Traducción autorizada por DiDiGlee


Capítulo 28 – El Monstruo - Parte I


Canciones en el capítulo:

No Son Of Mine - Genesis

True Colors – Phil Collins

The Monster – Eminem feat. Rihanna

Do What You Want With My Body – Lady Gaga


Avisos de Advertencia: menores de edad bebiendo, abuso de drogas y alcohol, maldiciones


Kurt se sentó en la cafetería con Adam, Dana, Lovelyn y Devin. Habían hecho un hábito el reunirse antes de ir a la estación de trabajo. Kurt disfrutaba inmensamente platicar con sus compañeros aspirantes a diseñadores. Le hacía pensar que de verdad disfrutaría la escuela de moda. Se sentía incluido y un miembro valioso del pequeño grupo.

Adam era casi el líder, entreteniéndolos con una interminable cantidad de historias graciosas, haciendo sugerencias para actividades en tiempo libre y planeando proyectos a futuro juntos. Adam se veía como la clase de chico que siempre tiene un plan C en caso que e no funcionaran. Él era un exitoso estudiante en NYADA, pero no era su único interés. Podía convertirse en un piloto o campeón mundial de hockey o un exitoso corredor en Wallstreet por todo lo que Kurt sabía. Adam estaba interesado en tantas cosas, él no estaría devastado si algo no resultaba. Tan sólo significaría más tiempo para otra cosa.

Mientras Kurt se daba cuenta de que su propia perspectiva estaba muy limitada, lo que lo determinó a ampliar sus horizontes. Por ejemplo, esa escuela de moda que Isabelle le había sugerido era en realidad una buena idea. Fashion Hero podría ser un impulsor de carrera en el mundo de la moda, pero justo como Isabelle había dicho, el talento de Kurt necesitaba ser apoyarse con habilidad y conocimiento.

O quizás podría estudiar periodismo, ya que disfrutaba trabajar en Vogue punto com muchísimo y le gustaba escribir blogs. Cantar y bailar también podían ser iba opción, si de alguna manera podía llegar a Broadway o a otra escuela de artes.

―¿Estás nervioso? ―Dana le preguntó.

Kurt fue sacado de sus pensamientos y le sonrió―. Para nada ―respondió y era la verdad.

Estaba confiado por el tema de atuendos Blanco & Negro. Se sentía bien en compañía de sus colegas y estaba contento de trabajar con Blaine y Rachel, aunque las cuestiones personales no fueran las ideales con ninguno justo ahora. Kurt estaba muy contento con la pasarela que habían planeado y estaba seguro de que sus amigos clavarían la presentación. Quizás no llegaría a los primeros tres lugares, pero estaba seguro que llegaría a la siguiente ronda. No veía cómo algo podría salir mal esta noche.

―Encantador ―Dana correspondió a la sonrisa.

Vestía su estilo favorito. Una blusa negra de manga corta con una corbata negra y pantalones blancos al igual que las deportivas. Kurt no pensaba que los concursantes se suponía que vistieran también de Blanco Y Negro. Él se vistió con estampado animal. Una chaqueta de leopardo y entallados pantalones gris carbón, y las botas negras a la altura de la rodilla. Hoy sintiéndose particularmente atrevido, se había puesto de accesorio una corbata de cordón.

―Esa radiante confianza te queda bien ―Adam le dio a Kurt un pulgar arriba.

―Gracias ―Kurt respondió con una tímida inclinación de cabeza. No podía identificar la razón por la que se sentía tan contento y en paz hoy, pero sabía que era a causa de Blaine. Después de haber hablado por teléfono en mitad de la noche Kurt cayó dormido sin una preocupación fastiándole la mente. Blaine tenía ése efecto en él. Era capaz de tranquilar a Kurt simplemente con la voz y encantador consuelo. Blaine podía leerle el directorio telefónico y Kurt se había dormido a mediodía y tomó un tiempo adicional para prepararse. Rachel ya estaba afuera con la promesa de aparecer en la estación a tiempo. Kurt sabía que ella no se perdería la presentación. La había escuchado practicar sus líneas para la canción de Eminem/Rihanna en la ducha.

―Deberíamos irnos ―Lovelyn tocándose insistentemente el reloj. Estaba más que nerviosa, estaba por tener un colapso.

Kurt extendió el brazo para frotarle el antebrazo en un gesto tranquilizador, los pálidos dedos incluso más blancos contra la piel chocolate―. Estarás bien, Lovelyn. ¡Me encantan tus atuendos! Estaría impactado si no llegas a los tres primeros.

―¿De verdad? ―ella asomó con una sonrisa agradecida―. Es decir, nunca vencería a Howard o Genius, pero puedo vencerlos a todos ustedes. ―Les guiñó un ojo con buen humor y se rieron.

―Puedes y probablemente lo harás, chica ―Kurt dijo con una sonrisa. Se levantó de la silla―. Muy bien, vamos y mostremos al jurado de lo que está hecho un héroe de la moda.

―¡Oh, sí! ―Adam se aplastó al brazo de Kurt.

Kurt no podía dejar de sonreír de camino a la estación de trabajo. Se sentía bien consigo mismo. Se sentía bien con la elección de ropa, e incluso mejor en compañía de sus amigos y con la perspectiva de hacer hoy algo genial con sus dos mejores amigos.

Todos fueron a buscar las prendas de filas de taquillas en la entrada de las estaciones de trabajo. Ninguno las hacia utilizado antes, porque significaba llevar los atuendos por el a pasillo cada día. Pero tras el día que el conjunto de Kurt fue saboteado (y Adam se lo contó a los otros) todos guardaban bien sus conjuntos.

―No importa el resultado, creo que todos deberíamos ir a celebrar esta noche ―Adam dijo animosamente mientras giraba la llave en la taquilla.

―Me temo que no puedo ―Kurt dijo, mirando hacia Adam mientras hurgaba con sus llaves―. Blaine me invitó a una fiesta. Es de su grupo de baile. Aparentemente el nuevo cantante está teniendo una fiesta de lanzamiento o algo.

―¿Ese chico Starchild? ¿Ya has escuchado su música?

―No, pero estoy seguro que lo copiará en mi lista de reproducción ―Kurt abrió su taquilla y sacó los dos ganchos con el atuendo de Rachel y Blaine. Al momento que sus ojos registraron lo que estaban viendo, Kurt rápidamente colgó la ropa en la puerta y apartó sus manos como si quemara.

No podía moverse. Se paralizó mientras el mundo a su rededor dejó de girar.

Junto a él Adam seguía hablando, pero Kurt no escuchaba nada. Las manos se le entumecieron. El entumecimiento fue de las manos a los brazos. Brevemente Kurt se preguntó si estaba teniendo un ataque cardíaco. ¿Los brazos entumecidos no eran señal de ataque cardíaco? Había leído todos los síntomas luego que su padre tuvo uno. Sin embargo, cuando no estaba fulminado por impresionantes dolores de pecho, Kurt volvió la atención a lo que Adam estaba diciendo.

―¿Estás bien? ―Adam lo observó preocupado―. De repente te pusiste blanco como una hoja.

La garganta de Kurt estaba seca. No podía hablar. Sacudió ligeramente la cabeza, haciendo un débil gesto al interior de la taquilla.

Adam se acercó para mirar y al momento que vio las prendas una profunda palabrota se le escapó―. ¡Esto no puede estar pasando!

―¿Qué ocurre? ―Dana y los otros también se acercaron. Todos se traumaron cuando vieron el trabajo de Kurt. Hechos harapos, el saboteador había colgado las prendas burlonamente en los ganchos.

―Oh Dios, ¿quién hizo esto? ―Dana preguntó cubriéndose la boca con las manos.

―Kurt, ¿qué vas a hacer? ¿Cómo vas a arreglarlo?

―Es imposible. ¡No puede arreglarlo en tan sólo una hora!

―¿Quién demonios hizo esto? ¡Quiero matarle!

―Necesitamos decirle a alguien. ¿Deberíamos llamar a la policía?

―¿Cómo podría alguien colarse en la taquilla? ¿Y por qué solamente en la suya? Mis atuendos están bien. ¿Ya revisaron los de ustedes?

Todos estaban escandalizados y la conmoción atrajo a Marissa y su camarógrafo. Pronto Kurt se encontró rodeado. Adam se puso frente a él y respondió las preguntas de Marissa, explicando que el trabajo de Kurt había sido destruido y que ya lo habían saboteado antes. Esto sólo agitó más las preguntas y Marissa no lo dejaba.

―¿Kurt? ¿Estás bien? ―Dana estaba de nuevo a su lado―. No te ves bien. ¿Quieres sentarte?

La sangre corrió por las orejas de Kurt y estaba ahogándose. Sofocándose. Kurt agachó la cabeza, queriendo meterse a un hoyo y esconderse de las penetrantes luces y vibrante charla. El mundo comenzó a girar. Entonces un firme agarre estaba sobre su codo, llevándolo lejos del desastre.

Kurt caminó con la cabeza gacha algunos pasos antes de darse cuenta que era Andrew que estaba alejándose.

―No te preocupes, no dejaré que él se salga con la suya ―Andrew le murmuró.

Kurt levantó la vista para mirarlo inquisitivamente.

―Genius ―Andrew declaró con naturalidad―. Ayer hablé con él. Debiste escuchar la manera en que hablaba de ti. Él estaba tan celoso de ti. No digas que no te advertí antes sobre él.

Kurt retrocedió en conmoción―. ¿Crees que Genius hizo esto?

―No tengo ninguna de que él lo hizo. ¿Quién más tiene una razón para hacerte daño?

Kurt sintió un repentino instante de rabia estallarle ante la idea de Genius traicionándolo de esta manera.

Como si fuera una señal, Genius llegó en ese mismo momento, atraído por la conmoción.

―¿Qué ocurre? ―preguntó inocentemente, y esa fue la chispa que encendió a Kurt.

―No actúes como si no supieras de lo que se trata ―Kurt le espetó.

La expresión de Genius se perdió. Miró a Kurt, esperando.

―¿Tú hiciste esto? ―Kurt demandó.

Genius cambió de peso, los brazos cruzados sobre el pecho mientras observaba a Kurt―. ¿Si hice qué?

Antes de que Kurt pudiera responder el camarógrafo volvía a estar sobre ellos y Marissa estaba captando la escena―. ¿Estás acusando a Genius de sabotear tu trabajo?

―¿Quién más tendría una razón? ―Kurt decretó con amargura, todavía mirando a su compañero concursante―. Odias mi éxito de la semana pasada. Entiendo que eres competitivo. Pero lo peor es que actúas como si quisieras ser mi amigo.

―Nunca actué como si fuera tu amigo ―Genius replicó con calma, pero tenía la mirada fría―. Y si quieres tenerme como tu enemigo, haz lo que debas.

―No eres nada más que un pequeño creído, alzando el puño cuando no eres el número uno en la lista de todo mundo ―Kurt continuó―. Pero que vayas y destruyas el trabajo de otras personas, eso es una bajeza de verdad. Dios, odio a los que son como tú. ¡Supéralo!

Una expresión de conmoción atravesó el rostro de Genius―. ¿Destruyeron tus diseños? ―preguntó y sonó genuinamente horrorizado.

Kurt comenzó a reírse, un sonido seco, frágil, triste―. ¿De verdad vas a negar que fuiste tú? ―Kurt preguntó.

―No me acerqué a tus estúpidos diseños ―Genius respondió.

―Por supuesto que lo niegas frente a las cámaras. ―Con un disgustado gruñido Kurt se dio la vuelta.

―Vamos a investigar esto ―Andrew le dijo a Marissa, pero Kurt fue a su estación de trabajo. No quería escuchar nada más de eso.

Kurt al instante se arrepintió de su exabrupto con Genius frente a las cámaras, pero seguía sin saber qué creer y en quién confiar. No quería creer que en realidad Genius lo hizo, pero Andrew estaba en lo correcto. ¿Quién más tendría interés en lastimarlo? Y si todo lo que Andrew le había dicho era verdad, entonces Genius lo estuvo tomando por tonto todo el tiempo.

Cuando llegó a su estación, Adam, Dana y Lovelyn se habían reunido en la mesa de trabajo con los dos conjuntos estropeados extendidos sobre la misma.

Al momento en que Kurt vio el daño en toda su extensión, sus esperanzas de algún reparo se derrumbaron, y volvió a sentirse sofocado. Alguien había descargado su furia en las prendas. Las costuras de las piernas estaban destrozadas, los brazos colgando flojamente de los hilos, la tela de la sedosa camiseta rota.

―Dulzura, no desesperes, no todo está perdido ―Adam dijo y colocó un brazo alrededor de los hombros de Kurt.

Kurt levantó la vista hacia él y quería dar una mordaz respuesta, pero la voz se le hizo un nudo en la garganta y la visión borrosa mientras ya no pudo combatir las lágrimas.

―Kurt, ¿qué está pasando?

Kurt dio la vuelta y se sintió inmensamente aliviado de encontrar a Blaine ahí de pie.

Los ojos de Blaine se ensancharon con preocupación cuando asimiló el estado desesperado de Kurt. Sabía que de requería demasiado para que Kurt perdiera la compostura de esta manera. Kurt haría lo que fuera para no llorar en público. Pero Kurt estaba en llanto, abrazándose―. Estoy acabado ―Kurt dijo miserablemente―. Se acabó.

Sin dudarlo Kurt se arrojó en los brazos de su amigo y enterró el rostro en el hueco del cuello de Blaine.

Sorprendido y preocupado, Blaine abrazó el contorno tembloroso de Kurt y le frotó la espalda. Le disparó a Adam una mirada inquisitiva como preguntando la razón del llanto de Kurt.

―Alguien hizo esto. ―Adam hizo un gesto a los harapos sobre la mesa de Kurt.

La boca de Blaine se abrió de golpe cuando reconoció los conjuntos Blanco Y Negro, desgarrados y destruidos. Viendo el daño, apretó más a Kurt, entendiendo que las ropas rasgadas claramente ilustraban cómo debía sentirse Kurt por dentro.

―Santo Cielo ―Rachel se les unió, luciendo horrorizada ante el desastre―. ¿Qué ocurrió aquí?

―Alguien volvió a sabotear el trabajo de Kurt ―Adam explicó.

―Sospecho de Genius ―Kurt lentamente se liberó del abrazo de Blaine y agradecidamente aceptó el pañuelo que Dana le estaba ofreciendo.

―No se saldrá con la suya ―Lovelyn dijo furiosamente―. ¡Esto tendrá consecuencias!

―La consecuencia será mi retirada ―Kurt dijo desesperanzado―. No tengo ropa para el programa de esta noche.

―Todavía puedes coserlas ―Dana dijo con una voz dudosa que traicionaba sus palabras.

―No puedo ―Kurt respondió con voz llorosa y les mostró sus manos que estaban temblando incontrolablemente. Incluso si lo intentaba, estaba demasiado incontrolable para ser productivo. Todo su cuerpo estaba temblando con conmoción y derrota.

―Nosotros lo haremos por ti ―Dana ofreció―. Tan sólo dinos qué hacer. ―Al instante Adam, Lovelyn y Dana cogió las prendas desgarradas y fueron a trabajar usando las máquinas de coser de Kurt y Adam.

―No tienen que hacer esto ―Kurt dijo, perplejo por el dedicación―. Tienen sus cosas que preparar. No puedo pedirles esto.

―No lo estás pidiendo, lo ofrecemos ―Lovelyn respondió.

―Pero, ¿están seguros que lo pueden hacer a tiempo? ―Kurt preguntó dubitativamente.

―Siéntate, relájate ―Adam dijo, guiando a Kurt para que se sentara―. Bebe algo de agua.

―Como sea, necesito calentar mis cuerdas vocales ―Rachel dijo y comenzó a entonar la escala diatónica.

―Además, ten un analgésico ―Dana sugirió y le dio a Kurt la píldora con un vaso de agua.

Blaine se paró junto a Kurt, frotándole los hombros para ayudarlo a relajarse. Pero Kurt únicamente se relajó cuando vio el rápido progreso que llevaban. Luego que el daño mayor fue arreglado, Adam, Dana y Lovelyn prácticamente cosieron la ropa en los cuerpos de Rachel y Blaine. Era más fácil trabajar en el ajuste cuando los modelos usaban la ropa. Tanto Rachel y Blaine estaban adicionalmente firmes para evitar ser pinchados con las agujas.

Marissa se pasaba d vez en cuando para grabar el trabajo de compañeros y la amigable unión, entrevistando a cada uno mientras sudaban sobre los conjuntos.

Para entonces Kurt se había recuperado lo suficiente para ayudar a trabajar la chaqueta de Blaine. Afortunadamente la parte de fijación de cierre no estaba dañada, por lo que Kurt se concentró en volver a fijar el cuello, mordiéndose el labio inferior por la concentración. Levantó la vista cuando Blaine dejó escapar una risa―. ¿Qué?

―Tan sólo ―Blaine comenzó y sonrió maliciosamente―. Me encanta cuando repites tus conjuntos. Esa chaqueta me hace pensar en la música de Roxy y las capas. Y la corbata de cuerda, siempre la asocio con la noche en Scandals.

Kurt correspondió a la sonrisa―. No sabía que tenías tan buena memoria respecto a la moda.

―Sólo cuando se trata de ti ―Blaine admitió―. Es lo que siempre me fascinó respecto a ti desde el día uno.

―¿Día uno? ―Kurt volvió a conectar la mirada―. ¿Te refieres a mi miserable intento de copiar el uniforme de Dalton?

―Fue adorable.

―Deja de mover los pies, Blaine ―Lovelyn se quejó estando trabajando en la costura de los pantalones de Blaine―. O de lo contrario voy a pincharte la pierna a propósito.

―¡Lo siento! ―Blaine dejó los pies firmes. Simplemente que no podía quitarse quieto por mucho tiempo, especialmente no en presencia de Kurt.

―Lovelyn, eres la siguiente ―Andrew se detuvo por ahí.

Lovelyn rápidamente se puso de pie de un brinco―. Lo siento, me tengo que ir ―se disculpó con Kurt.

―Gracias por tu ayuda ―Kurt le dio un rápido abrazo―. ¡Y buena suerte con tu presentación! ¡Desearía que pudiera verla!

Lovelyn se apresuró a ir con sus modelos para hacer una comprobación de último minuto en los conjuntos.

Andrew miró el progreso―. Estoy impresionado. Hiciste un asombroso control de los daños.

―Gracias ―Kurt respondió mientras bajaba para terminar el trabajo en los pantalones―. No podría haberlo hecho sin mis amigos.

―Los directores no están felices con la ausencia de todos ―Andrew dijo―. Únicamente lo toleran porque hace una buena trama.

―¿Les dijiste que me sabotearon? ―Kurt preguntó.

―Se los dije ―Andrew dijo―. Y no están contentos con eso. Van a revisar las cámaras de seguridad. Cuando averigüen quién lo hizo, el culpable será expulsado del programa.

―Eso espero ―Kurt murmuró furiosamente.

―Me aseguré que fueras el último ―Andrew dijo―. Por lo que todavía tienes veinte minutos.

―Gracias, Drew ―Kurt le dio al hombre una agradecida sonrisa.

Andrew dio un golpe al muro bajo y volvió tras bambalinas.

―Sigue sin agradarme ―Blaine murmuró mientras Kurt volvía a arreglarle el cuello.

―No serías tan severo con él si supieras su pasado ―Kurt replicó―. Tuvo una infancia difícil.

―Esa no es excusa para ser un idiota y lastimar a las personas ―Blaine espetó.

Kurt le dio una mirada reprobatoria―. Él de verdad quiere hacer las paces conmigo.

―Simplemente desearía que él no estuviera trabajando en este programa.

―Bueno, si él no estuviera tú tampoco ―Kurt sentenció―. Únicamente acordaste ser mi modelo para mantenerlo vigilado, ¿no? Aprecio tu ayuda, pero sé que odias esto y ansias que el programa termine.

―No odio éste trabajo ―Blaine discrepó―. He estado esperando éste día. Rachel y yo hemos estado trabajando arduamente en la canción.

―Lo sé ―Kurt respondió en un tono más suave―. Lo siento. Es sólo que estoy perdiendo la cabeza. ―Sus manos estabas palmeando distraídamente el pecho de Blaine. Blaine Levantó las manos para agarrar las de Kurt.

―Estarás bien ―Blaine le prometió―. Hace apenas dos horas pensabas que estaba acabado, y aquí estamos ahora caso terminando, gracias a tus asombrosos amigos.

Kurt no le pudo mantener la mirada. Volvía a sentir ganas de llorar, por lo que rápidamente asintió y se dio la vuelta.

―Kurt, ¿podrías darle un vistazo? ―Adam lo llamó desde su trabajo con Rachel.

Adam tenía un problema con la camisa negra bajo el mono blanco de Rachel. El frente de la camisa estaba desagarrado y Adam sugería conservarlo así, porque se vería estúpido con costura, pero el desgarro lo hacía ver más como un cuello profundo―. Creo que se ve increíble ―Adam le dijo a Rachel―. Así es, si no te importa que se vea tu sujetador.

―No me preocupan los retos ―respondió―. A diferencia de otras personas no temo arriesgarme e ir por el camino difícil.

Kurt le dio una mirada confusa a la que respondió con un encogimiento de hombros.

―Supongo que terminamos ―Adam palmeó el hombro de Kurt―. Estás listo para conquistar la pasarela.

―¡Muchísimas gracias! ―Kurt abrazó a Adam y Dana, y se fueron con sus propios modelos.

Kurt se giró para ver propiamente a sus modelos―. Se ven asombrosos ―dijo, aliviado.

Rachel bajó de la plataforma y confrontó a Kurt con una mirada reprobatoria―. Mira todo el esfuerzo que ellos hicieron al ayudarte. Si tan sólo lo supieran.

―¿Supieran qué? ―Blaine preguntó.

―¿De qué estás hablando? ―Kurt inquirió.

―No me engañas, Kurt ―Rachel negó tristemente con la cabeza―. Todo este drama prueba que no puedes manejar la presión. Si me lo preguntas, necesitar abandonar el programa ya.

―No me voy a rendir tan sólo porque alguien me saboteó.

―Nadie te está saboteando ―Rachel dijo calmada con las manos en las caderas―. Nadie más que tú.

Kurt la miró fijamente, incrédulo.

―¿Qué significa eso? ―Blaine estaba confundido.

―Te conozco, Kurt ―Rachel continuó―. Eres demasiado orgullo como para admitir que el programa te supera y quieres salirte. Para mantener el acto, arreglaste todo esto para darte la excusa perfecta e irte. Esto es autosabotaje.

―¡Rachel! ―Blaine estaba atónito―. ¿Cómo puedes siquiera pensar eso?

―Adam me dijo que te vio rompiendo tela anoche ―Rachel continuó acusadoramente, ignorando a Blaine.

―Eso fue una simple pieza al azar en mi mesa ―Kurt exclamó―. ¡No destruí mi propio trabajo! ¡Estaría loco si lo hiciera!

―Tal vez lo estás ―Rachel dijo―. Quizás todo el estrés y la presión de las últimas semanas te han vuelto lo suficientemente loco como para sabotearte. A lo mejor es la única salida que ves de este desastre sin perder tu porte.

―Rachel, calla ―Blaine le siseó―. Te estás pasando.

―Sé que no es agradable hablarlo, pero tenemos que lidiar con el hecho de que Kurt se está autosaboteando ―Rachel continuó demoliendo, encarando a Blaine―. Es obvio que él hizo esto. La taquilla estaba cerrada, Kurt tenía la única llave. Y Adam lo vio rasgando ropa anoche.

―Ya me han saboteado antes esta semana ―Kurt le dijo en defensa―. Blaine y Adam son mis testigos.

―Sí, Blaine me lo contó ―Rachel se encogió de nuevo―. Probablemente mediste mal y no lo admitirías. Otra señal de que el programa es demasiado para ti.

―¿Por qué no quieres creerme? ―Kurt chilló―. ¿Cómo puedes pensar que me hice esto a mí mismo?

―Hay demasiadas cosas que no pensaba te harías a ti mismo ―Rachel sentenció―. Siento no tener arremeter los problemas reales. Pero soy tu amiga, quiero ayudarte y no puedo verte destruir tu futuro.

―Si fueras mi amiga, me creerías ―Kurt respondió con una amarga risa.

―No es que no lo hubiera visto antes ―Rachel dijo defensivamente―. ¿Recuerdas, antes de la audición para NYADA cuando querías hacer otra canción que no habías ensayado propiamente? Eso también fue autosabotaje.

―Hacer Not The Boy Next Door fue la mejor decisión que pude tomar ―Kurt argumentó―. Carmen Tibideux me aplaudió por ello.

―Sí, pero ¿entraste? No. Kurt, puedo ver exactamente de lo que se trata esto. Temes no ser suficientemente bueno. ¡Pero lo eres! Si tan sólo no te interpusieras en tu propio camino, podrías ser la estrella del programa.

―Es genial lo bien que me conoces ―Kurt respondió sarcásticamente.

―Rachel, por favor, esto es ridículo ―Blaine interrumpió―. No hay manera que Kurt se hiciera esto a sí mismo. Es un insulto siquiera sugerir que hubiera destruido su arduo trabajo.

―Eso tú no lo sabes ―Rachel bramó a Blaine―. Ya ni siquiera vives con él. No estás ahí para verlo padecer cada noche. Te dije que no podía manejarlo sola, pero de todas maneras te fuiste.

―Estoy justo aquí, Rachel ―Kurt dijo con una incrédula risa―. No hables de mí como si no estuviera aquí.

―Mira, Kurt ―Rachel se volvió a girar hacia él―. Simplemente quiero lo mejor para ti. ¡Estoy diciendo todo esto porque soy tu amiga!

―¿Estás segura de eso? ―Kurt replicó―. Me pregunto, ¿alguna vez has sido mi amiga?

―No me hagas ver como la mala ―Rachel bufó―. Tan sólo soy honesta. No te juzgo, pero no puedo apoyarte si estás constantemente destruyendo lo que acabas de construir hace un minuto. No puedo quedarme observando que te saboteas una y otra vez.

Kurt le dio una mirada incrédula―. Admito que he tenido momentos de debilidad hace unos meses ―Kurt concedió―. Soy cohibido todo el tiempo y me siento inseguro con respecto a muchas cosas. Pero eres mi mejor amiga, Rachel, deberías conocerme mejor.

―Pensaba que así era ―Rachel respondió negando tristemente con la cabeza―. Pero lo siento, ya no te conozco. ¿Cómo se supone que te conozca? Ya no me cuentas nada.

―Nunca estás presente ―Kurt contestó―. Y cuando estás en casa hablas de NYADA o Joey o tu maravillosa vida. No preguntas cómo estuvo mi día. No te importo.

―Por favor, volvamos a calmarnos, ¿de acuerdo? ―Blaine intentó intervenir, dando vueltas al sombrero negro en sus manos nerviosamente―. Tenemos un programa para el que prepararnos. No desperdiciemos tiempo en este dilema. Todo lo que importa es que la ropa se recuperó. Daremos un bien espectáculo y nos divertiremos haciéndolo. Podemos discutir todo lo demás más tarde, ¿de acuerdo?

Rachel y Kurt lo ignoraron.

―No te pregunto cómo estás porque tengo miedo, Kurt ―admitió―. Me das miedo. Ya no puedo dormir, porque estoy constantemente preocupada por ti. Cada vez que te encierras en el baño no sé si volverás a salir vivo. Eso es demasiada presión, ¿correcto? Ya no puedo lidiar con eso.

―Lo siento tanto ―Kurt dijo sarcásticamente―. Siento hacerte sentir tan incómoda. Debe ser muy difícil para ti el vivir conmigo.

―Eso no es lo que quise decir ―Rachel sacudió sus rizos―. Sólo desearía que consiguieras ayuda. Ya no puedo verte siendo infeliz.

―Bueno, entonces no tienes que verme ―Kurt respondió―. Luego de esta noche te libero de los deberes como mi modelo y ya tampoco tienes que ser mi compañera de piso. Voy a encontrar otro lugar para vivir, para que no tengas que observar mi miserable existencia desarrollarse junto a tu brillantes y despampanante vida exitosa.

―No seas ridículo, Kurt ―Rachel reprendió―. Tan sólo quiero ayudarte.

―Tú no quieres ayudarme ―Kurt replicó―. Simplemente quieres sacar al lunático depresivo de tu vida, porque temes que también te arrastre.

―¡Estás siendo injusto! ―Rachel argumentó.

―¡No, tú estás siendo injusta acusándome de auto-sabotaje! ―Kurt respondió.

―¡Dejen de gritarse! ―Blaine gritó tras observar la pelea impotentemente―. ¡Tenemos que dar un espectáculo en unos minutos! Por favor, esto es innecesario.

Señaló a su reloj―. ¿Ya terminaron? ―Blaine preguntó mientras Kurt y Rachel se estaban mirando.

Rachel asintió resolutivamente y se quitó polvo invisible del atuendo―. Terminé.

Kurt no dijo nada. Dolía tanto que Rachel seriamente pensara que se saboteó a sí mismo. Era sólo otro golpe bajo que se suponía que debía tomar.

Se apresuraron al área tras bambalinas en silencio mutuo.


―Estamos a tiempo para el turno de Genius ―Kurt observó, mientras observaban por el costado. Únicamente ahora Kurt fue capaz de asimilar la apariencia de su compañero. El desordenado cabello usualmente controlado y puntiagudo de Genius estaba cayéndole por la ceja, haciendo a sus atractivas facciones verse muy afiladas, muy cruel. Usaba una camisa marrón y protectores decorados con runas en los hombros y antebrazos, como si fuera un soldado de guerra. Una serie de correas y fajas colgando como fundas. A Kurt le encantaba el atuendo. Era descarado y provocativo. Instantáneamente deseó haberse ocupado más de su propio atuendo.

La música para la pasarela de Genius era una mezcla tocado en el estéreo. La canción comenzaba con el tic-tac de un reloj, eventualmente se unieron batería y guitarra. Blaine al instante reconoció la canción―. Es Genesis, No son of mine ―murmuró junto a Kurt―. Me encanta esa canción. Phil Collins es un genio musical.

―Genius únicamente usaría lo mejor ―Kurt respondió.

The key to my survival
Was never in much doubt
The question was how I could keep sane
Trying to find a way out

Franklyn y Jenn, los modelos de Genius, vestían simples camisas de manga larga y pantalones negros. Los atuendos eran en realidad ordinarios, además de ser androgénicos. No podías distinguir a la modelo femenina del masculino. La única particularidad era que la parte superior blanca tenía de accesorio diamantes falsos uno sobre otro, atrás y adelante. Era una linda idea, pero nada demasiado emocionante e hizo a Kurt preguntarse si eso era todo lo que se le había ocurrido a Genius. No podía evitar sentir que su competencia tenía algo más bajo la manga.

Things were never easy for me
Peace of mind was hard to find
And I needed a place where I could hide
Somewhere I could call mine

I didn't think much about it
'Til it started happening all the time

Soon I was living with the fear everyday
Of what might happen that night

I swore that would be the last they'd see of me
And I never went home again

Mientras escuchaba a la pesada y depresiva canción, Kurt tuvo que combatir las lágrimas. ¿Ésta era la historia que Genius quería revelar de sí mismo? ¿Que su familia lo rechazó por ser diferente? ¿La vida es un asco si eres diferente? ¿Nadie te aceptará? Era desconsolador.

They say time is a healer
And now my wounds are not the same
I rang the bell with my heart in my mouth
I had to hear what he'd say

He sat me down to talk to me
He looked me straight in the eyes
He said:

You're no son, no son of mine
You're no son, no son of mine

Where should I go and what should I do
You're no son, no son of mine

La presentación tocó algo dentro de Kurt. Estaba agradecido por tener un padre que siempre lo defendería y nunca lo abandonaría, sin importar lo que hiciera y especialmente no a causa de quien era.

Observar la pasarela de Genius hizo a Kurt querer llamar inmediatamente a su padre y decirle lo mucho que lo amaba. Kurt no podía imaginar lo que debía sentirse que tu padre te dijera que ya no eras su hijo. Sin importar nada, Kurt siempre podría contar con que su padre estaría ahí para él.

A mitad del acto la canción cambió a un tono ligeramente más feliz, la que Kurt reconoció como otra canción de Phil Collins, True Colors.

You with the sad eyes
Don't be discouraged
Oh I realize
It's hard to take courage
In a world full of people
You can lose sight of it all
And the darkness, inside you
Can make you feel so small

But I see your true colors
Shining through

El faro era tenue y cuando llegó la línea acerca de mostrar los verdaderos colores unos reflectores bañaron a Franklyn y Jenn, iluminándolos y convirtiendo los diamantes falsos en un destellante arcoíris. El blanco de las camisas reflejaba los colores y parecía como si estuvieran literalmente vistiendo los colores del arcoíris. Era una imagen espectacular y agarró a todos con la guardia baja.

Hubo un jadeo general y un 'oh' de la audiencia seguido inmediatamente por aplausos y vítores. Kurt también estaba hipnotizado por la repentina e inesperada belleza. Se estremeció por la presentación. Fue más que brillante. Fue hermoso y significativo, y tan increíblemente triste y sin embargo esperanzador.

Junto a él Rachel y Blaine también estaban boquiabiertos―. Eso simplemente... caramba ―Blaine murmuró.

No había duda que Genius llegaría al primer lugar esta noche.

I see your true colors
And that's why I love you

So don't be afraid to let them show
Your true colors
True colors are beautiful,
Like a rainbow

Show me a smile then,
Don't be unhappy, can't remember
When I last saw you laughing

Cuando Kurt comenzó a llorar, ni siquiera lo ocultó. Estaba demasiado exhausto emocionalmente como para siquiera intentar esconder las lágrimas. Simplemente se quedó de ahí de pie, abrumado por la inigualable y fantástica pasarela mostrada frente a él, esnifando y dejando correr las lágrimas.

Blaine se acercó y pasó el brazo alrededor de Kurt, de pie junto a él y apoyando la cabeza contra el hombro de Kurt en un esfuerzo por reconfortarlo. Kurt palmeó el brazo de Blaine con una mano mientras se secaba las lágrimas y se limpiaba la nariz con la manga de la chaqueta.

If this world makes you crazy
And you've taken all you can bear
You call me up
Because you know I'll be there

Your true colors
True colors are beautiful

Kurt no sabía por qué la actuación lo afectó tan profundamente. Asumió que simplemente estaba demasiado emocional por el sabotaje y las acusaciones de Rachel, y por encima de todo el cansancio. Pero incluso si no hubiera estado cansado, Kurt sabía que habría estado fascinado por el espectáculo de Genius. Observándolo, Kurt simplemente supo que Genius no podía ser el responsable por el sabotaje de la ropa. ¿Por qué a un genio de la moda le importaría lo que Kurt estaba cosiendo? Kurt no era para nada una amenaza para él.

Cuando el faro volvió a encenderse y la audiencia comenzó a vitorear, Kurt también aplaudió francamente. Blaine lo soltó y aplaudió, pero su mirada se quedó en Kurt―. Somos los siguientes ―dijo.

―Estamos muy jodidos ―Kurt dijo, pero con una risa―. Quienquiera que salga después de Genius está automáticamente jodido.

―Daremos lo mejor de nosotros ―Blaine respondió y apretó el brazo de Kurt.

El conductor dirigió a Genius para hablar de la pasarela y Kurt utilizó el tiempo para asegurarse que la ropa de Rachel y Blaine estuvieran tan bien como se pudiera bajo las circunstancias―. Rómpanse una pierna ―les dijo.

Blaine se puso el sombrero negro de Michael Jackson y le dio un guiño animoso a Kurt.

El presentador llamó a Kurt y él caminó rápidamente para ir con el presentador junto al jurado y presentar su pasarela. Ésta parte siempre era el reto, porque Kurt tenía que hablar de sus creaciones y promocionarlas. Esta noche era incluso más difícil, porque de todo lo que el presentador quería hablar era el sabotaje y de cómo Kurt había sido capaz de arreglar la ropa en el último minuto.

Cuando el programa volvió a comenzar, Kurt volvió a estar fascinado y orgulloso de la enorme cantidad de talento de sus amigos. Tanto Rachel como Blaine estaban increíble. Por supuesto, Kurt veía los defectos en los atuendos incluso a la distancia. Pero esperaba que el jurado y la audiencia no pudieran reconocer la costura de último minuto desde lejos.

Blaine fue el primero en desfilar en línea recta, el rostro oculto bajo el sombrero negro mientras rapeaba las primeras líneas.

No, I ain't much of a poet but I know somebody once told me
To seize the moment and don't squander it
Cause you never know when it all could be over tomorrow
So I keep conjuring, sometimes I wonder where these thoughts spawn from

Alcanzando el final de la plataforma, Blaine se detuvo en la pose de Michael Jackson, abriendo la chaqueta y arrojando el sombrero a Kurt que – por tremenda suerte – fue capaz de atraparlo. Blaine fue recibido con vítores animosos de la audiencia mientras realizaba otra pose – parándose sobre la punta de los pies por un segundo – mientras cantaba otra línea.

Cause I need an interventionist
To intervene between me and this monster
And save me from myself and all this conflict
'Cause the very thing that I love is killing me and I can't conquer it

Blaine dio en el clavo con la parte difícil del rap. Tenía una voz asombrosamente versátil, prácticamente podía cantar (y rapear) todo. Mientras giraba para regresar, Rachel salió cantando el estribillo.

I'm friends with the monster that's under my bed
Get along with the voices inside of my head
You're trying to save me, stop holding your breath
And you think I'm crazy, yeah, you think I'm crazy

La voz de Rachel era muy clara y aun así llena con emoción desgarradora. Ella era una profesional cuando se trataba de cantar. Sin embargo, Kurt sentía que le estaba cantando a él, pero no estaba seguro de cuál era el mensaje. Todavía se sentía traicionado por la acusación. Al mismo tiempo se sentía responsable. ¿Le había dado la impresión de tener un choque emocional incapaz de afrontar los retos de la vida? O peor, ¿lo tenía?

Blaine regresó al escenario para la segunda vuelta mientras Rachel se retiraba. La audiencia lo recibió con vítores mientras volvía a comenzar con la parte de rap. Reveló y abrió el cierre suavemente en la cintura y se sacó la chaqueta, tirándola sobre su hombro colgando de un dedo. Los vítores se alzaron, pero Kurt no podía decir si la gente amaba la ropa o simplemente estaban encantadas por la candente presentación de Blaine.

My OCD is conking me in the head
Keep knocking, nobody's home, I'm sleepwalking
I'm just relaying what the voice in my head's saying
Don't shoot the messenger, I'm just friends with the

Rachel volvió al escenario, cantando el coro, en esta ocasión se reunió con Blaine.

I'm friends with the monster that's under my bed
Get along with the voices inside of my head
You're trying to save me, stop holding your breath
And you think I'm crazy, yeah, you think I'm crazy

But if one kid out of a hundred million
Who are going through a struggle feels and then relates that's great."

Rachel y Blaine terminaron la presentación lado a lado con los brazos levantados, mano en mano y haciendo una reverencia. Eran un gran equipo, perfectamente sincronizados dada la duradera familiaridad y todas las presentaciones pasadas que habían realizado. Kurt les aplaudió orgullosamente junto con la audiencia.


Tuvieron que esperar más de una hora por la decisión del jurado. Marissa utilizó el receso para hacer entrevistas. Hizo una a Kurt, pero terminó siendo acerca de Rachel que hizo toda la plática. Elogió a Kurt por la elección de dar el trabajo de modelo a Blaine y a ella, aunque eran un inusual tipo de modelos, siendo bajos, pero sin embargo apuestos. Habló de su trabajo nasal y lo importante que era mostrar a la audiencia joven que los diferentes tipos de cuerpo estaban bien. Fue un discurso muy egocéntrico, pero Rachel se las arregló para dar un mensaje que Kurt apoyaba. Él la admiraba por su habilidad de hacer que todo gire en torno a ella y además hablarle al mundo.

Se preguntó lo que había ocurrido entre ellos. ¿Cuándo había sido el punto crítico? ¿Cuándo Rachel había dejado de creer en él? Ella era una firme creyente de rodearse con las mejores personas―. Ser parte de algo especial te hace especial ―. Incluso citó su lema favorito a Marissa. Eso hizo preguntarse a Kurt por qué Rachel sería trabajando con él cuando claramente ya no lo conspiraba capaz de alcanzar sus sueños.

Rachel terminó la entrevista hablando del sabotaje y amenazando al desconocido saboteador con patearlo en varios lugares. Esta parte tan sólo fue para el programa. Kurt sabía que ella seguía pensando que él mismo lo había hecho.

Se preguntaba si le había dado la impresión de que fuera capaz de auto-sabotearse. ¿Había cambiado tanto sin darse cuenta? Rachel debería conocerlo mejor. Siempre era honesto con sus acciones. Todo el secreto respecto a Andrew y el escape al auto-lacerarse estaban en el pasado. No quería que sus amigos pensaran que era una persona capaz de jugarretas para salir una situación que lo había superado.

Pero ¿era su trabajo hacer sentir bien a sus amigos junto a él? ¿Debería ser una farsa para complacer a sus amigos? ¿Debería actuar como si se sintiera bien tan sólo para que ellos no se sintieran en conflicto?

Tu trabajo es ser tú mismo, y el mío es amarte sin importar nada.

Las palabras de su padre aparecieron en su mente y recordar este momento especial hizo que Kurt quisiera ver y abrazar a su padre más que nunca.

Observando a Rachel, Kurt no sabía qué sentir. Quería estar enojado con ella y odiarla por ser una horrible amiga. Al mismo tiempo quería que las cosas entre ellos volvieran a estar bien. Quería a su mejor amiga de vuelta. Pero no sabía cómo hacerlo. No iba a disculparse con ella por ser como era. Sabía que a veces era odioso y problemático, pero también ella lo era. Quería cambiar su vida a mejor, quería vencer su depresión y mirar a un futuro brillante y divertirse con sus amigos. Pero simplemente no se sentía de esa manera por el momento. Y eso lo hacía odiarse y a su vida incluso más. Perder a Rachel tan sólo era otro paso en el camino. Otra cosa que sentía no podía evitar.


Finalmente, los concursantes se reunieron con sus modelos para escuchar la decisión del jurado.

El presentador y el jurado hicieron el anuncio de la usual manera molesta.

Primero anunciaron quién tenía que dejar el programa, y tras un tortuoso momento de silencio, Victoria Beckmann dijo que Devin fue expulsado.

Devin se vio al borde del llanto. Tanto Lovelyn y Dana lo abrazaron en consuelo. Kurt le dio una afligida mirada mientras él soltaba un suspiro de alivio, dándose cuenta que había contenido el aliento.

Blaine dio un codazo al costado de Kurt y murmuró―. Por favor, ¿de verdad pensabas que serías el que se iba?

En lugar de una respuesta, Kurt le sonrió agradecido. Apreciaba el optimismo de Blaine.

―Tengo un buen presentimiento ―Blaine predijo, volviendo a ponerse el sombrero negro con una sonrisa.

―Yo también ―Rachel dijo, sonriendo felizmente―. ¡Estuvimos fenomenales!

―Te das cuenta que la decisión del jurado es sólo respecto a la ropa, no la interpretación ―Kurt les recordó.

Lovelyn logró la tercera posición.

Ella chillo en sorpresa y brincó como una niña. Era entrañable. Kurt le aplaudió y guiñó un ojo mientras sus miradas se encontraban. Él le había augurado que hoy lograría una buena posición. Ella le correspondió con una feliz sonrisa.

Howard fue el segundo.

Kurt aplaudió educadamente a Howard. No podía evitar sentirse un poco decepcionado por no estar en los tres primeros lugares. Pero se alegra de todavía estar en el juego. Sabía que no podía esperar una posición alta con la ropa reparada en el último minuto.

Miró hacia Genius que no estaba aplaudiendo a nadie. Estaba simplemente de pie con la cabeza en alto, viéndose nuevamente como un soldado listo para aceptar su medalla de honor. Era bien merecida. Sin importar lo molesto e irritante que fuera Genius la mayoría del tiempo, Kurt admiraba el increíble talento de su competencia.

Cuando el jurado estaba por anunciar al ganador de la semana, Kurt estaba preparado para aplaudir a Genius, con las manos ya alzadas y la mirada en su compañero con una sonrisa de aprecio en el rostro. En su mente ya planeó cómo acercarse a Genius más tarde y disculparse por acusarlo del sabotaje. Se sentía estúpido por su exabrupto, acusación y estaba determinado a hacer las cosas bien.

Pero luego Kurt fue sacado del bucle interno cuando en lugar del nombre de Genius, el nombre de alguien más fue pronunciado. Al instante la audiencia se volvió loca, aplaudiendo y vitoreando, y gritando igual que si una estrella de rock hubiera entrado al escenario.

Kurt no se daba cuenta de lo que estaba pasando. Blaine y Rachel lo abrazaron y besaron sus mejillas, gritando―: ¡OH DIOS LO LOGRASTE! ―y―. ¡LO SABÍA! ¡ERES EL MEJOR! ―una y otra vez.

Adam, Dana y Lovelyn fueron a abrazarlo y felicitarlo, mientras Kurt estaba paralizado con incredulidad. ¿Era una mala broma y en cualquier momento todos se reirían de él?

Antes que Kurt tuviera tiempo de procesar su victoria, el presentador se llevó a Kurt para entrevistarlo.

―Debe haber un error ―Kurt dijo, todavía completamente confundido―. ¿Cómo puedo ser el ganador? ¿No han visto el espectáculo de Genius? Él merece esto mucho más. ¿Por qué ni siquiera está entre los tres primeros?

―¿Estás alegando tu victoria? ―el presentador rio.

―Simplemente no lo entiendo ―Kurt respondió, estupefacto.

―Bueno, más vale que te lo creas ―el presentador dijo amablemente―. Y la audiencia parece estar bien con la decisión, ¿correcto?

La audiencia volvió a vitorearlo. El jurado le hizo algunas preguntas sobre los diseños y aprendió que ellos estaban muy impresionados con la idea de los monos y los cierres ocultos bajo el cinturón.

Luego que toda la expectativa se terminó y el programa acabó, Kurt todavía no podía darse cuenta que ganó el primer lugar. Estaba dividido. Por un lado, se sentía orgulloso y apreciado. Por otro, se sentía indigno. Le desagradaba que la perfecta y significativa presentación de Genius no hubiera recibido algún reconocimiento en absoluto. Luego el jurado había aplaudido la idea de Kurt de presentar el tema de Blanco Y Negro como Bien Y Mal y el luchar o aceptar los demonios internos. La mayoría habían hecho el obvio tema racista.

―¿Vienes con nosotros? ―Adam cruzó el camino de Kurt con una feliz sonrisa. Lovelyn y Dana estaban con él―. Vamos a celebrar.

―Sí, ven con nosotros ―Rachel apareció al otro lado de Kurt―. ¡Por fin puedes conocer a Joey!

―Gracias ―Kurt dijo―. Pero lo siento, ya tengo otros planes.

Incluso si todavía no había sido invitado por Blaine, Kurt ni siquiera podía pensar en ir con ellos, no si significaba pasar la noche en compañía de Rachel. No quería verla ni hablarle esta noche. No le importaba si estaba siendo infantil o ridículo, pero sentía ya no podría pasarla bien en presencia de ella.

Kurt fue a buscar a Blaine y lo vio saliendo del servicio.

―Oye ―Kurt dijo, sonriendo cálidamente―. ¿Dijiste que teníamos que apresurarnos para llegar a la fiesta de Starchild?

―Sí, pero vamos bien. ―Blaine miró su teléfono―. Chandler ya está afuera para recogernos.

―Oh, no sabía que Chandler también iba a ir. ―Kurt no supo por qué de repente se sintió reacio. Pero el prospecto de ver a Blaine y Chandler pasar una noche juntos no era muy apetecible.

―Elliott nos dijo que lleváramos amigos ―Blaine se encogió de hombros y agregó en tono confidencial―. Creo que necesita que vaya más gente y aparentar que ya tiene un gran seguimiento.

―Oh ―Kurt dijo, sonando tan decepcionado como se sentía.

Blaine lo captó en el tono―. ¿Qué ocurre?

―Nada, tan sólo... es una tontería, pero cuando me dijiste que Starchild pidió que yo fuera, sonó como si estuviera interesado en conocerme a , y no simplemente para llenar el lugar con gente al azar.

―No, él dijo que quería conocerte ―Blaine dijo rápidamente―. Cuando mencioné que estabas en Fashion Hero, él estaba todo emocionado. Dijo que quería hablar de moda contigo. Ytengo que llevar a Chandler. Lo conoces. Nuca me perdonaría si no lo llevara.

―Bueno, como sea, diviértanse ―Kurt dijo lentamente―. Sólo vine para decirte que me voy a casa.

Blaine lo miró, preocupado―. ¿No vienes? ¿Por qué no?

―Estoy realmente cansado. Fue un día muy loco. No tengo ánimos de celebrar.

―Entonces voy contigo y te acompaño ―Blaine sugirió―. No tengo que ir a la fiesta.

―¡No, tienes que ir! ―Kurt discrepó―. Por favor, no te preocupes por mí. Me iré a dormir temprano. Tengo un dolo de cabeza y tras la emoción de hoy necesito algo de tiempo a solas.

―Entiendo ―Blaine dijo, pero se veía decepcionado―. Vuelve a salva a casa. Descansa. Disfruta tu noche. Mereces tiempo a solas en el sofá con la televisión. ―Blaine le guiñó un ojo―. Te escribiré.

―No me escribas ―Kurt dijo―. ¡Disfruta la fiesta! ¡Diviértete! ¿Consígueme un autógrafo, quizás?

―Todavía ni siquiera has escuchado la música ―Blaine sonrió.

Kurt se encogió de hombros―. Si a ti te gusta, estoy seguro que también me gustará.

Blaine manoseó la manga y chaqueta de Kurt. No podía dejarlo―. Escríbeme ―Blaine volvió a decir―. En serio. Estoy a una llamada de distancia si me necesitas.

Kurt sonrió débilmente. No sabía por qué Blaine estaba tan preocupado de la nada. ¿Era porque Kurt había llorado por teléfono anoche? No quería que Blaine le tuviera lástima. Al mismo tiempo era agradable saber lo mucho que a Blaine todavía le importaba.

―Mira, con respecto a lo que Rachel dijo antes ―Blaine comenzó, pero fue interrumpido por Kurt.

―No quiero hablar de eso ―Kurt dijo resolutivamente.

Blaine extendió los brazos para sostener ambas manos de Kurt y cuando las miradas se encontraron, Blaine le mantuvo la mirada a Kurt―. Ella no debió atacarte de esa manera ―Blaine dijo firmemente.

―Gracias ―Kurt murmuró, murmuró, apretó las manos de Blaine.

―Estuvo equivocada al decir la mayoría de cosas.

Kurt enarcó una ceja en confusión―. ¿La mayoría?

Blaine dio un impotente encogimiento de hombros―. Se preocupa por ti. Igual que yo. Eres infeliz y miserable, Kurt, y es difícil verlo.

Kurt apartó sus manos del agarre de Blaine―. Bueno, de verdad lo siento ―respondió sarcásticamente.

―No seas así ―Blaine pidió.

―Diviértete en la fiesta ―Kurt dijo.

―No importa, ya mi quiero ir a la fiesta ―Blaine dijo―. Vayamos a caminar a Central Park o algo.

―Vas a ir a esa estúpida fiesta, Blaine Devon Anderson ―Kurt dijo estrictamente―. Y te vas a divertir y me lo vas a contar todo mañana. Estoy bien, ¿de acuerdo? Deja de preocuparte por mí. Estaré en casa sobre el sofá, viendo repeticiones de Runway Project y tomando mucho helado. No soy miserable. Tan sólo necesito un descanso. ¿De acuerdo?

―De acuerdo ―Blaine respondió en un murmullo.

―De acuerdo ―Kurt repitió y se abrazó―. Deberías darte prisa.

―¿Quieres que nos vayamos juntos? ―Blaine preguntó, señalando al pasillo.

Kurt negó con la cabeza―. Necesito limpiar mi área de trabajo. Pronto me iré.

―De acuerdo, ahora me iré. ―Pese a las palabras, Blaine todavía se demoró. Extendió la mano y acomodó el cuello de chaqueta de Kurt con los dedos―. No olvides tu abrigo cuando te vayas. Hace frío afuera*. ―Blaine le dio una mirada de lado, y Kurt no pudo evitar corresponder a la sonrisa.

―Saluda a Chandler de mi parte.

Blaine asintió finalmente, suspiró y dio la vuelta para irse. Fue sólo cuando Blaine salió corriendo que Kurt se dio cuenta que todavía llevaba la ropa de Blanco Y Negro. Ya que Blaine iba tarde para la fiesta, Kurt no lo llamó.


Kurt sabía que debía estar feliz por su éxito, pero se sentía extrañamente vacío. No podía ser realmente feliz por la inesperada victoria. ¿Cómo fue de casi ser expulsado del programa a tercera posición la semana pasada y primer lugar esta noche? ¿Tan siquiera esto era real? No se sentía real.

La única emoción auténtica que había sentido hoy era cuando estuvo observando la presentación de Genius.

Kurt se encontró inmóvil tras el escritorio, sintiéndose incapaz de afrontar las emociones que tenían a su corazón acelerado y la mente paralizada.

Todo mundo a su rededor estaba con prisa, todos tenían algún lugar en el que estar la noche de sábado. Se sentó en la mesa de trabajo y revisando el cuaderno de bocetos, se cruzó con el retrato de Adam que había dibujado, y aquellos de Blaine. Agarró un lápiz y añadió algunos rizos más al cabello de Blaine, perdiéndose en fantasear.

Justo cuando Kurt lo estaba pensando, se dio cuenta que no había agradecido a sus compañeros por ayudarlo a arreglar sus conjuntos. ¡Caray! Dejó caer la cabeza sobre el escritorio. Debió agradecerles mientras estaba hablando con el presentador, reconociendo la valiosa ayuda frente a las cámaras. Hizo una nota mental se hacerlo así en la próxima oportunidad.

El teléfono le sonó por un mensaje de texto y Kurt sonrió cuando lo levantó. Blaine mantuvo su palabra de escribirle.

¡La fiesta es en un penthouse! ¡Con guardaespaldas en la puerta! ¿No es genial? - Blaine

Antes que Kurt pudiera responder, otro mensaje llegó.

¡Asombrosa vista! El horizonte de NYC y el cielo estrellado encajan perfectamente. ¡Todavía puedes venir! - Blaine

Kurt rápidamente escribió una respuesta: Dejar de mirar al cielo. ¡Disfruta la fiesta! Baila con Chandler. - Kurt

Presionó enviar y observó el mensaje desaparecer, volviendo a perderse en fantasías. De pie junto a Blaine justo ahora, mirando al cielo nocturno y cuando una canción romántica comenzara, Blaine diría, ¿Me concedes éste baile? Y Kurt respondería, Sí. Sí, por supuesto. Y entonces -

De repente hubo un sonido seco detrás de él. Sobresaltado, Kurt se dio la vuelta. Por un segundo pensó que alguien le habían disparado.

Estuvo parcialmente aliviado al ver que era Andrew llevando una botella de champaña.

―Are you lonesome tonight?** ―Andrew cantó melosamente en imitación a Elvis mientras se acercaba.

Dando un vistazo, Kurt se dio cuenta que todo mundo se había ido. No había notado al tiempo pasar y el sonido disminuir y cómo había terminado sentado solo, dibujando para sacarse el desastre de la cabeza en una hoja blanca.

―Me espantaste. ―Kurt se sentó derecho y levantó la vista en su ex que entraba al lugar.

―Lo siento, pero tengo ánimos de celebrar tu victoria. ―Andrew levantó la botella que acababa de abrir y presentó dos copas en la otra mano, llenándolas.

―No bebo ―Kurt protestó al instante.

―Por favor ―Andrew hizo un puchero―. ¿Qué tan seguido se gana el primer lugar en el tema de la semana en un programa llamado Fashion Hero? Tienes que celebrarlo, cariño.

Kurt miró sospechosamente a Andrew y con malestar en el estómago―. Por favor dime que no influenciaste al jurado.

―No lo hice ―Andrew dijo que había algo oculto en su comportamiento.

―Todavía no puedo creer que les gustarán tanto mis conjuntos ―Kurt ponderó―. Genius debió haber ganado.

―Genius tuvo un buen espectáculo, pero tus prendas fueron mejores ―Andrew rebatió.

―De verdad trabajé mucho en ellas ―Kurt murmuró.

―Lo sé ―Andrew coincidió―. Hiciste un trabajo fantástico. ―Le ofreció una copa a Kurt, pero Kurt negó con la cabeza.

―Gracias, pero ha sido un largo día, una larga semana. Tan sólo quiero irme a casa y disfrutar algo de tiempo a solas.

―¿De verdad? Entonces qué estás haciendo aquí, ¿esperando que algo suceda?

Andrew tenía un punto. Kurt permaneció sentado, dejando escapar un suspiro. A decir verdad, no quería ir a casa y sentarse en el sofá a solas.

―Un trago ―Andrew pidió―. Esta botella fue costosa.

Con una delgada sonrisa, Kurt aceptó. Brindaron y bebieron.

―Entonces ¿a qué sabe el éxito? ―Andrew preguntó con un guiñó.

―Bastante bien ―Kurt admitió.

―¿Tan sólo bastante bien?

Kurt rio―. ¡Asombroso, sabe asombroso!

―Dime ―Andrew dijo, casualmente posándose sobre el borde del escritorio de Kurt ―. ¿Dónde están tus amigos?

―Están fuera, de fiesta ―Kurt respondió.

―Ya veo ―Andrew hizo una mueca.

―Sé lo que estás pensando, pero no me dejaron. Yo les dije que fueran ―Kurt dijo defensivamente―. Les dije que quería estar solo.

―¿Y eso por qué? ―Andrew preguntó―. ¿Por qué preferirías estar solo que con tus amigos?

Kurt hundió los hombros―. Tuve una pelea con Rachel ―confesó―. De verdad no quiero estar cerca de ella ahora mismo, y se fue con Adam y sus amigos, luego ―dejó la oración sin terminar. Con un suspiro continuó―, y Blaine me invitó a una fiesta, pero no se sentía bien ir con él, porque su nuevo novio también estaría ahí. ―Kurt dio otro trago y miró fijamente la copa.

―¿Por qué no vienes a mi casa? ―Andrew sugirió―. No tienes que estar solo.

―Drew ―Kurt comenzó con un suspiro―. Eso fue cosa de una vez. De verdad aprecio la manera en que arreglaste tu apartamento a mi gusto, pero no volveré a ir.

―¿Por qué no? Soy el único que te entiende, cariño ―Andrew dijo dramáticamente―. ¡Nadie más entiende lo que necesitas y lo que eres!

―Pero ¿sí? ―Kurt le dio una mirada escéptica―. Eso es gracioso, porque ni siquiera me entiendo yo mismo. ―Kurt suspiró y continuó en una voz más suave―. Mira, Drew, te dije que podíamos ser amigos. Y una vez que el programa se acabe podemos vernos para tomar un café en algún lugar.

Andrew se cruzó de brazos, claramente discrepando de la idea de Kurt―. ¿Ya sabes cuál es tu problema, Kurt? Eres demasiado amable con todo mundo. No quiero que seas amable conmigo. Es condescendiente. Sabes que no quiero una amistad contigo de tomemos café una vez al mes.

―Lo siento, pero es todo lo que tengo para ofrecer ―Kurt respondió con la mirada perdida.

Hubo un prolongado momento de silencio entre ellos en el que Kurt fingió no ver la manera en que las manos de Andrew se estaban flexionando, luchando por controlar su temperamento.

―Muy bien, lo siento ―Andrew finalmente dijo―. Entonces vamos a Babylon. Mereces divertirte esta noche.

―No creo que Genius me saboteara ―Kurt dijo, cambiando de tema a propósito. No iba a ir a Babylon con Andrew y ese punto no lo iba a discutir―. No se siente así.

―¿Entonces quién lo hizo? ―Andrew preguntó.

―No tengo idea.

―Lo averiguaremos ―Andrew le aseguró―. Y lo pagarán. Pero no pienses en eso ahora mismo, cariño. ¡Hoy estuviste asombroso! ―Andrew llenó su copa un poco más y tras un par más de tragos Kurt comenzó a marearse, pero de buena manera.

―¿Sólo dos copas?

Kurt se sorprendió cuando alguien habló desde algún lugar tras Andrew.

Andrew se bajó del escritorio y dio la vuelta, revelando al furtivo visitante.

Kurt se sorprendió de encontrar a Genius parado en la puerta abierta. ¿Cuánto tiempo llevaba ahí, observándolos? Genius se les acercó lentamente, igual que entrando a la jaula de un león.

―Puedes beber de mi copa, lindura ―Andrew respondió con una sonrisa de autosuficiencia, dándole la copa.

Genius agarró la copa, la levantó en brindis y sin romper el contacto visual con Andrew lentamente la volteó para derramar el contenido sobre el piso.

Una vez más sorprendido, Kurt brincó.

―Gracias, pero no gracias ―Genius respondió fríamente.

―Ve por una fregona y limpia esto, Genie ―Andrew ordenó con fríos ojos.

Kurt estaba por agarra una toalla de papel de sus provisiones cuando Genius soltó uno de sus conjuntos de Blanco Y Negro que estaba cargando y lo pisó para sacar el suelo.

Kurt estaba mortificado―. ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO? ―Le gritó a Genius y rápidamente levantó la maltratada ropa adornada con diamantes del piso―. ¡No le faltes al respeto a tus creaciones de esta manera!

―Habla por ti ―Genius respondió―. ¿Qué respeto hay en decirle al jurado que yo merecía ganar más que tú, contus creaciones?

Kurt estaba confundido―. Realmente debes odiarme.

―¿A causa de que ganaste? ―Genius resopló indignantemente―. No me podría importar menos. Ten tu momento de victoria. Al final te venceré.

Kurt rodó los ojos. Siempre el idiota competitivo―. Me encantó lo que hiciste con tus prendas. Debiste haber ganado ―Kurt sentenció. Era un hecho. Nadie había estado mejor que Genius esta noche. Bajó la mirada al atuendo adornado con diamantes en sus manos, tan simple y sin embargo sólo un rayo de luz lo volvía algo mágicamente hermoso.

―Esto necesita lavado en seco ―Kurt dijo, poniendo el maltratado atuendo en un gancho.

―Necesita meterse al basurero más cercano ―Genius discrepó.

―¿Quieres venir con nosotros a Babylon? ―Andrew le preguntó a Genius, tomando por sorpresa a Kurt.

―Nunca dije que iría contigo ―Kurt protestó.

―Deberías venir también, Kurt ―Andrew dijo en voz suave―. Siquiera por una hora. No deberías estar solo esta noche. Vamos, la música distraerá tu mente.

Kurt se frotó los brazos. Andrew tenía razón. No debería estar sólo esta noche. Podría volver a ponerse muy depresivo. Pero el prospecto de salir con Andrew y Genius tampoco era demasiado apetecible. Genius parecía estar de mal humor, y Andrew siempre estaba listo para algo no bueno.

―No estoy seguro ―Kurt respondió, su mirada en Genius. Ni siquiera sabía si Genius lo quería cerca. ¿Vino a alcanzar a Andrew? Por mucho que Kurt odiaba que no pudiera captar nada real de su compañero, seguía sin querer que Genius se involucrara con Andrew. Pero de alguna manera lo estaban, y Kurt necesitaba averiguar lo que estaban planeando. Kurt no creía que Andrew en realidad lo lastimaría. Y tras sus últimas conversaciones con Genius tampoco pensaba que Genius lo lastimaría. Pero ¿quién saboteó su trabajo? ¿Después de todo quién era el monstruo?

Una desagradable voz estaba penetrándole la mente, haciéndolo sentirse loco. ¿Se lo hizo él mismo? ¿Estaba tan fuera de sí para hacer algo así y olvidarlo completamente? Era un pensamiento muy perturbador y hacía sentir a Kurt que estaba perdiendo la cabeza.

―Terminemos la botella ―Andrew volvió a llenar la copa de Kurt.

―No más, por favor ―Kurt dijo, intentado detenerlo.

―Vamos, esta es una bebida muy costosa ―la voz de Andrew era aterciopelada coaccionando a Kurt―. No quieres que se desperdicie. La guardé especialmente para ti.

Genius dejó escapar un gruñido. Kurt lo miró. ¿Estaba celoso? Kurt se talló los ojos. La sensación de mareo había empeorado, pero no de buena manera. De repente se sintió inquieto y nervioso. Dejó la copa sin beber más.

―Está bien, no tienes que venir a Babylon, Kurt ―Andrew dijo gentilmente―. En vez de eso te llevaré a casa.

―Puedo tomar el subterráneo ―Kurt murmuró, presionando sus dedos contra la frente.

―De ninguna manera ―Andrew dijo, sonando preocupado―. No te dejaré andar por la ciudad en mitad de la noche cuando no te sientes bien.

―Únicamente si no te importa ―Kurt aceptó, ya que no estaba muy dispuesto a ir al subterráneo.

―No ―Genius interrumpió―. Vas a Babylon con nosotros. No dejaré que te vayas sin celebrar tu condenada victoria. ―Agarró el abrigo de Kurt y unió sus brazos, llevándolo.

Kurt estaba por protestar, pero el definitivo comportamiento Genius le hizo pensárselo dos veces. No le importaba ir a Babylon mientras que Genius estuviera cerca. De hecho, Kurt tenía curiosidad de llegar a conocer más a Emmett y su alter ego Genius. ¿Por qué Genius insistiría en llevar a Kurt si no le importaba en lo más mínimo?

―¡Señor, sí, señor! ―Kurt respondió con una pequeña sonrisa en sus labios, saludando con la mano libre. En su ropa Genius parecía que estuviera en una misión militar para reclutar soldados y comenzar su venganza personal.

Kurt todavía se sentía mareado cuando subieron al auto de Andrew. No había bebido alcohol en un tiempo, pero sabía que el mareo pasaría si no continuaba bebiendo.

Una vez que subió al auto, Kurt volvió a quitarse el abrigo. Era demasiado cálido.

―¿Traen sus identificaciones? ―Andrew preguntó mientras salían del aparcamiento.

―Eso creo ―Kurt dijo, sacando la billetera de su cartera―. Aquí está. Todavía soy Justin ―rio al ver la identificación falsa que Andrew le había dado hace tanto tiempo. Andrew había elegido una imagen de Justin corazón de Queer As Folks. El actor no se parecía en nada a Kurt, pero al portero de Babylon nunca le había importado eso―. ¡Muéstrame la tuya! ―Kurt se volvió al asiento del pasajero para hablar con Genius―. Quiero ver tu fotografía.

Genius sacó la identificación de su cartera y la mostró.

―Tienes una foto propia ―Kurt estaba sorprendido y miró de cerca. Junto a la foto de Genius estaba el nombre completo - Emmett Arnold Holzinger - y la fecha de nacimiento―. Espera, ¿no es falsa? ¿Tienes veintidós años?

―Eso es correcto, Sherlock Holmes ―Genius dejó escapar un divertido resoplido.

―Vaya ―Kurt asimiló esta nueva información―. ¿Permiten maquillarse en la foto de la identificación?

―Ni loco me fotografían sin maquillaje ―Genius dijo con falsa indignación.

―¿Siempre te maquillas? ―Kurt se preguntó―. ¿Incluso cuando estás en casa?

―¿Siempre te vistes, incluso cuando estás en casa? Espera, no quiero escuchar la respuesta a eso ―el rostro de Genius se transformó en una sonrisa.

―No ando desnudo en casa ―Kurt respondió indignantemente.

―¿Ni siquiera cuando tus compañeros de piso no están? ―Andrew preguntó, viéndose muy interesado.

Kurt acabó en el brazo del conductor ―. ¡No dejes volar tus fantasías!

―¿Qué? ¿Ni siquiera puedo verte desnudo en mis sueños?

―¡Drew! ¡Para! ―Kurt hizo un puchero.

―Pensé que habían sido novios ―Genius dijo, entrecerrando los ojos.

―Sí, bueno, dejamos de salir porque Kurt es un mojigato ―Andrew afirmó burlonamente.

Kurt no pensaba que fuera gracioso. Especialmente considerando la razón real por la que habían terminado. Pero no quería hablar de eso, o siquiera pensarlo. Por lo que cambió de tema.

―Todavía quiero saber el musical ―se volvió a dirigir a Genius en el asiento trasero.

―¿Qué musical?

―Tu musical favorito. Dijiste que únicamente te gustaba uno. ¿Cuál?

―Adivina.

―Los Miserables.

Genius negó con la cabeza.

―¿No te gustan Los Miserables? ¿Por qué no? ¡Es la revolución francesa y todo mundo está sufriendo! ¿Cómo puede no gustarte?

―No me gusta todo lo que es francés ―Genius se encogió de hombros.

―Excepto el beso francés ―Andrew dijo, riendo. Genius le dio una mirada. Kurt pasaba la mirada entre ellos, preguntándose si Andrew estaba implicando que se habían besado.

―Aquí estamos ―Andrew aparcó en la calle al otro lado de Babylon.

―Pónganse el abrigo ―Genius dijo, mientras salían, pero Kurt tan sólo lo llevaba sobre el brazo.

―Tengo tanto calor ―Kurt respondió.

―¡Está helando! ―Genius exclamó y levantó el cuello de su abrigo.

―En un minuto estaremos adentro ―Andrew dijo. Pasó el brazo por la cintura de Kurt y guio el camino hacia el club nocturno.

Una vez dentro, fueron bienvenidos por el calor y ruido de cientos de personas reunidos en la pista al igual que el volumen ensordecedor de la música. Luego de todos los buenos y malos momentos que había tenido en este lugar, a Kurt todavía le encantaba la atmósfera. Dejó su abrigo el personal del guardarropa también la bufanda y chaqueta. Se seguía sintiendo increíblemente acalorado y sediento.

―Necesito algo para beber ―Kurt gritó por encima de la música―. ¡Agua! ¡Gaseosa de dieta! ¡Lo que sea!

Andrew se abrió camino a la barra con el hombro junto a Kurt y Genius. Ordenó y regresó con tres cervezas.

―¡Dije agua! ―Kurt se quejó.

―Dijistelo que sea ―Andrew respondió.

Kurt rodó los ojos, pero estaba demasiado sediento como para devolver el vaso. En vez de eso se lo tomó de un trago.

―¿Qué pasa? ―Genius preguntó a Kurt, dando un trago a su cerveza. No parecía que lo disfrutara, sin embargo, nunca estaba de buen humor.

―Nada. Simplemente tengo calor ―Kurt respondió, abanicándose.

―Sí, estás caliente―Andrew dijo, riéndose del propio juego de palabras.

Kurt se aflojó la corbata y el primer botón de su camisa, respirando profundo, todavía sintiéndose increíblemente sediento.

―Eso está bien, aflójalo un poco ―Andrew dijo y le pasó el brazo a Kurt. El gesto le dio a Kurt un déjà vu. Desde el primer día Andrew había tenido su brazo flojamente alrededor de los hombros de Kurt de manera posesiva, como si quisiera aclarar a todo mundo que estaba reclamado a Kurt para sí.

―No te pertenezco ―Kurt se quitó el brazo de Andrew.

―Baila conmigo ―Andrew dijo. Siempre mandaría. Nunca preguntaría. Nunca reconocería que Kurt simplemente lo reconocería.

Kurt se giró hacia Genius.― ¿Chicago?

Genius parpadeó―. ¿Discúlpame? ¿Me preguntas que de dónde soy?

―No. Tu musical favorito. ¿Es Chicago? ―Kurt preguntó―. Porque de trata de esa mujer asesinando a su amante y puedo ver que te gustaría. ―La voz era un farfullo. Se escuchó extraño a sus propios oídos. No podía estar ebrio por tan sólo dos copas de champaña y una cerveza, ¿podría?

―¿Estás bien? ―Genius le dio a Kurt una severa mirada―. No te ves bien.

I feel good, I walk alone
But then I trip over myself and I fall

―Simplemente necesita bailar para ponerse de buen humor ―Andrew agarró a Kurt del brazo y lo llevó a la pista de baile central.

Do what you want
What you want with my body
Do what you want
Don't stop, let's party

Kurt volvió la mirada para darle a Genius un gesto de disculpa, pero ya se había desvanecido en la multitud. Kurt intentó concentrarse en su compañero de baile y en la música para finalmente quitarse el raro mareo que todavía lo envolvía desde que habían dejado el taller de trabajo.

Write what you want
Say what you want about me
If you're wondering
Know that I'm not sorry

La multitud que bailaba ya estaba alborotándose, viviendo por la música, la tensión sexual y el alcohol. Al principio Kurt pensaba que estaba atrapado entre todos esos candentes cuerpos sudorosos que lo harían sentir incluso más claustrofóbico y acalorado, pero en vez de eso Kurt descubrió que los roces ocasionales con los otros bailarines lo excitaban.

You can't have my heart
And you won't use my mind but
Do what you want with my body
Do what you want with my body

De un segundo al otro Kurt se dio cuenta que las manos de Andrew estaban sobre sus caderas, acercándolo, bailándole sugestivamente. Aunque su mente le decía a Kurt que alejara a ese hombre, su cuerpo se le acercaba y se unía en el ritmo.

You want to escape all of the crazy shit

Back of the club, taking shots, getting naughty
No invitations, it's a private party

You can't have my heart
And you won't use my mind but
Do what you want (with my body)
Do what you want with my body

You can't stop my voice cause
You don't own my life but
Do what you want (with my body)
Do what you want (with my body)

El agarre de Andrew sobre él era posesivo y demandante, las manos lentamente bajando por la espalda y costados de Kurt. Kurt se sentía tan increíblemente caliente, como si alguien le hubiera aumentado la temperatura de su cuerpo, pero era más que eso. Ya no podía soportar el calor, se quitó su camisa y la amarró en su cadera. También quería quitarse la camiseta, pero estaba distraído por la erección que podía sentir a través de los pantalones de Andrew enterrándosele en su entrepierna. Andrew estaba tan cerca, y el toque era electrizante.

Sometimes I'm scared I suppose
If you ever let me go
I would fall apart
If you break my heart
So just take my body
And don't stop the party

El cuerpo de Kurt estaba en llamas y necesitaba ser tocado―. Más ―jadeó―. Por favor, más. ―Se aferró al cuerpo tras él, presionándose contra la otra persona. Y luego la otra persona lo estaba besando y todo lo que Kurt podía hacer era dale la bienvenida a la boca dispuesta que lo devoraba. Estaba en una confusión, no se daba cuenta de dónde estaba y con quién, pero necesitaba liberarse, necesitaba que alguien lo tocara o de lo contrario se volvería loco.

You can't have my heart
And you won't use my mind but
Do what you want with my body
Do what you want with my body

De la nada, alguien estaba jalando a Kurt, forzosamente arrancándolo del agarre de la pareja de baile.

Kurt tambaleándose para equilibrarse. Un quejoso sonido se le escapó, no quería separarse del cuerpo que prometía tan bienvenida fruición.

Mareado y confundido, Kurt intentaba darse cuenta de lo que pasaba a su alrededor. Sus ojos no podían siquiera enfocarse, pero vislumbró a Genius que se había interpuesto entre Kurt y Andrew, y estaba gritando furiosamente―. ¡APARTA TUS MALDITAS MANOS DE ÉL, PERVERTIDO!

Entonces después de todo Genius estaba celoso, Kurt pensó. Aparentemente no podía soportar el observar a Andrew liándose con alguien más.

―No soy un pervertido ―Kurt dijo en su defensa, pero no estaba seguro de haberlo dicho bien. Era tan difícil articular una oración cuando su cerebro era puré.

Hubo más gritos furiosos entre Andrew y Genius. Kurt no podía concentrarse lo suficiente por sobre el estruendo de la música ni la confusión en su cerebro para entender de qué eran los gritos. Kurt no sabía por qué Genius estaba tan molesto. ¿Después de todo él y Andrew eran amantes secretos?

Y entonces Genius agarró el brazo de Kurt y lo sacó de la pista. Kurt intentó escapar, pero estaba demasiado mareado para eludirlo ―. Suéltame ―arrastró la palabra y nuevamente estaba atónito de su propia voz ofendida.

Genius lo llevó al servicio y Kurt entrecerró los ojos a causa del escozor de las luces fluorescentes y lo siguiente que supo Kurt fue el agua helada sobre su cabeza. Gritó e intentó alejarse, pero unas fuertes manos lo mantuvieron abajo y la cabeza en lavamanos. El agua helada le estaba corriendo por el cuello, cabello y cabeza. Todo lo que Kurt podía hacer era agarrarse del borde de la tarja e intentar respirar.

Luego de un prolongado tiempo fue liberado. Las mismas manos que lo mantuvieron abajo lo sentaron sobre la tapadera cerrada del escusado más cercano.

―¿Qué carajo? ―Kurt escupió y se limpió el rostro y se pasó las manos por el cabello húmedo.

Genius le dio a Kurt un manojo de toallas de papel―. ¿Ya volviste a estar consciente?

―¿Por qué hiciste eso? ―Kurt bramó―. ¡No estoy con Drew! ¡Puedes tenerlo! ¡No necesitas ahogarme!

―¿Yo? ¿Querer a Andrew? ¿Estás loco? ―Genius dejó escapar una risa sin gracia.

Kurt se secó el rostro y cuello con una toalla de papel y colgó la cabeza sobre sus rodillas. El ritmo de la música todavía le retumbaba en los oídos y sentía un gran dolor de cabeza viniendo. Además, todavía se sentía demasiado caliente para su comodidad. E increíblemente sediento. Se rompió el cuello de la camiseta.

―Te drogó.

Kurt levantó la vista, entrecerrando los ojos y sosteniéndose la frente―. ¿Qué?

―¡Ese maldito imbécil te drogó!

Kurt negó con la cabeza. Era una fuerte acusación―. No soy bueno con el alcohol.

―¿Crees que nos pusimos así de cachondos por dos copas de champaña? ―Genius se cruzó de brazos―. Andrew te drogó para tener sexo contigo. ¿O te sientes así de cachondo regularmente? Por favor no me digas que te le ofreciste, porque lo deseabas tanto.

―Yo-yo hice ¿qué? ―Kurt intentó de recordarlo, pero no podía recordar lo que estaba pasando en la pista hace unos minutos.

―Prácticamente le comías el rostro y te frotaba con él en mitad de la pista.

―No lo hice... él no lo haría... ―la cabeza de Kurt le estaba dando vueltas.

―Vuelve a ponerte la camisa y levántate. Nos vamos. ―Genius le instruyó.

Kurt ya no hizo más preguntas. Siguió a Genius como si estuviera en trance. Al guardarropa, afuera, esperando un taxi en el frío, rechazando a Genius cuando intentaba abotonar el abrigo de Kurt. Todavía sentía como si estuviera ardiendo.

―¡Está helando, idiota! ―Genius le bramó.

―¿Adónde vamos? ―Kurt preguntó entumecidamente.

―A mi casa ―Genius dijo, y añadió con una risa―. Finalmente llevo a un chico de Babylon. Mi suerte que tengas que ser tú.


¡Gracias por leer!

Siguiente: Parte II de The Monster incluirá a Blaine enfocándose en la fiesta de Starchild, y Kurt descubriendo más acerca del pasado de Genius.

¡GRACIAS, SonofLuffy,por ser mi apoyo! :D


* Referencia a la canción Baby, It's Cold Outside, en español: Cariño/Bebé, hace frío afuera.

** Título y letra de una canción que literalmente se traduce a: ¿Te sientes solo esta noche?

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