Traducción autorizada por DiDiGlee
Capítulo 16
Sábado
Blaine adoraba cada segundo.
El sudor comenzaba a bajar por su columna vertebral y a empapar su camiseta, pero se esforzaba más, nunca haciendo suficiente ejercicio.
No había nada mejor que un montón de chicos moviéndose en total sincronía con él justo en medio. Los ojos estaban enfocados en su reflejo en el muro de espejo en el lejano extremo del salón. Vestía su ropa favorita de gimnasio, una camiseta negra y pantalones cortos verdes, y algunos rizos habían escapado de su engominado cabello.
―¡Izquierda, izquierda, giro y vuelta! ―el instructor les gritó como un maestro de ejercicios, mientras que les enseñaba la coreografía.
Blaine se concentraba mucho en su respiración y los pasos para poder seguir las rápidas secuencias. Trabajar en una rutina de baile compleja le despejaba la mente.
Había perdido la clase el sábado pasado, pero estaba determinado a no perderla nuevamente. El ejercicio lo dejaba exhausto de buena manera. Se sentía en control de sí mismo, de su cuerpo y nada ni nadie podía sacarlo de balance. Cuando lograba algunos movimientos muy complicados o rápidos, se sentía totalmente orgulloso de sí mismo. Podría entender por qué Mike Chang amaba tanto bailar que lo había hecho su profesión. Era una sensación de estar en paz contigo y tu cuerpo mientras al mismo tiempo te empujabas con más ímpetu y más determinación al éxito.
Su escuela no ofrecía clases de baile, así que cuando Blaine fue a New York, se había encontrado con este grupo por coincidencia. Eran simplemente chicos a los que Blaine adoraba porque le recordaban el espíritu de equipo de los Silbadores, sólo que con mayor estilo a hip hop y menos movimientos de banda juvenil.
Al mismo tiempo todo el asunto de los chicos era una distracción, de cualquier manera, ya que Blaine no era el único chico gay ahí y se encontraba siendo observado, y él mismo veía el trasero de sus compañeros a veces. Además que era el más joven del grupo, los otros estaban alrededor de los veintiuno o más. Mayor razón para que Blaine se esforzara al límite para equipararse con los otros.
Su instructor se detuvo y les dio oportunidad de recuperar el aliento mientras les explicaba los siguientes movimientos.
El chico al lado de Blaine arrastró más cerca para tener una mejor visión de su instructor y Blaine capturó el olor almizclado a sudor del chico y dio una mirada de lado. Sus ojos se quedaron en los brazos del tipo, silenciosamente admirando sus bíceps.
―¿Te gusta lo que ves? ―el hermoso chico le preguntó en un susurro y Blaine se sonrojó.
―Lo siento ―murmuró.
―Para nada ―el chico le guiñó un ojo.
Blaine se alejó un paso y se cercioró de mantener la vista directo al frente. La tensión sexual en este lugar era de alguna manera más intensa que en el estudio de Fashion Hero. Pensar en la presentación de hoy en la tarde, ponía a Blaine nervioso. A veces se encontraba deseando que Kurt no logrará pasar a la siguiente ronda, así ya no tendría que hacer el trabajo de modelo. Pero claro que no era en serio. Simplemente se sentía incómodo al ponerse en los reflectores así. De nuevo, prefería estar en el escenario con un micrófono en la mano o bailando con un equipo a su alrededor. En lugar de eso, se suponía que caminara en línea recta y dejar que la gente lo mirara boquiabiertos. A pesar de que Kurt, Chandler y Rachel insistían en que era natural para el trabajo, no le gustaba demasiado.
Además le desagradaba la manera en que Kurt había desaparecido esta mañana.
Blaine se había despertado con el rico aroma de café fresco y el alegre sonido de Rachel cantando. Cuando hubo trotado a la cocina Rachel le había dicho que Kurt salió al mismo tiempo que ella entró hace hora y media―. Dijo que necesitaba dar un paseo para aclarar su cabeza, pero preparó el desayuno y la cafetera para nosotros, bueno, para ti, ya que no sabía que yo llegaba. De cualquier manera, ya era hora de que nos mimara.
―¿Dijo algo más? ―Blaine había preguntado, tomando uno de los roles de canela y preguntándose a qué hora se había despertado Kurt para hornearlos.
―Sí, se disculpó por gritarme ayer. Dijo que realmente apreciaba mi ayuda. Así me agrada más ―Rachel había dicho, disfrutando el café―. Le dije que también lo sentía. Estamos bien.
―¿Dijo algo de mí?
―Simplemente que no te levantara ―Rachel había replicado encogiéndose de hombros―. Y que me asegurara de que comieras algo. No quería que nos desmayáramos frente a la cámara. Me gusta como pasó de súper mandón a súper preocupado en un día.
De repente sus ojos se ensancharon y lo señaló, con una risita―. ¡Oh, Dios mío, Blaine! Parece que ustedes también lo arreglaron, ¿verdad?
―¿A qué te refieres?
―Simplemente mírate en un espejo, cielo. ― Rachel puso una malvada sonrisa misteriosa.
El espejo del baño reveló algo que Blaine ni siquiera podía recordar bastante. Aparentemente, en algún momento entre besarse y meterse mano anoche, Kurt se las había arreglado para márcalo con un chupetón. Y no la usual linda mordidita de amor, sino una realmente grande. De alguna manera a Blaine realmente le gustaba ver la mancha púrpura en su cuello. Kurt lo había hecho suyo después de todo.
―Muy bien, ahora todos repítanlo. ¡A las tres! Uno. Dos. ¡Tres! ―El instructor puso la música otra vez y el sonido de alguna rápida música de hip hop estalló en los altavoces.
Blaine entró en ritmo nuevamente y dejó a su cuerpo hacerse cargo y que callara su mente. Por supuesto, el chupetón atraería la atención. Los chicos en su clase de baile incluso habían chocado palmas con él. Un chico remarcó que le hubiera encantado poner él mismo el chupetón ahí―. Tengo novio ―Blaine había replicado casualmente, porque en su mente y corazón lo estaba. Sólo tomaría un poco más de convencimiento para hacer que Kurt admitiera que habían regresado.
La puerta se abrió y alguien entró, y rápidamente se sentó en el banco junto a la puerta. Blaine dio una mirada y se sorprendió de encontrar a Chandler quien estaba abrazando una mochila en su regazo y ahora saludaba con la mano entusiasta.
Blaine le dio una sonrisa y asintió, y continuó siguiendo la guía de su instructor. Sabiendo que su amigo lo estaba observando, Blaine se concentró más en los pasos. Siempre era mejor cuando sabía que tenía audiencia.
Diez minutos después el instructor declaró el fin de la clase y todo el mundo se estiró y se dirigió a la salida del lugar.
Blaine se acercó a Chandler que llevaba un gran gorro azul puesto hasta las orejas por lo que cubría su cabello por completo. Sus ojos verdes brillaban emocionados tras sus gafas de montura negra.
―¡Oh, Dios mío, estuviste increíble! ―Chandler lo saludo emocionado, meciéndose hacia adelante y hacia atrás sobre sus talones y agarrando su maletín de cuero frente a él―. Me encantan las coreografías de baile, bueno, no ejecutarlas yo, sino verlas.
―Gracias ―Blaine dijo, secando el sudor de su frente y cubriendo con una pequeña toalla su cuello―. ¿Qué estás haciendo por aquí?
―Oh, disculpa por acosarte ―Chandler puso una cara de disculpa―. Pensé que podríamos salir antes de que te fueras para Fashion Hero. ¿Comer algo o un café?
―Claro. ¿Cómo me encontraste aquí? ―Blaine preguntó. Sabía que no había mencionado dónde tomaba sus clases de baile.
―Kurt me dijo que probablemente estarías aquí ―Chandler admitió―. Me pidió que te mantuviera acompañado, si tú quieres, claro.
Blaine frunció sus cejas en confusión―. ¿Por qué él haría eso?
Chandler se encogió de hombros―. Creo que quiere que me asegure de que llegues al estudio a tiempo para la última prueba antes del programa. Además me pidió recordarle a Rachel estar a tiempo. Creo que teme que ninguno de los dos aparecerá.
Blaine negó con la cabeza―. ¿Cómo puede pensar eso? Rachel y yo no le fallaríamos de esa manera.
―Bueno, después de la pelea que tuvieron ayer ―Chandler se encogió de hombros otra vez―. Si yo estuviera en su lugar, también estaría ansioso. Por cierto, odio cuando pelean. Me siento atrapado en el medio.
―No estamos peleando. En realidad, Kurt y yo vamos a hablar hoy después del programa.
―Bien. Era cuestión de tiempo ―Chandler dijo, sonando de alguna manera aliviado.
―Bien, permiteme darme una ducha y estaré contigo ―Blaine dijo.
Fueron a una cafetería y ordenaron almuerzo.
―¿Qué hay con ese gorro? ―Blaine preguntó a su amigo―. Sabes que es de mala educación usar gorros en un restaurante. ¿Por qué no te lo quitas?
Chandler conscientemente tiró de él e hizo una mueca―. Preferiría que no.
Blaine pestañó hacia él, desconcertado―. ¿Por qué?
―Tengo un mal teñido ―Chandler dijo.
―No puede ser tan malo ―Blaine lo consoló―. Déjame ver.
―¿Prometes no reírte?
―No me reiré. ―Blaine puso la mano derecha sobre su corazón.
Respirando profundo, Chandler se quitó el gorro y presentó su cabello. Estaba muy corto en los lados y por detrás, pero todavía largo encima y de frente, pero el usual rubio ahora era un púrpura claro. Blaine entrecerró los ojos y frunció los labios―. Vaya, ya sabes, con ese color y tus gafas te ves un poco como-
―Lo sé ―Chandler suspiró dramáticamente―. Antes de que preguntes, no, no era mi intención parecerme a Tyler Oakley, lo juro. Quería que fuera como un tono rubio platinado, y esto es lo que salió. Nunca te tiñas el cabello por tu cuenta.
―En realidad no está tan mal ―Blaine le dijo con una sonrisa―. Me gusta. Es especial. Y lucir como Tyler Oakley no es lo peor, está muy bien.
―¡Sí, totalmente! ―Chandler afirmó―. Por supuesto lo sigo en twitter.
―Eres un tonto, Channy. ―Blaine sonrió y distraídamente se frotó debajo del cuello de la camisa.
―¡OH DIOS MÍO! ―Chandler de repente gritó y la mano voló a su boca en conmoción y luego se agitó señalando al cuello de Blaine―. ¿Eso es lo que creo?
―Uhm- ―Blaine enderezó el cuello de su ropa.
―Ese chupetón es de Kurt, ¿verdad?
―Sí, así es.
―¡Qué bien! ―Chandler admiró y apoyó el codo sobre la mesa y la barbilla en su mano―. ¿Por qué no me dijiste que habían vuelto?
―No estamos juntos, al menos no oficialmente. ―Blaine se encogió de hombros―. Por eso vamos a hablar esta noche.
―Aunque, deberías ponerte una bufanda antes de entrar al estudio. No quieres que las cámaras te capten así, ¿verdad?
―No tengo ninguna bufanda ―Blaine admitió.
―Oh, toma una de estas ―Chandler rebuscó en su maletín y mostró varias bufandas ligeras y pañuelos.
―¿Siempre andas llevando tantos accesorios? ―Blaine preguntó mientras Chandler extendió su colección sobre la mesa. Eligió un pañuelo a cuadros verdes y blancos que combinaba con su suéter verde y Chandler lo ayudó a ponérselo para que cubriera el chupetón―. Gracias.
―De nada ―Chandler replicó con una sonrisa, tirando de la tela y mirando a los ojos a Blaine―. Siempre estoy feliz de ayudar.
Blaine no sabía que esperar cuando entró al estudio de Fashion Hero. Tras su incómodo encuentro de anoche - Blaine se rehusaba a verlo como una pelea - y la desaparición de Kurt en la mañana, no sabía con seguridad dónde estaban. Pero sus preocupaciones de desvanecieron al instante que llegó al cubículo de Kurt y él estaba ahí sonriendo―. ¡Estás aquí!
―Por supuesto que sí ―Blaine negó con la cabeza―. ¿Dónde más estaría?
Se sonrieron por un momento, inseguros de cómo proceder desde aquí. Blaine quería abrazarlo, pero no estaba seguro a cómo reaccionaría Kurt a algo físico.
―El programa comienza en una hora y he sido programado el sexto competidor en el desfile, así que todavía tenemos algo de tiempo.
―Eso es bueno, porque tenemos un pequeño problema ―Blaine advirtió.
―¿Qué problema? ―Kurt preguntó, retorciéndose las manos, claramente no estaba interesado en malas noticias.
En lugar de decírselo, Blaine desabrochó el pañuelo verde y blanco y abrió el cuello de su camisa para revelar el chupetón.
Kurt se quedó sin aliento al verlo―. Oh mierda, ¿yo hice eso?
―No me lo hice solo ―Blaine rió entre dientes.
Kurt soltó unas cuantas maldiciones en voz baja. Con el amplio cuello del conjunto de Al lado del mar el chupetón en el cuello de Blaine sería visible hasta para la última fila de asientos, independientemente de las cámaras.
―¡Esto es un completo desastre! No puedo creer que te marcara así. ¿Por qué no me detuviste?
―Porque no me molestaba tu boca sobre mí ―Blaine se encogió de hombros―. En realidad, me encanta que me lo hagas.
Kurt le dio una mirada adusta.
―Simplemente tenemos que cubrirla de algún modo ―Blaine dijo con otro encogimiento de hombros.
Sin palabras Kurt agarró a Blaine y lo empujó tras la partición y por un simple instante Blaine pensó que se iba a abalanzar sobre él, pero en lugar de besar, Kurt insistió en que se pusiera el conjunto. Luego sacó su teléfono y tomó una foto de cuerpo entero a Blaine con la ropa del concurso y el chupetón visible en su cuello. Envió la imagen a Chandler y luego lo llamó.
―Chandler, esta es una emergencia ―Kurt dijo, sonando totalmente con urgencia―. Acabo de enviarte una foto de Blaine. Por favor mírala.
―¿Cuál es la emergencia? ―Chandler preguntó―. ¡Se ve increíble! ¡Me encanta el conjunto! Oh, espera, ¿te refieres al chupetón en su cuello?
―Sí, y no preguntes cómo llegó ahí ―Kurt dijo rápidamente―. ¿Qué hice? Es demasiado oscuro y grande como para simplemente cubrirlo con maquillaje.
―Sí, parece que a alguien realmente le gusta demasiado el cuello de Blaine ―Chandler observó con una sonrisita.
―No ayudas ―Kurt se quejó y mordió sus uñas.
―¡CORBATÍN! ―Chandler de repente gritó felizmente en el teléfono.
―¿Un corbatín? ―Kurt repitió dubitativo―. Pero la camisa no tiene cuello. ¿Cómo ato el corbatín?
―Esa es la idea ―Chandler dijo―. ¡Un corbatín alrededor de su cuello desnudo! ¡Eso va a ser tan candente!
―Mmh ―Kurt consideró la idea―. Podría funcionar. ¿Qué tal un corbatín que se convierta en un pañuelo para el cuello de un tirón? He tenido esta idea por un tiempo.
―¡Con tela sedosa! ―Chandler aprobó la idea―. ¡Eso es brillante!
―Tengo que verificar el almacén ―Kurt dijo―. Gracias, Chandler. ¡Te llamo de nuevo más tarde!
Kurt ató el pañuelo a cuadros de nuevo alrededor del cuello de Blaine y agarró a Blaine de la mano para arrastrarlo al almacén.
El pánico de Kurt crecía mientras iban a través de las telas, pero no había nada que combinara en color con el conjunto.
Blaine encontró material azul cielo con caballitos de mar―. Me gusta esta ―anunció, dejándola correr por sus dedos―. Sé que el color no se ajusta al esquema de color general del conjunto, pero no entra en conflicto tampoco.
―No, necesita ser perfecto ―Kurt murmuró, yendo por otra caja de muestras.
―No tiene que combinar con el conjunto a la perfección ―Blaine argumentó―. Siempre son las pequeñas imperfecciones lo más atractivo.
―¡Todo tiene que ser perfecto! ―Kurt insistió en pánico.
―No me gusta la perfección ―Adam declaró con un encogimiento de hombros―. La perfección es aburrida.
Ambos brincaron ante la repentina presencia de Adam tras ellos.
―¿Cambios de último minuto? ―Adam preguntó.
―Sí, obviamente ―Kurt replicó, sin explicar más.
―¿Puedo ayudarte?
―Nos las arreglaremos, gracias ―Kurt dijo con voz tensa.
Adam captó la indirecta y se fue deciendo―. Entonces, buena suerte.
Blaine estaba extrañamente feliz de que Adam hubiera sido despedido así.
―Probarme tiene razón ―Kurt murmuró. El comentario de Adam se le quedó en la cabeza y se dio cuenta que necesitaba algo diferente, algo que sobresalga, una atracción―. La perfección es aburrida.
―Eso es lo que dije ―Blaine gruñó y se movió para cruzar los brazos.
―¡No arrugues la parte superior! ―Kurt advirtió y Blaine dejó que sus brazos cayeran a sus costados.
―El conjunto es perfecto, al igual que el de los demás ―Kurt comenzó a pensar en voz alta mientras contemplaba la apariencia de Blaine de nuevo―. Un poco de contraste agitaría las cosas, supongo.
―Intenta con los caballos de mar ―Blaine ofreció la tela nuevamente―. Tengo un buen presentimiento sobre ellos.
Con un suspiro de derrota, Kurt tomó la tela y la llevó de vuelta a su estación de trabajo dónde la cortó del tamaño correcto. Tenía una hora para crear un corbatín de seda con un nudo que se transformaría en un pañuelo en un cierto tirón.
Mientras estaba trabajando, Rachel llegó y se puso su conjunto.
Kurt la miró de arriba para abajo suspicazmente―. Espero que Joey no te haya dejado marcas. No estoy seguro de que un corbatín funcionaría con tu ropa.
―En realidad, creo que sería bueno si Rachel usara una clase de mascada que combine con mi corbatín ―Blaine dijo.
―Ya veo. Estás haciendo un corbatín para cubrir el chupetón de Blaine ―Rachel dijo con una gran sonrisa. Cuando Kurt le dio una mirada molesta, rápidamente añadió―, además, de verdad me gustan los caballitos de mar.
―Muy bien ―Kurt se rindió, todavía no muy feliz por ello―. Probablemente luciría menos como una solución de emergencia si ambos lo usan.
Se trasladaron a la caseta de maquillaje y Kurt instruyó a Rachel para que se planchara el cabello mientras él trabajaba en los rizos de Blaine. Blaine no estaba muy feliz de tener que perder la gomina, pero Kurt tenía algo más en mente. Usó demasiada espuma modeladora para exagerar los rizos de Blaine hasta que pareció que su cabeza estaba atrapada en una tormenta. Era un buen toque para crear la impresión de un día ventoso en la playa aunque no estuvieran fuera.
Ya que Chandler estaba enviando mensajes al teléfono de Kurt con súplicas por la curiosidad, Kurt tomó fotos de Rachel y Blaine juntos y de las envió a su amigo bajo la estricta orden de no difundirla, ya que los concursantes estaban obligados por contrato a no mostrar ninguno de sus trabajos a la vista del público.
Blaine lucía muy candente de un modo causal. Los zapatos náuticos azul oscuro Sperry Top-Sider** combinaban perfectamente al traje de Blaine, pantalones cortos azul oscuro y la camisa blanca con alas de murciélago con rayas rojas.
En el atuendo de Rachel se reflejaban los colores. La parte superior era el mismo color azul oscuro como los pantaloncillos de Blaine, y la falda del mismo color blanco con rayas rojas―. Las botas no son tan malas ―finalmente admitió, paseándose en ellas.
Mientras el programa comenzaba a grabarse, se reunieron con los demás concursantes y modelos detrás de escena y veían lo que ocurría en una pantalla grande, comentando sobre los trajes de sus compañeros.
Como la última semana, Kurt notó con una punzada de dolor que la mayoría de los otros modelos se movían con fluida gracia, como profesionales y eran capaces de atraer los ojos de todo mundo a sus increíblemente largas piernas o sus increíblemente delgadas caderas.
Sin embargo, Kurt creía en sus amigos. Blaine y Rachel se veían increíbles juntos. No eran el tipo usual de modelos y quizás no se movían con fluida gracia, pero ambos eran inmensamente atractivos y un cierto encanto en su favor, que a todos esos altos y delgados les estaba faltando.
Kurt miró a sus amigos usando sus prendas y le gustó su creación, pero no estaba seguro si eran suficiente para impresionar al jurado―. Me siento como un cordero esperando en la cola para ser sacrificado ―Kurt murmuró.
―No te preocupes, hasta el momento ninguno de ellos fue elegante ―Blaine le aseguró, y Kurt asintió de acuerdo.
Pero entonces llegó Genius.
Genius era el tercero en presentarse, y dejó a todo mundo, incluyendo a Kurt, con asombro maravillados una vez más. Situado junto a los otros, sus modelos parecía que habían cambiado de género.
Su modelo femenina llevaba pantalones azules completos, amplios que se inflaban bien y luego vinieron por los tobillos. Sobre estas había una túnica sin mangas de color naranja, cortada ajustada a lo largo del torso con una amplia franja de tela en el dobladillo, flotando lejos de las caderas. Las partes más amplias de la túnica y los bombachos eran iguales en ondas de plata. En contraste, el modelo masculino llevaba una túnica más larga en el mismo color azul sobre cortos pantaloncillos que hacían que pareciera que llevaba una especie de vestido. El anaranjado de la túnica de la chica se encontraba en su pañuelo al cuello.
A Genius le gustaba jugar con el género y Kurt no podía evitar admirarlo por ello. Le recordaba su propia fase de vestir suéteres a la rodilla, cuando tuvo que explicar innumerables veces a su padre y a Mercedes sobre sus cuantiosas elecciones de vestimenta, que la moda no tiene género. Kurt no estuvo sorprendido ni celoso cuando el jurado elogio las prendas de Genius. Simplmente se estaba reprendiendo por no haber pensado en eso él mismo.
―Mira eso, parece que tuviera llamativos tentáculos ―Rachel observó con gesto de disgusto cuando Francesca presentó su creación al jurado. De hecho, sus modelos llevaban camisetas con borlas horribles en ellas.
―Quizás su intención era vestir a sus modelos como pulpos, los cuales sabemos viven al lado del mar ―Blaine dijo.
―Sí, pero este no es un concurso de disfraces ―Rachel dio una risita―. Gracias, Kurt, por no hacerme usar algo como eso.
―Si Francesca obtiene más votos que yo, perderé la fe en todo lo que creo ―Kurt anunció con horror en su rostro―. Y juro que abandonaré este negocio llamado moda.
―¿Sabes lo que es incluso peor? ―Una voz tras él intervino Kurt se dio la vuelta para ver a Genius con la vista pegada a la pantalla―. El trabajo de Howard. ¿Lo has visto?
Kurt dio la vuelta y estiró el cuello para encontrar su único compañero concursante heterosexual estando lejos con sus modelos que le rodeaban. Kurt hizo una mueca―. Oh Dios, ¿es en serio? Parecen que acaban de salir a tropezones de un episodio de-
―Baywatch* ―Genius terminpo por él en un silbido―. Es horroroso, lo sé. Falto de imaginación y sexista, y tan jodidamente convencional. Lastima no solamente mis ojos sino a la dignidad de esos pobres modelos. Únicamente un chico heterosexual podría salir con algo así.
Kurt fue sorprendido por la enorme cantidad de odio y asco en la voz de Genius. Se había dado cuenta de que Genius no era aficionado a los heterosexuales, pero la manera en que los condenaba a todos era de alguna manera preocupante.
―Inspirado por Sweeney Todd, veo ―Genius remarcó casualmente sobre los conjuntos de Kurt.
―¿Puedes verlo? ―Kurt estaba encantado.
―Es lindo ―Genius replicó encogiéndose de un hombro y Kurt no estuvo seguro de cómo tomarlo. Lindo no era exactamente a lo que había estado aspirando―. Me gusta su cabello ―Genius con un asentimiento hacia Blaine―. Luce demasiado como el de Johnny Depp Mr. T de esa manera.
―Gracias ―ambos, Kurt y Blaine, dijeron al unísono.
―Tengo que admitir que me encanta tu atuendo, G ―Kurt dijo, dando crédito a dónde correspondía.
―Claro que te encanta ―Genius replicó con naturalidad―. Es magnífico.
Genius se alejó y los tres compartieron un gran blanqueamiento de ojos.
Peggy se les acercó, usando su gorra de Livetime y su portapapeles, y picó el brazo de Kurt con un bolígrafo―. Kurt, eres el siguiente dijo, y añadió giñando un ojo―. Y en relación a lo que habíamos ayer, lo vi con Michael y los productores, y les gustó la idea y lo aprobaron. Puede no llegar a la edición final, pero vamos a grabarlo de todas maneras, si todavía quieres hacerlo. Es tu decisión.
―Muchas gracias, Peg ―Kurt le dio un rápido abrazo, antes de dar la vuelta hacia Rachel y Blaine.
―¿De qué iba eso? ―Blaine preguntó.
―Le pedí un favor ―Kurt admitió―. Ya que no quería pedírselo a Andrew, tuve que tirar de los hilos en otro lugar. No borrarán la pelea que tuvimos, Rachel. Pero tengo una oportunidad para disculparme oficialmente por ello.
―¿Qué quiere Peggy a cambio? ―Rachel preguntó.
―Tu conjunto de Al lado del mar ―Kurt admitió―. Dijo que se enamoró de él y le encantaría tenerlo.
―Ella es un poco rellenita, la ropa no le quedará ―Rachel dijo haciendo puchero y abrazándose como si quisiera abrazar el conjunto―. Pensé que podría quedármelo.
―Ganarás algo mejor ―Kurt le prometió.
―¿Qué? ―Rachel preguntó, todavía con mala cara.
―Podrás cantar ―Kurt le dijo solemnemente.
Instantáneamente el rostro de Kurt se iluminó―. ¿En serio?
―Sí, me encantaría que cantaras la canción de Sweeney Todd, By the Sea.
―Puedo hacerlo ―Rachel sonrió sin ningún signo de miedo escénico en lo más mínimo, dijo completamente confidente, y Kurt la quería por ello.
―Tras la pasarela, a mi señal.
Rachel asintió con entusiasmo con un nuevo brillo en los ojos. Kurt le dio un beso en la mejilla―. Te quiero, Rachel Berry. Aunque me enloquezcas la mayoría del tiempo.
―Sería aburrido sin una pelea de vez en cuando ―Rachel se encogió de hombros y caminó a su posición con una feliz sonrisa.
Kurt se giró hacia Blaine―. ¿Estás listo?
Blaine le dio una delgada sonrisa―. Así que, ¿le pediste ayuda a Peggy?
―Andrew no es el único miembro del equipo por aquí, ¿sabes?
―Debí tener más fe en ti ―Blaine admitió en un susurro.
―Seguramente habría sido agradable tener a alguien creyendo en mi fuerza además de mí mismo, sí ―Kurt replicó con un encogimiento de hombros.
―Yo creo en ti ―Blaine replicó de alguna manera defensivo―. Es simplemente que no confío en Andrew.
―Sí, ya vimos eso muchas veces, Blaine ―Kurt dejó escapar un suspiro―. No vayamos en círculos, ¿de acuerdo? Por cierto, te ves muy bien. ―Kurt le sonrió con suficiencia.
Blaine sonrió―. Vestido por el mejor.
―Rómpete una pierna*** ―Kurt dijo y se movió para darle un beso en la mejilla, Blaine rápidamente ladeó la cabeza y atrapó los labios de Kurt con los suyos. Kurt hizo un sonido de protesta primero, pero Blaine movió su boca gentil y firmemente sobre la de Kurt hasta que su amigo se rendido con un pequeño gemido. Se acercaron como si sus cuerpos estuvieran atraídos entre sí y la mano de Kurt voló para descansar en la mejilla de Blaine.
―¡Consigan un cuarto! ―Esa fue Dana Panda, caminando por ahí con una sonrisa descarada. Kurt y Blaine dejaron ir al otro rápidamente y Kurt movió una mano sobre su flequillo en un gesto nervioso, mirando alrededor para ver si alguien más los había visto.
―Hablaremos de nosotros después del programa, ¿verdad? ―Blaine preguntó para confirmar.
―Hagamos el programa primero ―Kurt replicó evasivamente.
La pasarela fue sin problemas y Kurt consiguió tres pulgares arriba por el jurado que lo hicieron más feliz de lo que estuvo dispuesto a admitir. Así que cuando Rachel y Blaine se pararon posando al extremo de la pasarela y Michael el anfitrión estaba entrevistando a Kurt sobre sus prendas, Kurt se sentía bien sobre sí mismo y sus ideas.
―No podría hacer esto sin mis amigos Rachel y Blaine ―Kurt le dijo a Michael y a las cámaras―. Aunque Rachel y yo peleamos demasiado, ha sido mi apoyo en momentos que la necesite. Ella es además mi más grande crítica y con suerte será mi gran admiradora una vez triunfe en los negocios y tenga mi propia colección en marcha. Sé que soy su más grande admirador. Ella tiene una increíble voz y va a ser una gran estrella de Broadway un día y me gustaría compartir su asombroso talento con todos ustedes esta noche. Así que Rachel, si quieres darnos una muestra de tu talento, el escenario es tuyo.
Y Rachel lo hizo. Usó a Blaine como un accesorio y bailó a su alrededor, cantando las líneas de Ms. Lovett mientras Blaine interpretaba una completa impresión de Mr. Todd.
A Kurt le encantó. A todo mundo le encantó. Y por un momento Kurt sintió que todo en su vida iba a estar bien.
Al final del programa los ganadores de la semana fueron anunciados. Kurt se paró con todo mundo en ansioso silencio. Su fe en el mundo fue restaurado cuando no fue él quien tuvo que dejar el programa, sino Francesca y sus trajes de la borla.
Kurt estaba fuera de sí con alegría cuando el presentador anunció que había quedado en tercer lugar en la tarea de la semana.
Para asombro de todos Genius solamente logró el segundo puesto.
El ganador de la tarea de la semana fue Howard con sus prendas de Baywatch*.
Kurt estaba irritado por este extraño giro acontecimientos, pero se abstuvo de dejar que su irritación se mostrara en su rostro.
Genius por otro lado estaba furioso y para la sorpresa de todo mundo comenzó a gritarle al jurado―: ¿ESTÁN DE PUTA BROMA?
¡Gracias por leer! :)
Por favor vayan y vean a Luffy0001 en deviantart para que vean como lucen los trajes para Blaine y Rachel para la pasarela. Ella es simplemente asombrosa y me encantan tanto sus dibujos. Muchísimas gracias, cariño, por hacer el esfuerzo de dibujar a Blaine y Rachel en sus trajes de Al lado del mar. :)
SonofLuffy, un millón de gracias por ayudarme con este capítulo. ¡Eres la más linda! :)
MysticNight36, es muy divertido hablar contigo. Gracias por tu ayuda de último minuto. :)
¡Siguiente capítulo, Babylon nuevamente! :D
¡Por favor prepárense para más drama en camino!
* serie de televisión estadounidense. Conocida como Los vigilantes de la playa (en España) o Guardianes de la Bahía (en Hispanoamérica).
**Sperry Top-Sider. Es la marca original de zapato náutico diseñado desde 1935 por Paul Sperry.
*** Break a leg. Lo traduje a como se adapta la frase en mi país, pero sé que en España sería: Mucha mierda.
Gracias por leer. Gracias por comentar. Gracias por sus favorite/follow.
