Traducción autorizada por DiDiGlee


Capítulo 26 – Exprésate

―¿Quién es esa? ―Adam dijo con un asentimiento hacia la entrada donde había un poco de conmoción.

Kurt levantó la vista del asiento a la pequeña división entre su área de trabajo y la de Adam, siguiendo la mirada de Adam. Habían desarrollado un hábito al trabajar de cerca y charlar mientras cosían las ropas. Kurt disfrutaba la voz de su compañero y las graciosas historias que Adam se sacaba de la manga. Era fácil escucharlo, no autocomplaciente y exigente de su público como Rachel.

Peggy, la chica de la multitud que siempre llevaba un prendedor, había detenido al extraño en la puerta quien ahora le mostraba una identificación y le daba a Peggy un importante gesto con los ojos como si no podía ser molestada con protocolos de seguridad.

―Ni idea ―Kurt respondió, estirando el cuello con curiosidad. No tenían muchos visitantes en el área de trabajo. Si ocurría que una celebridad los visitaba, siempre eran presentados con un gran espectáculo.

La joven mujer caminó por los pasillos con grandes zancadas, las pesadas botas haciendo un ruido sordo en el suelo mientras buscaba en los alrededores a alguien. Tenía largo cabello oscuro, gafas de montura negra y eran más grandes que el cuerpo. Claramente, no estaba en el mundo de la moda. Llevaba holgados pantalones vaqueros y una sudadera con capucha y cremallera, debajo un chaleco inflado forrado de piel. El redondo rostro era severo y asesino.

―Oh cielos ―Adam murmuró―. A quién sea que busque, está en grave peligro.

Kurt sonrió de lado, pero de inmediato dejó caer la sonrisa cuando la visitante giró en dirección a ellos. Se agarró el sombrero negro en el que estaba trabajando como un escudo.

―Aquí viene ―Adam murmuró y Kurt se preparó para el impacto.

―Hola ―la mujer de cabello oscuro se detuvo a poca distancia frente la puerta abatible de Kurt. Colocó los codos sobre la división a la altura del pecho y estaba a punto de decir algo más cuando sus ojos enfocaron el sombrero en las manos de Kurt y dejó escapar un resoplido―. ¿Lentejuelas? ¿En serio?

Kurt frunció el ceño―. ¿Y quién es usted para tener una opinión experta en la manera en que adorno mis accesorios?

―Jesús, no saques las garras ―la mujer respondió―. Soy Melanie, y admito que no soy una experta en temas de moda, pero la lentejuela en un sombrero se ve demasiado gay.

―Entonces, afortunadamente no está en el jurado ―Kurt respondió con una amplia falsa sonrisa. Kurt se dio cuenta que independientemente de la descuidada de vestir, tenía una habilidad especial para el maquillaje ya que el suyo estaba perfectamente hecho. Usaba labial rojo y sombra de ojos oscura, haciendo que los ojos se vieran fieros.

―¿En qué podemos ayudarte, Melanie? ―Adam preguntó antes de que una guerra aconteciera.

―Estoy buscando a Emmett ―la joven mujer dijo―. Dicen que está por aquí en algún lugar.

―Aquí no hay ningún Emmett ―Kurt dijo―. Al menos no que yo sepa. Tal vez alguien del equipo se llame así.

―No, él es uno de los concursantes del programa ―Melanie dijo y añadió rodando los ojos―. Aunque, el idiota va con otro nombre. Olvidé cual era. Algo parecido a Fabuloso o Veme Soy El Mejor.

―¿Está hablando de Genius? ―Adam preguntó.

―Sí, ese es el nombre.

Kurt intercambió una mirada con Adam―. ¿El nombre real es Emmett? ¿En serio?

―Sí, ¿tiene algún problema con ello? ―La mujer preguntó frunciéndole el ceño.

―No, en absoluto ―Kurt dijo rápidamente―. Simplemente que es un nombre tan ordinario y él no es para nada ordinario.

―Sí, bueno, le gusta hacer un espectáculo de sí mismo. ―Se encogió de hombros.

―¿Cómo lo conoce? ―Adam preguntó.

―Soy su hermana.

―¿De verdad? ―Adam preguntó, aparentemente sorprendido por saber que Genius tenía familia. Había supuesto que el infierno simplemente lo había escupido al mundo.

¿Usted es su hermana? ―Kurt preguntó, claramente desconcertado, ya que Melanie no se parecía para nada a Genius. Genius era alto y esbelto mientras que ella era alta pero no tan esbelta.

―Somos mellizos, ¿no se nota? ―Melanie entrecerró los ojos en dirección a ellos―. Bah, no lo somos, tan sólo bromeaba. Pero tuvimos los mismos padres, impactante, lo sé.

―Lo siento, simplemente es que no sabíamos que él tenía una hermana ―Adam dijo rápidamente―. O familia. En absoluto.

―Él es casi como un extraterrestre ―Kurt se encogió de hombros.

―Completamente ―Melanie afirmó rodando un ojo.

―Aunque, ya sabía que tenía una hermana ―Kurt dijo platicador mientras asimilaba la apariencia de Melanie―. Mencionó que su hermana era anoréxica. Me disculpo si esto es demasiado personal, pero ¿estaba hablando de usted o tiene otra hermana?

Melanie le arqueó una ceja―. ¿Luzco como si fuera anoréxica? Si tengo un desorden alimenticio es que como demasiado. Soy una comedora ansiosa, y es culpa de Emmett el que ganara algo de peso. Por cierto, solamente somos él y yo. No más hermanos, gracias a Dios.

―Entonces, ¿por qué diría algo como eso? ―Kurt dijo, preguntándose en qué otra cosa había mentido Genius―. Hablamos de ello, porque él estaba preocupado de que yo pudiera ser anoréxico, que no lo soy, pero parecía saber un montón del tema.

Querido ―Melanie en el mismo tono condescendiente que Genius ocupaba cuando usaba ese término particular de cariño―. ¿Alguna vez has visto a mi hermano? ¿Qué crees tú, por qué sabe tanto del tema?

Kurt la miró, confundido. ¿Estaba implicando que Genius solía ser anoréxico?

―Tan sólo muéstrame dónde está para que pueda matarlo ―Melanie dijo, mirando nuevamente los alrededores.

―¿Por qué quiere matar a su hermano? ―Adam preguntó.

―Perdimos contacto cuando se fue a Francia ―explicó―. Vi el promocional para este programa en televisión y no podía creerlo. Ese pequeño bribón ni siquiera se molestó en decirme que volvió al país mucho antes de que estuviera en el programa de televisión.

―El programa es muy estresante ―Kurt se encontró diciendo en defensa de Genius―. Estoy seguro de que está demasiado ocupado como para contratarla.

―Eso es mentira ―Melanie respondió―. Pero es algo agradable que lo defiendas. Seguramente eso no había pasado antes.

―Su lugar está allá atrás ―Adam apuntó al final del pasillo.

―Genial, gracias ―Melanie dijo y de la nada, agarró el brazo de Kurt―. Tú vienes conmigo. No me quiero perder.

―Uhm, no creo que me deba meter en asuntos familiares.

―Estás usando lentejuela en un sombrero ―Melanie decretó―. Estás más cercano al estado mental de mi hermano que yo.

Mientras Kurt caminaba junto a ella, sintió que no era tan dura como parecía, sino más ansiosa por ver a su hermano―. Entonces, ¿cuándo fue la última vez que vio a su hermano?

―Hace casi dos años ―Melanie dijo.

―¿De verdad no se han visto en dos años? ―Kurt exclamó.

―Sí, bueno, cuando Em fue a Francia para ese niñero cortó con todas sus redes sociales. Ya no pude contactarlo por Facebook ni correo, ni siquiera por teléfono. Él quería desparecer.

―¿Niñero? ―Kurt preguntó, en conmoción―. Nos contó que tuvo una pasantía en Elle, París.

―¿Eso dijo? ―Melanie se encogió de hombros―. No sé lo que hizo en París todo este tiempo, pero comenzó con él siendo un fabuloso niñero para unos mocosos de familia rica.

―¿Cómo? ―Kurt arqueó las cejas. En realidad, no podía imaginar a Genius cuidando niños.

Se acercaron al lugar de trabajo de Genius, y Kurt se percató de que su compañero trabajaba con los audífonos puestos, escuchando música. Melanie entró en el campo de visión de su hermano y Genius se echó hacia atrás con una mirada de total desconcierto en el rostro, seguido por un segundo de alivio alegre por verla que fue rápidamente reemplazado por confusión y recelosa irritación. Se volvió a poner los audífonos.

―Mel, ¿qué demonios estás haciendo aquí? ―gritó, y no sonaba feliz de verla.

―¡Vine a matarte, idiota! ―Melanie respondió antes de jalarlo en un abrazo rompe huesos que parecía bastante afectivo a pesar de su molesto quejar.

―¿Qué quieres? ―Genius la apartó―. ¡No puedes simplemente entrar aquí! ¿Cómo supiste dónde encontrarme?

―Vi ese extraño promocional en la televisión y me subí en el vuelo más próximo tan sólo para verte ―Melanie bramó―. ¡Más te vale también estar feliz de verme!

―Si viniste a pedirme perdón, debiste ahorrarte el tiempo y dinero ―Genius respondió fríamente.

―¿Qué te hice para pedirte perdón? ―Melanie volvió a estallar―. ¡Más te vale que te empieces a disculpar tú por desaparecer de esa manera!

Los ojos de Kurt se ensancharon ante ese intercambio y se agarró del cuello, intentando hacerse invisible mientras de preguntaba el tipo de drama en el que se había metido―. Debería dejarlos a solas ―Kurt murmuró, dándose la vuelta.

―No, tú te quedas ―Melanie agarró el brazo de Kurt―. Estoy demasiado tentada a matarlo si no hay testigos.

Genius cruzó los brazos frente al pecho mientras la voz se le volvía muy fría y entrecortada―. Lárgate, Melanie. Y deja de maltrata a mis compañeros.

―Eres muy malo, Emmett ―Melanie exclamó―. Entiendo que no quieres ningún contacto con tu mamá y papá, pero ¿por qué tienes que apartarme también?

―Tampoco me defendiste, jamás ―Genius la acusó fríamente―. Siempre permitiste que pasara, como si yo no te importara.

Melanie lo miró fijamente, por primera vez desde que entró se vio impotente y pérdida por las palabras. Kurt todavía quería marcharse sigilosamente, pero al mismo tiempo se moría por saber de lo que Genius estaba hablando, aunque sonaba extremadamente personal. La manera en que Melanie fue callada por las palabras del hermano comunicaba que ella sabía exactamente de lo que él estaba hablando.

―Lo siento, pero quiero dejar mi pasado atrás ―Genius continuó en un tono más bajo―, y eso te incluye a ti.

―Soy tu hermana, no tu pasado ―Melanie respondió con una mueca―. No sabes cómo están las cosas en casa.

―Claro que lo sé ―Genius contrarrestó―. Por eso me fui.

Genius sostuvo los brazos cruzados sobre el pecho, como si estuviera intentando protegerse del frío viento. O como para dejar fuera a todo mundo. Era una postura con la que Kurt estaba familiarizado.

―Me refiero a desde que te fuiste ―Melanie detalló―. ¡Por lo que sabíamos podrías haber estado muerto y ni siquiera lo sabríamos! Te extraño, Em, y odio el no hablar contigo.

―Genius, ten compasión ―Kurt intervino, sintiendo simpatía por Melanie―. Se trata de tu hermana.

―Santo cielo ―Melanie le dio a Kurt una mirada horrorizada―. Suena muy ridículo cuando alguien te llama así, Em. ¿Cómo se te ocurrió un nombre artístico tan estúpido como Genius?

―Irónicamente, Genius no es un nombre tan estúpido si en realidad eres un genio ―Kurt respondió en defensa de su compañero―. Tu hermano es asombroso, así que deja de hablar mal de él. Si eres así de negativa para todo puedo ver la razón por la que él te callaría.

Melanie enarcó una ceja―. ¡Mira! ¿De verdad hiciste un amigo, Emmett?

Kurt le dio una mirada de reojo a Genius e intentó comprar el nombre dado de su compañero con la persona que conocía. Definitivamente le tomaría algo de tiempo acostumbrarse a ese nombre.

―Claro que tengo amigos ―Genius gruño a su hermana―. Y este fabuloso compañero resulta ser mi mejor amigo, ¿cierto, Kurt?

Kurt simplemente lo miró atónito.

―Kurt escribe una columna de moda y me ofrecí como su beta ―Genius continuó―. Lo que significa que hago toda la edición y doy toda la retroalimentación necesaria antes de que se publique, ¿cierto?

Kurt ladeó la cabeza, contemplativo. ¿Genius le estaba ofreciendo ser su editor? Había querido pedirle eso a Chandler, pero Chandler simplemente adoraría todo lo que Kurt escribiera, sin embargo, Kurt necesitaba a alguien que le diera retroalimentación constructiva antes de que le diera el escrito a Isabelle.

―Completamente cierto ―Kurt se acercó y golpeó el hombre de Genius con el propio, de una manera amigable―. ¡Somos mejores amigos de por vida! ¡De hecho, G no sabría qué hacer sin mí!

Melanie los observó escépticamente. Esa escrutinadora mirada le dio escalofríos a Kurt. Ella tenía los mismos penetrantes ojos azules y testarudez del hermano. Melanie era una persona intimidante, no únicamente por el comportamiento sino también por la apariencia. No podía ser más ahora que su hermano, quizás tres o cuatro pulgadas, pero ella era mucho más grande.

―Es bueno saber que tienes un amigo, Em ―finalmente dijo―. Espero que se cuiden mutuamente, así no necesitaré preocuparme.

―Preferiría preocuparme por ¿cómo llegaste aquí? ―Genius se desahogó―. Pensé que había seguridad en este maldito lugar. Me enferma que dejen entrar a cualquiera.

Melanie se encogió de hombros―. Mostré mi identificación y les dije que había una emergencia familiar y que eras demasiado estúpido como para recibir la llamada.

―Debieron llamarme en lugar de permitirte deambular por aquí ―Genius argumentó, y dio un codazo a Kurt―. Creo que debemos hablar con el personal una vez que el programa se comience a grabar y los admiradores quieran entrar.

Kurt arqueó las cejas. ¿Los admiradores?

―Por cierto, ¿quién te maquila, Em? Es demasiado. ―Melanie criticó.

―Se llamaestilo personal ―Genius rodó los ojos.

―Tu estilo personal apesta ―Melanie respondió secamente―. Yo soy una artista del maquillaje ―le contó a Kurt―. También hago arte corporal. ¿Es curioso, pero algo en tu rostro me hace querer transformarte en una tortuga, sabes, igual que Morla The Ancient One? ¿Estarías disponible para una sesión? Todavía necesito extraordinarias imágenes para mi portafolio.

Kurt dejó de reírse. En su lugar, cruzó los brazos frente al pecho y le frunció el ceño.

―Solamente lo hace por diversión, nada profesional ―Genius explicó, como si algo fuera menos importante si solamente era practicado como un pasatiempo―. Y aparentemente tiene mucho tiempo libre si es capaz de memorizar nombres de antiguas películas infantiles y hacer embarazosos comentarios de personajes ficticios.

―Como si tu fueras un gran modista con tu costura aleatoria de parches y lo llamas arte ―Melanie replicó rodando los ojos―. Nada de eso estará en las tiendas. Si quieres hacerlo profesionalmente, deberías trabajar en algo lindo que a las personas en realidad les guste.

―Primero que nada ―Genius alzó una mano―, no tienes no idea de en lo que he estado trabajando en los últimos dos años, así que trágate tus insustanciales aseveraciones. Segundo, el arte no se supone que se vea agradable, se supone que te haga sentir algo.

Kurt le dio una mirada a su nuevo mejor amigo falso. Le gustó esa ingeniosa observación. Estaba de acuerdo con que las creaciones de Genius estaban lejos de ser convenientes para la venta masiva. Ninguno de los conjuntos llegaría a las tiendas. Sin embargo, los diseños eran fascinantes, inspirador y completamente nuevos, por lo que Kurt admiraba a su compañero.

―Creo que deberías irte ahora ―Genius le dijo a su hermana―. Antes de los camarógrafos te vean y hagan una sentimental historia de reencuentro con esto.

―No me voy sin que me des tu número de teléfono y dirección, y prometas seguir en contacto ―Melanie dirigió una dura negociación.

―Bien ―Genius le arrojó el teléfono y ella tecleó su número y se marcó. El gigante bolso sonó con una alegre melodía.

Los ojos de Genius se ensancharon horrorizados―. ¡Apágalo, es embarazoso! ―le dijo, mortificado por ese tipo de música.

―¿Qué? ―Melanie se encogió de hombros―. Son los Rascal Flatts. ¡Me encantan! Life is a highway, I wanna ride it all night long ―cantó a la par de la canción.

Genius rápidamente le arrebató el teléfono y pinchó en el botón de finalizar llamada.

Melanie enarcó una ceja―. Sí, como si tus elecciones musicales fueran mejores.

Kurt escuchó y miró a su compañero con un nuevo interés―. ¿Te gustan los musicales?

―No ―Genius le dio una mirada a su hermana―. Solamente me gusta un musical. No estoy interesado en estúpidas canciones alegres de musicales.

―Recuerdo cuando tú- ―Melanie comenzó, pero fue interrumpida por su hermano.

―Oye, mira, tu cariño llegó ―Genius le dio un codazo al costado de Kurt. Kurt levantó la vista para ver a Blaine entrar y el corazón le dio un vuelco, justo como cada vez que veis a Blaine. ¿Cuándo dejaría de hacer eso? ¿Y por qué Blaine siempre lucía extraordinariamente apuesto? No era justo.

―¿Quién es ese? ―Melanie preguntó, dándose la vuelta para también darle una curiosa mirada a Blaine.

―Es su ex ―Genius explicó―. Al que todavía desea, pero es demasiado gallina como para reclamarlo. De hecho, apoya que el ex esté saliendo con su mejor amigo.

Kurt al instante se paralizó, el rostro inexpresivo. No fue solamente el impacto de que Genius lo supiera y mencionara tan casualmente. Fue el escucharlo decir en voz ahora lo que dolió más. Oírlo de esa manera lo hacía más real, y más patético.

Melanie le dio a Kurt una mirada de incredulidad―. ¿Por qué haces eso? Ten un poco de respeto por ti mismo.

Kurt mantuvo el gesto neutro. ¿Qué opción tenía? Si quería permanecer como amigo de Blaine y Chandler tenía que aceptar el hecho de que se atraían mutuamente y apoyarlos.

―Es bueno ver que hacen frente común como verdaderos hermanos ―Kurt respondió―. De todas maneras, ¿cómo sabes toda esa información privada sobre mí, G?

―¿Por qué no habría de saberlo? ―Melanie inquirió―. Creí que eran ¿mejores amigos?

―Únicamente nos conocemos desde hace un mes. Es mi mejor amigo en el taller ―Kurt explicó―, pero eso no quiere decir que comparto mis más grandes secretos con él. Todavía tengo otros dos mejores amigos: mi compañera de piso Rachel y mi viejo amigo por mensaje, ahora un aliado sobreviviente en New York, Chandler.

―Vaya, tantosmejores amigos ―Melanie comentó en voz de burla―. ¿Cuál está saliendo con tu exnovio?

―¿Parece que él besaría a una chica? ―Kurt hizo un gesto hacia Blaine, y entonces rápidamente dio marcha atrás―. Muy bien, besó a Rachel antes, pero eso fue simplemente una fase. Ahora tiene una relación con mi amigo Chandler. Y no puedo creer que les esté contando todo esto. ―Kurt se cruzó de brazos. Había algo con respecto a Melanie que lo hacía sentir a la defensiva y hablaba demasiado.

―¿Alguna vez has tenido novio, Em? ―Melanie se volvió para interrogar a su hermano.

―¿Te importaría irte? ―Genius dijo, enojándose―. Estás arruinando mi vibra, y necesito terminar esto hoy.

―Entonces nada de novios ―Melanie dio un gruñido―. Dime, ¿sigues escuchando la banda sonora de Rent como siempre?

Genius simplemente le dio una mirada.

Melanie asintió como si tuviera todas las respuestas de la vida―. Eso pensé. Encontremos y hablemos, Em. No te dejaré escabullirte otra vez. ―Apuntó entre su hermano y Kurt―. Por cierto, ustedes dos podrían fácilmente vivir en the Swamps of Sadness. Sonrían un poco, ¿qué los retiene?

―No es fácil estar sonriendo cuando nos atosigas con preguntas cotilla ―Genius argumentó.

―Muy bien, tan sólo una última pregunta y me iré ―Melanie retó a su hermano.

―¿Qué quieres?

―¿Aquí todos sin gais? ―Melanie preguntó, dando una mirada al lugar.

Kurt ahogó una risa. Era una pregunta legitima.

―No, en realidad, ese chico no lo es ―Kurt respondió cuando Howard pasaba por ahí con botas vaqueras.

Melanie frunció los labios en admiración―. Ah, puedo verlo. Es candente.

―¡No, no lo es! ―Genius exclamó horrorizado.

―La barba es ―Melanie argumentó.

―¡Eso no es barba, es falsa!

Melanie simplemente se rio de eso. Halo a su hermano en otro fuerte abrazo, antes de despedirse agitando la mano―. ¡Tengo una cita con la estatua de la libertad! ¡Llámame esta noche!

―Ella es todo un personaje ―Kurt dijo luego que Melanie se marchó, las pesadas botas resonaron por todo el pasillo.

―Gracias por cubrirme ―Genius dijo en una voz cansada y se pellizcó el puente de la nariz.

―¿Por qué le mentiste a tu hermana diciéndole que somos mejores amigos?

―Porque ella se preocupa demasiado. Si supiera que no tengo ni un amigo en la ciudad, definitivamente me sacaría de aquí. Por eso rompí mis lazos con ella cuando me fui a Francia, no podía tenerla cuidándome constantemente y bombardeándome con correos electrónicos.

―Por lo que preferiste preocuparla sin que fuera capaz de molestarte con ello ―Kurt se burló―. Eso es bastante mezquino.

―No sabes lo que es tener a un miembro de la familia preguntándote todo el tiempo si estás aquí. Ella necesita continuar con su vida y dejar de involucrarse en la mía. Lo que más odio es que nunca ame defendió cuando la necesitaba, pero luego me abrazaba para tranquilizar la consciencia y odio ser abrazado.

―Sé de lo que estás hablando ―Kurt dijo con simpatía―. También mi papá se preocupa constantemente por mí. Supongo que le he dado suficientes razones últimamente, por lo que es mi responsabilidad asegurarme de decirle que estoy bien.

―¿Él sabe que eres gay? ―Genius preguntó, con la voz curiosa y atrevida al mismo tiempo.

―Por supuesto que sí ―Kurt respondió, desconcertado por la pregunta hasta que recordó que no todos tenían un gran padre como él―. ¿Y tus padres? ¿Saben lo tuyo?

―Mírame, sería muy difícil obviarlo ―Genius respondió con un bufido.

Kurt ladeó la cabeza, inseguro de qué hacer con esa respuesta―. Entonces, ¿qué pasó contigo y tus padres?

―No nos vayamos a lo personal, ¿de acuerdo? ―Genius alzó una mano―. Tan sólo hemos sido mejores amigos por cinco minutos.

―Muy bien ―Kurt acordó, y añadió, tan sólo para saborear el sonido en la lengua―. Emmett. ―Se sentía extraño decir ese nombre en alto. Obviamente, Genius estaba de acuerdo, porque inmediatamente se encogió al escuchar a Kurt usar su nombre real.

―¡Oh, no! Tú no, repito, tú no vas a llamarme por mi nombre ―Genius gritó, mortificado.

―¿Por qué no? ―Kurt preguntó, desconcertado por la fuerte reacción de su compañero.

―Porque esa persona ya no existe.

―No puedes seguir con el nombre de Genius por el resto de tu vida ―Kurt dijo.

―Claro que puedo. No quiero que mi marca sea Emmett Arnold Holzinger. Siempre he odiado mi nombre.

―Es un nombre decente ―Kurt argumentó―. No te avergüences de quién eres.

―Estoy todo menos avergonzado de quien soy, Astuto ―Genius replicó en esa pedante voz que solía usar cuando se sentía desafiado―. Por eso quiero distanciarme del nombre de mi familia.

―Lo siento ―Kurt dijo, entristecido al darse cuenta que la situación familiar de su compañero no era una afortunada―. No sé lo que pasó entre ustedes, pero dos años de separación parecen demasiado tiempo para replantearse las cosas. Estoy seguro de que a tus padres les encantaría verte y tener la oportunidad de hacer enmiendas.

―Algunas cosas no se pueden enmendar ―Genius respondió fríamente―. Y ya terminé de hablar sobre mi familia si no te importa.

―Muy bien ―Kurt retrocedió, respetando los límites―. Como sea, si algunas sientes que quieres hablar con alguien, quiero que sepas que puedes confiar en mí. Prometo que mis labios estarán sellados sobre esto.

―No te sientas especial ―Genius se mofó―. Para el final de la semana todo mundo lo sabes de todas maneras. Estoy planeando hacer un espectáculo muy revelador. No estoy seguro de cómo será recibido, pero siento debo hacerlo ahora o nunca.

―No tienes que compartir cosas personales con todo el mundo ―Kurt le recordó―. No se lo debes a nadie tan sólo por estar en la televisión.

―Muchas gracias, ¿qué haría si no te tuviera para decírmelo? ―Genius dijo sarcásticamente y con una mirada que hubiera enorgullecido a su hermana―. Normalmente soy una persona muy secreta. Me gusta mantener mi privacidad, porque no quiero la ayuda ni lástima de nadie. Pero si he aprendido algo en las últimas semanas del programa, es que ya no hay tal cosa como la privacidad para nosotros. Una vez que empiezas a compartir un poco de ti, las personas quieren verlo todo. Quieren que te expreses, ya que eres único y exótico, y algo que ellos lo ven muy seguido. Y ya sea que empieces a mentir sobre ti mismo, o reconozcas la oportunidad y comiences a usar el programa como una plataforma para compartir un mensaje que es importante para ti.

―¿Como cuál? ―Kurt preguntó. Hasta ahora únicamente había estado enloqueciendo al saber que el programa comenzaría a emitirse la próxima semana. Se había preocupado demasiado en la manera que sería recibido por la audiencia que no había pensado en las posibilidades que tal reconocimiento y fama ofrecía.

―Primero necesito comunicar al mundo que ese nudo de Windsor está tan pasado ―Genius dijo con un giro de muñeca―. La gente debería saber cómo atar un nudo Eldredge o, al menos, el Merovingian.

Kurt sonrió alegremente ante eso―. Mientras que no usen en su lugar el nudo Trinity. Es tan predecible.

―Gracias ―Genius exclamó, feliz que de alguien compartiera su idea―. Es como admitir que estás dispuesto para un trío, cuando en realidad eres simplemente un zoquete que cree que las personas te amarían por usar una corbata de manera diferente.

Kurt sonrió con suficiencia―. Entonces, ¿ese es tu mensaje?

―Ese ―Genius confirmó―, y quiero dar una dedicatoria a Trevor Project. Es una organización enojado en la prevención de suicidios, especialmente en los chicos LGBTQ. Acabo de escuchar sobre ellos recientemente gracias a un amigo en línea, y lo revisé cuando me di cuenta que necesitaba una causa para poder apoyar.

―Mi amigo Chandler también es un simpatizante.

―Quiero mostrarle al mundo que puedo alzar la voz por otras personas y la mejor manera que conozco de hacerlo es mostrar la penosa familia que tengo. No todos los horribles detalles, tan sólo una idea general.

―Lamento escuchar que pasaste tiempos difíciles mientras crecías.

Genius simplemente se encogió de hombros―. Melanie siempre se preocupa de que estoy solo. Ella no entiende que soy un solitario por elección. Sin embargo, las últimas semanas en el programa me han hecho reconsiderarlo. No estoy seguro de querer conservar la manera en que he vivido mi vida hasta ahora. Me acostumbre a alejar a las personas. Únicamente empeoró en París. Todos ahí solamente están interesados en sí mismos y luego de un tiempo adopté esa actitud.

―Bueno, uno tiene que ser implacable para ser exitoso ―Kurt dijo con simpatía.

―Tengo que admitir que estaba muy celoso cuando nos conocimos.

―¿De qué estabas celoso? ―Kurt preguntó incrédulamente.

―De la manera en que haces amigos tan fácilmente. Todo mundo te quiere.

―¡Para nada! ―Kurt exclamó―. Tuve momentos difíciles para encajar.

―Simplemente porque hablé mal de ti ―Genius admitió con un encogimiento de hombros―. Fue fácil encontrar trapos sucios sobre ti, con Andrew y todo.

―Entonces, ¿estás jugando sucio para acabar con la competición? ―Kurt pregunto reprobatoriamente, recordando lo que Andrew le había dicho de Genius.

―No lo tomes personal, pero te odié al momento en que te vi.

―¿Cómo puedo no tomármelo personal? ―El corazón de Kurt se le hundió. Era una extraña sensación el tener a alguien diciendo que te odia. Kurt podía manejarlo si un hostigador homofóbico le gritaba cosas hirientes. Pero sentía que no le había hecho nada a Genius para merecer ser odiado.

Genius se encogió de hombros―. Tal vez fue por la manera en que Andrew estaba encima de ti. Se suponía fuera mentor de todos nosotros, pero era obvio que te favorecía.

―Necesitamos hablar sobre Andrew ―Kurt dijo con un suspiro―. Él está intentando liarnos. Por ejemplo, la columna. Te mintió sobre eso. Deberías saber que, si va a proponerte algo, tan sólo es para fastidiarme. No puedes confiar en él.

―No estoy interesado en él ―Genius replicó con un gruñido―. ¿Crees que querría salir con tus deshechos?

―Tan sólo estoy intentando prevenirte ―Kurt recalcó―. Él puede ser muy encantador si quiere algo. Pero creo que quiere ponernos en contra el uno del otro.

―Confía en mí, si te odio es por elección propia. ―Genius se apartó de los ojos con un soplido un mechón de cabello―. Y de todos modos tengo que cambiar mi estrategia. Ser fabuloso ya no basta.

―¿Qué tienes en mente entonces?

―No puedo contártelo ati ―Genius gruñó―. ¡Todavía eres mi competencia! ―Y con eso las persianas volvieron a caer.

Kurt negó lentamente con la cabeza―. Supongo que debería irme y revisar a mi cariño ―Kurt dijo, estirando el cuello para observar a Blaine charlando con Adam―. Al que todavía deseo, como has notado. ¿Cómo lo sabías?

―Por favor, K, las paredes tienen oídos. Además, soy muy observador y no fue difícil pasar por alto que estaban uno encima del otro la semana pasada. Me aseguré de mantenerme alejado de la sección de cachemira, porque sé que has estado haciendo lo obsceno ahí. Por cierto, buena elección. Mucho más perverso que la mezclilla o cuero.

Kurt no pudo evitar ruborizarse. Eso era tan vergonzoso y simplemente esperaba que Genius fuera el único en notarlo.

―Y ahora tu mejor amigo y exnovio del que todavía estás enamorado y lo crees que es simplemente genial, porque ahora ya note necesitan ―Genius continuó con una voz socarrona―. Por ejemplo, si algo te llegara a pasar, nadie te extrañaría tanto, porque ellos se tienen mutuamente. ¿Ese es tu gran plan? Porque sería fabulosamente conveniente que lo lograras antes de mañana para que así no tenga que preocuparme de que le robes la atención a mi espectáculo.

Kurt estaba atónito. Por un momento Kurt había pensado que él y Genius compartían algo, que en realidad podían ser amigos. Pero el momento había sido pasajero y Genius estaba de vuelta en modo competitivo y ególatra, preocupándose por nada más que el éxito propio. ¿De qué se había tratado toda la conversación amigable? ¿Después de todo Andrew tenía razón? ¿Genius tan sólo se le estaba acercando, porque consideraba a Kurt el enemigo?

¿Y qué pasaba con toda esa platica sobre el suicidio? ¿Le estaba diciendo a Kurt que se suicidara, que se quitara del camino de Genius?

―No te emociones tanto ante el prospecto de muerte ―Kurt se burló―. Ahora entiendo la razón por la que no tienes amigos. Eres un asco como amigo.

Con una enojada sacudida de cabeza, Kurt se fue.


Volvió a la estación de trabajo en donde Blaine y Adam tenían una amigable charla, demasiado agradable para el gusto de Kurt. No sabía por qué se sentía inquieto cuando debería estar contento de que los chicos se llevaran bien. Pero había un ligero dolor en el corazón de Kurt, temeroso de que Blaine se llevaría a otro amigo.

―Oye, ¿de qué se trataba todo eso? ―Adam preguntó señalando en dirección a Genius.

―Ni preguntes ―Kurt resopló―. Aparentemente toda la familia está loca.

―Me doy cuenta ―Adam respondió con una sonrisa.

Kurt pasó la mano sobre el flequillo y le dio a Blaine una sonrisa tensa―. Lo siento, ha sido un día estresante. ¿Cómo estás?

―Estoy genial ―Blaine respondió con un encogimiento de hombros―. En realidad, siento que he encontrado mi propósito, ya sabes, con las clases de baile. No me he apasionado por algo en bastante tiempo.

―Me alegro por ti ―Kurt respondió cálidamente. Era muy lindo oír a Blaine efusivo sobre algo.

―Oh, esto, es para ti ―Blaine había comprado un emparedado y se lo ofreció a a Kurt.

―No necesitas traerme comida, Blaine ―Kurt dijo un poquito rudo, rápidamente bajando el emparedado para que nadie lo viera. Avergonzaba a Kurt el que su amigo le trajera comida. Eso le recordó la promesa a su padre, que se cuidaría y comería apropiadamente. Una promesa que a veces simplemente olvidaba mantener. Sin embargo, no quería que las cámaras transformaran esto en una historia de desorden alimenticio.

―Apenas comes algo, Kurt ―Blaine dijo, claramente preocupado.

―Sí, bueno, tengo que competir con todos los modelos a mi alrededor. Incluyéndote. No tengo tiempo para hacer ejercicio y ponerme en forma.

―No tienes que competir con nadie ―Blaine dijo con una risa entredientes―. Luces fantástico.

―Estaré en televisión, Blaine. Las cámaras siempre agregan algo, me voy a ver rechoncho.

―Oh, ¿en serio, Kurt? ―Adam se inclinó nuevamente sobre la división―. No te verías rechoncho incluso si usaras un suéter noruego de lana con renos. Además, ya escuché a tu barriga gruñir durante todo el camino para acá y no querrás ser grabado con el estómago gruñendo, ¿verdad? ―Adam le guiñó el ojo con una encantadora sonrisa de las suyas.

―Tienes razón ―Kurt por fin se rindió―. Voy a comer después, ¿de acuerdo?

Blaine agradeció con un gesto de la cabeza a Adam por la ayuda. Intentó no ofenderse por el hecho de que Kurt se rehusó a hacer lo que Blaine le pedía, pero sí hizo lo que Adam sugirió. El resultado era lo que importaba.

―Me alegra que pudieras llegar a la prueba final ―Kurt le dio a Blaine el mono de cuero negro―. Hoy terminé tu conjunto.

―Estoy emocionado ―Blaine dijo con una amplia sonrisa―. Este conjunto es mi favorito hasta ahora.

―El mío también ―Kurt correspondió a la sonrisa―. Intentaré negociar para que lo conserves y -

De repente Kurt levantó la vista y siguió la mirada de Blaine. Los camarógrafos se acercaron. Al instante toda la postura de Kurt cambió. Enderezó la postura, modelando una falsa y dulce sonrisa en el rostro y agarró una pieza de tela azul como si estuviera ocupado comprobando la calidad.

Melissa, la rubia que ya había hecho varias entrevistas, se detuvo en la estación de Kurt―. Y aquí estamos con Kurt. Hola, ¿cómo va el progreso?

―Me va bien ―Kurt dijo―. Todo va de acuerdo al plan.

―¿Sin ataques de pánico al último momento? Mañana es el gran espectáculo ―le recordó.

―Estoy preparado ―Kurt respondió―. Tendré todo listo a tiempo. No habrá ningún colapso que reportar por aquí.

―Bien por ti ―Melissa dijo―. Pero aburrido para los televidentes.

Ella continuó y la postura de Kurt se hundió. Se volvió a sentar.

―Te ves mucho más a gusto cuando las cámaras no están en tu cara ―Blaine observó.

―Por supuesto ―Kurt murmuró―. Puedo concentrarme en el trabajo que hago en lugar de intentar dar una buena impresión.

―Eso suena a que actúas ―Blaine dijo―. No le estás mostrando a la audiencia tu verdadero rostro.

―¿¡Por qué lo haría!? ―Kurt respondió, un poco molesto.

―Porque quieres que se enamoren de ti.

Kurt simplemente dejó escapar una malhumorada sonrisa.

―¿Por qué te estás riendo?

―No soy bueno con eso, nada de eso ―Kurt dijo―. Luego veo a Genius y está tan preparado y confiado y temerario. Desearía poder ser más como él.

―¿Qué? ¿Esconderte tras una máscara? ―Blaine preguntó con una mueca.

―Eso es lo que estoy haciendo ahora, ¿no? Únicamente que no uso maquillaje.

―No deberías compararte con otras personas todo el tiempo ―Blaine aconsejó―. Sé que es una competición, pero ya has llegado muy lejos. ¿Eso no te da confianza? Eres realmente bueno en lo que estás haciendo, Kurt.

―Gracias ―Kurt respondió, pero permaneció dudoso. No le había dicho a Blaine sobre las sospechas de que el éxito hasta ahora había sido cosa de Andrew.

―Entonces, ¿todo está bien? ¿No más sabotaje? ―Blaine preguntó―. Todavía pienso que deberías haber reportado el incidente a alguien.

―Todo está bien ―Kurt dijo encogiéndose de hombros―. A decir verdad, si no hubiera pasado, no habría improvisado los pantalones. Ahora creo que están mucho mejor. ¿Cómo se sienten?

―Aprobados, ahora puedo moverme mucho más fácil ―Blaine admitió―. Son realmente cómodos e impresionantes al mismo tiempo.

―De te ven bien ―Kurt observó con una pizca de autorrealización.

Blaine volvió a la partición para volver a ponerse su ropa.

―Entonces, ¿tienes tiempo para platicar? ―Kurt preguntó―. Acabo de terminar tu sombrero esta noche, y es algo aburrido.

―Lo siento, no puedo quedarme ―Blaine arrugando el rostro excusándose―. Chandler me va a llevar a mi práctica de baile.

―Vaya, de verdad pasan cada minuto libre juntos ―Kurt dijo animadamente―. ¿Ya han estado en una cita propiamente dicha?

Blaine inmediatamente se tensó―. No ―respondió.

―Bueno, es viernes, deberías salir con él esta noche ―Kurt sugirió animosamente―. Hay un lugar italiano por el que él ha estado emocionado, deberías llevarlo ahí.

―Kurt ―Blaine dijo, claramente incómodo―. No tenemos que hablar sobre Chandler si te incomoda.

―No seas tonto, ¿por qué debería incomodarme? ―Kurt descartó la idea. No quería que Blaine pensara que ya no podía hablar libremente cerca de Kurt―. Tan sólo asegúrate de vestir algo rojo oscuro, es tu color, y un corbatín. Eres más encantador con un corbatín. A Chandler le va a encantar.

―No tienes que darme consejos para citas ―Blaine dejó escapar un suspiró frustrado.

―Lo siento ―Kurt dijo, levantando la vista cuando Blaine se dirigió a la mesa de trabajo―. Pensé que eso era lo que los amigos hacen.

―Supongo ―Blaine se encogió de hombros, evitando los ojos de Kurt.

Kurt sintió un repentino cambio en el humor de Blaine―. ¿Qué pasa? ―Kurt respondió, de repente sintiéndose ansioso.

―Nada ―Blaine dijo rápidamente, y Kurt sabía que era una mentira. Blaine siempre había sido un mal mentiroso.

―Blaine, te dije que estoy feliz por ti y Chandler ―Kurt dijo en voz baja―. No tienes que sentirte mal por ello.

Blaine le dio una extraña mirada que Kurt no pudo leer―. ¿Dije algo mal? ―Kurt preguntó, odiando el silencio.

―No, no es eso ―Blaine respondió, pareciendo que estaba a punto de gritar―. Lo siento, pero tengo que irme. Te veo mañana en el programa ―Blaine dijo, agarrando su abrigo y bolso, como si estuviera con prisa.

―Nos vemos ―Kurt respondió, observando a Blaine irse antes de volver a bajar la mirada a sus manos. Se le ocurrió que Blaine estaba huyendo de él, no importaba lo que Kurt hiciera, apoyara la nueva relación de Blaine o no.

Lentamente se puso de pie y colgó el conjunto de Blaine, pasando las manos sobre el cuero, intentando no dejar que las emociones lo colmaran.

Parte de él se sentía bien con ser amigo de Blaine y que éste estuviera con Chandler. Le daba algo de tiempo a Kurt. Podía disfrutar la presencia de Blaine sin sentir la obligación o responsabilidad por la felicidad de Blaine.

Al mismo tiempo, Kurt estaba consciente de que todavía amaba a Blaine y el corazón lo anhelaba, pero por el momento no podía lidiar con los sentimientos. Quizás cuando se volviera a sentir bien consigo mismo, podría comenzar a lidiar con el desconsuelo de perder a Blaine por otro chico. Sin embargo, había otra parte de sí que ocasionalmente miraría, preguntándose si realmente estaba preparado para perder a Blaine por alguien más, y si Blaine querría volver con él, una vez que volviera a estar listo para una relación. ¿Cuándo estaría listo?

Kurt ahogó la pequeña voz temerosa dentro de su cabeza y se concentró en estar contento de que las cosas estuvieran como estaban. Pero, ¿por qué se sentía tan mal?

¿Genius tenía razón? ¿Se estaba distanciando de los que quería para preparase y desaparecer de sus vidas? ¿De esto se trataba todo su extraño comportamiento de últimamente? Respondiéndole a si padre. Peleando con Rachel. Arrojando a Blaine a los brazos de Chandler.

Que tonta idea. ¿Y qué sabría Genius sobre los sentimientos de alguien? Él ni siquiera vivía en el mundo real. Rechazando a su familia, su propio nombre.

Kurt se dio cuenta que necesitaba dejar de idolatrar a Genius o, para el caso, a cualquier otro. Él era su propio héroe.

Sin embargo, todo se sentía mal.

Se estaba haciendo tarde Kurt se frustraba más y más. Las prendas estaban terminadas, pero sentía que algo seguía faltando.

Kurt soltó el sombrero negro en el escritorio, sin preocuparse por la pequeña caja de las lentejuelas negras volcándose y dispersándose sobre la mesa.

Le dio una mirada al traje de cuero de Blaine colgado en el gancho. Había trabajado tanto para que fuera perfecto y se había convertido en una obra maestra. Estaba diseñado para ajustarse a las curvas y músculos del cuerpo de Blaine. No había nadie más que conociera cada pulgada del cuerpo de Blaine como Kurt, y aun así sentía que no sabía nada acerca de Blaine. Tan sólo sabía que amaba a Blaine en ese perfectamente ajustado mono de cuero. También adoraba a Blaine en un traje azul oscuro. Le encantaba en pantalones de mezclilla y en pantalones deportivos. Corbatas con nudos regulares Windsor y corbatines de los colores del arcoíris. No importaba lo que Blaine vistiera. Ni la cantidad de gel que se aplicaba en el cabello. No importaba nada, porque Blaine ya no era suyo para amarlo.

Eso estaba mal. Todo estaba mal.

Kurt apretó la tela entre sus manos, amalgamándolo en los puños mientras intentaba respirar para calmarse. Pero no funcionó. Sentía un ataque de pánico sobrecogiéndolo, e hizo lo segundo mejor que podía para distraerse y desviar el enojo.

Desgarró la tela.

Sintió un extraño apaciguamiento al sentir la tela desgarrarse y el horrible sonido de ello con su fuerza. Él no creía en destruir las cosas, pero justo ahora le dio una extraña sensación.

Era tan fácil rasgar éstas telas, al igual que era fácil destruirte la vida en segundos.

―Todo está mal ―se murmuró para sí, mirando en la distancia―. Todo está tan mal.

Todo en su vida no era lo que se suponía fuera. Las peleas innecesarias con su padre. La sensación de sus amigos siendo indiferentes con él. El que todavía tenía dificultades para confiar en Blaine o cualquiera. ¿Todo estaba solamente en su cabeza? ¿Creaba problemas de la nada? ¿Estaba siendo excesivamente cauto donde debería simplemente confiar en las personas que lo rodeaban?

―Mal, mal, mal ―murmuró mientras sus manos desgarraban la tela frenéticamente. ¿Alguna vez volvería a sentir que las cosas estaban bien de nuevo?

―Oye, ¿qué estás haciendo? ―Adam se le aproximó con las manos levantadas y una expresión de horror en los rasgos.

Kurt bajó la mirada al desastre que había hecho y se dejó caer en la silla―. Todo está mal. ―No estaba hablando de la temática o moda en general. Hablaba de su vida―. ¡Me he quedado sin idea para hace lo correcto!

―Oye ―Adam dijo en voz baja, extendiendo el brazo y frotó el brazo de Kurt―. Simplemente respira.

―¡Estoy respirando! ―Kurt espetó, parpadeó para deshacerse de las lágrimas que estaban por derramarse.

―De acuerdo ―Adam dijo despacio y cuidadosamente le quitó la tela del firme agarre de Kurt―. No sé qué este mal, pero simplemente descansa ―Adam aconsejó―. Se tienen las mejores ideas en la noche. De todos modos, así es conmigo.

―No quiero irme a casa ―Kurt dijo, secándose los ojos con la seguridad de que el cuerpo de Adam bloqueaba la vista a todos―. Si me voy a casa desearía quedarme aquí para trabajar un poco más.

―Entonces toma un descanso ―Adam dijo, así de simple―. Vamos, baila conmigo.

―¿Qué? ―Kurt dejó escapar una risa sorpresiva―. ¿En serio?

En respuesta, Adam hizo una reverencia y comenzó a bailar solo mientras tarareaba en animoso tono.

―¿Qué estás haciendo? ―Kurt preguntó, sintiéndose avergonzado.

―Se le llama bailar, deberías darle una oportunidad ―Adam sonrió con suficiencia y le extendió una mano a Kurt―. Cualquier cosa que ahora te sofoque, suéltalo.

Kurt dio a la mano ofrecida una mirada escéptica―. No con una audiencia ―Kurt se resistió.

―Entonces tendré que hacerlo solo ―Adam se balanceó en el lugar, los brazos levantados, sosteniendo a una pareja imaginaria.

―Eres ridículo ―Kurt dijo con una sonrisa.

―Y tú estás estresado ―Adam le guiñó un ojo―. Me doy cuenta, porque has usado la misma ropa dos veces esta semana.

―¿Sí? ―Kurt replicó horrorizado―. Dios, así es, ¿verdad?

―Baila conmigo ―Adam sugirió con una sonrisa animosa.

Kurt hizo una mueca―. Definitivamente no.

―¿Por qué no? Es tan fácil. Permíteme mostrarte. ―Colocó el iPod sobre la mesa y le subió el volumen, poniendo una canción con la que Kurt no estaba familiarizado. Todos en el lugar se giraron para ver lo que ocurría.

Adam le hizo una reverencia a Kurt y le ofreció la mano, intentando atraer a Kurt, pero Kurt negó rápidamente con la cabeza. Había pasado mucho tiempo desde que bailó frente a personas.

Adam le dio una sonrisa resplandeciente mientras comenzaba a cantar animosa y ruidosamente,

"Is it sinful if you're blue to cheer up the place?

What is wrong with dressing up in satin and lace?

Get some earrings, some mascara, heels and a fan.

Pretty soon you will start to feel a different man."

Pronto la producción y otros concursantes observaron lo que ocurría mientras Adam cantaba la letra de su musical favorito. Kurt lo observaba con creciente afecto y un innegable movimiento en el pie. No pudo evitar mecerse al ritmo. La presentación de Adam era absolutamente divertida. Él era un buen bailarín, luciendo la experiencia teatral y educación en NYADA.

"What the hell's wrong with expressing yourself?

Being who you want to be?

Will anybody die if you put on a dress?

Who the hell cares if your blushers a mess?"

La sonrisa de Kurt le invadió el rostro. Le dio a Adam una curiosa mirada. ¿Había elegido esa canción a propósito? Cuales fueran las intenciones de Adam, el mensaje llegó. ¿A quién le importaba? Si Kurt quería bailar, debería hacerlo. Como si Adam hubiera sentido el cambio de humor de Kurt, de repente tomó la mano de Kurt y lo llevó a bailar, dándole vueltas y acercándolo de nuevo. Los ojos de Kurt deambularon por un crucial segundo, mirando a la audiencia y vacilante, pero Adam chasqueó la lengua―. Tan sólo mírame a mí ―murmuró y le sostuvo la mirada a Kurt, dándole una electrificante sonrisa―. Ves, es fácil.

Kurt ya no lo resistió y siguió la guía de Adam. Adam le dio un sorpresivo asentimiento mientras Kurt se adaptaba naturalmente a los movimientos. Bailar con las chicas del club Glee le había dado suficiente practica para ser bueno en el baile de salón, y darle a su padre y a Finn lecciones de baile había preparado a Kurt para dominar la parte femenina de la ecuación. Como resultado, los movimientos de Kurt eran gráciles incluso hacia atrás. Ayudaba el que Adam fuera un buen guía y no tropezarse consigo mismo igual que Finn. Guiaba a Kurt con confianza y perfecto control del cuerpo. Kurt podía decir que Adam también estaba asombrado por sus habilidades, mientras los ojos le brillaban con alegría a la par continuaba cantando la letra,

"Who the hell is it you try to impress?

All you have to do is learn to care less

What the hell is wrong with expressing yourself?

For trying to be free."

Kurt no pudo evitar sonreír como un idiota. Waltzing como en una película antigua con Adam guiando, un fuerte brazo alrededor de la cintura de Kurt y la otra mano sosteniendo la de Kurt en un fuerte agarre, todo esto se sentía asombroso. Kurt no hizo mucho ejercicio esos días, por lo que pronto estuvo sin aliento, no obstante, era una buena sensación. Estimulante y divertida. Ni siquiera le importaba que el equipo y concursantes se hubieran reunido para mirarlos. Él quería que vieran.

Para la última línea y nota alta Adam soltó a Kurt. Adam hizo una pose, los brazos ampliamente abiertos y elevados en el aire mientras se hincaba en una rodilla.

"Everyone is different

It's the natural state

It's the facts, it's plain to see

The world's grey enough without making it worse

What we need is in-div-id-ual-ity!"

Kurt volvió a ponerse de pie y aplaudió. Al igual que todos los demás. Adam hizo una gran reverencia antes de hacer un gesto hacia Kurt, también dándole algo de crédito.

―Esa canción es realmente linda ―Kurt admitió.

―En realidad, esa va a ser mi espectáculo para mañana ―Adam confió―. Me agradó un poco más teatral. Adoré tremendamente tu parte de Sweeney Todd de la semana pasada. Eso fue lo que me inspiró. Así que hice una falda escocesa, y Duncan va a hacer algunos pasos de baile. ¡Será muy divertido!

―Suena maravilloso ―Kurt dijo en voz baja.

Todavía se sentía vacío y decaído. Todavía odiaba su vida y sus pérdidas. Pero por el momento había una sonrisa genuina en su rostro que no estaba ahí antes y el corazón le estaba latiendo un poco más rápido, y deseó poder seguir bailando con Adam durante toda la noche.

Mientras Kurt regresaba a su estación de trabajo, se dio cuenta que Andrew y Genius estaban juntando las cabezas. Parecía que apuntaban en su dirección, dejando a Kurt con una sensación inquieta. Se alegró cuando el reloj dio la medianoche y que pudiera irse a casa y meterse a la cama. Mañana sería un gran día.


Canciones en este capítulo:

Billy Elliot the Musical – Expressing Yourself


Gracias a todos por sus amables comentarios y mensajes. Definitivamente me han animado. Lamento que me tomó mucho para publicar este capítulo.

Un gran agradecimiento a mi querida amiga SonofLuffy por toda la ayuda. Y un atrasado Feliz Año Nuevo a todos. :)


No soy mucho de dar excusas, lo único es que volví para continuar con la historia. En principio planeo actualizar dos veces por semana, les avisaré de cualquier cambio. Gracias por la paciencia.

Gracias por leer. Gracias por comentar. Gracias por sus favorite/follow.