Los personajes de Naruto no me pertenecen.

Esta historia se desarrolla en un universo alternativo

Espero que disfruten.

Pov Shikamaru.

Observo, la ciudad de tokio, desde esta altura a cualquier hora es un lujo.

He estado viviendo con ella las últimas semanas, me he encontrado a mi mismo, mi fantasia, ella con su figura curvilínea y aquellos ojos: mi refugio.

Todo parece sencillo a su lado, un trabajo "regular" y llegar a dormir o hacer el amor se ha vuelto mi nueva obsesión. Escucharla gemir, sentir como aprisiona mi cuerpo contra el suyo para saciarse es la gloria.

Todo estaba dentro de lo normal, hasta esa llamada.

-Buenos días, tenemos una misión. Grado 3, solo tienes 3 horas para estar en esta dirección... Al llegar será informado de los detalles. - Se cortó la comunicación.

Suspiré, no quería irme, pero tampoco podía fallar. Era mi deber. Empezó una lucha en mi mente si avisarle o no, decidí no hacerlo por el momento, la preocuparía.

Llegue a la dirección que me habían dicho. Me reporte ante el capitán del escuadrón.

Y escuché atentamente:

-Buenas tardes, se les ha llamado, porque han sido seleccionados para secuestrar y traer a este país, el prófugo de la justicia llamado Yuki. Que se encuentra en este momento en Medio Oriente negociando un gran cargamento de armería y se sospecha que también algun tipo de arma química. Han residido en esta ciudad durante un tiempo y han conocido personas agradables, recuerden que nuestra misión principal es garantizar que dicho cargamento no llegue a este país y que el prófugo responda ante la justicia. Tendrán 10 minutos para abordar la nave, directo a medio oriente. Y regresar con todo lo he mencionado. -

Todo aquello me paralizó. No sabía cuánto tiempo iba a estar lejos de ella, y nada garantizaba que volvería con vida. Sólo me tomé la libertad de enviar un mensaje.

--Ha surgido una emergencia. Saldré de viaje. Te llamaré lo más pronto posible. -

Decidí creer en que volvería, cumpliría con mi deber y le contaria todo.

Subí al avión.

Tras un par de horas de vuelo, de haber dejado mis identificaciones, mi celular, me coloqué mi máscara, analice todo lo referente al sujeto al que me enfrentaba. Trace planes, mediante posibilidades y estadística del escuadrón al que me habían asignado. En cuestión de minutos ya sabíamos q debía hacer cada quien para atacar la base del enemigo.

Pasaron los minutos

Asumí mi puesto

Mire al cielo, pidiendo clemencia a lo iba a hacer, y me aferre a la idea de volver a verla.

Ví mi señal, y empecé a llegar a la base del enemigo

Hubo fuego cruzado. Era una emboscada.

Termine con algunos moretones, y cortes no muy profundos.

Uno solo de mi escuadrón no sobrevivió al fuego, pero logramos lo más importante, detuvimos al prófugo y destruimos la armería. Sólo encontramos eso. Se realizó la misión de manera más pulcra posible.

Decidimos descansar una hora, estaba a punto de amanecer y el equipo de reubicación no tardaría en llegar.

Al subir al avión para regresar, solo agradecí a Dios por permitirme volver.

Al llegar de nuevo a Tokio, me tarde unas horas más haciendo el reporte de la misión. Me tomé 2 días en completar la misión con todo lo que implica. Suspiré cansado. Busque de nuevo mis identificaciones, y mi teléfono celular. Al encenderlo ví varias llamadas perdidas, y mensajes que pedían algún tipo de explicación por mí comportamiento. Sonreí solo de imaginarla molesta, con un leve entrecejo fruncido.

Salí lo más rápido que pude de la sede, conduje mi auto hasta una panadería cerca de su apartamento, pedí su café favorito y un té para llevar, al mirar la hora (10:20 pm) decidí encaminarme directo a su encuentro.

Pasaron un par de minutos antes de poder subir hasta su piso.

Toque un par de veces.

Ella, algo temerosa abrió un poco la puerta, al verme abrió sus ojos por la sorpresa. Apresuró a abrir la puerta y dejarme entrar, se encontraba con pijama de mono y camisa.

-Lamento llegar a esta hora y en esta condicion- sonreí de medio lado

-Yo... Yo no sabía q te había pasado-con nerviosismo respondió

-Tengo que decirte algunas cosas, pero antes toma el café que te he comprado, y por favor dame un par de minutos, déjame sentarme en la sala. -rogue al sentir que mi cuerpo se empezaba a derrumbar por el dolor de los moretones y los cortes.

Ella suspiró y al verme adolorido accedió.

Tomé asiento, suspiré al verla al frente de mi, con su mirada exigía una explicación, detallaba cada movimiento de mi rostro buscando una respuesta.

-Yo... - tartamudo

-Solo quiero saber... si esto se volverá a repetir-comento ella algo tajante

-Si-respondí y sus ojos se cristalizaron-

-Shhh ven, vamos a la cama- me dijo en un susurro

Al levantarme, gemí de dolor y ella contrajo el rostro, sabía que estaba sufriendo. Me ayudó a llegar a la habitación, y me quitó lentamente la camisa y los zapatos quedando en pantalon, nos tumbamos uno al lado del otro, acaricié su cabello y ella mi pecho, y poco a poco nos quedamos dormidos...

Al pasar algunas horas, me desperté sobresaltado, a causa de una pesadilla. Sudando frío. Con el movimiento, ella se despertó y preguntó

-Qué soñaste?-

Era la primera vez que me ocurría junto a ella, la mire y negué con la cabeza, al hacerlo ella se levantó y quedó sentada a mi lado, volvió a preguntar, con un tono un poco más exigente

-Qué soñaste?- respire profundamente,

-He soñado que volvía a encontrar a mis padres muertos.Volvía a tener 12 años.-termine desviando la mirada, aprete mis puños, volvía a sentir la impotencia, ella al ver mi reacción, puso su mano en mi rostro, y lentamente lo desvío hasta verla a los ojos,

-Puedes decirme todo lo que quieras, puedes llorar, sé que eres fuerte, estoy aquí para ti, no me he ido, no me asusta cualquier cosa que hagas, eres el único que ha visto más allá de sexo conmigo, yo...yo desde aquella noche ...- se sonrojo mucho- sabes que no soy de expresar sentimientos, pero aún así te quedaste, y yo... Estoy aquí.

-termino de decir.

Me relaje. Suspire, era importante aquello que ella decía, le mantuve la mirada lo más q pude. Me acerque y la bese, suave. Acaricié su cabello, el contorno de su rostro, entendí que no era el único que había tenido problemas. Decidí hacerlo un poco más exigente, ella cedió, me separé solo un momento para tomar aire, y ataque su cuello, ella suspiraba y sus manos en mi cabello me indicaban que siguiera, tomé su camisa y la retire fácilmente, me encontraba con su pecho desnudo, y su respiración algo agitada, aproveche el momento para acomodarla debajo de mi, besando seguí descendiendo . Retire el pantalón del pijama, y me encontré con que llevaba puesto solo un panty, mi líbido subió, y lo retire lentamente. Seguí mi camino, de sus piernas a su centro, ella me observaba con ojos de placer. Me dediqué a comerla, su sabor era mi gloria, y sus gemidos indicaban que lo estaba haciendo bien. Al poco tiempo, ella se estremecía, apretaba mi cabello con sus manos y alcazaba un poco su cadera, para que tuviera más acceso a ella, escuché un grito, su cuerpo tembló, y gustoso recibí mi premio. Todo su sabor, quedó en mi boca. Ahora era mi turno, mientras esperaba q su respiración se calmara un poco, decidí atender mi erección, estaba algo prisionera en mis pantalones, los desabroché, y retiré junto con el boxer.

-Hazlo... Por favor.-suplico ella, al verme levantar, me volví a acomodar he ingresé en ella, lentamente, torturando nos a ambos, al estar totalmente unidos, soltamos un leve grito, satisfacción. Espere un momento antes de moverme. Y comencé, suave pero profundo, y aceleré el ritmo a medida que lo necesitaba. Ella gemía, decía mi nombre entre ellos, y al hacerlo me volví un poco más animal, la arremetía de tal forma q sus uñas se clavaron en mi espalda, era lo único que me mantenía cuerdo, hasta que volví a sentirla temblar, sus piernas perdieron un poco el agarre, se arqueó solo un poco y me deje llevar con ella, un sonido animal salió de mi, me recosté sobre ella, tratando de recobrar la respiración.

Ella se dedicó a acariciar mi espalda, salí lentamente de ella, y me recosté a su lado, la abracé por la cintura y caímos dormidos.

Al rato desperté, empecé q debatir si decirle o no la realidad de mi trabajo, debía darle la oportunidad de decidir

yo aceptaría lo que diga pero primero ella debía escuchar, saber que trabajo para una organización independiente, que se encarga de misiones especiales que formo parte de esto, desde hace muchos años, arriesgo mi vida para que personas como ella no se enteren del peligro que corren por los criminales que se han fugado o han realizado contrabando con cualquier cantidad de armas, vidas o cualquier cosa negociable. He sido agente encubierto aprendí muchas cosas. He asesinado a muchas personas, eran ellas o yo, justificación de supervivencia, hasta que la conocí...yo...yo... No era ni la sombra de lo que soy ahora, no sentía más allá que la venganza y la sed de justicia, y ahora, solo pienso en tenerla a mi lado, en hacerle el amor una y otra vez, y en alejarme del escuadrón. Pero no sé si pueda con eso. Es una decisión muy difícil.

Mis padres murieron en un accidente de tránsito, un hombre drogrado se paso un alto y los embistió sacandolos de la carrtera, el auto dio varias vueltas colina abajo. El que es ahora el capitán, se había dedicado a cuidarme y entrenarme, me ayudó a drenar todo mi dolor en combate, cumpliendo misiones. Se volvió mi única familia. Había perdido la noción del tiempo,

Sonó su teléfono celular, ella se movió un poco y lo tomo de la mesa de noche.

-Si.. diga -contesto con somnolencia en la voz

-Muy bien, por favor cancela mis citas de la mañana...si, por favor cancela esa factura... No, creo que pospondré eso... Algo más?... Bien, nos vemos en la tarde. -colgo la llamada. Volvió a acurrucarse a mi lado.

-Todo bien en la oficina?-pregunte aún sabiendo la respuesta.

-Si... Solo quería pasar la mañana aquí.-contesto suavemente

Dormimos un par de horas más, nos bañamos juntos, almorzamos y nos dirigimos a nuestras respectivas oficinas.

Al llegar leí los informes, ví al nuevo integrante del escuadrón, me presenté, mero formalismo.

Le instruí en lo básico, nada de relaciones personales, solo debía concentrarse en la misión que se asignará y cumplir los objetivos.

Sonreí de medio lado, aunque el nuevo no me veía , el efecto de la doble moral, yo si la consideraba a ella, aunque debía mantenerla alejada, si alguien se enteraba podrían hacerle daño.

Transcurrió la tarde sin mayor miramientos.

Al entrar a mi auto, tomé el teléfono celular y le marqué, -

-Donde estás?- pregunté con parsimonia

-Estoy entrando a haaaa-gritó

Aprete el teléfono celular.

-Con quién hablas? Ya no me quieres? El te está cogiendo mejor que yo? Jajaja -se corto la llamada.. era la voz de un hombre

Aprete el volante, y aceleré el auto, me dirigí a su oficina.

Al llegar, ví su auto abierto. impotencia. Aprete mis puños dentro de los bolsillos del pantalón.

Sus pertenencias esparcidas en el piso, y ella, sentada en la caceta del vigilante, llorando. Mi ira creció aún más. Nos encontramos, la cargué y la lleve a mi auto, le tiré las de su auto al vigilante, le pedí que por favor recogiera todo y avisará a la policía.

Ella se calmó un poco más, me dirigí a mi apartamento. Estacione el auto, saludé al vigilante y subimos a mi piso.

Adentro del apartamento, la abracé, pregunté lo más calmado que pude

-Quien era?

-No... No sé si decírtelo-respondió aún en shock

Mi respiración se agitó como animal enjaulado, volví a preguntar

-Quien era? - en tono de cólera

-Que piensas hacer? Pelear ?-pregunto alterada

-Si... Quiero golpearlo solo porque se atrevió a tocarte-respondi con tono autoritario

- No! -grito ella

-Por qué? Por qué ? -golpee la pared, la mire, sus ojos reflejaban miedo.

-Me voy. - dijo de manera tajante, se dirigió ala puerta, salí a su paso.

-Por favor no vayas-suplique.

-Dime una maldita razón, para quedarme-dijo de manera retadora

-Yo... Yo... Quiero protegerte.-respondí en tono bajo

-Esa no es razón suficiente-objeto

-Esta bien... Pero por favor quédate está noche. -en tono suplicante

-No, no lo haré... todavia no me has dicho la razon de que desaparecieras 2 días, sin llamadas ni nada... estube a punto de salir a buscarte en hospitales- grito en tono de cólera.

-No puedo decirte todavia-suspiré profundo-por favor quedate, si no me quieres ver me iré. -di por terminada la discusión.

Sali del lugar, tome la autopista, recorri varios minutos, antes de tomar el celular y marcarle al capitán.

-Buenas noches, Shikamaru, en que puedo ayudarte?-contesto

-Asuma, necesito comentarte algo importante, nos vemos donde siempre?-indague

-Claro, 10 minutos.- fin de la llamada.

Seguí conduciendo. Llegue a una colina, de donde se observaba la ciudad, tome un cigarrillo y lo encendí. Esperé unos minutos... Asuma, llego tomo un cigarrillo, lo encencio, luego de una calada pregunto:

-Que es tan importante?-susurro

-Yo he estado saliendo con alguien, hoy alguien la atacó mientras subia a su coche en el estacionamiento del edificio de su oficina- di una calada al cigarro- yo estaba hablando con ella cuando fue interceptada, la busque y la lleve a mi departamento, le exigí que me dijera quien habia sido, pero se negó a responderme porque habia perdido el control-

-Hace tiempo que no lo perdías... me imagino que se ha vuelto importante?-indago

-Mas de lo que queria en in principio.- acepte

-Para que ella confie mas en ti, debes decirle la verdad.- en tono relajado

-Pero... y si no lo acepta?... y si no es capaz de entenderme?-pregunte angustiado

-Ella... te aceptará... solo dale tiempo de decidir, para ti: ella no es de una noche, te conozco y se que tienen el tiempo suficiente como para que hayas decidido decirmelo. - Concluyo, Asuma.

-Lo hare, gracias por venir-

-Estare siempre al pendiente Shikamaru, eres de las pocas personas a quien confiaria mi vida y un excelente jugador de shõgi. Nos vemos, debo ver a alguien.- se despidio

Estube un rato más, respire profundo y me subi al auto, conduje de regreso al apartamento.

Entre al apartamento, todo estaba en silencio. Temari estaba, dormida en el mueble de la sala. Acaricié su rostro, habia llorado, abrió sus ojos lentamente.

-Shhh... solo escucha... -suspire- Mis padres fallecieron en un accidente de tránsito cuando tenía 12 años. Por eso, cuando escuché que te hacían daño me deje llevar por la ira. Y te he traido aqui. Se que eso no justifica nada, pero para mi es dificil saber que pudieron hacerte daño y no poder protegerte... mi ira es mas contra mi mismo que en contra del que te ataco, jamas te pondría un dedo encima -en tono de resignación

Ella se acercó a mí, tomo mi rostro y fijo su mirada en la mía.

-Nada va a pasarme, se cuidarme. -respondió-.

Sólo la abracé.

Ya me había calmado. Ella se recostó en mi pecho y quedó dormida.

Al tiempo también me dormí.