Traducción autorizada por DiDiGlee
Capítulo 32 – Andrew
Punto de vista de Kurt
Chandler estaba hablando sin parar de nada en absoluto. Kurt podía decir que su amigo estaba extremadamente nervioso, pero Kurt no podía descifrar si era porque estaban esperando a que Genius se les uniera o porque hoy iban a confrontar a Andrew. La suposición de Kurt fue que era una mezcla de todo para Chandler, rematando con el hecho que Chandler se sentía culpable por lo de la falsa relación con Blaine. Un claro indicio para la última suposición era que Chandler no había mirado a Kurt a los ojos ni una vez desde que entraron en la cafetería.
―Chandler ―Kurt interrumpió el monólogo del porqué Chandler pensaba que ya no habría una tercera película de Sex & the City y que esto era una increíble perdida para la humanidad.
Ahora Chandler lo miraba como si esperara su sentencia de muerte.
―No estoy enojado contigo por fingir estar con Blaine ―Kurt dijo amablemente. Sin embargo, Chandler no se vio tan aliviado como Kurt había esperado.
―Eso es bueno, porque, uhm- ―Chandler se aclaró la garganta―. Mira, la cuestión es que Blaine y yo ¿más o menos comenzamos a vernos de verdad?
―Oh. ―Kurt intentó no verdad demasiado impactado, aunque esta revelación lo agarró por sorpresa. Sí, le había sugerido a Blaine considerar estar con Chandler, pero no esperaba que sucediera tan pronto. Miró con los ojos entrecerrados a Chandler―. ¿Qué quieres decir, más o menos?
―Bueno, en realidad no lo hemos hablado. Blaine sugirió que saliéramos, pero creo que no estaba en su mejor juicio y luego fue a dormir a mi casa y al día siguiente se había ido temprano y realmente ya no tuvimos oportunidad de hablar del status de nuestra relación. Por lo que no estoy seguro.
Kurt ladeó curiosamente la cabeza―. ¿Durmió en tu casa?
―¡Hay otra cama! ¡No pasó nada! ―Chandler levantó las manos como si estuviera preparado para jurar su inocencia―. Bueno, casi nada.
―¿Casi nada? ―Kurt no pudo evitar sonreír por la dulce manera en que Chandler estaba nervioso.
―Bueno, tuve que tu diseño que estaba prácticamente cosido en sobre sus piernas. De verdad lo siento. Pero supongo que no esperabas que se durmiera con eso, ¿verdad? Hoy traerá la ropa y estoy seguro que puedes arreglarlo. Puedes, ¿verdad? Como sea, le dio un pijama y luego se durmió inmediatamente, porque estaba completamente exhausto.
―¿Se besaron? ―Kurt preguntó. Era bastante bueno leyendo a Chandler. Además, era bastante bueno previendo los movimientos de Blaine.
―Sí, correcto, hubo de eso ―Chandler dijo como si lo hubiera olvidado y se exasperó. Bajó la voz―. Antes de que se fuera a dormir Blaine me besó. Solamente un pequeño beso, pero, bueno. Todavía no lo hablamos y, ya sabes, pudo no significar nada. Es decir, probablemente sólo me beso, porque, bueno, no sé por qué me besó.
―Probablemente porque eres un encanto y le gustas mucho ―Kurt respondió con una amable sonrisa―. Tienes mi bendición si eso es lo que estás pidiendo.
―¿No me odias por estar con Blaine?
―Ya te dije que no tengo objeción. Él necesita a alguien como tú, alguien que lo haga feliz. Y tú también necesitas a alguien como él. Siempre es considerado y un caballero. Te tratará bien.
Kurt seguía jugando con el posavasos sobre la mesa sin levantar la vista. Las palabras de Chandler estaban de alguna manera tranquilizándolo y molestándolo al mismo tiempo. Sabía que era egoísta decirle a Blaine que fuera a buscar suerte con alguien más, cuando en realidad no quería. Pero ya no podía esperar que Blaine lo esperara más tiempo.
―Lo adoro. Me encanta estar con él ―Chandler admitió, y añadió en un susurro confidente como si no quisiera que nadie oyera―. Pero no estoy seguro de que lo amo. No igual que tú.
―Para eso se tiene la relación, Chandler ―Kurt dijo con una sonrisa forzada―. Para averiguar cuántos sentimientos estás preparado y dispuesto a invertir en una persona. No se supone que te cases con el al momento.
―Oh, bueno ―Chandler se escuchó tan aliviado de que Kurt había reído tan fuerte.
Sr escuchó el timbre de la puerta anunciando la entrada de un nuevo cliente y tanto la cabeza de Kurt como la de Chandler se giraron.
Genius se suponía que iba a llegar en cualquier minuto.
Kurt había pasado el domingo con Genius. Fueron a explorar la ciudad mientras todavía podían aventurarse a la ciudad sin ser reconocidos por la gente. Kurt se sintió inexplicablemente cómodo en compañía de Genius. No hablaron de lo ocurrido la noche anterior, sino que mantuvieron conversaciones fáciles y manejables. Kurt se percató de que Genius recibía muchas miras curiosas por el maquillaje que llevaba, pero no tanto como Kurt habría supuesto. Había muchas personas inusuales en la ciudad de New York, por lo que uno chico maquillado no era demasiada sensación.
Había sido un día pacífico con Genius. Ya no había competición entre ellos. No tenían expectativas ni responsabilidades entre ellos. Simple camaradería y un amor mutuo por la moda y los espectáculos de Broadway igual que el mismo sentido de necesidad de paz y silencio.
La noche del domingo Kurt había regresado al apartamento que compartía con Rachel y ella había intentado hacer las paces con él, pero él la había ignorado. La disculpa consistía mayormente en el deseo de hacerlo admitir que ella había estado en lo correcto. Pronto se ofendió porque se rehusó a aceptar la disculpa y tras decirle lo ingrato amigo que era, ella también lo ignoró.
Kurt le había escrito a Andrew y le pidió reunirse con él en una cafetería el lunes por la tarde, una hora antes de la fiesta de estreno en la sede de Fashion Hero. Como prometió le pidió a Genius y Chandler acompañarlo y quedarse cerca. Sin embargo, Kurt le pidió a Chandler no traer o decírselo a Blaine. Deliberadamente escogió una hora del día cuando sabía que Blaine estaba en sus ensayos.
Kurt no quería a Blaine ahí. Primero, Blaine únicamente se enojaría, sin importar lo que Andrew dijera o hiciera. Lo mismo para Andrew que reaccionaría hostil al ver a Blaine. Kurt quería que la conversación con Andrew fuera sin problemas y lo más pacífica posible. Además, quería que Genius y Chandler pasaran tiempo juntos. Debían volverse amigos y era más fácil para Chandler conectar con Genius cuando Blaine no estaba acaparando toda la atención.
Cuando Genius entró, Kurt se percató de la manera en que el rostro de Chandler se iluminó. Chandler todavía no lo había visto maquillado y Kurt sabía que Genius estaba nervioso por la reacción de Chandler, pero claramente no necesitaba preocuparse.
―¡Oh, Dios, te ves asombroso, Emmett!
Genius se pasó una mano por detrás de la cabeza, sintiendo sus cabellos cortos de atrás y alisando los largos mechones en la parte superior y frontal―. ¿No crees que es demasiado?
―Bueno, ya te ves apuesto son maquillaje ―Chandler dijo con un ligero encogimiento de hombros cuando Genius se sentó junto a él―. Pero ahora puedo ver a todos desmayándose entorno a ti.
Esto hizo a Genius reír. Era agradable verlo de buen humor. Todos se habían vestido para la ocasión. No para confrontar a Andrew, aunque pues daba algo de confianza verse de lo mejor mientras esperaban al hombre. Todos estaban emocionados por ser capaces de ver hoy la primera grabación del programa, igual que el resto de americanos y sus familias en casa.
―Gracias por venir ―Kurt dijo.
―No necesitas agradecerme ―Genius respondió―. Dije que estaría ahí cuando hablaras con Andrew, ¿verdad?
―¿Estás nervioso? ―Chandler preguntó.
Kurt se encogió de hombros.
De extraña manera, Kurt en estaba para nada nervioso. Sabía que, de una manera u otra, Andrew lo decepcionaría. Sabía que era posible que Andrew mintiera para salvarse, pero esta vez Kurt estaba preparado y tendría consecuencias. Estaba cansado de los juegos de Andrew. Por un tiempo Kurt había estado demasiado enfocado en ayudar a Andrew, como si al ayudarlo Kurt sería capaz de ayudarse. Pero todo lo que había hecho era causarle problemas y pena a Kurt.
―Aquí está ―Genius de repente dijo sin parpadear y cambiando de postura. Sin embargo, Chandler se estremeció visiblemente al segundo de levantar la vista a la entrada. Kurt se giró en su asiento y se encontró con la vista de Andrew. El hombre llevaba unos significativos pantalones gastados, junto con una camisa blanca y una chaqueta de traje. Tenía el cabello lacio en una coleta, a modo de intentar controlarlo. Una cosa que le resultaba extraña a Kurt era que Andrew no se había afeitado y tenía el rostro cubierto con una sombra de verlo facial. Kurt no estaba seguro si intentaba ser casualmente seductor o penosamente descuidado.
Kurt se puso de pie para saludarlo.
―Buena suerte ―Chandler le dijo.
―Grita si nos necesitas ―Genius dijo.
―Hola, Drew ―Kurt caminó había su exnovio e hizo un gesto para que se sentaran al fondo del lugar.
―¿Trajiste refuerzos? ―Andrew dijo con desprecio y estableció el ánimo de la conversación.
―Son mis amigos y vamos a ir juntos a la fiesta de estreno ―Kurt respondió―. No tienen nada que ver contigo.
―Sí, correcto ―Andrew resopló mientras se sentaba. Todavía estaban a la vista de Genius y Chandler, pero fuera de la zona audible.
―¿Por qué simplemente te fuiste el sábado sin decir nada? Te busqué por todos lados en Babylon. Estaba preocupado por ti.
―Seguro que lo estabas ―Kurt respondió sarcásticamente.
―Ahora, este es un gran comienzo si ni siquiera me crees cuando digo que estaba preocupado ―Andrew se quejó, y Kurt cedió.
―Lo siento ―Kurt dijo, y al instante odió la manera en que Andrew se las había arreglado para hacerlo sentir mal y disculparse al minuto de la conversación.
La mesera llegó y les preguntó sus órdenes. Andrew simplemente ordenó un café, Kurt ordenó uno con leche descremada.
―Entonces ¿a dónde te llevó Genius tras enfurecerse conmigo? ―Andrew quiso saber tan pronto como la mesera se fue.
―Eso no te concierne ―Kurt dijo fríamente.
Andrew se inclinó sobre la mesa, la voz de repente baja y miserable―. ¿Por qué me sigues haciendo esto, Kurt? ¿Ignorándome de esta manera? ¿Por qué no puedes ver que de verdad me preocupo por ti?
Kurt bajó la mirada a sus manos. Era difícil ver a los ojos de Andrew cuando Andrew era tan bueno con el papel de herido. Pero Kurt no estaba aquí para explicarse.
―Mira, te pedí que nos viéramos aquí, porque necesito hacerte unas preguntas. ―Kurt dijo.
El rostro de Andrew cayó―. Yo aquí pensando que me invitaste por un café. ¿Qué es esto? ¿Una intervención? ¿Y trajiste a tus amigos como jurado? Entiendo que no voy a tener un juicio imparcial.
―Si fuera por ellos no tendrías un juicio en absoluto ―Kurt explicó―. Quiero darte la oportunidad de explicarte.
―Bueno, entonces permíteme comenzar diciendo que te amo, Kurt. Todo lo que hice es porque te amo. ―Puso las manos sobre la mesa, palmas hacia arriba como exponiendo el corazón sobre la mesa, esperando que Kurt le agarrara y sostuviera las manos afirmando que entendía. Pero Kurt ignoró el gesto.
―¿Me diste drogas?
―¿Qué? ―Andrew entrecerró los ojos.
―Antes de ir a Babylon. ¿Me drogaste, Andrew? ―Kurt repitió.
Andrew volvió a reclinarse―. Sí, quería ayudar a que te relajaras. Te verías tan infeliz y preocupado. ¡Ni siquiera querías celebrar tu primer puesto! Simplemente quería que fueras capaz de disfrutar para variar únicamente un par de horas.
Por un momento Kurt simplemente miró fijo a Andrew. No esperaba una respuesta directa, sin remordimiento ni defensa. Por el contrario, Andrew pensaba que le había hecho un favor a Kurt.
―No puedes simplemente darle drogas a alguien ―Kurt le siseó, dificultándosele mantener la voz baja―. ¿Y si tuviera una extraña alergia? En todo caso ¿qué me diste?
―Tan sólo fue un poco de éxtasis ―Andrew se rio―. Vamos, no fueron sedantes.
―¿Querías que me relajara para que durmiera contigo, verdad? ―Kurt continuó implacablemente.
―¿De verdad crees que me aprovecharía de ti? ―Andrew extendió el brazo para agarrar la mano de Kurt, pero Kurt apartó el brazo ferozmente y golpeó la bandeja de la mesera que se acercaba. Ella gritó y fue capaz de salvar una taza de café, pero no la otra. Cayó en el regazo de Andrew y se levantó con un sobresalto, maldiciendo, golpeándose los quemados muslos.
La mesera se disculpó una y otra vez, y fue por una fregona para limpiar el desastre.
Kurt no se disculpó con Andrew.
―Voy al servicio. ¡Espérame! ―Andrew le instruyó y cuando vio la expresión enojada de Kurt, añadió―. Por favor, espérame. Sólo será un minuto. Necesitamos hablar.
Kurt permaneció sentado, aunque estaba hirviendo por dentro. Si no fuera por un par de preguntas en su lista, se habría escapado.
Volvió la cabeza para mirar a Genius y Chandler que le dieron una mirada inquisitiva; habían visto a Andrew correr al baño. Kurt les hizo un gesto con la mano indicando que todavía no acababan. Intentó ordenar sus sentimientos. No podía creer que Andrew de verdad pensara que no había nada malo con drogarlo. Debía estar molesto. Debía estar fuera de sí.
El teléfono de Andrew comenzó a sonar. Lo había dejado sobre la mesa.
Los otros clientes comenzaron a girar sus cabezas y mirar a Kurt, frunciéndole el ceño por perturbar las charlas al ignorar su teléfono. Se sentía avergonzado, no le gustaba recibir la atención de todos por algo que no era su culpa. Kurt no tenía intención de romper ninguna regla de privacidad, pero el teléfono no dejaría de sonar. Simplemente intentó silenciarlo o tomar el mensaje, pero cuando vio la imagen del identificar en la pantalla y el nombre de Audrey, estaba desconcertado. ¿Audrey no era el nombre de la hermana muerta?
Kurt lo cogió y respondió―. Hola, habla Kurt. Andrew está ocupado ahora mismo.
―Oh, hola. Soy la hermana de Andrew, Audrey.
Kurt sintió escalofríos correrle por la columna vertebral―. ¿Eres su hermana?
―Sí. ¿Podrías decirle que lo llamé por Acción de Gracias? Mamá quiere saber si va a venir o no.
―Sin duda ―Kurt respondió, de repente sintiendo calor y frío―. ¿Puedo preguntarte algo?
―Claro.
―Andrew me dijo que su hermana se suicidó cuando él tenía ocho años.
―¿Qué? ―sonó confusa y dejó escapar una desconcertada risa.
―Así que no estás muerta, comprendo.
―¿Por qué te diría tal cosa? ―preguntó la mujer, confundida.
―Oh, no lo sé ―Kurt dijo despreocupadamente, hirviendo por dentro de coraje y dolor―. Tal vez porque es un maldito mentiroso.
―Disculpe, pero nuevamente ¿quién es usted? ―en está ocasión la mujer se escuchó defensiva de su hermano.
―Simplemente soy el exnovio ―Kurt respondió amargamente, enterrando las uñas en el teléfono―. El que dejó a Andrew hace tres meses, porque abusaba física y emocionalmente de mí. Y la pasada noche de sábado me drogó en un probable intento de violarme. Justo nos vemos para tomar un café para recordar viejos tiempos.
―Pasa el teléfono a mi hermano ―Audrey demandó con voz fría. Probablemente no creía una palabra de lo que Kurt dijo y estaba harta de hablar con un lunático.
―Le diré que te llame después que acabe con él ―Kurt prometió con voz dura―. Puedes visitarlo en la cárcel.
Kurt le colgó y lo silenció, por lo que si le volvía a llamar a Andrew no lo escucharía. Estaba tan enfadado que en realidad consideró ir a la próxima estación de policía al momento y hacer realidad la amenaza de poner a Andrew tras las rejas. Se cubrió el rostro con las manos y respiró profundo algunas veces.
―Ya regresé ―Andrew retomó su asiento. La entrepierna de su pantalón estaba húmeda, debió intentar remover la mancha de café. De alguna manera Kurt lo encontró muy gracioso que tuvo que reír a pesar de sí mismo.
―Mira, sé que estás molesto porque te di drogas y lo siento, Kurt. No volverá a suceder. Tienes mi palabra.
Kurt lo miró inexpresivo―. Acabo de hablar con un fantasma.
―¿Qué? ―Andrew ladeó la cabeza.
―El fantasma de tu hermana muerta ―Kurt explicó―. Pregunta si irás a casa para Acción de Gracias.
Los ojos de Andrew se ensancharon en comprensión―. Mierda ―murmuró y quitó su teléfono de la mesa, revisando las llamadas pérdidas.
―Me dijiste que tu hermana se suicidó. Ahora no me digas que lo dijiste metafóricamente. O que tu hermana para muerta para ti. Eso no es para bromear. Es enfermo, Andrew.
―Quería llamar tu atención.
―¡Ja! ―Kurt rechazó, negando con la cabeza―. Querías que sintiera pena por ti. Esa es una bajeza de verdad.
―Simplemente te di lo que querías. Alguien que estuviera peor que tú. Alguien al que tener lástima porque estaba tan dañado como tú. Sé que no quieres a un héroe que te rescate, quieres a alguien que esté tan jodido como tú, Kurt. Puedo ser lo que necesites. Piénsalo.
Por mucho tiempo simplemente se miraron fijamente. Kurt estaba demasiado impactado, demasiado confundido para responder. Negó lentamente con la cabeza―. Primero, no estoy dañado. Puede que tenga problemas, pero los estoy solucionando. No soy un caso perdido. Pero quizás eso sea lo que quieres. Alguien aferrado a ti por apoyo y que no puede respirar sin ti. Yo no soy ese alguien, Andrew. Y segundo, no quiero que seas nada ni nadie para mí. Debes parar esta obsesión conmigo.
―¿Crees que puedes lucirte en este programa sin mí? Entonces continúa e inténtalo, te reto. No llegarás lejos. ―Andrew gruño con los puños apretándosele sobre la mesa.
―Genial. Entonces ahora vuelves a amenazarme ―Kurt dijo, bajando la voz―. No te voy a permitir jugar conmigo.
Una mirada de desesperación apareció en el rostro de Andrew y se inclinó, extendiendo la mano a Kurt―. No, no es lo que quise decir, cariño. Tan sólo estoy ofreciendo mi ayuda. Sabes que puedo ayudarte a ganar el programa. Serás una estrella. Quiero que tengas éxito, cariño. Te lo mereces mucho. Tan sólo permíteme -
―¿Destruiste mis diseños? ―era la única preguntaba todavía le importaba a Kurt.
Andrew se volvió a reclinar, actuando como si se hubiera quemado las manos. Se relamió los labios y miró a cualquier lugar menos a Kurt.
―Oh, Dios ―Kurt susurró mientras intentaba controlar el rencor que sentía ante el gran fraude de Andrew. Requirió todo su esfuerzo el permanecer sentado y no levantarse y huir de la humillación y desagrado que sentía ante la verdad.
―Estaba enfadado, ¿de acuerdo? ―Andrew respondió, levantando la voz defensivamente―. Me ignoraste toda la semana durante el programa, sólo para que nadie pensara que somos cercanos. Y luego fuiste coquetear desvergonzadamente con Adam. Eso no es lo que hacen los amigos. Eres un asco como amigo, Kurt.
―¿Soy un asco? ―Kurt dejó escapar una sonrisa hueca―. Si supieras cuántas veces sigo defendiéndote tras todo lo que me hiciste. Y luego vienes y me traicionas de esta manera -
―Tan sólo quería castigarte, porque me hiciste enojar.
―Entonces en lugar de hablar conmigo ¿vas y destrozas mis conjuntos? Y antes los robaste y cosiste demasiado estrechos, ¿verdad? Querías que creyera que estaba perdiendo la razón. ¿Eso es lo que hacen los amigos?
―¿Qué otra opción tenía para hacerte ver que me necesitas? Quiero ser el que te consuele tras perder la competición.
―¡No te necesito! ―Kurt respondió―. Voy a estar en el programa sin tu ayuda. Y me aseguraré que no vuelvas a tener oportunidad de sabotear a nadie en el programa.
El rostro de Andrew se volvió de piedra―. ¿A qué te refieres?
―Voy a darte esta semana para renunciar a tu trabajo en Fashion Hero ―Kurt dijo―. Si todavía estás ahí la próxima semana, iré con los productores y les diré lo que me hiciste. Apuesto que no estarán felices de escuchar que manipulas, amenazas y saboteas a los participantes.
―¿Quieres que renuncié a mi trabajo? ―Andrew se volvió a inclinar―. ¿Sabes la oportunidad profesional que es esto para mí?
―No es como si no tuvieras todavía el trabajo en la agencia de publicidad. No te quedarás sin trabajo ―Kurt respondió poco impresionado―. Y una cosa más, Andrew. No quiero que me vuelvas a hablar nunca jamás. Ni en la estación de trabajo, ni en la calle. Se acabó. No necesito a alguien como tú en mi vida.
―No, no hagas eso ―una mirada de total desesperación atravesó el rostro de Andrew―. Te amo, Kurt. ¡Te necesito!
―¿Por qué dices que me amas, cuando todo lo que haces es deliberadamente hacerme daño? Únicamente eres feliz cuando soy miserable.
―Eso no es verdad ―Andrew respondió―. No quiero que seas miserable; simplemente acepto el hecho de que eres miserable, Kurt.
―Entonces, ¿no deberías querer traerme algo de felicidad? ―Kurt dijo, pensando en su última conversación con Blaine―. Si de verdad amas a alguien, haces lo que sea para hacerlo feliz. Incluso si significa dejarlos ir a encontrar felicidad con alguien más.
Kurt se puso de pie e ignoró las súplicas de Andrew para hablarlo un poco más―. Aquí se acabó ―dijo simplemente y cogió su abrigo. No miró a sus amigos para ver si lo vieron irse. Simplemente huyó de la cafetería, conteniendo las lágrimas tanto como pudo.
Afuera el viento frío fue como una bofetada en la cara. Kurt andaba apresurado por la calle sin mirar adónde iba. Solamente quería estar tan alejado de la cafetería como fuera posible. Se sentía tan avergonzado por confiar en Andrew. El hombre estaba fuera de sus cabales. Quizás incluso peligroso si la manera en que había reclamado a Kurt era algún indicio. ¿Cómo podía no haber notado antes la locura en los ojos de Andrew? ¿Por qué había estado queriendo ayudar a Andrew a volverse mejor persona? ¿Salvarlo? ¿O salvarse a sí mismo?
No había ido lejos cuando escuchó rápidos pasos acercándose tras él y luego una mano agarrando su codo. Kurt al instante se liberó y se dio la vuelta, preparado para encarar a Andrew una vez más. Pero se trataba de Chandler y Genius, ambos luciendo consternados, pero Chandler haciéndolo mejor con grandes ojos tímidos llevando una expresión de preocupación indicando que estaba preparado para lo peor―. ¿Qué ocurrió? ¿Qué te dijo? ¿Estás bien?
Kurt no pudo decir nada, el rostro desmoronándosele y antes que pudiera esconderlo, Chandler lo abrazó fuerte, frotándole la espalda suavemente y balbuceando―. Va a estar bien. Ya no puede molestarte. Te apoyaremos.
Kurt se colgó a su amigo y enterró el rostro en el hombro de Chandler, permitiéndose un momento de debilidad.
―Él no vale ninguna de tus lágrimas ―Genius se quejó, de pie tras Chandler con los brazos cruzados, viéndose simpático y también enojado.
Kurt no lloraba a causa de Andrew. Estaba sobrecogido por la emoción de agradecimiento con sus amigos estando ahí, ofreciendo un hombro para llorar y palabras de ánimo.
―Lo admitió todo ―Kurt dijo con los dientes apretados mientras se distanciaba de Chandler―. Ni siquiera intentó negarlo. Actuó como si fuera mi culpa que él destruyera mis diseños, porque lo ignoré. Y me dio drogas para ayudarme a relajarme.
Genius y Chandler no estaban sorprendidos de escuchar esto, como si lo hubiera sabido todo.
―¿Quién llamó? ―Chandler preguntó―. Agarraste su teléfono, ¿verdad?
―Era su hermana muerta ―Kurt dijo y cuando Chandler le dio una mirada confusa, continuó―. Andrew me mintió en todo. Incluso se inventó una horrible historia sobre su hermana suicidándose tan sólo para ganar mi simpatía.
―Patético ―Genius decretó―. Incluso utilizó a otras personas para sus lame excusas.
―Y entonces continuó y me dijo muchas veces que me amaba.
―Oh hombre ―Chandler dijo―. Supongo que es su retorcida y enferma mente él de verdad está enamorado de ti.
―Le dije que nunca me vuelva a hablar ―Kurt dijo, sonando, decidido.
―Hiciste lo correcto. No le debes nada. Y no se va a salir con esta traición. Vamos a derribarlo por esto ―Genius prometió.
―Vamos al estudio y veamos quién ya está ahí ―Chandler dijo, recordando a sus amigos el evento―. Isabelle y Blaine deberían llegar en cualquier momento.
Kurt asintió y se ajustó el abrigo. Sabía que Andrew también estaría en la fiesta de estreno, y Kurt no estaba seguro si tenía la confianza y fuerza para ignorar a en caso de que Andrew escogiera volver a acercársele.
―Andrew va a estar ahí ―dijo vagamente―. ¿Cómo lo voy a encarar?
―No lo vas a hacer ―Genius respondió simplemente―. Déjaselo a Astuto.
Kurt entrecerró los ojos a su amigo en confusión. Había pasado un tiempo desde que había escuchado su sobrenombre del programa―. ¿A qué te refieres?
―Te vas a parar y poner un gesto que él no reconocerá, literalmente ―Genius explicó más con una sonrisa de superioridad―. Simplemente confía en mí.
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