercaba a ella.
-debí de parecerles débil por haberme desmayado-soltó Mel para luego soltar un bufido al intentar incorporarse.
-no pareciste débil, es normal que se desmaye la gente en el proceso-explico Neji serio mientras la ayudaba a incorporarse.
Mel se llevo la mano a la frente y noto que tenia puesta una venda.
-te la puse al poquito de traerte aquí, junto con unas gasas frías para bajar el dolor-explico él, ella le miro y asintió con la cabeza, se levanto poco a poco y fue hacia el espejo de cuerpo entero que había en una esquina de la habitación.
-¿Qué haces?-pregunto el extrañado de que se levantara.
-quiero verlo-dijo Mel cuando se planto delante del espejo. Suspiro y despacio fue quitando la venda dejando a la vista el sello.
-bueno, no están malo-soltó Mel después de estar unos segundos callada mirándolo.
Neji sonrió a su espalda.
-si, la verdad es que te queda bien-dijo Neji aun sonriendo.
-que gracioso, Hyuga-dijo Mel mientras se daba la vuelta fingiendo estar enfadada.
Neji rio cosa que no hacia a menudo, cosa que sorprendió a Mel, la chica se quedo mirándole embobada, cosa que gusto e incomodo al Hyuga.
-¿de verdad, estas bien?-pregunto otra vez Neji.
-si, solo tengo un poco de hambre-respondió ella para después rugirle el estomago.
-¿un poco?-pregunto Neji sorprendido.
-vale, vale, mucha hambre ¿contento?-soltó Mel sonrojada ya que no paraba de sonarle el estomago pidiéndole comida.
-bien, esposa mía, será mejor que la acompañe a cenar-dijo Neji caballeroso mientras le ofrecía el brazo para que ella se agarrara.
Ella sorprendida por la actitud de Neji tardo un poco en cogerse del brazo, pero al final lo hizo. Juntos se fueron hacia la cocina donde Neji tuvo que regañarla ya que ella se dispuso a hacer la cena.
-no, ni se te ocurra, estas débil, así que hago yo la cena-dijo Neji mientras la llevaba a la silla.
-pero puedo hacerlo, de verdad que puedo-dijo Mel quejándose mientras se sentaba.
Neji la ignoro y se puso hacer la cena, la noche paso tranquila ya que se acostaron temprano.
Fueron pasando los días tranquilos, Mel no le dijo nada de los mareos que sentía a Neji, ni él se dio cuenta ya que ella los ocultaba muy bien.
Hasta ese momento.
