Traducción autorizada por DiDiGlee
Capítulo 7
Sólo como lo prometió, Chandler apareció en su puerta la siguiente mañana a las diez en punto, llevaba una bandeja de papel con cuatro vasos de café, una bolsa de croissants y una sonrisa emocionada en su rostro―. ¡Voilà*!
―¡Café! ―Rachel lo relevó de la bandeja de café y los croissants.
Chandler se quitó sus guantes y el sombrero verde forestal con orejeras. Estaba positivamente brillando en entusiasmo, con ganas de ofrecer su pequeña parte para asegurar el éxito de la primera gran confrontación de Kurt que pronto estaría en televisión nacional.
―Gracias a Dios viniste ―Kurt murmuró mientras abrazó a su amigo―. Rachel está teniendo un ataque diva y Blaine de repente ha caído en algún tipo fobia escénica. ¡Sálvame!
―Déjame ver lo que puedo hacer ―Chandler replicó y frotó sus manos, entrando al cuarto. Blaine estaba en cuclillas en una silla en la cocina, luciendo adorablemente miserable.
―¿Oí que estás preocupado por el programa? ―Chandler preguntó gentilmente, dejándose caer en una silla enfrente a Blaine―. ¿Por qué estarías nervioso? Estás acostumbrado al escenario. De hecho, interpretar canciones es diferente de caminar por los pasarela, pero mira, ni siquiera tienes que ponerte nervioso por olvidar la letra.
―Esto es diferente. Hay mucho más en juego ahora, y no quiero decir que me echaré para atrás al último minuto ―Blaine explicó de manera confidencial, inclinado sobre la mesa―. Pero ¿qué pasa si me estropeo esto para Kurt? Sólo un paso equivocado y me odiará para siempre.
―Bueno, entonces tenemos que practicar tus pasos, ¿bien? ―Chandler sonrió confidentemente―. Todo lo que tienes que hacer es caminar en línea recta, no puede ser tan difícil, ¿no crees? Sólo imagina que eres detenido por la policía y te hacen la prueba de alcohol pidiéndote caminar en la marca del pavimento.
―Oh, Dios, nunca antes he estado en una situación así ―Blaine se puso más pálido que antes―. Moriría de vergüenza.
―Podría ser ―Chandler levantó el dedo educativamente―. Sin embargo, intentarías actuar relajado frente a ellos, ¿cierto? Así que todo lo que debes hacer es tragarte tus preocupaciones y actuar como si fueras perfectamente capaz de caminar en línea recta, y hazlo con una sonrisa, ya que eres inocente y la policía tendrá que dejarte ir.
Blaine asintió a eso―. En realidad ese es un gran consejo. Gracias, Chandler.
―De nada ―Chandler replicó.
―Chandler ―Rachel apareció frente a él, hablando alto y agitando las manos sobre-agitadamente―, entiendo que Kurt te reservó para que nos digas cómo caminar en una pasarela, pero es perfectamente innecesario, porque, verás, soy natural. Nací para estar sobre el escenario e incluso darle a la audiencia una demostración de mi talento cantando si Kurt dejará de insistir que no. Pero si Blaine tropieza fuera del escenario, podría hacerlo de todas maneras para rescatar el asunto, ya que mi voz es capaz de encantar a la gente y…
―Rachel, menos hablar y más acción, por favor. ¿Por qué no nos muestras como caminas? ―Chandler puso un gesto serio para probablemente ser intimidante, pero de hecho fue tan lindo que Rachel simplemente obedeció.
Chandler y Kurt se pararon al final del largo lugar, ambos con brazos cruzados y expresiones críticas en los rostros mientras Rachel se puso sus zapatillas, tomó posición al otro extremo y esperaba la señal para comenzar.
Blaine presionó el botón de reproducción en el equipo de sonido, a todo volumen Sexyback como su música de entrenamiento de pasarela. Rachel sacudió su pelo largo por encima del hombro, plasmando su mejor sonrisa de escenario, mostrando sus blancos dientes, y con una mano en su cadera comenzó a caminar a través de las dos escrutinantes miradas.
Cuando terminó de caminar, se paró orgullosa.
―Eso fue... interesante ―Chandler enunció cuidadosamente―. Pero no deberías balancear los brazos mucho, y no menear el trasero en torno. A veces menos es más.
―Y no mandes besos ni guiñes a la cámara como si fueras una modelo de Victoria Secret ―Kurt añadió.
―Qué tal si lo intentas de nuevo, pero está vez, baja el ritmo y trata una sonrisa con la boca cerrada ―Chandler sugirió.
Rachel rodó los ojos y quitó un mechón de cabello de sus ojos soplándolo― ¡Bien!
―¡Tu turno, Blaine! ―Rachel insistió tras tener que caminar una docena de veces para Chandler y Kurt, y nunca estuvo bien.
Blaine fue y se posicionó al lejano final de la habitación, respiró profundo y esperó a que Rachel pusiera la música.
A pesar que estaba caminando a través de las críticas miradas de Chandler y Kurt, puso en blanco la mente y sacudió su cabeza hacia arriba. Puso al acto la superioridad que había aprendido de Unique y las chicas estando en el club Glee. ¡Soy una diva, soy candente y lo sabes!
Se detuvo a pocos pasos frente a sus jueces, no les dio más que una elevación de barbilla y una ceja, y una pose, antes de dar la vuelta y caminar de regreso.
Cuando giró para aceptar el veredicto, se encontró con mutismo atónito.
―¿Bueno? ―Blaine preguntó, juntando el ceño, inseguro.
―No sabía que podías caminar así―Kurt roía su pulgar.
―¿Así cómo? ―Blaine estaba confundido.
―Absolutamente hipnotizante ―Kurt replicó soñadoramente.
―¡Perfecto! ¡Estupendo! ―Chandler aplaudió felizmente―. Sin objeciones.
―¿Cómo le haces para cambiar de tierno y apuesto a ardiente como el infierno? ―Rachel intervino con envidia―. ¡No caminas en el escenario, te adueñas de él! ¿Cómo lo haces?
―Sí, es como si te transformaras justo frente a nuestros ojos ―Kurt intentó explicar, perdido en las palabras.
―Tengo que admitir que tuve un poco de práctica cuando tuvimos una semana de divas en el club Glee ―Blaine se encogió de hombros, humilde por todos los elogios.
―¿Semana de divas? ―Rachel preguntó no comprendiendo―. ¿Qué es eso?
―Bueno, las chicas y yo nos vestimos e hicimos un pequeño Project Runway para nosotros ―Blaine explicó con una sonrisa―. Me puse una chaqueta de color rojo brillante de la pluma y ramera brillante, y pantalones negros que eran prohibitivamente apretado. Aunque, estoy contento de no tener que usar eso en televisión nacional.
―¡Oh Dios mío! ¡Por favor dime que hay fotos tuyas con ese vestuario! ―Chandler pregunto emocionadamente.
―Sí, en realidad puede que tenga una en mi teléfono ―Blaine ofreció.
Antes de que Blaine pudiera tomar su teléfono, Kurt se interpuso, anunciando al separarlos ―. ¡Ahora, no tenemos tiempo para eso!
―¡También me gustaría ver esas fotos! ―Rachel intervino.
―Todos sabemos que Blaine es sexi ―Kurt argumentó―. No hay necesidad de andar mostrando fotos. A parte, debemos irnos. ¡Necesito hacer algunos preparativos finales para los conjuntos!
―Muy bien, sólo quiero darle a Blaine algún consejo de último minuto ―Chandler llevó a Blaine a un lado y esperó hasta que Kurt y Rachel estaban fuera del alcance del oído.
―¿De qué se trata? ―Blaine preguntó, de repente más consciente de sí mismo―. Es mi cabello, ¿no? Quería aplastarlo con gomina pero Kurt sólo me permite usar un poco de espuma**. Ahora que con la electricidad estática de las cámaras y luces se va a poner todo muy rizado y voy a verme como Medusa, simplemente lo sé. ―Blaine hizo un gesto dramáticamente.
―No, tu cabello está bien ―Chandler le aseguró―. Es una preciosidad, en realidad.
―¿En serio? Gracias ―Blaine corrió lentamente una mano por su cabello, todavía luciendo inseguro.
―Hay algo más en lo que quiero contarte ―Chandler levantó el dedo en énfasis―. ¡Necesitas besar a Kurt!
―¿Qué? ―Blaine se sorprendió por este consejo inesperado.
―Bésalo en la próxima mejor oportunidad ―Chandler repitió urgentemente.
Blaine entrecerró los ojos en confusión―. Kurt no quiere que lo bese. Lo dejó perfectamente claro. Somos alguna clase de amigos con beneficios, pero sin besarnos.
―¿Amigos con beneficios? ¡Oh, la la! No me contó de eso. ―Los ojos de Chandler se ensancharon con las noticias.
―Bueno, simplemente pasó ―Blaine se encogió de hombros, preguntándose lo que Kurt le estuvo contando exactamente a Chandler.
―La cuestión es que, si no te pones en acción pronto, Kurt probablemente vaya a ser besado por alguien más y no quieres que eso pase, ¿o sí? ―Chandler destacó.
―¿De qué estás hablando? ¿Quién va a besarlo?
―No puedo decírtelo, pero puede que hayas notado que Kurt está en un momento vulnerable ―Chandler bajó la voz confidencialmente―, y si alguien hace un movimiento con él, podría tentarlo a perder el control. Sólo quiero asegurarme que la persona correcta haga ese movimiento.
Los ojos de Blaine se desviaron a través del cuarto hacia dónde Kurt estaba parado frente a su espejo, checando su apariencia mientras bromeaba con Rachel.
―¿Sabes algo de cuando Kurt vio a Andrew a solas? ―Blaine preguntó con temor.
Chandler mordió su labio inferior―. No puedo decírtelo.
―¿Así que Kurt te contó algo? ―Blaine miró Chandler, tratando de leer la expresión en el rostro de su amigo―. ¿Andrew se insinuó a Kurt?
―Mira, Kurt es un fanático del control ―Chandler explicó, ignorando la pregunta de Blaine―. Se pone nervioso si no está en control. Pero además es extremadamente agotador siempre estar en control. Y ahora con el programa y todo en su cabeza, necesita a alguien que lo ayude a tomar decisiones por él, porque está estresado por el terror de tomar malas decisiones.
―Pero no puedo decirle que hacer ―Blaine respondió―. No quiero presionarlo.
―No hay necesidad de presionarlo, sino mostrarle una dirección clara ―Chandler intentó darse a entender―. En este momento estás tratando a Kurt como un huevo crudo. ¡Estás sentado en el banquillo, esperando que te dé una respuesta mientras él está intentando desesperadamente encontrar respuestas para sí mismo! ¿Qué tal si le muestras a Kurt que puede determinarse?
Blaine asintió en silencio. Entendió lo que Chandler estaba intentando de dar a entender.
Chandler se relajó visiblemente y su característica sonrisa feliz reapareció―. ¿Y puedes mostrarme esas fotos de diva tuyas, por favor?
―Soy un unicornio ―Kurt se murmuró―. No soy un maldito caballo.
Estaba parado tras la cortina del escenario del programa, sus nervios devorándolo. Hasta ahora, ya la mitad de los otros contendientes habían presentado en sus modelos el resultado del trabajo duro de una semana.
―Tengo aptitudes para la moda ―Kurt repitió las palabras de Isabelle como un mantra―. Un día, cada gran celebridad en esta ciudad va a estar luchando por uno de mis diseños.
―Estoy seguro que lo harán ―alguien dijo atrás de él, haciendo brincar a Kurt.
Adam rió y puso una mano en el hombro de Kurt―. Lo siento, No era mi intención acercarme a hurtadillas. No pude evitar alcanzar a oír tu pequeña oración.
―Sólo es algo que Isabelle me dijo una vez ―Kurt explicó no queriendo que los otros pensarán que era vanidoso―. Solamente espero que esté en lo correcto, estoy tan nervioso.
Con Victoria Beckham, Angélique Didier y Samuel Peter Lawrence siendo el jurado estrella, era difícil decir como comentarían su trabajo.
―Relájate, Kurt. Incluso aunque digan algo infame sobre tus prendas, recuerda que tienen que hacer suspenso para la audiencia. El final es lo que importa.
―Cierto ―Kurt murmuró. Deseaba que fuera una hora más tarde y estar en algún otro lugar celebrando su victoria.
―Un jurado tan ilustre, ¿estás de acuerdo? ―un hilo de voz detrás de ellos. Kurt giró para encontrar a Genius en compañía de Penelope, la diseñadora punk de cabello rosa, y Dana Panda, usando sus amados Chucks rojos y gafas de montura negra. Esta noche para la ocasión además llevaba una corbata rosa y esmalte de uñas negro. Kurt instantáneamente se enamoró de la corbata roja.
―¡Sólo para que conste, amo a Victoria Beckham! ―Penelope gritó―. ¡Ella es pura genialidad!
―Lo es, ¿verdad? ―Adam acordó―. Es divina, bastante chica británica. ―Hizo una reverencia a Victoria Beckham, a pesar que ella no podía verlo. Kurt sonrió burlonamente, divertido por el entusiasmo de Adam.
―En realidad no me gusta su estilo ―Dana dijo, arrugando la nariz―. ¿Quién es la mujer junto a Especias Elegante?
Genius actuó conmocionado por la pregunta, poniendo una mano en su corazón―. ¡Porque, es Angélique Didier! ¿Cómo puedes no conocerla?
―Ella es la jefa de redacción de Elle en Paris ―Kurt explicó con naturalidad, y se ganó una mirada apreciativa de Genius.
―Es muy difícil de impresionar ―Genius continuó―. Cuando vivía en París y tuve una pasantía en Elle, su presencia estaba por todos lados, en los periódicos, los medios de comunicación, todos estaban hablando de ella. Su influencia en el mundo de la moda es esencial en todas partes.
―¿Conoces a Angélique Didier personalmente? ―Penelope preguntó a Genius.
―¡Angelique Didier es una diosa! ―Genius bufó―. ¡Nadie la conoce en persona!
―¿Qué hay del sujeto? ―Adam preguntó, entrecerrando los ojos―. ¿Quién es él? Nunca oí de él.
―Samuel Peter Lawrence ―Penelope dijo―. Es el dueño de una cadena de boutiques*** que es popular en Canadá.
―¿Cómo sabes eso?
―A mi mamá le encanta conducir por la frontera para comprar allí ―se encogió de hombros.
―Así que, ¿básicamente vende cosas que generalmente le gustan a las mamás? ―Genius arqueó las cejas.
―¿Este es el proclamado jurado estrella? ―Dana preguntó, sonando decepcionada.
―¿A quiénes esperabas? ―Kurt le preguntó, cruzando sus botas puntiagudas blancas y dándole una mirada de curiosidad.
―Bueno, que tal Marc Jacobs, Tyra Banks, Michelle Obama...
Genius rió fuerte ante eso―. Se trata de un programa en ascenso. No pueden permitirse tales estrellas.
―Este es un jurado impredecible ―Kurt se preocupó―. No puedo descifrar el gusto de ninguno.
―El arte de diseñar moda no es crear algo como a la gente la gustaría ―Genius dijo, cepillado una pieza invisible de pelusa de su manga―, sino, hacer que les guste lo que has creado.
Kurt no replicó, pero apretó los dientes. Odiaba que Genius siempre hablara condescendientemente a todo mundo, como si ya fuera un famoso diseñador y tuvieran suerte en aprender de su sabiduría.
―Buena suerte ―Genius dijo a nadie en general y se alejó, seguido por Penelope.
Dana se quedó por un momento más, observando con Kurt y Adam tras las cortinas cómo el jurado daba sus críticas en uno de los diseños a sus compañeros de la competencia.
―Piensa que lo sabe todo porque vivió en París ―Kurt gruñó.
―¿Genius? ―Dana preguntó, dando a sus lentes un empujón hacia arriba en su nariz―. No le hagas caso. Está tan asustado del jurado como todos los demás.
―Sabe esconderlo bien ―Adam observó.
―No olvides ponerte la cola, "Zorro" ―Dana guiñó un ojo a Kurt―. ¡Las personas la van a amar!
―Cierto, gracias ―Kurt dijo.
―¡Buena suerte "Zorro"! ¡Adam! ―Dana les dio un pulgar hacia arriba.
―Gracias, Dana. ¡Buena suerte a ti también! ―Kurt le gritó luego se giró para darle a Adam una mirada nerviosa.
―Relájate ―Adam se puso detrás de él y comenzó a masajear sus omóplatos―. Estás todo tenso.
Por un momento Kurt cerró y los ojos y se relajó en las manos de Adam.
―Hm, definitivamente sabes cómo usar tus manos ―Kurt murmuró, sus rodillas se volvieron gelatina cuando los pulgares de Adam frotaban el lugar correcto en su cuello.
―Bueno, podrías disfrutar de este trato de forma regular, si quisieras ―Adam ofreció con una sonrisita de lado―. Me encanta echar a perder a mi novio.
―Bueno saberlo ―Kurt respondió sin comprometerse.
―¿Kurt? ―Una voz vacilante habló a unos pocos pasos de distancia.
Los ojos de Kurt se abrieron en un parpadeo de nuevo y se giró para ver a Blaine. Sólo hasta que vió la tensa expresión en el rostro de su amigo, Kurt se dio cuenta que Adam estaba todavía masajeando su cuello. Kurt se estremeció ligeramente, como atrapado en el acto―. Gracias, Adam ―dio la vuelta y se alejó de las manos de Adam―. Te veo más tarde, y buena suerte con su propia ejecución.
Kurt caminó hacia Blaine y al instante tenía sus dedos en el cuello del traje de Blaine―. Te ves atractivo ―murmuró, dándole un vistazo y asegurándose de que su modelo estaba vestido adecuadamente.
―Gracias ―Blaine lanzó una sonrisa―. No esperaría menos ya que visto tu diseño.
―Me preguntó qué habría dicho Cooper de esto ―una cariñosa sonrisa cruzó el rostro de Kurt―. Sé que se burlaba de ti por dejarme escoger tu ropa.
―Oh, estoy seguro que Cooper tendrá algunas bromas guardadas una vez que el programa se emita ―Blaine sonrió abiertamente―. Aquí, Dana me dijo que te trajera esto ―Blaine sostuvo la cola de zorro.
―Mi amuleto, esperemos que funcione. ―Kurt ajustó la cola a su cinturón y luego respiró hondo―. Soy el siguiente, Blaine. Dios, me estoy muriendo.
―Estarás bien ―Blaine le aseguró y tomó las manos de Kurt en las suyas, notando que estaban heladas―. Todos estamos aquí por ti. Prometo que ni Rachel ni yo te avergonzaremos. Es bueno que tuvieras a Chandler entrenándonos esta mañana. Siento que mi pánico escénico se ha ido.
―Espero que pudieras ayudarme con lo mío ―Kurt se rió entre dientes, sin notar cuán firmemente estaba apretando las manos de Blaine, como si se aferrara a un salvavidas en las aguas más profundas.
Liberó una de sus manos para pasar un dedo a lo largo de las cejas de Blaine y jalar un rizo de vuelta a su lugar. Luego fijó los ojos con Blaine―. Muchas gracias por hacer esto ―Kurt dijo en voz baja―. No puedo creer firmé para esto. Cinco semanas más de esto, Blaine. Dios, si no te tuviera...
―¡NUESTRO SIGUIENTE CONCURSANTE ES KURT HUMMEL, TAMBIÉN CONOCIDO COMO KURT "ZORRO"!
Kurt se estremeció al oír su nombre―. Ese debo ser yo ―dijo bromeando a Blaine―. De prisa, necesitas regresar con Rachel. Asegúrate que no juegue con el cordón en la parte posterior de su vestido, ¿lo harás?
Blaine asintió, pero siguió sosteniendo la mano de Kurt, ya que Kurt seguía apretándola fuertemente y dio una mirada aterrada a la cortina.
―¿Kurt?
―¿Si? ―Se giró para ver a Blaine una vez más, y se encontró siendo besado. Blaine acunó el rostro de Blaine con una mano y lo atrajo, presionando sus labios en los de Kurt.
Kurt se tensó por un segundo, pero entonces su mano libre voló hasta agarrar los rizos en la parte posterior del cuello de Blaine y su cuerpo se derritió contra la longitud de Blaine.
El beso fue lo suficiente largo como para que ambos tomaran aire.
―Rómpete una pierna ―Blaine dijo con una sonrisa tonta.
―Rómpete una pierna ―Kurt repitió, deslumbrado, y observó a Blaine irse. Chupando en sus hormigueantes labios, Kurt se dirigió al frente de la audiencia a tomar su lugar al lado del anfitrión.
De alguna manera, la inusual táctica distractora de Blaine había funcionado. En lugar de ser un manojo de nervios, Kurt salió al escenario con las mejillas sonrojadas y una misteriosamente adorable sonrisa bailando en sus labios. Blaine siempre se las arreglaba para hacerlo olvidar su pánico escénico.
El programa fue un éxito. Rachel era una belleza impresionante, y moviéndose como una profesional. Blaine fue el más encantador, ganándose a la audiencia simplemente con una leve sonrisa y una mirada de sus ojos color avellana. Las prendas combinaban perfectamente, el pañuelo en el bolsillo del pecho de Blaine del mismo color que el vestido de Rachel, rosa oscuro, y ambos, traje y vestido, de la misma línea de corte.
Por eso Kurt fue sorprendido por las vehementes críticas.
Comenzó con Victora Beckham diciendo que pensaba los trajes se adaptan perfectamente, pero demasiado simples y francamente aburridos.
A Samuel Peter Lawrence le gustó el diseño, pero no estaba necesariamente impresionado por ello. Incluso los llamó productos convencionales.
Angélique Didier dijo que tenía la impresión de que Kurt había tenido miedo de internar algo más atrevido y por lo tanto, había ido por el camino menos riesgoso.
El anfitrión, Michael DeVitino, palmeó el hombro de Kurt, preguntándole cómo se sentía por tan malos comentarios. Kurt no supo que responder. Intentó tomarlo con humor, diciendo que esperaba poder mostrarles más de su talento en las siguientes semanas.
Recordó las palabras de Adam. El jurado tenía que decir cosas humillantes para mantener el espectáculo interesante. No podían alabar a cada conjunto. Aun así, dolió.
―Bueno, tenemos que esperar a la puntuación final para ver si Kurt logra llegar a la siguiente ronda ― el anfitrión dijo y le indicó a Kurt que se sentara en el gran sofá junto a los otros concursantes que ansiosamente esperaban a que la puntuación final fuera anunciada.
Los modelos tenían que esperar cerca, todavía de pie para mostrar los trajes a las cámaras.
Kurt miró a Blaine y Rachel, que asintieron con la cabeza para tranquilizarlo, y Kurt mantuvo la cabeza en alto. Los últimos concursantes eran Adam, Dana y Penelope. Que tenían que soportar menos críticas de corte.
Kurt se asombró al ver que Adam se las había arreglado para incluir ese horrendo gorro amarillo en su diseño. Había transformado el gorro en una pequeña cosita que combinaba asombrosamente con los rizos rojos de su modelo y el vestido amarillo sol.
Adam definitivamente había tomado riesgos con sus coloridos atuendos, pero lo valió. Seguido por Genius, a quien el jurado pareció adorar, Adán recibió los mayores elogios.
Cerca del final, los resultados fueron anunciados with big ballyhoo.
Kurt observó con envidia cuando Genius fue celebrado el mejor talento de la semana. Seguido de cerca por Adam, Penelope y Howard.
Aparentemente Kurt no fue considerado uno de los cuatro mejores prometedores talentos. ¿Y qué? Les probaría la siguiente semana que era capaz de más.
El anfitrión llamó uno tras otro y cada concursante se puso de pie para aceptar sus resultados por la tarea de la semana. Cada vez que el nombre de Kurt no era nombrado, era golpeado por una punzada de pánico. Miró a Rachel y Blaine que reflejaban el pánico que Kurt sentía. Entendían muy bien que era muy mala señal que Kurt estuviera todavía sentado en el sofá.
Al final sólo Kurt y un tipo llamado Steven quedaron sentados. Kurt estaba horrorizado. El último llamado estaba entre él y ese chico. Uno de ellos tenía que dejar el programa está noche. Uno de ellos iba a ser sacado del juego. Esto no podía estar pasando. Esto era sólo un mal sueño.
―Ahora tenemos que ir a la triste, pero inevitable parte del programa ―el anfitrión anunció y fue a buscar a los dos últimos contendientes―. Steven y Kurt, ¿se me unirían por favor?
Kurt lentamente se puso de pie y se acercó al anfitrión. Su compañero contendiente Steven era un desastre ahora, retorciéndose las manos con rebosantes lágrimas sus ojos. Kurt mantenía la cabeza arriba y se rehusaba a mostrar algún signo de debilidad. Podía aceptar su ruina con dignidad.
―Para uno de ustedes el sueño de convertirse en el Fashion Hero de América termina está noche ― Michael DeVitino dijo y fingió consternación para el beneficio de la audiencia.
―Uno de ustedes tiene que enfrentar el hecho que simplemente no estaba destinado a convertirse en una estrella en el mundo de la moda ―el anfitrión continuó.
Kurt pensó en como el programa se emitiría en algunas semanas y su familia y amigos, y compañeros de trabajo en Vogue punto com lo verían siendo el primero en dejar el programa. Deseaba nunca haber logrado ser uno de los diez si fallaría en la primera semana.
Extrañamente, se sentía atrapado en un vívido déjà vu del baile de graduación cuando fue anunciado reina del baile. Cuando tuvo que aceptar una corona por la que no había pedido. Hasta ahora ese había sido el momento más humillante en toda su vida. Pero estar frente a las cámaras en televisión nacional sólo para que le dijeran que había sido ilusorio pensar que podía hacer en el mundo de la moda era mucho peor. Era una sentencia de muerte para su soñada carrera.
En lugar de hacer la decisión final rápida y fácil, Michael DeVitino se arrastraba una y otra vez, hablando de cómo ambos contendientes lo hicieron en la última semana y el jurado formuló observaciones sobre lo que ambos podrían haber hecho mejor o de manera diferente para tener éxito.
―Ahora, demos un vistazo a las puntuaciones finales ―el anfitrión finalmente dijo y giraron los ojos a la gran pantalla.
―Steven Dorsey hizo un total de... ―la mirada del anfitrión y todos los demás estaban pegados a la pantalla donde un número apareció―. ¡Cinco puntos!
La audiencia aplaudió amablemente. Steven estaba cuando los dedos cruzados, esperando que Kurt terminara con menos puntos.
Los ojos de Kurt se desviaron, buscando a Blaine, buscando cualquier apoyo que pudiera conseguir. Como fuera, estaba cegado por las luces y sólo podía distinguir la silueta de su amigo. Vió a Adam parado junto a los otros contendientes, una mirada de horror absoluto en su cara.
Kurt giró los ojos a la pantalla nuevamente con sensación de náuseas.
¡Gracias por leer!
¡Un gran abrazo para mi fantástica beta LaurenEP18!
Nombres, personajes, lugares y cualquiera de los sucesos son producto de mi imaginación o son usados ficticiamente. Cualquier semejanza con personas reales, vivas o muertas, eventos o locaciones son enteramente coincidencias. Excepto por Victoria Beckham, claro. Simplemente adoro tenerla como miembro del jurado. :)
* Ahí está. Francés, refiriendose a los cafés.
** Mousse. Una preparación espumosa utilizada para ajustar o estilizar el cabello.
*** Tiendas de moda. Francés.
Gracias por leer. Gracias por comentar. Gracias por sus favorite/follow.
