Traducción autorizada por DiDiGlee


Capítulo 27 – Lo Que Hacen Los Amigos

Blaine tenía que irse. Todavía faltaba una hora antes de que Chandler lo recogiera, pero Blaine no podía estar ni un minuto más en la estación de trabajo de Fashion Hero. Se sentía estúpido, celoso, desolado.

Pensaba que eso hacían los amigos.

Blaine se pasó las manos por el cabello, haciendo un desastre con sus rizos. Pensó que podría hacerlo, pero era tan difícil el tan sólo ser amigo de Kurt y verlo todos los días.

Todo el desastre lo hacía querer gritar, pero había gente en la calle y no podía simplemente empezar a gritar como un maníaco. Por lo que hizo lo único seguro que podía permitirse para expresar la frustración en público: llamó a Rachel por teléfono.

―¡Tan sólo para hacerte saber, que tu plan apesta! ―Blaine gritó al teléfono en el segundo en que Rachel respondió.

―¿De qué estás hablando? ―Rachel preguntó, confusa.

―Kurt no está celoso. Incluso me está dando consejos para citas. Me dice a donde debería llevar a Chandler y lo que debería ponerme, y lo mucho que le gusta a Chandler cuando uso corbatines.

―Ay, ¿en serio? ―Rachel susurró, aparentemente perdiendo el punto totalmente―. Eso es tan lindo. Quiere asegurarse de que Chandler y tú tengan una historia exitosa.

―No es lindo, Rachel ―Blaine rodó los ojos―. Es decir, supongo que lo es, pero no es la manera en que pensé que sería.

―Bueno, ¿qué es lo que pensaste? Me refiero a que Kurt te dijo repetidamente que no tiene cabeza para tener una relación con nadie en este momento y yo te dije que avanzaras, Blaine.

―Fuiste tú la que le dijo a Kurt que yo estaba saliendo con Chandler para poner celoso a Kurt, ¿recuerdas?

―Quizás no lo hice para que Kurt viera que te está perdiendo ―Rachel respondió con suficiencia―. Tal vez lo hice para que por fin lo superes.

Blaine negó en silencio con la cabeza, levantando la vista al cielo, orando por paciencia, porque de verdad quería ahorcarla ahora mismo.

Distraído por el sinsentido de Rachel, Blaine dio un paso para cruzar la calle. Al siguiente segundo hubo un fuerte pitido y el chirrido de frenos. Por un segundo que se prolongó como una eternidad Blaine observó el frente de un taxi amarillo viniendo hacia él antes de que su cuerpo fuera capaz de reaccionar y retroceder justo a tiempo para evitar ser golpeado. El conductor le tocó un poco más el claxon furiosamente y le pintó el dedo antes de continuar conduciendo.

Blaine se detuvo con la mano apretada en la correa de su maletín justo sobre su corazón y el aliento atrapado en la garganta. Caramba, eso había estado cerca. Se echó para atrás estupefacto un poco más para alejarse de la transitada calle.

El corazón no le dejó de latir mientras procesaba lo que acababa de pasar.

Dio un vistazo a los rostros de personas a su alrededor. Nadie se percataba de su presencia ni del hecho que casi había sido golpeado por un auto. Imaginó la escena en su entorno en caso de que hubiera sido golpeado. Los mismos rostros a su alrededor estarían bostezando o tomando fotografías con el móvil. ¿Quién llamaría a la ambulancia? ¿Quién iría para ayudarlo a ponerse de pie o tranquilizarlo si estaba malherido?

De repente sintiendo náuseas Blaine se dejó caer para sentarse en la banca próxima del cercano quiosco. ¿Cómo podía ser tan insensato para cruzar la calle sin mirar al tráfico? ¿Y si se hubiera lastimado y fracturado una pierna o un brazo? Podía olvidarse del grupo de baile y de Fashion Hero.

―¿Blaine? ¿Todavía estás ahí?

Blaine levantó el teléfono que estaba volviendo a apretar en la mano al oído. El agarre era tan fuerte que habría esperado encontrar marcas de unas en la carcasa.

―Acabas de atestiguar mi casi muerte ―Blaine volvió a dejar escapar un suspiro.

―Ahora no seas dramático ―Rachel lo reprendió―. No es el fin del mundo si Kurt ya no te ama. Al menos ahora ya sabes dónde estás parado. Si Kurt estaba bien con que salgas con alguien más, entonces quizás deberías hacerlo de verdad. Es decir, tras fingir romper con Chandler.

Blaine dejó escapar un pesado suspiro, teniendo dificultades para regresar al tema actual―. Simplemente me siento mal por mentirle a Kurt de esta manera. Él me dijo que todavía me amaba y yo actúo como si estuviera con alguien más ―Blaine murmuró.

―¿Qué? ¿Cuándo te dijo Kurt que todavía te amaba? ―Rachel preguntó, claramente desconcertada por la noticia.

―La noche luego que le dijiste que Chandler y yo estábamos juntos en la escalera de incendios ―Blaine le contó.

―¿Por qué no le dijiste que también lo sigues amado?

―Porque habría perdido totalmente mi credibilidad ―Blaine le gruñó―. Ya que le dijiste que estaba con Chandler y todo.

―Entonces, ¿le mentiste para parecer honesto?

―No, le mentiste y yo no tuve otra opción más que seguir con el juego ―Blaine le espetó.

―Ahora no digas que esto es mi culpa ―Rachel dijo―. Estaba intentando poner en marcha las cosas.

―Gracias a ti nada ha cambiado excepto que ya no puedo hacer nada, porque él piensa que estoy enamorado de Chandler.

―Sabes algo ―Rachel le espetó en respuesta―. La próxima que te sientes en mi sofá lamentando tu desafortunada vida amorosa ya no te ayudaré. De ahora en adelante, puedes arreglar tu desastre solo.

―Gracias, eso es exactamente lo que estoy pidiendo ―Blaine resopló y terminó la llamada. Tenía las manos temblando mientras su cuerpo todavía estaba procesando el impacto del casi accidente, así que las metió entre las piernas y decidió sentarse recto hasta que Chandler llegara.


―Y eso es lo que Rachel dijo ―Blaine continuó diciéndole a Chandler en un descanso entre canciones mientras estiraba los brazos sobre su cabeza. Como siempre, Chandler se paró junto a la pista de baile y estaba muy atento a Blaine.

―Ella es increíble ―Chandler enojado―. ¿Ella cree que todo esto es un juego divertido? Tampoco me gusta estarle mintiendo a Kurt.

Blaine dio un gran trago de la botella que Chandler le estaba ofreciendo. Se quitó las gotas de sudor de la frente con el brazo y continuó jadeando―. Y luego está Adam. Hoy hablé con él y odio la increíblemente agradable que es. Él es perfecto para Kurt, es decir, ¿cómo puedo dejar de sentir que Kurt ya no me necesita?

―Tan sólo porque es amigo de Adam, no significa que Kurt ya no te necesite ―Chandler discrepó.

―La cuestión es, creo que, a Adam de verdad, de verdad le gusta Kurt ―Blaine continuó estirándose al doblarse y tocarse los pies―. Y Kurt lo escucha, como si lo que dice Adam tuviera que ser verdad. No importa que yo dijera lo mismo hace un minuto.

―Pero eso es lindo, ¿no? ―Chandler dijo, dándole una pequeña toda a Blaine―. Kurt merece tener un amigo lindo como Adam.

―Es enfermamente lindo ―Blaine coincidió y se pasó la mano por los rizos antes de tomar la toalla y secarse el rostro y el cuello.

―No piensa demasiado en eso, ¿de acuerdo? ―Chandler dijo, ladeando la cabeza―. Concéntrate en tus pasos de baile. No creas que pasó desapercibido que casi te tropezaste con los pies durante el segundo verso.

―¿Lo viste? ―Blaine arrugó el rostro―. Simplemente no logro dar bien la vuelta. Siempre me detengo con el pie equivocado.

―Con el tiempo lo harás bien ―Chandler lo animó―. Eres el mejor bailarín del lugar, y no lo digo porque soy tendencioso. Eres. El mejor. Bailarín en. Este lugar.

Blaine sonrió y agachó la cabeza, ruborizado.

―Lo bueno es que el taxi falló hoy ―Blaine dijo casualmente―. O de lo contrario no estaría aquí aireando sobre mis malos pasos de baile.

―¿De qué estás hablando? ―Chandler palideció.

―Hoy casi me golpea un taxi ―Blaine explicó, todavía sintiendo el frío en los huesos, una sensación como si alguien hubiera caminado sobre su tumba.

―¡Oh, Dios! ¿Y no me lo contaste? ¿Está bien? ¿Cómo sucedió? ―Chandler extendió la mano para apretarle el brazo a Blaine, como si fuera el único contacto físico que pudiera confirmar que todavía estaba en una pieza.

―Estoy bien ―Blaine dijo rápidamente para calmarlo―. Fue culpa mía. No miré por donde iba.

―No actúes como si no fuera nada ―Chandler se vio horrorizado―. Pudieron haberte herido.

―Lo sé, pero no es así ―Blaine respondió―. Y tendré más cuidado de ahora en adelante, porque realmente me asusté. ¿Y si me rompía una pierna o brazo? ¡Estaría totalmente arruinado! Ahora no me puedo enfermar.

―¡Se acabó el descanso! ―Marcus gritó en el lugar.

Blaine le dio a Chandler una sonrisa de disculpa y regresó para unirse a la clase.


Blaine adoraba ejercitar mucho su cuerpo hasta que el sudor le empapaba la ropa y el cabello se le despeinaba. No dejaría de practicar hasta que cada paso fuera perfecto y cuando todos sus compañeros estuvieran en sincronía con cada movimiento.

Marcus estaba impresionado por la devoción que Blaine ponía en crear la rutina de baile para el grupo y repetidamente les decía a los otros que siguieran el ejemplo.

Blaine no sabía de dónde provenía su dedicación, tan sólo sabía que le encantaba mantener cuerpo y mente ocupados con el espectáculo de Starchild. La música tenía el control sobre él y simplemente era lo que necesitaba en el momento para distraerse.

―No te esfuerces demasiado ―Marcus le advirtió tras una prologada hora de ensayo en la que Blaine había beat up al final del día―. No queremos que te esguinces un musculo y desertes.

―Está bien ―Blaine le aseguró―. Estoy acostumbrado a los fuertes ejercicios de los campos de entrenamiento. Estuve en día club Glee.

―Aun así, quiero que lo tomes con calma. No te agotes antes de siquiera comenzar la gira. Además, crees que podrías cortarte el cabello o encontrar una gomina que contenga a tus rizos. Starchild pidió explícitamente bailarines con cabello corto. Parece que tiene una clara idea de lo que prefiere en sus hombres. ―Marcus le guiñó un ojo.

Esta observación tomó a Blaine con la guardia baja, por lo que le preguntó a Chandler―. ¿Sabes si Elliott Gilbert es gay?

―No lo sé con seguridad, pero eso creo ―Chandler respondió―. ¿Por qué lo preguntas?

―Simple curiosidad ―Blaine se echó el cabello desaliñado con los dedos.

Chandler rio ante eso y abrió la boca para decir algo, pero entonces dio una mirada a la puerta y dejó caer la quijada―. ¡OHDIOSMÍOPORFAVORPELLIZCAMEESSTARCHILD!

―¿Qué? ―Blaine siguió la vista de Chandler y también se congeló.

Elliott Gilbert estaba en la puerta, observándolos. Bueno, no a ellos dos, sino al grupo de baile. Blaine reconoció al cantante por la portada del disco. Era alto y con hombros anchos que se acentuaban más por las grandes hombreras de la chaqueta de cuero. El cabello era oscuro peinado con puntas altas, usaba una gruesa línea de delineador y la vista de los ojos azules estaban buscando en el lugar. Estaba rodeado por un sequito de cinco hombres y mujeres que claramente eran asistentes y consultores o simplemente algunos elegantes psicópatas. Como sea, tanto Blaine y Chandler estaban deslumbrados.

Blaine se dijo que estaba siento tonto y que el cantante era simplemente una persona ordinaria que tenía el talento suficiente coger un contrato discográfico. Quizás algún día Blaine estaría en la misma posición. Pero no podía negar que el hombre tenía una despampanante presencia. Al momento que entraba en el lugar no podías apartar la mirada.

Marcus fue al encuentro de Elliott e intercambió algunas palabras antes de dirigirse al salón―. ¡Chicos, su atención por favor! ―Marcus gritó y los bailarines se giraron hacia él, por fin dándose cuenta también del visitante.

―OhDiosMío ―Chandler murmuró una y otra vez mientras emocionado se agarraba del brazo de Blaine. Blaine tuvo que apartarlo, ya que el agarre lo estaba lastimando.

―Tenemos un invitado sorpresa ―Marcus anunció―. Elliott Gilbert está aquí para observar nuestro ensayo, entonces mostrémosle por qué llegamos tan lejos, ¿verdad?

Hubo algunas quejas. Todos habían estado ensayando hoy por dos horas, y todos estaban agotados y exhausto. Tyler murmuró acerca del mal momento y la necesidad de salir a tiempo hoy. Pero todo mundo tomó sus posiciones y cuando Marcus puso la música, hicieron la coreografía practicada para una de las canciones de Starchild y dieron la mejor impresión al cantante que los había contratado para ser los bailarines de fondo para la pequeña gira de presentación.

Blaine dejó que Chandler le ayudara a acomodarse los rizos con saliva y manos, pero tan pronto como entró en los movimientos más salvajes de la coreografía el cabello se le volvió a despeinar. Pero no tenía tiempo para preocuparse por el cabello mientras estaba concentrado en cada paso.

Elliott y el sequito les aplaudieron, y el grupo de baile se reunió, jadeando y sudando, saludaron al cantante

―Estoy emocionado por conocerlos a todos, chicos. ¡Son tremendamente geniales! ¡No puedo esperar para tenerlos en la gira conmigo! ―Elliott exclamó y se encontró con ánimos―. Estoy aquí para invitarlos mañana por la noche a mi fiesta de lanzamiento como un agradecimiento adelantado por acompañarme en la gira. Sería realmente genial si todos pudieran asistir con tan poca antelación.

―¡Es asombroso! ―Marcus dijo por todos―. Estaremos ahí.

―Eso espero ―Elliott dijo, junto las manos en ruego―. ¡Me encantaría verlos a todos ahí!

―Apreciaríamos que mostraran su apoyo asistiendo a la fiesta ―un asistente señaló, haciéndolo sonar como si la asistencia fuera obligatoria.

Todos parecían estar emocionados de tener a Elliott en el lugar, pero nadie estaba dispuesto a quedarse luego que el ensayo terminara. Todo el mundo salió al Segundo que Marcus despidió la clase.

Blaine se unió a Chandler que estaba parado a unos metros de Elliott y tenía una expresión atontado mientras observaba a la estrella. Demoraron mientras Marcus seguía hablando con Elliott y el personal acerca de la fiesta al día siguiente.

―Puedes ir a ducharte ―Chandler dijo a Blaine―. Esperaré aquí.

―Háblale ―Blaine murmuró, colocándose una toalla alrededor del cuello.

―No puedo ―Chandler se veía aterrado.

―Simplemente es un chico, como tú y yo ―Blaine bromeó con su amigo.

―Quizás como tú, pero definitivamente no como yo ―Chandler respondió, mordiéndose el pulgar.

―¿Dejas de hacer eso? ―Blaine puso un tono molesto―. Eres un gran chico, Chandler.

―Oh, Cielos, mañana es el programa de Fashion Hero ―Chandler le recordó a Blaine―. ¿Eso quiere decir que te vas a perder la fiesta de Starchild?

―No lo sé ―Blaine tampoco estaba emocionado por ese prospecto.

―Pregunta por la hora ―Chandler le insistió, por lo que Blaine avanzó, incómodamente saludando con la mano y sonriendo―. Discúlpenme, tan sólo quería verificar ¿a qué hora va a comenzar la fiesta? Porque tengo que asistir a otro lugar más mañana.

―¿Qué podría ser más importante? ―Marcus preguntó estúpidamente, aparentemente para no insultar al famoso invitado. Pero en este segundo a Blaine le hubiera encantado golpear a su entrenador. Él todavía tenía una vida, y no iba a dejar de vivirla simplemente porque alguna celebridad lo invitó a una fiesta.

―En realidad, estoy en Fashion Hero, el nuevo programa de televisión que comienza la próxima semana ―Blaine explicó―. Mañana es un gran programa que no puedo perderme.

Marcus y el cantante estrella no parecieron impresionados, pero los ojos de Elliott destellaron―. ¿Fashion Hero? Sí, he escuchado sobre eso. ¡No puedo esperar para ver el programa! Entonces, ¿concursas? ¿Qué haces?

Blaine sonrió incómodamente, nervioso al ser abordado personalmente por el cantante―. Soy modelo de uno de los concursantes. Lo que significa que estaré en la pasarela mañana. Presentando uno de sus diseños. Por lo que es un trabajo bastante importante. ―Blaine no pudo evitar ruborizarse y balbuceando con los ojos de todos sobre él.

―¿En serio? ―Esta vez Elliott le dio un vistazo, sin duda pensando que un enano como Blaine no podía ser un modelo de pasarela. Blaine se enderezó un poco más, resistiendo la urgencia de pararse sobre la punta de los pies.

―Entonces, no puedo esperar para verte en el programa ―Elliott dijo con una sincera sonrisa―. Buena suerte mañana. Espero que puedes lograr pasarte después. Lleva a tu amigo diseñador. Me encanta la moda. A veces diseño y también confecciono mis vestuarios.

―¿De verdad? ―Fue el turno de Blaine para sorprenderse―. Estoy seguro de que a Kurt le encantaría hablar de eso contigo.

―Entonces, saluda a Kurt de mi parte ―Elliott respondió agradablemente―. Lo siento, no escuché tu nombre.

―Soy Blaine ―Blaine dijo y se encogió de hombros, como si no fuera la gran cosa el que Elliot no supiera su nombre.

―¿Y quién es tu amigo? ―Elliott preguntó, señalando detrás de Blaine.

―Hola, soy Chandler ―Chandler tomó la oportunidad de acercarse y estrechar la mano del cantante―. Soy un gran admirador. Ya te he visto cuando todavía hacías pequeñas actuaciones en clubes nocturnos. ¡No es que vaya regularmente a clubes nocturnos, verás, soy menor de edad, pero hubo una actuación en un bar estudiantil de NYU y estabas cantando tu versión de Lady Gaga y todo mundo estaba asombrado!

―Oh, sí, lo recuerdo ―Elliott dijo, intentando liberar su mano del agarre de Chandler―. Estuvo de maravilla.

―¡Por supuesto! ―Chandler afirmó―. He estado activo en tu página de admiradores desde entonces.

―Vaya, eso es genial ―Elliott respondió cautelosamente, entrecerrando los ojos―. Sea lo que sea.

―Tenemos que iremos ―Blaine dijo rápidamente antes de que Chandler pudiera profundizar más. Tomó del brazo a Chandler y se lo llevó―. Fue un placer conocerte, Starchild.

―Igualmente. ¡Hasta mañana! ―Elliott apuntó con un dedo―. Oh, y me encanta tu cabello ―Elliott dijo apuntando a Chandler.

Al segundo que estuvieron fuera del lugar, Chandler chilló.

Blaine rio―. ¡Eres tan lindo, Channy! Lo habrías secuestrado si te permitía hacerlo, ¿cierto?

―Le gusta mi cabello! ―Chandler exclamó, tocándose el flequillo azul.

―Cómo podría no gustarle ―Blaine respondió con un provocador movimiento de ojos―. ¡Te ves fabuloso!


―¿Quieres llevar algo para comer? ―Blaine preguntó mientras se subía al auto de Chandler.

―Claro ―Chandler se puso el cinturón de seguridad―. ¿Quieres volver a comer en el auto?

Dado que el compañero de Blaine estaba con la novia constantemente, Blaine nunca había invitado a Chandler a pasar. Siempre se sentaban en un estacionamiento frente al dormitorio de Blaine. Se le ocurrió a Blaine que no era lo apropiado.

―Podríamos comer en un restaurante ―sugirió.

Chandler parpadeó algunas veces―. Tan sólo compruebo, no es una cita, ¿correcto?

―No, sólo vamos a comer. ―Blaine dijo indignadamente―. No tendría una cita en un lugar de comida 24/7.

Chandler se relajó―. Bien, es decir, de todas maneras, no sería una cita real. Simplemente necesito saber lo que se supone le cuente a Kurt en caso de que pregunte.

Blaine no pudo evitar darle una mirada a Chandler. Desde que su amigo le había contado las infortunas experiencias en cuestiones del amor, se encontró soñando despierto con levantar a Chandler y mostrarle lo lindo que puede ser el amor. Pero no era propio hacerlo. Tan sólo fingían ser novios.

―¿Podemos detenernos en un supermercado? Necesito comprar gomina. Marcus señaló que necesito restringir mi cabello.

―Que mal. Me gustan tus rizos.

―Sí, últimamente también me gustan. Usaba demasiada gomina cuando estaba en el instituto. Sentía que, si tenía control sobre mi cabello, podía tener control de mi vida.

―¿Funcionaba? ―Chandler sonrió.

―No, por supuesto que no ―Blaine respondió.

Sentado junto a Chandler en el auto, Blaine se encontró queriendo besar a su amigo. Era una fantasía que últimamente lo entretenía. En su mayoría cuando estaba en la cama y no quería pensar en Kurt, se distraía pensando en lo que sería besar a Chandler.

―Dime, ¿cómo te sentirías de ir a una cita en toda regla? ―Blaine se vio preguntando.

Los ojos de Chandler se agrandaron―. ¿A qué te refieres con en toda regla?

―Simplemente que Kurt señaló que deberíamos ir a una cita ―Blaine se encogió de hombros.

―Por supuesto ―Chandler dijo―. Eso es lo que espera.

―Es decir, aunque no estemos saliendo de verdad, creo que deberíamos sacarle provecho ―Blaine continuó―. Y de verdad me gusta pasar tiempo contigo.

―Me encantaría ―Chandler afirmó―. Salgamos la próxima semana, ¿de acuerdo?

―Sí, claro, cuando tengas tiempo ―Blaine dijo, sintiéndose extrañamente en paz consigo mismo y la situación.


Blaine acaba de dormirse, cuando su teléfono comenzó a sonar y de la sorpresa se despertó.

―Apaga esa cosa ―su compañero estaba gruñendo dormido bajo el cobertor.

―Lo siento ―Blaine murmuró y revisó la hora. Eran más de la una.

Blaine entrecerró los ojos a la pantalla y se pasó la mano por el cabello. Kurt estaba llamando. Blaine se dio cuenta que tenía que ser algo importante o de lo contrario Kurt no llamaría a estas horas.

Blaine respondió en una voz susurrada―. Hola, Kurt, ¿qué pasó?

―Blaine, ¿cómo estás tú? ―Kurt preguntó en una voz extrañamente preocupada.

―Estoy bien, ¿por qué?

―Chandler acaba de contarme lo de tu accidente hoy. No puedo creer que únicamente me entere hasta ahora. ¿Por qué no me llamaste? ―Blaine no podía decir si Kurt estaba enojado o molesto, pero había una ligera histeria en su voz.

―Estoy bien ―Blaine dijo para calmar a su amigo―. Si te preocupa el programa de mañana, no te preocupes, estaré ahí.

―¿A quién le importa el programa? ―Kurt respondió al instante, ahora definitivamente al borde de la histeria―. Me preocupas. ¡Chandler me contó que fuiste golpeado por un taxi!

―No me pegó ―Blaine corrigió rápidamente―. Luego de salir del taller quería cruzar la calle y pasé por alto un taxi viniendo hacia mí. Me aparté justo a tiempo para evitar la colisión.

―Oh, Dios, lo siento ―Kurt tartamudeó, la voz trémula―. Me alegra tanto que estés bien. Estás bien, ¿verdad?

―Sí, estoy bien ―Blaine se sentó propiamente en la cama al darse cuenta de lo severa que era la situación. Kurt realmente estaba al borde de un colapso. Alegró a Blaine saber que Kurt todavía se preocupaba mucho por él, pero ahora mismo necesitaba calmar a su amigo.

―Lamento que estés preocupado por mí. Chandler debió haber exagerado la historia. Tan sólo estaba temblando un poco después del suceso, pero ahora estoy bien.

―Gracias a Dios ―Kurt dijo, esnifando.

―¿Estás llorando? ―Blaine preguntó en voz baja―. Por favor, no hay necesidad de llorar.

―De verdad me asusté ―Kurt respondió con voz llorosa―. Y saber que pasó hace horas y únicamente lo supe ahora - no lo sé, supongo que me hizo darme cuenta que no quiero ser la última persona en enterarse. ¿Sabes a lo que me refiero?

―Eso creo ―Blaine respondió confuso.

―Lo que digo es que quiero saber lo que pasa en tu vida, Blaine. Y si algo te pasa y necesitas ir al hospital o lo que sea, querría saberlo. ¡Diablos, quiero ser la persona que te lleve al hospital!

―Kurt -

―Se que no me corresponde decirlo o incluso hacer alguna demanda, pero prométeme que llamarás, o dirás que me llamen. Quiero estar a tu lado cuando me necesites, o bueno, cuando necesites a un amigo.

―Kurt, detente, me estás haciendo llorar ―Blaine sintió la garganta apretársele con emoción. Se secó los ojos e ignoró los molestos todos que su compañero hacía al otro lado de la habitación.

―Lo mismo digo, ¿bien? También quiero ser la llamada en emergencias.

Kurt dejó escapar una risita seguida de por un murmullo de satisfacción―. Mi llamada de emergencias es mi papá, pero me gustaría que fueras el segundo.

―Me encantaría. ―Blaine volvió a recostarse y se aferró a las mantas con la mano libre.

―Blaine, ¿todo está bien entre nosotros?

Blaine vaciló―. ¿Qué quieres decir?

―Siento que ya no puedo hablar contigo ―Kurt dijo con llanto fresco en la voz―. La manera en que te fuiste hoy - ¿Dije algo mal?

―No, para nada. Fui yo siendo tonto ―Blaine le aseguró.

―Siento que ya no sé hablar contigo.

―Justo ahora estamos hablando ―Blaine dijo tiernamente―. Y no voy a colgar el teléfono.

Las palabras propiciaron otro gruñido de su compañero que ahora se puso la almohada sobre la cabeza.

―Te extraño con locura ―Kurt dijo inesperadamente.

Blaine sintió el nudo en la garganta crecer, era difícil tragar entorno al mismo―. También te extraño, Kurt.

Blaine escuchó el sonido de Kurt comenzando a llorar de nuevo―. No, no, no, Kurt, por favor. No llores, por favor.

―Lo siento ―Kurt sollozó, y necesitó un momento para recomponerse―. ¿Recuerdas cuando me cantaste It's time en el patio de la escuela? ―Kurt preguntó luego que el sollozo ceso―. Ese es el día en que comencé a extrañarte y te he extrañado todos los días desde entonces. Y deseo nunca haber venido a New York. Y sé que es patético decirlo y sé que hay cosas más importantes que las relaciones, pero extraño nuestra amistad.

―Pero todavía somos amigos ―Blaine le aseguró, sin saber qué más decir para animar a Kurt.

―Lo arruiné ―Kurt continuó―. Sé que te herí, y odio seguir lastimando a las personas que quiero. Tengo estos raros cambios de humor. Isabelle está intentando hacerme una cita con un profesional. Tan sólo que los terapeutas en New York están extremadamente ocupados. ―Dejó escapar una sonrisa sin gracia.

―Pues hablar conmigo en cualquier momento ―Blaine ofreció―. Sabes que no te juzgaría.

―A veces le temo a todo ―Kurt admitió, la voz rápida y desbordándose―. Siento que no debería estar feliz por ti y Chandler, como si se supone que esté celoso y triste, pero alegra que se tengan mutuamente. Tan sólo temo que eso significa que ya no me necesitarás.

―Kurt, siempre te necesitaré ―Blaine le aseguró y escuchó por un tiempo a Kurt llorando―. Kurt, por favor, detente ―dijo gentilmente, sintiéndose impotente e inútil por estar tan lejos. Deseaba todavía estar en el apartamento y ser capaz de tomar a Kurt entre sus brazos y confortarlo―. ¿Dónde estás? ¿Rachel está contigo?

―Está dormida ―Kurt respondió, la voz grave con emoción―. Estoy en la cama. Lo siento. No era mi intención llorarte al oído.

―No te disculpes ―Blaine dijo.

―Y aquí estoy simplemente hablando de mí ―Kurt se regañó―. ¿Cómo estuvo en ensayo hoy?

―Genial. Hoy conocí a Elliott Gilbert. ―Blaine dijo a la ligera, pero ya no se sentía importante tras escuchar a Kurt llorar.

―Oh, ¿Starchild? ¿Cómo es? ―Kurt todavía estaba intentando mantener la voz bajo control. Era realmente atrevido cuando estaba molesto y Blaine no pudo evitar sonreír ante ese sonido. Siempre amaría la voz de Kurt.

―Es todo un encanto. Nos invitó mañana en la noche a una fiesta.

―Eso es asombroso ―Kurt respondió―. Entonces, ¿vamos después del programa?

―Sí ―Blaine dijo―. Y tú vienes conmigo.

―¿Yo? ―Kurt estaba confuso.

―Sí, le conté lo que estoy haciendo en Fashion Hero y quiere conocerte, porque aparentemente está muy interesado en el programa.

―Oh, vaya, ¿en serio? ―Kurt parecía estar más desconcertado que complacido por esta noticia.

―Vas a venir conmigo a la fiesta, ¿verdad?

―No lo sé. Tengo que ver cómo va el programa y en qué clase de humor estaré. ―Kurt dejó escapar un suspiro―. Supongo que debería intentar dormir un poco.

Sus palabras se sintieron como el final de la conversación, pero Blaine todavía no estaba listo para colgar. Acababa de darse cuenta de lo mucho que extrañaba hablar con Kurt. Por lo que siguió hablando―. ¿Estás nervioso por mañana?

―Sí, pero tengo confianza en mis prendas. Creo que lo hice muy bien esta semana.

―¡Absolutamente! Adoro la ropa.

―Gracias. Me alegra que te guste. A veces quiero dejar el programa. No sé si estar en Fashion Hero me está ayudando, no me hace feliz, pero estos días nada lo hace. Al menos estoy haciendo algo útil y me prepara o al menos me da un adelanto de la vida de un diseñador de moda. Isabelle dice que debería ir a una escuela de moda. Quizás lo haré.

―Suena como una gran idea ―Blaine afirmó.

―No estoy seguro de que la moda sea mi futuro ―Kurt dijo―. Mi corazón todavía late por Broadway y quizás debería intentar volver a perseguir ese sueño.

―Kurt, eso me encantaría ―Blaine dijo felizmente―. ¿Cómo es que te vuelves a sentir así?

―Bueno, como probablemente puedas decir por mi perturbada llamada, hoy estoy un poco de bajón ―Kurt dijo―. Luego que te fuiste del taller estaba completamente desganado. Y entonces Adam me pidió bailar con él. ¿Puedes imaginarlo, bailamos en el taller? Fue muy divertido. Y me hizo pensar, ¿por qué ya no hago estas cosas? Solía ser confiado en el Clin Glee, ¿sabes? Fue agradable tener a Adam sacándome eso. Bailar, cantar, el espíritu de equipo del club Glee, extraño todo eso.

―No daría esos días por nada en el mundo ―Blaine coincidió, también poniéndose nostálgico―. Y me alegra que Adam estuviera ahí para ti.

―Es un buen amigo ―Kurt dijo y pausó, como si estuviera contemplando algo―. Blaine, lo que sea que te hasta hecho irte tan rápidamente, quiero que sepas que estoy dispuesto a hacer lo que sea por nuestra amistad.

―Lo siento, no estaba molesto contigo. Estaba molesto conmigo mismo por razones estúpidas ―Blaine dijo excusándose―. Y siento haber salido corriendo.

―Bueno, está bien ―Kurt dijo cálidamente―. Tienes permitido salir corriendo de vez en cuando. Después de todo tienes que aguantar mis dramas.

―Bueno, eso es lo que hacen los amigos ―Blaine se rio.

Kurt también dejó escapar una risa.

―Te amo, Blaine ―Kurt dijo, y el corazón de Blaine dio un vuelco.

―También te amo.

―Te veo mañana. Buenas noches.

―Buenas noches. ―Blaine esperó un latido hasta que Kurt colgó primero. Cerró los ojos y dejó escapar un profundo suspiro. Escuchar a Kurt diciendo que lo amaba siempre le haría maravillosas cosas al corazón de Blaine, sin importar si Kurt estaba simplemente hablando de amor platónico.

La burbuja de amor de Blaine fue interrumpida por un fuerte ronquido al otro lado de la habitación―. Ugh ―Blaine se tiró las mantas sobre la cabeza.


¡Gracias por leer! :D

¡Y gracias, SonofLuffy,por la ayuda de último minuto!

¡Me voy mañana para ver a Adam Lambert en concierto con Queen en Cologne, Alemania! ¡Todavía no puedo creérmelo! :D


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