Traducción autorizada por DiDiGlee
Capítulo 13
Segunda semana de Fashion Hero
Jueves
Sobre el curso de la semana Kurt fue sorprendido por el inesperado apoyo de sus compañeros contendientes. La mayoría le ofreció ayuda, consejo y palabras de consuelo. Especialmente las chicas Dana Panda, Lovelyn y Francesca que se turnaban diciéndole cómo no podían creer que él sólo había sido el penúltimo, y luego comenzaron a fanfarronear de los otros a los que pensaban que debería haber sido expulsado. Kurt no necesita aduladores, pero era agradable ya no ser llamado un ramero. Sin embargo, había muchos celos dando vueltas y la mayoría parecía estar dirigidos a Genius.
―Camina como si le perteneciera el programa ―Dana dijo con un impresionante giro de ojos. Llevaba una de las famosas corbatas que Kurt adoraba, y sus gafas lucían sus ojos un poco demasiado.
―Su arrogancia será su caída ―Kurt respondió fríamente.
―No confíes en un chico que camina mejor en tacones que cualquier chica ―Dana dijo, riendo. Ella casi nunca llevaba zapatos de tacón. Parecía preferir zapatos deportivos o botas.
Sumado a su desaprobación, Kurt y Dana miraron a Genio zumbando alrededor su área de trabajo, gritando órdenes a sus modelos y todo mundo alrededor.
―Hola, aquí viene unos ojos de caramelo ―Dana dijo con un susurro sensual y Kurt siguió su movimiento de cabeza hacia la entrada. Era Blaine que acababa de entrar. Kurt dejó escapar un murmullo apreciativo propio.
―Por favor dime que no es gay ―Dana dijo, dándole a Kurt una mirada de casi suplica.
―Lamento decepcionarte ―Kurt dijo, un tanto orgulloso y sin sentirlo en absoluto―. Pero definitivamente lo es.
―¡Maldición! ―Dana dio a Kurt un codazo antes de dirigirse de nuevo a su propia estación de trabajo.
Los ojos de Kurt siguieron cada movimiento que Blaine hacía acercándosele, y su corazón estaba haciendo algunos ejercicios aeróbicos muy hinchables dentro de su pecho al ver la sonrisa tímida de Blaine.
―Hola ―Blaine dijo, saludando irritado por la intensa mirada de Kurt.
Algunas palabras que a Kurt había comenzado a añadir en su vocabulario últimamente eran ' liberar el estrés'. Se volvieron de Blaine y su clave para, bueno, sexo. Se estaban volviendo muy buenos con los rapiditos, especialmente mamadas. Sólo fue cuando comenzó a saludar a Blaine diciendo «liberar el estrés» en lugar de «hola», que Kurt supo que probablemente era adicto.
Blaine dejó escapar una risita de incredulidad―. Acabo de llegar, Kurt ―dijo, quitándose el abrigo y colocándolo sobre la silla de la estación de trabajo de Kurt.
―Y he estado esperando que llegues ―Kurt replicó con las cejas arqueadas sugestivamente.
―Sabes lo que dicen, demasiado de algo bueno- ―Blaine comenzó, jugando al difícil.
―Vamos, no puedes negarte, tenemos un contrato ―Kurt argumentó en tono de broma, tratando de escamotear a Blaine a uno de sus lugares secretos de besuqueo; uno de ellos el baño para personas con discapacidad, porque al parecer no había personas con discapacidad en el piso y nunca era usado―. Y Rachel estuvo anoche en casa, así que no me tocaste-
―Y tú no hablaste con ella ―Blaine dijo con un triste movimiento de cabeza―. Eso es realmente inmaduro, Kurt.
―No es mi culpa que ella se quede con ese chico nuevo casi todas las noches ―Kurt resopló―. No estoy de humor para ponerme al día con ella en el medio de la noche después de un largo día de trabajo.
―Estás enojado con ella, porque no aparecerá durante la semana, lo entiendo, Kurt ―Blaine dijo en voz baja―. Pero va a estar aquí mañana y el sábado. No es como que te haya defraudado.
―Probablemente tienes razón ―Kurt murmuró―. Quizás es lo mejor. Es probable que termináramos peleando diario, si estuviera aquí. Por cierto, realmente te ves estresado. ¿Mal día en la escuela? ¿Está seguro de no necesitas un poco de liberación de estrés?
―Tanto como aprecio tus esfuerzos para desnudarme, sabes que soy algo chapado a la antigua ―Blaine puso una sonrisa encantadora―. Así que, ¿ ¿Qué tal si vamos a una cita antes de que lo hagamos?
―Tendremos demasiado tiempo para eso luego que el programa termine ―Kurt rechazó la idea.
Blaine ladeó la cabeza y arqueó las cejas, claramente disgustado. Cruzó los brazos, lo que enfatizó sus bíceps y Kurt no pudo evitar mirar.
―Te llevaré a cenar tan pronto como me corone Fashion Hero, ¿de acuerdo? ―Kurt le sobornó―. Puedes elegir cualquier restaurante de lujo que desees y te llevaré ahí, Blaine. Cena con velas, el mejor champán, lo que quieras.
Blaine sonrió en correspondencia―. ¿Iremos como pareja?
La sonrisa de Kurt cayó una pulgada, dando paso a una mirada de tristeza y haciendo desear a Blaine no haber preguntado―. Blaine, mira, sé que quieres poner una etiqueta a esto, pero no creo que debamos arruinarlo al-
―Lo sé, lo sé ―Blaine interrumpió―. Esto sólo es algo casual. Sin hacer promesas, sin romperlas ―se veía infeliz, y Kurt no tenía intención de hacerlo sentir despreciado, pero se mostró reacio a aceptar ser oficialmente algo de nuevo.
Kurt en realidad no sabía por qué estaba dibujando esa línea tan insistentemente, pero lo necesitaba. No quería que ninguna de las etiquetas, por lo que no podrían fallar. Sin compromiso. Sin promesas. No más Te quiero que simplemente lastimarían después cuando uno de ellos lo fastidiara. Sabía que era bastante cobarde. Sabía que esto era como decir, No confío en ti. Pero él no iba a poner su corazón en la línea de nuevo. Una relación podría convertirse en una obligación asfixiante, mientras que lo que estaba pasando en este momento era refrescante y emocionante.
Desde que habían comenzado a ser amigos con beneficios en nuevos términos esa semana, Kurt estaba constantemente hambriento de Blaine. Besar a Blaine se sentía como recargar una batería interna que se vaciaría demasiado pronto una y otra vez.
Kurt ansiaba el toque de Blaine, más que nunca. Estar con Blaine era sensual, delicioso, y adictivo. La forma en que poco a poco se desmoronaba con Blaine acariciándolo a través de la fina tela de su pantalón, en el extremo posterior de la almacén entre los rollos de la cachemira y el compartimiento de cuero, el sabor de la gruesa dureza de Blaine en la boca cuando que se escabullían durante unos preciosos minutos, la sensación de Blaine moviéndose en su interior cuando compartían cama, ya que Rachel pasaba la noche con su nuevo flechazo. Kurt no podía dejar de anhelar a Blaine.
Pero en su mayoría Kurt estaba sorprendido por su deseo reavivado por los besos. Blaine era un increíble besador – siempre lo había sido – y a pesar de que Kurt se había resistido fuertemente al principio, ahora no tenía suficiente. Como fuera, hizo un punto de mantener sus besos dentro de un contexto sexual. Aunque la tentación estaba ahí, Kurt se abstuvo de besar a Blaine en términos informales, porque eso era lo que las parejas hacían.
Blaine estaba por caminar hacia el dispensador de bocadillos - tendía a los dulces cuando estaba enojado - cuando notó a Andrew en camino. Blaine se paró en seco y se quedó en el área de Kurt para presenciar lo que fuera Andrew que tenía que decir.
―Kurt, ¿puedo hablar un minuto contigo? ―Andrew pidió. Llevaba el pelo oscuro recogido en una coleta baja, como para mostrar a todos el nuevo pendiente del perno prisionero del oído derecho. Blaine no tenía ningún uso para tales vanidades y frunció los labios para mostrar su disgusto.
―¿Sobre qué, Andrew? ―Kurt preguntó amablemente.
―Aquí no ―Andrew dijo y en realidad bajó la voz, pero no lo suficiente para que Blaine se perdiera lo que estaba diciendo―. ¿Qué tal si nos vemos donde ya sabes en veinte minutos?
Kurt no dudó―. Lo siento, Drew, pero ya no te veré en privado.
―¿Por qué no? ―Andrew preguntó, verdaderamente desconcertado.
―Porque ―Kurt simplemente dijo―. De lo que sea que quieras hablar, puedes decírmelo en frente de Blaine.
Blaine se acercó unos pasos y se puso un poco más alto.
―Muy bien ―Andrew dijo, abriendo sus brazos como si no tuviera nada que ocultar―. Estoy aquí como tu entrenador y simplemente quiero darte un consejo.
―Lo apreciaría ―Kurt dijo, sin embargo mantuvo una mirada escéptica sobre su exnovio.
―Tan sólo quiero recordarte que no estás aquí para hacer amigos ―Andrew le dijo, franco―. No puedes dejar que nadie te distraiga. Este es un programa de competencia, no de citas.
―¿Qué se supone tratas de decir? ―Kurt entrecerró los ojos.
―Estoy hablando de Adam ―Andrew dijo―. No confíes en él, Kurt. De hecho, no confíes en nadie de aquí. ¿Piensas que realmente le gustas? Apuesto que Adam sólo está siendo amable contigo, porque quiere comprobar si eres una fuerza a tener en cuenta. Todos están tejiendo sus pequeños esquemas e intrigas y van a apuñalar a la espalda a la primera oportunidad que tengan.
―No creo que Adam sea capaz de apuñalar por la espalda ―Kurt defendió a su amigo.
―Aquí va una pregunta ―Andrew continuó con aire de suficiencia―. ¿Dónde ha estado Rachel en los últimos días? ¿De verdad crees que es una coincidencia que el amigo de Adam la aleje de ayudarte aquí?
Blaine frunció los labios, claramente considerando esa acusación. Kurt mantuvo la cara seria.
―Adam no es esa clase de chico ―Kurt insistió.
―Tal vez él no, pero ¿puedes jurar por sus amigos, también? ―Andrew inquirió―. Ellos pueden estar tras Rachel para espiar a la competencia de Adam y debilitarte, sin que Adam lo sepa. Todo lo que digo es que deberías tener cuidado. ―Andrew se alejó, dejando a Kurt pensando en sus palabras.
―Odio estar de acuerdo con algo que él dice ―Blaine murmuró, mirando a Kurt―. Pero tiene un punto.
―¿Ahora estás de su parte? ―Kurt dejó escapar una risa hueca―. Te lo digo, Adam no es como Genius o el resto de este egocéntrico paquete. ―Kurt no quería pensar que Adam sólo se hizo su amigo para traicionarlo.
―No estoy diciendo que lo sea ―Blaine dio marcha atrás―. Simplemente concuerdo con Andrew en que deberías elegir en quién confías, así no te decepcionaran.
―Bueno, ese es mi problema entonces, ¿no? ―Kurt dijo con un resoplido.
―Cierto ―Blaine dejó escapar un suspiro―. Así que, ¿cómo fue tu cita hoy? ―Blaine preguntó, intentando cambiar el tema y tratando sonar casual en ello.
―No fui ―Kurt replicó sin levantar la vista.
―¿Perdiste la cita? ―Blaine preguntó, casi gritando. Se sentó junto a Kurt en la mesa de trabajo y bajó la voz―. No te puedes perder tus citas, Kurt. No luego de lo que hablamos el sábado en la noche.
―Si le cuento a la Dra. Ida acerca de mí recaída lo más probable es que me pondría antidepresivos y todo mundo sabe que esas píldoras sólo nublan tu mente y te hacen sonreír sin sentido ―Kurt argumentó―. Necesito concentrarme en mi trabajo.
―Kurt ―Blaine dijo, prolongando el nombre de Kurt y moviendo la cabeza―. No hagas esto, por favor.
―Amarás los zapatos que encontré para tu atuendo ―Kurt evadió, indicando que la conversación había acabado―. Por una vez incluso aprobaré que no uses calcetines con ellos-
Fueron interrumpidos por el sonido del teléfono de Kurt. Con un molesto suspiro Kurt verificó el identificador y contemplando durante un segundo si debía o no responder a ella.
―¿Quién es? ―Blaine preguntó.
―Mi papá ―Kurt dijo con cautela.
Blaine frunció el ceño. ¿Por qué Kurt dudaría en responder a la llamada de su padre?
―Hola papá ―Kurt finalmente tomó la llamada―. ¿Qué pasa?
―¿Por qué faltaste a tu cita? ―la voz de Burt fue tan fuerte que Blaine escuchó cada palabra.
―¿Cómo lo sabes? ―Kurt estaba claramente consternado.
―Tengo un acuerdo con tu doctora de llamarme en caso que no aparezcas, sin excusa.
―¿Tienen qué? ―Kurt se encrespó―. ¿Ahora me estás espiando? ¿No confías en mí?
―Con razón, al parecer ―Burt replicó acusatoriamente―. ¿Por qué te has saltado la cita, Kurt? Teníamos un arreglo.
―Soy un adulto, papá, y puedo tomar mis propias decisiones.
―No con respecto a esto, compañero ―Burt dijo, ahora con voz suave, pero la preocupación aún pesaba en su tono―. Sólo quiero que estés bien y esta doctora se supone te ayuda-
―¡Pero no me está ayudando! ―Kurt argumentó, poniéndose defensivo―. De hecho me empeora. Quiere que hable de todo lo malo en mi pasado, ¿cómo se supone que eso me haga sentir mejor ahora? Me hace reminiscencia cada momento en que fui intimidado en mi vida, comenzando cuando tenía cinco y-
―¿Quién te hostigaba cuando tenías cinco? ―Burt interrumpió, asombrado.
―Tía Mildred ―Kurt replicó instantáneamente―. ¿Recuerdas el fin de semana que pasé con ella porque tú y mamá querían tiempo a solas por su aniversario?
―Sí ―Burt dijo cuidadosamente―. ¿Qué te hizo ella?
―No dejarme usar mi impermeable rosa en el patio de recreo.
Burt dejó escapar una risita.
―No te rías, papá ―Kurt reprendió―. Sucede que es un recuerdo muy doloroso para mí. Fue la primera vez en mi vida que me sentí discriminado. Todas las niñas en el patio de recreo usaban cosas rosas y me fue dicho que no podía. Explícale a un niño de cinco años por qué no es correcto que vista ropa rosa, especialmente ya que mi mamá me lo dio en mi cumpleaños.
―Muy bien, lo entiendo, no te agrada la Dra. Ida ―Burt aventuró―. Podemos conseguirte otro terapeuta, pero hasta entonces quiero que la vayas a ver.
―Curios porque estaba pensando más en cancelar todas mis citas tanto como esté trabajando en el programa ―Kurt replicó, retadoramente.
Blaine se cubrió la boca con la mano, en silencio sacudiendo la cabeza.
―No me agrada ―Burt dijo honestamente―. Todavía falta un mes, menos si no llegas a la ronda final, ¿cierto?
―No hables de perder, papá. Voy a llegar a la ronda final ―Kurt se quejó―. Por lo que sí, todavía queda un mes.
―Muy bien, si sientes que eso es lo que debes hacer, entonces hazlo ―Burt dijo casualmente―, pero cuando canceles tus citas con la Dra. Ida, entonces voy a llamarte cada noche para para ver cómo estás y esperaré que respondas cualquier cosa que pregunte y van a ser preguntas realmente incómodas. Si me mientes o tratas de engañarme, entonces juro que iré a New York y te llevaré al doctor yo mismo. ¿Entendido?
―Papá, vamos, eso no es realmente necesario ―Kurt intentó argumentar, pero su padre lo interrumpió.
―Pregunté si quedó entendido, Kurt ―Burt repitió en sentido estricto. Era un rasgo que Kurt no llegó a experimentar muy a menudo con su padre.
―Si, entendido ―Kurt respondió derrotado.
―Muy bien, entonces voy a llamarte esta noche. ¿Cuándo estarás en casa?
―Cerca de la una ―Kurt respondió―. Papá, no puedes quedarte despierto hasta entonces.
―No te preocupes por mí. Carole y yo sabemos de una o dos cosas que nos mantendrán ocupados hasta entonces.
Kurt compartió una mirada de horror con Blaine―. No necesito detalles de eso, papá ―Kurt dijo rápidamente―. Entonces supongo que hablamos más tarde.
Kurt colgó y dejó escapar un pesado suspiro. ¿En qué se había metido?
―Estoy de acuerdo con tu papá en esto ―Blaine dijo con un gesto de disculpa―. Siempre pones un frente fuerte, pero creo que deberías hablar con alguien de todo.
Kurt rodó los ojos y se giró para volver a trabajar en el traje de Blaine―. ¿Trajiste tus libros? Tienes un trabajo para mañana ―Kurt le recordó.
―¿Cómo sabes? ―Blaine estaba sorprendido. Tanto como podía recordar no le contó a Kurt de eso.
―Te oí diciéndoselo a Rachel anoche ―Kurt dijo―. Yo no quiero que falles tus tareas de la universidad solo porque me estás ayudando por aquí.
―En realidad estaba esperando que pudieras ayudarme ―Blaine dijo, hurgando en su bolso por sus libros―. Ya tengo un esbozo para mi trabajo, pero ayudaría mucho si pudiera discutirlo con alguien.
―Claro, me encantaría ―Kurt dijo, feliz de que Blaine le pudiera ayuda―. Podemos discutir sobre lo que quieras mientras trabajo en tus pantalones.
―Gracias ―Blaine dijo, sacando su libreta y pluma.
―De nada ―Kurt replicó―. Es lo menos que puedo hacer, considerando todo lo que estás haciendo por mí.
Llegando a casa esa noche Blaine podía decir que Kurt estaba decepcionado por la presencia de Rachel. Como no se habían enrollado en el cubículo, Kurt claramente había esperado tener el apartamento para ellos otra vez. Blaine no sabía si debía sentirse halagado por el interés sexual de Kurt en él u ofendido de que esto era lo único que Kurt quería de él.
―Joey es un adorable ―Rachel les dijo felizmente―. Tengo un cosquilleo en el estómago que no había estado ahí por un tiempo. Es como amor a primera vista. Congeniamos enseguida.
―No creo que debas verlo más ―Kurt dijo, sin reconocer sus ojos en forma de corazón.
―¿Qué? ―Rachel exclamó irritada―. ¿Por qué no?
―No estoy seguro de que sea honesto contigo, Rachel. Él podría estar jugando contigo para alejarte de la estación de trabajo y así sabotearme.
Rachel soltó una carcajada sin humor―. Estás siendo paranoico, Kurt. No todo es acerca de ti, sabes.
―Pero podría ser que sus motivos no sean tan sinceros como parecen ―Kurt argumentó―. No quiero que te lastimen, Rachel, y Blaine piensa igual también.
―Uhm ―Blaine levantó las manos―. Yo estaba pensando más en términos de que no puedes confiar en Adam. No estoy seguro acerca de sus amigos.
―A Joey ni siquiera le importa que Adam sea parte de Fashion Hero ―Rachel defendió a su amor platónico―. Ni siquiera sabe de qué se trata el programa. Dijo que sólo lo vería, porque estaré en él.
―No entiendo cómo puedes enamorarte de alguien así ―Kurt negó con la cabeza―. ¿Qué hay de Finn, Rachel? Creí que estaban hablando nuevamente.
―Lo estamos ―Rachel confirmó―. Pero Finn y yo acordamos seguir con vidas separadas. Aunque siempre nos quedaremos como amigos.
―Pero, ¿no tienes sentimientos todavía por él? ―Kurt preguntó, bastante consternado por la noticia.
―Vamos, Kurt ―Rachel rió―. Lo de Finn conmigo fue un dulce primer amor. Siempre será querido por mí, pero intentar revivir nuestra flama de instituto, sería delirante. Simplemente no funcionaría y, causaría más dolor y decepción que otra cosa. Por fin nos dimos cuenta de ello y tomamos una decisión madura.
Blaine se dio cuenta de que Kurt fue aplastado por sus palabras y no era la relación de Rachel con Finn lo que preocupaba a Kurt. Blaine sabía que Kurt iba a tomar las palabras de Rachel en su relación o la falta de ella.
―Sigo pensando que lo estás tirando a la basura antes de tiempo ―Kurt murmuró―. Podrías hacerlo funcionar si quisieras.
―¿Por qué no puedes estar feliz por mí, Kurt? ―Rachel exclamó acusatoriamente―. Por fin tengo a alguien nuevo en mi vida, alguien que me hace reír y me anima. No voy a dejar de ver a Joey simplemente porque eso no te agrada.
Por un largo momento Kurt y Rachel se quedaron viendo retadoramente y Blaine contuvo el aliento, rezando que no se lanzaran a una lucha muy fea.
―Buenas noches ―Kurt dijo sin más preámbulos y se retiró al cuarto de baño para su régimen de cuidado de piel.
Rachel rápidamente se dirigió a la cocina para tener su té listo antes de acostarse con Blaine siguiéndola.
―Puede ser tan molesto cuando intenta controlar la vida de otras personas ―resopló y estrelló la tetera en la estufa con fuerza.
―¿Te das cuenta de lo que acabas de hacer? ―Blaine le siseó, claramente indignado.
―¿Qué? ―Rachel lo miró, desconcertada por el borde de ira en su voz.
―¡No puedes decirle a Kurt que el primer amor no puede ser el último cuando estoy intentando que regresemos, Rachel!
Rachel hizo una mueca―. Únicamente estaba hablando de mí.
―Pero de alguna manera también estabas hablando de Kurt y yo ―Blaine insistió.
―No hay tal cosa como Kurt y tú ―Rachel dijo con rencor―. Mientras más pronto te des cuenta, Blaine, mejor para ti. ―Ella le dio la espalda para ir por su montón de té.
Blaine no dijo nada. Mordió sus labios y se abrazó fuerte mientras cruzaba el apartamento para desaparecer tras las cortinas.
Fue únicamente cuando el teléfono de Kurt, que estaba sentado en el estante debajo del espejo del baño comenzó a vibrar que Kurt recordó la intención de su padre de llamarle.
―¿De verdad tenemos que hacer esto? ―Kurt preguntó, sonando cansado.
―Soy yo o la Dra. Ida ―Burt replicó―. Tu elección.
―Bien ―Kurt se rindió con un suspiro―. Al menos contigo puedo hacer mi cuidado de la piel mientras hablamos. ―Puso a su padre en altavoz para tener las manos libres y continuar su rutina humectante.
―Muy bien, así que sabes que no soy un terapeuta profesional ―Burt comenzó lentamente.
―Lo sé ―Kurt replicó e imaginó a su padre sentado en el sofá con los pies descalzos descansando sobre la mesa de centro mientras la televisión estaba silenciada. Era esa imagen o su padre en la cama con Carole, post-coito. Kurt prefería la primera imagen.
―Sé que no es fácil hablar de ciertas cosas con alguien cercano ―Burt continuó―. Además me doy cuenta de que no sé todo sobre tu vida personal y está bien. Pero, voy a hacerte algunas preguntas incómodas y quiero que sepas que no estoy preguntando para espiarte o torturarte, sino porque me preocupo por ti.
―¿Tengo derecho a veto? ―Kurt preguntó, de repente sintiéndose ansioso.
―No, no lo tienes ―Burt declinó―. Voy a hacerte tres preguntas y vas a responder de la mejor manera que puedas, ¿bien? Quiero que seas honesto, por supuesto, y si mi pregunta te incómoda, quiero que al menos lo intentes.
―De verdad lo has pensado un poco ―Kurt inhaló profundamente―. Muy bien, estoy listo. Dispara.
―Vamos a empezar fácil ―Burt dijo, intentando aligerarlo―. ¿Cómo te has sentido hoy?
Kurt vaciló, desconcertado por una pregunta tan sencilla.
―Y no quiero escuchar bien ―Burt aclaró.
―Yo... no lo sé ―Kurt dijo después de un poco de contemplación. Curioso como esa fue considerada una pregunta fácil, cuando era tan difícil de precisar los sentimientos.
―Vamos, colega, dame algo ―Burt lo impulsó―. Justo en este segundo, ¿cómo te sientes?
Kurt cerró los ojos y escuchó dentro de sí. Incluso con la voz de su padre cerca, la distancia era innegable. Cuando colgaran en cinco minutos su padre se habría ido de nuevo y Kurt se quedaría con una mejor amiga enojada y un emocionalmente agotador amigo con beneficios.
―Solo. ―Kurt estaba tan sorprendido por su respuesta como su padre.
―¿Por qué? ―Burt preguntó, sonando desconcertado.
―¿Esta es la segunda pregunta? ―Kurt evadió.
―No ―Burt replicó―. Necesito que me explique por qué te estás sintiendo solo.
―No lo sé ―Kurt dijo con un suspiro―. No es que esté solo. Rachel y Blaine están aquí. Tengo amigos a mí alrededor. Simplemente que... últimamente siento que no puedo hablar con ellos. ―La voz se le atoró en la garganta y Kurt estaba conmocionado de que quisiera llorar. Rápidamente se distrajo por ir a través de su pila de productos de cuidado de la piel, en busca de la siguiente a aplicar.
―¿Por qué no? ―Burt sonó alarmado―. ¿Qué cambió?
Kurt sacudió la cabeza, mirándose en el espejo e intentando buscar las palabras para lo que le pasaba por dentro, pero no sabía cómo explicárselo a sí mismo.
―Háblame, Kurt ―Burt lo persuadió suavemente―¿De que se trata?
Kurt se rindió en encontrar las palabras correctas y simplemente dejó salir todo―. Todo mundo está estresado y al borde últimamente. Amo a Rachel, pero ella es una niña mimada en estos momentos. Por otra parte es probable que sea yo el que la está volviendo loca a causa del programa. Quizás estoy esperando demasiado de ella y Blaine. Y en realidad no puedo contarle a Blaine sobre mis temores, porque va a aferrarse sobre ellos y estaría tan ansioso sobre todo como yo. No quiero cargarle mi pánico por encima de todo, así que trato de tener confidencia y relajado en frente de todos. Sé que debería prestar más atención a mis amigos, pero estoy tan envuelto con el programa y con mantener mi entereza todo el tiempo y siento que no importa lo que haga, voy a estropearlo de todas maneras.
―Oye, amigo, respira, ¿bien? ―Burt le dijo, y Kurt inhaló profundamente, intentando tragarse el pánico.
―Muy bien, lo que acabas de decir me lleva a mi siguiente pregunta ―Burt le advirtió. Kurt escuchó como su padre respiró profundo, preparándose para una dura.
―¿Has tenido una recaída desde el pasado sábado?
Una pregunta difícil de hecho, dependiendo de la respuesta―. Creo que deberíamos definir lo que consideramos una recaída ―Kurt dijo con cautela―. Es decir, realmente hacer algo o simplemente pensarlo.
―Ambos ―Burt replicó firmemente como si ya hubiera pensado mucho la cuestión―. Siempre se empieza con pensar en hacer algo, ¿no?
―Supongo.
―¿Entonces? ―Burt estaba esperando la respuesta con ansiedad.
―Sin recaídas ―Kurt le dijo y fue la verdad. Todo en lo que había pensado esta semana fue encontrar maneras de cómo, cuándo y dónde tener sexo con Blaine. Estaba desarrollando toda una adicción, pero siempre y cuando Blaine estaba en el paso Kurt amaba comportarse como un adolescente cachondo. El ejercicio dejaba a Kurt exhausto de buena manera y lo detenía de sus constantes dudas y odio hacia sí mismo.
―Tuve una muy buena distracción esta semana ―Kurt sentía que necesitaba explicar más allá―. A pesar de toda la preocupación y la soledad que me alcanza, a veces, encontré una manera de disfrutar ciertos aspectos de la vida que me hacen sentir bien conmigo mismo. ―Kurt mordió su labio inferior, sonrojándose ante sus propias palabras que sonaba bastante jugosa, incluso a sus propios oídos. Su papá probablemente ahora pensaba que hablaba de masturbación.
―Bien, eso es bueno, niño ―Burt dijo, sonando aliviado y preocupado al mismo tiempo. El hecho de que Burt no pidió detalles confirmó el temor de Kurt de que su padre entendió simplemente muy bien de lo que estaba hablando.
―Ya sabes, a veces todo lo que tienes que hacer es permitirte ser feliz ―Burt dijo―. Sé que esto suena como una línea cursi de una tarjeta de Hallmark, porque a decir verdad es de donde la saqué, pero son, sin embargo, palabras sabias. Siento que te preocupas demasiado, Kurt. Simplemente confía y ten un poco de confianza en el universo. Enfócate en las pequeñas cosas que te hacen sonreír.
―Lo intentaré ―Kurt dijo con sonrisa genuina propagándose en su cara. Era agradable saber que su padre se preocupaba tanto e incluso consultaba tarjetas de felicitación cursis para darle buenos consejos.
―Última pregunta ―Burt dijo y Kurt cerró los ojos nuevamente, preparándose para lo peor.
―¿Qué comiste hoy?
―¿Discúlpame? ―Kurt dejó escapar una risita―. ¿Esa es tu pregunta? ¿En serio?
―Vamos, colega, es muy importante ―Burt defendió su selección para esta sesión―. Se tiende a descuidar la alimentación cuando se está estresado. Quiero que permanezcas fuerte y sano. Así que no te rías de mí por verificar si has tenido una buena comida de hoy.
Kurt sonrió e intentó revisar lo que había comido; resultó ser bastante difícil, ya que su padre tenía razón al asumir que la comida no estaba en su lista de prioridades―. Bueno, tomé cereal para desayunar y una ensaladita para almorzar, y creo que una manzana en la estación de trabajo ―Kurt enlistó y se dio cuenta de que, efectivamente, no había comido mucho.
―¡Kurt, eso no es nada! ―Burt exclamó―. ¡Tienes que cuidarte!
―Pero papá, las cámaras siempre añaden algunos kilos ―Kurt argumentó―. No quiero verme regordete en la televisión.
Rachel comenzó a llamar a la puerta y reclamando el baño.
―Tengo que irme, papá. Estoy bloqueando el baño.
―Muy bien, la sesión de terapia se acabó por esta noche. Voy a llamarte mañana a la misma hora, ¿bien?
―Te quiero, papá ―Kurt dijo.
―También te quiero, Kurt.
―Y gracias. Aprecio esto.
Kurt colgó y abrió la puerta. Rachel irrumpió en sin decir palabra, pero con una expresión molesta. Con un rápido movimiento de su mano empujó los productos de cuidado de la piel de Kurt a un lado y puso su propia bolsa de aseo en el estante.
Kurt respiró, pero se mordió la lengua y se fue sin decir una palabra.
Sintiéndose increíblemente cansado, Kurt se puso su pijama y se fue a la cama, abrazando a Bruce. Era agradable como sentía mejor tras hablar con su padre. Sin embargo, espera que las preguntas se quedaran así de simples y no se convirtiera verdaderamente incómodo en otras sesiones.
Él iba a la deriva lentamente dormido cuando oyó pantuflas de alguien arrastrarse cerca. ¿Rachel venía para decir que lo sentía después de todo, ya que no podía dormir sabiendo que había sido horrible con él?
―¿Kurt? ―Era Blaine susurrando suavemente en la oscuridad―. ¿Todavía estás despierto? ¿Puedo dormir junto a ti?
Primero Kurt quiso decir que no, porque estaba tan cansado y dormir junto a Blaine siempre era una distracción. Sin embargo, había algo en la voz de su amigo que agita la preocupación inmediata de Kurt.
―¿Kurt? ¿Puedo recostarme contigo? ―Blaine se había acercado ahora, acariciando cuidadosamente el colchón en la oscuridad.
―Sí, ven aquí ―Kurt contestó adormilado. Tiró a Bruce de la cama y estiró la mano a ciegas hasta el brazo de Blaine para guiarlo bajo las mantas.
Blaine se metió en la cama a su lado y se quedó inmóvil, sin hacer un movimiento para aferrarse a Kurt lo que era inusual y demasiado educado para el gusto de Kurt. Si iban a compartir la cama está noche, deberían hacerlo correctamente. Así que Kurt se acercó, envolviendo un brazo alrededor de la cintura de Blaine y descansando la cabeza en el hombro de Blaine.
Cuando Kurt estaba al ras contra él, acariciándole el cuello, Blaine cerró los brazos alrededor de él y luchó contra las ganas de llorar. Odiaba ser todo quejica, pero necesitaba estar cerca de Kurt está noche. No podía soportar la idea de que Rachel tenía razón acerca de estaba siendo ilusorio al pensar que Kurt iba a querer estar con él de nuevo como novios. Se sentía tan vulnerable. Sabía que no debía aferrarse tanto y poner su felicidad en las manos de Kurt, pero no podía evitarlo.
Algunas lágrimas escaparon y las dejó bajar por su rostro en silencio, así Kurt no lo notaría.
Blaine sabía que Kurt todavía estaba herido profundamente, incluso tras todo este tiempo. Pero tenía que creer que algún día que podría ser un todo de nuevo.
De repente Kurt se agitó y se apoyó sobre un codo―. ¿Estás llorando? ―Kurt preguntó suavemente y su mano se levantó para tocar gentilmente la humedad delatora en el rostro de Blaine. Kurt apartó las lágrimas con su pulgar, pero no tenía sentido, ya que este simple gesto dulce había hecho llorar a Blaine aún más.
―Blaine- ―Kurt subió para besar el rostro de su amigo―. ¿Qué es? Puedes contármelo.
Blaine no dijo nada, porque no confiaba en su voz. Simplemente negó con la cabeza y luchó por controlar su respiración. De todas maneras no sabría cómo explicar su sentir.
―Intenta dormir, ¿bien? ―Kurt murmuró y continuó acariciando el rostro de Blaine―. No te preocupes demasiado. Todo estará bien, ya lo verás. Tan sólo ten un poco de confianza en el universo ―Kurt repitió las palabras de su padre y sintió como si estuviera dejando a Blaine saber un secreto. Como si todo lo que se necesitara para ser feliz fuera permitírselo.
―Por cierto, deberíamos tener un almuerzo adecuado mañana, ¿de acuerdo?
―De acuerdo ―Blaine dijo y una risita escapó de su garganta. Era tan agradable oír a Kurt incluirlo en sus planes, incluso si era algo tan ordinario como el almuerzo. Hacía sentir a Blaine mucho mejor y pudo ser capaz de respirar nuevamente.
―Abraza fuerte ―Kurt susurró y Blaine lo hizo. Arrojó los brazos alrededor de Kurt y lo apretó a su cuerpo, tomando consuelo del simple acto de abrazarlo fuerte y sabiendo que Kurt estaba ahí para él, incluso si no eran oficialmente novios. Todavía.
Gracias a SonofLuffy, LaurenEP18, MysticNight36, StarlightSky99,LvSammy and H. T. Elia. Sus palabras siempre me hacen feliz. :)
Gracias por leer. Gracias por comentar. Gracias por sus favorite/follow.
