mientras tanto...
Duncan aun seguía sorprendido ante la persona que fue a visitarlo.
-Por dios Duncan parece que hayas visto un fantasma.- río la mujer de pelo castaño.
-¿Que, que, que haces aquí? como me has encontrado?- preguntaba el ex punk aun con asombro.
-Es lo que tiene de ser abogada.- rio la mujer creída ante su profesión. El semblante de el joven hombre se puso seria, no tenia ni las menores ganas de ver alguien en ese momento y mucho menos a ella, a Cortuney.
-¿En que te puedo ayudar?- preguntó el joven.
-Me apetecía ver al agente Duncan Black, que irónico no, aparentas ser un hombre serio, echo y derecho.- respondió la mujer entre risas, provocando cierto enfado en el ex punk.
-Tengo mucho lio para atenderte ahora, asi que gracias por su visita.- respondió el morocho mientras indicaba la puerta ala joven mujer.
-Esta bien, pero quería invitarte a cenar esta noche, me hace ilusión hablar contigo después de tanto tiempo, ¿aceptas?- Dijo la mujer encarando a Duncan.
Duncan sabia que Courtney no daba punzadas sin dedal, puesto si lo encontró fue por algo, y esa misteriosa sonrisa que tenía lo ponía en duda, algo quería, eso estaba claro, sabiendo que el la hizo mucho daño en el pasado y conociéndola lo orgullosa y exagerada que era como para quedar como amigos, dedujo y con porte le respondio.
-Esta bien solo por esta vez, en el restaurante chino a dos calles de y aquí alas 22h45 ¿de acuerdo?- Dijo duncan.
-De acuerdo, ya veras que no te arrepentirás.- Respondió con picardía y salió de la comisaria sin si quiera decir a dios, dejando a un Duncan sorprendido.
Era extremadamente raro, que Courtney quisiera cenar con él, por eso Duncan aceptó y eligió el sitio. Había pasado larguísimo tiempo en que cenaron juntos, y la ultima se lanzaron la comida encima. pero lo más extraño es que la peli castaña sepa todo de él, absolutamente todo. Duncan de nuevo entró y se sentó en su silla, a reflexionar lo sucedido. En primer lugar tenía a Gwen y su tristeza; y ahora esta de regreso Courtney mas misteriosa que nunca. Era como si ellas dos se pusieran de acuerdo para aparecer casi al mismo tiempo en su vida de nuevo, pero claro esta, Duncan sentía diferente por Gwen, había diferencia entre ella y la peli castaña.
Recordó su rostro, aún que se veía triste, estaba hermosa. Su pelo negro le quedaba perfecto ante esa delicada cara. Sonrió recordando su risa, su voz, sus sarcasmos " ay Gwen, Gwen" pensó el ex punk aun con una sonrisa dibujada en su rostro.
-Pareces mongolito así.- Dijo de repente Nicole, que lo miraba con una cara extraña, ante su comentario y hizo cambiar el semblante de el joven hombre, que se incorporo en sus silla.
-Venga piltrafa tenemos trabajo- Habló de nuevo su compañera mientras daba la espalda a Duncan para salir de ahí y el joven hombre la siguió...
Entró directamente a la mesa, ignorado por completo al señor que estaba en el recibidor, y en una mesa de dos, vio que estaba la joven mujer con un traje gris esperando con una especie de Tablet en las manos, parecía estar muy atenta y al alzar la mirada para recordar algo se centro en Duncan que la miraba con cierta duda.
-Aquí.-Dijo la mujer con su mano alzada; Duncan solo suspiro y se dirigió a la mesa
-¿Todo bien?-Preguntó la mujer volviendo los ojos a la Tablet.
-Al grano Courtney, que es lo que necesitas.- Habló el joven un poco fastidiado a lo que Courtney solo lo miro con una sonrisa de medio lado y le mostró la Tablet.
-Este señor se llama Peter Scott, te ha denunciado por a verle pegado un tiro en toda la pierna mientras lo vacilabas que lo matabas, esta en perfecto estado pero te odia- Dijo la castaña riendo por el asombro del ex punk.
-Puto suicida.- Respondió irritado el moreno haciendo reír a la peli castaña.
-En el bufete de abogados hizo la demanda el señor, pero si quieres te puedo defender yo a ti.- La peli castaña lo miro con cierta picardía, pero Duncan solo la miro desconfiado.
-No, absolutamente no, prefiero buscarme otro abogado así que muchas gracias pero no necesito tus servicios.- Respondió secamente el ex punk cruzándose de brazos.
Courtney fingió una sonrisa y guardó su Tablet en el bolso que estaba colgado en su silla, volvió a mirar al ex punk pero esta vez con una sonrisa misteriosa.
-Deja de ser orgulloso Duncan, no quisiera que te echen por ese tonto egoísmo que tienes... tu padre no toleraría un fallo mas de tu parte ¿no?- Duncan la miró con rabia ante el chantaje de la castaña.
-¿Y que ganas tu, si me despide mi padre o no?- Le contesto con el ceño fruncido.
-Dinero evidentemente.- río la mujer.- Pero también apaciguar las cosas entre tu y yo Duncan, nos hemos echo daño en el pasado y ya que estamos adultos quisiera ayudarte de la mejor manera posible, aunque sea en esto.- Lo miraba suplicante.
¿Apaciguar las cosas? Duncan la miraba sorprendido, nunca imagino que la persona mas orgullosa que conocía le este pidiendo algo así acaso ¿será verdad que ha cambiado? o ¿Será algo sucio? la siguió observando para buscar algún signo de mentira o falsedad, pero no; se la veía honesta. Suspiró y metió su mano en un bolsillo y saco un billete de 20 dólares y los puso en la mesa, se levanto sin apartar la mirada de la mujer.
-Me lo pensare, te dejo esto, estoy cansado, hasta luego.- Dijo el pel negro.
-Esta bien.- Respondió la mujer con una mirada falsa. una vez visto que Duncan salió de aquel restaurante, saco de su bolso un teléfono móvil y marcó.
-Soy yo courtney, quisiera que vigiléis de nuevo a Duncan Black, esta vez quiero saber todo de el, absolutamente todo.- hablaba con una mirada y sonrisa siniestra.
Había pasado dos semanas que no había vuelto a ver a Duncan, dos semanas sin a ver tomado aire fresco, dos semanas sin tener esa poca libertad que le había ofrecido el ex punk con su agradable visita.
Los días eran como pesadillas, la hostilidad era mas grande entre el matrimonio de Trent y Gwen, cada día se formaban pleitos de la nada y se formaban guerras de insultos y de golpes; golpes a la cual la ex gótica solía salir perdiendo.
Era angustioso, cada día se afligía más, necesitaba salir corriendo de ese lugar, era cada día mas bestia y cada vez mas egoísta, cosa que no lo hacia como él quería, recibía ella un golpe. Trent había pasado cada día en casa, ya no desaparecía como antes lo solía ser y eso angustiaba mas a la ex gótica.
Se moría por volver a llamarlo y sentir un poco de esa alegría que lo trasmitía, pero pensaba que eso era verdaderamente cursi y el orgullo le detenía a coger el teléfono y llamárlo, se veía estúpida, pero era el quien la hacia sentir viva.
Trent trabaja de empresario, dios sabe en cual empresa, y empezó a trabajar casi la gran parte del día, dejando libre a su esposa la mayoría del tiempo. Ella solo tenia una amiga, pero solían salir muy poco, prácticamente la ex gótica estaba sola, pasaba el tiempo limpiando y viendo la televisión o simplemente se sumergía en sus pensamientos. Total monotonía reinaba en ella, con lo cual eso ya la aburría, la agobiaba, quería libertad, quería ser ella.
-¡ALTO, Policía!- Ambos delincuentes se quedaron estáticos ante los gritos de los agentes que estaban apuntándolos con sus respectivas pistolas.
Ambos malhechores se giraron soltando lo que llevaban en sus manos y alzándolas al mismo tiempo.
¿Dick y Meck?- Duncan bajo el arma al reconocer a los individuos.
-¡hooooo! muchacho- se acercaron abrazar a Duncan, la cual estaba contento, mientras Nicole tenía los ojos como platos.
-no lo puedo creer, estas echo un hombre echo y derecho.- Dijo el hombre que aparentaba mas edad mientras dejaba de abrazar al ex punk.
-Cosas de la vida.- Reía el moreno con los dos individuos.
-No te hemos visto largo tiempo ¿que ha sido de tu vida? ¿Y de tu chica la gótica, como esta?- dijo el hombre mas joven mientras lo miraba curioso.
Duncan se quedo callado, después de dos semanas intentando llevar con calma a ver visto a Gwen e intentar olvidarla, su viejo amigo lo recordó sin querer. Ellos eran las dos personas que ensenaron a Duncan el mundillo de la delincuencia, era como dos padres que protegían a su pequeño de 15 años, eran dos hombres que viajaban de un lado a otro y vivían felices huyendo de la justicia. Cuando Duncan empezó a salir con Gwen, el peli negro presento a su novia a las dos delincuentes con lo que llevoo q meck a encariñarse con la gotica, pero se perdieron la pista cuando la pareja de novios entraron de nuevo al reality.
-Han pasado tantas cosas que no se por don...
–¡DUNCAAAAN!- fue interrumpido por el grito de Nicole.- Te recuerdo que tenemos que detenerlos Duncan.
-Es verdad.- río.-chicos os tengo que detener, no os importaría ¿no?- Preguntó Duncan haciendo enfadar a su acompañante.
-Por supuesto que no.- rieron ambos delincuentes.- Subimos al coche y nos cuentas todo.- Y volvieron a reír dirigiéndose al coche policía que estaba a 4 pasos. Duncan los siguió dejando a Nicole entre enfadada y sorprendida.
Había pasado 4 horas desde el encuentro con sus viejos amigos, y ahora se encontraba tomando dos cafés en una cafetería con su compañera de trabajo.
-Aun que hayas visto a tus amigos esos raros, tienes una cara de decadencia ¿Que te pasa?-Nicole preguntó con duda.
Y era cierto Duncan tenía unas ojeras que lo delataba totalmente. estaba preocupado y la mayoría de las noches no solía pegar ojo, tanto como Gwen y la aparición misteriosa de Courtney, lo habían cogido desprevenido ¿desde cuando se había vuelto un blandengue?
-No he dormido bien, es todo.-dijo fijando sus ojos a su café.
Nicole lo miro divertida- ah, yo creo que cierta mujer te quita el sueño eeh- a lo que Duncan sonríe una sonrisa de medio lado.
-Tal vez.- dijo aun con sus ojos en el café.
Nicole lo quedo mirando con duda.-Mira Duncan eres muy tonto a veces enserio, deja ese orgullo de un lado y haz lo que te pide el corazón. En vez de estar como zombi haz que salga ese Duncan que pocos conoces y haz que esa mujer no sea un insomnio para ti.-tomó su ultimo sorbo a su café Nicole y se fue sin mas.
Duncan la quedo mirando y bufó- ¡baaah! cursilerías.- se dijo así mismo sacando el teléfono y empezando a marcar.
-hay Nicole y sus cosas- dijo poniendo el aparato en su oreja.
-¿Dígame?- contesto una voz muy suave.
-Gwen, soy Duncan ¿te apetece quedar hoy?
A veces los impulsos son más grande que la conciencia; te preocupas de lo más mínimo que moralmente tiene que importar ¿pero porque? pregunta tras pregunta por cada paso que daba Gwen, tanto era la emoción de verlo que el camino hacia el lugar de encuentro se le hacia tremendamente largo ¿Por que quedar con otro hombre? ¿Porque tanta emoción por verlo? Era remolinos de emociones.
Y ahí estaba él, apoyado en un descapotable mini rojo, mirando para otro lado cruzado de brazos, con esa pose de posesión a la cual la joven ex gótica estaba acostumbrada a ver en él.
-¿Lo has robado verdad?- Preguntó a unos pasos la joven morena haciendo girar la cabeza a Duncan que lucia con una gran sonrisa.
-A mi compañera de trabajo.- río. - Así que sube.- a señalo Duncan.
-¿A donde vamos? ¿A comer? o ¿A un lugar en especial?- preguntó la ex gótica subiendo al coche.
-Haces muchas preguntas, Gwen y que sepas que no tengo dinero ni lugares especiales para ir.- Respondió el moreno mientras arrancaba el coche.- quiero que saques esa Gwen pirada y traviesa, no esa señora reprimida que esta ahora.-rieron ambos y continuaron su camino.
En el viaje ambos iban callados, y eso hacia cierta molestia a la joven mujer. tenía razón Duncan, ella se había vuelto una mujer de casa que se ahogaba en su propia tristeza. Era lógico, no iba a demostrar eso a ese ex punk que conducía. De repente en la radio empezó a sonar la canción de Nirvana, smells ike tenn spirit, y ambos se empezaron a mirar con complicidad ante esa canción. La empezaron a cantar a todo pulmón sin importarle las caras que ponían las personas cuando ellos pasaban en el coche. Gwen alzaba las manos y movía la cabeza al rito de la canción a lo que Duncan la cantaba a un intento de imitar kurt Cobain. Los viejos tiempos estaban regresando.
Esos días de primavera hacia un buen tiempo, la pareja estaba disfrutando de ese aire caliente mientras salían de la ciudad. En gwen nacía un cierto espíritu, que estaba invadiendo su cuerpo; mientras miraba los chalets que habían, visualizo uno en particular que estaba con cierto lujo, a la cual llamo la atención de la ex gótica mientras se le iluminaban los ojos.
-¡Para!- gritó, lo que el moreno obedeció su petición y observo que Gwen bajaba del coche y se dirigía a una casa con emoción. Sacó las llaves y la persiguió.
-¡Que pasa?-preguntoo el moreno mientras llegaba donde estaba la morena, haciendo que ella se girara con una sonrisa picara.
-No decías que saque a esa Gwen picara y traviesa, pues voila aquí la tienes- le respondió sin quitar esa sonrisa.
-Pero si en... ¿no?- Duncan la miro con la misma picardía que tenia ella.
-¡siiiiiii!- respondió con alegría y ímpetu y empezó a subir las vallas que cubría aquella casa.
Ambos saltaron y corrieron a la parte trasera de ese chalet, y visualizaron una gran piscina, se miraron y empezaron desvestir al mismo tiempo. Duncan se tirro a la piscina primero y cuando salió observo a la ex gótica que estaba dudando aun si tirarse; visualizo sus largas piernas blancas, y ese vientre completamente plano, esos pechos pequeños pero redondos que hicieron que empiece Duncan a perder la cabeza; sin exagerar, la rompa interior negra la sentaba de maravilla.
-Para de mirarme de esa manera pervertido.- dijo la pelinegra con una sonrisa, provocando un leve sonrojo en el rostro del ex punk que bien pudo disimularlo.
-¡POR LA LIBERTAD!- gritó corriendo gwen y de un salto, cayo en la gran piscina.
-Esto quería- se dijo así mismo el moreno.
Duncan se acerco donde salía la ex gótica, y apoyó sus manos en su cabeza y la hundió de nuevo unos segundos. -cabron.- le respondió la mujer mientras salía del agua y se lanzó encima de él para devolverle su misma acción.
Pasaron así casi como 1 hora y media, jugando, nadando, lanzándose agua, como dos pequeños niños traviesos en una día de verano.
-Quien anda ahi- se escucho un chillido que provenía del segundo piso de aquella casa. Los dos se quedaron mirando y salieron a coger su ropa y huir corriendo entre risas. subieron al coche semis desnudos y mojados, riendo sin parar. El ex punk arrancó el coche y salieron a toda pastilla dejando a tras aquella casa, con los insultos y berridos de la propietaria.
Ya vestidos, seguían en el coche por una calle llena de bares y restaurantes, de repente se escucho un gruñido providente del estomago de Gwen que llamó la atención del ex punk.
-Habrá que comer algo.- respondió mirando a su alrededor, y sonrió cuando su mirada se posó en un establecimiento elegante. aparcó detrás de aquel local y se bajo a abrir la puerta de su acompañante.
-gracias, pero...- salía del coche la mujer - dijiste que no tenias dinero y yo solo tengo unos cuantos dólares para comer aquí- le dijo a señalando el restaurante-
-Acompáñame- el ex punk la tomó de la mano y se dirigieron a una puerta blanca; la abrió entraron exactamente a la cocina, sorprendiendo a todos los que estaban ahí.
-Tranquilos, tranquilos es una inspección.- dijo de repente el ex punk, dirigiéndose a toda prisa a los platos preparados y empezar a comer. Gwen no tardo en repetir su acción entendiendo las verdaderas intenciones de Duncan. Comieron lo más rápido hasta quedar llenos, no pasaron ni 3 minutos que se estaba formando un alboroto con los cocineros por su presencia, hasta que ellos dos pillaron dos platos y salieron corriendo por donde habían venido. Los cocineros estaban sorprendidos, nunca antes habían entrado así dos personas y volvieron hacer sus tareas correspondientes hasta que:
-Perdón se nos olvidaba- entró de nuevo Duncan y cogió una botella de vino blanco que estaba en una especie de estantería y salió otra vez -gracias- los cocineros salieron tras él, pero Gwen lo esperaba con el coche en marcha; subió rápidamente, y ella arranco el coche.
-¡Os prometo que os pagare!- gritaba Duncan mientras se alejaban y dejaban a unos cocineros enfurecidos.
Comieron en el coche y fueron hasta un bosque que les pillo de camino, en total ellos no tenían un destino previo donde estar, su objetivo era ser como antes, volver como eran ellos.
la noche se imponía, y las nubes empezaban a tapar a la luna, amenazando en caer una fuerte lluvia Ambos estaban tumbados en el capo del coche, recordando su pasado, y riendo mutuamente. Ninguno de los dos se acordó del tiempo, ni la hora, solo sabían que estaban ellos, en un bosque, tumbados en un capo y que solo existían ellos, nada mas que ellos. Empezaron a caer las gotas y Duncan se levanto riendo, mientras veía a Gwen que repetía su mismo movimiento.
-¿Que hacemos?- río el moreno, mirando a la morena mientras se cubría los brazos.
Ella alzó la mirada, ante la pregunta de él y solo le sonrió; le sonrió con la única y sincera sonrisa que solo le ofrecía a él. solo a él. Duncan no se relegó de eso, el mas que nadie conocía esa sonrisa. No aguantaba, esa sensación rara estaba naciendo y se acerco mas a ella, tomó su cara delicadamente con sus dos manos y la miró más intensamente a los ojos, pudo visualizar por la luces del coche como ella se ruborizaba.
-¿Y entonces?- le pregunto en un leve susurro.
-No... no se- respondió tímidamente, como si de una niña se tratase.
Duncan río suavemente y empezó a acercase a unos pequeños centímetros, y la beso; la beso suave y lento, como si quisiera evitar que la rompiera. Ella aún sorprendida, abrazo con fuerza el torso de Duncan y le correspondió con dulzura. Fue un beso suave, tierno, dulce; un beso imprescindible, que ambos necesitaban. Se separaron lentamente recobrando poco a poco el aire que ese sutil beso les había quitado.
-Porque me besaste?-preguntó lentamente mientras lo miraba a los ojos.
-Es un acto de justicia; yo te robe este beso porque tu me llevabas robando un buen tiempo el sueño- respondió Duncan sonriente, apoyando su frente en la de ella y aferrándose mas a su cuerpo.
-Que cursi- dijo sonriendo haciendo a gachar la cabeza a Duncan que empezó a reír, ella tomo su barbilla, la alzo y lo besó con un beso feroz. Ahora él estaba sorprendido.
-Pero me gusta-respondió apenas separándose de sus labios.
Duncan no aguantaba más, otra vez esa sensación que nacía cuando ambos eran jóvenes, esa sensación que viajaba por todo su cuerpo. De nuevo por un arrebato de cariño se volvieron a besar pero esta vez mas intensamente, mas apasionado, mas a su modo.
Y ahí estaban, volviendo a ser ellos...
Pero nada es perfecto...
¡Heeeeeey geeeeenteeee! ¿Qué tal? espero que bien. hoy os traigo el cuarto capitulo de esta peculiar historia, y dejadme decir que se me ha hecho complicado este largo capitulo. si, lo se, ya tenia echo la mitad pero, no me venia la inspiración para formar un encuentro entre Duncan y Gwen; pero después de escuchar a mi amado Kurt, la pude acabar. espero que haya valido la pena y que os guste tanto como a mi.
Tambien aclarar, que si veis a duncan un tanto atípico de como es en la serie, es por que cuando estaba saliendo con gwen se comportaba un tanto así comparado como cuando salia con courtney o asi lo veia yo, pero en fin. muchas gracias a todas esas personas que leen mi historia, enserioo ¡mil gracias!, son ustedes quien me animan a continuarla. espero vernnos en el poximo capitulo, un beso y hasta pronto.
