Traducción autorizada por DiDiGlee
About Trust
Capítulo 4
Cuando Kurt se levantó la mañana siguiente, todo era cálido y acogedor y Bruce se sentía como una criatura viva, respirando con un pene erecto y... espera, ¿qué? La mente de Kurt estaba completamente despierta ahora. Como fuera, su alivio al encontrar a Blaine en lugar de Bruce debajo de él fue de corta duración, ya que... la erección.
Y Blaine no era el único. Aparentemente, el cuerpo de Kurt había decidido jugar también.
Lo peor era que Kurt estaba medio recostado sobre Blaine, su pierna derecha atrapada entre las de Blaine y si sólo se movía una pulgada, la fricción le adormecería la mente. No había ninguna posibilidad de mover a Blaine sin despertarlo.
―Hm, ¿sexo matutino? ―Blaine preguntó somnoliento.
―No ―Kurt raspó en el hombro de Blaine.
―¿Seguro? ―Blaine movió sus caderas alrededor y apretó sus manos sobre la pequeña espalda de Kurt hasta que un estremecido gemido escapó de la garganta de Kurt.
―¡Deja de moverte! ―Kurt susurró.
―¿Tan malo es? ―Blaine frunció el ceño.
―Tan bueno ―Kurt respondió con un gemido.
Blaine se movió para darle un beso, pero Kurt bajó la cabeza. En cambio, Blaine intentó besar su cuello, pero Kurt puso la mano sobre la boca de Blaine―. ¡Sin chupetones!
Se quedó inmóvil durante unos segundos hasta que Blaine comenzó a reírse.
―¿Qué quieres que haga? ―Blaine le preguntó con una sonrisa, con la voz amortiguada por la mano de Kurt―. ¿Esperar?
Kurt resopló un suspiro de resignación en el hombro de Blaine. Era inútil negar la tensión sexual entre ellos cuando tenía una erección tan fuerte y grande como el Empire State Building.
―Blaine, somos amigos ―Kurt le recordó.
―Sí, con beneficios ―Blaine añadió.
Esto hizo que Kurt levantara la vista con sorpresa―. Pensé que no querías eso.
―Estoy cambiando de idea en este momento ―Blaine dijo con un ligero encogimiento de hombros.
Kurt sonrió ampliamente ante eso―. Eres tan idiota.
―No puedo evitarlo. ―Blaine metió las manos en las nalgas de Kurt para aumentar la presión.
―De acuerdo, de acuerdo ―Kurt jadeó―. Así es como funciona: sin manos, y con la ropa puesta.
―Estás haciendo las reglas a tu medida ―Blaine se quejó.
―Lidia con eso ―Kurt respondió. Agarró las manos de Blaine, entrelazando sus dedos para evitar que sus manos se separaran.
Blaine lo miró, con la boca ligeramente abierta, su respiración intensificada ya que sus cuerpos comenzaron a oscilar uno contra el otro. Kurt le sostuvo la mirada, sus ojos azules vidriosos mientras que la fricción se incrementó.
―Kurt... ―Blaine estaba suplicando―. Dios, déjame tocarte. ―Apretó fuerte las manos de Kurt, necesitaba ser liberado y tocar el cuerpo de Kurt, pero Kurt apretó sus manos contra las almohadas.
―Sin hablar ―Kurt instruyó.
Blaine levantó la cabeza para encontrar los labios de Kurt, pero Kurt se alejaba de nuevo.
Sin besar, tampoco, Blaine pensó decepcionado.
Pero en lugar de frustrarse, se concentró en los deliciosos soniditos que Kurt hacia y la forma en que la respiración de su amante estaba caliente al lado de su cuello. Lo más maravilloso de todo fue la manera en que todo el cuerpo de Kurt se estremeció sobre él, queriendo, necesitando, exigiendo más de la sensación adictiva.
Blaine se contuvo hasta que estuvo seguro de que Kurt estaba cerca de alcanzar el clímax para que pudieran hacerlo juntos. Kurt se dejó caer encima de Blaine, su respiración desacelerando en un zumbido. Fue ese lindo zumbido que Kurt hacia cuando estaba feliz y satisfecho. Oh, cuánto Blaine había extrañado oír ese sonido.
Finalmente Blaine podía liberar sus manos y abrazar a Kurt. Puso sus manos sobre la espalda de Kurt, simplemente abrazándolo cerca. Blaine comenzó a pensar que sí, que eso era lo que él quería. Quería que Kurt viniera a él si necesitaba un desahogo sexual. Nadie más que él. No importaba que los sentimientos de Kurt todavía estuvieran confusos y Kurt no le dijera que lo amaba. Lo único que importaba era que Blaine lo amaba. Mientras que Kurt no se volviera otro hombre, Blaine se contentaría con ser amigos con beneficios.
―Usaré la ducha primero. ―Kurt dijo, lentamente desenredándose de Blaine.
―Ahorremos agua y duchémonos juntos ―Blaine sugirió, con altas expectativas en las hormonas y felicidad.
―Buen intento ―Kurt replicó con una risa de lado y besó a Blaine en la mejilla antes de dejar la cama.
Pero Blaine agarró el brazo de Kurt para retenerlo―. ¿En serio? ¿En la mejilla? Kurt, acabamos de... ―Hizo un gesto hacia la parte inferior de sus cuerpos con la mano libre.
―No lo voy a hacer contigo ―Kurt respondió―. ¡No estamos juntos y tenemos que trazar una línea en alguna parte!
―Todo lo que pido es un beso en la boca ―Blaine dijo, dándose golpecitos con el dedo en los labios―. Dijiste que querías que yo dijera en voz alta lo que quiero y lo que me molesta, ¿verdad?
―Cierto ―Kurt dijo con una sonrisa tirando de las comisuras de su boca―. Gracias por dejarme saber que te gustaría un beso en la boca en lugar de en la mejilla.
―¿Y? ―Blaine frunció los labios con expectación.
―Lo siento, pero novas a obtener uno ―Kurt replicó con una chispa traviesa en sus ojos, moviéndose hacia el borde de la cama.
―¡Oh, eres malvado! ―Blaine protestó―. Disfrutas rechazar besarme.
―Pediste un poco de castigo, ¿no? ―Kurt replicó con una sonrisa de lado.
―¡Vamos! ―Blaine suplicó en voz alta―. ¡Eso es cruel! Somos amigos, ¡no seas así!
―Muy bien ―Kurt llegó arrastrándose hacia atrás sobre el colchón, sonriendo de oreja a oreja―. Sólo baja la voz o de lo contrario Rachel se despertará y piensa que estamos haciendo una especie de juego de roles de sadomasoquismo.
Con una risita Kurt se inclinó sobre Blaine y le dio un casto beso. Al instante Blaine atrapado a Kurt en sus brazos y lo abrazó, apretando su boca contra la de Kurt.
―¡Hmm! ―Kurt protestó primero, pero cuando Blaine no lo liberó, Kurt renunció y se relajó en el beso.
Blaine mordisqueó y chupó lentamente los labios de Kurt, aumentando la presión para animar a Kurt a devolver el beso. Pero fue justo cuando Blaine comenzó un zumbido profundo en la parte posterior de la garganta que Kurt no pudo resistir más. Era como si el zumbido vibrar por todo el cuerpo de Kurt que fue colocado en la parte superior de la longitud de Blaine.
Las manos de Blaine fueron lenta pero insistentemente frotando arriba y abajo de la espalda de Kurt, agitando la tela molesta tela de la parte superior del pijama y deslizando sus manos sobre la caliente piel sudorosa de su amigo.
Kurt sintió que se estaba poniendo duro otra vez y su mente le dijo que se detuviera, pero el beso se sentía tan bien y las manos de Blaine sabían exactamente cómo relajarlo y estimularlo al mismo tiempo.
En cuestión de segundos estaban completamente besándose con lengua y todo.
Blaine puso una mano en la parte posterior del cuello de Kurt para mantenerlo en su lugar mientras lentamente se dio la vuelta hasta quedar en la parte superior, montando en Kurt―. Déjame amarte de nuevo, Kurt ―Blaine murmuró entre besos y con una mano acariciando el pecho de Kurt debajo de la camisa―. Quiero hacerte el amor como tu amante y no como tu amigo ―La voz de Blaine era tentadora y por un segundo Kurt fue tentado. Pero luego puso una mano en el hombro de Blaine para mantenerlo a raya.
―Quítate de encima ―Kurt demandó, sin aliento.
Claramente siendo rechazado, Blaine soltó a Kurt y volvió a sentarse en el colchón, mirando como Kurt se deslizó hasta el borde de la cama.
―Tú eres el malvado ―Kurt dijo sin mirar a Blaine, esta vez la diversión había desaparecido de su voz. Se levantó de la cama y desapareció tras la cortina.
―¿Así que puedo decir que tuviste una gran noche? ―Rachel le preguntó a Blaine tomando un café antes de salir para sus respectivas universidades.
―Bueno, no fue exactamente muy bien, pero, al menos, un paso adelante ―Blaine se aventuró―. Además, esta mañana fue sin duda más en el área de beneficios.
―¡Detalles! ―Rachel suplicó―. ¡Detalles, Blaine!
―Sólo diré que nos despertamos excitados ―Blaine dijo en exclusiva, incluso sonando un poco orgulloso de ello―. Y encárgate de ello.
Rachel estaba intrigada―. ¿Por una paja o mamada o qué?
―No seas tan curiosa.
―Ninguna, entonces. ―Rachel aplaudió felizmente―. Oh, me hace tan feliz cuando mis gais favoritos logran algo.
―No, no tuvimos sexo ―Blaine aclaró.
―¿Qué hicieron entonces? ―Rachel preguntó, quedándose sin opciones ―. ¿Sexo sin penetración? ―preguntó lúdicamente. Cuando Blaine no dijo ni una palabra, exclamó―. ¡Oh, Dios mío! ¿Se estaban fajando? ―Rachel preguntó con diversión apenas disimulada en su voz.
―Técnicamente, si ―Blaine admitió―. Pero se sintió como mucho más.
―¡Oh Dios! ―Ahora Raquel se estaba riendo a carcajadas.
―Oye, deja de reírte ―Blaine dijo, sintiéndose un poco ofendido―. Sé que no parece la gran cosa, pero por mi parte estoy feliz ya que Kurt me deja dormir en su misma cama y me desperté a su lado. Quiero decir que, eso es más de lo que podía pedir hace un tiempo.
―Lo siento, que es genial que estás tomando las cosas con calma y seco... ―Ella se rompió a reír de nuevo.
―Estás reventando totalmente mis ánimos, Rachel. ―Blaine puso su taza en el fregadero y cogió su mochila―. Me voy.
Kurt se sentó junto a Genius, ese tipo increíblemente desagradable con el pelo rubio platino y la necesidad de hablar de sí mismo sin cesar. Habían sido emparejados para una entrevista, que en realidad era más un intercambio de chismes que una entrevista real.
Kurt tenía las piernas cruzadas y se agarró la rodilla con ambas manos, tratando de no rodar los ojos en cada frase que salía de esa enorme boca, pero fue en vano. Kurt tenía su expresión más crítica dirigida a su oponente. Lo más molesto era el meñique levantado constantemente. ¿Podría Genius ser más gay? Hizo a Kurt preguntarse si Genius estaba siendo él mismo o actuaba para presentarse como gay estrella de oro de manera absoluta.
¿Cómo podía una sola persona ser tan molesta y llegar a estar permanentemente en el centro de atención en la televisión nacional? Claro, era común en los programas televisivos estúpidos, pero este concurso de talentos de la moda era un asunto muy serio, por lo menos para Kurt. Dios, esperaba que no se convirtiera en uno de esos programas ridículos de los que todo el mundo se burla.
―Y ¿qué piensas de eso, Kurt? ―el entrevistador preguntó y Kurt parpadeó para despertarse.
―Lo siento, me quedé dormido ―Kurt replicó con una encantadora sonrisa―. Desagradables narcisistas fanfarrones tienen ese efecto en mí.
―Sólo estás picado porque tengo facilidad de palabra ―Genius le dijo con una mueca.
―No ―Kurt replicó relajadamente―. Estoy sólo un poco confundido en cuanto a lo que estás haciendo aquí. No tienes sentido de la moda en absoluto, ni estilo, ni el conocimiento, y viendo tu forma de vestir, ni siquiera un espejo.
Genius se le quedó mirando, por fin sin habla. Luego enfureció.
El entrevistador se echó a reír y le dio a Kurt un pulgar hacia arriba―. Ese es el tipo de bromas competitivas que queremos para este espectáculo. Bien hecho.
Definitivamente sintiéndose bien acerca de sí mismo, Kurt se levantó de la silla y caminó de regreso al maquillaje, cuando de repente uno de los otros concursantes se acercó a él.
―¿Eres Kurt Hummel, ¿cierto? ―Era el alto chico británico con la constante sonrisa irritante en el rostro. Se puso de pie con las dos manos casualmente metidas en los bolsillos de sus pantalones vaqueros y cabeza ligeramente inclinada. Sus ojos azules estaban arrugados con líneas por la risa mientras miraba intensamente Kurt.
―Uh, vaya, ¿sabes mi nombre? ―Kurt estaba genuinamente sorprendido―. Aquí todo el mundo me llama Kurt Zorro.
―Lo sé, pero no me gusta ―el joven dijo, arrugando la nariz―. Tu nombre real tiene más estilo. Me recuerda a las pequeñas figuras Hummel. ¿Las conoces? Mi abuela tiene una colección. Muy preciosas cositas hermosas.
―Gracias ―Kurt replicó, ahora estaba intrigado―. Lo siento pero no escuché tu nombre. El único nombre que se me pegó a la mente de todo el mundo por aquí fue Genius.
―Cierto, é es uno de ese tipo ―el chico alto dijo con una sonrisa torcida y ofreció la mano―. Mi nombre es Adam Crawford.
―Hola Adam, siempre es agradable conocer a la competencia ―Kurt replicó, estrechando la mano del otro, observando que era suave y cálido.
―No me gusta verlo de esa manera ―Adam replicó―. Para mí no es acerca de competir o quien es el mejor diseñado o es mejor parecido. Es más acerca de quién tiene más espíritu y quien puede tener más diversión.
―Vaya ―Kurt parpadeó―. Nunca lo pensé de esa manera.
Adam se encogió de hombros―. Oye, todos estamos en el mismo barco.
―Sí, pero al final sólo uno de nosotros puede navegar hasta el otro lado. Todos los demás terminan con los tiburones. ―Kurt dijo en tono de broma.
Adam rió estruendosamente ante eso―. Ah, antes que lo olvide, Kurt, sólo tengo que decirte que disfruté tu blog en el Project Runway. Tus ideas son absolutamente fantásticas.
―¿Las leíste? ―Kurt se sintió halagado.
―¡Las amé! ―Adam sonrió de nuevo y sus hoyuelos aparecieron―. Me emocionó oír que tú eras uno de los competidores en este programa. Tienes una mente muy aguda y una forma hilarante con las palabras. Si esta carrera no funciona definitivamente deberías convertirte en un crítico de moda.
―Gracias ―Kurt replicó―. Pero definitivamente estoy planeando ganar. Puedo guardar mis críticas para un tiempo libre de diversión.
―Oh, en realidad, como dije estoy aquí por la diversión. ―Adam replicó―. No me malinterpretes, la moda puede apasionarme de verdad, y admiro las buenas combinaciones de ropa, pero además amo interpretar. Soy estudiante de NYADA. Pero quiero explorar muchas cosas, ya sabes. Sólo así tengo varias opciones en caso de que una no funcione. Estaba completamente aturdido por ser elegido en este juego. Pero no estoy sorprendido de verte aquí. Tengo que admitir que estoy tan celoso de que hayas obtenido un pasantía en Vogue punto com. Es muy impresionante.
Kurt sonrió. Lo encontró interesante a pesar de que Adam aclamaba estar celoso, sonaba más feliz por Kurt.
―Gracias. Isabelle es genial. Ella me apoyó con este programa. Me dijo que soñara en grande y trabajara duro e hiciera todo bajo poder para hacerlo realidad. Por eso estoy aquí. Para hacer mi sueño realidad.
―Vaya ―Adam dijo―. Realmente me gusta tu actitud. Espero que tengamos más tiempo para charlar después.
―Sí, quiero decir, estaremos atrapados en la misma habitación por las próximas seis semanas. Apuesto que tendremos muchas oportunidades para charlar.
―Eso sería encantador. ―Una sonrisa deslumbrante apareció en los labios de Adam―. Te veo por ahí entonces. ―Cuando Adam se alejó Kurt sintió una extraña sensación de hormigueo en el interior, al igual que el aleteo de una docena de mariposas, y se contuvo de mirar fijamente tras Adam.
De la nada Genius se le acercó, bloqueando su vista con su cara larga―. ¿Es verdad que estás durmiendo con Andrew?
―¿Qué? ¿Quién dijo eso? ―Kurt fue sorprendido de vuelta a la realidad.
―Fue tu novio, ¿o no? ―Genius demandó saber.
―No creo que sea ningún asunto tuyo ―Kurt respondió con dureza.
―Eso es un sí. ―Con una gorda sonrisa Genius se alejó.
―Oh Dios ―una de las concursantes que había estado cerca se giró hacia Kurt―. Debería alegrarte que no lo dijo frente a las cámaras. Esa es la clase de basura que ponen en la prensa y pronto a nadie le importaría cuan talentoso seas, todo el mundo se arrancaría la boca sobre que dormiste con el equipo para ganar.
―No es verdad ―Kurt de repente sintió la necesidad de explicarse―. Sí, salí con él, pero se acabó y nunca me acosté con él.
―Oye, no hay necesidad de contarme tus historias de recamara ―la chica levantó las manos con una sonrisa―. No me importa, cielo. Puedes dormir con todo New York por lo que a mí respecta. ―Le dio un codazo amistoso―. No te preocupes por la plática. Hay cosas más importantes que hacer.
―Tienes razón ―Kurt dejó escapar un suspiro.
―Soy Dana por cierto. Dana Panda. ―Era alta con cabello negro y gafas de montura negra. Kurt observó que llevaba Chucks* rojo y vaqueros negros ajustados.
―Soy Kurt ―le dió la mano―. Kurt...
―¡Zorro, lo sé! ―Dana le guiñó el ojo―. Realmente me gusta la cola.
Fueron llamados a reunirse en el estudio. Las cámaras estaban grabando y el anfitrión estaba a punto de anunciar su primera tarea.
―Bien, muy bien. Todo el mundo reúnase. ―Michael DeVitino, el anfitrión del programa, era un tipo alto con demasiada gomina conteniendo sus rizos castaño oscuro. Siempre hablaba con una voz seductora que se hacía muy hipnótica si la escuchabas el tiempo suficiente.
Kurt y los otros formaron un semi-circulo alrededor del hombre mientras enderezó el cuello y alisado hacia atrás su cabello―. Ahora, sé que todos están muy emocionados por averiguar cuál será su primer desafío.
Todos los contendientes asintieron al unísono, Kurt tuvo que sacudirse un poco hacia atrás para evitar a la cámara en la cara que se desplazaba lentamente por delante de todos los concursantes para obtener sus reacciones―. Para su primer desafío, diseñaran trajes de cóctel. Ya que cada uno tiene a dos modelos trabajando consigo, esperamos que sus trajes coincidan. Si tuviéramos que cambiar los emparejamientos de los modelos, debemos ser capaces de combinarlos con sus trajes.
Kurt asintió para sí mismo, tomando notas mentales mientras que algunos de sus compañeros tomaban notas literales en mini cuadernos.
―Bien. ¡Ahora, a trabajar! ―El hombre dijo en despedida. Después de un segundo, las cámaras se alejaron y el equipo los llevó a su próximo destino.
Kurt alcanzó a ver que su anfitrión tan sólo estaba sacando un peine de su manga y lo dejaba correr por el pelo de mala calidad. Lo que hizo a Kurt darse cuenta de cuanto apreciaba que Blaine hubiera dejado su horrible hábito de usar demasiada gomina. Blaine lucía mucho mejor con menos gel domando sus rizos rebeldes.
Ingresaron a un gran lugar que estaba subdividido en diez áreas de trabajo una para cada participante. Cada estación de trabajo estaba rodeada con una partición privada que era cerca de cuatro pies de altura, así que todavía podías ver a los otros. Estaban provistas con materiales y equipo, pero también con un pequeño presupuesto, por lo que podían salir y comprar tela y cosas de las que necesitaran un extra.
Todo el mundo salió a ocupar un puesto de trabajo e inspeccionar el equipo.
―¿Te importaría que me ponga junto a ti, Kurt?
Kurt levantó la vista y se encontró mirando dentro de unos amables, cálidos y azules ojos del chico británico.
―No, en absoluto ―se las arregló para responder.
―¡Genial! ―Adam dijo, resplandeciéndolo con una brillante sonrisa.
Kurt dio la vuelta rápidamente para desaparecer de la vista de Adam, fingiendo estar particularmente interesado en su nueva máquina de coser, porque no quería que los otros lo notaran la manera en que se sonrojó.
―¡Oye, zorro Kurt! ―Penelope la diseñadora punk con el cabello rosa se dirigió a Kurt. No dejó de caminar, sino que cuando pasó dijo―, oí que sales con el entrenador ―añadió tosiendo―, ¡Zorrón!
―Chico, eso fue rápido ―Kurt se murmuró. Coló una mirada a Adam. Estaba seguro que su vecino había alcanzado escuchar lo que Penelope remarcó odiosamente, pero aparentemente Adam eligió no comentarlo, por lo que Kurt estaba agradecido.
Le dio una mirada a su reloj. Rachel vendría a las cinco, así que eso le daba 2 horas para tener una idea u prepararla.
―Oye Kurt ―el acento británico saludó a él. Adam se inclinó sobre la partición y señaló con el pulgar por encima de su hombro―. ¿Quieres que veamos juntos el almacén?
―Sí, ¡vamos! ―Kurt se apresuró. Cualquier cosa para escapar de los ojos acusadores de todos.
El almacén era increíble. Kurt ya se inspiró en medio de las telas ofrecidas y accesorios. Se sentía como Alicia en el País de las Maravillas, era un gozo absoluto para cualquier aspirante a diseñador.
―¡Oh Dios mío, esto es el cielo! ―Adam exclamó. Kurt estaba muy emocionado por el hecho de que Adán estaba igualmente entusiasmado con la visión de las telas, pero, de nuevo Adán no estaría aquí sin él.
Kurt se aseguró de mantener un amplio espacio alrededor de los demás. Ya no estaba interesado en ser el blanco de todos los comentarios acerca de su pasada relación con Andrew. Pero rápidamente se olvidó por completo de su angustia, porque tenía tanta diversión explorando todas las cosas junto con Adam. Kurt se dio cuenta que Adam se quedó a su lado todo el tiempo y felizmente ignorado a los otros concursantes de alrededor, también.
―Oye Kurt, ¿crees que este gorro me queda? ―Adam gritó y Kurt diró para ver a Adam con un feo gorro amarillo canario con uvas y otras frutas colgándole por los lados. Adam hizo una pose, y Kurt se rompió en una risa.
―Oh, Dios mío ―Rachel exclamó con las manos cubriendo su boca mientras Kurt la condujo a través de la sala, pasando a los otros contendientes en el camino a su lugar de trabajo―. ¿Este es tu taller? ¡Es tan lindo! ―Rachel entusiasmadamente brincando por la mesa e inspeccionando el equipo―. ¡Oh, amo estas telas, son tan suaves! ―tomó algunas de las telas elegidas y pasó el material por su mejilla.
―No dejes tu maquillaje en él. ―Kurt alzó la prenda de su mano y la colocó con cuidado detrás de él y fuera de su alcance―. Puedes estar parada en ese pedestal, por favor. Necesito tomar tus medidas.
Ella hizo lo que le pidió y miró por encima y alrededor. Desde su posición más elevada sobre un pedestal tenía una buena vista de las paredes que separan las muchas estaciones de trabajo―. ¿Ya has hecho amigos? ―Rachel preguntó―. ¿O todos son el enemigo? ―Citó en el aire la última palabra.
―Esa chica de allá con el cabello negro y ¿de lentes? ―Kurt asintió a una partición a su izquierda―. Es agradable, creo. Al menos ella no es tan boquifloja como todos los demás. Se llama Dana. Luego está ese chico británico, un poco descuidado en el vestir, pero muy lindo. Trabaja en la estación junto a la mía, pero parece estar fuera en este momento.
Rachel miró hacia la mesa de trabajo junto a ellos, pasando por los tejidos que ya había elegido para la asignación el vecino de Kurt.
―¿Cuál es su nombre? ―Rachel entrecerró los ojos ante lo que parecía un gracioso sombrero amarillo con fruta.
―Adam algo. Es alto, con hombros anchos y hoyuelos cuando sonríe ―Kurt dijo casualmente, pero con una sonrisa cariñosa―. También va a NYADA. ¿Por casualidad lo conoces?
―¿Adam? Oh, no. No el Adam de Adam's Apples? ―Rachel levantó las cejas en aversión―. Son como los parias de NYADA. No está bien.
―¿Es un cantante? ―Kurt preguntó intrigado―. ¿Es bueno?
―No lo sabría ―Rachel dijo―. Me quedo a un amplio espacio en torno a las Apples como para no infectarme con la actitud de simplemente divirtámonos. Necesita tomar las cosas en serio si quiere triunfar en NYADA, ya sabes.
Kurt percibió que Rachel estaba distraída y miró a donde ella dirigía la mirada. Era Andrew quien había captado su atención. Justo ahora Andrew estaba dando a Genius algunos consejos y Genius actuaba como si fuera una estrella. Enfermaba a Kurt ver como actuaban los otros alrededor de Andrew, pero se reusó a pensar que esas sensaciones eran celos.
―¿No te pone nervioso que Andrew esté cerca? ―Rachel preguntó en voz baja―. Porque me pone nerviosa a mí.
―No, no en realidad ―Kurt dijo confiadamente. Era más bien una distracción, porque se contuvo a mirar a Andrew vez en cuando.
Sólo entonces Andrew se les acercó, sonriéndoles―. Rachel ―Andrew gritó con una voz alegre―. Tanto gusto verte de nuevo. Cielos, eres una hermosa modelo. Bien hecho, Kurt. Ella es una excelente elección.
Nerviosa por este saludo inesperado Rachel le devolvió la sonrisa―. Gracias, Andrew.
―¡Los veo más tarde! ―Tan rápido como había aparecido Andrew se fue otra vez, dándoles un pulgar hacia arriba en su camino.
―Vaya, no esperaba que recordara mi nombre. ―Rachel dijo a Kurt, siguiendo a Andrew con los ojos.
―Puede ser bastante encantador si lo quiere. ―Kurt respondió con un ligero encogimiento de hombros.
―Aún no puedo creer lo que te hizo ―Rachel suspiró.
―¿A qué te refieres con que no lo puedes creer? ―Kurt preguntó, levantando la vista hacia ella, completamente desconcertado.
―Oh, no, te creo. Quiero decir que sé lo que te hizo ―Rachel rápidamente enmendó―. Sólo que se ve como una persona tan dulce que uno nunca pensaría que sería capaz de... ya sabes.
Kurt conocía demasiado bien las miradas engañosas. Andrew ahora no era nada más que dulce con él. Tan dulce que a veces Kurt casi olvidaba que se trataba del mismo hombre que solía abusar de Kurt para mantenerlo controlado. Pero, de nuevo a veces Kurt todavía podía sentir los dedos de Andrew clavándose en su piel hasta que Kurt gemía, demasiado orgulloso para pedir ser liberado, pero incapaz de reprimir los gemidos de dolor.
Un escalofrío recorrió el cuerpo de Kurt en la memoria y se obligó a concentrarse en la tarea en cuestión, que era poner a Rachel de pie para que pudiera tomar sus medidas.
―¡Oye Kurt!
Kurt levantó la vista para ver que Adam estaba detrás y con él dos personas extraordinariamente hermosas.
―¿Puedo presentarte a mis amigos modelos? Esta es Ashleigh ―Adam hizo un gesto hacia la alta pelirroja delgada. El primer pensamiento de Kurt fue que sería un desafío crear atuendos para ella, por el brillante color rojo de su cabello de grandes rizos que le recordaba a Merida de Disney.
―Y Donovan. ―Los dos modelos saludaron a Kurt.
―Ashleigh, Donovan, este es mi competidor favorito, Kurt Hummel.
―Hola chicos ―Kurt saludó, saludando de vuelta―. Esta es mi amiga Rachel. Es mi modelo.
―Hola ―Rachel dijo, dando a Adán un vistazo crítico.
―¡Te conozco! ―Adam dijo, extendiendo la mano para estrechar la de Rachel―. ¡Eres famosa en NYADA! Amé tu presentación del último Winter Showcase. ¡Estuviste increíble!
―¡Oh, gracias! ―Rachel sonrió ampliamente, completamente conquistada en una instante.
Por el siguiente par de horas Rachel siguió hablando y hablando. La mayoría del tiempo Kurt fue capaz de ahogar su charla, pero a veces ella insistiría en responder.
―Toc, toc ―Blaine dijo, de pronto inclinándose casualmente en la apertura de la partición.
―¡Blaine! ―Rachel exclamó, saltando de la silla en la que había estado descansando.
―Vamos entra ―Kurt dijo, viendo su reloj. No había notado como el tiempo se fue volando.
―Este lugar es verdaderamente asombroso ―Blaine dijo emocionado―. Casi tengo un ataque cardíaco con sólo estar en el elevador. Cielos, Kurt, sabía que trabajabas aquí, pero sólo ahora me doy cuenta que estás trabajando aquí! ¡Esto es Lifetime!
―Tu vida, tu tiempo** ―Kurt recitó la consigna del canal con una sonrisa.
―Los veo en casa chicos ―Rachel dijo, lanzando el abrigo como si tuviera prisa por escapar―. ¡Diviértanse!
―Esto es trabajo ―Kurt la corrigió y rodó los ojos cuando ya se había ido―. Tiene la impresión de que todo es por diversión. ―Kurt le dijo a Blaine, quien se quitó la bufanda y la chaqueta―. Creo que no entiende lo importante que esto es para mi. Y no dejaba de hablar Difícilmente podía concentrarme en lo que estaba haciendo.
―Muy bien, así que mi trabajo es mantener la boca cerrada ―Blaine observó―. Entendido.
―No quise ser grosero, pero... ―Kurt comenzó, pero luego dejó salir un suspiro―. Si, sería genial si no me distrajeras hablando demasiado. Realmente lo agradecería.
―Está bien, lo entiendo totalmente ―Blaine le aseguró con una sonrisa. Aplaudió―. ¿Dónde me quieres?
―Por aquí, sobre el pequeño pedestal. Primero, necesito medir tus proporciones exactas. ―Kurt procedió con habilidad profesional, permaneciendo absolutamente enfocado mientras que Blaine se distraía con el mínimo roce de las manos de Kurt sobre él.
―Kurt, sobre lo de esta mañana... puedo simplemente decir que... ―Blaine empezó en voz baja, buscando los ojos de Kurt. Sabía que no debía presionar, pero sentía que no estaban bien y necesitaba que lo estuvieran.
―Lo que pasó esta mañana no volverá a pasar de nuevo ―Kurt dijo firmemente, interrumpiendo a Blaine―. No es como creo que nos volveremos a conocer. ―Miró a Blaine directo a los ojos.― Te aprovechaste de que estoy débil y mi cuerpo me traiciona ―Kurt susurró insistentemente―. Te dije que no que regresemos juntos, porque no quiero perderte, Blaine, y todavía siento que lo fastidiaremos si regresamos ahora.
―Bien ―Blaine replicó, triste pero compuesto. Había esperado que Kurt dijera algo como eso―. Tampoco quiero perderte. Pero no eres el único débil aquí, Kurt. ¿No ves que es realmente difícil para mí no amarte? Y me refiero a tanto emocional como físicamente.
―Blaine... ―Kurt dejó escapar un suspiro de resignación y levantó la vista a Blaine de nuevo―. Por favor, no hagamos esto más confuso de lo que ya es. Al menos déjame pasar las próximas semanas antes de esperar nada de mí. ―Por un momento, se perdieron en los ojos del otro, diciéndose sin palabras lo querido e irremplazable era el otro.
―¿Cuál es la misión? ―Blaine preguntó, aclarándose la garganta para defenderse de la emoción que estaba empezando a ahogarlo.
―Fiesta de Coctel ―Kurt le dijo―. Es una fácil en realidad, y tengo una muy buena idea del traje que voy a...
Del rabillo del ojo, Kurt vio que Andrew se acercaba a su stand en una línea recta, el rostro del hombre uno de puro asco y rabia mal disimulada.
―Aguanta ―Kurt dijo a Blaine y se preparó para el impacto.
―¡Kurt, no puedes ir en serio! ―Andrew le escupió, señalando a Blaine―. ¿Él es tu modelo? ¿Tu infiel exnovio? ¿En serio, Kurt?
―Baja la voz, Drew ―Kurt dijo, muy consciente de todas las miradas que recibían.
―¡No lo creo! ¡Ten algo de respeto por ti, Kurt! ―Andrew continuó gritando.
Blaine dejó escapar una risa amarga desde detrás de Kurt―. ¿Tú diciéndole que se tenga respeto? ¿Te das cuenta lo superficiales que suena viniendo de ti?
―¡Deténganse, por favor! ¡Ambos! ―instantáneamente se puso de pie entre ellos para contenerlos de pelearse―. A quien escoja como mi modelo no es asunto tuyo, Andrew.
Andrew sólo negó con la cabeza y retrocedido ―. Es tu vida, tu tiempo ―gruñó. Aparentemente se dio cuenta de la escena que había causado ya que varios de los otros concursantes se reunieron alrededor para conseguir una buena visión―. ¡Vuelvan a sus lugares de trabajo chicos! ―Andrew les gruñó y salió corriendo tan rápido como los había emboscado. Salió del taller por completo.
―Lamento eso ―Kurt dijo a Blaine al segundo que Andrew se fue.
―No esperaba nada más de él. ―Blaine dijo con un resoplido, bajando del pedestal.
―¿Están bien chicos? ―Adam preguntó, genuinamente preocupado e inclinado sobre la partición.
―Sí, gracias. Disculpa la interrupción ―Kurt dijo, odiando el hecho de que todas las miradas estaban sobre él. Se sentó en una silla para escapar de las miradas. Adam captó la indirecta y desapareció detrás de la pared otra vez.
―Lamento haberle respondido a gritos ―Blaine dijo, sentándose junto a él―. Prometo que la próxima vez que él haga una escena voy a estar calmado. No te avergonzare así, ¿de acuerdo? A pesar que no puedo garantizar que él lo hará.
―Hablaré con él mañana ―Kurt dijo, tallándose la frente―. Simplemente está herido. Debí decirle antes que me estás ayudando.
Blaine entrecerró los ojos a Kurt―. De verdad no estás preocupado por ¿sus sentimientos? Kurt, no merece ni uno de tus...
Kurt levantó la mano para hacer que Blaine dejara de hablar―. Tengo un atuendo que diseñar. Enfoquémonos en eso.
Blaine mordió su labio y tomó una profunda y relajante respiración por la nariz―. Sí, tienes razón.
Las horas pasaban y Blaine se aburría bastante. Hizo una nota mental de traer sus libros o una novela mañana. Every now and then Kurt would ask him to try on a rough cut of a shirt or dinner jacket but Kurt's focus was always on the task at hand and he didn't even ask for Blaine's opinion.
One time Kurt asked him to go and get coffee from a coffee station at the far end of the room. Blaine obliged happily and got to talk to some of the other bored models, which was fun. But he didn't want to linger too long and get lost in conversation. He always kept an eye on Kurt, but his worry was unnecessary, because Andrew didn't show up anymore tonight.
It was close to midnight and closing time. Everybody bustled around to get some last stitches done before they had to leave. Blaine stifled a yawn. Kurt had dismissed him already an hour ago, but Blaine had insisted on staying for as long as Kurt stayed and going home together.
―Oye Kurt ―Adam leaned casually over the wall, both arms resting on the top. A Blaine no le gustaba la manera en que the other man's eyes twinkled at Kurt―. Dime, ¿cuándo estarás aquí mañana?
―Uhm. ―Kurt claramente no esperaba esta pregunta―. Todavía tengo que trabajar para Isabelle, así que no puedo estar aquí en la mañana. Creo que estaré aquí para las tres de la tarde. ¿Por qué preguntas?
―¿Las tres? Suena bien. Aún tengo clases que no quiero perder, por lo que trabajare las tardes y noches mayoritariamente también.
―Bien ―Kurt dijo con una risita nerviosa. ¿Por qué le estaba Adam diciendo esto?
―¿Qué dices de vernos para tomar un café mañana antes de entrar al manicomio? ―Adam sugirió― Hay una pequeña cafetería justo a la esquina. Es realmente encantadora.
―Uh, no lo sé ―Kurt replicó. Miró a Blaine quien estaba ocupado ignorando a Adam y la conversación, actuando como un autentico accesorio.
―Oh, vamos, Kurt ―Adam dijo, folding his hands in plea―. You can't say nay to coffee and a little chat? My treat.
―Muy bien ―Kurt por fin sonrió―. Te veo ahí a las tres.
―¡Sip! ―Adam resplandeció su más brillante sonrisa y el corazón de Kurt comenzó fluttering. Estaba contento de que Adam se fue de nuevo y no lo vio sonrojar. Esta vez era Kurt evitando la mirada de Blaine.
Cuando Kurt y Blaine llegaron a casa, Rachel entró a la sala vestida con su pijama de Paisley, con el pelo recogido en una cola de caballo.
―Regresaron ―dijo, dejándose caer en el sofá con Blaine―. ¿Nada emocionante pasó luego que me fui?
―No en realidad ―Kurt dijo, colocando su mochila en una silla junto a la mesa.
―Excepto que Andrew nos atacó, claro ―Blaine dijo con un gruñido.
―Él, ¿qué? ―Los ojos de Rachel se agrandaron.
―Dejó muy claro que no le agradaba que yo estuviera ahí ―Blaine explicó.
―Te dije que voy a hablar con Andrew mañana ―Kurt dijo con cansancio―. Se comportó como un idiota y voy a decirle que pare. ¿Bien?
―Oh, y Kurt tiene una cita mañana ―Blaine dejó escapar, ni siquiera tratando de ocultar su descontento.
―¿Una cita? ―Rachel exclamó, sacudiendo la cabeza hacia Kurt.
―Adam me preguntó si quería unírmele para tomar un café antes de comenzar a trabajar mañana ―Kurt explicó relajadamente, haciendo su mejor esfuerzo para ignorar los irrazonables celos de Blaine.
―¿Vas a ir por un café con Adam? ―Rachel preguntó sorprendida― ¿Por qué? ¡Ya te dije que es un perdedor en NYADA!
―¡No es una cita! ―Kurt insistió―. Y no me importa lo malísimo que piensas que él es en NYADA.
―Bueno, mejor ten cuidado ―aconsejó Rachel―. Tal vez quiere soltar un Valium en tu taza para ponerte todo somnoliento y no serás capaz de trabajar.
―Oh, deja de ser paranoica, Rachel ―Kurt reprendió―. Mientras que, sí, los otros definitivamente serían capaces de tal cosa, no creo que Adam sea de los que engañan. ―Fue sólo cuando Kurt notó la manera en que el rostro de Blaine caía, se dio cuenta de su infortuna elección de palabras. Oh demonios, ¿no podía usar la palabra engañar cerca de aquí sin que Blaine pensara que le usaba apropósito para lastimarlo?
―¿De verdad te gusta el chico británico? ―Rachel preguntó.
―¡Oh, dame un descanso! ¡Lo acabo de conocer! Pero si, es un tipo agradable ―Kurt dijo defendiéndose―. Y con esa bola de maniacos ahí, es verdaderamente reconfortante tener al menos un aleado. Además, el acento británico es candente ―Kurt dijo con un encogimiento de hombros.
―¿Eso crees? ―Blaine dijo con un gruñido y negando con la cabeza. No supo por qué se sintió celoso. Simplemente no se le había ocurrido que Kurt conocería a un posible interés amoroso en el programa.
―Nuevamente, no es una cita ―Kurt repitió, crecientemente molesto con las inseguridades de Blaine―. Lo has conocido, Blaine. Dime si no piensas que es agradable.
―Es agradable, cierto ―Blaine admitió con un encogimiento de hombros.
―Sólo iré para checar la competencia ―Kurt le explicó―. Saldré por un café con los otros también, si me lo piden.
―No tienes que darme explicaciones ―Blaine dijo, todavía enfurruñado―. No estamos juntos. Puedes tener citas con otros chicos.
Kurt respiró hondo. Se dio por vencido. No le importaba si Blaine decidía actuar como un niño de cinco años y poner mala cara. Demonios, él no iba a consentir Blaine y asegurarle que nunca jamás querría salir con otro hombre.
―Al igual que tú ―Kurt respondió fríamente y se dio la vuelta sobre sus talones para desaparecer tras la cortina de su cuarto.
Blaine se quedó mirando a Kurt, estupefacto. ¿De verdad a Kurt no le importaría si salía con otros chicos?
―Bien hecho ― Rachel dio una palmada en la cabeza de Blaine―. Los celos no son atractivos, Blaine. Muestra más confianza.
―Pero...
Rachel palmeó de nuevo―. No más pucheros, Blaine. Dios, incluso yo preferiría tomar un café con ese British pal que contigo.
Ella se puso de pie y también se fue.
Blaine se quedó en el sofá por un rato más, pensando en comprarse una cama.
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* zapatillas deportivas hechas de tela.
** Your life, your time. Lo traduje porque se utilizará más adelante, de lo contrario hubiera quedado en inglés ya que no traduje tampoco el nombre de la televisora, que por cierto sería algo como «Vitalicio/De por vida».
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