Traducción autorizada por DiDiGlee
Capítulo 14
Segunda semana de Fashion Hero
Viernes
El viernes, se vieron para almorzar en un restaurant a una cuadra de los estudios de Fashion Hero. Aunque había sido idea de Kurt, apenas si tocaba la comida. Blaine podía decir que Kurt se ponía más nervioso cada día mientras el sábado se acercaba.
Hablando de su trabajo en Vogue punto com, Kurt dio una historia acerca de cómo había mezclado varias solicitudes para devolver llamada esta semana, que había dado lugar a algunas conversaciones muy embarazosas para Isabelle, así que ella lo había dejado amablemente fuera del servicio telefónico por el momento. Su mente estaba tan ocupada con el concurso de Fashion Hero que era todo en lo que podía pensar incluso durante las horas de trabajo.
―Deja de preocuparte tanto por el programa, estarás bien ―Blaine le dijo, tomando un sorbo de su refresco de cola―. Un día volverás la vista a este momento y te reirás de lo ansioso que estabas cuando en realidad no había razón para estarlo.
―Intento no estar ansioso ―Kurt dijo, ensartando el tenedor en la pasta frente a él, pero simplemente moviéndola en el plato.
―La mayoría del tiempo estoy fantaseando sobre como todas esas personas van a llamar a Vogue punto com, porque querrán saber de mis diseños y consultarme en cuestiones relacionadas a la moda, pero entonces me di cuenta de que sigo siendo el chico del teléfono y eso me hace querer trabajar más para ganar el programa. Realmente quiero dejar mi huella en el mundo de la moda, y luego me vuelvo a preocupar de que no lo lograré y que Fashion Hero se va a convertir en otra prueba sin sentido en mi lista de Cosas Que Quería Lograr, pero, Fracase Miserablemente.
Kurt soltó su tenedor con un suspiro y empujó su plato por la mesa―. Ahora ya ni siquiera soy operador de teléfonos, como si ni siquiera se me pueda confiar en responder el teléfono correctamente. Puedo ver mi vida frente a mis ojos. Primero voy a perder mi trabajo Vogue punto com, luego perderé Fashion Hero y al final voy a ser un indigente en las calles gritándole a los transeúntes por sus crímenes de moda. ―Con los codos apoyados en la mesa, Kurt cubrió su rostro con las manos.
―Ahora estás siendo dramático ―Blaine rió entre dientes y lanzó un trozo de pan a su boca―. Por favor, Isabelle no te despedirá, simplemente intenta quitarte algo de peso de los hombros, porque sabe que ya tienes demasiado en tu plato justo ahora, figurativa y literalmente. Come. ―Blaine asintió al plato sin acabar de Kurt.
Kurt se le quedó mirando al plato con un suspiro, pero al pensar que Burt llamaría esta noche y le preguntaría si comió propiamente hoy fue suficiente motivación para coger el tenedor nuevamente.
Cuando llegaron a la estación de trabajo, Kurt se desvivió por traje de Rachel y siguió viendo su reloj. Blaine sabía que Kurt estaba preocupado de que el vestido no quedara y tuviera que pasar el resto del día revisándolo. Kurt envió a Rachel una docena de mensajes pidiéndole que viniera tan pronto como fuera posible, así tendría tiempo suficiente para trabajar todavía en el vestido.
Eran las cinco de la tarde y Rachel todavía no había aparecido. En su lugar Andrew pasó para decirle a Kurt que lo necesitaban para otra entrevista junto con Genius.
―¿Por qué tengo que hacer pareja con él otra vez? ―Kurt exclamó no muy contento.
―Porque los productores vieron algo del material grabado y les gustaron las bromas entre los dos ―Andrew dijo mientras encaminaba a Kurt a la cabina de entrevistas.
Kurt levantó las cejas con desconcierto―. ¿Sí?
―Las personas encuentran muy interesante ver a otras personas pelear ―Andrew señaló con una sonrisa torcida.
―Supongo ―Kurt frunció los labios. Se detuvo en el pequeño rincón de maquillaje para corroborar su apariencia en el espejo. Agnes, un miembro del equipo de maquillaje, le dio un rápido retoque con una borla y laca para el cabello.
―Recuerda, la regla de la competencia, no colaboración ―Andrew le recordó y se quedó cerca, observando la entrevista tras las cámaras.
―Hola Audrey ―Kurt le dijo a la entrevistadora y se sentó en la silla alta junto a Genius, una pierna elegantemente vestida cruzada sobre la otra, y mirando a su archienemigo―. Hola G. ―Se rehusó a llamarlo Genius por su nombre artístico en vano elegido.
―Zorro ―Genius reconoció su presencia; parecía que tampoco estaba muy feliz de sentarse junto a Kurt.
―La segunda semana se acaba ―Audrey dijo, sonando súper emocionada―. Mañana es el gran programa. ¿Cuán emocionados están?
―En realidad, estoy aburrido ―Genius dijo, y distraídamente jugueteó un pin en el pañuelo con el pulgar y el índice, el meñique levantado en el aire―. ¿Cuándo tendremos por fin un reto? ―Genius se quejó―. Cuando trabajaba para Elle en París, cada día era asesinar o ser asesinado.
Kurt podía difícilmente contener la urgencia de rodar los ojos. Genius probó ser tan arrogante como siempre. La mayoría del tiempo hacía que Kurt quisiera decir exactamente lo opuesto a lo que Genius estuviera diciendo.
Pero Kurt tenía que dar crédito cuando el crédito era debido: Genius sabía cómo trabajar con la moda y sabía cómo presentarse. ¿De dónde sacaba toda su fabulosa ropa? Kurt no podía más que admirar el ojo de su oponente para el atuendo perfecto y, aunque tenía fe en sus propias habilidades, era difícil no estar impresionado por tal competencia.
Hoy Genius llevaba un abrigo de brocado champán, sus botas estaban brillantes, el pelo peinado alto y su pañuelo azul cielo estaba atado en una cascada sedosa. Esto luciría ridículo en cualquier otro, pero en él, se veía cada pulgada soberanamente.
El innegable estilo impecable de Genius hacía sentir a Kurt como un chico de pueblo junto a él, aunque llevaba su chaqueta militar favorita color té con grandes botones de latón y pantalones negros entallados. A pesar de eso, Kurt no permitiría que Genius lo intimidara, al contrario, estaba determinado mantener un aire de autoridad tranquila al lado de la voz alta y maneras excesivas de Genius.
―Genius, has sido el favorito del jurado la semana pasada ―Audrey señaló, consultando sus tarjetas de referencia, como si no lo supiera―, y tú, Kurt, el menos favorito. ¿Cómo te hace sentir eso acerca de este reto de la semana? ¿Estás ansioso por mantener tu título, Genius? Y, Kurt, ¿cuáles son tus planes para hacer una impresión duradera y poder permanecer en el programa?
Claro, Kurt restó importancia a sus preocupaciones y actuó como si estuviera en completo control de la tarea de la semana y muy optimista acerca de su éxito frente a los jueces mañana. Actuar toda confiado y compuesto era uno de sus más grandes talentos; ya había perfeccionado este acto arrogante en su segundo año de instituto.
Genius por otra parte inició otra diatriba―. ¿Cuándo podremos decir cómo son presentadas nuestras creaciones en el programa? Quiero elegir mi propia música e iluminación para la pasarela.
―Secundo eso ―Kurt intervino―. Me encantaría arreglar la pista de mis diseños mañana. Los productores deberían confiar en nuestras habilidades para hacer una buena presentación. Después de todo, nosotros tenemos un mayor interés en mostrar nuestros diseños de la mejor manera posible. ―Después que las palabras dejaron su boca, se le ocurrió que podían parecer como arrogante e ingrato, así que Kurt rápidamente añadió―. Quiero decir que, el equipo de producción hace un gran trabajo hasta ahora, simplemente sería agradable por lo menos tener algo que decir en el asunto.
―Digo, ya sea que nos permitan elegir nuestra propia música para la pista, o todos vamos a boicotear esto ―Genius dijo, todavía girando el molesto pin entre los dedos.
Esta vez Kurt le dio un gran giro de ojos―. Sí, correcto, como si fueras a rehusarte de hacer el programa mañana.
―Sin nosotros no habrá programa ―Genius le dijo a Kurt, ladeando al cabeza―. Tenemos algo de poder aquí, deberíamos usarlo para tener lo que queremos.
―Prefiero apegarme a decir por favor y gracias ―Kurt replicó, e hizo una pequeña reverencia a la cámara como si se dirigiera a los productores del programa―. Al menos podríamos presentar nuestros diseños a nuestra manera, ¡eso sería asombroso!
―Por favor y gracias no te llevarán a ninguna parte en este mundo ―Genius bufó.
―Puedo ver por qué no tienes amigos ―Kurt respondió burlonamente, recordando a Genius diciéndole que los modelos no eran sus amigos.
Para la sorpresa de Kurt, Genius no respondió. Había esperado que contraatacara, armado con una lista de famosos nombres, aclamando que eran sus mejores amigos. En vez de eso, la careta de Genius de autoconfianza se derrumbó por un segundo.
―Estoy tan alegre de tener a mis amigos cerca ―Kurt dijo poniendo sal a la herida―. Han sido un gran apoyo.
―Muy mal que tus amigos sean enanos ―Genius frunció la expresión―, pero supongo que su pequeñez es una ventaja si tienes la capacidad de planificar y el ahorro de recursos. Por otra parte nunca hay una escasez de telas, ¿verdad? Excepto por el almacén de Fashion Hero. ¿De verdad lo llamas almacén? Cuando estaba trabajando para Elle en París, teníamos todo un edificio repleto de ropa. ¿Cómo se supone que haga funcionar mi magia con tan sólo una habitación de la cual elegir las telas? ―Y Genius estaba de vuelta quejándose.
Genius puso un gran espectáculo, y de repente Kurt se recordó a sí mismo hace muchos años, cuando solía mantener un grueso muro de ladrillo a su alrededor para callar a todos los demás, para protegerse.
Se le ocurrió que Genius podría realmente no tener amigos. Kurt recordaba demasiado bien lo que era el sentimiento de soledad. Hasta su segundo año en el instituto y uniéndose al club Glee, tampoco tenía amigos. En ese entonces había pensado que no los necesitaba, pero se demostró que estaba equivocado.
Un sentimiento de culpa se apoderó de Kurt. ¿Y si Genius de verdad estaba solo? Kurt se sintió mal por señalarlo frente a todo mundo. No quería ser esa persona que se burlan de otros y les tiran sus debilidades en los rostros.
Llegado a pensar en ello, Kurt tampoco había visto a Genius con nadie en Babylon el sábado pasado. Cuando lo había visto por primera vez, Genius había estado solo en la pista de baile.
Bueno, Isabelle había resaltado que era genial estar soltero en New York, pero Kurt no podía imaginar estar en New York sin amigos.
Tras la entrevista cuando Genius pasó por su lado, Kurt estiró la mano y tocó el codo de Genius para hacer que se quedara―. ¿Puedo hablar contigo por un segundo? ― Kurt hizo un gesto a Genius para que se le uniera en un rincón más apartado, lejos de miradas indiscretas.
―Escucha, lamento decir que no tenías amigos. No era mi intención herirte.
―¿Crees que me preocupa algunos aduladores? ―Genius respondió con una mueca―. No necesito amigos para que me digan que soy genial.
―Los verdaderos amigos son más que eso ―Kurt dijo―. Sí, te animan, pero además están cerca cuando estás mal y te apoyan.
―Como dije, no necesito a nadie ―Genius le espetó―. Y ciertamente no necesito tu falsa lástima. Si de verdad te arrepientes de tus palabras, no debiste haberlas dicho frente a las cámaras.
―Lo sé y de verdad lo siento ―Kurt dijo, retorciendo sus manos. Usualmente era muy cuidadoso de lo que decía a las cámaras, así que este desliz de verdad lo molestaba.
―Y no hables tanto de tus supuestos amigos ―Genius continuó―. ¿Dónde está tu mejor amiga, la pequeña Streisand, huh? No se le ha visto toda la semana. Y tu caniche de cabello oscuro solamente estará por el tiempo que le chupes el pene, lo mismo va para Andrew. Por tu seguridad espero que en realidad tengas amigos que recojan tus pedazos al final del programa, Zorro, porque voy a aplastarte.
Con eso dejó a Kurt de pie. Aparentemente Genius no podía aceptar una disculpa. Kurt sabía que se merecía las palabras duras. Se había dirigido a insultar a Genius delante de las cámaras, todo lo que hizo Genius fue devolvérsela.
Blaine y las concursantes se unieron a Kurt al instante que salió de la cabina de entrevistas. Kurt no sabía por qué las chicas buscaban su compañía, ciertamente le recordó sus días en el club Glee cuando estaba rodeado por chicas, más que chicos.
―Él es tan arrogante ―Francesca siseó, mirando donde Genius caminaba de regreso a su estación de trabajo―. Piensa que es tan especial, pero con su cabello rubio desteñido se mira tonto y barato.
―Es rubio platinado y en realidad un trabajo de tinte bastante decente ―Kurt replicó, cansado de fanfarronear―. Y deja de insultarlo simplemente porque no te gusta el hecho de que él sea mejor que tú. No se puede negar que está dotado de una porción infernal de talento.
―¿Estás se su parte? ―Francesca alzó la frente sorprendida.
―Simplemente estoy harto de todo este fanfarroneo ―Kurt dijo con un suspiro―. Simplemente porque él es bueno con lo hace no te da derecho de odiarlo.
―Aunque, no le dolería ser más humilde acerca de su talento ―Dana intervino pensativamente.
―Cierto. ―Kurt dijo―. Aun así, todos estamos en esto y Genius es uno de nosotros. Si no tenemos suerte los espectadores y la prensa nos van a insultar lo suficiente, no necesitamos insultarnos entre nosotros.
Blaine le dio una mirada a Kurt que le decía cuán orgulloso estaba de escucharlo hablar con tanta amabilidad y compasión.
―¡Alabado! ―Dana dijo con una expresión un tanto impresionada―. ¿De dónde recogiste esa noble actitud?
―El club Glee ―Kurt respondió con una sonrisa cariñosa―. Mi experiencia del instituto. Es decir, además del primer amor.
Blaine levantó la vista, felizmente sorprendido, y compartieron una mirada de afecto puro. Eso hizo a Blaine querer llevar a Kurt a un rincón apartado y besarlo, pero antes de que pudiera hacerlo así, los ojos de Kurt se enfocaron en algo a través de la habitación y dejó escapar un suspiro de alivio―. ¡Por fin!
Kurt salió corriendo y Blaine lo siguió. Rachel había llegado a la estación de trabajo y estaba esperando en el cubículo de Kurt.
―Ahí estás ―Kurt dijo con una mirada molesta y la condujo detrás de la partición privada―. Estás inexcusablemente tarde.
―Sí, lo siento ―Rachel dijo, retorciéndose al sacarse su vestido ―. Hazlo rápido, tengo una cita con Joey esta noche y todavía necesito arreglarme.
―Simplemente ponte esto ―Kurt dijo y le extendió su conjunto del tema Al lado del mar.
Con la ayuda de Kurt, Rachel se puso el vestido y Blaine contuvo el aliento, temiendo el resultado. Kurt haría una rabieta si el vestido no se ajustaba.
Blaine casi no podía creerlo cuando Rachel salió, sonriendo y girando alrededor en un vestido que encajaba perfectamente―. ¡Es hermoso, Kurt! ― elogió. Kurt se agitaba a su alrededor, enderezando el dobladillo de la falda y comprobando el ramillete en la parte posterior, pero parecía que estaba satisfecho y completamente aliviado. Murmuró sobre tener que hacer algunos cambios menores, pero en general, estaba bien.
―¿Y si añades mangas cortas? ―Rachel dijo, manoseando las correas del vestido―. Creo que luciría mejor con lindas mangas cortas.
Kurt simplemente le clavó la mirada.
―Cielos, es tan sólo una sugerencia. ―Rachel rodó los ojos.
―No puedes hacer sugerencias de último momento ―Kurt le dijo, y trató de no dejar que su molestia se deslizara en su voz.
Tomó los zapatos que le había apartado. Las botas eran azul marino, negro y rojo con cordones rojos―. Encontré el calzado perfecto ―Kurt le dijo―. Las chicas y yo fuimos a esa increíble zapatería del centro, una gran ayuda, y cuando vi estos, eran exactamente lo que imaginé para el conjunto.
―Primero que todo, ¿quiénes son tus chicas? ―Rachel preguntó, levantando la mano―. Y segundo, ¿por qué no me llevaste cuando fuiste a comprar calzado para mí?
―Si no lo has notado, hay cuatro chicas en el programa y me acerqué a ellas esta semana, así que me llevaron con ellas ―Kurt explicó―. Y te llamé para pedirte ir, pero no tenías tiempo, ¿recuerdas?
―Bueno, en todo caso no voy a usarlos ―Rachel dijo, cruzándose de brazos.
―¿Por qué no? ―Kurt preguntó, irritado.
―Porque son feos ―Rachel declaró con un encogimiento de hombros, como si fuera obvio.
―No tienen que gustarte. Todo lo que importa es que combinen con el atuendo ―Kurt explicó con calma.
―No creo que pueda caminar con ellos ―Rachel argumentó―. Toma tiempo poder usar calzado nuevo, Kurt.
―Bueno, así lo pudiste haber hecho toda la semana si hubieras estado aquí ―Kurt replicó con enojo a penas suprimido en su voz―. Me temo que tendrás que aguantar algunas ampollas mañana.
―Lo siento, pero no voy a usarlos ―Rachel repitió con severidad―. Pero no te preocupes, tengo un par de botas negras que irán simplemente encantadoras con el vestido.
―¡No, Rachel! ¡Yo decido que calzado te pones! ―Kurt le gritó, y asustando no sólo Rachel sino también a Blaine y a todos a su alrededor.
―¡Yo decido el estilo de tu cabello y cuánto maquillaje te pones! ¡No tienes nada que decir sobre esto! ¡Vas a ponerte mi calzado, mi ropa, mi maquillaje!
―No tienes que ser grosero por ello ―Rachel se encrespó.
―¡Y tú no tienes que ser tan fastidiosa todo el tiempo! ―Kurt lanzó las manos al aire.
―¡Entonces ve y buscaste una modelo menos fastidiosa! ―Rachel espetó.
―Chicos, por favor ―Blaine trató de decir una palabra para calmarlos, pero ambos, Kurt y Rachel, lo ignoraban.
―Simplemente quieres estar en televisión, pero no estás dispuesta a trabajar por ello ―Kurt la acusó.
―¿Por qué se supone que trabaje? Tú eres el aspirante a diseñador, yo soy simplemente la modelo como constantemente te gusta señalar. Ni siquiera sé por qué me molesto en compartir todas mis brillantes ideas contigo, si no me escuchas de todas maneras.
―¡Tus ideas apestan, Rachel! ―Kurt gritó con una risa casi histérica.
―Por favor, paren chicos ―Blaine se apretó entre ellos para que dejaran de pelear―. Este no es el momento ni el lugar-
Rachel rodeó a Blaine para encarar a Kurt de nuevo, el enojo distorsionando su lindo rostro―. Te has vuelto tan egocéntrico, Kurt. ¿Cuándo fue la última vez que me preguntaste cómo estaba yo o cómo va mí carrera? Tú no te preocupas por mí, no te importa Blaine ni nadie. ¡Eres egoísta, Kurt!
―¿Soy egoísta? ¡Y esto viene de la reina del egoísmo! ―Kurt dejó escapar una risa hueca―. ¡No te voy a dejar - a mi mejor amiga de todas las personas - arruinarme esto!
Rachel lo miró boquiabierta―. No te estoy arruinando nada, Kurt ―dijo con calma, sorprendida por el estallido de ira de Kurt―. Lo estás arruinando tú mismo. Tu problema es que no quieres esto lo suficiente. De hecho, no sabes lo que quieres en absoluto. No tienes ninguna meta en tu vida y estás celoso, porque soy una estrella en NYADA y tengo una llamado para Funny Girl y voy a ser una estrella en Broadway y tú no tienes nada. ¡Pero eso no es mi culpa, Kurt! No puedes culparme por tus constantes fracasos.
Kurt respiró hondo y sacudió la cabeza.
―Es vedad que nunca he tenido mi historia de éxito, no importa cuánto lo intenté. No me convertí en el primer presidente escolar gay de McKinley. No tuve la pelea sobre quién sería el nuevo Kurt en el club Glee cuando me gradué. Y sí, no entré en NYADA ―Kurt señaló―. ¡Pero esto de la moda es todo mío! Esto es mi Fanny Brice, Rachel. Sólo una vez en mi vida quiero tener éxito en algo. No me importa si crees que esto me hace egoísta, porque he soportado tu actitud de diva de todos estos años. Lo menos que podrías hacer en compensación es apoyarme por una vez.
Rachel abrió la boca para defenderse, pero Kurt la detuvo levantando una mano―. Simplemente dime si harás la pasarela o si tengo que llamar a Isabelle y rogarle que me busque una modelo para mañana.
―No voy a fallarte en el último minuto. Soy demasiado profesional para eso ―Rachel le dijo calmadamente―. Pero no aprecio que me griten.
Kurt cruzó las manos y presionó las yemas de los dedos a la boca―. Gracias.
―¡Vaya, que clase de escena! ―alguien cercano dijo de repente.
Kurt levantó la vista para encontrar a Audrey de vuelta con su camarógrafo parado justo ahí a su lado, Kurt se había acostumbrado tanto a la presencia de cámaras a su alrededor que no había pensado en ellas. Pero ahora que el alcance de su ataque de rabia cayó en la cuenta, Kurt fue presa de terror.
―Cuéntanos más sobre tu amistad con Kurt. ¿Siempre tienen peleas como esta? ―Audrey preguntó y arrimó su micrófono en la cara de Rachel.
―No, no es así ―Rachel balbuceó, de repente también consciente de las cámaras sobre ella.
―Eso fue simplemente una pequeña disputa entre amigos ―Kurt dijo pasó un brazo por los hombros de Rachel―. Somos mejores amigos, en realidad.
―Incluso somos compañeros de apartamento ―Rachel señaló, correspondiendo al abrazo de Kurt.
Audrey intentó curiosear para sacarles más información personal, pero Kurt le dijo que necesitaba terminar de trabajar en los conjuntos. Cuando Audrey y su camarógrafo por fin se fueron, Kurt se hundió en una silla y cubrió su rostro con las manos―. Oh, Dios mío, estoy tan jodido.
―Lo siento tanto, Kurt ―Rachel dijo, de repente muy pálida por la conmoción―. No era mi intención decir todo eso frente a todo mundo, simplemente que me enojé tanto y-
―¿Podrías irte por favor? ―Kurt le pidió en un hilo de voz.
―Bien ―Rachel dijo tímidamente y fue a la parte trasera de la partición a cambiarse.
Blaine se sentó al lado de Kurt y apretó su hombro.
―Si muestran esto en televisión, todo mundo va a odiarme ―Kurt dijo tan calladamente que Blaine tuvo que esforzar los oídos para captar las palabras―. Todo mundo va a pensar que soy esa horrible persona desagradecida que le grita a sus modelos. Voy a estar jodido de por vida.
―Concedido, fue intenso, pero la gente va a entender ―Blaine dijo―. Quiero decir que si conocieran a Rachel también querrían gritarle.
―No puedo dejar que este programa me dé mala reputación ―Kurt murmuró, frotándose la frente en señal de apuros.
―Ni siquiera sabes si van a usar ese metraje ―Blaine dijo débilmente.
―Estoy seguro que lo usarán. Andrew me dijo que los productores adoran una Buena pelea y que todo es por entretener, ¿no? Y firmé un contrato permitiéndoles usar cualquier cosa que filmaran de mí en la estación de trabajo.
Kurt dejó que sus ojos se movieran a través del lugar―. Aunque Andrew puede ayudarme ―especuló―. Puede persuadir a los productores de no mostrar mi arrebato y eliminar la cinta.
―No, no vayas con él ―Blaine dijo alarmado y tomó el brazo de Kurt―. No le pidas un favor. Él intentará aprovecharse de ti una vez que estés en sus profundidades.
―¿Crees que estoy encantado de tratar con Andrew? ―Kurt espetó a Blaine en voz baja―. Esto tampoco es divertido para mí. Pero mi futuro está en juego, Blaine. Si me retratan como una diva egoísta, nadie jamás querrá trabajar conmigo. ¿Qué es eso comparado con pedirle a Andrew que me ayude?
―Incluso si muestran un pequeño intercambio entre Rachel y tú, todavía puedes componer tu imagen ―Blaine dijo, intentando sonar convencido―. Una mala crítica no significa que el mundo se está acabando.
―¿Puedes dejarme solo, por favor? ―Kurt dijo, claramente despidiéndolo―. Necesito terminar el vestido de Rachel y no te necesito aquí esta noche.
―Kurt, quiero quedarme ―Blaine dijo.
―Por favor, simplemente vete, Blaine ―Kurt dijo con voz derrotada―. Si te das prisa puedes alcanzar a Rachel y tomar el subterráneo junto con ella. Te veré en casa.
Blaine mordió sus labios y miró hacia abajo a sus manos cruzadas en su regazo. Temía que Kurt no estuviera pensando racionalmente ahora y que pudiera hacer algo de lo que se arrepentiría. Y si involucraba a Andrew, definitivamente sería algo de lo que se arrepentiría.
―Muy bien. Te veo en casa ―Blaine se rindió, pero no completamente.
Caminó hacia el lugar de Adam y cuando vio que no estaba por ahí, Blaine fue a buscarlo. Encontró a Adam al otro extreme del lugar, hablando con uno de los otros concursantes.
―Adam, ¿puedo hablar contigo un segundo, por favor? ―Blaine pidió y no pudo culpar a Adam por la mirada de completa sorpresa en su rostro.
―Claro. ¿Qué puedo hacer por ti?
―Necesito pedirte un favor. ―Blaine pasó de un pie al otro, claramente incómodo.
―¿Qué pasa con el tono serio? ―Adam preguntó y su expresión se volvió preocupada―. ¿Es algo malo?
―¿Acabas de ver la pelea de Kurt con Rachel? ―Blaine preguntó, y Adam negó con la cabeza.
―Estaba en la cabina de entrevistas con Howard justo tras la partida de Kurt y Genius. Acabo de salir. ¿Qué pasó?
―Bueno, Kurt tuvo una pequeña pelea con Rachel frente a las cámaras y ahora está en pánico ―Blaine explicó.
―Oh cielos ―Adam dijo, su ceño fruncido se profundizo―. ¿Hay algo que pueda hacer?
―En realidad sí, me estaba preguntando si podías mantener un ojo en él por mí, ¿por favor? ―Blaine se retorció las manos―. Kurt me pidió que me fuera y ay que no voy a estar, necesito asegurarme que Kurt no hablará con Andrew a solas bajo ninguna circunstancia.
Adam dio otra Mirada de sorpresa―. ¿Andrew? ¿Qué tiene que ver con esto?
―Lo siento, no puedo explicarlo ―Blaine le dijo―. Simplemente no dejes que Kurt hable con Andrew a solas, ¿de acuerdo? Inventa excusas tontas para permanecer al lado de Kurt por el resto de la noche.
Blaine sabía que estaba sobrepasando los límites. Debería confiar Kurt y no tenerlo vigilado. Pero no podía evitarlo.
―Claro, puedo hacerlo ―Adam dijo todo serio y preocupado―. ¿Tienes razones para creer que hay problemas en camino?
Blaine se mostró reacio a dar información―. Digamos que Andrew está en una posición de poder y Kurt podría estar tentado a ir a él en busca de ayuda. Está muy preocupado por el hecho de que Audrey captó su explosión en vídeo.
―Bueno, ya que disfruto estar cerca de Kurt será un placer hacer lo que me pides ―Adam dijo con una sonrisa y incluso una pequeña reverencia.
―Gracias ―Blaine dijo, sintiéndose raro de poner su confianza en Adam cuando en realidad no quería que este chico pasara más tiempo con Kurt. En su camino de salida Blaine se maldijo a sí mismo, porque sabía que pasaría las siguientes horas preguntándose si Adam encontraría un camino al corazón a Kurt antes de que él pudiera.
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