Traducción autorizada por DiDiGlee
Capítulo 30 – El Monstruo – Parte III
Canciones en este capítulo:
I Should Tell You – Rent the Musical
SonofLuffy,un millón de gracias por la ayuda y consejo, y por siempre estar ahí para mí. Tu regalo de cumpleaños va en camino. :*
H. T. Eliot, gracias permitirme utilizar tus palabras de sabiduría y ponerlas en la boca de Genius. :)
Punto de vista de Genius
―Entonces tu amigo ―Kurt dijo, mientras esperaba que Blaine, Chandler y la comida llegaran―, ¿es quizás un bailarín? Porque el grupo de Blaine está en una fiesta. Quizás tu Special K es uno de ellos.
―No creo que sea un bailarín ―Genius dijo, ponderándolo―. Pero mencionó observar ensayos muchas veces últimamente, porque estaba esperando a un amigo.
―Vaya ―Kurt dijo, bebiendo una refrescante taza de té.
―Eso es, si alguno de los bailarines tiene el cabello azul, podría ser él ―Genius dijo, recordando que Special K había mencionado teñirse el cabello el otro día.
―¿Cabello azul? ―Kurt repitió, contemplativamente―. Vale, eso es distintivo. El único chico que conozco con el cabello azul es mi amigo Chandler. Antes lo tenía de color morado, pero cuando me hice las mechas él estaba conmigo tiñéndose de azul.
Genius se sentó derecho con un horror creciente en el rostro―. ¿Tu amigo Chandler es el que viene de camino a aquí -?
―Oh, Dios, ¿él podría ser tu amigo virtual? ―Kurt se sentó, también intrigado.
―No lo sé. ¡No lo quiero saber! ―Genius dijo, con pánico―. ¡Y no quiero que se lo preguntes!
―¿Por qué no? ―Kurt inquirió, confundido―. ¿No sería asombroso?
―Hemos tenido algunas conversaciones de verdad íntimas ―Genius puntualizó―. Le conté algunas cosas serias de mí. Es embarazoso.
―Se llama amistad, Emmett. Si confías en alguien, se cuentan las dificultades. Justo como hiciste anoche conmigo.
―Pero por internet es anónimo. No quiero que él vea lo jodido que estoy en la vida real.
―Pero igual yo ―Kurt sentenció―. Y Chandler y Blaine también. Todos estamos jodidos de una manera u otra.
―No estoy preparado para conocerlo, ¿de acuerdo? ―Genius dijo―. Esto va demasiado rápido. ¡Si al caso es él!
Genius no sabía que pensar al respecto. Pero lo primero que le vino a la cabeza fue que si Chandler realmente era Special K entonces le habría mentido a Genius, porque Special K dijo que nunca había estado en una relación, pero según Kurt sus amigos Chandler y Blaine eran pareja. Por otra parte, Genius también era un mentiroso, al aclamar que todavía vivía en Paris. Genius simplemente sabía que moriría si Chandler descubría que él era el chico al otro lado de la línea.
Kurt lo observó por un tiempo, mordiéndose el labio inferior―. De acuerdo, qué tal esto: Si Chandler realmente resulta ser tu amigo virtual, puedes estar con él esta noche y considerar volverte su amigo en la vida real. No le revelaré tu identidad en línea, puedes decir tú mismo siempre y cuando quieras contárselo.
Genius dio un indeciso asentimiento―. Muy bien. ¿Pero cómo averiguamos si es él?
―Yo podría simplemente preguntarle cuál es su nombre en línea ―Kurt ofreció con un encogimiento.
―No, eso es demasiado sospechoso ―Genius protestó.
―Entonces ¿qué sugieres?
―Podría robarle el teléfono y revisar sus últimos mensajes ―Genius sugirió―. Nos hemos estado escribiendo toda la noche, por lo que debería encontrar mis mensajes.
―¿Robarle el teléfono? ―Kurt enarcó una ceja―. ¿Cómo es eso menos sospechoso?
―Puedo ser muy sutil. No se dará cuenta.
―¿Tú? ¿Sutil? Eres todo menos eso ―Kurt discrepó―. ¡Espera! ¡Sé lo que necesitas hacer! Simplemente pídele que te envié una grabación de la fiesta de Starchild. Si te envía el mismo que a mí, sabrás que es él.
Genius permaneció escéptico―. ¿Y si me pregunta cómo sé que grabo alguna actuación?
―Por favor ―Kurt rodó los ojos―. Si de verdad lo conoces como dices, sabrás que grabaría la lectura del directorio sólo si una celebridad estuviera en el pódium.
―Bueno, le gusta compartir videos en su blog ―Genius dijo―. Parece que hay demasiadas firmas de libros ocurriendo en New York.
―Oh, lo vas a adorar ―Kurt dijo emocionadamente―. Él es el chico más dulce.
―Y tiene pareja, ¿verdad? ―Genius le recordó―. Suena como si quisieras vendérmelo, de modo que tu preciado Blaine volvería a estar disponible para ti.
―No ―Kurt protestó―. Tan sólo digo que Chandler es un gran amigo. Yo no podría estar con Blaine, incluso si estuviera libre.
―¿Por qué no?
―Porque primero necesito resolver mi vida ―Kurt respondió.
Genius dejó escapar un profundo suspiro―. Temes ser querido por alguien. Lo entiendo, créeme. Tampoco quiero estar en una relación. Me parece sofocante. Tantas estúpidas reglas, demasiadas obligaciones.
―Lo sé ―Kurt respondió, descansando la cabeza en el respaldo del sofá―. Pero ¿qué hay con los besos y agarrarse de la mano y los tiernos susurros en la oscuridad? ¿No extrañas todo eso?
―Nunca he tenido novio ―Genius dijo fríamente―. Tuve mi primera experiencia sexual en Francia. Todo fue muy desastroso. No es algo que en realidad me guste recordar. Y el hecho de que eran franceses ni siquiera ayuda a embellecer el recuerdo. Ellos no son románticos, todo es mentira en las películas.
―Aunque, a veces lo vale ―Kurt dijo soñadoramente―. Confiar en alguien. No entiendo por qué ni siquiera le das a alguien una oportunidad de amistad, y mucho menos de una relación contigo.
―¿Lo dice el chico cuya mejor amiga piensa se auto-sabotea? ―Genius arqueó una cena escéptico―. Yo no tengo amigos, porque no quiero darle a nadie la oportunidad de traicionarme.
Las duras palabras produjeron la expresión más triste en el rostro de Kurt y Genius se maldijo en silencio. De verdad no era bueno con esto de la amistad. Pero para asombro propio, descubrió que estaba dispuesto a tomar el riesgo con Kurt, a pesar que fueran competencia.
Mientras más tiempo pasaba, Genius se ponía más ansioso con la idea de invitar a extraños a su casa. No quería darle la oportunidad a nadie de descubrir hechos íntimos de él y ridiculizarlo.
―¿De verdad está bien que pidiera venir a Blaine y Chandler? ―Kurt preguntó como si pudiera leer la mente de Genius.
―Quieres verlos, ¿no? ―Genius respondió―. Serán capaces de tranquilizarte, ¿correcto?
―De verdad quiero verlos ―Kurt admitió con voz baja―. Pero si te incomoda -
―Calla ―Genius dijo―. De todas maneras los checaré antes de dejarlos pasar. Y si cambias de idea y quieres que se vayan, házmelo saber y los sacaré a patadas. Así de simple.
―¿Y si Chandler es tu Special K? ¿Tu Chan-chan? ―Una sonrisa se extendió en los labios de Kurt.
―Prométeme que no mencionaras nada ―Genius demandó.
Cuando el timbre sonó, Genius fue al interfono―. ¿Quién es?
―¡Servicio de pizza! ―una animosa voz respondió―. Entrega especial de Blaine y Chandler.
―Suban. Quinto piso.
Volviéndose a Kurt, Genius revisó su apariencia en un diminuto espejo junto a la percha de abrigos y dejó escapar un gruñido―. ¡Mierda! ¡Ya me desmaquillé!
Kurt levantó la vista sorprendido―. No necesitas volver a maquillarte. Estás bien.
―¡No, no puedo permitir que nadie me vea así! ―Genius siseó.
―Ahora mismo te estoy viendo y estás bien. No te preocupes por mis amigos ―Kurt dijo―. Sé que te sientes incómodo sin maquillaje, pero inténtalo y velo como un reto. Puedes hacerlo.
―Odio ver a gente así ―Genius se inquietó.
―Estará bien ―Kurt dijo, reconociendo la inquietud de Genius―. Mis amigos no te juzgarán ni se burlarán de ti. Son chicos realmente maravillosos y leales.
Genius estaba sorprendido de que tan sólo necesitara un poco de ánimo para realmente considerarlo. Se trataba de un encuentro privado, sin cámaras. De todas maneras, no le prestarían atención a Genius. Aparte, probablemente les parecería más extraño si llevaba maquillaje.
Genius se tragó la sensación de pánico. Si sentía que se le quedaban mirando, todavía podría ir a ponerse maquillaje.
Llamaron a la puerta. Genius se preparó para conocer a los amigos de Kurt. Todavía era un acontecimiento para él mostrar su rostro a extraños, pero supuso que el truco estaba en no permitirles saber que era un acontecimiento.
―Siéntate ―le dijo a Kurt―. Primero hablaré con ellos afuera. ―Volvió a subir el volumen de la música y esperó hasta que Kurt se instaló de nuevo en el sofá, antes de abrir la puerta.
Genius salió al pasillo y cerró la puerta tras de sí. Dos chicos muy distintos estaban parados en el pasillo. Uno alto y con azul en cresta, con gafas de armazón negro, cuatro cajas de pizza y una sonrisa fácil; y el otro pequeño con piel olivácea, cabello oscuro y los desconsolados ojos más cautivadores que Genius había visto desde la última vez que había visto una película de Disney.
Genius notó la manera en que los ojos se Blaine se ensancharon en sorpresa y tuvo una reacción tardía, probablemente pensando que llamó a la puerta equivocada. Al instante Genius se cohibió por no llevar maquillaje.
Chandler estaba imperturbable al verlo, por supuesto.
―Hola, soy Chandler ―le atrapó la mano, balanceando las cajas de pizza en un brazo para saludar propiamente a Genius.
―Emmett ―por alguna razón, Genius se vio incapaz de presentarse con su alter ego por segunda ocasión. Claro, Blaine lo conocía como Genius. Pero el chico lindo con cabello azul no.
―¡Encantado de conocerte, Emmett! ―Chandler dijo y sonó genuino.
Genius le dio al chico un firme vistazo y fue justo cuando se percató que estaba siendo grosero ya que Chandler se retorció bajo la escrutinante mirada. No intentaba ser abrasivo, simplemente era su expresión normal cuando lidiaba con personas.
Chandler tenía un rostro bastante ordinario, ojos brillantes y una calidez que al instante confortó a Genius en su presencia. Era de complexión delgada y de la misma altura que Genius que por el momento sólo estaba en pantuflas. El cabello azul era lo único extraordinario del chico. Le gustó la apariencia simple y sin embargo atrayente de Chandler y por una razón que no podía explicar, se podía imaginar muy bien que ésta era la misma persona con la que había estado charlando en línea. Simplemente se sentía bien. Lo que por supuesto no tenía absolutamente sentido. Genius era un chico racional, nunca contaba con sus emociones. Pero tan sólo pensar que quizás se trataba de Special K frente a él le aceleraba el pulso.
―¿Podemos ver a Kurt? ―Blaine preguntó ansiosamente.
―No tan rápido ―Genius alzó la mano prevenir la interrupción―. Los dejaré entrar bajo algunas condiciones.
Tanto Blaine y Chandler asintieron seriamente, preparados para aceptar que había obstáculos que superar si querían ver a su amigo.
―Sin gritar, sin culpar, sin juzgar ―Genius enlistaba con los dedos―. Sin Te lo dije, ni Cómo pudiste confiar en él ni Es tu culpa por ser tan estúpido. Mis botas con punta están en la esquina. Si oigo algo negativo, puedo ponérmelas en un segundo y patearles el trasero tan fuerte que no podrán sentarse el resto del año. ¿Entendido?
Chandler asintió ansiosamente, claramente intimidado. Sin embargo, Blaine explotó.
―¡Somos amigos de Kurt! ―Blaine protestó―. ¡Nunca le hablaríamos de esa manera!
―Eso espero ―Genius lo interrumpió―. Porque parece que uno de sus aclamados amigos ya lo abandonó.
―Él sabe cómo es Rachel ―Blaine dijo con una mueca―. Ella puede ser arrogante, pero volverá en sí.
Genius dejó escapar un dudoso gruñido.
―Tan sólo queremos saber si Kurt está bien ―Chandler dijo―. Me escribió y me dejó preocupado. No lo juzgaríamos ni nada, lo juro. Ni siquiera tiene que decirnos lo que ocurrió si no quiere, pero si algo malo pasó queremos estar ahí para él, eso es todo.
Genius miraba fijamente al chico que era tan adorable que era difícil creer que persona como esa todavía existían.
―Miren, no sé lo bien que conozcan a Kurt y su situación general. Él sigue diciendo que son sus mejores amigos, pero viendo cómo Rachel lo decepcionó, no estoy dispuesto a darte la oportunidad de hacer lo mismo. No obstante, él confía en ustedes, por lo que ahora les voy a contar lo que ocurrió, porque no quiero que se alteren frente a Kurt, ¿correcto?
―Ya sabemos que bebió ―Blaine fue al grano ―. ¿Y algo pasó con Andrew?
Genius los miró fijamente por un segundo―. Estoy bastante seguro de que Andrew drogó a Kurt.
Genius vio que Blaine estaba por volver a explorar―. Mantienes la voz baja o ya te puedes ir.
―¿Qué le dio Andrew? ―Blaine preguntó, difícilmente conteniéndose.
―Yo supongo que éxtasis. Kurt todavía está en negación. Y simplemente para prevenirlos, ahora mismo está en una montaña rusa de emociones. Prepárense para las lágrimas.
―Oh Cielos ―Chandler dijo en simpatía―. Siempre que el efecto de las drogas pasa es el momento para sentirse muy vulnerable.
Cuando tanto Blaine como Genius alzaron las cejas hacia él, Chandler rápidamente agregó―. No que lo sepa por experiencia propia, pero vi un documental en la televisión.
―Una condición más ―Genius dijo con la mano sobre la perilla―. Comamos primero, hablamos después. Kurt necesita comer algo y yo también muero de hambre. Por cierto, ¿cuánto les debo por la pizza?
―Nada ―Chandler dijo―. Yo invito. Insisto. Gracias por permitirnos pasar y ver a Kurt.
Genius se percató que Blaine sostenía otra caja más pequeña, aparentemente de una pastelería―. ¿Y qué es eso?
―Tarta de queso ―Blaine explicó―. El favorito de Kurt.
Genius sonrió para sí. ¿Quién iría a conseguir tarta de queso en mitad de la noche por alguien? No pensaba que fuera posible que un ex todavía se preocupara tanto de antiguo novio. Si esto era la amistad, al menos era deliciosa.
―Oh, la música de Rent ―Chandler dijo al entrar al apartamento, y por alguna inexplicable razón hizo sonreír a Genius afectuosamente―. Collins y Angel son mi pareja favorita. I'll Cover You es la canción de amor más asombrosa de toda la historia. Justo después de Come What May de Moulin Rouge, por supuesto.
Genius simplemente sonrió mientras cerraba la puerta tras de sí.
Punto de vista de Blaine
Kurt se sentó en un nido de sábanas, almohadas y un edredón sobre el sofá. Blaine se percató de lo desolado que lucía Kurt. Irradiaba una clase de agotamiento nervioso. Pero la sonrisa era genuina si no un poco atemorizante porque se acercaban. Blaine dejó la caja de la tarta en una mesita y se acercó para abrazar a Kurt.
―Hola ―dijo en voz baja, besando la frente de Kurt. Quería decir más, pero no sabía cómo iniciar. Estaba distraído por la fresca sensación de la piel de Kurt, podía decir que Kurt ya había hecho su rutina de humectación. Tenía el rostro brillante y sonrojado, y olía a otra marca de humectante diferente a la que Kurt usaba. De la nada Blaine se sintió afligido al darse cuenta lo bien que conocía los hábitos de Kurt y lo mucho que lo extrañaba. Tuvo que tragar duro cuando sintió las manos de Kurt sobre sus brazos, apretando como si quisieran comunicar lo bienvenida que era la caricia de Blaine. Si dependiera de Blaine estaría abrazando a Kurt de esta manera toda la noche, pero Genius y Chandler estaban observando, por lo que Blaine se sentó junto a Kurt en el sofá.
―Vinieron ―Kurt dijo cuando Chandler también lo abrazó.
―Por supuesto que sí ―Chandler dijo, sonando tan incondicionalmente leal que Blaine podía ver la manera en que Kurt tuvo que combatir las lágrimas.
―Lamento tanto el arruinar su fiesta ―Kurt dijo en una voz temblorosa.
―No fue así ―Blaine le aseguró y agarró la mano de Kurt. Era como una segunda naturaleza para él. Ya ni siquiera lo pensaba. Solamente fue cuando Kurt liberó su nano para agarrar un pañuelo que Blaine se dio cuenta que la había agarrado en primer lugar, porque al instante extrañaba el contacto.
―Lo arruiné ―Kurt discrepó―. No debí pedirles que vinieran. Arruiné la noche de todos. ―Kurt respiró profundo y levantó la mirada al tejado miserablemente, pero no pudo evitar que las lágrimas le corrieran por el rostro.
―Oh Cielos, y yo aquí esperando que primero pudiéramos comer ―Genius se desplomó en el único sofá con un suspiro.
―Lo lamento tanto, Emmett ―Kurt dijo, mirando a Genius, sollozando en el pañuelo―. Me siento tan imbécil. Exhibiendo a mis amigos frente a ti cuando no tienes a nadie.
Genius se aturdió por un segundo, pero se recuperó rápidamente―. No te preocupes por mí. Tú eres el que está lastimado. Está bien que llames a tus amigos. Cielos.
Blaine fue tomado por sorpresa con este inesperado intercambio. Parecía como si Kurt y Genius se hubieran vuelto más cercanos en el curso de las últimas horas. Blaine miró curiosamente a Genius, preguntándose lo que ocurría entre ellos para que Kurt sintiera la necesitas de disculparse tan sentidamente por tener amigos. Cuando se dio cuenta que Genius estaba incómodo por ser mirado, Blaine miró a Chandler que también parecía confuso. Blaine empujó la pierna de Chandler con el pie, haciendo que dejara de mirar a Genius.
―No merezco toda su atención cuando todo lo que hago es crear mi propia miseria ―Kurt dijo, combatiendo las lágrimas.
―Esta vez, fue Andrew el que arruinó tu día ―Genius discrepó―. Y esa egomaníaca de Rachel.
―Debería saberlo mejor que confiar en él ―Kurt murmuró, secándose los ojos con la bola de pañuelos en la mano.
―Muy bien, por favor infórmanos ―Blaine dijo, levantando las manos en derrota―. ¿Qué ocurrió con Andrew?
―¿Comenzarían a comer, por favor? ―Genius interrumpió y se puso de pie―. Podemos comer y hablar al mismo tiempo, ¿verdad? Otras personas también lo hacen. No puede ser tan difícil.
Chandler se rio con esas palabras y se paró para ayudar a Genius con los platos y servilletas. Genius repartió botellas de agua para todos.
Kurt se frotó la palma en los ojos y respiró profundo. En vez de pizza agarró la caja de la tarta de queso―. ¿Me dan un tenedor, por favor?
Blaine observó a Kurt afectivamente. Sabía que Kurt siempre preferiría la tarta de queso por sobre cualquier cosa. Era su comida para animarse. Kurt agarró el tenedor y antes del primer bocado saludó a Blaine y gesticuló gracias. La sonrisa se Blaine se ensanchó tanto como su corazón. Ya que las manos de Kurt estaban ocupadas, Blaine extendió el brazo para acariciar el de Kurt. No podía evitarlo. Cuando estaba cerca de Kurt, simplemente necesitaba tocarlo.
―Dios, esto está demasiado bueno como para ser verdad ―Genius dijo, tomando su primer bocado de la pizza―. No he comida pizza en un tiempo. Pero esta noche me lo merezco. He sufrido más que Kurt. Lograste el primer lugar, bastardo suertudo. ―La manera en que lo dijo no era celosa o enojada, quizás incluso había un poco de cumplido en su voz.
―Debiste haber ganado ―Kurt dijo por centésima vez en la noche. Se volvió a Chandler y le contó el espectáculo que Genius había armado. Blaine sonrió mientras observaba a Chandler ponerse en modo admiración. Probablemente pronto también estaría venerando a Genius.
―Y luego Genius hizo promoción de Trevor Project ―Kurt concluyó.
―¿En serio? ―Chandler estaba impresionado―. ¡Eso es asombroso! Yo los apoyo mucho. Siempre dono cuando Tyler Oakley recauda dinero para ellos. Es tan genial que también los apoyes y hables de ellos en televisión. ¡Es tan importante! Realmente no puedo esperar para ver el programa.
Blaine se percató que Genius intercambió una mirada con Kurt como si dijera, Ya déjalo. Usualmente Genius no era modesto, por lo que Blaine pensó que es extraño que ahora actuara tímido con los halagos.
―Al final tú ganaste ―Genius respondió―. Por eso Andrew te trajo champaña con un poco de algo adicional para marear y predisponerte.
―Eso no lo sabes ―Kurt respondió, defensivamente. Blaine entrecerró los ojos. No estaba seguro de si Kurt estaba defendiendo a Andrew o a la situación.
―Entonces ¿qué ocurrió? ―Chandler preguntó y Blaine se alegró de que lo hiciera para que Blaine no tuviera que hacerlo.
Genius dio pie a Kurt para que contara la historia y agarró otra recabada de pizza.
Kurt tomó otro gran bocado de tarta antes de relatar los eventos. La voz de Kurt era baja, más ronca. Estaba hablando despacio y con cuidado, como sopesando cada palabra en su cabeza antes de pronunciarla. Blaine no estaba seguro si era a causa de las drogas o si Kurt temía que hablarlo lo hacía real.
Kurt les contó en oraciones cortas la manera en que Andrew se le había acercado con champaña para celebrar y que habían ido a Babylon con Genius y como se había sentido extraño y ebrio cuando en realidad no había bebido demasiado y que aparentemente se había enrollado con Andrew en la pista de baile lo que era bastante confuso en su mente.
―Eso es a causa de las drogas ―Genius dijo con naturalidad.
―Eso no lo sabemos con seguridad ―Kurt dijo, volviendo con la tarta.
―Oh por favor ―Genius dejó salir un gruñido.
Blaine estaba observando a Kurt atentamente, intentando averiguar lo que Kurt no estaba diciendo. Una cosa estaba segura, Kurt todavía estaba alterado por el hecho de difícilmente recordar lo que había ocurrido en la pista de baile. Si Andrew lo había drogado y forzado a liarse con él, sería la historia repitiéndose. Un beso forzado queda como beso forzado, ya sea bajo influencia de sustancias o abuso violento.
Sin embargo, si una cosa Kurt siempre había enfatizado de su relación con Andrew era que el hombre nunca había abusado sexualmente de él. Como si después de todo lo que Andrew había hecho, mereciera una medalla por al menos mantener sus obscenas manos lejos de Kurt en ese aspecto.
―Debí haber ido a la fiesta con ustedes ―Kurt dijo de la nada y dio tanto a Blaine como Chandler una mirada de arrepentimiento―. Desearía haberte visto bailar en vivo, Blaine. Estuviste increíble en esa canción. Me tenías desvaneciéndome.
―¿Me viste cantando? ―Blaine estaba confundido y miró a Chandler que sostuvo su teléfono con gesto de disculpa.
―Deberías perseguir una carrera como cantante profesional ―Kurt continuó―. Tal vez irte de gira con Starchild te dará una prueba de ello.
―¡Oh, Dios, eso sería tan genial! ―Chandler coincidió animosamente―. ¡Puedo hacer y administrar un sitio en línea de admiradores!
―No vamos a hablar de mi futuro ―Blaine dijo desechando la idea, ruborizado. Jugueteó con la tapa de la botella de agua y volvió a dirigirse a Kurt―. Entonces ¿por qué fuiste a Babylon? ¿Por qué no fuiste a casa como me dijiste que querías? Dijiste que querías estar a solas.
―Pensaba que quería estar solo, pero al momento que te fuiste de repente me sentí solo ―Kurt admitió―. Y luego Andrew estaba ahí. Estamos charlando. No era mi intención ir a bailar con él. Pero entonces Emmett me llevó a Babylon.
―No quería que te fueran en un auto con él a solas. Estabas por dejarle llevarte a casa ―Genius volvió a explicar―. Si no hubiera interferido estoy seguro de que estaríamos leyendo la más reciente historia de violación mañana en el periódico.
―No hagas acusaciones precipitadas ―Kurt le dio a Genius una mirada―. Sé que Andrew no es ángel, pero él no me habría tocado -
―Es un imbécil* ―Genius interrumpió―. Y más importante, tiene un pene que quería utilizar. Mira, sé que fue tu novio en un universo alterno y sigues de alguna manera inexplicable preocupándote por él. Pero él es un mentiroso y si yo fuera tú no creería ni una palabra de lo que dice.
―¿Cómo sabes que él es un mentiroso? ―Kurt preguntó más brusco.
―Porque anoche estuve en su apartamento ―Genius dijo e inmediatamente obtuvo la atención de todos.
―¡No es cierto! ―Kurt y Chandler dijeron en involuntario unísono, ambos viéndose al instante alterados.
―¿Estuviste ahí sólo? ―Chandler dijo, colocándose una mano en el pecho―. ¿No sabías que Andrew es malas noticias? Oh, Dios, me dieron escalofríos. ―Chandler se estremeció, la cabeza, brazos, todo él estaba temblando, lo que Blaine habría encontrado encantador si la situación no estuviera tan tensa al momento.
―No te hizo nada, ¿verdad? Él puede ser bastante - ―Chandler se detuvo y dio a Kurt una mirada preocupada, antes de finalizar―, desagradable.
Blaine sabía que desagradable ni siquiera comenzaba a describir el sentir de Chandler respecto a Andrew. Así como Kurt todavía defendería las acciones de Andrew e incluso se culpaba en parte por lo que había sucedido entre él y Andrew, Chandler no era tan gentil e indulgente. Él le contaría a todo mundo lo atemorizado que había estado de Andrew desde el primer día que lo conoció. Andrew había amenazado a Chandler en varias ocasiones y eso había sido suficiente para asustarlo de por vida.
La manera en que Chandler miraba a Genius indicaba lo conmocionado y preocupado que estaba por el bienestar de Genius.
―¿Para qué fuiste allá? ―Kurt exclamó, perplejo y obviamente también preocupado.
―A investigar ―Genius respondió como si fuera lo más obvio―. Quería averiguar lo que estaba pasando con si obsesión contigo.
―N-no te creo ―Kurt negó con la cabeza―. Estás inventando esto; no estuviste en su casa.
―Entonces ¿cómo sabría de ese horrendo y grande falo junto a la puerta? ―Genius detalló―. ¿Y la espeluznante colección de muñecas en su oficina? ¿Todos los afiches de Fashion Hero que tiene en las paredes? Me da escalofríos saber que probablemente ahora mismo me está mirando a la cara. Dicho eso, se me ocurre que pronto habrá montones de perdedores mirando fijamente a nuestras fotos. Asco.
―¿Para qué cree que fuiste con él? ―Chandler preguntó, la conmoción inicial reemplazada con fascinación―. Es decir, no le dijiste que fuiste a husmear, ¿verdad? ¿Pensó, ya sabes, que querías acostarte con él? ¿No temías que intentaría algo?
Genius probablemente lucía como un héroe ante los ojos de Chandler en este momento, Blaine pensó con ligero cosquilleo de celos. Después de todo Genius había salvado a Kurt esta noche. Blaine mordió su pizza e intentó no mostrar su consternación. Se alegraba que Kurt estuviera a salvo. Quién sabe lo que Andrew tenía en mente para esta noche.
―No intentó pegarme, le dije que tan sólo quería ver su casa ―Genius dijo encogiéndose de hombros―. No sé la razón, pero desde el primer día de Fashion Hero le gustó estar a mi alrededor. Creo que me ve como un cómplice o algo, porque soy un sarcástico egomaníaco la mayoría del tiempo. Hablamos de Kurt por un tiempo. ―Genius ladeó la cabeza hacia su nuevo amigo―. No habla muy bien de ti.
―¿Qué dice de él? ―Blaine quería saber.
―Mayormente piensa que es desagradecido y que Kurt no triunfaría si no fuera por él.
Kurt dejó escapar un gruñido―. Sigue diciendo eso. No entiende que no quiero su ayuda. No lo necesito.
―Él piensa que sí ―Genius dijo con énfasis―. Y me dijo que te haría ver lo mucho que lo necesitas. Simplemente no pensé que sería tan pronto. Quería contártelo antes, pero entonces comenzaste a acusarme de sabotaje.
―No voy a dejar que me amenace ―Kurt dijo firmemente―. He tenido mi parte de amenazas en la mi vida. Él no tiene poder sobre mí, si es lo que te preocupa. Pero ves, tan sólo son amenazas. En realidad, no me va a hacer daño.
―¿Cómo puedes estar tan seguro? ―Blaine preguntó, dejando que su instinto protector aflorará ya que nunca fue capaz de suprimirlo en presencia de Kurt―. Mira lo que te hizo. No hace mucho -
―Sé de lo que él es capaz ―Kurt interrumpió, molesto―. Y tampoco quiero repetir el pasado. No soy - Mira, no quiero volver a ser lastimado. Simplemente que tampoco quiero sacar conclusiones. Voy a darle a Andrew una oportunidad de explicarse. Puedo manejar esto solo ―Kurt dijo calmado, agarrando la mano de Blaine.
―Yo sé que puedes ―Blaine dijo infeliz―. Pero no tienes que hacerlo. Estoy aquí si me necesitas. Todos estamos aquí.
―Simplemente hacemos sugerencias ―Genius dijo con un encogimiento de hombros―. Para mostrarte opciones. Tienes que decidir solo cómo quieres lidiar con la situación.
Miró seriamente a Blaine cuando dijo esto. Blaine sabía que estaba en lo correcto. Simplemente que era muy difícil retroceder y mantener la calma. Confiaba en Kurt. Sabía que Kurt no caería en la mentira de Andrew si no hubiera una buena razón para confiar en el hombre.
―Muy bien, déjame decirte una cosa más ―Genius dijo y pausó dramáticamente hasta que los ojos de todos estaban sobre él―. Andrew tiene una máquina de coser en su oficina ―dijo, dándole una significativa mirada a Kurt―. Tú y yo sabemos que él compra su ropa en GAP y que no la cose el mismo. Entonces ¿para qué necesita una máquina de coser?
―Oh, Dios ―Chandler dijo, mirando a Kurt con los ojos muy abiertos―. Se llevó tus diseños a casa para arruinarlos y los regresó al siguiente día. Eso explicaría por qué los pantalones de repente ya no encajaban.
―Exactamente mis suposiciones ―Genius coincidió―. Además, apuesto que fue él quien desgarró la ropa. Estaba furioso porque bailaste con Adam la noche del viernes. Tras irme de su apartamento, él también volvió a salir. Apuesto que le fue fácil conseguir las llaves de todas las taquillas en la estación de trabajo.
―Todo esto son simples especulaciones ―Kurt dijo, negando con la cabeza.
―Tienes razón ―Blaine dijo―. No sabemos con seguridad si el saboteó tus prendas. Pero ¿qué hay de las drogas que te dio esta noche? ―Blaine intentó captar la mirada de Kurt―. Eso es algo que no puedes ignorar o suavizar.
―Lo dices como si fuera un hecho ―Kurt respondió al borde de la furia―. No estoy seguro que me diera nada -
―Entonces ¿qué tal un examen de drogas? ―propuso.
Kurt levantó la vista consternado y al instante se abrazó, no gustándole la idea en absoluto.
―Necesitamos ser inteligentes con esto ―Genius dijo, alzando una mano―. No sirve ir a un hospital y examinar tu sangre. Incluso si sabemos que estás bajo la influencia, no podemos probar que fue Andrew el que te dio drogas.
―Lo negaría y diría que lo sabías y querías ―Chandler coincidió―. Si se filtra algo de esto, puede ser mala publicidad para ti. Andrew puedo ponerlo en tu contra y hacer ver que estabas en una discoteca cualquiera con problemas de bebida. No importa si es verdad o no, una vez que se corra la voz todo mundo lo creerá.
―Él no ha sido nada más que amable conmigo desde que el programa inició. ¿Por qué querría lastimarme ahora? ―Kurt dio otro trago a la botella de agua. Blaine podía sentir que Kurt estaba nervioso, como si estuviera escondiendo algo.
―Únicamente podemos suponer ―Genius continuó―. Él es un cazador y no está acostumbrado a ser rechazado. Tienes algo que él cuenta fascinante, que no puede dejar ir. Quizás tu inocencia. Le gustó que no te acostaste con él al momento, pero ahora se está impacientando. Tal vez se puso violento porque estaba sexualmente frustrado.
Kurt dejó escapar una carcajada―. Entonces ¿es mi culpa que me abusara?
―No, claro que no ―Blaine al instante lo calló, volviendo a agarrar la mano de Kurt.
―Tengo otra idea ―Genius dijo, esta vez alzando ambas manos u esperando que todos escucharan―. A Andrew le pagan para causar problemas en el programa.
Blaine al instante aceptó la idea. Sabía que Andrew no necesitaba una razón para ser problemático o siquiera ser pagado por ello. Pero sabía que Kurt necesitaba un motivo razonable para comenzar a creer que Andrew era malo. Si al caso Kurt podría creer que Andrew lo lastimaría por dinero.
―¡Oh, Dios, sí! Es totalmente razonable ―Chandler elevó la voz―. Es un programa de televisión, no puede arriesgarse a ser aburridos. Y sin ofender, pero el concepto de filmar a un montón de chicos cosiendo atuendos sonaría aburrido para el público en general. Necesitan drama para avivar a la audiencia.
―Si los productores le pagan a Andrew para jugar con los concursantes, entonces tampoco les importas ―Blaine decía, lentamente otra idea se le ocurría. Miró a todos, impactado y disgustado―. Lo que significa que él puede hacer lo que quiera.
―Sí, pero no pueden arriesgarse a que alguien lo descubra ―Chandler señaló con un dedo en el aire―. Si amenazas a los productores con hacer público el que Andrew sabotea tu trabajo y sospechas que amañó el concurso, entonces hablas, te escucharán. Preferirán despedirlo a arriesgarse que lo hagas público.
―Me suena como un plan ―Genius coincidió―. Me uno a patear el trasero de Andrew. Iré a ver a los productores contigo, si tú quieres, Kurt.
―Primero necesito hablar con él ―Kurt dijo, sacudiendo la cabeza.
―Como si fuera a confesar algo ―Blaine no pudo detenerse de soltarlo.
―Ustedes no lo conocen como yo ―Kurt dijo cansadamente―. Supongo que tengo algo que decirles ―Kurt dijo luciendo miserable, dejando la tarta por primera vez. Ya se había comido la mitad―. Me van a juzgar.
Blaine aferró las manos a su regazo ansiosamente. No le gustaba como sonaba esto.
Genius interrumpió al darles a Blaine y Chandler una mirada tensa―. Nadie va a juzgar. Nadie es propenso a cometer errores.
Kurt respiró profundo como para sumergirse profundo―. Dormí en su casa la noche del lunes. En el sofá. Sé que fue estúpido ir con él, pero no sucedió nada. Tan sólo hablamos. ―La voz comenzó a subir de volumen, las palabras acelerando. No era lo que Kurt estaba diciendo de lo que Blaine se dio cuenta sino se la ansiedad y preocupación que Kurt sentía surgir.
―Entonces pudo haberme atacado si lo hubiera querido. Pudo haberme drogado o forzarme, pero no lo hizo. ¿Por qué querría lastimarme ahora cuando ha sido tan amable antes? No tiene sentido.
―Quizás dejó de ser amable ―Chandler dijo.
―¿Por qué fuiste con él? ―Genius preguntó―. ¿También estabas espiando?
―No. Simplemente me sentía solo ―Kurt dijo, sonando culpable al admitirlo. Como si no tuviera derecho de sentirse solo cuando todo lo que había hecho era alejar a sus amigos. Hizo sentir penoso a Blaine.
―Pero ¿no dijiste que te quedaste con Adam? ―Chandler estaba confundido.
―Mentí. Temía tanto lo que ustedes pensarían de mí si les decía la verdad. ―Kurt estalló en llanto―. Lamento haberles mentido. Pero todo el tiempo me miran como si fuera a lanzarme del próximo acantilado. Incluso mi papá ya no confía en mí. Sé que suena a locura, pero cuando fui con él sabía que no me iba a lastimar. Confié en él, y creo que todo lo que necesita es alguien que confíe en él.
Blaine mantuvo la boca cerrada. No culpaba a Kurt por sus acciones o por sentirse solo. Blaine se dio cuenta que Kurt no estaba defendiendo a Andrew tanto como estaba defendiendo su propia fe en lo bueno de las personas. Fue solamente cuando sintió los ojos de Kurt sobre sí que Blaine levantó la vista para encontrar que Kurt necesitaba que él dijera algo.
―Todavía confío en ti ―Blaine dijo honestamente―. Lo único que importa es que estás bien. Estarás bien. Si quieres hablar con Andrew, deberías hacerlo. Lo que sea que hagas, te apoyaremos.
―Gracias ―Kurt volvió a articular.
―Por favor no vayas a hablar con él a solas, Kurt. Tan sólo pensar en él me hace sentir nauseas ―Chandler dijo, palideciendo ante la idea―. Si tuviera que elegir pasar una noche encerrado en un armario con Andrew o el payaso de Eso de Stephen King, escogería al payaso.
―Sé que él todavía está lejos de volverse una buena persona ―Kurt dijo con calma, y miraba de Chandler a Genius―. Y sé que intentó hacernos rivales, Emmett. Pero él ha tenido demasiadas decepciones en su vida y una infancia difícil ―Kurt dijo defendiendo a Andrew, dándole una zona gris donde otras personas sólo ven blanco y negro.
―¿Quién no? ―Genius respondió poco impresionado.
―Perdió a alguien ―Kurt intentó explicar más.
―Nuevamente, ¿quién no? ―Genius dijo fríamente―. Todo mundo tiene dificultades que enfrentar. Tan sólo intenta darte pena. ¿Por qué quieres creer tan insistentemente que no te haría daño? Mira, es bueno que quieras ser un amigo para él y mostrarle que él es importante y toda esa mierda. Pero no malgastes tus esfuerzos en las personas equivocadas.
―¿Quién decide cuales son las personas equivocadas? ―Kurt replicó enérgicamente―. Él puede cambiar. Tan sólo necesita que alguien crea en él para cambiar.
―Las personas no cambian, Kurt ―Genius respondió igual de fuerte―. Tan sólo encuentran otra táctica. Al final siempre buscan lo que quieren. Y uno no puede arreglar a las personas, eso es trabajo personal. Y la mejor manera de hacer eso para las personas que te importan es cuidarte a ti mismo, porque si tú no eres feliz nadie lo es. Andrew es un imbécil manipulador emocional, y necesitas romper tus ataduras con él para que entienda que no vas a tolerar su mierda.
Blaine – igual que Chandler – enarcó las cejas en exposición. ¿De dónde viene todo este dramático exabrupto?
Kurt no parecía estar impactado por ello, como si ya antes hubiera presenciado a Genius explotando.
―Probablemente tengas razón ―Kurt dijo, asintiendo―. Y sé todos piensan en lo mejor para mí. Pero no voy a acusar a Andrew basado en suposiciones. Hablaré con él.
Genius se cruzó de brazos y dejó escapar un resoplido―. Mira, no voy a evitar que hables con él. Tan sólo sé que Andrew es un seductor, te quitará los pantalones del culo si no tienes cuidado. Estoy seguro que no eres el primero ni último en caer en sus mentiras.
Kurt dejó escapar una cansada sonrisa―. La verdad es que nunca me gustó. Nunca lo amé. De cierta manera nos usábamos. Sí, Andrew era posesivo y demandante. Frecuentemente perdía el control, pero no era un monstruo. No lo estoy defendiendo por lo que hizo. Pero nunca me forzó a nada. Yo... me odio por dejarlo pasar. Quiero borrar a la persona que fui entonces.
―Conozco la sensación ―Blaine dijo en voz baja, un viejo arrepentimiento derramándose sobre su doloroso corazón.
Kurt ladeó la cabeza hacia él, ofreciendo una sonrisa que Blaine difícilmente pudo devolver. Kurt sabía lo culpable que todavía se sentía por ser infiel. Era como una constante nube tormentosa sobre su cabeza.
―Muy bien, entonces coincidimos en que Andrew no es un monstruo, pero tampoco un ángel ―Genius concluyó―. Y le daremos una oportunidad para explicarse.
―Gracias ―Kurt dijo, reclinándose en el sofá―. Sentiría mejor hablar con él en persona.
―Hazlo en un lugar público ―Chandler sugirió rápidamente―. Para que podamos estar cerca.
―No necesito que vengan conmigo.
―Por supuesto que no ―Genius dijo―. Pero nos sentiremos mejor vigilándote.
―Muy bien ―Kurt dijo cansadamente, dejándose caer en el sofá.
Blaine todavía agarraba con fuerza la mano de Kurt. Deseaba tanto besarlo, tan sólo para mostrar a Kurt que todavía era amado, o para calmar su devastada alma. Todo se estaba desmoronando en lugar de unirse. Por mucho que lo quisiera, no podría besar a Kurt. Aunque Chandler y Genius no estuvieran presentes, Kurt no querría que lo hiciera. Kurt todavía pensaba que él estaba con Chandler. Por lo que Blaine presionó sus labios en el dorso de la mano de Kurt, y luego en la mejilla. Queriendo tanto volver el tiempo y hacer lo correcto.
Punto de vista de Genius
La música disco le estaba retumbando en los oídos o ¿era el latir de su corazón retumbando e incrementando la presión arterial? Genius odió volver a perder el temperamento. No era su intención interferir en la vida de Kurt o decirle cómo lidiar con Andrew. Simplemente había recordado cómo se había sentido siendo manipulado a pensar que a alguien le importaba, quizás incluso amarlo. Que los chicos harían lo que fuera para seducirte. Tan pronto como llegó a París, Genius se sumergió en la escena gay para experimentar todo lo que no se había atrevido buscar en si ciudad natal. Tan entusiasmado por la atención, viviendo por el coqueteo descarado y necesitando que los chicos lo desearan. Al momento se sentía como un milagro el que alguien pudiera encontrarlo atractivo. Pronto se dio cuenta de que todo lo que querían era un acostón fácil. No les importaba el romance. Cuando te decían que eras beau, merveillieux, magnifique, lo decían hasta que te tenían. Pronto lo hicieron sentir usado y despreciable.
Volviendo a New York Genius todavía buscaba los clubs, el coqueteo ocasional y rollos en la parte trasera, pero nunca llevaría a un chico a casa, porque el placer no compensaba el dolor.
―¿Tu hermana todavía está en New York? ¿Dónde se está quedando?
Genius levantó la vista, saliendo de sus pensamientos por la pregunta de Kurt. Todos dejaron de comer el resto de la pizza y escucharon a Chandler hablar de la fiesta de Starchild.
―Con un amigo ―Genius respondió―. No voy a dejar que se meta aquí. Hay un límite de tiempo que puedo pasar con ella. O cualquiera. Necesito espacio.
Le dio una mirada sucia a Kurt, intentando comunicar que no quería hablar de sí mismo. Pero se encontró con una mirada que revelaba preocupación y se dio cuenta que Kurt simplemente se preocupaba por él.
―Iré por más agua ―Genius salió disparado del asiento y se apresuró a la cocineta. Esperó hasta que la conversación volvió a la fiesta de Starchild.
Por mucho que Genius se sintiera incómodo, no estaba tan ansioso como pensaba que estaría en presencia de extraños en su casa. Se alegraba de que la atención de Blaine y Chandler estuviera en Kurt, lo que le daba la oportunidad de estudiarlos, y descubrió que estaba fascinado por observarlos interactuar. El amor y preocupación que se tenían no era nada que Genius hubiera presenciado antes. Genius no pudo evitar desear tener a alguien para estar y sentirse seguro para llorar por la miseria en su corazón y permitirse ser reconfortado. Se veía tan fácil, la manera en que Kurt se dejaba caer frente a sus amigos, sabiendo que ellos lo atraparían.
Además, no podía quitarle los ojos de encima a Chandler que estaba sentado en el piso frente a Kurt, levantando los ojos a sus amigos con grandes ojos azul verdosos tras los lentes de armazón negro. En realidad Genius no tenía suficientes sillas para que los visitantes se sentaran.
Genius ya no podía resistir más. Mientras más veía a Chandler más necesitaba saber si él era el chico con el que se escribía. Por lo que sacó el teléfono cuando estaba frente al frigorífico y le escribió a Special K: ¿Cómo va la fiesta?
Únicamente un par de segundos después, el teléfono de Chandler sonó. El pulso de Genius se aceleró. Observó el rostro de Chandler mientras sacaba el teléfono, leía el mensaje y respondía. Presionó enviar y dejó el teléfono para volver a concentrarse en sus amigos. Un palpitar más tarde, el teléfono de Genius vibró en sus manos.
Nos fuimos. Un amigo necesitaba ayuda. Ahora estamos con él. ¿Cómo van las cosas con tu amigo? - Special K
Genius miraba fijamente al teléfono mientras el corazón se le quería salir del pecho. ¿Esto era una gran coincidencia? O ¿realmente Chandler podría ser Special K? Ahora no se atrevió a responder a Special K, en caso que Chandler lo notara escribiendo en el teléfono e hiciera la conexión.
Genius llevó botellas de agua para todos, pero se aseguró de no hacer contacto visual con Chandler. Temía hablarle o mirarle. Estaba convencido de que cualquier pequeña señal se le escaparía y Chandler sabría que él era Cookie, el mentiroso de internet que fingía vivir en París.
Se congeló cuando Chandler comentó sobre los edredones, convencido de que el chico de cabello azul recordaría a Cookie hablando antes de tejer. Genius revisó la conversación en su teléfono, paranoico volviendo a leer qué más le había contado a Special K sobre su casa o la situación con Kurt que diera una pista a Chandler para descubrirlo.
Su ex también me amenazó un par de veces. Fue aterrador. Genius se dio cuenta que Special K había estado hablando de Kurt cuando dijo lo del amigo que sufrió abuso. Darse cuenta hizo que Genius se enojara de que Kurt continuara defendiendo a Andrew.
―¿Puedo ver el resto de tu casa? ―Chandler preguntó de repente, poniéndose de pie y guiñando el ojo a Genius y asintiendo en dirección a Blaine y Kurt en el sofá.
Genius no sabía a lo que Chandler se refería―. Esto es todo ―dijo, paralizado en el asiento.
―¿Hay algún lugar para hablar en privado? ―Chandler preguntó, metiéndose las manos en los bolsillos y balanceándose sobre sus pies. ¿Estaba nervioso? ¿De qué quería hablar? Genius se asustó internamente. ¿De qué quería hablar Chandler en privado? Estaba seguro que Chandler lo descubrió. Los edredones eran un claro indicativo.
Se aclaró la garganta y lentamente se levantó―. Está mi habitación ―señaló la puerta y dirigió el camino. No quería que Chandler viera todo su maquillaje en el baño y pensara que era un bicho raro. La recámara era segura. No mucho que ver excepto una gran cama y libros. Si Chandler le iba a preguntar si él era su amigo virtual, Genius tampoco quería una audiencia. Cerró la puerta tras de sí para que Kurt y Blaine no pudieran escuchar.
¿Debería mentir a Chandler? ¿Debería negar ser Cookie? Podrían continuar siendo amigos virtuales, Chandler nunca descubriría la verdad. Pero nunca serían capaces de reunirse en la vida real.
―Lo siento, tan sólo quería dar a ellos un poco de privacidad ―Chandler dijo excusándose.
Genius estaba confuso―. ¿Por qué querrías dar privacidad a tu novio para que hable con su ex?
Chandler se frotó las manos sobre los muslos―. En realidad, n-no puedo decirte. Es complicado.
―Bueno, de todas maneras, no es asunto mío ―Genius dijo, retorciéndose las manos. Se alegraba de que al parecer Chandler no sospechaba nada. Pero ahora Genius de qué hablar con su invitado. Afortunadamente, Chandler no tenía el mismo problema.
―Muchas gracias por cuidar de Kurt esta noche. Él es un maravilloso amigo y me mataría que algo malo le ocurriera. Quiero decir peor de lo ya ocurrido. Me hace sentir tan impotente, ¿sabes? No quiero que le pase nada malo, especialmente relacionado con Andrew. Por cierto, Kurt dijo que eres brillante. No puedo esperar para que el programa se emita la próxima semana. Estoy en la fiesta de la premier, por lo que nos volveremos a ver. Acompañaré a Isabelle Wright, la mentora de Kurt en Vogue punto com. Espero que no parezca que estoy alardeando. Es completa coincidencia que me invitara.
―Oh ―Genius se humedeció el labio nerviosamente. Así que pronto iba a volver a ver a Chandler lo quisiera o no. Por mucho que si presencia volviera a Genius un vergonzoso desastre, se dio cuenta que quería volver a verlo. Pero no estaba preparado para dejar el encubrimiento.
―Vaya, tantos libros de moda ―Chandler dijo con asombro, revisando la repisa en la habitación de Genius―. ¿Puedo? ―preguntó e hizo un gesto a los cuadernos de bocetos.
―Adelante ―Genius dijo generosamente, cuando normalmente nunca dejaría que nadie viera su trabajo. Lo que sea por apartar los ojos y mente de Chandler de él y distraerlo.
―¡Pero ése no! ―Genius rápidamente agarró el cuaderno de bocetos de la cima de la pila, haciendo que Chandler enarcara una ceja.
―Esto sólo son tontos garabatos ―dijo, ruborizándose. El corazón se sentía como si fuera a salírsele del pecho por lo que se estaba aferrando al cuaderno de bocetos. Contenía dibujos de un chico con cabello azul. Dibujos nocturnos de cómo había imaginado que lucía Special K. Dibujos de un genial chico del tipo gamberro con distintivas cicatrices y perforaciones. No muy parecido al chico en realidad. Chandler tenía un suave, cálido y amigable rostro. Conservaba las cicatrices dentro de sí. Pero Genius sabía que estaban ahí. Era admirable la manera en que Chandler permanecía como una persona tan abierta e imparcial. No podía permitirle ver los dibujos y descifrar que se trataba de él, aunque no era para nada él, sino una mera fantasía.
―¡Son asombrosos! ―Chandler exclamó―. ¡Kurt no exageró cuando dijo que eras un genio!
―Simplemente amo lo que hago. Ése es el secreto para el éxito, supongo ―Genius respondió con un encogimiento de hombros.
―Oh, este me encanta. ¡Y este! ―Chandler señaló a varios diseños de Genius corbatería para hombres, la mayoría semejantes a algo medieval, grande, con vuelos y atrevido. Genius se dio cuenta que adoraba escuchar los elogios de Chandler de si trabajo cuando normalmente no le importaba la opinión de nadie.
De repente hubo gritos en la sala de estar y ambos levantaron la vista asustados. Poco después del grito había comenzado música con volumen alto. Era poco probable que Kurt y Blaine hubieran decidido bailar. Lo más seguro era que pelearan y no quisieran ser escuchados.
―Parece que fue tan buena idea dejarlos solos ―Genius afirmó con una mueca.
―¿Deberíamos -? ―Chandler fue hacia la puerta, pero Genius lo detuvo.
―No, déjalos pelear. Si todavía hay tanto que discutir entre ellos, entonces deberían hacerlo. Como sea, se escucha que Kurt es el que grita. Tiene permitido gritar tanto como quiera.
Por un momento permanecieron callados y escucharon algunos de los sonidos provenientes de la otra habitación, pero afortunadamente los gritos cesaron. Sin embargo, Chandler se veía en conflicto y miraba a la puerta, preocupado por sus amigos.
―Entonces, ¿te gusta Rent? ―Genius preguntó para evitar que su invitado se preocupara demasiado.
Al instante Chandler le sonrió―. ¡Me encanta! ¡El mejor musical de la historia! ¡Asombrosas canciones!
―También es mi favorito ―Genius dijo, feliz de escuchar a alguien más apreciando el musical―. Es el primer espectáculo que vi en Broadway. Cuando era más pequeño mi abuela solía llevarme y a mi hermana a New York.
―¡Asombroso! Tu abuela debe ser una mujer maravillosa ―Chandler dijo, y se veía genuinamente feliz por Genius.
―Es maravillosa ―Genius respondió con una delgada sonrisa. No explicó la razón por la que su abuela vivía en un asilo, sufriendo de Alzheimer durante los pasados tres años, y lo mucho que extrañaba su compañía. La última vez que la visitó, no lo reconoció y no era a causa de ir maquillado.
―¿Adónde tiene tu televisor? ―Chandler preguntó de repente, buscando alguna en la habitación―. Tampoco había una en la sala de estar.
―No me gusta ver la televisión. A parte, he estado en Francia por un par de años, ahora mismo no sabía lo que es popular en América. ―Genius dijo despreocupadamente, pero al momento que pronunció las palabras, quiso morderse la lengua. ¿Cuántas piezas más le iba a dar a Chandler para resolver el rompecabezas?
―Tengo un amigo que vive en París ―Chandler dijo orgullosamente.
―¿Sí? ―Genius se escuchó decir, temiendo, pero queriendo que Chandler dijera más.
―Sí, nos conocimos por internet. Aunque, él no es francés, pero también le gusta la moda. Apuesto que le encantaría el programa. Le voy a decir que lo vea.
Una de las cosas que percibió de Chandler fue que cuando hablaba con una persona se aseguraba de mirarla a los ojos y hacerle sentir que estaba ahí escuchando. No tenía entrar en el espacio personal de alguien, pero al mismo tiempo respetaba los límites. Era muy afectuoso con Blaine y Kurt porque ya eran amigos cercanos. Le hacía preguntarse a Genius cómo Chandler era tan bueno comunicándose en línea con toda la distancia entre ellos y todavía crear una conexión personal sólo con palabras. Porque una de las razones por la que Genius no podía dejar de escribir a Special K era que se sentía conectado a él, aunque nunca se hubieran visto.
Hablando con Genius, Chandler lo miraría a los ojos - sin buscarle en el rostro horrendas marcas - sino concentrándose en los ojos, y gentilmente tanteó el terreno al tocar un brazo de Genius con una mano, listo para retroceder si incomodaba a Genius. Lo que dificultaba evitar su mirada.
―¿Quién es tu actriz favorita? ―Genius preguntó, necesitando algo más para confirmar la identidad virtual de Chandler.
―¿Actriz? ―Chandler enarcó las cejas en desconcierto ante el repentino cambio de tema―. Adoro a Jennifer Lawrence. Ella es mi favorita por el momento. No sólo por los Juegos del Hambre, sino por todo lo que hace. ¿Y la tuya?
Jennifer Lawrence era la fotografía de perfil actual de Special K. Demasiadas coincidencias. Genius ya no podía negarlo. Chandler era Special K.
―No veo televisión, ¿recuerdas?
―Sigo sin poder creer que no tengas un televisor ―Chandler exclamó, mortificado―. Yo no podría vivir sin uno.
―Tengo suficiente drama en mi vida ―Genius explicó con una sonrisa―. No necesito ver más en la televisión.
―Siempre bromeo que aprendí la interacción social de los programas de televisión ―Chandler dijo―. Fui un niño hiperactivo y las personas se enojaban rápidamente conmigo. No tuve muchos amigos.
―No puedo creerlo ―Genius dijo―. ¿A quién no le agradaría el chico feliz en el patio de juegos? El que es tan atrevido como para andar con cabello azul.
Chandler rio fuerte y Genius no pudo evitar reír también.
―No nací con cabello azul, ¿sabes? ―rio.
―¿De verdad? No lo habría adivinado ―Genius dijo.
―Mi mamá se sorprendió cuando hablamos por Skype. Piensa que me veo como un payaso. ―Chandler se encogió de hombros, dando una sonrisa torcida―. Normalmente soy rubio. ¿Y tú?
―Oh, yo salí* así ―Genius bromeó, señalándose al cabello platinado.
―Apuesto que sí ―Chandler rio un poco más.
Por un momento simplemente se rieron, disfrutando en la bobería, y Genius se sentía increíblemente cómodo y cálido y difuso y-
―Dime, ¿ya nos conocíamos? ―Chandler ladeó la cabeza, meciéndola.
El rostro de Genius decayó ante la pregunta―. ¿A qué te refieres?
―Siento que te conozco ―Chandler dijo lentamente, entrecerrando los ojos y frunciendo los labios―. Es simplemente que me siento tan cómodo contigo y eso no sucede con muchas presionas. ¿Ya nos conocimos? ¿Quizás en Babylon? No es que olvidaría conocerte. Es decir, mírate, eres apuesto. Definitivamente no te olvidaría. Tal vez es porque Kurt habla mucho de ti.
Genius se abrazó fuerte. ¿Cómo podía Chandler decir que era apuesto? Estaba en pijama y no estaba maquillado. ¿Chandler se estaba burlando?
―No nos hemos conocido ―Genius dijo. Salió más frío de lo que pretendía.
―Lo siento ―Chandler se disculpó y retrocedió―. No era mi intención asustarte.
El silencio que siguió era todo menos confortante. De repente la habitación parecía demasiado pequeña para dos personas y la puerta cerrada lo hacía sentir claustrofobia. Genius no sabía la manera de preceder. Si no sabes qué hacer, haz algo que sepas. Por lo que Genius se ocupó en volver a colocar el cuaderno de bocetos en su respectivo lugar y verificar que los otros escribieran todavía en orden alfabético.
―Como sea ―Chandler volvió a hablar―. Gracias por dejarnos entrar en tu casa. Entiendo que nos sientes como intrusos en tu espacio privado, y que el lugar te expone, porque me siento de la misma manera con mi dormitorio. Siempre estoy súper nervioso cuando tengo gente nueva ahí.
―¿Qué revelaría tu dormitorio? ―Genius preguntó, curioso a pesar de sí mismo, y asombrado de que Chandler entendiera exactamente lo vulnerable que se sentía con extraños en casa.
―Mayormente que estoy loco ―Chandler rio. Genius se alegraba de volver a escuchar ese sonido de nuevo. Era como si el sonido de la risa le quitara todo el peso del alma de Genius y le permitiera volver a respirar.
―Y solo, supongo ―Chandler continuó―. Tengo afiches de celebridades en toda la pared. La mayoría de personas pensarían que es espeluznante. No me importa. Me gusta tener algunos rostros amigables. A veces incluso platico con ellos. No realmente platicar, es más parecido a hablar, ¿Qué pasa, Justin? Y es Timberlake, no Bieber. No me gustan los chicos problemáticos. Me gustan los chicos en que puedes confiar.
Genius se sentó al borde de la cama, volviendo a sonreír―. ¿Qué te dice mi apartamento sobre mí?
Chandler lo pensó. A Genius le gustaba la manera en que le otro seguía meciéndose sobre los pies, la forma en que fruncía los labios, pensativo, los dedos tamborileando un ritmo fijo sobre sus pantalones―. Primero que eres una persona creativa a la que le gustan las manualidades y que te apasiona la moda y Broadway. La cesta de tejer, el maniquí y los carteles te delatan. ―Chandler señaló al maniquí que Genius mantenía junto al armario para modelar atuendo del día siguiente.
Genius sonrió. Hasta ahora, muy bien.
―Por otro lado, te gusta apartarte del mundo.
Genius le dio una mirada inquisitiva, incitándolo a explicarse.
―Prácticamente no hay lugar para invitados ―Chandler dijo, no acusadoramente, simplemente decretando hechos―. No hay televisión. Ni computadora. Cuando llegas aquí no quieres que el mundo exterior te perturbe. Nadie puede alcanzarte. Es tu zona segura.
A Genius le gustaba la manera en que Chandler lo hacía sonar como si no hubiera nada malo con apartarse del mundo.
―Me gusta estar solo ―Genius admitió―. Nadie que me distraiga o se queje. Aunque, tengo algunos amigos virtuales en el teléfono. Es fácil, y tengo a alguien cuando quiera que lo desee, sin importar mi apariencia ese día o si el apartamento está ordenado. No soy bueno con el cara a cara.
―Lo estás haciendo bien ―Chandler discrepó con una cautivadora sonrisa―. Genial, a decir verdad, si la manera en que cuidaste de Kurt es algún indicio. Y creo que eres muy amigable y buen anfitrión.
―Gracias ―Genius dijo, y añadió con una sonrisa―. No tienes que adularme, ¿sabes?
―Puedo ser bastante molesto, por lo que intento ganar a la gente siendo adicionalmente agradable ―Chandler correspondió a la sonrisa y se encogió de hombros.
―En realidad no creo que las personas se molesten por ti. Creo que se intimidan, porque eres muy abierto y directo. Revelas todo de ti, y ves a través de todos los demás.
―¿Te intimido? Vaya, nuca pensé en eso ―Chandler rio―. Me haces ver como un psicópata. Todo lo que hago es intentar averiguar lo que les gusta a las personas o lo que necesitan, para que actuar acordemente. Tengo que esforzarme más en agradar a la gente, pero eso está bien.
―¿Por qué esforzarse en absoluto? Que se jodan si no te entienden.
―A diferencia de ti, no me gusta estar solo ―Chandler admitió con un encogimiento de hombros―. De todas maneras, la mayoría de mis amigos son virtuales. Mi mamá no los considera amigos de verdad, pero yo difiero. ¿Cuál es la diferencia de escribirle a Kurt o a alguien en Nevada o Francia? Todo lo que quiero es a alguien que me acompañe cuando estoy a solas en mi habitación.
―¿Tienes muchos amigos virtuales? ―Genius preguntó, de repente sobrecogido por la extraña sensación de celos al saber que no era el único que recibía mensajes de Special K y que sabía buscar a Chan-chan en la sala de charlas de Queer As Folk Lovers todas las noches de viernes.
―Unos pocos, sí ―Chandler respondió―. Pero únicamente a algunos que realmente consideraría amigos.
―¿Qué hay de tu amigo en París? ―Genius se sintió ruborizar. Si Chandler todavía no lo había descubierto, Genius probablemente sacar algunas preguntas más.
―Únicamente lo conozco como hace tres meses ―Chandler dijo, la sonrisa se ensanchó―. Pero sí, me agrada mucho. Nos escribimos a diario y hablamos de todo. Pero a veces no estoy seguro de que siquiera sea real, ¿sabes? No ha aceptado mi solicitud en Facebook y es muy tímido con respecto a intercambiar fotografías. Creo que tiene muy baja autoestima. Intenté decirle que no importa cómo luzca. De verdad me gusta hablar con él, es decir en las salas de charlas. No nos llamamos por Skype ni nada. Estoy preocupado por él. Está tan sólo por allá. Desearía poder ayudarlo más. Lo siento, sigo hablando de mi amigo.
―Es muy agradable que te preocupes tanto por él ―Genius dijo, sintiendo la garganta cerrándosele. Finalmente lo logró. La razón por la que Chandler no lo reconocía a pesar de que todas las señales estaban ahí. Cuando Chandler lo imaginaba, veía a un chico gordo.
Genius le había contado a Special K que había sido un chico gordo toda su vida. Que iba a un campamento para gordos cada verano, que fue a terapia en un centro cuando tenía doce años, porque tenía un desorden alimenticio.
Pero no le había contado que perdió mucho peso desde los catorce que ya ni siquiera se reconocía.
Había combatido si desorden alimenticio y ahora vivía en paz con su cuerpo. Todavía tenía problemas con los que lidiar, pero se agradaba lo suficiente como para bloquear cualquier negatividad que la gente le diera. Estaba lo suficientemente orgulloso como para erguirse y no tolerar la mierda de nadie. Si protegerse significaba alejar a las personas de su vida, hasta ahora le había servido bien. Le había dicho que necesitaba amarse antes de que otras personas pusieran amarlo. Pero se dio cuenta que la única persona que podría amarlo era él mismo.
―Debería decirte algo ―Genius comenzó nerviosamente y se detuvo, aferrando las manos en el regazo tan fuerte que nos nudillos se le blanquearon.
Los ojos de Chandler se ensancharon en sorpresa y fue como si Genius le pudiera leer la mente. Acababan de conocerse, ¿que podría posiblemente tener que decirle?
―Puede sonar a locura, pero pienso -
―¿Sí? ―Chandler animó cuando Genius volvió a pausar.
Cada vez que Genius estaba perdido cantaba su canción favorita en su cabeza para calmarse. Pero esta vez cuando vio a este joven al que acaba de conocer, pero sentía que eran confidentes por mucho tiempo, no ayudó en absoluto que una cierta canción se repitiera en su cabeza una y otra vez.
I Should Tell You I'm Disaster
I Forget How To Begin It
Let's Just Make This Part Go Faster
I Have Yet To Be In It
I Should Tell You
I'd Forgotten How to Smile
Until Your Candle Burned My Skin
Todavía intentaba asimilar que Chandler era el mismo chico con el que había pasado interminables noches charlado sobre la soledad. El que le había contado lo solitario que se sentía en New York. Que la única amiga que había hecho en el campus era una chica con la pierna rota que le dejaba llevarla a casa si le ayudaba a copiar en los exámenes. Lo mucho que extrañaba a sus padres y tres hermanos y hermanas. Que era el más joven del montón lo que había resultado en ser el niño más escandaloso y molesto de la historia. La manera en que se zambulló en series de televisión para olvidar el hecho de su incapacidad social.
Ahora de repente era un chico que tenía un apuesto novio. Al que no le importaba recibir odio por su gracioso cabello o colorida ropa. El que no tenía mostrarse al mundo tal como era.
―Si esto es por la pizzería, ya sé que tienen mala reputación ―Chandler habló cuando Genius no continuó―. No quería decir nada porque ya habías ordenado, pero simplemente digamos que me alegra no ordenaras algún ingrediente. Nada puede salir mal con sólo queso.
Genius hizo un gesto confuso―. No, esto no es por la pizzería, pero gracias por la advertencia.
―De nada ―Chandler se encogió de hombros―. Entonces, ¿qué quieres decirme?
―Este ―Genius no podía sacar valor. ¿Cómo le dices a alguien que sientes conocerlo desde siempre? ¿Cómo le dices que lo quieres en tu vida de verdad? ¿Cómo se supone que expreses la manera en que la sonrisa de alguien te hace sentir? La respuesta era fácil. No dices nada, mientras tu flechazo ya está con alguien.
―Creo que Kurt todavía no supera a Blaine ―Genius se escuchó decir―, por lo que probablemente deberías volver ahí y vigilar a tu novio.
―¡Oh! ―El rostro de Chandler se iluminó―. ¿Eso piensas?
―Sí ―Genius frunció las cejas al ver a Chandler brincando igual que una feliz ardilla―. ¿No te preocupa que vuelvan?
―Bueno ―Chandler frunció los labios―. No me interpondría si quieren volver.
―Mon dieu** ―Genius negó con la cabeza―. De verdad debes dejar de ser tan amable. Sé que todos son amigos, pero Blaine está contigo ahora. No permitas que te trate como a stand-in por Kurt.
Chandler le dio una la mirada―. Awww, ¿de verdad te preocupas por mí, o te preocupa que vuelvan a estar juntos? ¿Tienes un flechazo con Kurt?
Genius dejó escapar un bufido―. No tengo un flechazo con Kurt. créeme, nos hemos besado. No hubo chispa. Es más parecido a un hermano pequeño. Un alma afín, si lo prefieres.
―¿Se besaron? ―Los ojos de Chandler se agrandaron ante la sensación.
Genius no pudo evitar sonreír ante la dulce emoción de Chandler―. Mis labios están sellados. Pregúntale a él.
―Lo haré ―Chandler correspondió a la sonrisa. Por un momento estuvieron en silencio, escuchando el sonido de la sala de estar. Excepto por la música del estéreo no podían distinguir algún sonido. ¿Blaine y Kurt todavía estaban peleando?
―Sabes, lo mío con Blaine no es algo real ―Chandler admitió de repente con un rostro arrugado―. Pero no se lo digas a Kurt, por favor. Le corresponde a Blaine contárselo.
―¿Qué quieres decir? ―Genius estaba confundido―. ¿Blaine no es tu novio?
―Obvio, desearía que lo fuera ―Chandler rio―. Blaine es guapo y tierno, esa es una combinación poco frecuente.
―Entonces ¿le mintieron a Kurt? ―Le molestaba descubrir que dos de los mejores amigos de Kurt parecieran estar jugando con él. Por otro lado, estaba algo alegre de oír que decías de todo Chandler no tenía pareja.
―Digamos que sucedió y me quedé atorado en medio de ello ―Chandler explicó, luciendo culpable―. No sé lo bien que conozcas a Rachel, pero decir que fue su idea debería explicarlo.
―Sí, así es ―Genius respondió, reclinándose sorbe las manos, levantando la vista a Chandler de pie frente a la cama. Podía ver completamente a Rachel arruinando la vida de todos. También podía ver sus dedos liberando los pequeños botones de la camisa de Chandler y acariciar la clavícula. Se podía ver besando esos pálidos labios hasta que las gafas de Chandler se empañaran. No había estado con un chico en mucho tiempo, pero si Kurt y Blaine no estuvieran en la otra habitación, Genius estaría altamente tentado a simplemente hacerlo.
―Joder con mi vida ―murmuró bajo su aliento, recibiendo una mirada inquisitiva de esos atentos ojos.
Genius negó con la cabeza―. No me hagas caso ―se pasó una mano por la bufanda, asegurándose que todavía le cubría el cuello.
―Quiero que sepas que me siento realmente mal por mentirle a Kurt. Igual que Blaine. No lo hizo para lastimarlo. Pero piensa que, si ahora le dice la verdad, Kurt ya no confiaría en él.
―Entonces ¿simplemente van a seguir fingiendo ser novios? Eso es una bajeza ―Genius gruñó―. No es justo para ninguno. Incluyéndote. ¿Y si conoces a alguien que te guste, pero quién se insinuaría, porque crea que estás con alguien?
―Poco probable que suceda. ―Chandler dejó salir un suspiro que terminó en risa―. Es como si estuviera maldito a no tener una relación con alguien que me gusta. También tuve un enorme flechazo con Kurt, hace algunos años. Es como si me enamorara de personas que no puedo tener, por lo que no tengo que preocuparme por lo que haría si funcionara, ¿sabes? Probablemente me moriría de risa si alguien correspondiera a mis sentimientos, porque pensaría que bromea. Mi mente está tan llena de fantasías que no reconocería lo real si él me besa de verdad en la boca.
Frunció los labios en el más adorable puchero, haciendo querer a Genius ser el que besara a Chandler para despertarlo de sus fantasías y hacerlo real. Lentamente se puso de pie, se frotó las manos sobre los pantalones, dándose cuenta estaba en su pijama de seda, pero no importaba. Miró a Chandler que no retrocedió, pero lo miró curiosamente. Eran de la misma estatura, Genius se percató una vez más. Chandler calzaba un par de tenis rojos, bastante convencionales, pero aceptable. Ajustados pantalones azules, un cinturón negro con un león plateado de hebilla, atrevido y lindo. Chandler no era escandaloso, eso estaba claro. La camisa turquesa combinaba asombrosamente con el cabello. Pero nada era tan atractivo como la boca, esa tímida sonrisa, esa sonrisa fácil esperando a emerger en algo contagioso.
―Si lo supiera - ―Genius comenzó a hablar en voz baja. Si él supiera que Special K también conocido como Chan-chan o SuperZero en línea era muy asequible y también abierto en la vida real, que era atrevido en el atuendo y apariencia, que dejaría la fiesta del año por estar con un amigo en apuros, Genius le habría pedido una foto y el número de teléfono y su todo antes.
―¿Saber qué? ―Chandler entrecerró los ojos en perplejidad, retrocediendo y frotándose el cuello, aparentemente poniéndose nervioso bajo la escrutinadora mirada del otro.
Genius le evitó la mirada―. Que eres - que los amigos de Kurt eran todos tan extraños ―Genius observó―. Me habría hecho su amigo antes.
Chandler rio con fuerza―. Gracias, creo.
―Lo extraño es bueno, créeme ―Genius dijo―. ¿Quién quiere ser normal?
―Cielos, estoy ansioso por finalmente ver el programa ―Chandler dijo―. No puedo esperar para también ver tus diseños. Como sea, nos veremos en la fiesta de estreno el lunes. ¡Estoy tan emocionado!
―Yo también ―Genius dijo―. Será agradable por fin recibir retroalimentación de los espectadores. ―Genius movió los pies―. También ser agradable volver a verte.
―Oh ―Chandler sonrió, tomado por sorpresa―. Igualmente.
De repente hubo una fuerte risa desde la sala de estar y tanto Chandler como Genius levantaron la vista sobresaltados. Se trataba de Kurt riendo y Blaine uniéndosele poco después. Chandler sonrió y Genius también―. ¿Qué les pasa? ―Chandler sacudió el dedo hacia la puerta.
―Vamos a ver. Ahora suena seguro.
Punto de vista de Blaine
Cuando Chandler y Genius dejaron la sala, un inusual silencio se instaló entre ellos. Blaine no sabía qué decirle a Kurt. Ya había actuado como un celoso idiota, Kurt ya no necesitaba más de su egoísta sabiduría respecto a Andrew. Además, Kurt no necesitaba que sus amigos le dijeran lo que hacer.
Blaine se alegraba de la música sonando en el fondo o de otra manera el silencio sería insoportable. No había escuchado to the Rent score en años y sin embargo sabía todas las líneas. Esa familiaridad era bienvenida y tranquilizadora.
―¿Está bien? ―Kurt preguntó.
Blaine puso una sonrisa en el rostro y se volvió para ver a su amigo―. Sí ―se encontró hundiéndose en las profundidades de los ojos azules de Kurt que lo estaban estudiando como si fuera un misterio que resolver―. Estoy bien.
―Gracias por venir a verme ―Kurt volvió a decir, de repente todo serio―. Significa mucho para mí.
―Por favor, claro que venimos ―Blaine desestimó.
―Tengo que admitir que temía que su relación significaría que perdería a ambos ―Kurt dijo en voz baja―. Me alivia que todavía seamos amigos.
―Siempre ―Blaine dijo, agarrando la mano de Kurt para enfatizar, apretándola fuerte.
―Siempre ―Kurt repitió con una delgada sonrisa―. Lamento haberte metido en todo este drama con Andrew. Quiero que sepas que no lo he perdonado y él lo sabe. Quizás el acercarse a mí es la manera de pedir perdón. Una cosa es perdonarlo por lo que me hizo, porque en parte me siento responsable por ello. Pero cuando sea que recuerdo esa noche que fuiste y la manera en que te golpeó - nunca lo perdonaré por eso, lo sabes, ¿verdad? No le permitiré a él ni a nadie lastimar a mis amigos.
―Lo sé. Disculpa mi reacción de antes ―Blaine se disculpó.
―Es un tanto lindo lo protector que te pusiste, la manera en que te enojaste. Es dulce que todavía te preocupe. Si los roles cambiaran sé que también me sentiría protector contigo. Pero por supuesto que tú no serías lo suficientemente para confiar en las personas equivocadas -
―Por favor no hables así de ti. No eres estúpido ni tonto por confiar en alguien como Andrew. Como Genius dijo, tiene sus encantos. Si acaso pienso que eres demasiado amable y atento por todavía intentar ser amigo de él.
―Gracias. Quiero hacer lo correcto.
―Lo sé ―Blaine dejó escapar un suspiró―. Espero que no te decepcioné.
Kurt soltó una risa―. Mentiroso ―dijo en voz baja, y Blaine se puso rígido. Le disgustaba ser llamado mentiroso, incluso si era verdad.
―De verdad esperas que decepcione, para que lo saque de mi vida.
―Tal vez ―Blaine admitió en voz baja. Volvieron a estar en silencio por un tiempo, pero esta vez fue cómodo, a pesar de la mente de Blaine nublada con la debacle de contarle a Kurt sobre lo falso de lo suyo con Chandler. La mano de Kurt estaba explorando el brazo de Blaine, subiendo y bajando lentamente el suave cuero en un movimiento relajante, haciendo papilla a Blaine. Blaine se dio cuenta que todavía llevaba puesto el traje de cuero ganador―. Antes de que lo olvide, Elliott preguntó si podía comprar el diseño ―Blaine recordó decir―. Le encantó.
―Sí, claro.
―No, de verdad. ―Blaine dijo―. Quiere usarlo en el escenario durante la gira.
―Estoy seguro que sí ―Kurt dijo sarcásticamente.
―Te lo digo ―Blaine intentó hacer que Kurt le creyera―. Ve vio con esto y lo quiere.
―Estoy seguro que te vio con esto y te quiere a ti ―Kurt respondió con una sensual sonrisa―. No por alardear, pero te ves malditamente apuesto en este traje.
―No es así, pero gracias ―Blaine correspondió a la sonrisa―. Siempre tienes buen ojo para mis mejores atributos ―Blaine respondió con suficiencia y se preguntó si esto era coquetear.
―Y tienes bastantes de esos ―Kurt dijo, acercándose y colocando una mano sobre la pierna de Blaine―. No tenías permitido conservar el traje puesto, ¿sabes? ―La voz de Kurt fue baja, íntima y tan seductora que Blaine estaba cautivado―. Pero me alegra que lo hicieras, porque verte en ese video, cantando esa canción - Basta decir que estabas candente. Más que ese tipo Starchild jamás podría ser.
Blaine agachó la cabeza, sonriendo para sí, pero definitivamente disfrutando el cumplido―. Kurt -
―Deberían prohibirte vestir así mientras estás sentado casualmente en un sofá ―Kurt continuó mientras su mano subía lentamente por el muslo de Blaine. Los dedos separados, la palma plana y firme sobre tanta pierna como podía alcanzar. Blaine atrapó la traviesa mano antes que pudiera moverse más lejos.
―¿Qué estás haciendo? ―Blaine preguntó en voz baja, aunque el corazón le latía sin control.
―Lo siento ―Kurt retiró la mano y la escondió en la manta. Al instante Blaine la echó de manos. Pensó en revelarle su mentira a Kurt. Por supuesto, Kurt estaría enojado con él, pero luego Kurt también volvía a estar mintiendo a sus amigos. Todos eran culpables. Quizás en las circunstancias Kurt estaría en un humor indulgente. Y la manera en que Kurt estaba coqueteando, Blaine estaba seguro que incluso Kurt podría alegrarse de escuchar que Blaine estaba disponible. Pero la mentira de Blaine era diferente a la Kurt. Había estado dirigida a causar dolor y hacer sufrir a Kurt. Todo lo que había hecho era llenar a Blaine con culpa, vergüenza y anhelo. ¿Debería apegarse a la mentira y fingir un rompimiento con Chandler en una semana, o debería confesarselo ahora a Kurt?
―Desearía estar todavía colocado ―Kurt dijo con una sonrisa―. Entonces al menos tendría una excusa para meterte mano.
―En realidad, creo que todavía estás un poco colocado ―Blaine respondió, y el tono coqueto estaba de nuevo en su voz―. Al menos todavía no estás sobrio. ―Cogió la costura de una almohada y miró a Kurt por debajo de las pestañas.
Kurt le sonrió con suficiencia―. Eso explicaría por qué tengo tantas ganas de besarte.
―Kurt, por favor - ―Blaine no sabía qué decir, pero una sonrisa se le deslizó en las facciones.
―Oh, Dios ―Kurt de repente brincó fuera del sofá y comenzando a caminar en la pequeña sala de estar―. ¡Chandler está en el otro cuarto y estoy coqueteando contigo! Nunca le haría esto a él, Blaine. No sé qué se me metió. ¡No voy a besarte! ¡Tan sólo sueño con ello a veces! ―Kurt lanzó las manos al aire dramáticamente y fue al estéreo, subiendo el volumen.
―¿Sueñas? ―Blaine preguntó, un tanto estupefacto.
―¡SÍ! ¡Y es tu culpa! ―Kurt se giró, enrojecimiento en el rostro por la agitación―. ¿No te das cuenta de la manera en que me miras? Por ejemplo, hoy, ¿en la última hora? Chandler está sentado justo ahí, pero tú me miras como si yo - ―Kurt se detuvo y sacudió la cabeza, dándole la espalda a Blaine.
I Should Tell You
I Should Tell You
Blaine también se puso de pie, y caminó hacia Kurt que tenía los ojos cerrados y las manos sobre la repisa. Dejando que la música lo bañara.
I Should Tell I Blew The Candle Out
Just To Get Back In
Blaine gentilmente colocó las manos sobre los hombros de Kurt desde atrás―. Te miro como ¿qué?
―Como si todavía fuera el amor de tu vida ―Kurt dijo sin girarse.
―Lo eres ―Blaine susurró cerca de la oreja de Kurt, apoyándose en la espalda de Kurt.
―Lo era ―Kurt respondió, extendiendo el brazo para cubrir la mano de Blaine con la suya―. Y estoy consciente que siempre habrá una chispa entre nosotros. Pero no es justo para Chandler, no nadie -
Blaine agarró los hombros de Kurt, lo hizo girar y le plantó un beso en la boca. Y por un maravilloso momento Kurt se derritió en él y correspondió al beso con todas sus fuerzas.
Las manos de Kurt volaron, acariciando el cuello de Blaine, los dedos enredándosele en el cabello rizado, la boca abierta y ansiosa de degustarlo―. Blaine, no ―Kurt jadeó, su cálido aliento sobre el cuello de Blaine, pero su cuerpo traicionó las palabras. Kurt se presionó contra Blaine, acercándolo tanto como le era posible y profundizando el beso hambrientamente, permitiéndose entregarse sólo por un segundo a un viaje en el tiempo a un pasado compartido.
Besar a Kurt de esta manera se sentía casi surreal y al mismo tiempo era lo único que tenía sentido para Blaine. Nada se había sentido tan correcto como besar a Kurt.
I Should Tell You
I Should Tell You
I Have Always Loved You
You Can See It In My Eyes
―No, no podemos - ―Kurt intentó liberarse del agarre de Blaine.
―No estoy con Chandler ―Blaine externó y se aferró al cuerpo de Kurt―. Fue simplemente una mentira. Para ponerte celoso. Fue estúpido y lo siento. ―Volvió a besar los labios de Kurt una y otra vez como si esta fuera la manera de arreglar nuevamente las cosas. Hasta que se dio cuenta que el rostro que besaba estaba empapado en lágrimas.
Trusting - Desire -
Starting To Learn
Walking Through Fire
Without A Burn
Blaine abrió los ojos y tomó el rostro de Kurt en sus manos. Vio la desesperación en esos amados ojos y supo que lo había perdido―. No queríamos mentirte. No queríamos lastimarte, lo juro. Pero una vez que Rachel te lo dijo fue tan difícil dar marcha atrás. Por favor, no te enojes conmigo. Te amo, Kurt. Te amo tanto.
Kurt se alejó, pero Blaine mantuvo sus manos sobre él, en los brazos, alrededor de la cintura, no podía dejar que Kurt se le volviera a ir―. Kurt. Kurt, por favor.
―Lo sabía ―Kurt dijo, secándose la nariz, sin hacer contacto visual con Blaine.
Blaine se paralizó, todavía aferrado al cuerpo de Kurt―. ¿Lo sabías? ―Los ojos de Blaine se ensancharon en confusión―. ¿Qué sabías?
―No lo sabía, pero tenía un mal presentimiento respecto a ti y Chandler ―Kurt lo miró a los ojos con remordimiento―. Estaba preocupado de que no fueras tan devoto a él como lo habías sido conmigo. Sin embargo, esperaba que pudieras avanzar y superarme.
―¿Por qué? No quiero avanzar ―Blaine lloró.
―Fue en serio lo que te dije, acerca de necesitar recuperarme antes de tener algo serio con alguien ―Kurt dijo resolutivamente, secándose las lágrimas del rostro―. No quiero depender de alguien. Quiero levantarme solo. Y todavía no siento que pueda. Por mucho que sería fácil y estoy tan tentado, no quiero ir a tus brazos tan sólo para terminar siendo una carga. No deberías esperarme. Deberías salir con otras personas.
Blaine negó lentamente con la cabeza―. Sé que dijiste que no quieres que seamos responsables de la felicidad del otro, pero ¿cuál es el problema de causarnos felicidad mutuamente?
―¿Por qué no puedes ver que estos sentimientos que tenemos son simplemente resurgimientos del pasado?
―¿Lo son? Se sienten bastante presentes para mí ―Blaine dijo en una voz inestable―. Sin ti siento que mi vida está en pausa. Ya nada tiene sentido. Cuando rompimos sentí que no podría vivir un día sin ti. Siento que perdí mi ancla.
―¿Y esta es la clase de amor que quieres? ―Kurt preguntó, una profunda tristeza en la voz―. Porque yo no. Quiero ser una persona completa, no la mitad. No quiero a alguien que me complete. Te amo tanto, Blaine, pero esta clase de amor que tenemos me asusta. Es demasiado. Nos amamos demasiado, Blaine.
―¿Cómo puede el amor ser demasiado? ―Blaine preguntó, sintiéndose entumecido y confuso. No quería escuchar a Kurt diciendo que lo amaba y hacerlo sonar como si fuera algo malo.
―Quiero ser capaz de amar a alguien más de una manera buena y saludable, y no destructiva, como hice con Andrew y como lo que hiciste con Eli. Lo hiciese para lastimarme, o porque te sentías perdido son mí y no pudiste manejar la distancia.
―¿Todavía se trata de eso? ―Blaine retrocedió disgustado―. ¿No confías en mí?
―Es en mí que no confío ―Kurt dijo cansada y tristemente―. Un momento quiero recuperarme y ser lo mejor que pueda, y al siguiente quiero arrastrarme a la cama y ser miserable. Lo peor es, por un momento incluso me pregunté si Rachel tenía razón y yo había destruido mi trabajo. Digo, no es tanta exageración. Rachel tiene razón en que soy impredecible. Duele oírselo decir, pero tiene razón. A veces me siento tan fuera de sí que ni siquiera podría decir sin dudar que yo no lo estropeé. Hay un monstruo auto-destructivo durmiendo dentro de mí. Soy como una bomba de tiempo.
―No lo eres ―Blaine discrepó vehementemente. Odiaba cuando Kurt hablaba mal de sí mismo―. Simplemente estás inseguro. Créeme, conozco la sensación.
―Mira, aprecio la manera en que todavía te prestigiosas por mí -
―Kurt - ―Blaine reprendió suavemente. Además, odiaba cuando Kurt decía cosas que debían estar entendidas.
―Poder necesitamos parar esto ―Kurt dijo en voz baja, y como para marcar su punto se retrajo del agarre de Blaine―. Esto que hacemos inconscientemente cuando estamos cerca. Agarrarnos de la mano. Mirarnos a los ojos. Cuando estoy cerca de ti quiero inhalarte. Me pierdo en fantasías de nosotros y vivo recuerdos. No nos está haciendo ningún bien vivir en el pasado. No me refiero a dejar de estar en la vida del otro. Te extrañaría demasiado. Pero tenemos que aceptar que el sueño que tuvimos se acabó. ¿No ves la manera en que arruinamos todo y a todos? ¿No se te ocurrió que estás lastimando a Chandler? ¿Que de verdad le gustas? Y él también te gusta, Blaine. Hay algo entre ustedes. Dime que no lo imaginé. Si estás siendo honesto, tienes que admitir que te sientes bien a su lado.
Blaine simplemente sacudió la cabeza. Sabía que Kurt tenía razón, pero no quería admitirlo―. No tan bien como contigo ―dijo, volviendo a extender el brazo a la mano de Kurt.
―¿De verdad? ―Kurt preguntó dubitativo―. Debes odiarme para ahora, porque sigo rechazándote.
―Sé que todavía me amas ―Blaine respondió―. Y acepto tus razones para alejarme. Puedo esperar a que te vuelvas a sentir bien contigo mismo.
Kurt llevó a Blaine de regreso al sofá, sentándose pesadamente―. Quiero que escuches muy cuidadosamente, Blaine ―Kurt dijo con completa seriedad―. Porque sé que tiendes a tomarte las cosas muy a pecho.
Blaine se mordió el labio inferior, no podía detener las lágrimas fluyendo de sus ojos, mientras se aferraba a las manos de Kurt.
―Te amo tantísimo, Blaine Anderson. Desearía que pudiera estar contigo ―Kurt dijo, y cuando Blaine cerró los ojos, debido a las lágrimas se estaban desbordando, Kurt también tuvo que combatir sus propias lágrimas―. Voy a ver a un terapeuta, lo prometo. Volveré a estar bien algún día. Pero ahora mismo, no puedo estar con nadie. Es demasiado. Temo que terminemos lastimándonos, y no podría con más corazones rotos, e incluso más que eso, me mataría saber que te lastimaría.
Blaine se secó los ojos y respiró profundo. No podía hablar, por lo que asintió.
―Pero quiero que sepas que cuando sea que me sienta mal sueño despierto contigo. Pensar en justo tiempo en el instituto siempre me ánima. Me encanta revivir todos mis momentos favoritos contigo y me imagino lo mejor que habría sido todo si te hubiera besado más.
Kurt pasó el dedo por los labios de Blaine.
―¿Recuerdas la vez que volví a McKinley y me cantaste Somewhere Only We Know en el patio de la escuela? Sueño mucho con ese momento. Pero cuando lo sueño te estoy besando frente a toda la escuela. Dios, debí besarte entonces. Todo fue tan agridulce. Dejarte, pero saber que siempre estarías ahí para mí y nunca habría un adiós para nosotros. Me amabas tanto que me dejaste ir, porque sabías exactamente lo que más necesitaba. Necesitaba ir y levantarme solo. Probando a todos que era un guerrero. Tuve tanta suerte de tenerte. Tú me mostrarte de lo que se trata el amor. Que ser trata de sacrificio y retroceder para dejar brillar al otro. Me permitiste ser fuerte bajo mis propios términos, aunque sabía que hubieras preferido mantenerme en Dalton y protegerme de todo daño.
Blaine imitó la posición de Kurt, un codo sobre el respaldo del sofá, encarándose―. Entiendo lo que estás diciendo ―Blaine dijo―. Pero no entiendes que no quiero ser el que te rescate. No quiero completarte, o interponerme en tu camino cuando intentas recuperarte. Simplemente quiero estar a tu lado.
―Siempre estaremos en la vida del otro, Blaine ―Kurt dijo y besó afectuosamente el dorso de la mano de Blaine, imitando el gesto anterior de Blaine―. Nunca te diré adiós.
Blaine dejó escapar un profundo suspiro, aceptando por ahora la petición de Kurt, pero todavía le hizo un mohín a Kurt, sin gustarle demasiado el resultado de su charla sincera. Medio en broma y medio en serio dijo―. ¿Al menos podemos volver a ser amigos con beneficios?
Cuando Kurt se quedó boquiabierto, sorprendido y confundido por la inesperada sugerencia, Blaine le sonrió de lado y se encogió de hombros. Para su gran alivio Kurt también estalló en risa, lo que únicamente incrementó la forma de Kurt―. Eres el más lindo ―Kurt jadeó entre risas y se secó las lágrimas de risa―. Chico pícaro.
―Una simple sugerencia ―Blaine respondió encogiéndose de hombros y con una cálida sonrisa. Quería darle a Kurt lo que fuera que necesitara, incluso si significaba darle espacio. Todavía había algo molestándole lo profundo de la mente, pero por ahora se lo tragó.
La puerta del dormitorio se abrió, Chandler y Genius volvieron a salir, ambos con expresiones confusas y curiosas―. ¿Qué ocurre aquí? ―Chandler preguntó, y al instante Blaine se sintió culpable por besar a Kurt, únicamente para recordarse que Chandler y él en realidad no eran pareja. Pero entonces se dio cuenta que los otros simplemente se alegraban de ver a Kurt riendo.
―Tan sólo bromeamos ―Kurt ofreció con un encogimiento de hombros y un guiño de conspiración a Blaine. Pese a la tranquilizante conversación sincera, Blaine sentía un vínculo entre ellos, un secreto que compartían.
―Hora de nuestro sueño de belleza ―Genius dijo, aplaudiendo.
―Oh vaya, entonces necesito conseguirme una cama rápidamente ―Chandler dijo bromeando―. Ustedes pueden quedarse despiertos toda la noche.
―Channy ―Blaine reprendió. Ya le había dicho a Chandler mil veces que no debería menospreciarse.
―Ganas puntos por originalidad ―Genius dijo, sonriente.
Chandler se pasó una mano por el cabello azul―. Miren a Tyler Oakley en youtube y sabrán que soy sólo una copia.
Blaine se dio cuenta de la manera feliz en que Kurt sonrió ante la charla entre Genius y Chandler.
―Buenas noches ―Blaine abrazó a Kurt, pero no fue nada como la estrechez que compartieron minutos antes. Kurt le dio una esperanzadora sonrisa, pero no ayudó a hacer sentir mejor a Blaine. Sabía que Kurt tenía razón y debería depender de alguien más para sentirse bien consigo mismo. Pero desde que había conocido a Kurt supo que Kurt era el fuerte. Blaine iría a cualquier lugar tan sólo para tener un atisbo de la sonrisa de Kurt. Si esto era amar demasiado, entonces era culpable de los cargos.
Únicamente se fueron luego que Kurt prometió llamarlos cuando fuera a confrontar a Andrew. Kurt estuvo de acuerdo, pero se veía muy cansado y la idea de hablar con Andrew no ayudaba a levantarle el ánimo. Al momento que Blaine entró al auto de Chandler sintió ganas de llorar.
¡Gracias por leer! ¡Lamento el retraso!
Espero les gusten los momentos 'Chanius'. ;)
* Del inglés 'dick', que puede significar tanto pene, como cretino/idiota/pendejo/imbécil. Originalmente se forma un juego de palabras.
** Francés. Dios mío.
Gracias por leer. Gracias por comentar. Gracias por sus favorite/follow.
