Traducción autorizada por DiDiGlee


Capítulo 34 – Fiesta de Estreno – Parte II

Punto de vista de Kurt

―¿Kurt? ¿Dónde estás?

Kurt dio un salto y se encontró con la asombrada expresión de los ojos azules de Adam―. Para que estás en todos lados menos aquí ―Adam dijo con una risa.

Kurt había estado mirando a la multitud sin ver a nadie. Había estado observando a Blaine marchar hacia la pista de baile con Chandler de la mano y tras perderlos de vista Kurt había vuelto a estar atrapado en pensamientos miserables. Todavía estaba pensando en las palabras de Andrew. ¿Kurt de verdad era una persona tan horrible y miserable? ¿Quería ser superior a su pareja en una relación? ¿Hacía sentir a todo mundo que tenían que cambiar para ser de la manera que Kurt esperaba que fueran? Particularmente ya no le importaba herir los sentimientos de Andrew, pero le molestaba pensar que Blaine quizás sintiera que tenía que complacer a Kurt y que la razón por la que Kurt lo había rechazado era porque no podía satisfacer las expectativas de Kurt. Porque eso no era mínimamente verdad.

―¿Ocurre algo? ―Esta vez había un tono preocupado en la voz de Adam.

―Lo siento ―Kurt dijo, intentando una sonrisa tranquilizadora―. Estoy pensando en algo que dijo Andrew.

Adam frunció el ceño―. Si es algo negativo no vale la pena gastar un minuto de tu tiempo preocupándote por ello. Simplemente quítatelo de encima.

Kurt sonrió débilmente―. Si fuera tan fácil. ―Kurt no podía quitárselo de encima. Incluso peor, Kurt tenía un extraño presentimiento de que algo malo estaba por ocurrir.

―Pensé que se sentiría diferente ―Kurt explicó a un despistado Adam―. Para ahora debería sentirme más fuerte. Pero nada parece cambiar. ―Cuando se percató de la mirada inquisitiva de Adam, Kurt se explicó―. Es como si fuera la meta de Andrew el asegurarse que estoy consciente de mi debilidad y defectos. Pensaba que, si por fin rompía relación con él, me volvería a sentir yo mismo. Pero me hizo cuestionarme quién soy.

―No dejes que juegue con tu cabeza de esta manera ―Adam dijo, claramente molesto de que Kurt todavía permitiera a Andrew confundirlo―. ¿Sabes cuál es la cura para todo? ¡Música! Te lo dije antes, necesitas música en tu vida, Kurt. Hay un bar genial en el que los estudiantes de artes pueden presentarse frente a otros y deberías ir y tener una bue-

―Gracias, pero no quisiera que piensen que es la noche de micrófono abierto a aficionados ―Kurt interrumpió con una sonrisa chueca.

―Creo que estás ocultando tu luz bajo a bushel, mi amigo. Apuesto que eres mejor de lo que te consideras. ¿Qué tal si sales conmigo el próximo fin de semana? ―Hubo un pícaro brillo en los ojos cuando se dio cuenta que Kurt estaba por decir que no―. Míralo como un desafío. La tarea de esta semana para ti es pensar en una canción que naciste para cantar y te llevaré a The Broadway Peeps. Te lo digo, es un bar realmente genial en el que todos los estudiantes de NYADA tienen un reflector en el escenario y ser presentan. Voy a reservarte un lugar y quiero que des lo mejor de ti. Vamos, no tienes nada que perder. Piénsalo. Si al caso, ganas el cenar fuera. Inciso te dejaré escoger el restaurante.

―Eres muy dulce ―Kurt dijo, chocando juguetonamente su brazo son el de Adam―. Me lo pensaré.


Punto de vista de Genius

Estar cerca de Chandler era como una dulce tortura. Igual que golosina en el bolsillo de tu amigo que sabes no puedes comer, porque no es tuya, pero simplemente estar cerca te hace quererla. Sin embargo, el primer intercambio de hoy con Blaine hizo ver a Genius dos cosas: Primero, Blaine era muy protector con Chandler. Ahora eran una pareja real, y no servía de nada que Genius pensara que podría acercarse a Chandler en una manera romántica. Segundo, Cookie el alter ego de Genius era en efecto un mal amigo. Pero quizás esto funcionaría en favor de Genius. Si Cookie rompía todo contacto con Special K sin explicación, Chandler pronto se olvidaría de su amigo virtual y se concentraría en el mundo real. El que, es cierto, estaba ocupado en el momento por su nuevo novio Blaine. Pero le daría a Genius la excusa de nunca contarle a Chandler lo de su amistad virtual. Podría ser alguien nuevo en la vida de Chandler sin jamás mencionar el vínculo virtual. Era un hecho, sería un poco injusto, porque sabía cosas sobre Chandler que normalmente los nuevos conocidos no, pero no hablaría de tales cosas. Probablemente nunca sería capaz de tener una conversación significativamente profunda con Chandler, porque si fuera a hablar de su pasado, Chandler estaría obligado a decirlo―. Oye, una vez conocí a un chico por internet que había pasado por las mismas dificultades. ¡Qué coincidencia!

Genius se había mezclado en la multitud de baile, pero mover las caderas y pies por ahí no estaba ayudando mucho a ordenar sus pensamientos, especialmente no cuando Chandler y Blaine fueron a la pista de baile y se veían tan jodidamente adorables juntos. Cuando ya no pudo soportar la lindura, Genius se apresuró al servicio para refrescarse. Lo bueno que tenía su maquillaje consigo en cualquier momento, en un bolsillo oculto de su cinturón.

El servicio de los hombres estaba lleno y reclamó un puesto frente a uno de los espejos, volviendo a delinear de negro sus ojos con el sonido de los chicos orinando.

Sabía que era el peor en el romance y Chandler merecía a Blaine, ese elegante galán del que enamorarse perdidamente. Genius era demasiado egoísta e imbécil para ser capaz de comprometerse de verdad con alguien.

Al principio no se percató de Andrew haciendo su entrada. Únicamente cuando el hombre de repente apareció justo detrás de él Genius levantó la vista y cruzó la mirada en el reflejo. Podía decir de inmediato que Andrew estaba de mal humor.

―No me culpes ―Genius dijo fríamente, antes que Andrew pudiera pronunciar una palabra―. Es culpa tuya que Kurt finalmente se hartara de ti. Le tomó mucho tiempo.

―Curioso que lo digas ―Andrew dio una retorcida sonrisa―. Porque te culpo. Apuesto que dejaste que tus celos y rencor sacara lo mejor de ti y todo este tiempo susurraste el oído de Kurt.

―Kurt se dio cuenta por sí mismo lo imbécil que eres realmente ―Genius respondió con un encogimiento de hombros. Observó cuidadosamente el rostro de Andrew en el reflejo, sabía buscar las señales y Andrew estaba por enloquecer.

Genius sabía que no debía provocarlo más, pero simplemente no pudo detener su gran boca. Por lo que dio una mofa y una risa burlona―. Pensabas que podías saliste con la tuya con nosotros y mírate ahora: ambos te despreciamos. ¿De verdad pensabas que estábamos lo suficientemente desesperados para aferrarnos a tu manga y rogar que fueras nuestro gran benefactor? Noticia de última hora, Big Spender. Kurt y yo somos inteligentes y lo suficientemente talentosos para lograrlo en la gran ciudad sin ti.

Andrew dio un vistazo. Únicamente había algunos hombres en el servicio, pero con la fuerte música de la fiesta de al lado era difícil comprender las palabras de Genius.

―Tú no sabes nada de Kurt y de mí ―Andrew siseó cerca de la oreja de Genius―. Él no es como tú. Eres patético comparado con él. Él lo va a hacer en grande y estaré ahí con él.

Genius sabía que Andrew únicamente arremetía bajo el cinturón cuando no tenía ningún sustento para sus argumentos―. Bueno, eres encantador, ¿no? ―Genius dijo rodando los ojos, intentando no dejar intimidarse por el hombre―. Pensé que Kurt dejó muy claro hoy que ya no te quiere cerca. Por cierto, todavía quiero mi máquina de coser de regreso. Si hubiera sabido para lo que la ibas a usar nunca te la habría prestado.

Genius sacó una pequeña brocha del bolsillo de su cinturón y volvió al espejo para trabajar en el rubor.

―Sé que cometí errores con Kurt ―Andrew intentó un acercamiento más suave―. Quiero hacer enmiendas.

Genius dejó escapar un ruido a ladrido―. Es un poco tarde para eso, ¿no crees? Kurt ya te dio más oportunidades de las que mereces.

―Tú vas a hablar con él por mí.

―Al diablo lo haré ―Genius esnifó. Rápidamente terminó su maquillaje y se fue del servicio para defender su postura, pero mientras estaba de regreso a la fiesta Andrew lo agarró del codo y lo llevó a la otra dirección. Genius conocía a Andrew bastante bien para saber que no lo dejaría hasta que tuviera lo que quería, por lo que se dejó llevar con tal de no hacer una escena.

―Me lo debes ―Andrew volvió a sisear cuando hubo empujado a Genius a una esquina donde nadie fuera a tropezarse con ellos.

―Simplemente porque me conseguiste el lugar en este programa no significa que te debo algo.

―Oh sí, me debes, pequeño traidor.

―Tú me traicionaste primero ―Genius siseó en respuesta―. Dijiste que te ibas a asegurar que yo fuera la estrella del programa, ¡pero luego Kurt apareció y estás obsesionado con él!

―¿Estás celoso? ―Andrew lo provocó.

―En realidad, no. Me da lástima, porque tiene que lidiar contigo todo el tiempo. Admiro su capacidad para reponerse a tu mierda.

Andrew puso su gran mano sobre la garganta de Genius y lo tuvo contra la pared. Genius sabía no causar problemas o de lo contrario Andrew únicamente apretaría el agarre. Tenía que esperar.

―No te dejaré destruir lo que Kurt y yo tenemos ―Andrew continuó.

―¿Por qué no puedes simplemente dejarlo en paz? ―Genius tan calmado como podía sin asfixiarse. Se resistió a tirar del brazo a Andrew, sabiendo que cualquier movimiento de defensa sólo daría combustible a la violencia de Andrew.

―Porque él me necesita ―Andrew respondió entre los apretados dientes―. Nadie lo entiende como yo.

―Todos somos perfectamente capaces de entenderlo ―Genius dijo con la insolencia que pudo reunir―. Habla español perfectamente.

―Te lo estás ganando ―Andrew gruñó y levantó el puño en amenaza.

―¿De verdad? ¿Me vas a pensar aquí? ―Genius preguntó burlonamente. A veces Andrew simplemente necesitaba que le recordaran donde estaba―. ¿Con todas las cámaras y la prensa justo a la vuelta de la esquina?

Con la mano de Andrew todavía apretándole la garanta y la furiosa expresión a únicamente centímetros de distancia, Genius se percató de movimiento a su izquierda y pudo ver por encima del hombro de Andrew que alguien venía por la esquina. Por un segundo sintió el alivio correrle por las venas. Andrew lo soltaría si un extraño entraba en la escena. Pero entonces Genius reconoció a Chandler. No, por favor, él no. Ciertamente, su preocupación inicial era la humillación de ser visto en esta desafortunada situación por alguien que conocía. Sin embargo, este pensamiento fue rápidamente seguido por la preocupación sobre la seguridad de Chandler. ¡Vete! Genius suplicó cuando las miradas se encontraron.

Pero Chandler permaneció de pie, congelado por el impacto durante unos segundos más, pero visiblemente reuniendo valor. Genius debió haber sabido que Chandler no era alguien que simple huye.

―¡Oye! ―Chandler gritó―. ¡Déjalo en paz! ―Seguramente las palabras se suponía que salieran con más fuerza y más alto que la escueta voz que las entregó.

Andrew se dio la vuelta sin soltar a Genius. Se veía tan sorprendido como Genius de encontrar a Chandler ahí de pie y retando a Andrew. El furioso rostro se volvió una diabólica sonrisa―. Mira quién viene al rescate, Genie ―se burló del chico―. Es el pitufo.

―¡Detente! ¡Lo estás lastimando! ―Chandler se apresuró y jaló el brazo de Andrew, pero el hombre lo arrojó fuertemente con el brazo libre sin soltar a su víctima. Genius comenzó a luchar en un intento por liberarse del agarre de Andrew. Pero Andrew apretó incluso más, como si se burlara de Chandler al mostrarle que su patética misión de rescate no estaba ayudando a Genius en absoluto.

Genius odió a Andrew incluso más por esto. Apretó la mano de Andrew que lo estaba sofocando. Se volvió más difícil respirar y por un segundo Genius se preocupó de que Andrew realmente lo mataría para demostrar que debía ser tomado en serio.

―¡Suéltalo ahora! ¡O voy a gritar! ―Chandler dijo con voz temblorosa.

―¿Ah sí? ―Por fin, con un fuerte empujón contra la pared, Andrew soltó a Genius y se volvió para acercarse a Chandler, los hombros rectos y la cabeza en alto―. ¿Vas a gritar? ―Andrew parecía estar seguro que todo lo requerido era un buu para asustar a Chandler.

Genius se echó para adelante con las manos sobre las rodillas, tosiendo y luchando por respirar. Quería deshacerse de Andrew, pero no tenía voz y estaba demasiado mareado para moverse.

Chandler se quedó inmóvil igual que un conejo frente a la serpiente. No iba a gritar. Estaba mudo del miedo.

―Te hice una pregunta, pitufo. ¿Vas a gritar?

Chandler negó con la cabeza una vez, luego volvió a encontrar su voz―. Mientras que ya no lastimes a Emmett -

―¿Emmett? ―Andrew dejó escapar una apremiada sonrisa y se giró hacia Genius que todavía estaba orientándose―. ¿De verdad le dijiste tu estúpido nombre?

Apuntando a Genius, Andrew continuó hablando con Chandler―. ¿Quién crees que es él? Simplemente es un cabrón obsesivo que fingió un acto de camaradería, pero muy pronto volverá a forzar su camino a la cima.

―No le hables así ―Chandler espetó, de repente con un poco más de fiereza en la voz―. Simplemente estás celoso, porque él tiene amigos y tú no.

Andrew se rio―. Cielos, eres muy gracioso. Desafortunadamente, también eres un fastidio. Desde que comenzaste a aparecer en Babylon saboteaste mis oportunidades con Kurt. Tu estúpido rostro me saca de quicio.

―Para ―Genius por fin recobró la voz y se acercó―. Él no tiene nada que ver con esto.

―Tienes razón, Genie ―Andrew coincidió―. Él no tiene nada que ver con esto. Y aun así está aquí, interrumpiendo nuestra charla y viendo cosas que no debería ver.

―No vio nada ―Genius interrumpió, intentando salvar a Chandler―. Y no dirá nada.

―No tengo miedo ―Chandler aclamó―. ¡Y le voy a contar a las autoridades que andas acosando a todos!

―No puedes decir tal cosa, porque no viste nada ―Andrew rio―. No puedes ver nada con las gafas rotas, ¿verdad? ―Sin advertencia, Andrew agarró las gafas de Chandler y se la quitó, alzándolas fuera de su alcance.

―¡No, por favor, no lo hagas! ―Chandler suplicó.

―¡Devuélvelas! ―Genius gritó, intentando alcanzar las gafas, pero antes que pudiera impedirlo, Andrew las arrojó al suelo y las aplastó bajo su bota sin dudarlo.

Genius vio la expresión de incredulidad pura y horror asentarse en el rostro de Chandler al oír el sonido de los lentes rompiéndose. Estaba claro que ni en sus más desenfrenadas pesadillas Chandler hubiera creído que alguien fuera tan cruel como para romper a propósito las gafas de alguien más.

Antes que Andrew pudiera intentar romper huesos, Genius avanzado protectoramente un paso frente a Chandler. Por un segundo Andrew pareció considerar si valían el problema, entonces les dio una sonrisa burlona―. ¡Mantén la boca cerrada! ―amenazó una última vez antes de irse.

Cuando el hombre por fin se fue, Genius dejó salir la respiración que había estado conteniendo. Recogió los lastimeros restos de las gafas y se la ofreció a Chandler―. Están rotas ―expresó lo obvio―. Lo siento tanto.

La mano de Chandler se movió lentamente para agarrarlos, como si tentara la oscuridad. Sus dedos examinaron cuidadosamente el armazón y las piezas de mica restantes.

―No es tu culpa que él sea un imbécil ―Chandler respondió con un suspiro. Estaba de pie con la espalda contra la pared, los hombros hundidos.

―Gracias por tu ayuda ―Genius dijo, todavía impresionado por las acciones de Chandler.

―Lamento no haber sido de real ayuda ―Chandler se encogió de hombros.

―Lo fuiste ―Genius discrepó. Nunca antes alguien había ido en ayuda de Genius. Jamás. Nadie lo había defendido.

Y Chandler se había enfrentado a Andrew aunque estaba aterrado del hombre y no correspondía si tuviera que tener una pelea real―. Estuviste bien. Realmente atrevido. Me gustó.

Chandler intentó quitárselo de encima, pero Genius podía decir que estaba profundamente perturbado por sus gafas rotas. Intentaba esconderlo, pero estaba temblando. Probablemente se sentía vulnerable e impotente, incluso inválido. A pesar que Andrew no lo había herido físicamente, había apuntado y lastimado con éxito a Chandler en la peor manera posible.

Genius no sabía la razón, pero en este momento sentía la casi sobrecogedora urgencia de besar al chico. No es que estuviera atraído por la vulnerabilidad. Al contrario, pensaba que había sido heroico por parte de Chandler el ir y salvarlo de Andrew.

―¿Cómo estás? ―Chandler preguntó, entrecerrando los ojos a él―. ¿Te duele el cuello?

Genius se tocó la garanta, todavía estaba con escozor―. Estaré bien ―dijo. Intentaba pensar en algo más que decir. Quería abrazar a Chandler y hacerlo entender lo mucho que su ayuda significaba para él sin ser un pervertido al respecto. Pero no sabía cómo.

―¿Estás seguro? La manera en que te agarró se veía muy dolorosa. Deberías ir con los paramédicos y dejar que te vean, simplemente para asegurar que estás bien.

―No te preocupes por mí ―Genius dijo, incomodándose y sin saber qué hacer con la creciente necesidad de besar a Chandler―. Probablemente deberíamos irnos y advertir a los otros antes que Andrew también los atrape ―Genius sugirió.

―De acuerdo ―Chandler coincidió.

Genius fue adelante, pero se dio cuenta que Chandler no lo seguía.

―Lo siento, soy prácticamente ciego sin gafas ―Chandler dijo en voz baja.

―Oh ―Genius no sabía cómo procesarlo. Genius tenía una visión perfecta y no imaginaba lo que podía ser no ver.

―¿Quizás podría sujetarme de tu manga? ―Chandler preguntó tímidamente.

―Sí, por supuesto ―Genius le ofreció su brazo para agarrarse y siguió a paso lento. Fue junto a la pared, evitando las multitudes. Estaba bastante consiente de la mano de Chandler sobre su hombro y era ese pequeño toque que hacía hincharse el corazón de Genius, como si estuviera haciendo algo heroico al guiar a su indefenso amigo. Se sentía cálido e importante con Chandler junto a él y quería llevarlo a algún lugar donde pudieran estar solos. Pero antes que lo supiera, Blaine estaba en su camino con grandes ojos preocupados―. ¿Qué te ocurrió?

―¿Blaine? ¿Eres tú? Se rompieron mis gafas ―Chandler respondió, entrecerrando los ojos en dirección a Blaine.

―Oh, no ―Blaine dijo simpáticamente―. ¿Cómo ocurrió?

―Me conoces, torpe como nadie ―Chandler dijo con iba nerviosa sonrisa y Genius se dio cuenta que su amigo quería protegerlo al no contarle lo que realmente ocurrió. Normalmente Genius le habría contado a cualquiera lo del ataque. Pero está ocasión fue diferente.

―Chandler me salvó ―Genius dijo.

Chandler hizo un triste quejido―. Eso quería, pero no fui tan héroe.

―Difiero ―Genius discrepó―. Cualquier otro se habría hecho el ciego y se marchaba. Nunca antes alguien había venido en mi ayuda. ―Esta era una revelación personal y hacía sentir a Genius que compartía un oscuro secreto. Pero fue anulado con Blaine abrazando a Chandler, y aparentemente las palabras de Genius eran consideradas insignificantes. Observar lo afectivo que Blaine envolvió a Chandler en un amoroso abraza que fue un inesperado golpe en el corazón.

―¿Qué les ocurrió, chicos? ―Kurt se les unió junto con Adam.

Chandler se liberó del abrazo de Blaine e hizo un gesto a Genius para que contara la historia. Genius se sentía un poco incómodo recitando la manera en que Andrew lo había atacado y tendría que guardárselo si no fuera porque Chandler lo rescató. Mientras estaba hablando de cómo Andrew lo había ahorcado, Kurt se llevó la mano a la boca, los ojos abiertos de impacto y llenos de culpa―. Es porque estuvieron conmigo en la cafetería.

―No empieces a disculparte ―Genius dijo y levantó la mano a Kurt―. Hiciste lo correcto al decirle a Andrew que parara de molestarte. No es tu culpa que él saque su frustración con otros y -

―¡Eso es todo! ¡Lo voy a matar! ―Blaine dijo furiosamente y salió corriendo sin esperar que los otros aprobaran su plan.

―¡Blaine, no! ―Kurt al instante corrió tras él.

―Oh, no, esto no es bueno ―Chandler entró en pánico, agarrando el brazo de Genius y apretándolo―. Necesitamos detener a Blaine, se va a meter en muchos problemas. Y no será capaz de ir a la gira con Starchild si Andrew lo lastima.

―Kurt ya fue tras él ―Genius respondió, pero sabía muy bien que no era la mejor idea tener a Kurt atrapado en medio de una pelea de gallos entre Andrew y Blaine.

―Iré tras ellos ―Adam ofreció, que ya estaba de puntillas al segundo que Kurt se fue.

―Por favor, vamos también tras ellos ―Chandler pidió, aferrándose al brazo de Genius―. Tengo un muy mal presentimiento de esto.

―De acuerdo ―Genius coincidió y guio a su amigo a través del lugar tan rápido como fue posible sin que Chandler se tropezara con algo o chocara con alguien―. ¿Te importa lo agarrar mi manga? ―Genius dijo luego de unos pasos. Le había molestado ligeramente incluso antes de haber cruzado camino con Blaine y los otros. No quería ser un imbécil, pero odiaba la tela arrugada.

―Lo siento ―Chandler rápidamente se soltó―. Supongo que si vas despacio puedo seguir tu borrosa silueta, pero si alguien se interpone entre nosotros podría accidentalmente seguirlo.

―En su lugar puedes sostener mi mano, si no te importa ―Genius ofreció, y al segundo de haberlo dicho sintió su palma anormalmente sudada de repente.

―Oh ―Chandler respondió―. Supongo que eso funcionaría. ―Extendió la mano derecha y esperó que Genius la agarrara, mientras que la otra mano todavía aferraba las gafas rotas contra su pecho.

Genius sacudió la mano para secarla antes de agarrar la de Chandler. No le dijo que nunca le había agarrado la mano a alguien además de su madre y abuela cuando era pequeño. Se sentía extraño, pero agradable. Fue lentamente frente a Chandler siguiéndolo de cerca. Chandler tenía un firme agarre. Genius no sabía si era debido al miedo de caerse o si era un agarre regular de mano. Genius simplemente sabía que podría acostumbrarse a esto.


Punto de vista de Kurt

―¡Blaine, espera! ―Kurt corrió tras de Blaine con la intención de detenerlo de hacer algo estúpido frente a las cámaras. Pero Blaine no se detendría.

―Esta vez no, ―dijo furiosamente―. Voy a darle a Andrew lo que debí darle hace mucho tiempo: ¡una poco de esto! ―Alzó el puño. Kurt cogió el brazo de Blaine y se aferró.

―Deja de hablar así ―Kurt reprendió―. Suenas igual que Karofsky. ¡Simplemente déjame lidiar con esto!

―¿Qué vas a hacer? ―Blaine inquirió―. ¡Ya le diste más oportunidades a Andrew de la que se merece!

Kurt sintió la furia revolvérsele dentro―. ¿Cuándo te volviste alguien que usa la violencia, Blaine? ¡Si golpeas a Andrew, no eres mejor que él!

―¡Deja de compararme con ese monstruo, Kurt! ―Blaine le gruñó a Kurt―. ¡Ya me he hartado de que te preocupes más por los sentimientos de Andrew que por los míos!

―¿De qué estás hablando? ―Kurt miró a Blaine con los ojos bien abiertos―. ¿Cuándo he - ?

―¡No importa! ―Blaine dio la vuelta para apresurarse, pero Kurt le seguía de cerca.

―¡Blaine! ―La furia de Kurt volvió a llenarlo cuando Blaine ignoró sus gritos y corrió directo a la multitud―. ¡Si me apartas una vez más, juro que voy a quemar tu colección de corbatines que dejaste en el cajón del apartamento!

―¡No lo harías! ―Blaine se detuvo para clavar su dedo en el rostro de Kurt mientras sus ojos estaban ardiendo con furia.

―¡Rétame! ―Kurt espetó.

Estaban parados muy cerca, ambos jadeando u furiosos. De repente Kurt estaba tan excitado que tenía una irrazonable urgencia de atacar a Blaine con hambrientos besos y llevarlo a la habitación vacía más próxima para convertir la energía de furia en algo caliente y sudor. Sin pensarlo agarró a Blaine de la solapa y se lo llevó a una esquina del pasillo que llevaba al vestidor.

Fue cuando vieron a Andrew al mismo tiempo.

―¡Oye! ―Blaine gritó mientras se zafaba del agarre de Kurt―. ¡Imbécil! ¿Adónde crees que vas?

Andrew se detuvo y dio la vuelta. Una inmunda sonrisa se le extendió en el rostro mientras esperaba que lo alcanzaran.

Kurt no planeó lo que ocurrió después.

Al momento que Blaine confrontó a Andrew con los puños apretados y disparos mortales de sus ojos, Kurt supo que tenía que pararlo. Blaine era fuerte y solía ser boxeador, pero no era contrincante para Andrew y Kurt no quería que lo lastimaran. Además, Kurt no quería que Andrew tuviera la satisfacción de golpear a Blaine. Por lo que Kurt apresuró el paso entre ellos antes que pudieran herirse mutuamente.

Fue en ese segundo que vio la engreída mirada en el rostro de Andrew y completamente llena de furia y resentimiento, y el dolor se encendió dentro de Kurt y utilizó el impulso para arremeter y golpear el rostro cuadrado de Andrew. Un ardiente dolor se disparó por la mano de Kurt y le trajo lágrimas a los ojos.

―¿Cómo te atreves a lastimar a mis amigos? ―Kurt gritó, el dolor en su mano únicamente dando combustible a su furia―. ¡Mantente alejado de ellos o voy a - ! ―La voz de Kurt se rompió al segundo que vio lo que había hecho.

Andrew se tambaleó de espaldas con las manos cubriéndose la nariz y la boca mientras dejaba salir un aullido de dolor. Cuando Andrew levantó una mano, vieron que su rostro estaba sangrando. Había tanta sangre que Kurt ni siquiera podía distinguir exactamente su procedencia.

―Oh, Dios ―toda la sangre se fue del rostro de Kurt y cayó en Blaine quien pasó sus brazos a su alrededor. Todas las personas se estaban reuniendo y mirando la escena. Adam apareció, maldiciendo bajo su respiración mientras se daba cuenta de lo que había ocurrido. Marissa y el camarógrafo se apresuraron y comenzaron a hacer preguntas. Por fortuna, los guardias de seguridad llegaron rápidamente y llevaron a los tres a una habitación trasera donde el personal de emergencia estaba trabajando y las cámaras no estaban permitidas. Dos paramédicos se encargaron inmediatamente de Andrew, mientras Kurt y Blaine estaban sentados al fondo de la habitación.

Kurt se sentía horrible por golpear a Andrew. No creía en la violencia. Nunca había querido pelear ojo por ojo. Además, podía ser descalificado por actuar como Hulk frente a las cámaras. No le sorprendería que hubieran grabado una buena toma de él atacando a Andrew.

―También deberían revisar tu mano ―Blaine sugirió suavemente y agarró la mano de Kurt en la suya, gentilmente como si fuera un pajarito. Fue únicamente cuando Kurt se dio cuenta que le dolía mucho la mano por el impacto y podría posiblemente estar rota. Había sangre en sus nudillos, pero Kurt no sabía si era de Andrew o suya y pensarlo le hizo sentir náuseas. Todo su cuerpo temblaba lo que era más embarazoso, pero no podía pararlo.

―¿Kurt? Kurt, por favor di algo.

Kurt se giró para ver a Blaine que aparentemente había estado intentando hablarle por un tiempo. Blaine extendió un pañuelo y cuando Kurt simplemente miró fijamente inexpresivo, Blaine lo levanto y llevó al rostro de Kurt. Únicamente ahora Kurt se dio cuenta que estaba llorando.

―Se te corre el maquillaje ―Blaine dijo suavemente y Kurt se percató de las manchas de maquillaje en el pañuelo, pero no le importó. Estaba exhausto y harto de lidiar con Andrew. Estar siendo cuidado por Blaine que era simplemente un chico dulce que siempre llevaba un elegante pañuelo en caso que una emergencia hiciera llorar a Kurt incluso más.

―Disculpa por ser una persona tan horrible ―Kurt susurró a Blaine y esnifó.

Una dulce y preocupada sonrisa apareció en el rostro de Blaine―. No eres una persona horrible, Kurt.

―Nunca quemaría tu colección de corbatines ―Kurt aclaró con lágrimas corriéndole por las mejillas.

―Lo sé, tonto ―Blaine respondió con una sonrisa reconfortante―. Nunca pensé que lo harías.

―Me van a echar ―Kurt chilló silenciosamente―. ¿Qué hago? ―Únicamente cuando la amenaza de tener que dejar el programa lo acechaba, Kurt se dio cuenta de lo mucho que ser capaz de salir de Fashion Hero como un auténtico héroe de la moda y no con la reputación de un criminal violento.

Por fin los paramédicos se llevaron a Andrew. Si a un hospital o de regreso a casa, Kurt no sabía, pero se alegraba de verlo irse. Kurt mantuvo la cabeza agachada como para no cruzar mirada con Andrew.

Uno de los paramédicos fue para mirar la mano de Kurt―. Hola, soy Conner. ¿Cómo puedo ayudarte?

Kurt alzó la mano derecha―. Soy el chico que golpeó a Andrew ―explicó en voz baja.

―Bueno, hiciste un buen trabajo con eso ―Conner sonrió ampliamente―. Tiene la nariz rota. ―Pareció encontrar la situación muy graciosa lo que hizo cuestionarse a Kurt la clase de paramédico que era.

―No creo que sea gracioso ―Kurt reprendió al paramédico―. No era mi intención lastimarlo.

―Lo siento. No puedes imaginar lo aburrido que son estos eventos normalmente ―Conner explicó encogiéndose de hombros―. A parte, estoy seguro que ese tipo se lo merecía.

Kurt mantuvo la boca cerrada como sus razones para golpear a Andrew. Si comenzara en esa cuestión nunca llegaría a casa.

―Nos preocupa que la mano se rompió cuando golpeó a Andrew ―Blaine explicó.

Conner examinó y limpió la mano de Kurt y les dijo que estaba bien. Después de todo no era su sangre. Los nudillos de Kurt estaban amoratados y doloridos, pero no rotos. Notando lo mucho que Kurt todavía temblaba, el paramédico le dio un sedante y un vaso de agua.

―¿Podemos irnos? ―Blaine preguntó, aparentemente ansioso por irse.

―Me temo que no ―Conner dijo―. El señor Rowell está hablando ahora mismo con Andrew. No sé si decidan llamar a la policía, pero supongo que todavía serás necesario para algunas preguntas.

Kurt se estremeció ante la mención de la policía. Estaba seguro que no serían simpáticos, incluso si les decía que había golpeado al antiguo agresor.

―¿Quién es el señor Rowell? ―Blaine preguntó.

―Uno de los productores del programa ―Kurt respondió.

―Oh ―Blaine no parecía saber qué decir para relajar la situación. Pero hacía un buen trabajo simplemente agarrando la mano de Kurt. Kurt le dio un apretón para hacerle saber que la compañía era apreciada.

―Hazme saber si necesitas algo más ―Conner dijo―. Te aconsejo que esperes aquí. Ya puedo oler a la prensa esperando afuera para sacarte comentarios de esto.

Kurt asintió y observó a Conner reunirse con sus colegas al fondo de la habitación. Era extraño pensar que de ahora en adelante la prensa estaría interesada en lo que Kurt estaba haciendo. Claramente sería más interesante escribir sobre él golpeando personas que del último atuendo que había diseñado.

La puerta se abrió y Genius se coló en la habitación, rápidamente yendo y agazapándose junto a ellos―. Blaine, cherié, aquí yo me encargo. Ahora puedes irte.

―No quiero irme ―Blaine argumentó.

―Está bien, cuidaré de Kurt y veré que llegue bien a casa. ¿Puedes, por favor, irte y llevar a casa a Chandler? Está afuera con Adam.

Blaine miró a Kurt, esperando la reacción de su amigo.

Kurt se sintió culpable cuando recordó a Chandler. Hace únicamente unos momentos había querido intentar tener sexo furioso con Blaine. Es cierto, no sabía la clase de relación que tenían ahora Blaine y Chandler, pero no le daba derecho a Kurt de simplemente agarrar a Blaine cuando sea que quisiera. ¿Por qué era tan difícil deshacerse de la atracción sexual entre ellos, especialmente en situaciones tensas?

―Deberías estar con Chandler ―Kurt dijo con una delgada sonrisa―. Ahora él te necesita.

Kurt vio las palabras en el rostro de Blaine y habló antes que Blaine pudiera expresarlas―. No te preocupes por mí, yo estaré bien.

Blaine no parecía convencido, pero lentamente levantó los pies e insistió en que Kurt conservara el pañuelo―. Llámame cuando llegues a casa, ¿muy bien?

Kurt asintió―. Lo haré.

Después que Blaine se fue, Genius tomó asiento y se inclinó para susurrar a Kurt―. Estoy contigo si se los vas a contar. Es ahora o nunca, Kurt. Si no les contamos que Andrew abusa y nos manipula, él se va a salir con la suya y lucirás como un demente y definitivamente te echarán.

―Sé que tengo que contarles ―Kurt coincidió y miró esperanzadoramente a Genius―. ¿De verdad me apoyarías?

―Andrew acaba de atacarme y amenazó a Chandler. Tenemos que hacer esto o nunca terminará.

Kurt asintió en silencio. Sabía que era lo correcto, sin embargo, daba miedo―. Ya lo hice ―Kurt susurró en respuesta―. Andrew ya tiene antecedentes con la policía por mi causa. Temo que no me crean una segunda ocasión, o preguntarán por qué le permití engañarme dos veces. Me temo que él va a darle la vuelta. Yo soy el que lo golpeó. ¿Crees que lo captaron en cámara?

―No te preocupes por eso ―Genius posó su mano sobre el brazo de Kurt calmarlo―. Mientras nos apeguemos a la verdad no estamos haciendo nada mal.

Genius se puso de pie y se preparó para lo que estaba por hacer. Se aclaró la garganta para llamar la atención de los paramédicos―. Disculpen, pero necesito que me revisen. ―Kurt podía decir lo nervioso que estaba Genius por la manera en que estaba apretando los puños.

―¿Cómo puedo ayudarle? ―el paramédico que antes había revisado a Kurt se acercó.

―Andrew, el chico con la nariz rota ―Genius comenzó―. Me atacó hace unos minutos antes de lastimarse. Me ahorcó.

Conner al instante puso una expresión seria. Kurt estaba alegre de que el paramédico no estuviera bromeando esta vez. Genius de quitó la bufanda e incluso desabrochó el cuello de su camisa para mostrar el cuello. Kurt estaba impresionado. Sabía que era muy importante para Genius mostrar a cualquiera las cicatrices que su padre le había dejado. Los ojos de Conner se ensancharon con impacto ante la vista de las viejas cicatrices, pero no lo comentó―. Me ahorcó así ―Genius se puso la mano sobre la garganta―. Y me arrojó contra una pared. Por un momento sentí como si me fuera a desvanecer, pero no, sino que tuve dificultades para respirar después.

Conner examinó la maltratada piel de la garganta de Genius y asintió seriamente―. Puedo verlo ―dijo. Kurt supuso que esto tampoco era algo que viera todos los días―. Necesito fotografiar tu cuello, si me lo permites ―Conner dijo y fue a recoger la cámara―. Para pruebas en caso que quieras presentar cargos.

―Muy bien ―Genius consintió y se sentó junto a Kurt.

Mirar las marcas rojas dejadas por huellas de Andrew sobre la garganta de Genius le dio náuseas a Kurt.

―Siento tanto que te lastimara ―Kurt dijo, nuevamente al borde del llanto―. Todo es mi culpa, porque me estabas ayudando.

Genius se mordió el labio y volvió la vista a él, culpablemente―. Hay algo que todavía no te he dicho, Kurt.

Kurt se secó los ojos con el pañuelo y esperó a que continuara. Era obvio que algo pesaba sobre Genius. Kurt se prepare para lo que fuera que era la confesión de Genius. Podía tomar lo que fuera menos otra traición; no por parte de alguien en quien comenzaba a confiar y sentirse cómodo.

―Nunca fue mi intención hablar de esto con nadie ―Genius dijo, nerviosamente masajeándose las manos bajo la cautelosa mirada de Kurt―. Únicamente te lo digo, porque quiero que sepas que cómo trabaja la mente de Andrew y lo que has padecido con él.

―¿Cómo lo sabes? ―Kurt preguntó―. ¿Él te lo dijo?

―No ―Genius respondió y respiró profundo antes de continuar―. Pero Andrew y yo también fuimos pareja una vez.

Los ojos de Kurt se ensancharon con horror. Su primera reacción a esta revelación fue sentir pena por Genius, pero cuando proceso la información, Kurt no estaba seguro si Genius realmente estaba implicando que también había sido abusado por Andrew, o si Andrew y Genius habían estado trabajando juntos contra Kurt.

―Fue simplemente algo breve ―Genius continuó rápidamente, casi desafiante―. Viví con él dos meses justo después que volví a New York hace año y medio. Cuando lo dejé, no me importó quién sería el siguiente, simplemente se alegraba librarme de él.

Conner volvió con su cámara y realizó varias tomas de Genius. La interrupción le dio tiempo a Kurt para procesar la noticia. Ni siquiera era demasiado difícil imaginar a Genius con Andrew.

Conner le pidió a Genius que respirara profundo y lo cuestionó por el nivel de dolor. Afortunadamente no era demasiado malo, y Genius no lo hizo sonar peor de lo que era. Sin embargo, Conner no lo estaba tratando como nimiedad. Cuando terminó de examinar a Genius, murmuró―. Me alegra que lo empujaras, chico. Estaba bien merecido.

Kurt no respondió. Era agradable que el paramédico intentara e hiciera sentir a Kurt mejor por lo que hizo. Pero ¿quién era él para impartir justicia? Estuvo mal que Andrew atacara a Genius, pero igualmente el que Kurt atacara a Andrew. Kurt no quería vivir por el lema de ojos por ojo.

Al momento que Conner se volvió a ir, Kurt se volvió hacia Genius para escuchar más de su historia―. ¿Entonces has estado con Andrew antes que yo lo conociera?

―Sí ―Genius conformó―. Te vi con él en Babylon algunas veces y supe que eras su nuevo novio. Quizás si me hubiera acercado a advertirte sobre él - ―Genius negó tristemente con la cabeza―. ¿Ves? En realidad, es mi culpa que él te lastimara y no al contrario. Me dije que no problema mío. Una vez hablé con Andrew cuando ya vivías con él y habló tan amorosamente de ti que pensé que quizás sería diferente contigo.

Kurt asintió lentamente, por fin entendiendo, igual que un rompecabezas encajando.

―Después cuando Andrew me contó de las audiciones para Fashion Hero y lo perfecto que sería yo para el programa, dejé de ser precavido y cogí la oportunidad. Él sabía lo mucho que me gustaba crear moda y pensé que si había de salir algo bueno de conocerlo sería esto. Pero entonces vi que también estabas en el programa, y me enojé tanto. Estaba celoso de que Andrew te ayudaría a alcanzar la cima y no nunca tendría una oportunidad. Sentía que él me debía la ayuda, por lo imbécil que había sido conmigo durante nuestra breve relación.

Kurt dejó escapar una pequeña sonrisa―. Eso es parecido a lo que pensé. Que Andrew debería querer compensármelo. Nunca quise su ayuda, pero quería que respetara mis decisiones e incluso quizás apoyarme. Supongo que era demasiado pedir de un obsesivo ególatra.

―Sí, deberíamos haberlo sabido mejor que esperar algo de él ―Genius dijo con un suspiro―. Pero me alegra que estés en el programa, porque ahora tú y yo nos volvimos, ya sabes, un tipo de amigos, me di cuenta que algunas cosas son más importantes que ser el mejor.

―Cuando estabas con él, ¿también te maltrataba? ―Kurt preguntó en voz baja.

―Al principio era todo encantador ―Genius dijo―. Luego comenzó con insultos y bromas a mi costa. Mayormente ignoraba el abuso verbal. Es decir, simplemente le respondía. Pero lo dejé tras la primera vez que me golpeó. Me amo demasiado como para permitir que alguien me lastime. Pero cuando escuché que lo reportaste con la policía tras romper con él, me sentí tan avergonzado de mí mismo, porque nunca se me ocurrió que el abuso doméstico fuera en realidad un crimen. Es decir, después de todo lo que había soportado viviendo con mis padres supongo que simplemente me parecía normal. No entendía por qué tenías que venir a Fashion Hero tras todo eso, sabiendo que Andrew estaría ahí, y pensé que debías estar tan ansioso de ganar que incluso volviste con Andrew. Pensé que eras un estúpido tan arrogante. No podía estar más equivocado, y lo siento.

Kurt no estaba seguro de cómo se sentía por esta revelación. Era extraño conocer a alguien más que hubiera vivido con Andrew. Admiraba a Genius por ser tan valiente de irse tras a la primera. Y era agradable pensar que Genius lo admiraba por hacer más que marcharse.

―Por cierto, ¿de verdad acabas de romperle la nariz? ―Genius no pudo evitar sonreír―. Porque en realidad eso es lo que me gusta hacer a las personas en mis fantasías.

Kurt dejó escapar un suspiro y una sonrisa chueca se asomó por la comisura de su boca―. Sí, aparentemente le rompí la nariz. Me enfurecí de repente por lo que te hizo a ti y a Chandler.

―Dios, también estaba tan furioso cuando aplastó las gafas de Chandler. Desearía haberlo golpeado ―Genius gruñó.

―La próxima ―Kurt respondió con una sonrisa.

Genius alzó el puño y tras un momento de duda Kurt lo chocó con el propia. Tras chocar ambos menearon los dedos de manera graciosa y rieron silenciosamente. Fue un extraño momento gracioso y Kurt negó con la cabeza, porque eran tan infantiles cuando deberían ser muy serio.

Peggy, la chica nunca vista sin el portapapeles o la gorra de Fashion Hero, se les acercó, sonriendo cálidamente, e informó a Kurt que el señor Rowell quería hablar con él―. Sígueme, por favor ―dijo y no le importó que Genius también fuera. Fueron por el elevador a otro piso que era donde los productores tenían sus oficinas. Kurt estaba tan alegre de que Genius estuviera con él y no tuviera que enfrentar la situación solo.

Peggy le dio a cada uno un vaso de té caliente con tres de azúcar y Kurt agradecidamente aceptó la confortante bebida.

El señor Rowell no los hizo esperar mucho. Cuando se sentó fue directo al asunto y les pidió decir lo que había ocurrido.

Fue Genius el que comenzó al decir que Andrew lo había atacado y que el ataque de Kurt contra Andrew fue una simple respuesta para aprender que Andrew había ahorcado a Genius y roto las gafas de un amigo. Kurt apoyo lo dicho al dar una corta versión de su historia con Andrew. Era difícil admitir a un extraño que has sido agredido. Kurt dedujo que no podía ser más difícil que la primera vez, pero lo fue. Esto era probablemente algo a lo que nunca te acostumbrarías.

No ayudaba que Kurt tuviera la sensación de que el señor Rowell no le creyera. El hombre no dijo mucho, simplemente escuchó con el gesto fruncido.

―No somos unos dramáticos que intentan mejorar sus oportunidades al contar mentiras ―Genius enfatizó, debió haber tenido la misma sensación―. Si no nos cree, estamos preparados para ir a la policía y hacer un reporte completo. No nos importa si nos descalifica y nos saca del programa. Queremos a Andrew fuera, para que no pueda lastimar a nadie más.

Kurt levantó la vista, sobresaltado y atónito. Genius se escuchó completamente en serio. Kurt sabía lo importante que era Fashion Hero para su compañero concursante. ¿Genius de verdad dejaría el programa si esa era la única manera de que castigaran a Andrew? ¿Kurt estaba preparado para hacer lo mismo?

Para alivio de ambos, el señor Rowell no recibió las acusaciones a la ligera. Prometió investigar e incluso pedir ayuda a la policía. La parte de Andrew en el programa era reemplazable, pero sus mejores concursantes no. Kurt se sorprendió al escuchar al señor Rowell decir esto. Aunque se había posicionado bien la última vez, Kurt todavía no se consideraba uno de los mejores.

―Quiero que ambos disfruten del descanso y regresen la próxima semana con la energía restablecida ―el señor Rowell les aconsejó―. Permítame manejar los inconvenientes. Es mi trabajo lidiar con desastres y encontrar las palabras precisas para la prensa y -

Repentinamente la puerta fue abierta de un tiro y una atractiva Isabelle pero sin aliento irrumpió―. ¡Acabo de escuchar lo sucedido! ―Se acercó al escritorio y colocó ambas manos encima para mirar directamente al señor Rowell―. ¡No puede echar a Kurt del programa por golpear a alguien! ¡Vamos, Robert, todos hemos estado ahí! ¡Es humano dar golpes de vez en cuando!

―Puede ser humano, ¡pero le rompió la nariz al chico! ―El señor Rowell señaló.

Isabelle estuvo sorprendida por un segundo, pero entonces ella replicó entusiasmadamente―. Bueno, si haces algo, hazlo bien, ¡verdad! ―Incluso alzó para palma para chocarla con Kurt, pero Kurt lo ignoró. Se alegraba por el apoyo, pero esto era un poco vergonzoso.

Afortunadamente, el señor Rowell estaba entretenido por el exabrupto de Isabelle e intentó esconder una sonrisa―. Todo está bien, Isabelle. No descalificaremos al señor Hummel por mostrar sus habilidades de boxeo. De hecho, podríamos dar una notificación al Sr. Mueller, si lo que oí hoy es correcto y él tiene antecedentes con la policía.

―Oh, bien ―Isabelle se relajó y apoyó en el respaldo de la silla de Kurt―. Necesito un cóctel. ¿Quién está conmigo?


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