Traducción autorizada por DiDiGlee


Capítulo 29 – El Monstruo - Parte II


Canciones en este capítulo:

Another Day – Rent the Musical

Cuckoo - Adam Lambert

Better Than I Know Myself – Adam Lambert


¡Hola a todos! Éste capítulo tiene una extensión fuera de control, lamento esto. Además, intenté algo diferente. Por lo que no es el punto de vista de Kurt ni Blaine como lo es regularmente, sino el de Genius y Chandler. Espero les guste. Yo por supuesto me he divertido escribiéndolo.


Punto de vista de Genius

Genius revisaba su teléfono cada minuto. Era un hábito nervioso en público. Normalmente lo hacía para parecer ocupado escribiéndole a sus amigos para evitar que las personas se le acercaran. Pero dado que había hecho un amigo virtual especial hace algunas semanas, en realidad recibía mensajes frecuentemente y se decepcionaba cuando no era así.

―Yo solo puedo tomar un taxi a casa ―Kurt, de pie junto a él, dijo fríamente―. No te necesito ni a nadie que se sienta responsable de mí.

Genius volvió a meterse el teléfono al bolsillo del abrigo―. Lo siento, pero no te voy a perder de vista esta noche ―Genius alegó―. No con esas drogas en tu sistema. No quiero leer malas noticias en el periódico de mañana.

―Andrew no me drogó ―Kurt todavía estaba en negación―. Te dije que reacciono extrañamente al alcohol.

―Muy bien, si eso te quieres pensar ―Genius se encogió de hombros―. Pero voy a contarte algo una vez que estemos en mi casa. Entonces puede que pienses diferente.

Genius suspiró cuando vio que Kurt se había aflojado la bufanda, a pesar que el viento en la calle era helado. Agarró los extremos de la bufanda y la pasó firmemente alrededor del cuello de Kurt―. ¿Quieres resfriarte?

―Deja de tratarme como un niño ―Kurt resopló y apartó las manos de Genius.

―No puedo evitarlo cuando veo a alguien siendo imprudente con su salud ―Genius respondió enojado―. Es un hábito. Cuidé a niños franceses.

―Me agradabas más cuando eras un solitario egomaníaco ―Kurt dijo, tirando de la bufanda.

―Créeme, intento no preocuparme por ti ―Genius le aseguró―. Pero lo haces muy difícil. Siendo tan tonto todo el tiempo. Vamos, el siguiente taxi es nuestro.

Por fin un taxi se detuvo y se subieron, compartiendo el asiento trasero, y Genius le dijo al conductor su dirección, preguntándose si era una buena idea llevar a Kurt consigo. Parecía demasiada responsabilidad cuidarlo esta noche. Todavía colocado con las drogas que le dio Andrew, Kurt estaba completamente despierto, no podía sentarse erecto. Las rodillas le brincaban inquietamente y se abrió la bufanda y abrigo. Serías horas antes de que Kurt estuviera lo suficientemente calmado para quedarse quieto esta noche. Genius ahogó un bostezo tras la mano.

―¿No podemos regresar? ―Kurt pidió, subiendo y bajando las manos por sus muslos―. Tan sólo quiero bailar un poco más. Era muy divertido. ¿Por qué tenemos que irnos? ¿No podemos dar la vuelta?

―La noche se acabó para ti, mi amigo ―Genius respondió estrictamente. De ninguna manera iba a dejar que Kurt volviera a Babylon y de nuevo a los brazos de Andrew. Conocía el encanto de un bar gay. Incluso si no estuviera colocado, estar rodeado por carne caliente en la pista de baile, tantos hombres chocando con él, era una sensación asombrosa. Era la razón por la que Genius iba ahí. Algún contacto anónimo con la única especie de hombres en que podía confiar en el mundo. Hombres gais. Incluso si no les confiaba su cuerpo ni el corazón, se sentía seguro en su compañía. Mientras que no fueran los lobos malos con piel de cordero. Genius podía distinguirlos de la multitud inmediatamente, porque él era un incrédulo cínico y crítico. Kurt por otro lado era demasiado inocente y confiado.

Kurt azotó la cabeza contra el respaldo―. ¿Por fin me vas a decir cuál es tu musical? ―pidió, claramente necesitando una distracción.

Genius estaba dispuesto a cedérselo ―. Another day* ―Genius ladeó la cabeza hacia Kurt.

―¡No, dime ahora! ―Kurt insistió en una linda voz quejica.

Genius sonrió―. Esa fue una para, querido.

―No la entiendo ―Kurt se quejó.

Another Day es una de mis canciones favoritas del musical ―Genius explicó. Cuando Kurt todavía lucía esa expresión despistada, Genius comenzó a cantar.

"Another time, another place
Our temperature would climb, there'd be a long embrace
Looking for romance? Come back another day
Another day!"

Kurt se sentó, intrigado. Parecía reconocer la letra, pero su mente todavía no podía adivinar que musical era. Pero estaba asombroso de conocer la canción y al instante se unió a Genius en la canción.

"The heart may freeze
Or it can burn
The pain will ease
If I can learn

There is no future
There is no past
I live this moment
As my last!"

Genius bajó la voz al momento que Kurt de verdad se dejó llevar. Genius estaba impresionado. La voz de Kurt era definitivamente hábil, a pesar de que Kurt bramaba la letra a todo pulmón. Este chico tenía talento.

„There's only us
There's only this
Forget regret
Or life is yours to miss

No other road
No other way
No day but today

There's only yes
Only tonight
We must let go
To know what's right

My only goal is just to be
Just let me be

There's only now, there's only here
Give in to love or live in fear!"

Genius aplaudió a su amigo más entusiasmado de lo habría hecho cuando se percató que el conductor no estaba para nada impresionado por la improvisada actuación de Kurt. De hecho, el hombre les rodó los ojos por el espejo retrovisor. Hizo enojar a Genius el ser juzgado―. Mantenga los ojos al frente, ¿no? ―bramó al conductor que no respondió.

―¡Me encanta esta canción! ―Kurt gritó, feliz y frustrado porque todavía no podía adivinar el nombre de la canción. Lo tenía en la punta de la lengua―. ¿Qué musical es? Dime, por favor.

―Es Rent ―Genius dijo, sonriendo ante lo jodidamente adorable que se estaba comportando Kurt, y profundamente aliviado de que Andrew no logró ver a Kurt de esta manera. U otra.

―¡Rent! ¡Sí! ¡Por supuesto!

―Mi hermana dice que estoy obsesionado ―Genius admitió―. Lo he visto dos veces en Broadway, cuando todavía se presentaba. A veces escucho el disco todo el día.

―¡Asombroso! ¡Le encanta! ¡Me encanta tanto! ―Kurt dijo una y otra vez. Su entusiasmo era contagioso. Genius no lograba frecuentemente compartir cosas favoritas con la gente. Normalmente conservaba sus gustos culpables para sí.

Se dio cuenta que las manos de Kurt todavía se retorcían y frotándose inquietamente los muslos, las uñas ocasionalmente se le enterraban en los pantalones. Genius extendió los brazos y agarró las manos de Kurt y apretó, como si quisiera proveer un ancla a la que Kurt se aferrara.

El gesto tomó por sorpresa a Kurt. Giró la mano para enredar los dedos por los del otro hombre y de un momento a otro lo siguiente que sintió Kurt fue una sobrecogedora desesperación, como si el mundo lo hubiera abandonado y se caería al olvido si soltaba la última mano que lo agarraba.

―Por favor no me dejes ―murmuró, rogando.

La petición atrapó a Genius con la guardia baja. Le sorprendió encontrarse con la simple y sin embargo profunda petición de compañía y no supo cómo reaccionar. Sin embargo, rápidamente se recuperó, recordando que Kurt todavía estaba drogado y probablemente no lo sentía tan desesperadamente como lo hizo sonar. Por lo que Genius simplemente le dio una mirada, medio molesta, medio reconfortante―. Te dije que no voy a perderte de vista esta noche, ¿de acuerdo, K?

Kurt asintió fieramente y apretó su agarre sobre la otra mano.

―¡Ay! No me fractures la mano. Todavía la necesito ―Genius se quejó, pero lo dejó ir. Era algo agradable agarrar de la mano a alguien.

Sin embargo, esta noción rápidamente cambió, cuando vio la mirada de Kurt cambiar de necesitado y adorable a ese cierto brillo que era puro e inequívoco deseo. Kurt se inclinó sobre el asiento y las bocas colisionaron. Genius dejó escapar un ruido de sorpresa. Empujó gentilmente a Kurt a la extensión se los brazos, jadeando por aire―. Mala idea, Kurt, muy mala. En realidad, no quieres besarme ―Genius dijo como si hablara con un niño―. Y tampoco quiero besarte.

Kurt estaba demasiado confuso como para importarle. Se acercó a su compañero mientras Genius se alejaba hasta que estuvo contra la ventana de la puerta―. Tú serás el que va a estar avergonzado mañana ―Genius le advirtió, pero Kurt lo volvió a besar de todas maneras.

―Oh, qué demonios ―Genius murmuró y pasó un brazo alrededor de Kurt―. Lo que sea por molestar a nuestro conductor homofóbico.

Kurt se inclinó hacia su compañero, mientras intentaba quitarse el abrigo y simultáneamente también quitar el de Genius.

―Mantén tus manos para ti ―Genius protestó cuando Kurt comenzó a manosearlo, sin importar su única audiencia.

Genius fue rescatado por llegar al destino. El conductor frenó de golpe y casi los hizo caer del asiento.

―Serán treinta ―gritó.

―¿Treinta? ―Genius protestó en voz alta―. Nunca pago treinta a casa desde Babylon y ciertamente no le daré propina por fisgonearnos como si nunca antes hubiera visto hombres gais.

―No me agradan tanto los transformistas ―el conductor respondió, despreocupadamente mascando su goma―. Pero ¿no deberían usar peluca?

―¡Jódase! ―Genius arrojó algunos dólares al frente y abrió la puerta, llevándose a Kurt con él.

―Odio cuando las personas hacen bromas estúpidas de transformistas. ¡No soy un transformista! ―Genius externó furiosamente―. Dios, odio cuando las personas me miran queriendo preguntarme si caí en un maldito balde de pintura.

―Bueno, no es común que un chico se maquille tanto ―Kurt respondió.

―No me importa lo que es común o no. No soy una persona común. No quiero ser una persona común. ¡Pero odio ser juzgado todo el tiempo! ¡Nadie tiene permitido juzgarme! Puedo hacer con mi cara lo que se me antoje.

Genius continúo despotricando cuando se dio cuenta que Kurt ya no lo estaba siguiendo―. Por este lado, K.

―¿Adónde vamos? ―Kurt no reconoció el vecindario―. No vivo aquí.

―Mi casa, no somos olvidadizos ―Genius junto brazos con Kurt para mantenerlo a su lado―. Esta es mi casa, tonto. Vas a pasar la noche. No quiero que llames a Andrew y le pidas sexo.

―¿Por qué haría eso? ―Kurt preguntó indignantemente.

―Porque ahora mismo tienes la cabeza hecha un desastre ―Genius miró de cerca a Kurt, contemplando si debía o no llevarlo a un hospital. Pero dedujo que no había necesidad de atraer la atención a la condición de Kurt y siendo todavía un menor sus padres serían contactados por el personal del hospital y Genius no pensaba que eso le agradaría a Kurt.

―¿Cuántos años tienes?

―Veinte ―Kurt respondió cautelosamente como si se preguntará por qué eso era importante ahora.

―Muy bien ―Genius dijo, titubeando con las llaves―. Tan sólo para estar claro: No más besos, ¿de acuerdo? Si necesitas desahogarte deberías seguir con el canto. Tiene una voz bastante fabulosa y puedo subir el volumen para ti. Mis vecinos están acostumbrados.

―De acuerdo ―Kurt siguió a Genius al edificio de apartamentos y escaleras arriba. Genius abrió una puerta en el quinto piso, encendió la luz e hizo un gesto para que Kurt entrara―. Este es mi pequeño refugio. Nada lujoso, pero me gusta. Sin compañero, esa es la mejor parte.

El apartamento-estudio era muy pequeño, tan sólo una pequeña recámara, una pequeña cocinilla que compartía espacio con la sala de estar e incluso un baño más pequeño con un cubículo de ducha. Todo estaba limpio y ordenado, pese a que el pequeño espacio estaba abarrotado con cosas.

Genius se quitó las botas de combate y la chaqueta militar. Estaba nervioso. Nunca tenía visitantes. Ni siquiera invitó a su hermana al apartamento. Por los tres meses que había vivido en New York hasta ahora, nadie excepto él (y el plomero por causa de una muy asquerosa obstrucción en la primera semana) había traspasado el rellano. Le dijo que no tirara toallitas húmedas en el excusado y el plomero fue dicho que se largara - luego que el problema fue arreglado, por supuesto.

Genius dedujo que no había nada por lo que estar nervioso ya que Kurt estaba drogado y probablemente no recordaría nada para mañana. Sin embargo, Genius era una persona increíblemente privada y dejar entrar a alguien en su hogar era algo grande para él. Había tenido largas conversaciones, bueno, charlas al respecto con su amigo virtual que lo retó a comenzar a confiar en las personas en las personas del rededor y abrirse un poco.

Odio pensar que estás solo, su amigo que se conectaba como Special K le escribía. Quiero que te abras a la posibilidad de conocer personas asombrosas mientras estás en París.

Sí, Genius le había mentido a su amigo virtual con respecto a su localización. Pero cuando su amigo virtual le dijo que actualmente vivía en New York, Genius estuvo muy atemorizado de conocerse en persona, por lo que pretendía seguir viviendo en París. Después de todo, todo mundo miente en internet, ¿verdad? Por otro lado, Genius nunca había sido tan honesto con alguien como lo había sido con este chico hasta ahora. Había descubierto lo fácil que es abrirse a alguien que no se conoce cara a cara.

Genius escribió un rápido mensaje a Special K: Noche de primeras veces. Estoy llevando a un amigo a casa. Lo bueno es que está drogado, por lo que mi pocilga de casa probablemente le parecerá como un lujoso penthouse.

En respuesta recibió una fila de emoticonos sonrientes y pulgares erectos. ¡Me alegro por ti! ¡Estoy en una fiesta en un auténtico apartamento penthouse! ¡Es asombroso! - Special K

―Estos son de verdad agradables ―Kurt dijo admirandamente.

Genius levantó la vista para ver que Kurt había descubierto los inconclusos edredones y pasó los dedos sobre la tela. Sobre el sofá estaban dos edredones en diferentes estados de terminado y una cesta llena de coloridas telas para usar.

―Adoro hacer edredones ―Genius sintió la necesidad de explicar―. Digamos que me calma. Además, no puedo simplemente tirar las telas. ―Recogió los inconclusos edredones y quitó almohadas del sofá y las colocó en la cesta―. Puedes dormir en el sofá. Te traeré sabanas limpias y una almohada.

―Todavía puedo ir a casa ―Kurt dijo, claramente sintiéndose como un intruso.

―Eres bienvenido a quedarte ―Genius dijo―. Así es, mientras te mantengas alejado de mis cosas. ¿Cómo te sientes? ―Fue y colocó una mano sobre la frente de Kurt―. Todavía pareces con fiebre.

―Estoy mareado ―Kurt dijo, meciéndose en el lugar.

―Pasará ―Genius dijo, pellizcando la barbilla de Kurt―. Siéntate. Bebe un poco de agua.

Le dio a Kurt una botella de agua fría directo del frigorífico y Kurt la bebió ávidamente, pero no se sentó. Estaba demasiado inquieto y necesitaba moverse.

Genius puso algo de música. Kurt al instante reconoció que era la banda sonora de Rent. Había un gran afiche promocional de Rent en la puerta. Una colección de carteles sobre la repisa captó la mirada de Kurt―. ¡Sí vas a ver espectáculos! ―exclamó.

―Sí. Nunca dije lo contrario. Simplemente porque Rent es el único musical que me encanta no significa que no intento encontrar algo más que pueda emocionarme. Hasta ahora nada lo ha hecho. No hay nada como la verdad cruda y dura de Rent.

―Y el amor ―Kurt agregó―. También es acerca del amor. Incluso, amantes gais.

―Por supuesto, habrías de ser la clase de chico que cree en el amor ―Genius se sentó en el brazo del sofá―. Eso es muy tierno. Intenta no perderlo.

―¿Por qué estás siendo tan amable conmigo? ―Kurt preguntó de la nada.

―Porque no eres amable contigo mismo y alguien debería serlo ―Genius respondió casual―. Si no te amas a ti mismo, nadie lo hará.

Lasa lagrimas ardieron en los ojos de Kurt, y Genius amablemente pretendió no verlas.

Kurt continuó caminando de aquí para allá en la pequeña sala de estar―. No necesito un novio ―Kurt dijo eventualmente mientras quitaba el polvo a la repisa con un dedo.

―Claro que no ―Genius coincidió incondicionalmente―. Mírame, yo vivo únicamente por mi pasión. En todo lo que puedo pensar en el día es crear el atuendo prefecto. No necesitas a nadie, más que tú mismo.

Kurt cerró los ojos y comenzó a balancearse con Light My Candle.

―Pero la cuestión es que a veces tú quieres a alguien ―Genius continuó―. Por lo que veo, quieres a ése chico, Blaine, ¿verdad? Una vez fueron novios, pero la distancia los separó y ahora sientes que estás aferrado al pasado cuando en realidad el pasado todavía es tu presencia, porque tú todavía lo quieres a él. Y honestamente, creo que es mejor partido que Andrew para ti.

Kurt se pasó los brazos sobre la cabeza, lentamente bailando la canción con los ojos todavía cerrados.

Genius no estaba seguro si Kurt siquiera estaba escuchando. Él simplemente se alegraba de que Andrew no logró ver a Kurt así esta noche. Kurt era uno de esos chicos que eran increíblemente candentes cuando simplemente bailan inocentemente en la sala de estar. Andrew tendría una hemorragia nasal para ahora. Kurt no era el tipo de Genius, pero era capaz de reconocer el atractivo de una persona.

―Siempre he sido una persona independiente ―Kurt dijo por fin―. Estaba acostumbrado a andar solo, hasta que conocí a Blaine. Me enamoré de él, porque me enamoré de la idea de alguien comprensivo de las dificultades diarias de ser diferente. Por fin tenía a alguien con el que compartir mis sentimientos. Eso es lo que más extraño, creo. ¿Alguna vez que has enamorado, Emmett?

Genius dejó pasar el que Kurt usó su nombre real.

―No, nunca ―Genius confesó―. Siempre he estado ocupado odiándome como para ser capaz de buscar amor.

Kurt le dio una mirada incrédula. Genius estaba consciente de que iba como el tipo de persona vanidosa que se ama por sobre todo. Antes que pudiera discutir el punto, Genius continuó―. A parte, soy muy selectivo. Necesito que todo sea perfecto. Es obsesivo. Me esfuerzo por ser lo mejor que imposiblemente pueda. No podría estar con alguien que no fuera así, alguien torpe o descuidado e irresponsable. Sería un demonio de novio. Criticaría y mandaría. Por eso ni siquiera puedo tener un compañero de piso. Tengo rituales muy rígidos.

―Yo también ―Kurt dijo, demasiado alto y emocionado―. Tengo una rutina de humectación nocturna. Mi idea de una noche de sábado sexi con mi novio era tener rigurosos regímenes de humectación juntos por teléfono.

―Me suena candente ―Genius dijo, riendo.

―Aunque, eso fue antes que empezáramos a tener sexo. Después de eso todo cambió.

―¿Cómo es eso? ―Genius nunca había estado en una relación, por lo que no lo sabría.

―Ya no me preocupaban las pequeñas cosas ―Kurt dijo con un encogimiento de hombros―. Por ejemplo, ¿a quién le importa una espinilla en la barbilla cuando el chico que amas te ve desnudo? De acuerdo, todavía me preocupaban las espinillas y me molestaba que Blaine pasara por alto su cuidado cutáneo. Por lo que le ponía bronceador en la crema y tuvimos una gran pelea por eso. Aunque, todavía pienso que se ve mejor con un poco de color.

Genius hizo un evasivo ruido.

Kurt todavía estaba inquieto y bailándole al estéreo―. ¿Está bien si subo el volumen?

―Claro ―Genius permitió―. Normalmente lo subo para bloquear los ruidos de mis vecinos.

Out Tonight siguió y Kurt brincó y bailó salvajemente por la habitación―. Take me ouuuuut tonight! ―Agarró el brazo de Genius para que se le uniera. Genius poco entusiasta bailó con él, tan sólo para animar a Kurt a que sacara las drogas de su sangre.

―Disculpa por besarte en el taxi ―Kurt gritó por sobre la música―. Tengo una historia con bestia no deseados. No debí haberlo hecho.

―No te preocupes. Fue divertido molestar a nuestro conductor ―Genius sonrió―. Como sea, más te vale lamentar el besar a Andrew.

―¿De verdad lo besé? ―Kurt se vio modificado―. Todo está borroso. Recuerdo besar a alguien en la pista de baile.

―Fue a Andrew ―Genius le aseguró, mientras bailaba alrededor del sofá.

―Mierda. Eso tan sólo le dará esperanzas ―Kurt se tiró del cabello―. No quiero que piense que podemos volver a estar juntos.

―Entonces ¿por qué bailaste con él? ―Genius dejó escapar soplido entrecortado de desaprobación.

―¿por qué insististe en llevarme a Babylon? ―Kurt preguntó, de repente enojado, como si fuera la culpa de Genius que Kurt se hubiera liado con Andrew.

―Habrías aceptado que te llevara a casa ―Genius sentenció―. Estabas por subirte a un auto con un definitivo pervertido y posible violador. No podía dejar que eso pasara.

Kurt negó con la cabeza―. Estás equivocado con respecto a él. No se habría aprovechado de mí.

―Si tú lo dices ―Genius se encogió de hombros.

―Eso lo ―Kurt espetó fieramente.

―Bueno, si supieras lo que sé de él entonces no lo defenderías tan rápido ―Genius dijo airadamente, moviendo los dedos.

―No quiero escucharlo. De todas maneras ¿por qué debería de creer una palabra de lo que me dices? Andrew dijo que me odiabas ―Kurt escupió.

Genius volvió a encogerse de hombros―. Odio a todo mundo.

―Dijo que estás loco por destruirme.

―Curioso. ¡Dijo lo mismo de ti! ―Genius rio―. ¿Qué esperas de un mentiroso excesivo?

―¡Fue mi novio! ―Kurt bramó―. Creo que lo conozco mejor que tú.

―Únicamente sabes lo que él quiere que sepas ―Genius sentenció.

Kurt volvió a negar con la cabeza―. No quiero hablar de Andrew ―Kurt se cerró.

―Bien, porque toda palabra con respecto a él es un desperdicio de aliento ―Genius coincidió. Agarró a Kurt de los hombros y lo llevó al baño―. Ve y báñate ―Genius le dijo―. Aclarará tu cabeza. Puedes usar mis productos higiénicos, pero no toques mi maquillaje. Repito: no toques mi maquillaje.

―¿Por qué tocaría tu maquillaje?

―Créeme, todo mundo siente la urgencia de jugar con maquillaje cuando lo tienen enfrente.

Genius inhaló profundamente tras cerrar la puerta. Era tan extraño tener a alguien en el apartamento. Se sentó en el sofá por un momento para asimilarlo, cerrando los ojos y escuchando el coro de Will I, dejando que la música lo tranquilizara.

Santo Cielo, la situación era más seria de lo que había pensado. Kurt estaba seriamente confuso si realmente defendía a Andrew. Genius sacó su teléfono y escribió a la única persona que siempre tenía buenos consejos para cualquier situación jodida. Genius no tenía idea de dónde sacaba Special K sacaba el conocimiento, pero siempre tenía una respuesta para cualquier cuestión difícil: ¡Ayuda! Así está la cosa: mi amigo está defendiendo a su mierda de ex que acaba de drogarlo y lo más probable es que quisiera violarlo. ¿Qué hago?

Su teléfono timbró con un mensaje a los pocos segundos: OMG! ¡No lo pierdas de vista! ¡Los ex abusivos son los peores! - Special K

Algo extraño rompió la base del rostro de Genius: una sonrisa genuina. Tras todas estas semanas de escribirle y charlar en línea todavía estaba asombrado de que su nuevo amigo siempre le respondiera en un instante. Special K nunca se cansaría de él o lo ignoraría. Cuando fuera que Genius se sentía solo, podía contar que su amigo virtual estaría ahí y lo animaría. Hacía muy feliz a Genius, y al mismo tiempo le daban ganas de llorar. Le hacía darse cuenta de que estaba tan solo que buscaba la compañía de un desconocido en internet.

Genius respondió a Special K: ¿Qué sabrías de los ex abusivos? Espero nada de primera mano.

Obtuvo una rápida respuesta: Necesitaría un ex para tener una experiencia de primera mano con un ex. XD – Special K

Correcto. Una de las cosas que Genius había bond con su amigo virtual era que él tampoco había estado en una relación.

Genius se levantó para revisar el frigorífico en busca de algo que comer para ofrecer a Kurt cuando había un continuo sonido proveniente del teléfono de Kurt. Genius no pudo evitar ser curioso de quién estaba escribiendo a Kurt. Dedujo que, si permitía que el chico se quedara, tenía permitido revisar la clase de personas con las que se contactaba. En caso de que se tratara de Andrew, Genius borraría cada mensaje, para que Kurt no tuviera que hacerlo. Recogió el abrigo de Kurt y sacó el teléfono del bolsillo. Para su alivio no era Andrew, sino un chico llamado Chandler. Probablemente uno de los mejores amigos de Kurt.

¡Felicitaciones por tu victoria! ¡Blaine acaba de contarme! ¡Por cierto, la fiesta de Elliott es asombrosa! ¿Por qué no viniste? - Chandler

Genius frunció el ceño. Aparentemente a Kurt le habían ofrecido ir a una fiesta. ¿Por qué demonios había elegido embriagarse de champaña con Andrew? Otro mensaje apareció justo mientras Genius estudiaba el teléfono de Kurt.

Como sea, espero que tengas una agradable y relajante noche en casa. ¡Te hablo mañana! ¡Mucho que contar! - Chandler

El propio teléfono de Genius sonó con otro mensaje: Un amigo mío estuvo en una relación abusiva. Su ex también me amenazó un par de veces. Fue aterrador. - Special K

Genius puso agua para té y buscó las galletas que su hermana le había traído. Supuso que las galletas eran mejor que nada en un estómago vacío.

―¿Todo bien ahí? ―llamó a la puerta del baño y escuchó el agua correr y a Kurt cantando en voz alta. Aparentemente se había enganchado a Another Day. Después de todo había esperanza.

Justo cuando Genius volvió a buscar en la alacena las galletas, el teléfono de Kurt timbró. Está ocasión no era un mensaje, sino una llamada. Genius revisó el identificador de llamadas que decía Carole. Quién fuera esta chica o mujer, Genius resolvió que no podía dañar el hacer una broma al responder el teléfono en francés.

―Bonjour, vous êtes bien sur le téléphone de Kurt Hummel. Veuillez patienter le temps qu'il prenne une agréable douche**.

―¿Hola? ¿Qué ocurre? ―una voz masculina respondió, confundido―. ¿Quién es?

Genius permaneció callado por un momento, desconcertado por la inesperada voz de un hombre.

―¿Hola? ―el hombre inquirió―. Kurt, ¿eres tú?

―Lo siento, esperaba una mujer, porque el teléfono dice que se llama Carole ―Genius respondió confuso.

Un desconcertado silencio, luego una risa cordial―. Me alegra que puedas hablar español, chico. Este es el teléfono de mi esposa, porque no tengo batería. ¿Quién eres?

―Soy Emmett ―Genius dijo, sin sentirse de humor para revelar su alter ego cuando confrontaba a un hombre adulto y heterosexual. Esta noche no quería ser ridiculizado por un extraño al teléfono―. Y todavía no sé quién es usted y por qué está llamando a Kurt a esta hora.

―Soy Burt Hummel. El papá de Kurt. ¿Puedes pasarle el teléfono, por favor?

―¿En serio? ¿Burt? ¿Llamó a su hijo Kurt? ―Genius se echó para atrás―. ¿Estaba drogado o algo? ¿Perdió una apuesta estando ebrio? Al hemos cambió una letra. Gracias a Dios por eso, es decir, Burt junior habría sido demasiado.

―Emmett, ¿te concentrarías un segundo, por favor? ¿Dónde está Kurt? ―Burt ahora sonó un poco impaciente.

―Está en la ducha ―Genius respondió―. ¿Cuál es la emergencia? ¿Necesita que vaya por él?

―No hay emergencia. Mira, tenemos estas citas telefónicas diarias y -

―¿Por qué simplemente no llama mañana? ¿Ha visto la hora? Es mas de medianoche. ―Aparentemente el padre de Kurt era un controlador, lo que molestaba en grande a Genius.

―Preferiría que pusieras a Kurt al teléfono ahora. Quiero saber dónde está.

―Calma. Está en mi casa. Soy su nuevo amante. ¿Tiene algún problema con eso? ―Irritar tipos heterosexuales siempre era el pasatiempo favorito de Genius.

―¿Lo eres? ¿Desde cuándo están juntos? ―El hombre sonó asombrado y altamente sospechando otra broma, pero no conmocionado por el hecho en sí.

―Sólo tenemos sexo ―Genius replicó con indiferencia―. ¿Cuál dijo que era el nombre? ¿Kurt? Tengo que escribirlo.

―Muy gracioso ―Burt respondió con un bufido, indicando que no creía el sinsentido―. Mi hijo no hace eso.

―¿Está seguro de eso? Él es gay y los gais son promiscuos ―Genius provocó.

―Mi chico nunca se arrastraría por ahí ―Burt respondió, sonando bastante seguro de esto.

―Ya difícilmente es un chico ―Genius argumentó―. Y no necesita que le controle la vida.

Nuevamente hubo silencio al otro lado de la línea y por un momento Genius temió haber sobrepasado los límites. No le importaba hacerlo si era en su propia vida, y no temía interferir si era para proteger a alguien. Pero no sabía nada de la relación de Kurt con sus padres. Como siempre estaba proyectando sus propias malas experiencias en las vidas de todos los demás.

―Tienes razón ―el padre de Kurt coincidió―. Quizás estoy viendo cosas donde no las hay. Pero ahora de verdad necesito hablar con mi hijo. No seré capaz de dormir si no lo escucho decir que está bien, ¿de acuerdo?

Genius se echó para atrás. El hombre estaba realmente suplicando. Era una primera vez.

―Veré lo que puedo hacer ―Genius dijo, yendo al baño―. Pero es su culpa si él se enoja conmigo por verlo desnudo.

―Pensaba que acabas de tener sexo con él hace unos momentos ―Burt dijo bromeando―. ¿Lo hicieron a oscuras?

―Muy gracioso ―Genius gruñó―. De todas maneras, no cree mis mentiras, por lo que no tengo que mantener la historia, ¿correcto? Voy a ver si él quiere hablar con usted. ―Genius llamó a la puerta del baño―. ¡KURT! Hay un hombre al teléfono que aclama ser tu papá, pero el identificador dice que es Carole. A menos que tu padre sea un transformista, todo es muy sospechoso.

―¡Voy! ―Kurt gritó y cerró el flujo de agua.

Genius volvió a ponerse el teléfono en la oreja―. Por cierto, debo felicitarlo. Kurt hoy ganó el tema de esta semana.

―¿Ganó? ¡Eso es fantástico! ―Burt vitoreó.

―Así es ―Genius coincidió―. Kurt simplemente no ha llegado a la misma conclusión todavía.

―Oh colega, ese es mi hijo. Siempre sospechando cuando sea que algo bueno le pasa ―Burt rio entre dientes.

―Aquí está ―Genius dijo cuando la puerta del baño se abrió y Kurt emergió envuelto en una gran toalla blanca, la piel de los brazos y hombros todavía despedía humo y el flequillo húmedo todavía le caía en la frente.

Extendió la mano por el teléfono igual que un hombre ahogándose, y Genius podía ver en los ojos café de Kurt que todavía no estaba sobrio y por lo tanto emocional.

―¡PAPÁ! ―Kurt gritó al teléfono.

―Colega, ¿qué ocurre? ―Burt preguntó, sobresaltado por la urgencia en la voz de su hijo y Kurt se derrumbó completamente.

Todo lo que logró expresar entre sollozos fue un repetitivo―. Te amo, papá, lo siento tanto por volver a estropearlo. Te amo tanto.

Genius llevó a Kurt del brazo a sentarse en el sofá y le pasó uno de los edredones sobre los hombros y gentilmente le arrebató el teléfono de las manos.

―Hola, soy yo de nuevo ―Genius dijo.

―¿Qué le ocurre? ―Burt preguntó, sonando horrorizado―. ¿Qué pasó?

―Obviamente, está en un humor muy sentimental ―Genius dijo ligeramente―. Probablemente es debido esa desgarradora pasarela acerca de un papá abandonando a su hijo, usted comprenderá.

―No, no estoy seguro de que sea eso ―Burt dijo dubitativamente―. Lo reconozco, últimamente ha estado de mal humor, pero me suena bastante más que eso.

―Bebió un poco para celebrar la victoria y el alcohol lo puso emocional ―Genius intentó pescar otra excusa. Cielos, el padre de Kurt era difícil de convencer.

―No, hay algo más ―Burt dijo completamente serio―. Algo que no me estás diciendo.

―¡Porque no es asunto suyo! ―Genius le bramó, perdiendo de repente el control. Era como si el padre de Kurt quisiera sacar algo de mierda que pudiera arrojarle a su hijo. Eso era algo que Genius conocía demasiado bien―. Mientras que no sepa mierda de su vida no tiene derecho a juzgarlo, ¿muy bien? ¡Lo último que necesita ahora mismo es que lo haga sentir culpable e incluso más mierda de lo que ya está! ¡No va a patear a su hijo cuando él ya está en el suelo!

Genius dejó de gritar tan abruptamente como había comenzado, dándose cuenta que él era el que juzgaba demasiado rápido y por lo tanto probablemente con la persona equivocada. Su propio padre ya lo habría interrumpido con una voz cortante, sin tolerar el rebelde comportamiento de ningún tipo.

―No le hables de esa manera a mi papá ―Kurt dijo en una voz ronca, sentándose e intentando recuperar el teléfono.

Genius estaba demasiado sacudido por el repentino exabrupto para saber lo que hacer. Su propia pasarela maldita había despertado algunos fantasmas que pensaba hubo enterrado hace mucho tiempo y ahora escuchaba la voz de su padre en su cabeza una y otra y otra vez y no sabía cómo ahogarla.

―Mira, Emmett ―Burt dijo con voz calmada pero firme―. No aprecio que me griten, pero aprecio que defiendas a mi hijo. Ha pasado por mucho en los pasos meses y no estaría llamando en mitad de la noche si no preocupara por él. Te aseguro que nunca juzgaría a mi hijo, sin importar el lío en que se meta. Lo amo. Él es mi mundo. Por lo que, ¿me dirías lo que le ocurrió, por favor? Conozco a mi hijo. Kurt no llora así si no es algo serio. Si no me dices lo que pasa, voy a tomar el siguiente vuelo a New York.

Genius no podía responder. Tenía lágrimas en los ojos de vergüenza y frustración.

Cuando Kurt se movió para recuperar el teléfono, Genius se lo extendió con una floja muñeca y sin otra palabra.

―Papá, soy yo ―Kurt dijo, aunque difícilmente tenía la voz bajo control―. Soy tan estúpido. Bebí. Sé que te prometí nunca volver a beber, lo siento tanto. ¡Soy toda una decepción! Andrew me ofreció champaña para celebrar y - no hay excusa. Lo estropeé. Genius tiene una sospecha, ni siquiera puedo decirla en voz alta. No quiero hacer falsas acusaciones. Pero estoy tan harto de todo.

―Llegaremos a eso, Kurt ―Burt prometió―. Mira, está bien cometer errores. No te preocupes por eso. No hay necesidad de castigarte más. Lo que sea que ocurrió, ¡te amo! ―Burt hizo una pausa dramática para enfatizar sus palabras―. No estoy muy emocionado de volver a escuchar el nombre de Andrew. Está cerca, lo entiendo. Debemos trabajar en no dejar que se meta en tu cabeza, ¿de acuerdo?

En lugar de responder, Kurt dejó escapar otro sollozo. Genius sabía exactamente lo que Kurt estaba pensando. Andrew se estaba metiendo en la cabeza de Kurt a lo grande, con drogas. Kurt simplemente no estaba preparado para admitirlo.

―Está bien, colega, llegaremos a eso ―Burt dijo reafirmando―. ¿Qué clase de sospecha tiene tu amigo?

―Es con respecto a las intenciones de Andrew ―Kurt dijo evasivamente―. En realidad, ahora no puedo entrar al tema. Te lo haré saber tan pronto como tenga algo específico.

―Muy bien entonces. Cuéntame de tu amigo Emmett. Es todo un personaje. ¿Cómo terminaste en su casa esta noche?

―Tuve una gran pelea con Rachel ―Kurt dijo, intentando reprimir un hipido―. Es una historia larga y frustrante. Ya no puedo ayudarme con ella, papá. Genius me ofreció quedarme en su casa esta noche. Dio una asombrosa pasarela. Me hizo pensar en ti y lo afortunado que soy al tenerte, papá.

―Y yo soy afortunado de tenerte, Kurt ―Burt dijo―. No olvides que esto no es unidireccional. Estamos aquí el uno para el otro, ¿correcto?

―Correcto ―Kurt confirmó y dejó escapar un suspiro de alivio.

―Y quiero verte para Acción de Gracias ―Burt dijo―. Es el próximo jueves. Voy a enviarte un boleto de avión, ¿muy bien?

―Muy bien ―Kurt respondió.

―Genial. No puedo esperar para por fin volverte a ver, colega. Por cierto, Emmett acaba de decirme que has ganado el tema de esta semana ―Burt dijo―. Felicitaciones. Te lo mereces.

―Genius estuvo mucho mejor ―Kurt discrepó.

―Estoy confundido. ¿Genius y Emmett son la misma persona?

―Sí, lo son ―Kurt dijo con una sonrisa.

―¿Puedes volver a pasármelo, por favor?

Kurt le extendió el teléfono a Genius que había estado escuchando la conversación.

Genius aceptó el teléfono señalando con la cabeza al baño―. Ve y sécate, Kurt. No es necesario que después de todo te resfríes. ―Únicamente cuando Kurt estuvo fuera del campo auditivo Genius tomó la llamada. No quería la humillación de permitir a Kurt escuchar que lo reprendieran.

―¿Quiere volver a hablar conmigo? ―Genius consideró simplemente colgar. ¿Por qué debería permitir a este hombre gritarle? Pero dedujo que simplemente era justo luego de haberle gritado primero. Sin embargo, Burt Hummel lo sorprendió.

―¿Puedo pedirte un favor, Emmett?

Genius estaba escéptico―. ¿Qué quiere que haga? ¿Trabajar en mis modales? Lo siento, pero mi actitud de Grita primero, no te lamentes después me ha llevado al lugar en que estoy ahora, por lo tanto -

―No cambies nada de ti, chico ―Burt interrumpió, sorprendiendo tanto a Genius que cerró la boca y no pudo volver a abrirla.

―Eres fiero y dices lo que piensas. Eso me gusta ―Burt continuó completamente serio, desconcertando incluso más a Genius―. Kurt puede necesitar de un amigo como tú. Me sentiría mucho mejor si supiera que te tiene vigilándolo.

―No soy un niñero ―Genius respondió, todavía cauteloso―. Lo admito, trabajé como niñero para mocosos franceses, pero ellos fueron más fáciles de manejar que un... ―Intentó salir con un nombre gracioso para ridiculizar a Kurt, pero se encontró que no podía―. Bueno, con Kurt es diferente ―terminó la oración.

―No te estoy pidiendo que monitores cada movimiento ―Burt aclaró―. Tan sólo te pido que sea un amigo.

―Podría intentarlo, supongo ―Genius dijo.

―Gracias, Emmett ―Burt dijo―. Estoy en deuda contigo.

―No lo mencione ―Genius dijo, todavía precavido.

―Buenas noches, chico.

―Buenas noches ―Genius cerró el teléfono y se puso de pie. Esa había sido la llamada más extraña que había tenido un mucho tiempo.


Le trajo a Kurt un par de pijamas frescos y se paró en la puerta del baño, observando a Kurt secarse el cabello―. Tu papá es extraño.

Kurt rápidamente se puso el pijama que le ajustó perfectamente. Sin los tacones, Genius y él estaban de la misma estatura.

―¿Qué te ocurre? ―Kurt preguntó, no realmente acusando, sino confuso―. ¿Por qué le gritaste a mi papá de esa manera?

―¿Por qué tu papá es tan jodidamente agradable? ―Genius espetó, irritado―. Eso no es normal.

Kurt le dio una mirada sorprendida―. Sé que soy afortunado por tener a un papá como él ―reconoció, recordando el espectáculo del desfile No Son Of Mine―. Pero debería ser perfectamente normal tener padres que se preocupen por sus hijos.

Genius dio un gruñido de desacuerdo y entró al baño, de pie junto a Kurt frente al espejo―. Son más de la una ―Genius sentenció, cambiando de un pie a otro―. Deberíamos preparamos para la cama.

―¿Quieres que te deje a solas? ―Kurt preguntó, dirigiéndose al baño. Genius negó con la cabeza.

―Puedes usar mi humectante ―Genius ofreció, y Kurt aceptó alegremente.

Genius observó a Kurt, dudando por un momento. Quería intentar hacer algo que normalmente se rehusaría a hacer con audiencia. Pero de alguna manera era diferente estando con Kurt. Genius no estaba avergonzado frente a él.

―¿Te importaría si me desmaquillo? ―Genius preguntó mientras se quitaba los aretes y joyería.

―Por supuesto que no ―Kurt estaba absorto con la labor de abrir varios productos en la estantería y olfatearlos. Saber que Kurt no entendía que esto era algo grande para Genius, le facilitaba hacerlo. Sacó un par de toallitas húmedas de una caja y comenzó a quitarse el maquillaje del rostro. No me había mostrado su rostro natural a nadie en años. Los franceses lo habían adorado por sus excentricidades, sin embargo, en los Estados la reacción más común era la incomprensión.

―Tu piel es perfecta ―Genius le dijo a Kurt, admirando el rostro sin imperfecciones de su compañero―. Esta base es un maldito fertilizante para espinillas.

Kurt le dio una sonrisa y continuó inspeccionando los diferentes tubos y frascos de cremas en la repisa bajo el espejo―. Voy a enviarte el enlace del humectante que compro en internet. Tienes algunas cosas impresionantes aquí, todo de Paris por lo que puedo ver, pero la marca que estoy usando es indiscutiblemente la mejor para nuestro tono de piel y apuesto que menos costosa.

―Gracias, me encanta probar nuevas marcas.

Cuando Genius se lavó el rostro, secretamente se percató de lo cómodo que se sentía en compañía de Kurt. Estaba estremecido por el hecho de que por fin había sobrepasado su propia sombra y se dio cuenta que después de todo no era la tan cosa dejar a alguien ver detrás de la máscara.

―Gracias por permitir que me quede ―Kurt volvió a decir con un sentido suspiro―. De verdad no quiero hablar con Rachel esta noche. Supongo que debería escribirle y hacerle saber que estoy aquí, para que no se sienta obligada de ir a casa. ―Rodó los ojos.

―¿Por qué pelearon? ―Genius preguntó, mayormente por conversación. En realidad, no estaba interesado en escuchar los detalles de alguna insignificante disputa entre compañeros de piso.

―Ella cree que desgarré mis propios atuendos.

―¿Por qué pensaría eso? ―Los ojos de Genius se ensancharon, intrigado a pesar de sí mismo.

―Ella cree que me expongo al auto-sabotaje ―Kurt dijo mientras se ponía crema en el rostro.

―¿Lo haces? ―Genius preguntó mientras se aplicaba humectante.

―¡No! ―Kurt dijo defensivamente, un tanto fuerte―. Tan sólo... tengo una historia con tendencias auto-lacerantes. Es mayormente simples pensamientos oscuros ―admitió―. Pero a veces actué en consecuencia a ellos. ―Le dio a Genius una mirada dubitativa, esperando ser juzgado.

Genius se desconcertó por la apertura de Kurt. Ya fuera todavía influencia de las drogas o en principio un verdadero vinculo amistoso, Genius no estaba seguro de cómo sentirse con respecto al hecho de Kurt sintiéndose cómodo compartiendo sus demonios internos con él.

―Tu muñeca ―Genius dijo intencionadamente―. He visto las cicatrices. Aquella vez en Babylon. En realidad, dos veces.

Kurt levantó la vista, estupefacto por el hecho de que Genius sabía.

―Yo no - ―Kurt comenzó, pero dudó, obviamente ahora sintiéndose expuesto. Terminó de todas maneras―. Nunca intenté suicidarme. Tan sólo - no lo sé.

―Entiendo ―Genius le aseguró. Cuando Kurt le dio una mirada dubitativa, Genius detalló.

―Sé que piensas que soy este intachable ser humano ―Genius dijo con la cabeza levantada y los hombros hacia un lado―. Pero también tengo cicatrices de batallas. No importa si son auto-infligidas o no. Dan testimonio de que eres un luchador.

Kurt permaneció dubitativo―. Preferiría pensar que muestran debilidad.

Genius le dio una severa mirada―. Ya sea que combatas los demonios que viven dentro de ti o los crueles monstruos de tu entorno, mientras sigas peleando superarás todo, y eventualmente se desvanecerán. ―Extendió la mano a la de Kurt y movió la manga para mostrar las marcas en la muñeca―. Tengo la pomada necesitas para estas ―sacó otro frasco del gabinete―. Aplica generosamente ―aconsejó―. Y las cicatrices se desvanecerán.

―Gracias ―Kurt murmuró.

―Mira, personas como Rachel no saben acerca de combatir monstruos. Puede que tenga sus propios demonios pequeños, pero no logra entender que los tuyos están en otro nivel.

―¿Y tú entiendes? ―Había algo en la mirada de Kurt, esperanzador y sin embargo atemorizante. Parecía que Kurt todavía añoraba a alguien que entienda la lucha diaria de ser diferente.

―¿Quieres saber la razón por la que prefiero la colección de otoño/invierno?

Kurt levantó la vista, confuso, inseguro de lo que se trataba todo esto.

Por un segundo Genius estuvo a punto de acobardarse. Por un lado, se sentía cómodo y lo suficientemente caliente en compañía de Kurt para hablar estas cosas y desmaquillarse frente a él. Pero el siguiente paso los llevaría a otro nivel. Daba miedo dejar entrar a alguien tu vida, compartir tus secretos, los miedos más profundos. En cualquier caso ¿para qué era bueno? No necesitaba la lástima de Kurt ni quería darle a Kurt la carga del saber. Ni siquiera sabía por qué confiaba tanto en Kurt y por qué sentía la urgencia de confiar en él. Quizás porque se reconocía mínimamente en el joven. Tenían diferentes historias, y sin embargo no eran tan diferentes. Si al caso por la remota posibilidad de que su historia ayudaría a Kurt a pelear con sus demonios, ¿qué daño hacía tragarse el orgullo? Además, Kurt todavía estaba un poco drogado y probablemente no recordaría nada para mañana.

―Nunca lo he mostrado dicho a alguien ―Genius dijo para asegurarse que Kurt entendiera la gravedad del secreto que estaba por compartir.

Desabrochó la camisa y se la quitó. Debajo llevaba su típico cuello de tortuga oscuro.

―¿Qué estás haciendo? ―Kurt preguntó, presintiendo.

Con un rápido movimiento Genius se quitó el delgado cuello de tortuga por la cabeza.

Kurt abrió la boca de impacto cuando vio la gran cicatriz bajando por el cuello de Genius. Había varias líneas blancas por la garganta y en el hombro izquierdo.

―Oh, Dios ―Kurt dijo en un susurro, horrorizado por la imagen de los enérgicos tajos que debieron ser infligidos para causar tales cicatrices―. Por favor dime que fue un horrible accidente. No te lo hiciste tú mismo, ¿verdad?

―No, no me dañaría ―Genius respondió con un gruñido―. Otras personas parecen hacerlo suficiente.

No pretendía juzgar la historia de autoflagelación de Kurt, pero una vez que dijo las palabras se percató que una mirada herida atravesó el rostro de Kurt―. Sin ofender ―dijo rápidamente y al instante odió el hecho de haber invitado a Kurt. Por esto no le gustaba ser demasiado amigable con las personas, siempre terminaba lastimando o insultando por accidente.

―No me ofendo ―Kurt respondió en voz baja y bajó las mangas a sus manos―. ¿Qué ocurrió? ―Kurt preguntó en una voz difícilmente compuesta, vigorizándose para la horrorosa historia de Genius―. ¿Te atacaron homófobos?

―No, mi padre hizo esto ―Genius por fin comenzó sin un rastro de emoción, gesticulando a su garganta.

―¿Tu propio padre te hizo esto? ―Kurt repitió en una voz de completa incredulidad.

Genius evitó encontrarse con la horrorizada mirada de Kurt―. Sentémonos. ―Salieron juntos del baño y Genius sirvió el té preparado en dos tazas blancas y le dijo a Kurt que esperara en el sofá. Genius rápidamente se puso el pijama en la habitación y una bufanda para ocultar las cicatrices. No quería que Kurt se las quedara viendo toda la noche.

Genius se sentó al otro extremo del sofá y sentía la ansiosa mirada de Kurt sobre él. Ahora no podía echarse para atrás, tenía que contar su historia. Kurt estaba apretando la taza y observando a Genius pacientemente. La música de Rent todavía se seguía repitiendo y Genius dejó que la música continuara. Necesitaba la familiaridad para calmarlo.

―Bueno, como probablemente puedes suponer para ahora, mi padre me odia. Mi niñez estuvo repleta de él llamándome marica y gay. Amanerado. Nena. No seas tan nenaza. La mayoría de veces ni siquiera sabía lo que significaban esas palabras, pero podía por la manera en que las decía que eran insultantes. Una vez mi madre me explicó que mi padre me quería hacer un hombre, hacerme pelear, mostrarle que era un luchador. Pero no podía.

Genius se dio cuenta que ya se había distanciado de su antigua vida, que casi se sentía como si estuviera hablando de alguien más. Casi. Los recuerdos se habían pasado a un opaco dolor en la parte posterior de su mente.

―Un día cuando tenía quince él estaba tan enojado por algo y comenzó a volver a insultarme, y cuando me llamó un despreciable maricón, le dije que yo era gay. Para mi sorpresa eso lo calló. Estaba absolutamente perplejo. Di la vuelta y subí a mi habitación y no me molestó por todo el fin de semana. Pensé que había ganado. Pensé que el aceptó que yo era exactamente lo que él me dijo que era mil veces antes. Pero no era así. Fue a mi habitación esa noche de domingo y recuerdo que se sintió tan violento y odié no tener la llave de mi propia recámara. No quería que él se parara en mi habitación, no me sentía seguro en su presencia, aunque en realidad nunca antes de golpeo ni nada. Fue la primera vez que tuve esta rara sensación de que no pertenecía ahí, ¿sabes? Él era mi papá, pero sentía que no lo conocía. Peor, no confiaba en él, le tenía miedo, porque sabía que él no me amaba. Éramos desconocidos, y me hice consciente de ello en ese momento. Quería gritarle que se largara de mi habitación, pero no podía decir nada. Solemnemente anduvo por mi habitación, inspeccionando todo, y finalmente me dijo en voz baja que no tenía permitido mostrar mi homosexualidad. Me prohibió hablarlo con mis amigos en la escuela y actuar gay frente a la gente. No quería que las personas lo supieran. Lo bueno es que dejó de insultarme. Creo que no quería que los vecinos lo escucharan llamarme maricón y asumieran que en realidad lo era.

Mientras más profundizaba en la historia, más recordaba la manera en que se había sentido entonces, el dolor y la traición y humillación que había guardado. Tuvo que parar y mirar fijo en su taza varias veces para componerse y continuar sin desmoronarse frente a Kurt. Sin embargo, dio un vistazo, era Kurt el que tenía lágrimas silenciosas en el rostro.

―Muy bien, voy a parar aquí ―dijo y se movió del sofá.

―No, yo lo siento ―Kurt gritó y rápidamente se secó el rostro con la manga―. ¿Ves? ¡No estoy llorando! Continúa, por favor.

―No te estoy contando todo esto para que me tengas lástima ―Genius dijo, paseando por la sala todavía agarrando la taza.

―Lo sé, y no lo hago ―Kurt le aseguró―. Simplemente estoy molesto, porque eso es exactamente lo que había temido que pasaría cuando se lo dije a mi papá. Me aterraba tanto que me rechazara. Mi papá y yo no hemos sido exactamente cercanos mientras crecía, y luego que mi mamá murió sentí que era inevitable para él volverse más y más lejano. Vivía día a día atemorizado de perderlo si descubría que yo era gay.

―Pero eso no es lo que sucedió. Tu papá parece preocuparse mucho por ti ―Genius observó.

―Después de confesarme gay con él, mi papá ha sido mi apoyo ―Kurt admitió, casi excusándose, como lamentando restregar su suerte en la cara de su compañero―. Hemos tenido algunas diferencias y malentendidos, pero cuando se requiere nos apoyados mutuamente.

―Bien por ti ―Genius dijo bastante fríamente. Agarró la taza vacía de Kurt y fue a servir más té y buscar las galletas que estaba seguro tenía por algún lugar. Genius no sabía lo que estaba ocurriendo. Culpaba a las altas horas y la mierda de crítica que los jueces le habían dado, por lo que él estaba todo emocional esta noche. Intentó no estar celoso de la aparentemente buena relación de Kurt con su padre. Pero deseaba que al menos tuviera a alguien en su vida al que le importara.

Le timbró el teléfono y el corazón le dio un ligero vuelco al ver que se trataba nuevamente de Special K: ¿Cómo van las cosas con tu amigo? ¿Está bien? ¿Estás bien? Tan sólo quería hacerte saber que pienso que eres el chico más dulce por cuidar de él. *abrazos *

Genius rápidamente escribió una respuesta: Gracias por preguntar. Él está bien. Estamos tomando té e intercambiando historias. ¿Cómo va tu fiesta?

―Continúa por favor ―Kurt dijo, reclinándose en el respaldo del sofá para observar a Genius―. ¿Qué ocurrió entre tu padre y tú? ―se sentó erecto, como intentando mostrar que estaba compuesto y no volvería a entrar en otro ataque de llanto.

Genius volvió a sentarse junto a Kurt y le dio una taza de té fresco―. Yo era una persona callada e introvertida, no tenía amigo ni iba a eventos sociales. Sin embargo, desarrollé otro problema. Si las personas me miraban, me ponía tremendamente inseguro. Todavía me hace sentir insignificante y feo. Sé que estoy enfermo. Debería ver a un terapeuta por ello. Llegó hasta el punto de que no podía mirarme al espejo, porque me obsesionaría con cómo me percibían otras personas. Probé ocultarme con la ropa. Comencé a usar negro gótico para alejar más a mis compañeros de escuela. Funcionó bien, nadie le quería hablar a una viuda negra con un constante ceño fruncido. También es cuando empecé a maquillarme. Al principio sólo delineador negro. Necesitaba lucir diferente, ver a alguien más cuando miraba al espejo. Para alguien que odia su propio rostro pasé horas frente al espejo probando todo tipo de maquillaje. Primero lo hice en secreto, mayoritariamente por la noche en mi recámara, nunca en público. Pero me volví adicto, hasta el punto que era insoportable el tener personas mirando mi rostro al natural. Por lo que comencé a maquillarme para la escuela y en casa. Mi madre lo toleraba mientras me lavara el rostro antes que mi padre llegara a casa del trabajo a diario.

Mientras más se acercaba Genius a contar el clímax de la historia, más incómodo se ponía. Jaló la canasta con el material de tejer a su alcance y comenzó a trabajar en ello para calmar sus nervios.

―¿Qué pasó? ―Kurt estaba literalmente al borde del asiento, en su rostro una expresión de verdadera preocupación antes de ansioso por sensación.

―En mi cumpleaños dieciocho me rehusé a quitarme el maquillaje. Me sentí lo suficientemente audaz para mostrar a mi familia que éste soy yo. Melanie ni siquiera estaba en casa. Ella estaba en la universidad y ya difícilmente la veíamos. Conoció mis días góticos, pero no me había visto maquillado. Como sea, mi madre hizo la cena y aparentemente mis padres me iban a dar un auto, pero no porque creyeran que me merecía uno, sino porque era lo que la sociedad esperaba que hicieran. Mi padre ya estaba ebrio de vino. Para entonces bebía cada noche. Lo que no es excusa. Las personas ebrias deberían hacerse completamente responsables de sus acciones.

Levantó la vista, dándose cuenta que las manos de Kurt todavía se estaban retorciendo, moviéndose sin descanso, sin saber lo que hacer. Genius no quería proponer irse a dormir porque sabía que Kurt simplemente todavía no sería capaz de dormir, estaría acostado despierto, ponderando las cosas e incluso, quizás, volviéndose a levantar y yéndose del apartamento sin que Genius lo notara. No iba a tomar ese riesgo, por lo que Genius permaneció despierto con Kurt a pesar de su propia fatiga.

―¿Quieres intentarlo? ―Genius levantó la esquina del edredón.

―Nunca antes hecho tejido.

―Tan sólo inténtalo ―Genius ofreció. Cualquier cosa para mantener las manos y mente de Kurt ocupadas.

―Oh, voy a arruinártelo ―Kurt se preocupó.

―Si no me gusta nada de lo que haces, simplemente lo volveré a destejer ―Genius respondió con un encogimiento de hombros.

Kurt le dio una extraña mirada y Genius entendió lo que era algo como―. No saboteé tus prendas.

―Lo sé, no te preocupes ―Kurt dijo, agarrando el otro extremo del edredón y examinando la manera en que Genius había trabajado el tejido, antes de comenzar él mismo―. Por favor continúa. ¿Qué ocurrió con tu papá?

Genius necesitó un momento para ordenar sus pensamientos. Nunca antes había hablado de esto, ni siquiera en línea, por lo que era difícil encontrar las palabras.

―En el momento que mi padre me vio maquillado, se perdió. Comenzó gritarme, insultarme, lo usual. Pero yo no estaba preparado para el odio puro que de repente desató hacia mí. Él pensó que yo quería ser una chica. Intenté explicarle que no soy transgénero. Tampoco soy travesti. No me pongo ropa de chica. Simplemente me siento más cómodo con maquillaje. Ni siquiera era que usara rímel o colores femeninos. En ese punto tan sólo era base, delineador y un poco de rubor. Y mis aretes. ―Genius levantó la vista de su tejido, alegre de ver que Kurt también estaba concentrado en el edredón. Era más fácil contar la historia sabiendo que Kurt no lo estaba mirando.

―Pero a mi papá no le preocupaba una explicación. Agarró la botella vacía de vino, la rompió contra la mesa y fue sobre mí. Mi madre gritó cuando mi padre apuntó a mi rostro. Quería córtame la cara. Sé que así era. Pero, me giré a tiempo, por lo que le dio a mi cuello y hombro. Caí contra una repisa, así me hice la cicatriz en la ceja. Al principio ni siquiera sentía el dolor. Estaba en tal estado de conmoción que no me di cuenta de lo que estaba pasando. Mi padre bajó la mirada hacia mí con la botella rota todavía en la mano. Y yo estaba enfadado de que él hubiera arruinado mi camisa blanca con vino tinto, porque había manchas rojas sobre mí, y me tomó algo de tiempo darme cuenta que no era vino, sino mi propia sangre. Mi madre se precipitó a llevarme al hospital. Después me dijeron que casi había muerto.

Esta vez cuando Genius levantó la vista, vio que Kurt había comenzado a llorar de nuevo―. Oh, cielos. ―Genius le ofreció una caja de pañuelos desechables. Genius no estaba seguro de por qué compartió sus demonios con Kurt, por qué le contó de sus demonios personales, por qué le mostró sus cicatrices. No lo decía para ver el horror en el rostro de Kurt. En mayor parte le contó su historia para averiguar lo que se sentía el decírselo a alguien. En mayor parte contó su historia para saber lo que se sentía decírsela a alguien. A parte de su madre y hermana nadie sabía de esto. Ni siquiera sabía que sentía la urgencia de contarlo a alguien. Decirlo en voz alta. Quizás recibir algo de empatía, o tener a alguien que reconociera cómo esto lo habría cambiado, que quizás sería una persona diferente si esto no le hubiera pasado, y lamentar la persona en la que se habría podido convertir.

Pero estaba orgulloso de sí por soltarlo y permitir a Kurt ese vistazo a la destrozada alma. Tal vez esta era la manera de volverse mejor persona, alguien con corazón y simpatía. Ya no quería ser frío y lleno de rencores.

―Cuando desperté unos días más tarde en el hospital, mi madre se sentó en la silla junto a mi cama. Me dijo que estaría ahí cada día y noche, porque quería estar a mi lado al momento que despertara. Eso es lindo, ¿no? Bueno, aparentemente le había dicho a los doctores y la policía que mis lesiones fueron el resultado de un accidente. Cuando no le creyeron, les dijo que yo había intentado suicidarme. Ella temía que me despertara y contara una historia diferente.

―¿Tu madre lo defendió? ―Kurt preguntó disgustado.

―Ella me rogó que confirmara su historia a la policía, para que mi padre no tuviera que ir a prisión. Aparentemente prefería decirles a los vecinos que yo era un suicida antes de contar que su marido atacó a su propio hijo. Pareció que todo mundo entendió demasiado bien el por qué yo querría terminar con mi miserable ser. Por lo que le dije a la policía que yo había querido cometer suicidio. Me odio por cubrir a mi padre. Odio a mi madre por hacerme cubrirlo.

―Lo siento tanto ―Kurt dijo, volviendo a secarse los ojos, y Genius no estaba seguro si estaba disculpándose por llorar o expresando simpatía por el caso de Genius. En realidad, no importaba. Lo único importante en este momento era lo cálido que hacía sentir a Genius el escuchar a Kurt decir estas cosas y ver a alguien derramaba lagrimas por lo que le había ocurrido. Lo único que Genius recordaba vívidamente de su tiempo en el hospital era a su fea madre llorando y rogándole que no destruyera a la familia al enviar a su a padre a prisión.

―Tenía que alejarme de ellos, por lo que solicité trabajo por toda Europa. París, Milán, Berlín, Londres. Ni siquiera me importaba donde terminaría. Cuando obtuve el trabajo en París hice mis maletas y nunca volví la vista atrás.

―¿Qué hay de tu hermana? ―Kurt preguntó, suprimiendo un hipido―. Ella parece verdaderamente molesta porque la dejaste.

―Melanie ha estado lejos en la universidad. A ella no le importaba lo que ocurría en casa. Fue a visitarme en el hospital para decirme lo egoísta que había sido al intentar terminar con mi vida. Le conté la verdad, que mi padre me había atacado. Hasta el día de hoy no estoy seguro de que siquiera me creyera.

―Se veía genuinamente preocupada por ti el otro día. Deberías darle una oportunidad. ―Kurt negó con la cabeza―. Dios, me siento tan estúpido con mis pequeños problemas comparado con los tuyos.

―Tonterías ―Genius dijo―. Mira, no te estoy diciendo esto para comparar mi miseria con la tuya a ver quién la tuvo peor. Simplemente pensé que quizás te haría sentir mejor saber yo tampoco tengo una vida perfecta.

―No me hace sentir mejor saber lo que te ha pasado ―Kurt respondió―. Pero me siento honrado de que confíes en mí lo suficiente para compartir tu pasado conmigo.

Estuvieron callados por un tiempo, simplemente escuchando al reparto de Rent cantar One Day Glory.

―¿Cómo estuvo París? ―Kurt preguntó, únicamente para cambiar el tema a un recuerdo más feliz.

―Sucio. Ruidoso. En realidad, igual que New York ―Genius se encogió de hombros―. La familia con la que vivía era rica y excéntrica, lo que era bueno, porque acogieron el que yo también fuera excéntrico. No les importaba que usara maquillaje y lo último en alta costura. Les gustaba tener a un chico gay de niñero, porque tenían mala suerte con las chicas. La madre de la familia trabajaba en la revista de moda Elle, por lo que me consiguió un pequeño trabajo ahí después que mi año como un au pair*** se acabó. Trabajé en Elle por un año, pero mayormente tan sólo con la cafetera y copiadora. Ella me dijo que nunca olvidara una cosa, la vie est belle****. A veces es difícil mantener una actitud positiva. Pero aprendí que necesitas encontrar algo que te mantenga andando. Decidí que para mí es la moda.

El teléfono le volvió a sonar y rápidamente leyó un nuevo mensaje de Special K, una respuesta a su último mensaje: ¡OMG! ¡Es tan asombroso como se puede esperar de una fiesta de lanzamiento de Starchild! ¡Es el chico más dulce! ¿Viste la página de admiradores que le hice? ¡Ayer te envié el enlace! - Special K

―Por cierto, tienes mensajes de texto. Los vi cuando respondí la llamada de tu papá ―Genius recordó decirle a Kurt.

―Oh ―Kurt agarró su teléfono y por un momento ambos estuvieron ocupados escribiendo.

Genius le respondió a Special K: Todavía no, lo siento. Por el momento estoy tejiendo con mi amigo. Parece que después de todo el tejer es el perfecto aguafiestas.

―Rachel dice que se la está pasando genial con Adam y Joey. Le dije que voy a pasar la noche en tu casa.

―¿Dónde están tus otros amigos? ¿No deberían haberse quedado contigo? ―Genius preguntó más bruscamente, y al instante se enmendó cuando vio la mirada perpleja de Kurt―. Simplemente me pregunto por qué estabas con Andrew.

―Blaine y Chandler están en una fiesta. Fueron invitados por el cantante al que el grupo de Blaine está asignado. Starchild. ¿Has oído hablar de él?

―En realidad, sí. Uno de mis amigos también está en la fiesta de Starchild esta noche ―Genius dijo, asombrado por la coincidencia―. Es un gran admirador y habla sin parar de él. Es tan molesto como lindo.

―Oh, ¿quién es tu amigo ¿Lo conozco? ―Kurt estaba intrigado.

―En realidad él no es mi amigo ―Genius confesó, y con la mirada inquisitiva de Kurt, detalló―. Nunca lo he conocido en persona. Somos amigos virtuales. ―Le dio a Kurt una mirada de No juzgues.

―Pero son tan cercanos que lo consideras un amigo. Eso es bueno ―Kurt dijo diplomáticamente―. ¿Vino a New York solamente por la fiesta? Deberían verse mientras él está en la ciudad.

―En realidad, vive en New York ―Genius admitió.

―¿Y nunca se han encontrado? ―Kurt preguntó, alzando la incrédula voz.

―¿Y si es bastante diferente en persona? Las personas tienden a ponerse una careta en línea.

―Preferiría pensar que las muestran su verdadero rostro en línea y se esconden en la vida real ―Kurt señaló―. Ya sabes, dale a un hombre una máscara y te mostrará su rostro verdadero.

―Oscar Wilde ―Genius sonrió ante la cita―. La cuestión es, que él es realmente agradable. Charlar con él es el mejor momento de mi día y no quiero arriesgar eso al conocerlo en persona.

―¿Por qué? ¿Crees que no te agradaría?

―No, me preocupa más que yo no le agradaré. ¿Y si se asusta cuando me vea? En la escala de susto soy una mezcla entre David Bowie y Boy George. ¿Quién estaría atraído por alguien como yo?

―Ahora estás exagerando. Estás bien, con o sin maquillaje ―Kurt le aseguró e ignoró la mirada dubitativa que Genius le dio―. Cuéntame más de él. ¿Cómo luce?

―No lo sé. Nunca intercambiamos fotos.

―¿No tiene una foto de perfil?

―Sí, pero es una foto de Jennifer Lawrence. Es extraño en ese aspecto. Siempre está eufórico por montones de celebridades.

―¿Cómo se llama?

―Está con demasiados nombres. Normalmente es Special K o Chan-chan. Ese es un sobrenombre asiático, sabes, en Japón le dicen chan a personas lindas, pero no creo que sea asiático.

―¿Y conoces su nombre real? ―Kurt volvió a levantar la vista.

―Nos conocimos en una sala de charlas. ¡Nadie usa su nombre real! ―Genius se puso defensivo.

―Entonces realmente te gusta, pero no sabes nada de él ―Kurt permaneció escéptico.

―Sé demasiado de él. Hablamos de todo. Es muy abierto, amable y gracioso. Y siempre está ahí cuando necesito hablar.

―¿Alguna vez ha propuesto un encuentro? ―Kurt estaba curioso.

―No ―Genius le dio una mirada culpable―. Pero eso es probablemente porque él piensa que todavía vivo en París.

―¿Qué? ―se Kurt aplastó contra el brazo de Genius―. ¿Por qué no le diría que vives a tan sólo unas cuadras? Si se agradan tanto, entonces ¿por qué te preocupa tanto el verlo? Es decir, no tienes que casarte con él. Pero ¿no sería agradable tener un amigo cerca?

―Lo siento, simplemente no soy bueno con la amistad. ―Genius se encogió de hombros.

―Eso no es verdad ―Kurt dijo―. Mira lo que estás haciendo por mí y ni siquiera somos amigos. ―Kurt se encogió de hombros y sonrió dudoso―. Aunque, podríamos serlo.

―¿No tienes suficientes amigos? ―Genius preguntó.

―No hay un límite ―Kurt dijo.

―Lo siento, pero hasta ahora me ha ido bien sin tener amigos. Creo en no darle a las personas el poder de traicionarte. ¿Ves lo que ocurrió con tu amiga Rachel? Nada es peor que confiar en la persona equivocada.

―Pero ya depositaste tu confianza en mí al compartir tu historia ―Kurt respondió.

―Sí, pero si se lo dices a alguien, simplemente diré que eres un drogadicto en desintoxicación.

Kurt rio ante eso y de repente se emocionó―. Dado que tu amigo está en la misma fiesta que mis amigos, ¿qué tal si intentamos que se conozcan? ¡Luego ellos pueden decirte cómo es Special K en la vida real!

―No ―Genius negó con la cabeza―. Déjalo en paz. Si averigua que le mandé a tus amigos, pensará que lo estoy acosando.

―Oh, vamos ―Kurt volvió a reír―. Mis amigos son muy amigables, no hay necesidad de estar avergonzado de ellos. Chandler es un chico muy platicador y Blaine es simplemente adorable.

―No, eso no me gusta. Es engañoso.

―Tan sólo temes que las cosas se vuelvan reales entre tú y él ―Kurt dijo.

―Sí, correcto, lo dice el chico que teme enfrentar la realidad de su ex ―Genius respondió con un pronunciado blanqueamiento de ojos―. Claro está, estoy hablando de tu lindo modelo cachorro y no de la mierda abusiva que te drogó.

―Él no - ―Kurt comenzó de nuevo, pero Genius al instante lo interrumpió.

―Oh por favor, ¿quieres ir a la sala de emergencias y hacerte una prueba de sangre? ―Salió más severo de lo que pretendía, y había olvidado el vulnerable estado mental en que Kurt estaba.

―Uh-oh, aquí vamos de nuevo ―Genius dejó escapar un suspiro cuando vio las frescas lágrimas de Kurt―. Lo siento, ¿de acuerdo? Probablemente tengas razón y simplemente hayas reaccionado mal al alcohol.

―¿Andrew por qué querría hacerme daño? ―Kurt dijo, la voz grave con emoción. Se dejó caer más en el sofá, aferrándose el inconcluso edredón al pecho. Genius no tenía una respuesta. Simplemente ofreció una caja de pañuelos desechables y se sintió impotente al ver a Kurt teniendo un ataque de llanto.

El teléfono de Kurt sonó con otro mensaje, y Kurt se secó los ojos para ser capaz de leer el mensaje. A Genius no le importaba quien fuera que le escribía a Kurt, pero esa persona hizo una gran labor distrayendo a Kurt, por lo que Genius estaba feliz. Fue a la cocinilla y buscó en los cajones por menús de comida a domicilio. Se estaba muriendo de hambre y supuesto que a Kurt también le podría servir comer algo. Justo estaba viendo la sección vegetariana del restaurante italiano de la esquina, cuando Kurt preguntó―. ¿Te importaría si quito la música un segundo? Chandler acaba de enviarme un video de una presentación en la fiesta.

Igual que con todo esto era una difícil solicitud para Genius. La única música que permitía en su departamento era la de Rent. Era así de raro y lo sabía, pero esas canciones eran las únicas que evitaban que su mente divagara en lugares peligrosos. Pero demonios, con Kurt en el apartamento las reglas usuales en su cabeza no aplicaban de todas maneras.

―Adelante ―Genius dijo.

Roger y Mimi fueron interrumpidos en mitad de I Should Tell You and y fueron reemplazados por el sonido de personas charlando en una fiesta y música comenzando a sonar. Al principio parecía ser una hortera canción de amor estilo banda juvenil, pero había algo conmovedor. Era cruda y dolorosamente real, no el material usual de una canción de amor―. ¿Ese es Starchild cantando? ―Genius preguntó.

―No, es Blaine ―Kurt respondió, y hubo una dificultad en la voz―. Tampoco entiendo por qué está cantando en la fiesta de Starchild, pero - ―Kurt no pudo terminar la oración. Tenía la atención centrada en el video de su teléfono. Genius lo observó por encima del hombro, impresionado por lo bueno que era ese Blaine.

"Cold as ice
And more bitter than a December winter night
That's how I treated you
And I know that I sometimes tend to lose my temper
And I cross the line
Yeah that's the truth

All along
I tried to pretend it didn't matter if I was alone
But deep down I know
If you were gone
For even a day I wouldn't know which way to turn
Cause I'm lost without you.

I know it gets hard sometimes
But I could never
Leave your side
No matter what I say

Cause if I wanted to go I would have gone by now,
But I really need you near me to
Keep my mind off the edge
If I wanted to leave I would have left by now,
But you're the only one that knows me
Better than I know myself

I get kind of dark
Let it go too far
I can be obnoxious at times
But try and see my heart
Cause I need you now
So don't let me down
You're the only thing in this world I would die without!"

De la nada Kurt estalló en llanto. Nuevamente. Genius dejó escapar un suspiro. Ser amigo era más difícil de lo que había esperado que fuera. ¿Kurt no podía simplemente dormirse?

―¿Qué ocurre? ―Genius inquirió―. ¿Por qué estás llorando otra vez? Lo admito, esto es lindo, pero no es como si te estuviera cantando a ti.

―Desearía que lo hiciera ―Kurt dijo y se reclinó en el sofá para agarrar un montón de pañuelos―. Nunca antes he escuchado esta canción. Es casi - quiero decir la letra me está hablando.

―Sí, como si tu abusivo y acosador ex fuera a cantarelas ―Genius resopló―. No ese blando ex de ojazos con asesino movimiento de caderas.

Con las lágrimas Kurt le dio la expresión de incredulidad más graciosa. Aparentemente era demasiado pronto para referencias de ex abusivos. Genius se encogió de hombros y decidió enfocarse en el ex candente―. ¿Qué? Tu blando ex puede bailar. ¿Por qué crees que ganaste hoy? El jurado está enamorado de él.

Kurt rio, pero sonó más como un atraganto.

Kurt volvió a escribirle a su amigo Chandler. Genius volvió a sentarse en el sofá, extendiéndole el menú a Kurt―. Ordenemos comida. Tienes que comer. Las drogas no son buenas en un estómago vacío.

Kurt le dio otra mirada, pero la expresión se suavizó cuando leyó otro mensaje de su amigo―. Mis amigos quieren venir. ¿Está bien? ―preguntó casi tímidamente.

Horrorizado por la noticia, Genius tuvo que tragar duro―. ¿Quién venir a aquí?

―Sólo sería por unos minutos ―Kurt dijo―. Le conté a Chandler lo ocurrido y quiere comprobar si estoy bien y traer a Blaine.

Genius lo consideró. No podía negarle a Kurt el ver a sus amigos. Era buena noticia que se preocuparan lo suficiente para ir a verlo tan tarde. Por un lado, Genius había hecho una gran excepción al dejar entrar a Kurt en su santuario. No estaba seguro de estar preparado para tener a tantas personas―. ¿No puedes simplemente hablar con ellos por teléfono?

Kurt simplemente le dio una mirada de cachorro. Genius frunció los labios y se rindió―. Si de verdad quieres que vengan, diles que traigan comida. Llamaré al italiano y ordenaré algo. Pueden traerlo.


Punto de vista de Chandler

―¡OH DIOS MÍO!

Chandler gritó en el momento que Blaine subió al auto. Blaine lo miró, asustado, obviamente sin saber lo que ahora había hecho gritar a Chandler igual que una colegiala.

―¡Tu atuendo! ―Chandler gritó en explicación―. ¿Ese es el diseño de Kurt para esta semana? ¡Luces asombroso! ―Chandler no pudo contenerlo, porque era verdad. Blaine se vería demasiado atractivo para ser verdad, y sabiendo que Blaine normalmente no se vestiría tan atrevidamente en cuero negro y botas, ni siquiera para la fiesta de lanzamiento del disco de Starchild, tenía que ser obra de Kurt.

Blaine bajó la mirada a sí y maldijo―. ¡Olvidé cambiarme!

―¡Suerte la mía! ―Chandler se rio felizmente―. ¿A dónde está Kurt?

―No va a venir. Mierda, no creo que tenga tiempo para volver a subir y cambiarme, ¿verdad?

―Ya estamos tarde ―Chandler hizo una mueca―. Y sé que es tan genial estar elegantemente tarde, pero supongo que sólo cuenta para nuevas celebridades muy atractivas y no para universitarios que están ansiando algo de glamour. No quiero arriesgar la oportunidad de volver a ser invitados. ¿Y por qué no viene Kurt?

―Porque hoy estará marcado en el calendario como el día en que se desató el infierno ―Blaine dijo con un gran suspiro―. Te lo contaré en el camino.


Chandler se encontraba en un estado perpetuo de asombro. La noche era perfecta. Igual que el lugar y las personas. Imagina un penthouse con terraza techada y vistas a New York City, un cielo estrellado y gente apuesta alrededor pasando un fabuloso tiempo.

Había personal de seguridad en la puerta, revisando a todos los que querían entrar de cabeza a pies y les dieron bandas moradas con la leyenda STARCHILD. ¡Era fantástico!

Chandler fue con todo mundo, charlando y cotilleando. Blaine tuvo que alejarlo de hablar con la prensa―. Debe ser un gran trabajo el entrevistar a estrellas. ¿Has conocido a alguien famoso últimamente? Necesito replantearme mis opciones de carrera.

―¿No estás para nada nervioso¿? ―Blaine estaba admirado más que sobrecogido por el evento.

―¡No, esto es increíble! ―Chandler estaba usualmente más emocionado que nervioso. Cada que tenía la oportunidad de ir a un evento social de cualquier tipo, no se preocupaba de lo qué vestir y el tipo de impresión que las personas tendrían de él. Él estaría tan feliz de que asistir a estos eventos no le importara. Por supuesto que quería agradar a las personas para acrecentar la oportunidad de una consecuente invitación. Pero no fingía ser alguien que no era tan sólo para crear una falsa impresión.

Sin embargo, a Chandler le encantaba pretender, y con Blaine a su lado era fácil imaginar que eran una pareja real en una cita en la fiesta de lanzamiento de su amigo cercano la celebridad Elliott. A Chandler le encantaba fantasear, pero era lo suficientemente realista para diferenciar entre destino y pura suerte. Como siempre él simplemente disfrutaría del momento.

Esta noche disfrutaba de la compañía de Blaine y la manera en que su amigo lucía especialmente apuesto y soñado. Tenía que tener cuidado de sus sentimientos, era demasiado fácil enamorarse de Blaine. Pero en la parte posterior de su mente, Chandler siempre recordaba que Blaine seguía estando enamorado de Kurt.

―Muy mal que Kurt no viniera ―dijo con un sincero suspiro cuando estaban parados en la terraza techada, mirando la noche―. Le habría encantado ver a todas esas personas fabulosamente vestidas y los guardaespaldas en la puerta y el escenario en la sala de estar.

―Realmente no se sentía con ánimos después de lo que ocurrió hoy ―Blaine fue simpático.

―¡Pero al final ganó! ―Chandler señaló―. ¡Por lo que todo problema lo valió!

―No si tienes que vivir un infierno para salir ganador, no, entonces el problema no lo vale ―Blaine discrepó―. Odio decirlo, pero hasta cierto punto concuerdo con Rachel. Kurt no puede con el estrés. Él está agotado.

―Ella podía hacer escogido un mejor momento para hablarle a Kurt de ello ―Chandler negó con la cabeza―. De ninguna manera Kurt destruyó sus propios diseños para tener una razón y dejar el programa.

―Tuvieron una pelea realmente seria ―Blaine volvió a decir. Chandler sabía que eso estaba matando a Blaine.

―Pero Kurt va a estar bien, ¿verdad? ―Chandler dijo, preocupado―. Es decir, podemos marcharnos de la fiesta e ir con él. No me gusta pensar que está solo.

―A mí tampoco, por eso le estoy escribiendo ―Blaine dijo, indicando que ya estaba pendiente de Kurt.

―También le voy a escribir ―Chandler dijo, sacando el teléfono.

―No le digas que ya te conté todo ―Blaine rápidamente dijo.

―No te preocupes. Seré discreto. Pero quiero felicitarlo por su victoria, ¿está bien? Eso lo hará pensar en cosas agradables.

―Simplemente me alegra la semana libre, para que Kurt tenga tiempo de recuperarse y tomar un respiro antes de la siguiente ronda.

―Oh, ¿va a haber un descanso?

―Sí, tras el estreno del lunes aparentemente los productores quieren ver cómo van los índices de audiencia antes de continuar con el programa.

―¡Estoy tan emocionado por la fiesta del estreno! ¿Te dije que voy a estar ahí con Isabelle Wright?

―Sí, lo dijiste ―Blaine dijo, sonriendo afectuosamente―. Ya varias veces.

―Simplemente - ¡ella es tan maravillosa! Desearía que fuera mi tía. ¡Sería asombroso tener una tía como ella!

Blaine dejó caer la barbilla sobre el pecho, riéndose. Chandler rio. Adoraba ser capaz de hacerlo reír.

El teléfono de Chandler vibró con un nuevo mensaje que decía proceder de su amigo virtual: Noche de primeras veces. Estoy llevando a un amigo a casa. Lo bueno es que está drogado, por lo que mi pocilga de casa probablemente le parecerá como un lujoso penthouse. - Cookie

Chandler sonrió ampliamente. Sabía que su amigo Cookie tenía problemas con confiar en personas y hacer amigos. Además, que nunca tendría a alguien en su casa. Quien fuera ese amigo, debía ser muy especial o de lo contrario Cookie no lo habría dejado pasar el umbral.

―¿Kurt te respondió? ―Blaine preguntó.

―No, es mi amigo Cookie.

―¿Quién? ―Blaine enarcó las cejas.

―Es un amigo virtual ―Chandler explicó―. Su pseudónimo es Cookie. Aparentemente así lo llamaba su abuela y no se le ocurrió nada mejor.

Esperaba que Blaine estuviera impactado, pero Blaine parecía bien con el prospecto de un amigo virtual. La madre de Chandler no lo estaba. Cada vez que ella le preguntaba si había hecho nuevos amigos y él le contara del chico de París o la chica de Nevada, ella le diría, "Me refería a amigos reales".

Chandler no consideraba a sus amigos virtuales menos reales que digamos Blaine o Kurt. Sabía que eran personas sentadas tras la computadora igual que él. Eran definitivamente reales, incluso si estaban viviendo en otro estado o en otro continente. Por supuesto que Chandler estaba consciente de que la mayoría de las personas en internet tenían falsas identidades para ser alguien que no eran. Pero otros utilizaban internet para ser por fin quien realmente eran. Mostraban rostros falsos en la vida real y únicamente eran ellos mismos en internet. Esas eran la clase de personas con las que Chandler hacía amistad. Algunos ser volvían amigos cercanos. Incluso confidentes. Especialmente este chico de París que se hacía llamar Cookie. Oh, él no era francés. Simplemente vivía en París. Era de Philadelphia. Se habían conocido hace un par de meses y Chandler ya sentía que lo conocía por dentro y por fuera. Se escribían a diario y charlaban todas las noches. Chandler se preocuparía sino lo hicieran.

―Espero no te importe si respondo a esto.

―Para nada, adelante ―Blaine dijo, revisando su teléfono―. Kurt no está respondiendo a mis mensajes ―Blaine dijo, sonando preocupado.

―Tal vez está dormido ―Chandler sugirió―. Voy a volver a escribirle.

Ambos estaban de pie al lado de la terraza, con la cabeza baja e ignorándose con los teléfonos, cuando alguien se les acercó.

―¿Se están divirtiendo? ―De repente el hombre del momento estuvo tras ellos. Ambos se giraron, asustados―. Espero que no están tuiteando lo mucho que apesta la fiesta.

―No, no, ¡la fiesta es genial! ―Blaine respondió rápidamente y guardó el teléfono y Chandler hizo lo mismo―. Lo siento. No pretendíamos ser groseros. Nuevamente gracias por la invitación.

Ambos sonrieron como idiotas y estaban innegablemente un poco deslumbrados.

―Oigan, me alegra que pudieran venir ―Elliott dijo con una sonrisa―. ¿Les gusta el lugar?

―¡Es asombroso! ―Chandler gritó―. ¡Debe ser genial vivir aquí!

―Sí, debe serlo ―Elliott dijo―. No es mi casa. Mi agente lo rentó para la fiesta. Es bastante elegante, pero bastante pequeño para un penthouse. Ya sabes, era importante conseguir un lugar que no es demasiado grande. Hace que pocas personas parezcan una multitud.

Chandler hizo su mejor esfuerzo para no acercarse como el admirador más grande. Pero cuando Elliott Gilbert les habló, las rodillas le temblaron. Elliott se veía como una fabulosa estrella del rock. Grueso cabello oscuro peinado, delineador negro, un grueso collar dorado y aretes, una chaqueta dorada, camiseta negra debajo, unos rotos/desgastados pantalones con agujeros que seguro costaban una fortuna, botas negras. Y esmalte de uñas negro. ¡Muy estrella del rock!

Elliott ni siquiera era el tipo de chico Mírame aquí yo soy la estrella, era sorprendentemente dulce y aterrizado lo que hacía fácil disfrutar su compañía y olvidar que él era la estrella del evento.

―Cielos, estoy nervioso ―Elliott confesó.

―No lo estés, estarás bien ―Blaine lo tranquilizó.

Chandler se sorprendió por esas simples palabras. Cualquier otro habría respondido con algo como "¿De qué tienes nervios? Eres la estrella, todo mundo está trabajando para hacer de esta fiesta un éxito, todo lo que tienes que hacer es aparecer y sonreír". Pero Blaine entendía que las celebridades también eran simples humanos. Especialmente nuevas estrellas en ascenso a la fama.

Justo ahora, Elliott era el centro de atención. Había demasiado por lo que estar nervioso. Si la fiesta - o para el caso el álbum de debut - era un fracaso, Elliott sería el único que perdería todo. Si era exitoso había un montón de personas beneficiadas con el éxito. Pero si fracasaba, se quedaba solo.

Blaine probablemente también sería un manojo de nervios, si estuviera en los zapatos de Elliott, tan emocionante y asombroso como era, también había demasiado en juego.

Chandler sabía que Blaine estaba orgulloso de ser uno de los chicos y de ayudar a Elliott con la presentación. Chandler estaba seguro que un día Blaine también estaría ahí arriba.

―Gracias ―Elliott dijo―. Claro que eso espero. Hasta ahora todo se ve bien, tan sólo deseo que pudiera dar un vistazo al futuro para calmar mis nervios. No hay garantía de éxito, ¿verdad?

―Lo más importante es el talento ―Blaine respondió―. Y tienes mucho de eso. Creo que estás a salvo.

Elliott se rio de corazón ante esto―. Gracias, hombre. ―Vio de Blaine a Chandler y viceversa, y una sonrisa de mal humor le apareció en los labios―. Así que, ¿son novios?

―Este ―Chandler intercambió una mirada asustada con Blaine. Ambos lucían bastante como venados ante los faros delanteros. Chandler estaba encantado que Elliott siquiera lo pensara. Como si alguien como Blaine... no, detente justo ahí, Kiehl. Chandler se reprendió.

―Bueno ―Blaine comenzó, dudoso.

―Sí, de todas maneras, quería preguntarte lo que se supone diga en público―Chandler ladeó la cabeza hacia Blaine―. O si esto es tan sólo - ya sabes, ¿por Kurt?

―Oigan, lo siento si esto es algo delicado - ―Elliott levantó las manos, perplejo.

―No, no, está bien ―Blaine dijo al fin y luego, encogiéndose de hombros, añadió―. Sí, somos novios.

La expresión de Elliott permaneció escéptica―. No son pareja desde hace mucho, ¿verdad?

―Únicamente algunos días ―Chandler admitió. Se sentía extraño hablarlo. Pensaba que decirlo en voz alta ayudaría a crear la fantasía, pero en su lugar sólo cimentaba el hecho de que la relación no era más que una estúpida mentira. ¡Y ahora acababan de mentirle a Starchild!

―No tienen que temer mostrarlo, ¿saben? ―Elliott asintió hacia la multitud fiestera―. La mayoría de mis amigos aquí son gay. Incluyéndome.

―¡LO SABÍA! ―Chandler no pudo evitar gritar de emoción. ¡Elliott Gilbert era gay! ¡Era demasiado bueno para ser verdad!―. ¡Oh, Dios, esto es tan genial!

Elliott rio humildemente entre dientes―. Mi agencia espera recibir la misma respuesta de las adolescentes. Estaban en contra de revelar mi sexualidad al mundo. Pero les dije que no negaría quien soy. Nos comprometimos a que no habría una declaración oficial del asunto, pero si me lo preguntan directamente diría la verdad. Y oigan, no me avergüenza ser gay, es parte de quien soy.

―Eres tan inspirador ―Chandler dejó escapar un feliz suspiro. Estaba asombrado por lo aterrizado que era Elliott.

―Gracias, intento serlo ―Elliott hizo media pleitesía. Luego miró de reojo a Blaine y le palmeó el brazo―. Por cierto, de verdad me encanta tu atuendo, hombre. Nunca antes había visto un mono tan impactante. ¿A dónde lo conseguiste? Es alguna costosa pieza de diseñador, ¿verdad? Permíteme adivinar. ―Y con esto Elliott enlistó algunos nombres de extravagantes diseñadores que Blaine nunca podría costearse en la vida.

―En realidad, es un Kurt Hummel ―Blaine dijo al fin, sonriendo con suficiencia.

―¿Por qué no he oído de él? ―Elliott estaba sorprendido―. ¿Es un diseñador alemán?

―No, es mi amigo del que te conté ―Blaine no estaba seguro si Starchild todavía recordaba―. Él está en Fashion Hero.

―Oh, sí. ¿Él lo hizo? ―Elliott preguntó con emoción―. ¡Es fantástico, me encanta! ¿También lo trajiste? ¿Puedo conocerlo?

―No pudo venir ―Blaine respondió excusándose. Intercambió una mirada con Chandler, emocionado de que a Elliott realmente parecía encantarle el atuendo.

―¡Caray! Quería intercambiar ideas ―Elliott dijo―. Todavía necesito terminar mi atuendo para el escenario.

―Estoy seguro de que tienes asombroso personal de vestuario que se encarga de tus atuendos ―Chandler dijo.

―En realidad, los confecciono yo mismo. Intento hacer tanto como pueda solo ―Elliott explicó―. Mi agencia quiere mo0ldearme en algo más convencional, para que así venda mejor. Pero quiero permanecer auténtico a mí mismo, ¿saben? Si incluso les permito vestirme, ¿qué quedaría de mí?

―¡Eso es tan valiente! ―Chandler animó.

―Sigo buscando el material perfecto para mis pantalones de vestuario. Normalmente uso látex, pero son demasiado ajustados para moverse por mucho tiempo y se suda.

―Esto es cuero suave ―Blaine explicó, golpeando el costado de sus piernas―. Al principio también sudaba, pero Kurt lo solucionó al añadir una correa de mezclilla elástica en la entrepierna y la parte interior baja de las piernas. ¿Ves aquí? Es cómodo y la piel puede respirar y te mueves propiamente y si te acaloras puedes quitarte la chaqueta con un cierre.

―¡Excelente! ―Elliott estaba impresionado―. Esto sería perfecto para la gira de conciertos. Por favor, tienes que pedirle a tu amigo que me haga uno de estos. O incluso mejor, voy a ordenarlo para todos mis bailarines.

―¡Vaya! ¡Eso - eso es fantástico! ―Blaine rio, sobrecogido por el interés de Elliott en los diseños de Kurt―. Pero no creo que tenga tiempo para hacerlo antes de que comience la gira. Él está terriblemente ocupado con Fashion Hero.

―Entonces dile que me interesa comprar el permiso para recrearlos. Tendré a mi propia gente de vestuario reproduciendo el diseño de tu amigo. Afortunadamente tengo un gran presupuesto para vestuario.

―Oh, Dios mío ―Blaine intercambió una mirada con Chandler, inseguro de qué decir―. Se lo diré. ¡Kurt estará encantado!

―Muy bien ―Elliott juntó las palmas y les mostró la sensual sonrisa―. Chandler, espero no te importe, pero tengo que llevarme a tu novio por un tiempo ―Elliott se giró hacia Blaine―. Estaba esperando que tú y los chicos pudieran ayudarme a presentar un número en la sala.

Recuerda mi nombre, Chandler gritó internamente.

―Oh, claro, supongo ―Blaine respondió, tomado por sorpresa.

―¿Una presentación? ¡Oh sí! ¿Puedo grabarla con mi teléfono? ―Chander pidió y los siguió al interior. Se paró al lado del pequeño escenario cuando Elliott reunió al grupo de baile y anunció la canción que iba a interpretar.

Chandler estaba por comenzar a grabar cuando recibió otro mensaje de Cookie: Parece que estaré en vela toda la noche. ¿Puedes entretenerme para mantenerme despierto? - Cookie

Chandler preocupado respondió al instante: ¡OMG! Espero que tu amigo vaya a estar bien. ¡Dile que no debería drogarse! Las drogas intensifican tu sentir y si ya se siente mal el estar drogado lo empeorará.

Envió el mensaje y rápidamente presionó el botón de grabar para no perder un segundo de la presentación de Starchild con Blaine y los otros bailarines. Interpretó una canción llamada Cuckoo. Blaine y los chicos bailaban mientras Elliott estaba frente al micrófono.

"It feels like I'm losing control
They tell me I'm a danger to myself

Walk that walk like you don't give a fuck
You've got a right to turn it up and get down

I wanna lose my mind like a maniac
And cross the line
Never looking back
We're on the loose
Getting crazy and we've gone cuckoo
Gonna party til they take us away"

Era una de las canciones favoritas de Chandler y fue una gran presentación. Así lo pensaron todos los demás y cuando Elliott cantó la última nota e hizo una reverencia, recibió una ardiente ola de aplausos de la audiencia.

Bien merecido, Chandler pensó y dejó el teléfono para ser capaz de unirse a las ovaciones sin reservas. Además, aplaudió orgullosamente por Blaine y los bailarines. Este era un excelente adelanto de en lo que se convertiría la gira: ¡totalmente asombrosa!

Elliott y los bailarines bajaron del escenario y se dirigieron al bar. Chandler se apresuró para unírseles. Temía que las personas pelearían por beber algo con Elliott, así que estaba desconcertado de que tan pronto como la canción terminó las personas se estaban dispersando y yendo.

―¿Qué ocurre? ―le murmuró a Blaine―. ¿Por qué todo mundo se está yendo?

―Son de la prensa ―Elliott respondió, habiendo escuchado―. Son los primeros en abandonar la nave. Ya tienen todo lo que necesitan: Un vistazo la gente en la fiesta y una presentación que pueden comentar. No se quedarán el resto de la noche. Estoy seguro que hay lugares más emocionantes en los que estar. Después de todo esto es New York. ―Elliott se encogió de hombros―. Eso lo sé. Me lo habían advertido.

―Bueno, nosotros no iremos a ninguna parte ―Chandler le aseguro animosamente―. Nos quedaremos todo el tiempo que nos necesites.

Blaine rio incómodamente entre dientes y por la comisura de la boca susurró a Chandler―. Lo estás asustando.

Las cejas de Chandler se enarcaron y su boca formó una 'o' perfecta por la confusión. ¿Cómo estaba asustando al cantante por decirle que se quedarían con él? Elliott no pensaría que lo estaban acosando, ¿verdad?

―La presentación estuvo genial ―Elliott halagó a sus bailarines―. Viendo como los sorprendí está noche, hicieron un gran trabajo, de verdad.

―¿Cuándo te nos vas unir para los ensayos? ―Blaine quiso saber.

Elliott se giró hacia él en genuina sorpresa―. ¿Por qué me uniría a ustedes?

Blaine estaba confundido―. ¿No te vas a incorporar a la rutina de baile?

―Soy un cantante, no un bailarín ―Elliott dijo encogiéndose de hombros―. Para eso los conseguí. Pensaba que haríamos los conciertos justo como lo hicimos esta noche. Yo de pie frente al micrófono, y ustedes detrás bailando, así es el término de bailarines de fondo. ―Sus palabras pudieron sonar condescendientes, pero las pronunció con una cautivadora sonrisa y encantadora risa. Sabía la valía de sus bailarines.

―Bueno, creo que es necesario integrarte a la rutina de baile ―Blaine dijo―. Pero claro que es tu elección.

―No es una elección ―Elliott respondió―. No es posible cantar y bailar al mismo tiempo.

―Por supuesto que es posible ―Blaine respondió con una risa, pensando que Elliott estaba bromeando.

―Sí, las bandas juveniles en los noventa combinaban el canto y el baile, y ¿sabes cómo lo hacían? Usaban playback ―Elliott dijo.

―Yo era el cantante principal en mi club glee del instituto y solía cantar y bailar ―Blaine respondió―. Funciona completamente. Lo admito, requiere algo de práctica, especialmente una cierta táctica de respiración, pero creo que lo vale. Creo que una actuación es aburrida para la audiencia si el cantante principal está plantado al frente sin moverse.

―¡Muéstramelo! ―Elliott retó a Blaine―. Si es tan fácil como dices.

Blaine abrió la boca para protestar, pero luego lo pensó mejor. El escenario era tentador. No había cantado en mucho tiempo y se sabía las canciones de Starchild de memoria. Cada vez que ensayaban quería cantar en voz alta―. Muy bien ―Blaine le pidió a tres de sus compañeros que se unieran.

―¡Asombroso! ―Chandler volvió a sacar rápidamente su teléfono para grabar a Blaine en el escenario.

La multitud había disminuido, pero todavía había suficientes personas para atestiguar la presentación. Elliott se paró junto a Chandler al frente, esperando ser impresionado. Blaine fue al reproductor y escogió la música para una de las canciones de Starchild. Chandler inmediatamente la reconoció como Better Than I Know Myself. Chandler estaba tan encantado por esta canción, era la elección perfecta.

Nunca había visto a Blaine cantar en vivo. Luego de conocer a Kurt en Lima y haber sido 'rechazado' por él a causa del novio, Chandler había reunido todo lo que internet tenía que ofrecer con respecto a las presentaciones tanto de Los Silbadores y Nuevas Direcciones. Estaba impactado por las habilidades de Kurt y Blaine, solos o duetos. Sabía que Blaine era increíblemente talentoso, pero todavía no lo había visto en vivo.

"I know it gets hard sometimes
But I could never leave your side
No matter what I say

Cause if I wanted to go I would have gone by now,
But I really need you near me to
Keep my mind off the edge
If I wanted to leave I would have left by now,
But you're the only one that knows me
Better than I know myself"

A los ojos de Chandler la presentación de Blaine era más fascinante de lo que la de Elliott había sido. Blaine era un asombroso y devoto bailarín, pero su voz lo remataba. ¡Y sus ojos! Chandler podía decir que Blaine estaba dando el alma en esta canción. A Chandler no le cabía duda de que Blaine le estaba cantando a Kurt. No era coincidencia que eligiera esta canción. Con cada respiro, Blaine estaba pensando en Kurt, queriendo entenderlo, deseando conocerlo por completo. Era tan romántico que el corazón de Chandler sangró, no únicamente deseando que Blaine y Kurt finalmente se reunirían, pero también esperando un romance así para él mismo.

El aplauso que Blaine recibió fue más débil, porque ya no había muchas personas, pero Chandler podía decir que el vítor era más genuino. Blaine había agarrado por sorpresa a la multitud restante de la fiesta. Hizo a Chandler sentirse mal por Elliott, pero al mismo tiempo extremadamente orgulloso de Blaine.

Miró a Elliott cuando Blaine hizo una juguetona pleitesía, sin regodearse en el aplauso, pero humildemente aceptando la dulce manera en que Blaine siempre manejaba las cosas.

Chandler rápidamente compartió la grabación con Kurt. No sabía si Kurt todavía estaba despierto, pero él tenía que ver a Blaine en esa canción. Esto era digno de desmayo. A Kurt le encantaría.

Elliott tenía una expresión de total sorpresa, y todavía estaba aplaudiendo cuando nadie más lo hacía. Parecía estar genuinamente conmovido por la tremenda presentación de Blaine―. ¡Eso estuvo fantástico! ―Elliott dijo cuando Blaine se les unió.

―Gracias ―Blaine se encogió de hombros como si quisiera dejar de lado el cumplido.

―¡No, lo digo en serio, no me dijiste que tenías esa voz! ―Elliott casi sonó ofendido.

―Bueno, aquí tú eres el cantante, yo tan sólo soy parte de tu grupo de baile ―Blaine dijo, volviendo a encogerse de hombros.

―Necesitas quitarte la modestia. Tienes talento real, Blaine. Deberías perseguir una carrera en la música.

―Sí, estoy trabajando en eso ―Blaine respondió.

―Todo lo que tienes hacer es que las personas te escuchen ―Elliott aconsejó―. Si quieres ser escuchado tienes que decirlo en voz alta ―Elliott explicó y les guiñó un ojo―. Lady Gaga me lo enseñó.

―¿Eres amigo de Lady Gaga? ―Chandler preguntó con los ojos bien abiertos.

―No, pero soy su mayor admirador. ―Elliott dio una asimétrica sonrisa.

Chandler asintió completamente serio. Estaba encantado de que Starchild fuera él mismo un admirador.

―Como sea, ¿viste lo que hice? ―Blaine preguntó como todo un profesor―. La parte más importante al cantar y bailar es que tienes que sintonizar la respiración y control corporal. Puedo mostrarte cómo hacerlo, si quieres.

―Dices, ¿darme lecciones? ―Elliott preguntó, contemplando la idea―. Supongo que nunca me lo planteé mucho. ¿Crees que estaría bien si realizo algunos movimientos de baile? ―se volvió a Chandler con la pregunta y por un segundo Chandler estaba en la gloria como para ser capaz de decir algo.

―Definitivamente ―Blaine respondió en su lugar―. Y, digo, no soy un coreógrafo igual que Marcus, pero supongo que puedo mostrarte algunos trucos.

―Siento interrumpir, señor Starchild ―un tipo con gafas de montura dura empujó la grabadora entre Blaine y Elliott―. Esa fue una presentación inesperada. ¿Por qué tiene a su bailarín cantando una de sus canciones?

―Oh, eso fue simplemente algo improvisado ―Elliott rio.

―Disculpe, no escuché su nombre ―el hombre se dirigió a Blaine directamente.

―Blaine Anderson ―Blaine se presentó humildemente―. Soy simplemente un alumno cualquiera de Juilliard. Esto no fue nada digno de admirar. Tan sólo quería mostrarle a Elliott la manera de cantar y bailar al mismo tiempo y -

―¡Y él realmente nos sorprendió a todos! ―Elliott pasó el brazo por los hombros de Blaine, sacudiéndolo afectivamente―. Hombre, ¡de haber sabido que él tenía esa voz no lo hubiera dejado cantar! ―Elliott guiñó un ojo u revolvió el cabello de Blaine―. ¿Nada signo de admirar? No seas tan humilde. Si me lo preguntas, deberías estar en American Idol lugar de Fashion Hero.

―Disculpen si interrumpo, pero el tiempo de la prensa se acabó ―la mujer de la agencia de Elliott interrumpió severamente interponiéndose entre ellos, y sin parecer lamentarlo en absoluto―. Elliott, ¿puedo hablar contigo un segundo?

―Oh, de acuerdo ―Elliott se encogió de hombros disculpándose con todos y siguió a su agente.

―¿De qué periódico es usted? ―Chandler preguntó al reportero antes de que también desapareciera.

―NYC Rock & Pop Weekly ―el hombre respondió y mostrando una credencial de prensa.

―Me aseguraré de ver tu artículo ―Chandler dijo sonriendo.

Cuando todos se fueron y Chandler y Blaine se quedaron solos. Chandler difícilmente podía contener su entusiasmo. Se arrojó a Blaine, abrazándolo―. ¡Estuviste magnífico!

Blaine rio sinceramente―. Bueno, gracias. Discúlpame un segundo. Tendría que hablar con Marcus.

―Claro. ―Chandler una gaseosa de dieta mientras revisaba su correo electrónico. Sentándose en un banquillo Chandler se dio cuenta de lo hambriento que estaba. Lo único que le faltó a la fiesta fue la comida. No me extraña que los invitados se fueran tan rápidamente.

Su teléfono sonó y estuvo feliz de ver que Kurt respondió a su video. Gracias por enviar la grabación. Blaine está perfecto. Me encanta la canción. ¿Es de Starchild? - Kurt

¡Sí, es del álbum debut! ¡De nada! ¿Qué estás haciendo? ¿Compulsivamente viendo algún programa de televisión? - Chandler

No, no me siento bien. - K

¿Qué ocurre? ¿Algo que pueda hacer? - C

Estoy en casa de Genius. No preguntes. Tampoco puedo creerlo. - K

¿Genius? ¡Pensaba que se odiaban! ¿Qué ocurrió? - C

No estoy seguro. Estoy tan confundido ahora mismo. Bebí. Por favor no me juzgues. - K

¡Nunca! ¿Qué está ocurriendo? - C

Soy tan estúpido. Bebí con Andrew. Parece que me dio drogas. No sé qué hacer. - K

¡Omgomgomg! ¡Vamos para allá! ¡Dame la dirección de Genius! - C

No tienes que venir. Estoy arreglando esto solo. No quiero arruinarles la diversión de la fiesta. - K

¡No voy a dejarte solo en una crisis! Quiero verte y apuesto que Blaine sentirá lo mismo. - C

No quiero que Blaine se pierda la fiesta. - K

En todo caso ya se acabó. Por favor permítenos ir a verte. ¡Nos necesitas! - C

Chandler esperó casi un minuto completo, sentado al borde del asiento y mirando al teléfono, permitiendo a Kurt decir que sí. Por fin otro mensaje llegó.

Genius dice que está bien que vengan si traen comida del italiano al final de la calle. La dirección es xxx. No le digas a Blaine lo de las drogas, te lo ruego. - K

Al instante Chandler se puso de pie y se apresuró a donde Blaine estaba parado con Marcus y el resto del grupo de baile. Agarró el brazo de Blaine y se lo llevó―. ¡Tenemos que irnos!

―¿Por qué quieres irte? ―Blaine estaba confundido―. ¡Espera, tenemos que despedirnos de Elliott!

―No hay tiempo ―Chandler dijo, porque vio que Elliott estaba rodeado de su gente y tomaría un educado minuto acercarse y otro educado minuto esperar hasta que pudieran despedirse.

―¡Es Kurt! ―Chandler esperaba que esto solucionara la preocupación de Blaine con respecto a ser descortés y no se equivocó. Sólo decir el nombre de Kurt era lo necesario para tener la atención de Blaine.

―¿Qué le pasa a Kurt? ―Blaine al instante apresuró el paso junto a Chandler y dispuesto lo siguió al elevador.

―Le acabo de escribir. Algo está mal.

―¿A qué te refieres con mal? ―Blaine se impacientó―. ¿Qué dijo?

―Fue un poco enigmático. Aparentemente algo sucedió con Andrew.

―¿Con Andrew? ―Blaine repitió, sonando horrorizado.

―No te preocupes, ahora está en casa de Genius.

―¿Casa de Genius? ―Blaine ahora estaba completamente confundido.

―Oh, y se supone que llevemos comida.


¡Gracias por leer!

En el siguiente capítulo tendremos a Kurt, Blaine, Chandler y Genius juntos en un lugar, discutiendo sobre Andrew.

¡Besos a SonofLuffypor toda la ayuda! ¡Te quiero! :)


* Inglés, 'Otro día'.

** Francés. 'Hola, llama al teléfono Kurt Hummel. Por favor, espere que él está tomando una buena ducha'.

*** Francés. En este contexto, 'niñero'.

**** Francpes. 'La vida es bella'.

Gracias por leer. Gracias por comentar. Gracias por sus favorite/follow.