Los personajes de Naruto no me pertenecen.

Esta historia se desarrolla en un universo alternativa

Espero que disfruten.

1 Parte.

Pov Temari

Aquella mañana, hicimos lo de siempre, comida, besos, ir a nuestros lugares de trabajo.

Hasta que llegó aquel mensaje al celular. "Ha surgido una emergencia, debo salir de viaje. Te llamaré lo más pronto posible". Sin más explicacion. Inmediatamente marque de regreso para realizar la llamada, sonaba la

contestadora, "el número que usted marco no puede ser localizado" respire profundo. Apague el teléfono, y gire sobre mi silla, se formó un nudo en mi estómago, y mire sin ver nada en particular. Pasaron unos minutos, lo volví a intentar, nada, la operadora decía lo mismo. Me levanté, tomé el teléfono y textee "por favor, dime qué está pasando, estoy preocupada".

Tomé mis cosas, y salí de mi oficina. Dejé dicho a mi secretaria que no me sentía bien y que postergara mis citas, quedé en avisar cuando volvería.

Subí a mi auto, tomé el volante y apreté mis manos, el no entender-saber que estaba pasando hacia que mi ansiedad se multiplicara. Suspiré, encendí el auto y me dirigí a mi cafetería favorita, pedí café en un estilo mas fuerte de lo usual y una barra de chocolate. Tomé asiento sin ningún lugar en particular. Coloque un poco de azúcar al café, inconsciente empecé a divagar, cuando nos conocimos.

Me dirigía a la barra de aquel lujoso bar, un trago fuerte eso era lo que necesitaba después de una fuerte discusión con el chico que salía(Hidan). Tomé asiento, para esperar mi trago. Me sentí observada, busque entre las personas que tenía cerca y lo encontré. Era él, me mantenía la mirada, retadora. Perdí, sonreí por la ironía, la retadora había cedido. El bartender me llamaba para entregarme el trago. Lo bebí rápido, y me dirigí a la salida, aunque antes de llegar a la puerta de salida él me detuvo, '

-Puedo invitarte un trago?

-Yo...- pensé un momento-Claro'.

Tomó mi mano y nos fuimos a la zona vip, ubicada en el piso superior, tomamos asiento, él pidió que sirvieran un par de tragos.

-Como te llamas?-preguntó

Sonreí.

-No creo que es necesario que sepas mi nombre. Sólo soy yo. -en tono de autosuficiencia

-Bien, ya que nos ahorramos las presentaciones..-lo interrumpí poniendo un dedo sobre su boca.

-Podemos ir a otro lugar. Si no te molesta.-susurre.

-Claro, vamos.- aseguró.

Salimos, subimos a su auto y nos dirigimos al sitio donde se estaba quedando. Pocas veces hacia de sexo casual, pero definitivamente está era una excepción. Su mirada me caló, había algo que me llamaba, como cazador a su presa. Debido a la tensión acumulada, alguna cana al aire no hacía daño.

Él, se quedaba en un lujoso hotel, subimos a la habitación, al entrar, empezamos a besarnos, nos desvestimos, llevados por la lujuria, acabamos teniendo sexo sin compasión.

Al terminar, tumbado en la cama, el alternaba su mirada, del techo a mi, definitivamente fue muy buena opción . Me gire y senté a la orilla de la cama, amarre mi cabello en una cola alta y recogí mi ropa y me dirigí al baño, me vestí de nuevo. De mi bolsa saque un papel, coloqué mi nombre y número de teléfono. Al salir del baño, él seguía en la misma posición, mirándome ahora directamente, esbozo una sonrisa. Caminé un par de pasos en su dirección. Le di la nota,

-Espero que llames. Fue un verdadero placer-comente, sonreí y salí de la habitación. Baje al lobby y llamé un taxi, me dirigí a casa.

Definitivamente, empecé a disfrutar las noches que siguieron a esa.

Respondía sus llamadas, eran encuentros meramente físicos, y tampoco exigían algún tipo de explicación, solo si ambos podíamos o no. Mientras, estaba en una relación estable, con Hidan aunque había discutido con el esa noche en el bar, poco tiempo después de esas pequeñas escapadas, empecé a alejarme. En algún momento, ya no era la chica dura que aparentaba, quizás mi papel cambio de cazador a presa, empecé a extrañar nuestros encuentros, no éramos exclusivos o teníamos una relación seria, solo nos ayudamos a liberar tensión (y que manera).

Decidí terminar lo que tenía con aquel particular personaje, Hidan. Y me precipite a un círculo vicioso; esperar la llamada de Shikamaru, llegar al lugar, disfrutar y salir a casa. Con un miedo incipiente a la soledad. Luego de un tiempo, se hace insoportable, extrañas el calor del cuerpo ajeno, el olor que emana su piel.

Cai inevitablemente en tristeza. Era realmente un capricho o un sentimiento real? Allí la duda.

Discutimos por una tontería, en realidad está duda me carcomía, y se reflejó en el momento menos indicado, estando con Shikamaru, un par de mis gritos, recogí mis cosas me vestí de nuevo y me dirigí a mi casa.

Cuando empecé a relatar esta historia, ese fue el momento de reconciliación, cuando decidí romper con mis propias barreras, y dejarme llevar. Al hacerlo, descubrí que haber cedido encontré lo que hoy me complementa (Mire de reojo la taza, estaba apunto de terminarla)

Suspiré, tomé el último sorbo,ya no me sentía tan agobiada, me subí a mi auto y decidí irme a casa.

Al llegar, tomé una ducha. Me vestí, y me recosté en la cama viendo el techo, me quede así por un largo rato, no se en que momento, me quedé dormida.

Cuando desperté eran las 9 AM. El no había regresado todavía, salí a la cocina por el desayuno, y volví al cuarto, encendí la tv, escuché las noticias. Debía hacer algo para no entrar en la desesperación. Tomé mi teléfono y le marqué a uno de mis hermanos, acordamos que iría a su oficina en una hora. Me aliste rápidamente, y salí a su oficina.

-Hola, Kankuro-dije en tono de burla

-Hola, hermanita mayor-respondió en tono de burla. -para que soy bueno? Cuando vienes a verme es por algo muy bueno o por malas noticias. -en tono sarcástico.

-Lo sé, debería de dejar de hacer eso.-tono de resignación

-Dime que te preocupa.-comento algo serio

-Estoy saliendo con alguien, y se ha ido por una emergencia.-tono de resignación

-Y vienes a mi porque... Quizás crees que le ha pasado algo?

-Si...

-Te dijo algo antes de irse?-preguntó

-Sólo que era una emergencia. Lo llame, pero no contesta.

-ok, ok, respira, dale un par de días para que aparezca, te gusta? Como para darle el beneficio de la duda?

-Si, me gusta. Pero esta actitud es muy extraña

-Tu eres extraña, y algunos te soportan jajaja... En serio, dale un par de días, escucha lo que dice y luego decides.

-Tienes razón... Parece que hay neuronas funcionando en esa cabeza vacía jajaja

-jajaja muy graciosa... Quiero presentarte a alguien. Pero en unos días, debo decirle q tengo una estúpida hermana con problemas mentales jajaja

-jajajaja

-Es en serio... Quiero que la conozcas- en tono de súplica

-Esta bien, la conoceré.-acepte la invitación sin fecha determinada.

Conversamos un rato más, nos pusimos al día, y nos despedimos.

Almorcé en un restaurant . Fui al centro comercial y visite varias tiendas. Pasé una tarde agradable reencontrando conmigo misma.

Se hizo de noche y fui a mi casa. Al llegar, todo estaba como lo había dejado, no había señales de él. Tomé un baño, arregle lo que había comprado, y decidí dormir, tratar de descansar.

Desperté, otra mañana, mire la hora y marcaba 7:10, decidí dar una vuelta por la oficina, arreglar algunos expedientes, no debía dejar todo a la deriva por la situación. Almorcé con mi secretaria, me enteré de los últimos chismes de pasillo y la dejé en su casa. Fui a casa, decidí tomar una siesta.

Horas más tarde, me había levantado para cenar, prepare algo sencillo y volví a la cama, miraba mi serie favorita.

El reloj marcaba 10:30, quizás ya era tiempo de ir a dormir, no había recibido mensajes o llamadas.

A los minutos, alguien tocaba la puerta, decidí ver quién era, y para mí sorpresa, era él. Todo lastimado.

Me aparte de la puerta y lo deje pasar.

-Lamento llegar a esta hora y en esta condicion- sonrió de medio lado

-Yo... Yo no sabía q te había pasado-respondí nerviosa

-Tengo que decirte algunas cosas, pero antes toma el café que te he comprado, y por favor dame un par de minutos, déjame sentarme en la sala. -pidió

Suspire y al verlo adolorido accedí

El tomo asiento, suspiro al verme de frente, con mi mirada exigía una explicación, detallaba cada movimiento de su rostro buscando una respuesta.

-Yo... - tartamudo

-Solo quiero saber, si esto se volverá a repetir-pregunte tajante

-Si-respondio y mis ojos se cristalizaron-

-Shhh ven, vamos a la cama- dije en un susurro

El al levantarse, gemío de dolor y contraje el rostro, sabía q estaba sufriendo. Lo ayudé a llegar a la habitación, quité lentamente la camisa y los zapatos quedandose el en pantalón, nos tumbamos uno al lado del otro, el acarició mi cabello y yo su pecho, y poco a poco nos quedamos dormidos...

Al pasar algunas horas, el despertó sobresaltado, a causa de una pesadilla. Sudando frío. Con el movimiento, me desperté y pregunté

-Qué soñaste?- me miró y negó con la cabeza, al hacerlo me levanté y quede sentada a su lado, volví a preguntar, con un tono un poco más exigente

-Qué soñaste?- el respiró profundamente, -He soñado que volvía a encontrar a ver a mis padres muertos. Volvía a tener 12 años.-termine desviando la mirada, apretó sus puños, ví su reacción, puse mi mano en su rostro, y lentamente lo hice verme a los ojos,

-Puedes decirme todo lo q quieras, puedes llorar, sé que eres fuerte, estoy aquí para ti, no me he ido, no me asusta cualquier cosa que hagas, eres el único que ha visto más allá de sexo conmigo, yo...yo desde aquella noche... - me sonroje mucho- sabes que no soy de expresar sentimientos, pero aún así te quedaste, y yo... Estoy aquí. -terminé de decir.

El se relajó. El se acerco y me beso suave. Todo se fue aclarando a medida que continuaba cedimos a la necesidad de sentirnos, terminamos unos sobre el otro. Me abrazó por la cintura y caímos dormidos.

Sonó mi teléfono celular, me moví un poco y lo tome de la mesa de noche.

-Si.. diga -conteste con somnolencia en la voz

-Muy bien, por favor cancela mis citas de la mañana...si, por favor cancela esa factura... No, creo que pospondré eso... Algo más?... Bien, nos vemos en la tarde. -colgué la llamada. Volví a acurrucarme a su lado.

-Todo bien en la oficina?-pregunto

-si... Solo quería pasar la mañana aquí.-conteste suavemente

Dormimos un par de horas más, nos bañamos juntos, almorzamos y nos dirigimos a la oficina de cada quien.

Llegue la la oficina, revise lo que había dejado escrito mi secretaria, firme un par de cheques, cerré la puerta con seguro y me recosté en el diván, sentía paz en cierta forma, pensé en lo que había pasado, claramente hay algo que lo preocupa pero si lo presiono demasiado lo más seguro es que no me diga es q lo q está pasando. Suspiré, debía darle tiempo, yo por otro lado pierdo la paciencia muy rapido, no sé si pueda calmarme...

Sali de la oficina, decidida a investigar, de alguna forma debia saber que estaba pasando. Me dirigía al auto cuando empezó a sonar mi celular, miré quien era (Shikamaru), y contesté rapido

-Donde estás?- pregunto Shikamaru

-Estoy entrando al haaaaaaa- grité, me habian sorprendido por la espalda, tomando mi celular...

-Con quien hablas? ya no me quieres? el te está cogiendo mejor que yo? jajaja- Habia gritado al celular Hidan.

Al escuchar mis gritos el vigilante del edificio se acercó rápidamente, Hidan, aparentó tranquilidad y me devolvió mi celular, comentando:

-Todo está bien, ha sido solo una broma... verdad cariño?... solo eso.-en tono meloso.

Mi expresion, cambió drásticamente a una de pánico, normalmente soy altanera, pero la "sorpresa" me desencajo por completo.

-Por favor ... saquelo de aquí...-dije lo mas fuerte que pude

-Señor por favor, la dama no ha tomado muy bien su sopresa, acompañeme a la salida-comento el vigilante en tono exigente.

-Esta bien, cariño recuerda que vendré por ti, adoras mis sorpresas-saboreandose los labios

-Doctora, ya vendré por usted, deme un momento-dijo el vigilante.

-ok.. -susurre

Cuando el vigilante volvió, me ayudó a recoger mis cosas, preguntó si queria llamar a alguien, solo negue con la cabeza

-Creo que ya estan en camino por mi-susurre en tono esperazador.

-Estare al pendiente, doctora.- aseguro.

Unos minutos despues, el auto de Shikamaru estaba entrando al estacionamiento, se corrieron por mi rostro lagrimas, si, al verlo me derrumbé, al bajar del auto, me tomó de donde estaba sentada, le pidio al vigilante que recogiera las cosas que faltaban y que avisara a la policia. Me llevo hasta su auto y puso la marcha... no sabia a donde ibamos, pero si lo importante, lo unico que queria era salir de alli...

Llegamos a un edificio, Shikamaru estacionó el auto, saludó al vigilante e inmediatamente subimos unos cuantos pisos, entramos a un departamento. Me abrazó como asegurandose que estaba completa

-Quien era?- pregunto, calmado pero exigente

-No... no se si decirtelo-respondi aún aturdida

-Quien era?- en tono de cólera

-Que piensas hacer? pelear?-pregunté alterada

-Si... quiero golpearlo sólo porque se atrevió a tocarte-en tono autoritario

-No!- grité, perdiendo mi paciencia

-Por qué? por qué?- golpeó la pared, y me miro, mis ojos reflejaban miedo, miedo al ver esa reacción

-Me voy-dije en tono tajante, me dirigia a la puerta cuando el me atajó en el camino

-Por favor, no te vayas-suplicó

-Dime una maldita razon, para quedarme- reté

-Yo... yo... Quiero protegerte-dijo en tono bajo.

-Esa no es razon suficiente-objeté

-Esta bien... pero por favor quédate esta noche- suplicó

-No, no lo haré... todavia no me has dicho la razón de que desaparecieras 2 dias, sin llamadas ni nada... estuve a punto de salir a buscarte en hospitales- grité con la rabia a flor de piel

-No piedo decirte nada todavía-suspiró- por favor quédate, si no me quieres ver me iré. -dijo terminando la discusión.

Salio de alli.

Al escuchar que se había cerrado la puerta, mis lagrimas corrieron libres. Liberando la frustración de no tener respuesta, de ver aquella actitud agresiva. Todo me habia llevado al límite, solo podía llorar, Shikamaru no estaba alli, una hora después me había calmado. Me recosté en el sofá, caí dormida.

No se cuanto tiempo estuve dormida, me desperté al sentir que estaban acariciando mi rostro, abri los ojos lentamente.

Shikamaru, parecia muy cansado.

-Shhh... solo escucha...-suspiró-Mis padres fallecieron en un accidente de tránsito cuacuando tenía 12 años. Por eso cuando escuché que te hacian daño me dejé llevar por la ira. Y te he traido aquí. Se que eso no justifica nada, pero para mí es dificil saber que pudieron hacerte daño y no poder protegerte ... mi ira es mas contra mi mismo que en contra del que te atacó, jamas te pondría un dedo encima- terminó en tono de resignación.

-Nada va a pasarme, se cuidarme. -respondí

Me abrazó.

Ambos nos calmamos.

Me recosté en su pecho, nos quedamos dormidos.

Me desperte, creo que ha sido una de las noches mas intensas, mi mente empezó a trabajar, que hay oculto? aún en aquella situacion, veía sinceridad en su confesion. Me levanté, fui al baño, lave mi cara y seque con la toalla. Fui a la cocina por un vaso de agua. Me senté en la barra, mirando el vaso. Veía sin ver.

... Fin 1 parte...