Fleur decidió no sentarse en la mesa de comedor sino que se tiro al piso con sus rostro en dirección al lago, Bill un poco extrañado por esto tomó su plato y sus cubiertos y se tiro cerca de la chica.

- No quiego que te seintas obligado a gespondegme pego si tengo mucha cugiosidad. - Ya te dije, suelta las preguntas y yo veré si las respondo.

Ninguno de los dos se miraban, ambos miraban hacia el lago mientras empezaban a saborear las delicias que Dumbledore había dejado en aquella casa, Fleur tenia una inmensa curiosidad que quería satisfacer pero estaba pensando muy bien que preguntar y como hacerlo, no quería que el pelirrojo cumpliera su amenaza y se fuera del lugar.

- ¿Pog que el pogfesog Dumbledogue sabía donde estábamos? - Eso, justo como quería Fleur había empezado con una pregunta que no era directa pero que le daba un poco de contexto, no quería preguntar cosas que no debía aunque se moría de ganas por hacerlo. - Dumbledore siempre sabe donde nos encontramos, además creo que seguramente nos tenia un ojo encima. - Bill seguía comiendo, como buen Weasley su apetito siempre era bastante. - Esta bien pego no entiendo pog que tenias que guespondegle a eso - ¿Vas a preguntar o a criticar y cuestionar lo que pasó? - he no lo siento crego que mejor no sigo preguntando soge eso. ¿Poguias decigme que paso con Haggy? - Unos dementores le atacaron cerca a la casa donde vive con sus tíos muggles, el se defendió usando un encantamiento patronus y fue acusado por usar magia siendo menor de edad y delante de un muggle, afortunadamente Dumbledore lo defendió y logró que le levantaran los cargos. - O pego es complicado todo eso ¿Y han hecho algo para avegiguar quien le hizo eso a Haggy? - Claro que si, Dumbledore a estado al tanto y todos hemos colaborado. - Bueno pues me gustagia ayudag haggy salvo mi vida y la de mi hegmanita y se lo debo ¿como puedo ayudag?.

Al parecer la estrategia de la rubia para suavizar un poco el trato del pelirrojo hacia ella estaba funcionando, ahora solo le quedaban dos opciones, preguntarle si el trabajaba en secreto para Dumbledore como decían los chismes en el banco o preguntarle por la razón por la cual la trataba así de feo siempre. Mientras terminaban de comer pensó muy bien su próximo paso, algo le decía a ella que le siguiera hablando.

Aunque aun se sentía molesta por el trato de siempre pero sobre todo por las feas palabras de aquella mañana, un impulso que no comprendía le impedía salir corriendo y alejarse, ella quería comprender, entender, saber por que aquel pelirrojo extraño que estaba con ella en aquel momento y que ademas es su jefe le trataba tan mal sin haberse tomado el tiempo de conocerla.

- ¿Y bueno? ¿Algo mas que quieras saber o ya me puedo largar? - Bill que por alguna razón que no entendía seguía irritado por motivos que no entendía se levanto del piso donde se encontraba, limpio los platos con magia y se alistó para salir, lo que mas deseaba en ese momento era desaparecer y llegar a su apartamento o a Grimmauld Place, quizá ahí rodeado de los demás de la orden estaría mejor que que con francesa.

- Oye pego no tienes que seg grosego, que yo sepa no te he hecho nada malo paga que me trates así ADEMÁS VOUS NE DEVEZ PAS VOUS SENTIR OBLIGÉ DE RÉPONDRE À MES QUESTIONS. AU MOINS ME DIRE QUE VOUS ME MALTRAITER TOUS LES JOURS - El tono en que hablaba la rubia pasó de un calmado y pausado acento francés a un francés gritado, su cara se marco por la irritación y logró de verdad irritarse, se cara se puso colorada mientras Bill que a duras penas entendía su propio idioma no entendió nada de lo que la rubia le dijo pero se sintió igual de intimidado que cuando su madre subía la voz y le regañaba a el y a Charlie por hacer algo malo.

- Oye, para, para estas hablando en Francés y no entiendo nada de lo que me dices. - Bill seguía de pie en el mismo lugar. En los últimos cinco minutos apenas si se había movido, en otras situaciones similares habría salido corriendo o habría desaparecido, como cuando peleo con una ex novia muggle que tenia en Egipto que salió corriendo y apenas dobló en la esquina desapareció camino a su casa, pero era incapaz de moverse en aquel momento. No sabía que era peor, si la forma en que la rubia le había hablado o la forma en que lo miraba.

- Disculpame, de verdad no debí tratarte así, no debí desquitarme contigo por que el día me haya salido mal. De verdad lo siento mucho, simplemente tenía otros planes para el día de hoy. - la rubia se quedó en silencio incluso parecía que se había quedado sin habla, eran las primeras palabras cordiales que Bill le dedicaban y habían sido casi un susurro como de niño regañado por su madre o maestra. William Weasley estaba igual o más sorprendido que la chica a la que le acababa de pedir disculpas, ni el mismo se dio cuenta a que hora de su boca salieron esas palabras.

- Está bien, te disculpo pego de vegdad no entiendo pog que me tratas así - Lo siento es solo que nunca he simpatizado con chicas como tu pero ahora por hoy olvidemos esto y nademos un poco en lago, eso siempre ayuda a relajar y después de el ejercicio de esta mañana lo necesitamos. - Esta bien acepto, pg ahoga olvidage que estoy fugiosa con usted. - la rubia se volteo y caminó hacia la salida de la casa que daba a el lago, esto era un avance, más de lo que esperaba y mas de lo que imaginaba. Bill la siguió de cerca, por ahora trataría de no tratarla con el desprecio que le sentía, al menos merecía una disculpa y el ante todo era un Weasley y se comportaría como tal haciendo que la chica se sintiera mejor.

Ambos se zambulleron en el lago con sus ropas puestas ya que ninguno de los dos iba preparado para nadar, Bill inteligentemente cambio el tono de la conversación y distrajo a la chica contándole la leyenda que tenían los muggles sobre aquel famoso lago, de como incluso a la criatura le decían Nessi y de como todos los magos y brujas se reían de las patrañas de los muggles sobre el tema cuando era de conocimiento de todos que no existía tal criatura.

Ese sábado terminó en el lago, los dos chicos utilizaron un hechizo para secar su cuerpo y su ropa y desaparecieron camino a sus casas, nada había cambiado entre los dos, para Fleur Bill seguía siendo el mismo petulante, tosco y grosero jefe de siempre y para Bill, Fleur seguía siendo la misma niña rica sin necesidades completamente materialista que no sabia hacer nada y con la que no tenia nada en común. Ese día simplemente habían tenido una amnistía en su trato.

El fin de semana terminó para ambos sin ningún sobresalto más, era hora de que se vieran de nuevo en el trabajo.


Ultima publicación del año, espero les guste. Había decidido publicar en mi otra historia pero no he tenido mucho tiempo decidí hacerlo aquí pues los capítulos con más cortos y aun no tengo muchos cabos que ir atando así que tarde menos.

Nos vemos en los comentarios, saludos a todos.