Traducción autorizada por DiDiGlee


About Trust

Capítulo 3

El momento en que Kurt entró al Hearst Tower en Midtown Manhattan, se sentía mareado y excitado. Estaba a punto de explorar la sede del canal de televisión Lifetime. Ahí era donde algunos populares concursos como Dance Moms y Shop Til You Drop fueron producidos. Ahí era donde el nuevo programa de talentos Fashion Hero sería rodado. Ahí era donde su sueño se haría realidad.

El estudio de filmación estaba ubicado en un impresionante edificio alto como todos en la cuidad de New York. La torre era de 46 pisos de altura y Kurt se habría perdido si no hubiera tenido una invitación con instrucciones explícitas. Entró al elevador y subió al piso 27. Saliendo al gran pasillo, su corazón dio una sacudida de contento al ver la primera muestra para el próximo programa en grandes letras brillantes: FASHION HERO.

Kurt se quedó mirando con la cabeza en alto al letrero en completo asombro, luego sacó su teléfono y le tomó una foto y se la envió a Rachel, Blaine y Chandler.

Chandler fue el primero en responder con un emoticono de gran sonrisa y la nota, ¡OMG! ¡Emocionante!

Kurt sonrió al mensaje. Incluso en mensajes Chandler estaba gritando con entusiasmo.

Simplemente de pie frente de la fascinante pantalla, Kurt supo que quería ganarlo. Quería volverse la estrella de este programa de talento. Sentía una gran sensación de pertenecía que era sobrecogedora.

Le recordaba a la primera vez que estuvo en New York, de pie frente al teatro de Wicked con Rachel. Ambos habían tenido una inexplicable sensación de simplemente saber que eso era su destino. Por supuesto, había resultado que Broadway había sido solamente destino de Rachel. Volverse un 'Fashion Hero' y un diseñador de modas era el destino personal de Kurt.

¡Ve por ellos, tigre!

El mensaje de Rachel lo hizo sonreír de lado. Rachel siempre tenía una fantástica manera de agitar su espíritu de lucha. Si, tenía ambición y ferocidad. Los otros concursantes no tenían oportunidad contra él.

Cambiando su mochila de un hombro al otro, entró al estudio. No había recepcionista, sino una chica con capa negra leyendo 'Lifetime crew' y un bloc de notas que alcanzó a verlo y se acercó corriendo―. Hola, soy Peggy. ¿Puedo ver su invitación, por favor?

Kurt le mostró su mágico trozo de papel y ella lo comprobó en su bloc de notas. Ella le dio un pase para tras bambalinas y una etiqueta con su nombre, los cuales tuvo que poner en la solapa.

―Bienvenido al manicomio ―Peggy dijo con un guiño―. Por favor únase a los otros contendientes en la sala de maquillaje.

El estudio estaba lleno de gente, todo el mundo estaba ocupado preparándose para el espectáculo. Hoy sólo serían entrevistas y fotografías individuales del anfitrión y contendientes y Kurt llegaría a conocer a la tripulación tras bambalinas.

Kurt estaba asombrado mientras veía a todas las personas trabajando. Antes de que entrara al maquillaje, su teléfono vibró por un mensaje y lo revisó para leer lo que Blaine le había enviado.

¿Puedes sacar tu alarde de la bolsa? Se vería muy bien en la sala de estar. ;)

Kurt mordió su labio inferior para reprimir una sonrisa. Blaine era un bromista muy dulce. A menudo señalaba que el bolso para hombre de Kurt era exactamente como la bolsa mágica de Hermione Granger en la que hubiera llevado el equipo de campamento y bibliotecas enteras. Una vez Blaine había molestamente insistido en que oyó un sonido parecido al barritar de un elefante en el interior del bolso de Kurt. Él no lo dejaría hasta que Kurt lo checara. Kurt había encontrado un broche de elefante de mal gusto en el bolsillo lateral de la bolsa, que, por supuesto, había sido un regalo de Blaine. A Kurt le había encantado.

―¡De prisa, chicos! ¡Tenemos un horario que cumplir! ¡No quiero estar tras ustedes desde en el primer día! ―Una voz fuerte cortó a través del zumbido del gentío y Kurt levantó la vista, sobresaltado por el sonido familiar.

Vio a Andrew a través de la habitación, de pie junto a una par de los aprendices y gritando órdenes. Por a momento Kurt se congeló en el acto, observando a su exnovio desde lejos. No había visto a Andrew en casi un mes y de alguna manera había esperado que se viera o actuara de diferente manera.

Pero todavía era el alto, de pelo largo y castaño y una sonrisa de constante satisfacción y superioridad en sus rasgos. Andrew era increíblemente guapo, y lo sabía. Era seguro de sí mismo y orgulloso y bueno en gritar órdenes.

Kurt no sabía lo que había esperado. En realidad no se había permitido pensar en Andrew. Aun así, la posibilidad de tener interacción próxima con Andrew con el fin de ganar el concurso era una gran sombra oscura que se cernía sobre él. La incertidumbre era lo peor. No se habían visto luego de que Kurt había reportado el abuso doméstico a la policía y no tenía idea de cómo reaccionaría Andrew al verlo.

Sus miradas se encontraron a la distancia y el aliento de Kurt se atascó en su garganta. Se sentía atrapado, expuesto como un ciervo en los faros delanteros y odiaba que Andrew todavía pudiera hacer que se sintiera de esa manera.

Como fuera, Andrew no lo reconoció. Ningún saludo con la mano o guiño o inclinación de cabeza. Sin gritar un saludo, sin saltar a hacer una escena o incluso sólo para preguntarle cómo estaba. Kurt se apresuró a continuar antes de que Andrew pudiera decidirse en cómo saludarle.

Rápidamente, se dirigió al maquillaje y se quedó junto a la puerta, asimilándolo todo. Había una fila de seis mesas de tocador, todas ellas ocupadas por los demás aspirantes, cuatro mujeres y cinco hombres.

Instantáneamente le recordó el tiempo cuando había ido con Rachel a verificar la competencia de los aspirantes a NYADA y se habían topado con todos esos otros personajes de Rachel y Kurt. Ese día lo había traído de vuelta al fondo de la humildad en la realidad ya que habían sido informados de que no eran tan únicos como habían pensado. Viendo ahora a los otros competidores de Fashion Hero hacía cuestionarse a Kurt si realmente estaba en la delirante habitación. También se preguntó brevemente por qué la mayor parte de sus momentos de déjà vu involucraban a Rachel.

Mirando a su entorno, parecía como si los otros participantes también fueran gais. La ropa y el colorinamente fabuloso comportamiento en general no dejaban mucho para especular lo contrario. Kurt sabía que una gran parte del mundo de la moda estaba ocupado por mujeres u hombres homosexuales – tan estereotipado como pudiera ser. Sin embargo, no había esperado que el programa representara el estereotipo de una manera tan flagrante.

¿Dónde estaba la diversidad picante? ¿Dónde estaba el desafío cuando todos parecían estar inspirados por Marc Jacobs y Alexander McQueen? ¿Cómo era posible sobresalir de esta gente cuando todos eran muy parecidos?

―Dios, simplemente mira a todos estos perdedores ―un tipo con pelo rubio platino, dijo a Kurt en un tono nasal―. Todos se ven como si hubieran saltaron de un maldito catálogo de GAP. Hola, soy Genius. ―El tipo extendió la mano y le dio a Kurt un no tan discreto vistazo. Fue la cola de piel de zorro rojo de Kurt que llevaba en su cinturón lo que fue visto con desagrado especial.

―Soy Kurt, un gusto conocerte ―Kurt dijo, estrechando la mano con el chico platinado.

―¿Sólo Kurt? ―Genius preguntó con sorna―. No es muy creativo. Deberías pensar en un nombre que realmente capture tu esencia y sea fácil de recordar.

―¿Lo dice el chico que se llama a si mismo genio*? ―Kurt replicó con una ceja levantada.

―Exactamente ―Genius dijo con una sonrisa agradecida―. Ves, sabes al instante con quién estás tratando. ¿De dónde eres?

―Soy de Lima, Ohio ―Kurt respondió.

―Yo estudié en el extranjero, en París. No quiero presumir, pero yo viví y respiré Chanel y Dior. No sabes realmente nada sobre la moda si no has vivido en Paris. Pero no voy a entrar en detalles. Tienes que experimentar la vie en France** por ti mismo o posiblemente no comprendas de lo que estoy hablando. ―Genius le dio un pequeño gesto de disculpa y gracia a Kurt con una sonrisa delgada―. ¿Y cuáles son tus créditos?

― Actualmente estoy haciendo una pasantía en Vogue punto com ―Kurt respondió con una sonrisa orgulloso―. Isabelle Wright es como mi hada madrina.

―¿En serio? ―Genius cuestionó y Kurt no podía decir si la mirada de asombro en su rostro era una expresión de admiración o incredulidad.

―Sí ―Kurt con un humilde encogimiento de hombros―. Ella es genial. Soy muy afortunado de trabajar junto a ella.

―¿Quieres un consejo, astuto***? ¡Es mejor que cuides tu boca! ―Genius dijo con una mueca de desprecio―. A nadie le gustan los presumidos.

Con eso se giró de golpe y dejó Kurt de pie.

―Oh, por Dios ―Kurt murmuró entre dientes y trató de no rodar los ojos.

―Hola y bienvenido a Fashion Hero ―una voz detrás dijo en voz alta, dirigiéndose a todos en la sala. Por la manera en que respiraba del hombre, fue a su espina dorsal, Kurt sintió que sólo estaba hablando con él. Kurt dio la vuelta y encaró a Andrew. Su exnovio estaba a sólo un paso, pero no miró a Kurt.

―Soy Andrew Mueller y soy su entrenador, lo que significa que yo estoy aquí para hacer que todos se vean bien―Andrew se presentó―. Si tienen alguna pregunta, soy su hombre.

―¡Oh, y yo soy tan tuyo! ―uno que otro de los contendientes comentó con un gruñido sensual.

―Gracias, cariño ―Andrew dijo, dirigiéndose a un joven gay con todo su encanto―. Desafortunadamente, no se me permite salir con los contendientes.

―Eso es muy malo ―otro chirrió guiñándole un ojo a Andrew.

Kurt lo fulminó con la mirada. Todos ellos estaban aquí para demostrar su valía en un espectáculo de talento, no para coquetear con los miembros de la producción. Pero tal vez algunos de ellos estaban dispuestos a acostarse con alguno para mejorar sus posibilidades.

―Hoy estamos aquí para hacer entrevistas individuales con cada uno de ustedes y luego una pequeña sesión de fotos ―Andrew explicó con una sonrisa juguetona―. Empezaremos con Penélope Benedict. ¿Penélope, vendrías conmigo por favor? ―Hizo un gesto hacia la puerta y una mujer joven con el pelo de color rosa brillante se unió a él.

―Y el resto de ustedes ―Andrew dio un vistazo, nuevamente sin captar la vista de Kurt―. Sean amables con los demás mientras esperan su turno.

Cuando su entrenador se fue, Kurt se sintió aliviado, pero también confuso de que Andrew no le dijo ni una palabra.

―¡Oh Dios, es una delicia! ¡Lo que quiero para el postre! ―alguien dijo, pero Kurt no se molestó en mirar quién fue. Justo ahora todos le parecían iguales de todas maneras. Encontró interesante como Andrew era visto por todo el mundo. Todos pensaban que era así de candente, y encantador. Y lo era, la mayoría del tiempo. Quizás serían un ángel con su siguiente novio. Es posible que simplemente había sido Kurt quien había sacado lo peor de Andrew.

―¿Por qué la cara larga? ―alguien parado junto a él dijo de repente. Kurt levantó la vista para encontrar a un chico alto y rubio con hoyuelos que le daban una expresión de preocupación ―. ¿Estás bien?

El tipo habló en un fuerte acento británico, lo que tiró a Kurt fuera de curso por un segundo―. Sí, sí. Estoy bien, gracias. Sólo atontado por un momento.

―Pude notarlo ―el chico británico dijo con la sonrisa más deslumbrante. Antes de que Kurt pudiera pensar en algo más que decir, su nombre fue gritado y se apresuró a la siguiente silla libre. Mientras el maquillista se ocupaba de su rostro y cabello, Kurt tuvo tiempo para reflexionar sobre Andrew un poco más.

Aparentemente Andrew había decidido tratarlo como un a extraño. Kurt no estaba ofendido por eso, pero tampoco aliviado. Ni siquiera era como si hubiera pensado que Andrew se disculparía o le aseguraría que trabajaría en mejorar sus problemas de furia. Ser ignorado por Andrew era más como un extraño sentimiento de abandono.

Simplemente esperaba que no tuvieran que interactuar demasiado, porque eso sería raro.

Durante el transcurso del día Kurt se ganó un montón de comentarios sobre la cola de zorro. Incluso fue una pregunta en su entrevista. Declaró que sólo era su amuleto de la suerte.

Para el final del día el sobrenombre Kurt Zorro se había establecido, sin importar cuánto Kurt luchó. No quería ejecutar el programa con un nombre de artista. Quería que su nombre real se convirtiera en su marca. Pero fue aconsejado que el apodo tenía gran valor de reconocimiento y debería considerar el uso de la cola del zorro diariamente a partir de ahora para no romper la cadena de la suerte. Ya que sin duda necesitaba algo para sobresalir, Kurt decidió que no sería demasiado malo ser conocido como el hombre que lleva una cola de zorro.

Ya era tarde cuando los contendientes estaban siendo despedidos. Kurt reunió su abrigo y sus cosas y poco a poco se abrió paso fuera del estudio, tratando de asimilar todo y notar cosas que no había notado en la locura del día. En su camino a la salida se tomó una selfie**** con el letrero de FASHION HERO detrás. Con una sonrisa de orgullo le envió la imagen a sus amigos y le dijo a Rachel y Blaine que estaba en camino de vuelta a casa.

Fue justo cuando presionó el botón de envío que Kurt de repente sintió a alguien rondando cerca. Se dio la vuelta y se paralizó. Andrew estaba de pie en el pasillo, mirándolo con una expresión que Kurt no pudo leer. Sintió nuevamente la ansiedad que había suprimido antes.

―Hola nene ―Andrew dijo en voz baja, acercándose.

―Oh, ¿así que me estás hablando? ―Kurt dijo, levantando una ceja―. Me estaba preguntando si ibas a ignorarme por las próximas seis semanas.

―Lo siento, no quería que las personas supieran que nos conocemos. ―Andrew se encogió de hombros―. Sabes cuánto habla la gente. No quiero que nadie piense que te estoy favoreciendo sobre los demás.

Kurt estaba honestamente sorprendido por esto. Ni siquiera había considerado esta posibilidad―. Gracias, es muy considerado.

―¿Me dejas encaminarte? ―Andrew hizo un gesto hacia el ascensor y Kurt asintió.

Una vez que estuvieron en la cabina del ascensor, Andrew se apoyó contra la pared con los ojos fijos en Kurt, haciendo que Kurt se sintiera de repente muy consciente de sí mismo.

―¿Se han aclarado tus moretones? ―Andrew preguntó con genuino interés.

Kurt levantó la vista, asombrado por la reflexiva pregunta―. Sí. Estoy mucho mejor, gracias.

―Me alegra oírlo.

―¿Cómo estás tú? ―Kurt preguntó en voz baja.

―Me conoces ―Andrew replicó con otro encogimiento de hombros―. Sobreviviré.

―Entonces, ¿qué has estado haciendo? ―La pregunta de Kurt era genuina. Realmente quería saber cómo lo había estado haciendo su ex durante las últimas semanas.

―Bueno, tengo que admitir no fue emocionante tener a la policía llamando a mi puerta y ser acompañado a la estación de policía. Cuando quisieron mis huellas digitales, realmente me sentí como un criminal.

Se pausó, como dando a Kurt la oportunidad de expresar su simpatía o incluso sus pesares, pero Kurt se quedó mudo.

―Por los siguientes meses tengo que hacer servicio comunitario y ya sabes lo mucho que odio hacer caridad o cualquier tipo de trabajo social. Además, mi viaje a Hawai está definitivamente cancelado, debido a que tuve que pagar una multa tan ridícula que no puedo darme el lujo de Navidad de este año.

―Diría que lo siento, pero mi terapeuta me daría una palmada en la cabeza ―Kurt replicó con una sonrisa. Aunque Andrew se quejaba de su sanción, no sonaba acusador o resentido.

―Oh sí, también tengo un psiquiatra ahora ―Andrew dijo de algún modo entusiasmadamente―. Para mis problemas de control de impulsos. Lo llaman un desorden. Dios, te hace sentir realmente maníaco. Es curioso cómo un incidente puede poner tu vida al revés, ¿no?

―Sí, completamente. ―Fue tan inesperado que pudiera relacionarse con Andrew así. De hecho, Andrew era el único que entendía de dónde venía Kurt. Sí, había sido un tipo de relación enferma, pero aun así, Andrew era el único que lo entendía.

Kurt se sorprendió de lo casual que Andrew era capaz de hablar con él. Había esperado algo de resentimiento persistente o rabia dirigida a él, pero Andrew parecía aceptar su castigo. Saber esto se lo puso fácil a Kurt. Mientras Andrew mantuviera esta actitud amable y sin acusar, Kurt podría trabajar con él.

―Así que, ¿no vas a darme ninguna mierda? ―Kurt preguntó cuando las puertas del elevador se abrieron y lentamente cruzaron el pasillo.

Andrew dejó escapar un risa―. ¿Con el riesgo de ir a prisión? Cariño, Estoy en libertad condicional. Incluso tengo antecedentes ahora. Si la lío de nuevo, estoy jodido. Al parecer toman esta mierda del abuso doméstico muy serio.

―Me alegro que lo hagan ―Kurt dijo, cambiando su mochila de un hombro al otro.

―Cierto ―Andrew replicó con una expresión seria que lo hizo ver más viejo. De alguna manera Kurt no quería dejar en una mala nota. No quería que Andrew pensara que lo odiaba o algo. Porque incluso después de lo que había pasado entre ellos, Kurt no odiaba a Andrew.

―Por cierto, estás haciendo un gran trabajo ―Kurt halagó―. Todos los otros participantes ya te aman.

―Sí ―Andrew acordó con una sonrisa de lado―. Supongo que podría tener que elegir. ―Se pasó una mano por el pelo y le dio una sonrisa irónica―. Pero con quien me quedaría, él es el único que no me quiere.

Kurt sintió que su corazón latía con fuerza en su pecho. ¿Andrew estaba diciendo que todavía tenía sentimientos por él? ¿Cómo podía gustarle todavía a Andrew después de todos los problemas que Kurt le había traído?

Por un momento simplemente se miraron, sin saber que decir o hacer.

Kurt estaba confundido. Recordó lo asustado que estaba del lado violento de Andrew y cómo las cosas se habían salido de control. Pero también recordó las cualidades que le habían gustado primero sobre Andrew. Su honestidad, su bocaza, su mente ingeniosa. Incluso sus estúpidas bromas.

―Buenas noches, nene ―Andrew por fin dijo y sostuvo la puerta para él―. Te veo mañana.


Blaine y Rachel estaban sentados y acurrucados en el sofá, jugando cartas mientras esperaban que Kurt llegara a casa de su primer día en el programa.

―¡Y gané de nuevo! ―Rachel empezó a aplaudir, poniendo la tarjeta ganadora en la parte superior de la pila.

―Has ganado un gesto de poker profesional jugando a las cartas ―Blaine se quejó―. Es injusto.

―Conozco a otra persona con gesto de poker ―Rachel dijo y tomó el tazón de palomitas.

―Kurt ―Blaine acordó mientras exhalaba. Había escondido sus piernas debajo de él y tomó la pila de tarjetas para barajarlas.

―Pensé una vez que lo tuviéramos de vuelta, aflojaría ―Rachel explicó, lanzándose palomitas en la boca―. Pero es como si estuviera determinado a no dejarnos entrar.

―Todavía tiene que procesar todo ―Blaine le recordó―. Sólo ha sido un mes desde que dejó a Andrew.

―Sí, pero no lo está procesando ―Rachel señaló fieramente―. Se volvió un adicto al trabajo otra vez y nos evita. ¡Sólo quiero que nos hable!

―Tiene a su terapeuta para hablar ―Blaine dijo con un encogimiento de hombros―. No tiene que contarnos cómo se siente.

―Pero, solía hablar de todo conmigo. ―Rachel señaló.

―Confiará en ti nuevamente ―Blaine prometió―. Cuando se sienta cómodo compartiendo sus sentimientos.

Rachel pareció ponderar las palabras mientras comida palomitas y veía a Blaine barajar las cartas.

―¿Puedo preguntarte algo? ―Rachel preguntó, bajando la voz―. Algo personal.

Blaine inclinó la cabeza con una sonrisa irónica―. Hablamos de cosas personales todo el tiempo, Rachel. ¿Qué hay que no hayamos discutido?

Ella cogió un cojín de cinta púrpura bordada y comenzó distraídamente tirar de las borlas―. No hemos hablado de Kurt y de ti en un rato.

―¿Qué hay que hablar? ―Blaine levantó sus defensas inmediatamente, aunque sabía que Rachel no quería decir nada hiriente. Pero el tema de su relación inexistente con Kurt era sensible para Blaine.

―Sólo quiero saber qué está pasando con ustedes.

―Nada.

―¡Exactamente! ―Rachel exclamó―. ¿Qué estás esperando, Blaine?

Blaine dejó escapar un bufido―. Hace apenas dos semanas me dijiste que tomara las cosas con calma.

―Sí, pero eso fue hace dos semanas ―Rachel enfatizó―. Había pensado que ya estarían juntos de nuevo.

―Bueno, Kurt dejó claro que no quiere una relación y lo respeto. Deberíamos concentrarnos en ser amigos y reconstruir la confianza, tú sabes. Es mejor que zambullirse en una relación de nuevo. No quiero presionarlo en nada.

―A veces se necesita un poco de presión. ―Rachel dio un golpe con el pie a la rodilla de Blaine―. No es como si no te amara, porque te ama. Simplemente está asustado porque su relación contigo no funcionó como lo planeado y su novio después de ti fue un idiota. ¡Sólo teme darle otra oportunidad!

―Sé que tiene miedo ―Blaine expresó―. Yo también. ¿Qué si tiento a la suerte y soy rechazado otra vez? ¿Qué si está vez no somos capaces de quedar como amigos? Simplemente... no quiero perderlo, Rachel. Un año sin hablar fue un infierno. Al menos ahora somos amigos nuevamente. No quiero arriesgar eso.

―¡No puedes simplemente rendirte así!

―No me estoy rindiendo. Sólo que respeto su deseo de no ser más que amigos. Además, puedo mostrarle que me importa sin usar la palabra con a.

―De acuerdo, si estás bien con cómo están las cosas con ustedes, entonces dime por qué dormiste con él la noche que volvió de Lima. ―Rachel inquirió.

―¿Cómo...? Ah, no importa. ―Blaine se dio cuenta que Rachel lo había notado o Kurt le contó. Pero que hablara tan directamente de ello, lo sonrojaba.

―Kurt salió con la idea de ser amigos con beneficios ―Blaine por fin admitió.

Intrigada, Rachel se inclinó hacia delante―. ¿Y desde entonces?

―Nada más ha pasado.

―¿Por qué no?

―Porque quiero amar a Kurt. No quiero solamente sexo. Así que sólo pasó una vez y no voy a profundizar más en ello.

Rachel le arqueó las cejas―. Pero tal vez si... ―Lo dejó al aire.

Blaine negó con la cabeza.

―Blaine, tienes que comenzar en algún lugar ―Rachel lo sermoneó―. Sí ser amigos sexuales es todo lo que te ofrece, entonces deberías tomarlo. Hacerlo tuyo físicamente hasta que se enamore de ti otra vez emocionalmente.

―Suenas como Chandler cuando está delirando sobre sus series favoritas. ―Blaine dejó escapar una risa sin humor.

―Toma la idea de amigos con beneficios y dile que quieres seguir con eso. Lo digo en serio. No hay manera de que Kurt sea capaz de mantener sus emociones fuera de esto. Se va a volver a enamorar de ti eventualmente, confía en mí. Muéstrale que lo quieres, a su cuerpo, corazón y alma. Empieza con el cuerpo.

Blaine reflexionó―. Eso en realidad tiene sentido – en una jodida manera.

―Te lo digo, necesita hacer que te anhele. ―Rachel sonrió―. ¿Y sabes lo que necesitas hacer primero?

―¿Qué?

―Conseguirte una cama ―Rachel aconsejó―. Así Kurt tiene la opción de meterse en tu cama por la noche.

―Él no haría eso ―Blaine dijo con una risa ridícula.

―Nunca se sabe ―Rachel replicó―. Y haré un espectáculo diciéndole que voy a usar tapones para los oídos de ahora en adelante, porque no puedo soportar el ruido del tráfico o algo, por lo que se sentirá seguro de ponerse sucio contigo.

―Eso es un poco manipulativo, Rachel, ¿no crees?

―¿Y qué?, mientras funcione.

―Quiero ser lo que sea que Kurt necesite justo ahora: su amigo. No quiero abrumarlo con mis sentimientos y desde luego no voy a ejecutar ningún plan para recuperarlo.

―Fue simplemente una idea ―Rachel dijo, con las manos al aire.

Blaine reanudó el barajeo de cartas, pero sus pensamientos estaban circulando en torno a la idea de Rachel. Había sido honesto con respecto a estar contento siendo simplemente amigo de Kurt, pero no podía negar que estaría disponible para ser el «novio» tan pronto como Kurt estuviera listo para recuperarlo.

Sólo entonces la puerta se abrió y Kurt entró, sonriendo de oreja a oreja.

―¡Kurt! ¡Regresaste! ¿Cómo fue? ―Rachel y Blaine se estaban muriendo por escuchar sobre su primer día.

―¡Chicos, fue asombroso! ―Kurt se dejó caer en el sofá entre ellos. Estaba exhausto, pero feliz―. Tienen esa asombrosa utilería y señalamientos por todas partes, donde se lee 'Fashion Hero', todo brillo y glamour y polvo de estrellas ―Kurt salía a borbotones con los ojos chispeantes―. Y se los digo, realmente hacen a uno sentirse una estrella al tener peluqueros y asistentes de maquillaje mimándote. Luego que terminaron conmigo, me sentí como una nueva persona, miré al espejo y me sorprendió que tan bien lucía.

―¿Conociste al jurado estrella? ―Rachel preguntó emocionadamente―. Me muero por saber quién va a juzgar.

―Tristemente, no ―Kurt dijo―. Eso es todavía un gran secreto. Mi suposición es que aún no tienen un jurado. Pero conocí al presentador. Sabe demasiado sobre la moda, así que sus preguntas son profesionales y bien consideradas. Temía que el programa fuera un chiste, muy superficial, saben. Pero creo que verdad saben de moda y por todo vale la pena, al menos va a hacer una buena marca en mi curriculum vitae.

― ¿Ya tienes la tarea de la semana? ―Blaine preguntó.

―No, aún no. Van a anunciar la tarea mañana y luego tendremos hasta el sábado para trabajar en ello. Gracias a Dios no grabaron todo el día, sólo por una hora para tener una idea de lo que todo mundo está haciendo. Sería demasiada distracción si la cámara estuviera sobre mí a cada hilvanada que hiciera.

―Aún no hemos hablado acerca de nuestro horario ―Rachel le recordó.

―Cierto ―Kurt dijo―. Hablé con Isabelle y aún tengo que ir a trabajar, pero puedo estar en el taller de Lifetime a partir de las cinco hasta la medianoche todos los días. Así que no interferirá con sus horas en la universidad. Los necesitaré por un par de horas cada día, pueden tomar turnos o lo que sea.

―Suena genial ―Rachel dijo―. ¿Está bien si tomo el primer turno entonces? Algo como, ¿de cinco a siete? No quiero estar despierta tan tarde. Necesito mi sueño de belleza y todo ese jazz. ―Ella les guiñó un ojo.

―Lo que te parezca mejor ―Kurt replicó―. Me alegra que me ayuden con todo, así que realmente no puedo mandar cuando se presentaran.

―El turno nocturno está bien para mí ―Blaine dijo con un encogimiento de hombros―. Puedo quedarme tanto como me necesites. Incluso hasta medianoche.

―Gracias ―Kurt dijo, de repente sintiéndose incómodo con la perspectiva de pasar tanto tiempo con Blaine en la noche.

―¡Cuéntanos sobre la competencia! ―Rachel pidió felizmente.

―¡Cielos, todos son gay! ―Kurt exclamó―. ¡Lo juro, es como un desfile del orgullo gay y simplemente soy uno más de ellos! Será muy difícil sobresalir e impresionar.

―Nunca has sido uno del montón ―Rachel dijo con una sonrisa enfurruñada.

―Aw, gracias. ―Kurt le sonrió y continuó―. Hay cuatro mujeres y seis chicos. Creo que todos son gay, excepto por uno. Usa botas de vaquero y tiene vello facial, pero no en una manera rastrojosa linda, más como una barba gruesa.

Rachel y Blaine hicieron una mueca.

―Así que, ¿viste a Andrew? ―Blaine preguntó de repente, intentando sonar casual, pero era claro que a duda lo había estado molestando.

―Bueno, sí, estaba por ahí ―Kurt respondió honestamente―. Pero a penas hablamos brevemente. No fue gran cosa.

―Así que, ¿fue amable contigo? ―Rachel pidió que se aclarara.

―Sí, fue totalmente profesional, sin resentimientos ―Kurt le aseguró, esperando que sus amigos no indagaran y le hicieran explicar sus confusas emociones con respecto a Andrew.

―Bien, eso está muy bien ―Rachel dijo e intercambiado una mirada intencionada con Blaine, indicándole claramente que se callara al respecto.

Siguieron hablando por un tiempo pero no fue sino hasta mucho tiempo que Rachel se puso de pie y se estiró con un bostezo―. Muy bien, chicos. Es mejor que empiece mi ritual para la cama. Tengo que comenzar temprano mañana. Ustedes sigan divirtiéndose.

―También debería irme a la cama. No dormí bien anoche ―Kurt dijo―. Demasiada emoción.

―¿Qué dice Bruce de eso? ―Rachel preguntó con una sonrisa maliciosa.

Kurt la miró, dispuestos a silenciarla.

―¿Quién es Bruce? ―Blaine preguntó, confundido y curioso.

―Es el amigo especial de Kurt ―Rachel replicó con una risa atolondrada―. Usualmente lo ayuda cuando no puede dormir.

―¡Cállate! ―Kurt se movió para cogerla, pero Rachel esquivó sus manos con un chirrido estridente.

―No en serio, ¿quién es? ―Blaine preguntó. Tenía la sensación que se perdía de algo elemental. Quería saber de las personas en la vida de Kurt y nunca antes este tipo Bruce había sido mencionado.

―Nadie que necesites conocer ―Kurt dijo con los dientes apretados―. Rachel está sólo haciéndose la tonta.

―¡Buenas noches, chicos! ―Cuando Rachel se fue le dio a Blaine una gran guiño a espaldas de Kurt.

―Supongo que mejor me voy a la cama también ―Kurt se excusó rápidamente cuando notó que se quedó a solas con Blaine. Siguió a Rachel al baño. Usualmente a ella no le importaba que estuviera cerca cuando estaba en la ducha, pero tan pronto como se cerró la puerta ella se volvió hacia él.

―¿Por qué me estás siguiendo Kurt?

―Sólo quiero cepillarme los dientes ―dijo, sorprendido por su ataque.

Rachel lo miró con los puños en las caderas―. Necesito hablar contigo de algo ―Rachel dijo, pasando rápidamente al punto―. Estás evitando a Blaine y eso no está bien.

―¿Es por eso que insististe en tener el primer turno y dejar a Blaine en el turno nocturno conmigo?

―Quizás ―Rachel admitió―. Mira, él ya no sabe cómo actuar contigo. Como ser simplemente tu amigo. Tiene miedo de traspasar las fronteras, y tu comportamiento con él no lo hace más fácil.

―¿Qué hago? ―Kurt frunció sus cejas.

― Por ejemplo, levantarte más temprano para asegurarte de que te hayas ido antes que incluso despertemos.

―Fuiste la que señaló un horario de baño ―Kurt se defendió―. Deberías estar agradecida que lo use muy temprano.

―Apenas hablas con él ―Rachel continuó―. Y si lo haces, eres ya sea demasiado cortés o estás gritándole.

―No le grito ―Kurt protestó.

―¿Qué hay de aquella vez en el baño...?

―Me cepillaba los dientes ―Kurt dijo defensivamente―. Sabes que no me gusta tener a alguien observándome cuando me cepillo los dientes y ¡no le grite!

―Te oí desde mi habitación ―Rachel argumentó, cruzándose de brazos.

―Me sorprendió, ¿de acuerdo? Todavía tengo que acostumbrarme a tenerlo a mí alrededor. No es fácil de repente vivir con tu exnovio.

―Nunca te acostumbraras a la situación si sigues evitándolo ―Rachel señaló.

―La cuestión es que ―Kurt admitió con un suspiro―, tampoco sé cómo actuar a su alrededor, ¿de acuerdo? No quiero arruinarlo. Ya lo lastimé suficiente.

―¿Así que no es nada personal en su contra? ―Rachel aclaró.

―No es nada personal ―Kurt le aseguró.

―Entonces pruébalo. Ve y siéntate con él al menos por una hora ―Rachel retó―. No puedes dormir de todos modos porque estás demasiado liado con los eventos de hoy. Bien podrías sentarte con tu amigo.

Kurt respiró profundo mientras salía del baño y encontró a Blaine trabajando en un papel sobre el sofá. Se sentía como si se tomara un poco de valor para simplemente pasar tiempo con su amigo y sabía que Rachel tenía razón. No debería ser así entre ellos. Cruzó la habitación rápidamente y se paró al lado del sofá.

Blaine levantó la vista inquisitivamente.

―¿Te importa si me uno a ti? ―Kurt preguntó con una leve sonrisa de lado―. Rachel estará un tiempo en el baño.

―Claro ―Blaine sonrió y apartó su libro de texto. Al instante Kurt se sintió culpable al ver lo feliz que Blaine parecía estar por este poco de atención.

Con pánico, Kurt estiró la mano hacía el control remoto―. ¿Quieres ver algo?

―No ―Blaine dijo rápidamente―. Podríamos hablar.

―¿Hablar de qué? ―Kurt le preguntó con cierta desconfianza.

―Simplemente hablar ―Blaine le aseguró―. Sobre cualquier cosa. Cuéntame tus ideas para el programa.

Kurt se relajó y dejó escapar una linda risa―. No quieres oírme hablar de moda, Blaine. Créeme, cuando las próximas seis semanas se acaben estarás harto de hablar sobre moda.

―Nunca me voy a hartar de nada que digas ―Blaine le aseguró.

Kurt le dio una delgada sonrisa―. Eso dices ahora. Puedes pensar de manera diferente en unas pocas semanas o meses.

Blaine entrecerró los ojos ante la repentina seriedad en la voz de Kurt―. ¿Es eso lo que te preocupa? Que me ¿harte de ti? ¿Te he dado alguna razón para que creas que no me quedaré? ―No había acusación en su voz, sólo la necesidad de saber si había hecho algo mal.

Kurt vaciló―. ¿Podemos no tener esta conversación?

―¿Qué tipo de conversación?

―Sabes a lo que me refiero ―Kurt reprendió en voz baja―. No quiero hablar de nosotros.

―Todo lo que digo es que no debes preocuparte por que desaparezca de tu vida ―Blaine puntualizó otra vez―. Me gustas tal como eres. Incluso si hablas sin parar de moda.

Kurt se mantuvo precavido―. Todavía me ves como el chico que amaste en el instituto ―cuidadosamente sentenció―. Ya no soy esa persona.

Blaine dejó escapar una suave risa.

―¿Qué es tan gracioso? ―Kurt frunció el ceño.

―Es sólo que… ―Blaine se encogió de hombros―. Eso es exactamente lo que creo que aún ves en mí. La persona que fui en el instituto. ¿Estoy en lo correcto?

Kurt pareció considerarlo por un momento. Cogió la pila de cartas, arrastrando los pies, antes de responder.

―En realidad no es lo que todavía veo en ti, sino con lo que todavía fantaseo a veces ―Kurt admitió, sopesando cuidadosamente sus palabras. Se acomodó más profundamente en el sofá e inclinó su cabeza a Blaine―. A menudo tengo ensoñaciones sobre el pasado. Tú eras el sol y la luna para mí. Mi corazón estaba tan lleno contigo que no me podía imaginar jamás sin ti. Lo que teníamos fue tan dulce y emocionante. Fue un increíble primer amor, y estoy muy contento de lo que compartimos.

Una náusea repentina comenzó en la boca del estómago de Blaine. Odiaba la manera en que Kurt hablaba en pasado.

―Pero me temo que nunca podremos tenerlo de nuevo ―Kurt continuó con un aire de tristeza―. Me preocupa que si empezamos de nuevo, puede terminar en decepción porque todavía esperamos que las cosas sean como solían ser y compararemos el presente con el pasado, pero nunca recuperaremos lo que tuvimos. Hemos cambiado y no sé si el nuevo tú y el nuevo yo aún encajemos juntos.

El corazón de Blaine estaba latiendo duro y dolorosamente contra su pecho. De repente, el miedo estaba de vuelta, el todo increíblemente abrumador miedo de perder a Kurt, de haberlo perdido ya, de no recuperarlo.

―¡No todo ha cambiado! ―Blaine no estuvo de acuerdo y se inclinó para tomar la mano de Kurt―. ¿Esto aún se siente igual? Porque para mí lo hace. Tomar tu mano siempre significará mucho para mí, Kurt. Podemos hacerlo funcionar, sé que podemos.

―Blaine ―Kurt gentilmente retiró su mano―. Por supuesto que es bueno perderse en dulces recuerdos y tenemos mucho para elegir. Pero tenemos que ser realistas aquí. Es mejor para nosotros simplemente ser amigos.

―Sí, ese es el camino fácil ―Blaine declaró más bien rápidamente. Agarró la pila de cartas que Kurt había dejado a un lado y empezó a barajar de nuevo. El movimiento de alguna manera lo tranquilizó―. De ese modo nadie sale herido, ¿cierto?

Blaine se volvió para que Kurt no lo viera retener las lágrimas. Sintió el mismo pánico consumidor que había sentido en el tiempo en que los mensajes de texto de Kurt con Chandler habían sido un problema, antes cuando Kurt estaba a punto de graduarse. Sólo que esta noche, el pánico era mil veces más intenso. Porque ahora estaban sentados uno junto al otro y Kurt se negaba a que se tomaran de la mano. Esta vez Kurt no le aseguro que iban a estar bien. En cambio Kurt le decía que no sabía si alguna vez podría ser algo de nuevo.

―¿Quieres saber lo que me gusto de Andrew? ―Kurt dijo de repente. No esperó la respuesta de Blaine, sino que continuó.

―Andrew siempre dijo lo que quería. Él expresó sus opiniones y necesidades y no esperaba que la gente leyera su mente. Tú por otro lado nunca dices lo que pasa por tu mente. Esperas que las personas simplemente lo sepan. Pero dime, ¿cómo se supone que supiera lo que necesitabas y querías? No me habría importado que te enojaras conmigo y me dijeras que sentías que no te ponía suficiente atención. Me habría dado una oportunidad de hacer las cosas bien. Pero te revuelcas en autocompasión en vez de hablar de lo que te preocupa. Ese es el camino fácil, Blaine.

De repente Blaine fue ultrajado―. ¿De verdad me estás comparando con él? ―Blaine estalló y tiró las cartas, dejando que llovieran sobre ambos―. ¡Andrew te golpeó! ¡Te empujaba como un trozo de basura! Sin embargo, ¿me dices que lo prefieres por encima de mí? ¿Esta es tu enferma manera de castigarme?

Por un largo segundo se miraron, ambos conmocionados por el estallido de Blaine. Entonces la mirada de Kurt se movió a las cartas que estaban extendidas a su rededor. Kurt parecía que estaba a punto de llorar y por un horrible segundo Blaine quería que lo hiciera.

En cuanto pasó la conmoción, Blaine quitó una par de ases de sus piernas, se puso de pie y salió. Sabía que tenía que salir o de lo contrario podría decir cosas más hirientes de las que se arrepentiría. Así que salió por la ventana de la escalera de incendios para refrescarse en el aire de la noche. Estaba temblando, no de la brisa fría, sino de la ira que sentía.

Blaine dio un par de respiraciones relajantes y dio la bienvenida al frío que entumeció su cuerpo y sus sentimientos.

―No es justo ―dijo una débil voz detrás de él.

Blaine se dio la vuelta para encontrar que Kurt lo había seguido afuera.

Kurt estaba abrazándose, su pálida piel incluso más pálida a luz de la luna. Lucía tan perdido y vulnerable. Ver a Kurt así, hacía que Blaine recordara que Kurt nunca lo lastimó a propósito. Ambos fueron víctimas en este loco juego. Dándose cuenta de esto, el enojo de Blaine disminuyó tan rápidamente como había crecido.

―No estoy culpándote por nada ―Kurt continuó, su voz temblando de emoción―. No quiero hacerte miserable, Blaine. Sabes que no fue mi intención hacer sonar que Andrew fue un mejor novio que tú.

―Lo sé y lamento haberte gritado ―Blaine se disculpó al instante y cerró la distancia entre ellos pero Kurt levantó una mano en advertencia.

―Es por eso que no quiero tener esta conversación contigo ―Kurt dijo con un nudo en su respiración―. No quiero hablar sobre cómo podemos hacer que esto funcione, porque no deberíamos hacer que funcione en el primer lugar. No importa lo que hagamos, sólo terminaremos lastimándonos. No puedo pensar ahora en amor o relaciones, Blaine. ― Kurt empezó a abanicarse con las manos, tratando de hablar con repentinas lágrimas ahogándolo.

―Por dentro aún soy un desastre, necesito recomponerme de nuevo, volver a ser yo antes de que pueda empezar a pensar acerca de ser parte de una pareja. La mayoría del tiempo me siento como que estoy en la cuerda floja y tengo que elegir cada paso con mucho cuidado o de lo contrario caeré y chocaré contra el duro suelo.

―Kurt... ―Blaine se movió a abrazar a su amigo, pero Kurt se apartó como si esperara que lo golpeara. Blaine estaba sorprendido por esta reacción. Kurt debería saber que Blaine no era nada parecido a Andrew. No en las partes buenas y, definitivamente, no en las partes malas. Se prometió que nunca se convertiría en algo parecido a Andrew.

―Y no quieres entenderme ―Kurt dijo acusatoriamente―. Retuerces mis palabras hasta que te hacen daño. Por eso evitaba hablar contigo, porque sabía que deliberadamente lo malinterpretarías. Estás castigándote, Blaine, quieres ser miserable, pero eso no es lo que yo quiero.

Blaine dio un paso atrás, desconcertado por tal acusación―. No…

―Crees merecer que te trate como basura, pero no voy a tratarte como si te odiara, pero que no te odio. ¿Crees en serio que todavía quiero castigarte por ser infiel? Que me niego a estar contigo ¿porque todavía estoy enojado contigo? Supongo que eso sólo demuestra que ya no me conoces.

Blaine podía ver que Kurt estaba luchando por contener las lágrimas, pero al final perdió. Como si de repente el mundo ponderara demasiado pesado sobre sus hombros, Kurt se dejó caer en las escaleras y se cubrió la cara con las manos.

―Tienes razón ―Blaine admitió―. Todavía me siento muy mal por mi infidelidad. Y entendería totalmente que me dieses dificultades en ello todavía. Pero no lo haces. Desde que llegué a New York no has sido más que dulce conmigo, ya sea que lo merezco o no. Y me dije que estaría bien ser sólo amigo tuyo, pero no puedo negar que quiero más.

Con un suspiro Blaine se arrodilló delante de Kurt. Quería mucho abrazar a Kurt y confortarlo; dolía no poder hacerlo.

―No quiero presionarte, Kurt. Estoy aquí para apoyarte. Y siento haber enloquecido. Es sólo que cuando te oigo hablar de Andrew… entiendo que tuviste sentimiento por él. Siento que él no merece tu bondad, que no merece tu perdón. Y que todavía seas capaz de ver el lado bueno de él… no lo entiendo, pero lo respeto. No me agrada, pero lo respeto, ¿de acuerdo?

―Gracias―Kurt dijo, limpiando una lágrima perdida en su mejilla.

―Sólo quiero que sepas que no me voy a dar por vencido con nosotros ―Blaine dijo con una voz suave. Tentativamente, dejó que sus dedos trazaran líneas en la parte posterior de la mano de Kurt, hasta que Kurt le dio la mano para entrelazar sus dedos. Blaine tomó la mano de Kurt y la apretó con la suya. Era simplemente un gesto pequeño, pero Blaine se sintió tan aliviado de que Kurt no rechazara su mano.

―No sé cómo sentirme. Deseo que todo fuera más fácil, pero soy simplemente un desastre. ―Había resignación pura en la voz de Kurt―. Y justo ahora necesito toda mi energía para esta competencia.

―Lo entiendo. ―Blaine le aseguró rápidamente―. Estoy aquí para ser tu amigo. Pero tal vez sería una buena idea llegar a conocernos nuevo correctamente. Sólo para ver si el nuevo tú y el nuevo yo todavía son compatibles. ¿Qué piensas?

Esto le valió una sonrisa sincera de Kurt―. Me gustaría.


Kurt no quería que Rachel viera que había estado llorando, así que esperaron fuera por un largo rato hasta que estuvieron seguros que Rachel se había ido a la cama. Kurt usó el baño primero, alistándose para la cama, y luego desapareciendo tras la cortina.

Blaine se quedó en el cuarto de baño, cepilló sus dientes paralizado un tiempo extra largo.

Se sentía como si hubieran dado un gran paso hacia el otro. Necesitaban tener una conversación tan seria y emotiva, aunque había sido muy llorosa, Blaine se sentía esperanzado de nuevo.

De hecho, se sentía tan optimista que se atrevió a tentar su suerte un poco más. Blaine no quería dormir junto a Rachel. No le importaba la forma en que ella se acurrucaba contra él, pero esta noche la única persona que quería se acurrucara contra él, era Kurt. Blaine no podía soportar saber que Kurt estaba solo esta noche, tal vez incluso llorando un poco más solo.

No había puerta a la que tocar, así que Blaine se puso de pie frente a la cortina y tocó suavemente en el lado del armario de Kurt que separaba la habitación―. Kurt ―llamó en un susurró―. ¿Puedo pasar, por favor?

―¿Qué quieres? ―Kurt murmuró soñolientamente.

―¿Puedo dormir contigo? En tu cama, quiero decir. Junto a ti ―Blaine tartamudeó y sintió que sus mejillas se calentaban―. No quiero dormir con Rachel está noche. ¿Por favor?

Oyó un suspiro de resignación viniendo de donde Kurt yacía en la oscuridad―. Entra.

No fue problema encontrar el camino a través de la oscuridad ya que por el par de meses pasados esta había sido la habitación de Blaine. Se arrastró sobre la cama y bajo las sábanas. Pero cuando se acercó más a Kurt y trató de poner un brazo alrededor de su amigo – con la esperanza de no recibir quejas – encontró que algo más ya estaba envuelto alrededor de Kurt.

―¿Qué es esto? ―Blaine preguntó, absolutamente desconcertado.

―Esto tenía que pasar tarde o temprano. ―Con otro suspiro Kurt encendió la lámpara del buró―. Conoce a Bruce.

Los ojos de Blaine consiguieron rondar ante la visión de la almohada. Su sorpresa se convirtió en diversión―. ¿Así que esto es Bruce, huh?

―Vamos, búrlate de mí ―Kurt ofreció con resignación.

―No, no me burlaré de… esto. ―Blaine rió de lado y mordió su labio inferior―. Bruce parece ser un tremendo compañero de cama. No podría competir con él.

―¿Cómo te sientes ahora que sabes que has estado celoso de mi novio-almohada? ―Kurt se burlaban de él y agitó el brazo de Bruce delante de la cara de Blaine.

Blaine dejó escapar una risa de lado―. Oh, definitivamente estoy aún más celoso ahora que tengo la oportunidad de verlo en toda su gloria. ¿Puedo abrazarlo?

―No, somos exclusivos ―Kurt dijo, abrazando al novio-almohada a su pecho. Luego de un momento, como fuera, tiró la almohada al suelo―. Pero tengo que admitir que se siente como abrazar a Edward cuando en realidad yo soy de Jacob. ¿Te importa si robo un poco de tu calor?

Kurt se dio la vuelta para usar a Blaine como novio-almohada.

―Adelante ―Blaine dijo, tratando de no sonar tan entusiasmado con la perspectiva de caricias como él en secreto estaba―. Seré tu cálido hombre-lobo está noche. ¿Quieres que me quite la playera, justo como Taylor Lautner? ―Blaine ofreció en broma.

―Oh, cállate ―Kurt murmuró y apoyó la cabeza en el hombro de Blaine, a continuación, arrastrando los pies un poco hacia abajo para recostarse sobre el pecho―. Simplemente mantén tus manos para ti. Será mejor que finjas que soy Rachel.

―No funcionará ―Blaine murmuró, cubriendo un brazo alrededor de los hombros de Kurt―. Mi cuerpo te reconoce.

Kurt rió ligeramente y el sonido vibró en el pecho de Blaine.

―Lo hace, ¿no? ―Kurt bromeó, con una mano detrás y descansando sobre el estómago de Blaine.

Blaine comenzó a pensar sobre la idea de los amigos con derecho otra vez y sobre lo que Rachel le había aconsejado que hiciera. La idea se volvió más y más tentadora, y si Kurt estaba a la altura, a Blaine no le importaría terminar su intercambio emocional con alguna distracción física. Se quedó inmóvil, contemplando sus opciones y tratando de reunir el coraje para tentar su suerte un poco más y acabar de actuar en consecuencia.

―Kurt... ―dijo en una voz suave seductora, dejando que sus dedos hicieran círculos en la parte baja de la espalda de Kurt. Cuando no consiguió una respuesta, habló un poco más fuerte―. ¿Kurt?

Lo único que recibió fue un ligero ronquido. Kurt se había quedado dormido.

―Dulces sueños, mi amor ―Blaine susurró y envolvió los brazos alrededor de su amigo.


¡Muchísimas gracias por leer! ¿Comentarios? :)

¡Gracias por leer! ¡Gracias por sus favorite/follow! :)

Ein dickes Dankeschön an Euch alle! Schreibt mir! :)

Laissez-moi un commentaire, s'il vous plaît! A bientôt! :)


¡Un abrazo especial para LaurenEP18 por ser una fabulosa beta y gran ayuda! (¡Además de una asombrosa escritora! ¡Chequen sus historias!)


* el juego de palabras se pierde ya que es común en el habla inglesa que «genius» sea un adjetivo o un nombre propio; sin embargo en todo mi vida nunca he escuchado que alguien se llame «Genio».
** la vida en Francia, francés.
*** el término usado era «foxy», el cual hace referencia a la cola de piel de zorro (fox fur tail) que Kurt viste.
**** dudé en traducirlo, pero preferí no hacerlo ya que supuse que la mayoría conocería el término. Por si acaso, «selfie» se refiere a un autoretrato hecho con teléfono celular.

La nota de la autora donde les agradece por leer, hay dos oraciones que están escritas en Alemán y Francés respectivamente.

Lamento como no tienen idea mi retraso, pero a pesar de ello sigo con la determinación de terminar la traducción; dicho sea de paso que la historia está en un hiatus, pero estoy seguro que la autora esta trabajando en ello.

Gracias por leer. Gracias por comentar. Gracias por sus favorite/follow.