Traducción autorizada por DiDiGlee


Capítulo 23 – No Más Mentiras

Blaine estaba parado en el subterráneo con los audífonos puestos, meneándose y zapateando con el pie. Tenía una copia del disco debut de Starchild en el reproductor y le encantó cada segundo del mismo. Difícilmente podía contenerse de bailar ahí mismo. Ya que había escuchado la música ayer por primera vez, estaba incluso más emocionado por la presentación. Ese Elliott Gilbert tenía una increíble voz y Blaine no podía esperar para conocer al chico y verlo actuar en vivo. Había estado escéptico al principio cuando su entrenador, Marcus, había puesto el disco ayer para el primer ensayo.

―Vaya, tiene una asombrosa voz ―todo el mundo había dicho.

―Sí, pero eso está grabado. Quién sabe cómo suene en vivo ―Blaine había permanecido escéptico.

―Confía en mí ―Chandler había dicho con contagioso entusiasmo―. Suena incluso mejor en vivo.

Blaine sonrió para sí, pensando en Chandler. Su amigo era una fuente fidedigna cuando fuera que Blaine necesitara ser animado. Se había quedado durante el ensayo, sentado en el banco por tres horas, nunca viéndose aburrido, ni por un minuto.

En cualquier momento que Marcus les concedía un descanso, Chandler se ponía de pie listo con una toalla y una botella de agua para Blaine.

―Tu novio es realmente genial ―uno de los otros bailarines le había dicho a Blaine―. Desearía que mi novia fuera así de solidaria.

―Él no es mi novio ―Blaine había explicado.

―¿Por qué no? Él es lindo, para ser un chico.

Blaine había estado secretamente de acuerdo. La característica más atractiva de Chandler era la sonrisa. Y el optimismo. Y la manera en que se ruborizaba. Se ruborizaba demasiado cerca de Blaine.

―No tienes que esperarme. Puedo tomar una taxi a casa ―Blaine le había dicho varias veces.

―No me importa en absoluto esperarte ―Chandler había dicho una vez―. Ver a un grupo de chicos bailando y sudando en ropa de gimnasio es un pasatiempo placentero. A veces creo que olvidas que también soy gay. ―Chandler había reído ante la sorpresa de Blaine y la mirada escandalizada―. Caramba, ¿soné espeluznante? No te preocupes, además mantengo mi vida en línea a través de mi iPhone. Estoy bien.

Chandler lo había llevado a los dormitorios y aparcaron frente al edificio por más de una hora, hablando y riendo. Y preocupándose por Kurt. Porque no importaba lo que hiciera Blaine, simplemente no podía olvidar a Kurt.

―Quiero saber lo que Kurt está haciendo ahora ―Blaine se había preguntado, mirando el reloj digital sobre el panel de control.

―¿Por qué no lo llamas? ―Chandler había sugerido―. Estoy seguro de que le gustaría oír acerca de tu ensayo.

―Puedo contarle todo mañana ―Blaine había suspirado―. No necesito molestarlo esta noche.

―Odio cuando ustedes pelean ―Chandler había dicho con un pesado suspiro, y cuando Blaine había comenzado a protestar, rápidamente añadió―. Sé que no están peleando en este momento, pero el que no hablen ni sean amigos cercanos es igual de malo.

―No ha sido decisión mía.

―Creo que estás haciendo esto para castigarlo.

―¿Qué estoy haciendo? ―Blaine había resoplado―. Él me pidió que lo dejara solo.

―Exactamente ―Chandler le había dado una mirada escéptica―. Y ahora estás de mal humor y dándole un trato frío. Cuando en realidad solamente estás esperando que te diga que te extraña.

―Necesito tomar el rumbo de mi propia vida por un tiempo ―Blaine dijo.

―Sí, lo haces ―Chandler afirmó―. Pero ¿por qué el llamar a Kurt para saludar te retiene de vivir tu vida?

Blaine se había sentido indeciso. Pero tras estar recostado en la cama despierto y escuchando a su compañero de dormitorio roncar por una hora, se había hecho un compromiso. No llamaría a Kurt, pero sí a Rachel. Ya había pasado la media noche y ambos deberían estarse preparando para dormir y hablar de los eventos del día. Todo lo que Blaine necesitaba era que Rachel le dijera que Kurt estaba bien.

Había tomado algo de tiempo hasta que Rachel respondió la llamada, lo que hizo a Blaine preguntarse si ya se había dormido. Pero sonaba despierta, si no es que un poco molesta cuando por fin respondió. Blaine había estado impactado cuando supo que Rachel no estaba en casa, sino con Joey.

―Kurt dijo que estaría bien ―Rachel había argumentado.

―Todavía diría que estaba bien si estuviera en llamas ―Blaine había espetado y la hizo sentir culpable para que fuera a casa. Todavía estaba molesto por eso. ¿Cómo podía dejar solo a Kurt?

El sólo pensar en esa ignorancia hacía enojar a Blaine de nuevo. Salió del subterráneo y se dirigió al taller de Fashion Hero, ansioso por ver a Rachel de salida. Se toparon cuando Blaine salió del elevador en la planta de Fashion Hero.

―Rachel, hola ―Blaine dijo, pero antes de que pudiera decir nada más, Rachel le dio una mirada severa.

―Para tu información, Kurt no estaba en casa anoche ―Rachel le soltó. Claramente estaba de mal humor―. No había necesidad de que fuera y lo viera. Pude haberme quedado con Joey.

―¿Qué quieres decir con que no estaba en casa? ―Blaine preguntó, confundido―. ¿Dónde estaba?

―Oh, esa es la parte buena ―Rachel dijo con una mueca burlona―. Él estaba pasando la noche con Adam. No es necesario estar preocupados.

―No, eso no puede ser ―Blaine dijo, confuso y mareado.

―Créeme, es verdad ―Rachel dijo con la misma mueca―. Llegué a casa y lo llamé para saber dónde estaba. Sonaba tan avergonzado como si lo hubiera atrapado en el acto. A penas pudo admitir que estaba con Adam. Dios, estaba tan enojada. Dejé a Josh por nada, simplemente porque me hiciste sentir culpable. La próxima vez que te preocupes por él, vas y llamas a Adam, no a mí.

Rachel lo dejó ahí y Blaine estaba exasperado. Estaba ahí preocupado por Kurt, y Kurt simplemente fue para estar con el mejor chico disponible.

Blaine pisoteó por el largo pasillo hacia la estación de trabajo de Kurt. El coraje de Rachel se le había pegado, le estaba hirviendo en las venas. Se estaba imaginando a Kurt, entrando al departamento de Adam, riendo y sonriéndole, probablemente inclinándose hacia él, tocándole el brazo, el pecho. O probablemente se estuvieron besando al instante en que cerraron la puerta, tropezando por el lugar hacia la recámara, dejando la ropa donde la tiraban en el piso.

Blaine recordó todos los intensos momentos con Kurt la semana pasada, cuan hambriento Kurt había estado por sus besos y caricias. ¿Qué le había hecho pensar que significaba algo para Kurt el estar con él? Cuando obviamente Kurt solamente había querido tener el orgasmo. Amigos con beneficios. Sin involucrar sentimientos. Solamente sexo. Blaine apretó los puños al igual que los dientes, reteniendo las lágrimas de enojo. Todo el tiempo Adam había estado ahí listo, coqueteando con Kurt y siendo de ayuda cuando sea que pudiera. Sí, no habían sido novios, pero no obstante Blaine se sentía traicionado. Todavía se sentía la manera en que el ruborizado cuerpo de Kurt se percibía contra su propia piel desnuda y odiaba pensar que ahora alguien más conseguía estar con Kurt de esa manera.

De alguna manera era incluso peor saber que era Adam. Porque a Blaine le agradaba Adam. Era un chico lo suficientemente agradable y probablemente tenía sentimientos auténticos por Kurt. Sentimientos que Kurt no correspondería. ¿Cómo pudo Kurt darle falsas esperanzas sin pensar en los sentimientos del otro chico? ¿En qué se había convertido Kurt para utilizar a la personas así? Blaine entendía que Kurt estaba en necesidad de terapia, pero ninguna condición mental podría justificar jugar con los corazones de otras personas.

La furia sólo fue alimentada cuando entró al taller y Adam estaba inclinado sobre la pared de su estación de trabajo charlando alegremente con Kurt.

Sin saludar, Blaine tiró el bolso en la esquina de la estación de trabajo de Kurt y cruzó los brazos.

―¿Puedo hablar contigo a solas? ―Blaine dijo, difícilmente conteniendo la furia.

Kurt le dio una mirada confundida, pero se apartó de Adam y ladeó la cabeza atentamente―. Claro. ¿Qué pasa?

Blaine esperó hasta que Adam hubiera regresado a trabajar y estuviera fuera de la distancia audible.

―Rachel me contó que ahora estás con Adam.

Kurt lo miró con cautela―. No, no es así.

―Pero ¿pasaste la noche en su casa? ―Blaine preguntó con esa feroz voz interrogadora.

―Bueno, no estuve en casa anoche ―Kurt admitió, ahora evitando la mirada de Blaine―, pero no es lo que piensas -

―¿Qué pasa con toda esa charla de que no quieres estar en una relación? ―Blaine preguntó enojado―. ¿Ahora de la nada estás con Adam?

―Podrías dejar de sacar conclusiones ―Kurt replicó, ahora también claramente molesto―. No estoy con él.

―Correcto, lo entiendo ―Blaine siseó con voz agresiva y acusadora―. Solamente fue sexo.

Kurt se tambaleó hacia atrás como herido físicamente. Por la mirada de pura mortificación en el rostro de Kurt, Blaine al instante se dio cuenta de que estaba equivocado.

Blaine levantó las manos en un gesto de disculpa y dio un paso hacia Kurt. Fue entonces cuando Kurt atacó y le dio una bofetada en la cara.

Blaine se detuvo, perplejo por el repentino dolor en la mejilla.

Kurt se cubrió la boca por la conmoción y se alejó hasta que golpeó la pared.

Se quedaron de pie con la vista fija por un instante.

―¡Oye! Kurt, ¿necesitas ayuda? ―una voz preocupada gritó. Adam estaba en la división entre su estación de trabajo y la de Kurt, luciendo determinado a brincarla de ser necesario.

Dándose cuenta de que parecía como si estuviera intimidando a Kurt, Blaine retrocedió varios pasos.

―Está bien ―Kurt se las arregló para decirle a Adam, pero antes de que pudieran resolver la situación, los camarógrafos estaban sobre ellos.

―Parece que tenemos una situación aquí ―Marissa, la entrevistadora, dijo al micrófono mientras llegaba apresurada a la escena―. Kurt, ¿qué te hizo golpear a tu modelo? ¿Están teniendo una diferencia de opiniones por la ropa?

―No, no, todo está bien ―Kurt dijo rápidamente―. Tan sólo fue un malentendido -

Pero Marissa no dejaría ir la prometedora historia y los atacó con más preguntas―. ¿Por qué? ¿Qué hiciste? ¿Esto es una pelea de amantes?

Kurt ya no pudo mantener la compostura. Se cubrió el rostro con las manos y corrió a los baños.

Marissa se apoderó de Blaine en su lugar, intentando sacarle algo emocionante. Preguntándole por qué Kurt lo había abofeteado y cuánto había dolido.

―Lo siento, pero es una cuestión personal ―Blaine dijo―. No fue culpa suya. Dije algo estúpido y tenía el derecho de abofetearme. Lo merecía.

―¿Qué le dijiste? ―Marissa solicitó―. ¿Renunciarás al trabajo de modelo por esto?

―No, no, no es nada, de verdad ―Blaine respondió y comenzó a alejarse, rehusándose a dar una respuesta directa. No sabía qué hacer. Decidió deshacerse de las cámaras y dejar el edificio. Quería disculparse con Kurt, pero no sabía si debía seguirlo a los baños o si era mejor dejarlo solo.

Pero no se podía ir sin al menos verificar que Kurt estaba bien.

Blaine encontró a Kurt en el baño de hombros frente al espejo, pasándose por la frente una toalla de papel húmeda.

Únicamente ahora vio lo que Kurt estaba vistiendo. Blaine no lo había notado antes porque estaba demasiado enojado como para pensar con claridad. Ahora el atuendo de Kurt le pareció extraño. A pesar de la declaración sobre únicamente usar colores claros como parte de un nuevo código de vestimenta, Kurt estaba usando ropas oscuras y grises: una playera de cuello alto sin mangas sobre una de seda de manga larga negra, un cinturón negro de cuero con clavos y tacos, y unas botas de combate negras que Blaine nunca antes había visto.

A Blaine no le gustaba ver a Kurt con cuello de tortuga. No solamente le desagradaba el hecho de que Kurt escondía demasiado la perfecta piel de porcelana, sino que le recordaba la época en que Kurt había estado con Andrew y usar cuello de tortuga significaba esconder moretones.

―¿Eso es lo que piensas de mí? ―Kurt tuvo que apartar la mirada de él cuando lo dijo, giró la cabeza completamente―. Que me lanzaría a Adam -

―No, no, Kurt, no lo quise decir así - ―Blaine dijo rápidamente, tropezando con sus propias palabras.

―¡Lo quiste decir! ―La voz de Kurt se quebró y las lágrimas le llenaron los ojos―. Eso fue exactamente lo que quisiste decir.

―Estaba molesto ―Blaine se defendió, pero estaba perdido para una excusa―. Pensaba... Rachel me contó que pasaste la noche con Adam y lo hizo sonar como si...

―Por favor, ya no, Blaine, no ahora ―Kurt rogó e inhaló profundamente para estabilizarse―. Ahora mismo no puedo permitirme llorar. No quiero que las cámaras me graben así.

―Lamento haber inferido cosas ―Blaine respondió en una cruda voz ronca―. No debí haber asumido - ―se calló, sabiendo que nada de lo que dijera podría deshacer el dolor.

Kurt asintió como si considerara perdonarlo.

―Lamento la bofetada ―Kurt dijo al fin―. Fue como si mi mano se moviera sola - una reacción tan estúpidamente femenina. No quería golpearte. En serio, me odio por ello. No solamente porque lo hice frente a todo mundo. Oh, Dios. Marissa lo captó con la cámara, ¿verdad? Mierda. ―Kurt negó con la cabeza y se enganchó los dedos al cabello, maldiciendo en voz baja.

―Kurt- ―Blaine no sabía qué decir, pero necesitaba expresar lo arrepentido que estaba. Extendió la mano para acariciar el brazo de Kurt, pero Kurt lo alejó como temiendo quemarse. Por el lado bueno, Kurt finalmente hizo contacto visual. El dolor en los ojos azules hizo a Blaine querer marchitarse y morir.

―Necesitamos hablar ―Kurt decidió en una voz más serena―. Pero no aquí y no ahora. ¿Podemos hablar esta noche? ¿Por favor? Quiero aclarar todo este malentendido. Por ejemplo, ¿por qué pensaste que andaba acostándome por ahí? ―Kurt rápidamente levantó la mano―. No, no respondas. No ahora. De verdad no puedo lidiar con esto ahora. Pero necesitamos cuanto antes.

―De acuerdo ―Blaine dijo, sonando tan miserable como se sentía―. De todas maneras quiero recoger algunas cosas. Por lo que puedo estar en el apartamento esta noche.

―Bien ―Kurt dijo, bajando la vista a la bolsa de papel en sus manos.

―Supongo que debería irme ―Blaine dijo en voz baja―. O, ¿me necesitas hoy?

―No ―Kurt respondió secamente―. Puedes irte.

―Lo... lo lamento de verdad, Kurt ―Blaine susurró.

―Yo también ―Kurt respondió, mirándose las manos.

Blaine caminó hacia la puerta, preparado en caso de que Kurt lo llamara, pero no lo hizo. Blaine salió por la puerta y se apresuró hacia la salida para evitar más cámaras.

De camino sintió de la nada la presencia detrás hasta que una mano enérgica lo agarró del brazo y lo obligó a detenerse. Blaine se giró para encontrarse cara a cara con Adam. O bueno, cara a pecho. Blaine liberó el brazo del agarré de Adam y levantó la vista.

―¿Qué fue todo eso? ―Adam preguntó, enojado y con desaprobación―. No sé cuál es tu problema con Kurt, pero ¿puedes discutirlo en privado? ¿Tienes que molestarlo con las cámaras grabando? ¿Cuál es el problema? Rachel también ha sido insufrible hoy.

―¿En serio? ―Blaine preguntó tontamente y odiándose todavía más. Una cosa era tener a Rachel siendo un dolor en el trasero sin razón aparente. Blaine sabía que Kurt podía lidiar con esos humores, pero Blaine no debió haberle permitido que le llegara y lo infectara con el mismo enojo irrazonable hacia Kurt.

―Sí ―Adam dijo con los brazos cruzados―. Kurt intentó no mostrarlo, pero puedo ver cuánto le afectó el que Raquel hoy fuera un fastidio con los labios apretados. ¡Y luego apareces tú y lo miras como si hubiera matado a tu mascota!

―No tengo mascota ―Blaine señaló con cuidado.

―Parece como si quisieras arrancarle la cabeza ―Adam subrayó―. Si Kurt no te hubiera abofeteado primero, yo hubiera ido a hacerte recobrar el sentido. El área de trabajo no es lugar para discutir los problemas personales.

―De verdad te preocupas por Kurt ―Blaine observó, con un nudo de calambres en el estómago.

―Sí, así es ―Adam respondió con voz firme―. Al parecer más que sus aclamados amigos.

Blaine dejó pasar el comentario. Hizo señas a Adam para que lo siguiera a una esquina más apartada y habló bajó―. Hay algo que debes saber sobre Kurt.

Adam alzó la mano para impedir cualquier cotilleo―. No necesito rumores sobre Kurt, gracias.

―No, no es eso ―Blaine dejó escapar un suspiro―. Pero dado que tú y Kurt son - ―Blaine no terminó esa oración―. Mira, Kurt es - está en un estado mental muy frágil. Y tan sólo espero que no tomes ventaja de ello. Pero creo que eres un buen chico y él necesita a alguien agradable en su vida.

Adam entrecerró los ojos en obvia confusión―. ¿Y me estás diciendo esto porque?

―Supongo que estarás pasando mucho tiempo con Kurt de ahora en adelante ―Blaine dijo―. Deberías saber que él pasó por mucho el año pasado y ya no debería lidiar con más mierda en su vida.

Adam lentamente negó con la cabeza―. Si Kurt realmente está tan vulnerable como dices, mayor razón para que entienda que lo atacaras de esa manera hoy.

―Lo sé, actúe como un estúpido novio celoso. ―Blaine se sintió avergonzado.

―Probablemente deberías de irte por hoy ―Adam dijo, un poco más bajo.

Blaine asintió―. Ya estoy de salida.


Kurt no sabía cómo pasó el día tras el accidente. Con tan sólo saber que Blaine pensaba que había dormido con alguien más tan poco después de que hubieran intimado toda la semana pasada, lo hacía sentir horrible. Era como si Blaine - y Rachel - pensarán que era un zorrón y odiaba que sus amigos pensarán de esa manera sobre él. Al mismo tiempo de verdad se sentía sucio. No había dormido con nadie, pero era un mentiroso. Había traicionado la confianza de sus amigos al permitir que Andrew volviera a su vida. Aún peor, le había gustado quedarse en el apartamento de Andrew.

Después de la vacilación inicial de entrar al apartamento y el intercambio verbal, Kurt se había sentido seguro. Andrew era como un cachorro que ladraba para llamar la atención de todos, pero que no mordería, que sólo quería rasguñar. Kurt sacudió la cabeza para sacarse esa imagen mental. Ciertamente no se lo daría a Andrew. Pero ahora que había logrado conocer un poco más del hombre, a Kurt no le importaba estar cerca de Andrew en términos cordiales. La oferta de Andrew acerca de quedarse con él era tentadora. Vivir en el corazón de Manhattan era tan conveniente. Podría dormir más y tener más tiempo para ritual matutino. Andrew había preparado café y roles de canela calientes para desayunar. Fue agradable ser mimado para variar en lugar de tener a Rachel gritándole la orden especial del té a las siete de la mañana. Eso podría ser su día a día de nuevo.

―Pero no me voy a mudar con él ―Kurt se dijo severamente. Una cosa era pasar la noche. Pero no podría mantenerlo en secreto si se fuera a mudar con Andrew otra vez―. No más mentiras. ―Toda la comodidad en el mundo no podría compensar por lo mal que se sentía al mentir a sus amigos.

Adam estuvo manteniendo charlas ligeras toda la tarde y Kurt lo apreciaba, porque le mantenía la mente a la deriva del terreno no deseado.

Fue únicamente cuando Adam le preguntó por millonésima ocasión si se encontraba bien, que Kurt le dio una mirada de dolor.

―Blaine te pidió que me vigilaras, ¿verdad? ―Kurt dijo con un suspiro.

―Él es absolutamente el aprensivo, ¿no? ―Adam admitió con una risa―. Sin embargo, se merecía esa bofetada. Espero lo haga despertar y darse cuenta de que tú no le perteneces.

Kurt levantó la vista, desconcertado―. ¿Qué te hace decir eso?

―La manera en que te trata y actúa todo sobreprotector contigo ―Adam se encogió de hombros―. Es fácil de ver que él piensa que eres de su propiedad, y siendo bastante franco, su comportamiento es casi hostigamiento.

Kurt dejó escapar un sonido ahogado―. ¡Blaine no es así! Créeme, he tenido mi parte de hostigadores en mi vida. Blaine no es uno de ellos.

―¿Estás seguro? Quizás ya estás tan acostumbrado al hostigamiento que no notas la diferencia.

Kurt en silencio sacudió la cabeza. No estaba de humor para explicar la ridiculez de suposiciones de Adam. Todavía estaba maravillados con el procesamiento que el lindo y divertido chico británico con gorros ridículos y las camisas de gran tamaño tuviera una opinión sobre un tema tan intenso. Pensaba que Adam no tenía ninguna experiencia propia con el hostigamiento.

―Hablo únicamente por lo que he observado en semanas pasadas ―Adam habló de nuevo―. Le dijiste a Blaine repetidamente que solamente quieres ser su amigo y él simplemente no puede dejarte ir, y sigue empujándote hacia la dirección que él quiere que vayas.

―Adam ―Kurt dijo con otro suspiro de cansancio―. Tú tampoco lidias bien con el rechazo. Sigues pidiéndome una cita, aunque ya he dicho que no.

―Simplemente estoy tentando mi suerte aquí ―Adam respondió―. Te pedí una cita algunas veces y dignamente acepté un no cada vez. Como sea, hablando de citas... ―Adam entrecerró los ojos a Kurt―. Dime, ¿por qué tengo la sensación de que piensa que estamos juntos?

Los ojos de Kurt se ensancharon y se sintió atrapado. ¿Qué tanto le había contado Blaine? ¿Le mencionó que Kurt había aclamado haber pasado la noche con Adam?

No más mentiras, Kurt se dijo. Nunca saldría de este enredo de mentiras si también comenzaba a mentirle a Adam.

Kurt se dejó caer en la silla―. Puede haberles dado a entender a Rachel y Blaine que pasé la noche en tu casa.

Fue turno de Adam para ensanchar la mirada hacia Kurt―. ¿Por qué? ―Adam preguntó, intrigado―. ¿Y por qué no lo hiciste? Ya sabes, puedes quedarte en cualquier momento. Tengo una cama grande. Y también un sofá.

―Es complicado ―Kurt evadió responder.

―Supongo que, ¿no me dirás dónde pasaste realmente la noche? ―Adam inclinó la cabeza.

―Preferiría no hacerlo ―Kurt dijo―. Pero te aseguro que no sucederá de nuevo.

―Muy bien ―Adam se encogió de hombros―. Puedes confiar en mí como cómplice si necesita una excusa fácil de nuevo. También puedo actuar como tu novio, si crees que eso podría ayudar para mantener a tus admiradores a raya.

―No, puedo pedirte eso. ―Kurt sacudió la cabeza ante la inusual oferta.

―Estoy en NYADA, ¿recuerdas? Puedo actuar bastante buen. Y cantar y bailar ―Adam sonrió―. Puedo darte una muestra de mis varios talentos en cualquier momento.

Las facciones de Kurt ablandaron en una sonrisa cálida. Apreciaba la amabilidad de Adam y esa habilidad para aligerar cualquier situación. Además apreciaba que Adam estaba lejos de interrogarlo sobre sus mentiras y el descaro de incluir a Adam en esas mentiras. Era fácil estar con Adam. Kurt no sentía la necesidad de dar explicaciones, o fingir estar mejor de lo que estaba.

―Gracias ―Kurt dijo y por fin exhaló un largo suspiro que había estado conteniendo desde que Blaine había irrumpido en el taller y lo apuntó con el dedo. Esperaba que Blaine mantuviera la promesa y estuviera en el apartamento en la noche, para que pudieran hablar. No más mentiras.


Kurt se fue del taller antes, ya que estaba súper nervioso por ver a Blaine. Necesitaba aclarar las cosas. Todavía no estaba seguro de si quería decirles a sus amigos que se quedó en el apartamento de Andrew, porque odiaba tener que justificarse. Pero odiaba que Blaine pensara que iría y entregaría el corazón a alguien más tan rápidamente, y más aún que entregaría su cuerpo.

Estaba cruzando Central Park de camino al subterráneo. Ya eran más de las once pero la ciudad todavía estaba completamente despierta. Había parejas que paseaban por el parque, tomadas de la mano y observaban las estrellas. Niños y padres patinando sobre hielo y gritando alegremente. Los turistas estaban charlando alegremente sobre los espectáculos de Broadway que acababan de ver. Hacía a Kurt preguntarse cuándo había sido la última vez que había disfrutado el estar en New York.

Se detuvo en la pista de patinaje sobre hielo y se permitió observar por un momento. Sentía que ya nunca se permitía un momento para simplemente detenerse y respirar. Iba a la deriva soñando despierto con atarse los cordones de sus propios patines y golpear el hielo. Para poner al mundo a girar a su propio ritmo.

Le sonó el teléfono. Kurt lo sacó del bolsillo con un suspiro. Era su papá.

―Llamas antes ―Kurt dijo y se quitó un guante para tener un mejor agarre del teléfono.

―Lo siento, ya no pude esperar más luego de tu misterioso anuncio de anoche ―Burt dijo, sonando gruñón. Kurt podía decir que a su padre no le gustaba ser dejado en suspenso―. ¿Todavía estar en el taller?

―No, ya estoy de camino a casa ―Kurt dijo―. Estoy atravesando Central Park, observando a los patinadores. Algunos son bastante buenos. Me hacen pensar que no he estado sobre el hielo en años.

―¿Desde la era de hielo, huh? ―Burt bromeó.

―Me dirijo a casa más temprano, porque estoy a punto de tener una charla seria con Blaine ―Kurt explicó―. Estoy bastante nervioso por ello. Hoy tuvimos una pelea en el taller. Probablemente lo verás pronto en televisión.

―¿Por qué pelean tanto? ―Burt dijo con un profundo suspiro.

―Fue en parte mi culpa, por lo que hice anoche ―Kurt confesó.

―Correcto ―Burt dijo―. ¿Eso es lo que querías contarme?

―Bueno, sí, pero no tiene nada que ver con Blaine. Él simplemente se molestó cuando descubrió lo que hice. Algo así.

Kurt se alejó de la barandilla de la pista, echó una última mirada a la gente que disfrutaba patinar y continuó a través del parque. Ya estaba oscuro y al pasar a través de los destellos de luz de las diversas linternas.

―Ahora, ya no me tengas esperando más ―Burt animó―. ¿Qué dijiste que me contarías esta noche?

No más mentiras. Kurt respiró―. No me juzgues inmediatamente ―Kurt comenzó―. ¿De acuerdo?

―¿Cuándo te he juzgado? ―Burt respondió con un bufido.

―No estaba en casa anoche ―Kurt dijo, sin saber una buena manera de para entrar en ello.

Hubo una pausa de sorpresa al otro lado de la línea. Luego, en una voz más bien tensa―. ¿Dónde estuviste entonces?

―La cuestión es, cuando Rachel me dijo que no estaría en casa, de alguna manera perdí la cabeza ―Kurt explicó―. No quería estar solo. Sentía... temía estar a solas.

―Pero dijiste que ella fue a casa ―Burt lo interrumpió.

―Sabía que ella llegó a casa porque me llamó un minuto luego que tú ―Kurt explicó―. Ella fue a casa, pero yo no estaba.

―Entonces, ¿me mentiste?

―No, no te mentí, simplemente dejé fuera algunos hechos.

―¿Y dónde estabas entonces? ―Burt preguntó con un suspiro de cansancio.

―Fui con Andrew a su apartamento y pasé la noche ahí ―Kurt dijo rápidamente, tal como te quitas un curita, rápido y de prisa―. No te preocupes. No pasó nada.

―¿Te volviste loco? ―Burt bramó a través del altavoz―. ¡No puedes hablar en serio, Kurt! ¿Qué te hizo ir con ese bastardo?

―Me sentía solo y él me invitó, así de simple ―Kurt respondió con un poco de rebelión en la voz―. Sé lo que estoy haciendo, papá. No hay necesidad de que me grites.

―Si hubiera sabido que estabas en ese lugar, habría llamado a la policía y te habría sacado de ahí ―Burt espetó con rabia―. No puedo creer que me mentiste sobre esto.

―No te mentí exactamente ―Kurt se defendió.

―No, no mentiste, pero retorciste la verdad a tu conveniencia, Kurt ―Burt dejó escapar una risa sin humor―. Lo hiciste a propósito. ¡Sabías la manera en que reaccionaría si me decías que estabas con él! Lo hiciste a propósito.

―Mira, no sucedió nada ―Kurt intentó calmar así padre―. Fue realmente agradable. Pude ver un lado de Andrew que no conocía y compartió algo muy personal conmigo. Él fue todo dulce y cariñoso.

―Me alegra escuchar que se comportó como un ser humano civil para variar ―Burt gruñó―. Eso no cambia el hecho de que te lastimó en el pasado. O, ¿lo has olvidado? ¡Dios, únicamente han sido unos meses, Kurt!

―Lo sé ―Kurt respondió―. Pero Andrew tan sólo necesitaba a alguien que confiara en él para cambiar. Creo que quiero ser su amigo y ayudarlo a convertirse en una mejor persona.

―Hay terapeutas para esa clase de ayuda ―Burt gruñó―. No te sientas obligado a estar ahí para él simplemente porque te hace sentir lástima por él.

―No es lástima ―Kurt dijo―. De alguna manera me siento responsable. Él no es un abusador, era yo haciendo que se pusiera así. A veces siento que soy el malo. Después de todo, es mi culpa que ahora tenga un expediente penal.

―No lo defiendas ―Burt gruñó―. No me debes nada. Él tiene lo que se merece. Dios lo sabe, ese chico me costó muchas noches en vela. No empieces con él de nuevo.

―Él es una persona, papá ―Kurt dijo―. Merece una oportunidad. ―Con el creciente enojo e impaciencia el ritmo de Kurt se aceleró hasta que casi corría por el parque.

Burt dejó escapar una sonrisa sin humor―. ¿Cómo puedes siquiera creer en lo que dice? Este chico se deshizo de las oportunidades en el momento en que te levantó la mano. Incluso si está arrepentido, incluso si de verdad quiere ser una mejor persona, él no merece que lo ayudes. Estás desperdiciando tu tiempo con él, Kurt.

―¿Cómo va a cambiar si nadie le muestra algo de compasión y comprensión? ―Kurt exclamó―. Ya hice lo mismo con David Karofsky una vez y -

―Deja de comparar a ese hombre con Dave Karofsky. Ya fue suficientemente malo lo que Dave te hizo, él todavía era un chico lo que no hacen sus acciones más excusable. Este tipo es un adulto que deliberadamente usó la violencia y el poder para oprimirte. Incluso aunque aclamara como defensa que tú lo provocaste, eso no es excusa para nada de lo que te hizo. ¿O ya has olvidado por qué fuiste con la policía?

―No, y él tampoco lo ha olvidado. Él sabe que tiene demostrar su valía conmigo y ya no intentará nada.

―¿Por qué estamos teniendo está conversación? ―Burt preguntó con enojo―. En realidad no estás considerando volver con él, ¿verdad?

―No ―Kurt respondió―. No lo sé. No estoy diciendo que sienta algo por él. Tan sólo digo que fue agradable no tener que levantarse tan temprano y tomar el subterráneo. Me recordó lo mucho que extraño en tiempo adicional en las mañanas desde que me mudé. No tenía que lidiar con el mal humor mañero de Rachel y que me dé órdenes. Tú no sabes lo que es viajar en el subterráneo todos los días, papá. Hay demasiadas personas, tosidos y estornudos. Me cubro la boca con mi bufanda para no contagiarme. La casa de Andrew está más cerca de todo. Tan sólo necesitaría diez minutos para llegar a casa -

―Ese lugar no es tu casa ―Burt dijo airadamente―. No importa lo conveniente que sería vivir con él, preferiría darte dinero para rentar en la ciudad que permitirte volver con él.

―Te lo estoy diciendo, Andrew no es -

―No me importa lo que pienses de él, Kurt ―Burt espetó―. No te quiero cerca de él. ¡No puedo creer lo estúpido que eres para incluso hablarle, sin mencionar el ir a su casa! Y de ahora en adelante te prohíbo pasar tiempo con él otra vez. ¡Juro por Dios que no le permitiré que se meta contigo otra vez!

―Esto no es para nada sobre Andrew ―Kurt resopló en respuesta al arrebato de su padre―. Quieres controlarme. Todavía me tratas como a un niño. Noticia de última hora, papá, soy un adulto. Sí, he cometido errores y tomado malas decisiones, pero estoy intentando madurar y hacer lo correcto. Yo no abandono a las personas. Por la razón que sea, Andrew confía en mí. Dijo que todavía me ama, incluso si no le correspondo -

―¿Te estás escuchando? ―Burt intervino―. Si estás pensando que pasar tiempo con ese imbécil lo está cambiando, entonces eres incluso más niño aún de lo que se te antoja pensar de ti mismo. Eso es simplemente estúpido, Kurt. ¿Quieres salir lastimado?

―¡Únicamente me apoyas mientras estás de acuerdo con mis decisiones! ―Kurt dijo acusadoramente. Su voz se hizo muy aguda y la odiaba―. He tenido suficiente de esto, papá. Ya no quiero responder tus preguntas. No te debo explicación de nada. Estoy bien -

―¡Estás muy lejos de estar bien! ―Burt contraatacó―. No sé lo que has estado haciendo, Kurt, y no estoy de acuerdo con tu deseo infantil de ayudar a Andrew. Este hombre no es igual a Dave Karofsky que creció e se arregló contigo. ¿Cómo puedes ser tan estúpido para pensar que - ?

Kurt le colgó a su padre sin despedirse, ya no podía escuchar más. Dio un vistazo pero estaba solo. Se apresuró y con enojo pateó una piedra a través de la acera. El sonido del tráfico y tumulto de gente incrementaba mientras llegaba a la calle. Pero en lugar de dirigirse a la entrada del subterráneo, Kurt se metió las manos a los bolsillos y dio algunas respiraciones profundas para calmarse. Levantó la vista al cielo nocturno, contando los segundos hasta que el teléfono volvió a timbrar. Sabía que debía tomar la llamaba si él no quería alejarse de su padre. Así que se tragó las lágrimas que estaban formándose en su garganta y respondió.

―¡No me vuelvas a colgar, Kurt! ―Burt dijo con firmeza, difícilmente manteniendo la calma.

―Le cuelgo a las personas que me gritan ―Kurt gruñó en respuesta, intentando mantener la voz bajo control.

―Entiendo que te molesta lo que dije. Pero, ¿qué quieres que diga, Kurt? No quiero que ayudes a ese chico que abusó de ti y te golpeó, porque francamente, no pienso que se merezca una segunda oportunidad.

―Quiero creer que él puede cambiar. Que alguien como él puede cambiar.

―¿Y eso que probaría? ―Burt preguntó desafiantemente―. Por supuesto, estaría feliz de escuchar que Andrew finalmente desarrolló una conciencia culpable y se arrepiente de lo que te hizo. Pero no voy a apostar por ello.

―Tan sólo estoy intentando - ―la voz de Kurt se rompió y dejó de caminar, recuperando el aliento y parpadeando para quitarse las lágrimas―. Estoy tratando tanto empeño hacer lo correcto con todo el mundo. Lastimé a todos a mí alrededor. Blaine. Rachel. Andrew. Pero ellos también me lastimaron. Y podría simplemente decirles, A la mierda todos, y vivir mi vida sin ellos. O podría tragarme mi orgullo e intentar hacer enmiendas y perdonarlos, y esperar que me perdonen. Y el que vengas por esto y me digas que no sirve -

―Mira, no apruebo todo lo que haces y tengo permitido decirlo ―Burt dijo ahora con voz suave―. Creo que estás cometiendo un error si te acercas a Andrew de nuevo, es todo lo que estoy diciendo.

―Pero necesito que estés de mi lado ―Kurt dijo en voz baja, parpadeando las lágrimas, y de la nada se sintió nuevamente como ese chico de ocho años, en desesperada necesidad por la aprobación de su padre―. No puedo tener en mi contra -

―¡Kurt! ―Burt también se escuchó a punto de llorar―. Siempre estoy contigo, colega. ¿No lo ves? Tu seguridad es mi principal prioridad.

―Lo que estoy haciendo no solamente es por mi seguridad ―Kurt dijo―. Siento que si vigilo a Andrew, ya no va a lastimar a nadie más.

―No es tu trabajo asegurarte de que Andrew se comporte ―Burt dejó escapar un suspiro―. Claro que no quiero que él no lastime a nadie más. Pero en realidad no me importa nadie más que tú, hijo. Andrew es una mala influencia para ti. Saber que está cerca de ti todos los días en el taller, me enferma.

―Él no está cerca todos los días. No lo estuvo hoy ―Kurt dijo en una voz hueca―. Él todavía tiene otro trabajo. Y tiene que hacer servicio comunitario.

―Bien ―Burt intentó sonar calmado―. Es bueno saber eso. Mira, hay demasiados tipos de adiciones, Kurt. No solamente hay drogas o alcohol. Algunas personas son adictas al... dolor y abuso, y pensar que tú... que esto le está pasando a mi chico...

―Estoy trabajando en mis problemas, papá ―Kurt dijo―. ¿Preferirías tenerme encerrado de alguna instalación que me dejara arreglarlo por mi cuenta?

―Nunca dije que te metería en una instalación. Simplemente me sentiría mejor si estuvieras en terapia.

―Lo estaré tan pronto como Isabelle encuentre a alguien para mí ―Kurt le aseguró―. Por el momento necesito sentirme útil. Necesito ayudar a alguien. Necesito creer que las personas pueden cambiar, que yo puedo cambiar.

―No necesito que cambies, chico. Tan sólo necesitas... necesitas encontrarte a ti mismo de nuevo.

Kurt miró al reloj―. Mierda. En este momento tengo que coger mi tren. Blaine me está esperando.

―¿Qué hay entre ustedes otra vez? ―Burt dijo con un suspiro―. ¿Blaine sabe que te quedaste con Andrew anoche? ¿Es por eso que pelearon?

―No exactamente ―Kurt dijo evasivamente―. Mira, estoy nervioso por hablar con Blaine. Te haré saber mañana cómo fue.

―Espera, una cosa más ―Burt dijo rápidamente.

―¿Qué? ―Kurt preguntó, ya corriendo por la calle.

―Te amo, hijo, y no puedo esperar para volverte a ver pronto.

Kurt sonrió y se ajustó la bufanda mientras se apresuraba por las escaleras del subterráneo―. También te amo, papá.


¡Gracias por leer!


Gracias por leer. Gracias por comentar. Gracias por sus favorite/follow.