Traducción autorizada por DiDiGlee
Capítulo 21 – El Promocional
Cuando Kurt llegó al taller de Fashion Hero el lunes, se dio cuenta de dos cosas. Primero, todo el mundo estaba incluso más emocionado y animado de lo usual, lo que era decir demasiado. Segundo, todos lo miraban con una sonrisa pícara en el rostro que lo puso en alerta instantánea.
―¡Mis zapatos, mi ropa, mi maquillaje! ―gritaron por el pasillo y Kurt se detuvo en seco. Las palabras eran sorprendentemente familiares. Aceleró el paso hacia la estación de trabajo y atrapó retazos de lo que todo el mundo estaba hablando.
―Dana, ¿qué está pasando? ―Kurt pregunto aprehensivamente. La estación de Dana Panda estaba cerca y él la consideraba su amiga, o al menos una concursante amigable.
―¿No me digas que no has visto el promocional todavía? ―Dana estaba irradiando emoción y lo agarró del brazo.
―¿Qué promocional? ―Kurt preguntó, estupefacto.
―¿Qué promocional? ―Dana le repitió―. ¡Duh! El promocional del programa, claro. ¡Ha estado pasando todo el día!
―¡Oye chica, te vas a poner mis zapatos, mi ropa, mi maquillaje!
Kurt se giró para ver a Devin que andaba animoso por ahí, aparentemente gritando su cita favorita.
Kurt sintió el pánico subirle por dentro―. Dana, ¿yo estoy en el promocional? ―preguntó, de repente pálido como papel.
―¡Sí, estás! ―Dana confirmó alegremente―. Tiene algunas partes súper graciosas contigo y Genius discutiendo, y luego hay una referencia a cuando tuviste esa lucha con tu modelo, en la que como siempre ella discute contigo sobre cada pieza de ropa y le gritas-
―¡Mis zapatos, mi ropa, mi maquillaje! ―Devin se había detenido junto a Kurt y rapeándole las palabras, adoptando una pose chévere―. Deberían hacerlo una canción de hip hop ―Devin dijo entusiasmadamente―. Sería uno de los primeros en las gráficas.
―Oh, Dios, estoy tan jodido ―Kurt se cubrió el rostro con las manos.
―No, no lo estás ―Dana discrepó―. ¡El promocional es muy divertido!
―Las personas van a pensar que soy esa odiosa persona ―Kurt dijo, negó con la cabeza incrédulo―. Estaba esperando que mostraran ese triste episodio cuando perdí el temperamento, pero ¿ponerlo en la promocional? Eso no está bien. Las personas todavía no tienen la oportunidad de conocerme.
―En realidad, creo que el promocional salió muy bien ―Adam apareció a su lado y casualmente se apoyó en la pared a nivel del pecho en torno a la estación de Dana―. Claramente intentaron hacerlo parecer como uno de esos malos programas basura, pero en vez de eso resultó bastante gracioso. Y por lo de tu 'Mis Zapatos Mi Ropa Mi Maquillaje', Kurt, creo que las personas entenderán que estabas totalmente molesto en ese momento y que normalmente no eres una persona infame.
―Nos van a mostrar el promocional en la gran pantalla antes de que anuncien el nuevo tema ―Dana dijo―. Entonces puedes verlo tú mismo.
―Enfrenta tus miedos ―Kurt se murmuró, pensando en el consejo que Isabelle le había dado―. Quizás no sea tan malo como pienso.
―Por cierto, me gustan las mechas ―Adam lo halagó.
―Gracias, necesitaba un cambio ―Kurt dijo, pero no consiguió corresponder a la sonrisa. Giró para caminar hacia la estación de trabajo e hizo un gesto a Adam para que lo siguiera ya que el cubículo de Adam estaba junto al suyo.
―¿Listo para comenzar la nueva semana? ―Adam preguntó de manera tan animada que le hizo preguntarse a Kurt cómo mantenía el optimismo.
―Lo estaba hasta que el promocional salió ―Kurt dijo con un suspiro. Sabía que estaba siendo ridículo. Después de todo esto era un programa de televisión y había estado de acuerdo con ello.
―No te lo agradecí, Adam ―Kurt dijo, poniéndose completamente serio de nuevo―. Escuché que me sacaste de la pista de baile luego que me desmayara. Mi amigo Chandler piensa que fue muy heroico de tu parte salvarme de ser estampado en el suelo. Habría tenido muchas huellas en las que pensar sobre el traje, así que gracias.
―De nada ―Adam dijo con una linda sonrisita―. Me alegra ver que te estás sintiendo mejor.
―Me siento mejor ―Kurt confirmó y dio una mirada alrededor―. Dime, ¿ya has visto a Genius?
―Está por ahí ―Adam replicó y se le ensanchó la sonrisa―. Chico, fue una gallina contigo en Babylon. Nunca antes lo había visto tan feroz. Prácticamente le siseó a todo el que quisiera tanto mirarte. ¿Cuándo se volvieron amigos tan cercanos?
―No lo somos ―Kurt negó―. No sé por qué él actuó así. Mencionó tener una hermana que había sido anoréxica, por lo que tal vez tiene experiencia con personas desmayándose. ―Kurt se dio cuenta del desliz y añadió rápidamente―. ¡No es que yo sea anoréxico! Él simplemente se preocupó en general. No es que en realidad le importe yo personalmente.
―Correcto ―Adam dijo y arqueó las cejas.
El teléfono de Kurt vibró en el bolsillo y se excusó, y fue al escritorio para leer el mensaje. Era de Chandler que aparentemente ya había visto el promocional.
¡Ya salió el promocional! ¡No te exaltes! ¡En un punto estás discutiendo con Rachel, pero es tan bueno! ¡Me encanta! - Chandler
Kurt no supo si era una buena señal el que a su amigo le gustara el promocional. Chandler tendía a emocionarse de más por todo.
Para la sorpresa de Kurt, Rachel llegó antes. Ella felizmente corrió hacia Kurt y lo envolvió en un abrazo―. ¡Ya salió el promocional! ¡También aparezco! ¡ Todos mis compañeros en la escuela están tan celosos!
―Todavía no lo he visto ―Kurt le contó.
―Es casi de un minuto ―Rachel le dijo―. Y apareces tres veces. Una vez de pie junto a Genius cuando hablaba sobre el difunto Alexander McQueen y tu asientes. Luego estás en la mesa de trabajo cosiendo mi vestido para la primera tarea y hablas con el entrevistador sobre la importancia de las herramientas correctas mientras Blaine está justo tras de ti, luciendo absolutamente guapo. Y luego está la infame escena donde discutimos por mis zapatos. Oh, y todos mis compañeros aman tu línea y siguen gritándosela a todo mundo, 'mis zapatos, mi ropa, mi maquillaje'. En realidad, es tan gracioso.
Estaba tan emocionada por el promocional que Kurt no pudo evitar sentirse también optimista. A él no le gustaba la idea de ser puesto sobre el terreno con su único ataque de ira, pero aparentemente todo mundo estaba bien con ello.
Antes de que la tarea de la semana fuera anunciada, el presentador mostró el promocional a los concursantes reunidos. Kurt agarró la mano a Rachel y siguió pensando 'Enfrenta tus miedos', pero cuando el promocional comenzó tuvo que admitir que el corte estaba muy bien hecho y todo el mundo se veía realmente bien. Kurt estaba impresionado por cuantos fragmentos cabían en un minuto de promocional. Como fuera, los rostros más prominentes fueron Genius, Howard y Penelope. Kurt se preguntó si esto era ya un indicio de cuáles eran los favoritos de los productores.
En un punto Genius le dijo a la cámara que él no estaba en el programa para hacer amigos lo que se encontraba como muy arrogante y malicioso, y le hizo a Kurt preguntarse si molestaba a Genius el que esa cita estuviera en el promocional. Todos pensarían que él era ese ambicioso ego-maníaco que solamente vive por su carrera.
La música de fondo para el promocional fue la canción 'Fresh Off The Runway' de Rihanna y David Guetta, la que además sería el tema del programa.
El tema de la semana fue Blanco Y Negro, y todo mundo gruñó por ello. ¿Dónde estaba la diversión en la falta de color?
―¿Cómo le hacen para salir con todos estos aburridos temas semana tras semana? ―Dana se quejó con Kurt. Ella lucía una brillante corbata de rayas amarillas y anaranjadas que junto con una camisa roja de manga corta indicaba claramente que a le gustaban los colores.
―Tienes que admitir que es una tarea muy desafiante ―Kurt señaló―. Porque, ¿cómo diantres podría alguien crear algo excitante con blanco y negro?
―Sé que no me estás pidiendo mi opinión, pero ¿puedo simplemente aportar una idea? ―Rachel tomó del brazo a Kurt y caminó con él de regreso al cubículo―. ¡Monos*! Por favor haz unos monos para mí y Blaine.
Kurt la miró dubitativo y se dio golpecitos con el dedo en su barbilla―. Me gustan los monos, pero son divertidos únicamente hasta que tienes que ir al baño ―Kurt dijo―. Además, luego de un rato me dan la sensación de estar atrapado en ellos.
―¿En serio? Yo creo que son muy cómodos y prácticos ―Rachel dijo.
―Eso son los similares a pijamas ―Kurt señaló―. La tela es la parte más importante. No quiero hacer algo que sea parecido a pijamas. Y definitivamente no quiero hacer algo cómodo y práctico para la pasarela.
―Pensaba más en el mono de cuero negro que usaste para la semana de Michael Jackson en el club Glee, ¿recuerdas? ―Rachel dijo―. Me gustaría algo como eso, estilizado y hecho de cuero.
―¿Cuero? ―Kurt zumbó apreciativamente―. ¿Qué tal cuero blanco para tu conjunto y negro para el de Blaine? Unos pantalones cortos para ti con un cierre que comencé entre tus pechos. Uno largo para Blaine y una cremallera desde el cuello hasta la ingle.
―¡Sí! ―Rachel acordó emocionadamente―. ¡Y unas botas de cuero que me lleguen hasta la rodilla!
Kurt la señaló, gustándole la idea―. ¡Candente!
―Estoy dispuesta a todo ―Rachel sonrió perversamente.
Una idea se estaba formando en la cabeza de Kurt―. Qué tal un cinturón que parezca un cinturón simple al principio, pero en realidad sea un cierre, así la parte superior del mono se podría quitar, como una chaqueta. Llevarás algo negro debajo.
―¡Eso me gusta! ¡Así son dos conjuntos en uno! ―Rachel exclamó rápidamente.
―¡Exactamente! ―Kurt aplaudió emocionadamente―. ¡Me encanta! Pero va a ser un trabajo duro. Añadir los cierres será complicado y trabajar con cuero no es fácil para empezar. Tendré que invertir muchas horas en esto.
―¿Qué harás para el conjunto de Blaine?
―Como algo que combine, añadiré un cinturón de cremallera, para que la parte superior se pueda quitar. Debajo llevará una playera blanca con cuello en V. Cielos, ya lo puedo ver en mi cabeza. Candente, pero clásico.
Trabajar hoy con Rachel fue fácil y placentero. Finalmente tirando de la misma cadena. Kurt sentía que juntos estaban creando algo asombroso. Primero buscaron en el almacén y encontraron el cuero perfecto para ambos monos. De regreso en la mesa de trabajo, Kurt hizo algunos esbozos con Rachel dirigiéndolo y el resultado fue algo por lo que Kurt estaba realmente emocionado y comenzó a trabajar en el primer proyecto de la ropa de cuero cuando Rachel se fue tres horas después.
No fue hasta que Blaine apareció que Kurt se dio cuenta de lo nervioso que estaba por verlo.
El sonido de la amigable y animosa voz de Blaine flotó sobre Kurt mientras Blaine caminaba por el taller y saludaba a varios modelos y concursantes. Siempre sorprendía a Kurt lo fácil que era para Blaine hacer amigos.
Kurt observó desde el rabillo del ojo mientras Blaine se acercaba a su estación y mil cosas le torturaban la mente. No sabía cómo actuar cerca de Blaine, ya que no habían hablado desde la pelea en Babylon. ¿Blaine querría hablar de ello? ¿Blaine lo acusaría de destruir la amistad? ¿Blaine estaba alegre e incluso aliviado de haberse mudado del apartamento? ¿O ya la extrañaba? Kurt negó con la cabeza. Si acaso Blaine probablemente sólo sentiría pena por él.
―Hola. ―Blaine se detuvo unos pies de Kurt, como no queriendo acercarse demasiado. Conservó el bolso sobre el hombro y no lo arrojó en la segunda silla como solía hacerlo. ¿Estaba verificando el humor de Kurt y preparándose para irse de inmediato en caso de que no fuera bienvenido?
―Hola. ―Kurt replicó y se las arregló para dar una delgada sonrisa. No quería que Blaine se sintiera poco apreciado, pero además tampoco quería que se sintiera obligado a continuar el trabajo de modelo. Como fuera, antes de que pudiera decir tanto como 'Me alegra verte'. Blaine ladeó la cabeza y la más dulce mirada de deslumbramiento le atravesó el rostro mientras miraba fijo a Kurt.
―Vaya ―Blaine sonó completamente perplejo―. Te ves... genial ―dijo como si no pudiera creer lo que veía.
Kurt frunció el ceño. Eso no sonaba como un cumplido cuando Blaine parecía que estaba genuinamente perplejo. Hizo pensar a Kurt que probablemente Blaine había esperado que estuviera destrozado hoy y al instante varias razones auto-denigrantes le vinieron a la mente. ¿De verdad Blaine pensaba que Kurt se pasaría el resto de la vida escondiéndose en la cama con un bote de helado y una tonelada de autocompasión mientras escuchaba a Rachel quejándose de no asumir la responsabilidad de la ruina en que se había convertido su vida?
―Gracias ―Kurt replicó cautelosamente―. ¿Por qué suenas tan sorprendido?
―Tan sólo... ―Blaine tartamudeó―. Rachel me dijo que no te estabas sintiendo bien y simplemente... no esperaba que estuvieras tan animado y viéndote mejor, es todo.
―Tuve algo de ayuda por parte de Isabelle y Chandler hoy ―Kurt confesó con un encogimiento de hombros―. Sin una sesión de cambio de imagen a fondo probablemente hoy luciría como un cuervo. Supongo que eso es lo que esperabas, ¿verdad? ―Kurt le dio una delgada sonrisa―. No hay necesidad que te preocupes por mí. Estaré bien. Sabes que siempre me levanto de nuevo.
―Lo sé, y lo siento por sonar como un completo idiota ―Blaine sacudió la cabeza y por fin colocó su bolso sobre la silla―. Tú siempre te ves genial, Kurt. Es simplemente... que no estaba preparado para que hoy lucieras tan imponente.
Kurt sintió las mejillas calentarse―. Tú tampoco te ves mal ―replicó casual, y pretendió no notar la repentina incomodidad entre ellos.
Blaine se aclaró la garganta―. Entonces, ya salió el promocional ―Blaine dijo con cuidado, claramente probando las aguas―. Chandler me ha enviado el enlace. Pensé que podrías estar cauto por ello, ya que incluye la parte donde estás gritando a Rachel y todo.
―¿Que te pareció? ―Kurt preguntó, queriendo escuchar primero la honesta opinión de Blaine.
―Para ser honesto tan sólo estaba emocionado por ver tu rostro en televisión ―Blaine sonrió con cariño―. Bueno, en la pantalla de mi iPhone, pero aun así. Puedo sentir la emoción creciendo en mi interior. ¡Realmente está pasando! Hasta ahora solamente han sido todas estas horas extenuantes en el taller, pero ahora por fin logramos ver algo del metraje, y por lo que parece va ser un programa realmente bueno.
―Me alegra que te sientas así ―Kurt sintió una genuina sonrisa creciendo en sus labios―. También es lo que pienso. ―Se sentía aliviado de que Blaine todavía se sintiera conectado y parte del programa. Había temido que después del sábado pasado Blaine querría renunciar.
―Como sea, Rachel y yo tuvimos una gran idea para el tema de la semana. ―Kurt le explicó la idea y mostró a Blaine los bocetos.
―¿Va a ser como tu mono para la semana de Michael Jackson en el club Glee? ―Blaine preguntó―. ¿No dijiste que era horriblemente incómodo?
―Sí, por eso estoy haciendo algunos ajustes. No serán los típicos monos. Quiero añadir un cierre oculto para remover la parte superior.
―Eso está bastante bien ―Blaine estaba genuinamente impresionado.
Kurt estaba aliviado de ver que a Blaine le gustó la idea. Kurt se sentía menos ansioso y confuso cerca de Blaine cuando podía hablar de algo que fuera familiar, y hablar de moda era tierra sólida y segura―. Tengo que cortar contornos ásperos para determinar la cantidad de tela que necesito ―Kurt explicó―. ¿Podemos ir tras la pantalla de partición?
―Seguro ―Blaine se quitó el abrigo y se dirigió tras la división.
―Puedes quedarte con la camisa puesta ―Kurt dijo rápidamente, tal vez demasiado rápido, cuando Blaine ya estaba con los botones.
―Simplemente extiende los brazos, por favor. ―Kurt envolvió el cuero para la chaqueta sobre los hombros de Blaine y trabajado en las mediciones.
Aunque ninguno de los dos reconociera que algo había cambiado entre ellos, claramente todo había cambiado. Kurt sentía el muro que había puesto entre ellos y Blaine parecía estar determinado a quedarse en su propio lado del muro, ya sin intentar cruzarlo. Facilitaba las cosas ya no ver todas las expectativas y los deseosos ojos esperanzadores de Blaine. Aunque eso había sido lo que Kurt había querido, se sentía extraño y confuso. Ahora Kurt tenía espacio para respirar y asentar su propia mente, lo cual era bueno, pero también necesita algún tiempo para acostumbrarse. Quería actuar normal cerca de Blaine, pero no sabía cómo. ¿Cómo regresas a ser simplemente amigos? Kurt quería hablarlo, pero pensó que quizás era mejor no hablar sobre ello. Demonios, incluso Isabelle le había aconsejado no hablarlo y mantener las distancias, pero eso era difícil cuando Blaine estaba de pie justo ahí.
―Chandler me dijo que tienes emocionantes noticias ―Kurt dijo por fin. Levantó la vista a Blaine por debajo de las pestañas, inseguro de si Blaine quería compartir las noticias con él―. No me contó nada de ello, por lo que me preguntaba si las felicitaciones son apropiadas.
El rostro de Blaine se iluminó con una encantadora sonrisa nerviosa―. Bueno, sí, a mi grupo de baile le han ofrecido un concierto de esta prometedora estrella de pop rock. Está haciendo una pequeña gira comenzando en víspera de Año Nuevo y vamos a acompañarlo por el país.
―¡Eso es maravilloso, Blaine! ―Kurt exclamó, genuinamente impresionado―. Eso es justamente lo tuyo, ¿no? ¿Conozco a este chico estrella de rock?
―¿Elliott algo? ―Blaine se encogió de hombros―. Se hace llamar Starchild. No he oído de él, pero Chandler aclama que es asombroso.
―Tiene que ser bastante asombroso si a Chandler le gusta ―Kurt dedujo―. Pero tampoco he oído de él. ¿Quién se hace llamar Starchild? Es un nombre extraño. ¿Ya has oído alguna de sus canciones?
―No, todavía no, pero comenzaremos a ensayar coreografías para las canciones hoy, así que ya veré ―Blaine movió los pies―. Escucha, necesito reducir el tiempo que trabajo contigo. Ahora tengo prácticas de baile diarias y puede que a veces choque con los horarios de Fashion Hero.
―¿Quieres que te libere del compromiso? ―Kurt preguntó mientras toda la sangre le era drenada del rostro, dejándolo pálido por la conmoción. Eso es lo que había estado temiendo.
―No, no quiero renunciar ―Blaine dijo apresuradamente―. Tan sólo necesito encontrar una manera de compatibilizar ambas.
―No quiero que te sientas obligado con esto ―Kurt dijo―. Mi mente está centrada en crear atuendos para ti, por lo que obviamente no querría que lo dejaras. Pero si te salen otras oportunidades y quieres irte, entonces encontraré a alguien más.
―No voy a abandonarte ―Blaine dijo firmemente―. Fashion Hero es primero.
Kurt estudió la determinaba expresión de Blaine y supo que Blaine iba en serio. Se apegaría a su promesa, ya que era ese tipo de personas que nunca rompen una promesa.
―No ―Kurt dijo con un suspiro, aunque era algo difícil―. Tu vida es primero, Blaine. Estos bailes en conciertos son importantes para ti y quiero que lo hagas. No me voy a interponer en tu camino. Lo prometo, si necesita vacaciones de tus deberes modelo, ya veremos qué hacer.
―Gracias, Kurt. ―Blaine estaba claramente sorprendido por la respuesta de Kurt y los labios se le volvieron la más linda sonrisa―. No pensé que estarías así de bien con esto, pero me encanta como sigues yendo a la derecha cuando creo que irás a la izquierda, y no puedo decirte cuan aliviado estoy.
Kurt cerró los ojos por un breve momento, mientras las palabras de Blaine lo llevaron de vuelta al lugar y momento cuando ambos habían sido tan jóvenes e inocentes, y estado tan enamorados. Era un dolor penetrante en su corazón pensar en esos momentos agridulces.
―Quítate los pantalones, por favor ―Kurt dijo completamente serio, pero se ruborizó cuando se dio cuenta de que hace solamente una semana esas palabras habrían tenido otro significado bastante diferente. Habrían estado totalmente uno sobre el otro, besándose y gimiendo, justo ahí tras la partición de privacidad. Era algo escalofriante como las cosas podían cambiar en unos pocos días.
Kurt se ocupó con el cuero negro que quería medir mientras Blaine tiraba de los pantalones y salía de ellos―. Sostén esto, por favor. ―Kurt cubrió con el cuero ya cortado la cintura de Blaine y Blaine lo sostuvo contra las caderas mientras Kurt se dejó caer en cuclillas delante de él para adaptar la tela alrededor de las piernas de Blaine y el fijarla con alfileres.
―¿Cómo es volver a vivir en los dormitorios? ―Kurt preguntó, acercándose a un tema que quería evadir, pero no lo pudo evitar.
―Está bien ―Blaine replicó simplemente.
―No era mi intención el que te mudarás. ―Las palabras salieron atropelladamente antes de que Kurt pudiera detenerlas. El corazón se le salía del pecho. No levantó la vista a Blaine, pero siguió agachado delante de él―. Lo sabes, ¿verdad?
Cuando Blaine no respondió al momento, Kurt se inclinó sobre los talones y por fin levantó la mirada hacia él.
Las miradas se encontraron y Blaine dio un ligero encogimiento de hombros―. En realidad, no ―Blaine replicó con un frustrado suspiro―. No sé lo que pretendías y querías que hicieras, pero está bien. ―Se encogió de hombros otra vez―. Necesito averiguar lo que quiero en mi vida aparte de ti. Por lo tanto es lo que haré de ahora en adelante.
Kurt terminó de fijar la tela y con cuidado removió la muestra de Blaine―. Puedes ponerte los pantalones ―dijo en un hilo de voz mientras que en la mente le pasaban las palabras de Blaine.
Antes de que Blaine dejara la división, Kurt se puso de pie ante él y luchó con la urgencia de alcanzarlo y fundirse en un abrazo―. Blaine, de verdad lamento lo que te dije. Estaba frustrado y lo descargué en ti. Eso no fue justo.
―Hiciste algunos puntos válidos ―Blaine se encogió de hombros nuevamente.
―Aun así, no debí haber sido tan severo ―Kurt dijo―. Necesito que sepas que me arrepiento por mis palabras.
―Lo sé ―Blaine dijo e intentó dar una sonrisa tranquilizadora―. No te preocupes. Estamos bien.
Kurt dio un asentimiento, aunque no se sintiera que estaban bien. La incomodidad entre ellos ahora era palpable, y Kurt sabía que Blaine también la sentía. Así no era como se suponía que es entre ellos.
Kurt giró y se alejó, y se ocupó otra vez con los bocetos―. Isabelle también tenía asombrosas noticias para mí ―Kurt habló en un tono más animoso, claramente ansioso por cambiar el tema―. Me dieron a escribir una columna sobre mi experiencia en Fashion Hero.
―¿En serio? Me encanta ―Blaine dijo, acercándose―. Suena como el trabajo prefecto para ti.
De repente Kurt sintió la presencia de Blaine en la espalda y cerró los ojos esperando el toque. Blaine era emotivo y siempre encontraba una manera de rozar el dedo sobre el brazo de Kurt o colocar una mano en la espalda de Kurt de manera amigable e inocente. Tan sólo el más pequeño contacto, simplemente para comunicar Estoy aquí.
Pero hoy no. Blaine mantuvo distancia y Kurt no podía culparlo.
―¿Kurt?
Los ojos de Kurt parpadearon e inhaló profundamente, dándose cuenta de que había contenido el aliento.
―Sí, estoy realmente emocionado por ello ―Kurt dijo, pero la voz le sonó mal. Se aclaró la garganta y volvió el rostro a Blaine―. Será un reto. Algo para mantener la mente ocupada, supongo. ―Hizo el mejor esfuerzo para sonreír.
Blaine sintió que su voluntad se desmoronaba. Se había jurado respetar el deseo de Kurt de mantener las distancias y solamente ser amigo de Kurt, nada más ni nada menos. Pero era tan difícil cuando Kurt estaba justo frente a él y había tantísimo dolor, amor y confusión. Ver a Kurt tan vulnerable pero aun así determinado y altruista concientizó a Blaine del por qué amaba a Kurt, y podía sentir que Kurt también lo seguía amando.
La mirada de Blaine descendió por los brazos de Kurt y captó un vistazo de la muñeca vendada que ya no parecía molestar a Kurt. Quería estirar el brazo y tomar los inquietos dedos de manos de Kurt con la suya para darles un apretón tranquilizador. Sabía que las manos de Kurt tendían a enfriarse y a Blaine le encantaba frotarlas para calentarlas un poco. Pero antes de que pudiera encontrar el valor para hacerlo, Kurt se cruzó de brazos frente al pecho y apretó los brazos.
―Entonces, ¿cuándo comienza tu clase de baile? ―Kurt preguntó casualmente.
Blaine verificó su reloj―. En realidad, necesito irme ahora. Chandler va a recogerme y llevarme a mi clase ―Blaine explicó.
―Ustedes pasan un montón de tiempo juntos últimamente ―Kurt dijo observadoramente.
―Él es un gran chico ―Blaine replicó con otro encogimiento de hombros―. Pero estoy seguro de que quiere ir en caso de que Starchild aparezca.
Kurt soltó una risita y compartieron una sonrisa.
―Hasta mañana ―Blaine dijo y por un segundo pareció que quería darle un abrazo de despedida a Kurt, pero se lo pensó mejor.
Kurt observó a Blaine alejarse hasta que la puerta se cerró tras de sí.
Una vez más a solas, Kurt se sintió extrañamente vacío. Imaginó a Chandler esperando fuera del auto a Blaine. Imaginó la manera en que se abrazarían al saludarse y hablarían felizmente de camino a la clase de baile de Blaine. Todo causal y a gusto. Kurt estaba feliz por sus amigos y alegre de que pudieran disfrutar de la mutua compañía. Pero no podía evitar sentirse dejado de lado y saber que era su propia culpa. Ellos no hacían mal. No era culpa de ellos que hubiera una sombría nube oscura en su corazón y le hiciera sentir que era demasiado el esfuerzo para alcanzarlos. Para alcanzar a cualquiera. Se preguntó si alguien más entendería esta sensación. ¿Alguien entendía lo frustrante que era observar a otra persona reír y también desear con todas las fuerzas poder reír así como así?
―¡Detente! ―Kurt odiaba la forma en su mente caía en todos esos pensamientos oscuros. Odiaba que incluso tras el asombroso momento con Isabelle y Chandler, e incluso Rachel hoy, volvería de nuevo al auto-odio tan fácilmente―. Concéntrate ―se dijo severamente y tomó los bocetos para decidir lo que hacer después. Inhaló profundamente, se forzó a concentrarse en la tarea a mano.
Desde el rabillo del ojo captó un atisbo de Andrew al que no había visto en todo el día. Andrew se acercó a la estación de Genius y le habló. Kurt los observó con una extraña sensación de temor.
Kurt había querido hablar con Genius durante todo el día, pero el cubículo de Genius estaba hasta el final del lugar y sucedía que no cruzaban caminos, así que Kurt de alguna manera todavía no tenía la oportunidad de agradecerle. Estaba tan agradecido de que Genius se había tomado el tiempo de calmarlo el sábado pasado en Babylon, y no importaba el hecho de que fueran competidores, Genius no usó la oportunidad para abofetear a Kurt. En vez de eso lo había levantado y animado.
Mientras observaba, Genius pareció molestarse por algo que Andrew estaba diciendo. Cuando Andrew siguió adelante, Genius al instante dejó el cubículo y marchó por el pasillo. Justo hacia Kurt.
Kurt se quedó helado, esperando para ver si Genius estaba realmente dirigiéndose hacia él.
―¡TÚ! ―Genius entró por la pequeña puerta abatible a la estación de trabajo de Kurt sin pedir permiso. Caminó directo hacia Kurt y apuñaló el dedo índice dolorosamente en el pecho de Kurt―. ¡Dime cómo lo conseguiste! ¿A quién le besaste el culo? ¿Qué hiciste para arrebatármelo, pequeño ladrón?
―¿De qué estás hablando? ―Kurt dio unos pasos hacia atrás, lejos de su furioso colega.
Genius parecía que estuviera a punto de estallar, pero mantuvo la furia contenida e indicó a Kurt que lo siguiera―. ¡No aquí! ―espetó―. Hablemos sin las cámaras.
Kurt estuvo de acuerdo en que fuera lo que fuera no tenía que estar en televisión nacional. A pesar de que no estaba interesado en saber lo que había causado que Genius lanzara un ataque, lo siguió sin discusión en los baños.
―El blog, la columna, como quieras llamarlo ―Genius le espetó tan pronto como había comprobado los puestos para asegurarse de que estaban solos.
―¿Sobre qué? ―Kurt se encogió de hombros, confundido y sorprendido de que ya hubiera oído de ello.
―¡Se suponía que yo iba a escribir un blog sobre el programa! ―Genius le dijo.
Kurt lo miró por un largo segundo, demasiado desconcertado para decir nada. Mantuvo el brazo izquierdo alrededor de la cintura, descansando el codo derecho en la mano y dándose golpecitos en los labios con la otra mano―. Eso no lo sabía ―Kurt dijo, todavía perplejo por la revelación.
―Oh, sí, claro que no sabías ―Genius le soltó un bufido sarcásticamente―. Lo sabías y no pudiste sopor-¡FUERA! ―Genius le gritó al pobre Franklyn que acaba de entrar en los baños.
Franklyn se estremeció y retrocedió, pero aún sostenía el pomo de la puerta―. Pero necesito -
―¿No puedes ver que estamos tenido una discusión aquí? ¿Cuán grosero puedes ser? ―Genius lo quitó de la puerta y se la cerró en la cara. Por el resto de la conversación, Genius mantuvo la bota firmemente en la puerta, para que nadie entrara.
―¡De verdad necesito entrar! ―Franklyn se quejó de fuera de la puerta.
―¡Aguanta, bebé! ―Genius espetó y rodó los ojos, antes de que pudiera concentrarse en Kurt otra vez―. Me es obvio que pusiste a tu hada madrina de Vogue a hacer llamadas y arrebatarme oportunidades, ¡cabrón traidor!
―¿Qué? ¡No! ―Kurt estaba consternado―. No sabía nada de eso hasta ahora. Isabelle me lo acaba de decir está mañana.
―¡Sí, correcto!―Genius gruñó. De pie con los brazos cruzados y mirando a Kurt―. Simplemente eres suertudo, ya que eres un interno en Vogue punto com. De otra manera no te habrían pedido que la escribieras. ¿Tan siquiera sabes cómo escribir una columna?
―Simplemente eres un envidioso ―Kurt le espetó―. ¿Por qué no puedes estar feliz por mí? Te ha ido tan bien. ¿Para qué necesitas escribir una columna?
―No actúes como si no supieras lo que realmente significa ―Genius resopló disgustado.
―Ilumíname ―Kurt dijo con un suspiro resignado. Estaba harto de andar con juegos.
―Estás a salvo de ahora en adelante ―Genius dijo y la voz fue tan ronca como si le doliera físicamente decir esas palabras―. Vas a escribir un bloc semanal del programa. No importa cuanto lo estropees, no te echarán del programa, ya que todavía seguirás escribiendo sobre él, y ellos quieren una voz interna. Felicitaciones, Astuto. Lo lograste. Al menos hasta la final. Y descansa tranquilo ya que yo también estaré en la final, y ¡te voy a patear el trasero! Porque cualquier trato que tu linda hada madrina haya hecho por ti, al final se va a tratar de quien es el mejor.
Genius giró sobre los tacones y dejó a Kurt de pie en la fila de los lavamanos.
Kurt estaba sin habla y aturdido. No había pensado en ello, pero Genius tenía razón. Escribir la columna significaba que tenía un pase seguro a la final. Incluso cuando terminaran de grabar, el programa duraría más semanas ya que era pre-grabado. Si iba a escribir sobre esto, tendría que quedarse en el programa por ese tiempo. Claro que era tentador. No tendría que volver a preocuparse por ser echado semana tras semana. Pero no era en absoluto lo que quería. No quería ser ayudado. Quería quedarse en el programa por talento propio.
Franklyn corrió hacia en el urinario más cercano, bajándose la bragueta aprisa y suspirando de alivio―. Hombre, eso estuvo cerca ―le dijo a Kurt.
Kurt parpadeó, levantando la vista desde sus profundos pensamientos y rápidamente apartando la vista de nuevo lo que estalló una carcajada al modelo―. No me importa que te asomes, Astuto.
Por un segundo, Kurt retrocedió al darse cuenta de que a Franklyn también le gustaban los chicos. Cielos, ¿de verdad todo mundo en este taller era gay? Por otra parte, viendo cuánto Genius despreciaba a los hombres heterosexuales, era de esperarse que escogiera a los modelos por la sexualidad.
―Lo siento ―Kurt murmuró con una mano al lado del rostro, protegiéndose la vista―. Todavía estoy procesando lo que Genius acaba de decirme.
Franklyn soltó un bufido―. Genius es un cabrón total ―dijo mientras terminaba su asunto―. La próxima vez me haré del baño en los pantalones que él quiere me ponga.
―De cualquier manera, ¿cuál es su nombre real? ―Kurt le preguntó, pensando que el modelo de Genius debería saber.
―Qué demonios sé ―Franklyn dio un encogimiento de hombros y fue al lavamanos a asearse y ver su reflejo―. Si no pagara tanto, ya habría renunciado.
―¿Te paga? ―Kurt preguntó, perplejo.
―¿Qué? ¿En serio crees que aguantaría sus excentricidades gratis? ―Franklyn gruñó―. El promocional lo dice todo: Él no está aquí para hacer amigos. Ni siquiera es lindo para compensar la actitud de diva. Sin todo el maquillaje y encanto, sólo es un muchacho flaco con piel en mala condición.
―Él no es tan malo ―Kurt defendió a su peer, aunque no sabía por qué sentía que debía defender a un chico que acababa de acusarlo de traicionar y robar oportunidades―. Cuando me desmayé en Babylon el sábado pasado se tomó el tiempo para ver cómo estaba. Creo que está solo y no sabe cómo hacer amigos.
―Tienes razón en eso, cariño. Con un demonio sabe él cómo hacer amigos ―Franklyn dijo y levantó el dedo índice para enfatizar las palabras―. Tu simpatía se desperdicia en él. ¿Ves la cicatriz que tiene en la ceja? Apuesto que solía tener un piercing ahí. Quise mostrar interés, sabes, ser un amigo y todo, así que le pregunté y me dijo que me callara. ¡Que cabrón grosero! Como si le hubiera preguntado por qué su nave madre había dejado la tierra sin él.
Inconscientemente, Kurt jugó con el boche de ballena nuevamente, más molesto por las acusaciones de Genius de lo que estaba dispuesto a admitir.
―Sabes, al principio también pensaba que eras un cabrón estirado ―Franklyn se puso una mano en la cadera y dio a Kurt un vistazo―. Pero tengo que admitir que ardes de candente por fuera y azúcar dulce por dentro. Si alguna vez necesitas una mano para lo que sea me alegraría servirte de forma gratuita. Solamente digo. ―Le guiñó el ojo a Kurt y rozó contra él de salida.
Kurt quedó de por congelado por un momento, parpadeando rápidamente para procesar el coqueteo de uno de los modelos más candentes del programa. Finalmente sacudió la cabeza y regresó a su cubículo. Todo el entusiasmo de antes se había desvanecido y no podía dejar de pensar en las acusaciones de Genius. Kurt escribió un rápido mensaje a Isabelle, diciendo, Gracias nuevamente por tu esfuerzo con la columna semanal. Todavía no estoy seguro de si la haré, así que por favor no haga ofertas finales con FH. Gracias.
Mientras reanudaba el trabajo en la tarea, Andrew pasó caminando y por un breve momento las miradas se encontraron. Kurt no sabía en lo que estaba metido Andrew, pero había un brillo muy contento en los ojos de Andrew.
Kurt trabajo en el mono de Rachel por el resto del día y se le unieron Adam y Dana a quienes les encantaba hablar. A diferencia de los otros concursantes, ellos no temían ser espiados, por lo que a Kurt le encantaba estar con ellos y hablar de cosas divertidas mientras trabajaban en sus respectivos diseños. Dana adoraba las corbatas, obviamente, e hizo una con tela escocesa a blanco y negro para ambos modelos. Adam se fue por casuales conjuntos de fin de semana. Ambos estaban sorprendidos por la carga de trabajo de Kurt, ya que trabajar con cuero era difícil.
Cerca de las ocho en punto Rachel llamó para preguntar a Kurt si estaba bien que pasara la noche en casa de Joey.
―Solamente si está realmente bien para ti ―Rachel insistió―. Quiero decir que con todo lo que ha estado pasando últimamente no me gustaría irme sin preguntarte primero si me necesitas.
Kurt lo captó. Rachel no estaba interesada en tener que cuidarlo. Kurt sabía que ella estaba de verdad preocupada por él, pero además sabía que ya no sabía cómo lidiar con él. Ella estaba incómoda con él en casa. Pero se sentiría culpable por simplemente irse y hacer lo suyo, por lo que le pedía permiso para sentirse mejor consigo misma.
―Por supuesto que puedes ir. No me importa estar solo en el apartamento por una noche ―Kurt intentó sonar casual, ya que no quería ser un aguafiestas. Además que no quería dar la impresión de no estar bien y que todavía necesitaba de alguien para cuidarlo. Como sea, no estaba muy emocionado por la perspectiva de tener que pasar la noche a solas.
―¡Genial! ―Rachel pió―. ¡Sabes que puedes llamarme en cualquier momento!
―Lo sé ―Kurt replicó, pero ni loco le marcaría cuando estuviera con Joey.
Las siguientes horas volaron. Estaban cerca de la medianoche y la hora de cierre, cuando Kurt se puso inquieto y nervioso ante el prospecto de estar solo en el apartamento y el pánico poco a poco se deslizó sobre él hasta ocuparle la mente. Se dijo que estaría bien. Su padre lo llamaría a la una en punto y hablarían mientras Kurt hacía su rutina de hidratación y luego caería dormido al instante. No era la gran cosa. Pero ¿por qué el prospecto era tan aterrador?
Consideró llamar a Rachel y pedirle que fuera a casa, pero no podía hacer eso. Incluso consideró llamar a Blaine y pedirle que fuera y pasara la noche, pero al demonio tampoco podía hacer eso.
Observó las manecillas del reloj acercándose al doce y se forzó a respirar profundamente para calmarse. Estaba actuando ridículo.
Adam era uno de los pocos concursantes que se habían quedado hasta la hora del cierre y Kurt salió del edificio con él, charlando ligeramente y escuchando las bromas de Adam, y viéndolo ahogar los bostezos. Hubo un momento cuando llegaron a la esquina de la calle y Adam había girado a la izquierda y Kurt lo había hecho a la derecha para ir al subterráneo―. Buenas noches ―Adam dijo cansadamente―. Te veo mañana.
―Adam ―Kurt dijo rápidamente, sabiendo que estaría solo en el segundo que Adam se fuera.
La idea se le ocurrió que podía pedir a Adam ir al bar de al lado con él, tomar una copa y pasar unas horas más. Pero viendo cuan cansado estaba Adam, la idea cambió a preguntarle si podía pasar la noche con Adam. A Kurt no le importaría ir a casa de Adam. Le gustaba el chico y se sentía cómodo entorno a él. Pero de alguna manera esto podría ser percibido como demasiado rápido. Adam podría malinterpretar las intenciones de Kurt. Sabiendo que Adam estaba enamorada de él, Kurt no quería darle falsas esperanzas. Además, no podía pedirle a alguien dejarle dormir en el sofá con tan poco tiempo. Ni siquiera tenía un cepillo de dientes ni un cambio de ropa.
Adam lo observó atentamente, esperando pacientemente que hablara. Contrajo los hombros para bloquear el viento frío de noviembre.
―No importa ―Kurt dijo con un gesto desdeñoso de la mano―. Buenas noches. Ten un seguro camino a casa.
―Tú también ―Adam dijo, de repente mirándose preocupado―. ¿Seguro que estás bien?
―Sí ―Kurt se encogió de un hombro―. Tan sólo que... Rachel. Las cosas se están poniendo muy serías entre ella y tu amigo Joey. ¿Quién lo habría pensado, eh? Pasan mucho tiempo juntos...
Adam se rio entre dientes y metió la mano por debajo de la gorrita para rascarse la cabeza―. Los dos ciertamente congeniaron de inmediato. A veces dos personas simplemente hacen clic, ¿sabes a lo que me refiero? El amor es algo bastante fascinante.
―Estoy feliz por ella ―Kurt dijo―. Simplemente que... nunca sé cuándo estará en casa.
―Entonces, debes estar contento de tener el lugar para ti solo ―Adam sonrió―. ¿No decías que el ritual nocturno en el baño que ella hace te vuelve loco?
―Cierto ―Kurt murmuró―. Probablemente debería sencillamente disfrutar el estar solo por una noche.
―Mira, de verdad necesito llegar a casa ―Adam dijo con un bostezo―. O de lo contrario me caeré dormido en la calle. Buenas noches, Kurt.
―Buenas noches ―Kurt se quedó ahí un momento más y observó a Adam salir corriendo. Kurt se alzó el cuello del abrigo contra el viento y se apresuró a la entrada del subterráneo.
―Deja de volverte loco, tonto ―se dijo en un murmullo. Estaría bien a solas. Era ridículo temer estar solo.
Sus zapatos dieron los primeros pasos en las escaleras cuando escuchó a alguien gritar su nombre. Kurt se giró al instante, su primer pensamiento es que Adam después de todo volvió corriendo para invitarlo a pasar la noche. Quizás había captado la inquietud de Kurt y le ofrecería lugar en un sofá. Pero mientras Kurt escaneaba la acera Adam no estaba por ningún lado.
―¡Kurt!
Kurt se giró una vez más y notó un auto parado en segunda fila sobre la calle, el conductor saludándolo. Era Andrew. Hizo un gesto para que Kurt se acercara.
Kurt dudó por un segundo, pero entonces sus pies lo llevaron por cuenta propia a través de la calle. Se inclinó en la ventana abierta del conductor.
―Sube ―Andrew dijo en tono amigable.
―Andrew ―Kurt reprendió blandengue, como si dijera, 'sabes que no iría contigo, entonces ¿por qué preguntas?'. Como sea, tan sólo por caminar hacia él, Kurt ya sentía el pánico desvaneciéndose y dando la bienvenida a la calma inundándolo. Andrew era familiar. Kurt podía ser él mismo con Andrew. No había necesidad de esconder sus luchas personales, ni de mantener una fachada feliz y confiada.
―Quiero mostrarte algo ―Andrew lo atrajo―. ¿Por favor?
―¿Qué quieres mostrarme? ―Kurt preguntó.
―Es una sorpresa ―Andrew mostró una sonrisa torcida y rozó sus alargadas rizos oscuros detrás de las orejas―. Vamos, cariño ―Andrew dijo y dio palmadas al asiento del copiloto―. Trabajé muy duro en ello.
Por supuesto, Kurt no confiaba ni un poco en su exnovio, pero Kurt estaba seguro de que podría controlar a Andrew. Las únicas veces que Andrew verdaderamente lo había lastimado eran cuando Kurt lo permitió.
Kurt respiró profundo. Enfrenta tus temores. Las palabras de Isabelle le vinieron a la mente una vez más.
No era necesariamente Andrew de quien Kurt tenía miedo. Era más la manera en Kurt se permitía convertirse cerca de Andrew. Se le ocurrió que era curioso no confiar en sí mismo para estar solo por una noche, pero confiaba que pudiera ser fuerte cerca de Andrew. Que no le permitiría a Andrew hacerle daño. Al final temía más estar a solas que estar con Andrew.
―De acuerdo ―Kurt caminó alrededor del capo y abrió la puerta del copiloto. Se tiró el bolso a los pies y se puso el cinturón de seguridad.
―Vámonos.
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* prenda de ropa de una sola pieza, también conocidos como mamelucos, enterito, enterizo, pelele, etc.
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