Traducción autorizada por DiDiGlee
Capítulo 43 – Babylon – Parte II
Punto de Vista de Genius
Fingió no notar la manera en que los chicos estaban los estaban viendo a él y a Kurt y dándoles miradas apreciativas. Pero sí lo notaba. La idea de que quisieran liarse con él entusiasmaba a Genius, delirante y cachondo. Miraba a los chicos, buscando alguna pizca de atractivo, preguntándose y fantaseando sobre llevar a alguien a casa, aunque nunca lo hacía.
Y entonces algo loco ocurrió - incluso más loco que recibir productos gratis en una tienda y tomarse fotos con chicos que veían el programa: el DJ les mandó un saludo.
Alguien debió haberlos reconocido y contado al DJ. Ahora todo mundo en el entorno parecía buscar a las estrellitas de televisión. Hacía a Genius querer ser reconocido, admirado y deseado. Cogió el brazo de Kurt—. ¡Vayamos a allá arriba! —Señaló a uno de los cuatro altavoces alrededor del elevado puesto del DJ en mitad de la pista de baile.
—¡De ninguna manera! —Kurt negó con la cabeza, pero estaba sonriendo, obviamente delirando con la atención y simplemente estando tímido por ella.
—¡En espíritu de las cosas que nunca hemos hecho antes, te reto a subirte en ese altavoz conmigo y bailar! —Genius le respondió gritando.
Kurt dio un vistazo al altavoz y pareció considerarlo, mordisqueándose el labio inferior y viéndose increíblemente candente en esa inocente manera suya. Sólo con mirar a esos labios hacía a Genius querer repetir la noche juntos tan pronto como llegaran a casa.
Antes de que Kurt pudiera decidir, Genius lo arrastró consigo y ayudó a subir en el altavoz. La música era ensordecedora en el frente, pero parados encima podían sentir el ritmo vibrándoles hasta los huesos. Era estimulante. Había suficiente espacio sobre el altavoz para ellos dos, moviéndose uno contra el otro para provocar a la audiencia.
Genius echó un vistazo a Burt para ver cómo le estaba yendo en el medio de mayormente jóvenes gais y si estaba observando. Le requirió un momento reconocer al pequeño chico de cabello negro hablando con Burt y una sonrisa se extendió sobre el rostro de Genius. No señaló el hobbit a Kurt, pero decidió utilizar la situación para provocar a Blaine. Por lo que había aprendido hasta ahora sobre el ex de Kurt, no requeriría demasiado esfuerzo ponerlo celoso.
Sin advertencia, Genius cogió a Kurt de la muñeca, lo acercó y dejó a sus manos deambular al sur, acunándole las nalgas de Kurt. Kurt se movió contra él, al instante preparado para seguir la corriente lo que sorprendió a Genius por un segundo; había esperado un poco más de resistencia. Las miradas de cruzaron y con sólo un vistazo a la boca de Kurt, Genius pidió permiso. Hasta ahora Kurt había sido un buen compañero, pero sería vergonzoso si empujaba a Genius del altavoz cuando intentara besarlo.
El permiso estaba concedido. Parecía que Kurt disfrutaba la atención tanto como él y estaba dispuesto a darle un espectáculo al club.
El beso fue candente e hizo olvidar a Genius la perversa razón por la que estaba besando a Kurt en primer lugar.
La multitud del entorno vitoreó con fuerza; la pequeña acción de lengua parecía ser demasiado apreciada.
Genius estaba delirando con la química sexual entre ellos y podría haber besado a Kurt para siempre, pero Kurt rompió el beso en necesidad de aire. Kurt dejó escapar a chillido, lanzó los brazos al aire y moviendo vigorosamente las caderas. La multitud se acercó, todos los ojos en ellos y las manos agitándose sobre las cabezas.
Genius echó un vistazo a Blaine que había perdido la sonrisa, Dios. Él debería de ponderar si de verdad quería estar con Chandler o si valía la pena pelear por Kurt. Genius se volvió a girar para estudiar los rostros en la multitud, buscado la lujuria en los ojos de todo mundo y asimilándolo todo. Fue entonces que cruzó la mirada con un chico que no había esperado. La sangre en sus venas se heló y él se paralizó en el sitio, no podía apartar la mirada. Por supuesto, Andrew los había visto mucho antes que Genius viera a Andrew y estaba de camino hacia ellos, la mirada fija en Kurt y la expresión todo menos encantadora. Era un hombre como una misión y quería hablar con Kurt. Genius estaba bastante seguro de que Andrew no aprobaba que Kurt lo besara. O a cualquiera, en todo caso.
—Joder —Genius murmuró. No quería que Kurt notara a Andrew o sea molestado por él. ¿Cómo podía sacar a Kurt de aquí sin contarle lo que estaba pasando? Genius volvió a mirar a Kurt que había acabado de notar que algo ocurría. Kurt le dio una mirada inquisitiva y estaba por girar la cabeza a quienquiera que Genius había estado mirando. Genius actuó sin pensar. Empujó a Kurt con ambas manos. Hubo una fracción de segundo cuando Kurt osciló a media caída, la cabeza girándose hacia Genius, una mirada de completa incredulidad en los ojos, antes de que gritara en conmoción y cayó de espaldas del altavoz.
La multitud lo atrapó - no de la manera en que una estrella de rock se lanza a la multitud, porque Kurt debería haber mantenido el cuerpo recto para eso - y facilitó a Kurt llegar al piso donde rápidamente se puso de pie y estaba rodeado de gente bailando. Con una mirada Genius se aseguró de que Kurt estuviera bien antes de volver a atisbar a Andrew que todavía estaba a varios metros al otro lado, pero no obstante dirigiéndose hacia Kurt.
Genius saltó del altavoz, medio cayendo, medio siendo atrapado por la gente entusiasta bailando que querían bailar y charlar con él, pero se abrió paso entre la multitud en dirección a Andrew para interferirle el paso y se aseguró que no llegara a Kurt.
Moverse por la multitud era más difícil de lo que Genius había imaginado. Todo mundo quería detenerlo y tocarlo y bailar con él o tomarse una foto con el teléfono porque era una semi celebridad, pero Genius los miraba y gritaba—. ¡Largo! —y los apartó con los codos hasta que alcanzó a Andrew que también lo había atisbado.
Genius cogió el brazo de Andrew en el mismo momento que Andrew cogió el hombro de Genius.
—¿Qué le hiciste a Kurt? ¡Lo estás confundiendo! ¡Lo estás volviendo una puta como tú! —Andrew gritó a la oreja de Genius y le enterró las uñas dolorosamente en la carne de Genius.
Genius no creyó que eso mereciera una respuesta—. ¡Mantente alejado de él! —gritó en respuesta y lo miró, asegurándose que Andrew notara que lo decía en serio—. ¡Piérdete! ¡Él no quiere verte!
Fueron interrumpidos por gente junto a ellos pidiendo una foto con Genius, pero Andrew los alejó con un gesto grosero y se llevó a Genius, lejos de la pista de baile. A Genius no le importaba mientras fuera lejos de Kurt. No creía que Andrew lo lastimaría con cientos de testigos presentes. Mientras más se alejaban del centro, menos chicos reconocían a Genius hasta que ya nadie se molestó en pedirle una foto o abrazo.
En el lejano extremo del club, Andrew se detuvo y giró hacia Genius. Únicamente fue ahora cuando Genius tuvo una buena vista de la nariz magullada del hombre, todavía estaba inflamada y fuera de proporción por estar rota. Genius estaba impresionado de que Andrew dejara la casa así.
—Te dije que no fastidiaras mis oportunidades con Kurt —Andrew le escupió.
—Mira, él nunca va a volver contigo —Genius dijo, molesto con el comportamiento obsesivo de Andrew y todavía sintiendo un poco de pena por él—. ¿No puedes aceptarlo y avanzar?
—Si yo no puedo tenerlo, nadie lo tendrá —Andrew masculló.
—¿Qué se supone que significa eso? —Genius golpeó el hombro de Andrew—. ¿Estás loco? ¡No puedes simplemente decir eso! ¿Estás planeando matar a todos los que se acercan a Kurt? ¡Contrólate!
Andrew sólo se pasó una mano por el cabello y dejó la mirada divagar por la multitud, en busca de Kurt, parecía.
—¡Oye, mírame! —Genius le espetó y cogió el rostro de Andrew para hacerlo mirarlo—. Así es como quieres vivir tu vida, ¿eh? ¿Siendo el tétrico acosador que no puede superarlo?
—No es asunto tuyo.
—Lo es si vas a seguir importunando a Kurt. A veces la vida no es como queremos. A veces la persona que amas no te corresponde. Esa es la vida, Andrew. No seas tétrico. Simplemente déjalo en paz.
Por un segundo, el rostro de Andrew se desencajó y Genius pensó que el hombre estaba por llorar.
—No sabes nada del amor —Andrew dijo decisivamente—. Ni siquiera sabes amarte a ti mismo.
—Me amo lo suficiente como para tratarme bien y no aguantar las tonterías de nadie —Genius espetó.
—Pero no lo suficiente para mirar al espejo —Andrew replicó con una desagradable sonrisita. Fue un algo bajo y golpeó a Genius justo donde dolía.
—Al menos tengo un rostro que alguien como Kurt puede amar —Genius respondió—. Porque follamos.
No pudo frenarse, incluso si sentía algo de pena por Andrew, no podía evitar ofenderlo y provocarlo.
—Kurt nunca - —Andrew comenzó, de repente luciendo inseguro, pero Genius lo volvió a interrumpir.
—Mira, eso es que no sabes nada sobre Kurt. No puedes entender la razón por la que no se acostaría contigo, pero dormiría con alguien como yo. Eso es porque soy un amigo y confía en mí, pero contigo se estaba castigando y ahora todo lo que eres para él es una prueba viviente de que él estaba en lo peor de lo peor y ¿quién querría ser recordado de eso? Él era tu novio, porque se odiaba lo suficiente para pensar que merecía un remedo de novio como tú.
Durante toda la diatriba de Genius, Andrew estaba apretando y aflojando los puños y vislumbrando la dirección hacia donde Kurt había desaparecido de vista. Genius dijo todo esto, esperando ser golpeado o por lo menos, gritado. Lo que no esperaba era que Andrew difícilmente sería capaz de contener las lágrimas. Genius casi se disculpaba si no fuera por Burt que apareció en ese punto, luciendo muy alarmado por el hecho de que Andrew estuviera por ahí.
—¿Todo está bien, Emmett? —preguntó, parándose justo junto a Genius y protegerlo de Andrew, sin apartar los ojos del alto hombre.
Sin una palabra, Andrew se giró y abrió camino hacia la puerta. Genius lo observó marcharse y de repente se sintió mal.
—¿Qué ocurrió? —Burt puso una gran mano sobre el hombro de Genius y lo hizo mirarlo.
—Nada —Genius respondió y entonces - sabiendo que esto no bastaría – agregó—, lo vi en la multitud y lo alejé antes que fuera a por Kurt.
—¿De qué estás hablando? —Burt preguntó, volviendo la mirada a la salida, asegurándose de que Andrew se estaba yendo.
Genius tragó con dificultad—. Nada, de verdad. Sólo le dije que dejara en paz a Kurt.
—Eso está bien —Burt le apretó el hombro afectivamente—. Lo hiciste bien, chico.
Genius asintió, pero no estaba tan seguro.
—Chico, Kurt le hizo un buen trabajo en la nariz, ¿verdad? —Burt negó con la cabeza, y Genius no podía deducir si el padre estaba orgulloso y divertido o preocupado. Por lo que comprendía, Burt Hummel no era un admirador de la violencia. De hecho, tampoco Kurt.
—¿Dónde está Kurt? —Genius preguntó, de repente nervioso por dejar a Kurt en medio de gais locos.
—Blaine está de camino a sacarlo de aquí —Burt respondió, ahora también buscando en la multitud.
—En todo caso, ¿qué está haciendo el enano aquí? —Genius preguntó, sonando más molesto de lo que pretendía.
Burt le dio una mirada inquisitiva—. ¿No te agrada?
—No demasiado, no —Genius admitió—. Hace sentir mal a Kurt. Espera demasiado de él. —Se estaban moviendo por la pared hacia la salida, en busca de Kurt.
—Las relaciones nunca son fáciles —Burt señaló—. Ambas partes tienen que estar dispuestas a esforzarse.
—De verdad te gusta el enano, ¿verdad? —Genius dijo, casi acusadoramente, pero con una amplia sonrisa—. Estarías tan feliz si al final Kurt acabara con Blaine, ¿verdad?
—Bueno, no estaría infeliz —Burt respondió—. Pero no me corresponde decir con quién debería estar Kurt o quién pienso que sería mejor para él.
Genius cogió del brazo al hombre mayor mientras continuaban de camino por el lugar.
Punto de Vista de Blaine
Era casi imposible pasar por la multitud que se había reunido alrededor de Kurt en mitad de la pista de baile. Especialmente cuando uno es tan pequeño como Blaine, uno tenía que usar los codos y algunas palabras duras para hacer que las masas se hicieran a un lado.
Cuando finalmente consiguió llegar a Kurt, Blaine no podía decir dónde acabó Kurt y dónde alguien más estaba enganchado de él. Todos estaban intentando tocarlo, como si fuera una estatua de Buda y cualquiera tenía permitido frotarle la barriga para la suerte. Algún chico tenía la mejilla contra la de Kurt, diciéndole algo al oído mientras alguien estaba de pie justo atrás de Kurt, con las manos sobre la cintura de Kurt y la ingle en el trasero de Kurt mientras otros tres chicos estaban palmeándolo por todas partes, discutiendo lo candente que estaba. Acercándosele por atrás, Blaine no podía ver el rostro de Kurt, pero el cuerpo estaba rígido y las manos levantadas contra los pechos de los dos tipos frente a él en un intento por mantenerlos a raya.
Sin pensarlo, Blaine cogió la mano izquierda de Kurt, entrelazando los dedos y llevándoselo—. ¡Se acabó el espectáculo! —gritó a los hombres que protestaban—. ¡Él se va! ¡Dennos paso o llamaré a seguridad! —Mencionar a la seguridad ayudó. Los hombres les permitieron pasar, refunfuñando y todo mundo todavía extendiendo el brazo para obtener agarre sobre Kurt por al menos un segundo, todo el rato Blaine nunca soltó la mano de Kurt y lo llevó por la multitud hacia el bar. No vio los ojos de Kurt ya que Kurt tenía el brazo libre sobre el rostro como un escudo de protección, incapaz de hacer algo excepto seguir y dando traspiés.
Al segundo que pasaron por la última pared de hombres y salieron de la pista de baile, Blaine consideró seguro detenerse. Nadie los estaba siguiendo, todos continuaban bailando como si nada hubiera ocurrido y nadie acababa de manosear a una semi-celebridad que cayó en la multitud.
—¿Estás bien? —Blaine se volvió para ver a Kurt.
Kurt le dio la expresión más maravillado e incrédula—. ¿Blaine? ¿Tú -?
—Sí, yo —Blaine respondió, un poco excusándose. Aparentemente Kurt no había notado la mano de quién había cogido.
Lo siguiente que supo, Kurt lo estaba besando y presionándolo con todo el cuerpo fuertemente y las manos en el cabello de Blaine y los labios tan perfectamente sobre los suyos. Los cuerpos estaban fundiendo – tan acostumbrados a este baile – sin rechistar al beso como si fuera una segunda naturaleza, sin duda de que el lugar de los labios era unos sobre otros. Con sus manos sobre las caderas de Kurt, Blaine lo acercó más y se percató con emoción que Kurt estaba erecto – sólo para darse cuenta un segundo más tarde de que Kurt probablemente se había excitado por las caricias de tantos hombres sobre la pista de baile y no por la mera imagen de él. Sin embargo, era candente sentir la erección de Kurt contra su propia entrepierna. Por un momento simplemente se besaron, un ganoso y apasionado beso hasta que se separaron, gimiendo y jadeando en busca de aire y las mistadas se volvieron a encontrar – y la realidad los sacudió. Impactado, Kurt retrocedió y empujó a Blaine al mismo tiempo.
—¡Oh Dios, lo lamento! —Kurt tartamudeó—. ¡Lo lamento tanto! —Extendió el brazo y limpió los labios de Blaine con el pulgar como para borrar el beso.
—Blaine, ¿qué estás haciendo tú aquí? Me pones en una disyuntiva, totalmente, de repente apareces así. No era mi intención - ¡Estás con Chandler y respeto eso! Simplemente estaba tan emocionado por la multitud y - ¡de repente tú estás aquí! Justo estaba pensando en ti y ahí estabas y - ¿No dijiste que volverías el domingo?
Blaine estaba hipnotizado tanto por el beso de Kurt como por el discurso arrepentido—. ¿Qué quieres decir con que estabas pensando en mí?
—Sabes a lo que me refiero —Kurt dijo a la ligera—. Hay ciertas situaciones en las que siempre tengo que pensar en ti.
—¿Te refieres a estar atrapado en una multitud de chicos atractivos que tocan? —Blaine preguntó escépticamente y con una sonrisa bonachona—. ¿Por qué pensarías en mí?
—Supongo que es el encanto del primer novio —Kurt se encogió de hombros con una expresión tan inocente como coqueta que Blaine se desmayaba. Estaba altamente tentado a repetir ese beso.
—Fuiste mi primero —Kurt continuó—. Siempre estarás conmigo sin importar lo que haga o con quién esté.
—Tú también —Blaine dijo, ruborizándose y desmayándose un poco más.
—Simplemente no le cuentes a Chandler que te besé, ¿de acuerdo? —Kurt suplicó—. No era mi intención arrogarme a ti. Tan sólo pensé que estaba soñando.
Blaine no sabía lo que decir. En parte, también se sentía culpable, por otro lado, estaba ilusionado de que Kurt lo besaría así.
De repente la música cambió y una chispa encendió los ojos de Kurt. En sincronía con la cantante dijo—. Bailemos —y cogió el brazo de Blaine para guiarlo de regreso a la pista.
Igual que Kurt, Blaine reconoció inmediatamente la canción. Era una rítmica canción de Moulin Rouge, una película que habían visto cientos de veces juntos. Los repentinos recuerdos pusieron nostálgico y pensativo a Blaine, pero También más feliz y emocionado de que Kurt lo recordara.
No quería volver a la multitud en la pista de baile, y detuvo a Kurt de tomar esa dirección. Así que Kurt mejor fue al bar y con grácil movimiento se subió encima.
Feel the beat of the rhythm of the night (dance until the morning light)
Forget about the worries on your mind (we can leave them all behind)
Feel the beat of the rhythm of the night (oh the rhythm of the night)
Forget about the worries on your mind (we can leave them all behind)
Blaine también sonrió como un idiota. Siguió a Kurt y se subió encima de la barra. Los otros asistentes fueron buenos y los animaron y cogieron las bebidas para darles espacio para bailar - y bailaron.
Kurt movía las caderas, yendo hacia atrás mientras encaraba a Blaine que lo estaba siguiendo. Blaine sujetó la mascada alrededor de la cintura de Kurt y la jaló ligeramente, juguetonamente manteniendo a Kurt cerca. Kurt le guiñó un ojo y articulaba la letra de la canción.
When it feels like the world is on your shoulders
And all of the madness has got you going crazy!
It's time to get out, step out into the street
Where all of the action is right there at your feet!
Blaine pensó que era extremadamente linda la manera en que Kurt se balanceaba y pavoneaba cuando estaba perdido en la música y en un humor coqueto, igual que en los viejos tiempos. Moviendo los hombros y moviendo las caderas y mordiéndose el labio inferior.
Well, I know a place where we can dance the whole night away
And it's called the Moulin Rouge!
Just come with me and we can shake your blues right away!
You'll be doin' fine once the music starts, ooooooh yeah!
Blaine cogió la cintura de Kurt y lo acercó para dirigir un tango y Kurt dejó escapar un atrevido "Uhh" y le permitió darle vueltas. Era asombrosa la manera en que ambos todavía eran capaces de recordar la pequeña coreografía que habían inventado cuando estaban obsesionados con Moulin Rouge y escuchaban la banda sonora en bucle.
Algunas cosas nunca las olvidas.
We're out in the street now,
The party's just beginning.
A night for romance!
A night you won't forget!
Tonight is gonna be a night like you've never known,
We're gonna have a good time the whole night long
Ohhhhhhhhhh, yeah!
And it's called the Moulin Rouge!
Cuando la canción terminó, Kurt y Blaine se abrazaron y rieron.
—Olvidé lo divertido que es bailar contigo —Kurt dijo, jadeando.
—Bajemos —Blaine dijo. Sólo ahora se percataron de que eran el centro de atención. Habían atraído a una considerable multitud en el bar. El divertido baile sólo había sido para ellos mismos, pero hacerlo sobre el bar de una discoteca no era lo más privado. Docenas de admiradores los estaban animando y aplaudiendo, todos ansiosos de ofrecer a Kurt y Blaine una mano mientras buscaban la mejor manera de bajar. Afortunadamente, descubrieron a Burt y Genius entre los hombres.
Nuevamente al nivel del piso, estuvieron al instante rodeados de admiradores. Aparentemente el tema de había esparcido e incluso aquellos que no veían Fashion Hero sabían que eran algún tipo de estrellas de televisión. Difícilmente fueron capaces de volver a hacerse camino fuera de la multitud.
—¡Ya no podemos venir a aquí! —Genius se quejó—. Es como estar en alguna clase de estrambótico sueño sexual: todos quieren follarnos. Temería que acabara en un acto de gang bang*.
Eventualmente lograron salir, mayormente gracias a la ayuda de Burt. A veces simplemente era una ventaja estar en compañía de un calvo hombre mayor con una fiera mirada protectora.
—Todavía no puedo decidir si debería estar excitado o asustado por lo que acaba de suceder ahí —Kurt dijo con una risa cuando todos finalmente se sentaron en la parte trasera del taxi—. Nunca me han pellizcado el culo tantas veces como esta noche. —Se rio y posó la frente contra la fría ventana. Era bastante obvio que estaba más excitado por los eventos recientes que asustado.
—Creo que Genius tiene razón y no deberíamos venir a aquí por un tiempo —Blaine dijo desde su asiento en la ventana del otro lado, todo serio y sufrido, claramente disgustándole la idea de alguien pellizcando la parte trasera de Kurt—. Al menos hasta que el bombo acabe.
—Monada, esto es sólo el comienzo —Genius profetizó, con una mano aferrándose a la pierna de Kurt y la otra aferrándose a la cartera.
—Igual, Blaine tiene razón —Burt gruñó—. Esto fue demasiada atención para mi gusto. La próxima vez deberían pensar en contratar guardaespaldas. Pregunten a la agencia por ello. Puede no ser muy inteligente salir en público sin protección.
—Escuchen al hombre —Blaine coincidió, asintiendo seriamente.
—Esto también te incluye, Blaine. —Burt dio a Blaine un pequeño empujón con el codo—. También vas a ser popular a causa del programa.
Blaine no sabía qué decir a eso. Burt Probablemente tenía razón, así que no podía negarlo. Simplemente era tan extraño pensarlo.
—Espera un segundo, ¿a dónde nos dirigimos? —Blaine de repente preguntó, sentándose—. Mi dormitorio está en la dirección opuesta. Quizás debería bajarme y conseguirme un taxi.
—No seas tonto, puedes quedarte con nosotros —Kurt dijo al instante—. No quieres estar solo en los dormitorios. Hay suficiente espacio en la habitación de Rachel y mi apartamento. Ella no volverá antes del domingo y todavía está tu propia cama y la mitad de tu guardarropa sigue en el vestidor e incluso dejaste un par de yogures en el frigorífico, pero estoy seguro, podrían ser de Rachel.
—No quiero imponerme —Blaine dijo, negando con la cabeza.
—No lo serás —Kurt motivó—. Te estoy invitando.
—Hay lugar para uno más —Burt motivó, obviamente agradándole la idea de tener cerca a Blaine por un poco más, lo que hizo sentir a Blaine seguro.
—Deberías aceptarles la oferta —Genius dijo—. Burt prepara un fabuloso desayuno, no querrías perdértelo.
La desconcertada mirada que Blaine dio a Genius debió haber tenido un notable parecido con un pez sobre la tierra. ¿Genius estaba implicando que ya pasó la noche en el apartamento de Kurt? Blaine dio una respiración profunda e intentó no pensar demás al respecto.
—Me bajaré en mi humilde residencia de camino —Genius continuó—. De verdad necesito una buena noche de sueño en mi propia cama. Volveré mañana para trabajar en los atuendos para Burt, ¿si están de acuerdo?
—Sí, por supuesto —Kurt dijo, viéndose un poco confundido—. Si eso es lo que quieres hacer, cuenta conmigo.
Blaine no estaba seguro de sí era una buena idea seguir la invitación de Kurt, pero sí era solitario en los dormitorios y Blaine todavía no estaba preparado para decir buenas noches. Sabía que debía seguir el consejo de Elliott y escasear y hacerse menos disponible, pero ¿cómo podía resistirse cuando Kurt le pidió quedarse? Además, Burt estaría ahí, así que de todas maneras nada iba a suceder. No iba a serle infiel a Chandler.
Punto de Vista de Genius
Cuando el taxi se detuvo en frente del edificio de Genius, Kurt se bajó para permitirle el paso a Genius—. Espera, también voy —Burt gritó y siguió a Genius.
—¿Qué estás haciendo, papá? —Kurt preguntó, deteniéndose en la acera y mirando curiosamente al padre.
—Voy a subir con Emmett, sólo para asegurarme que llegará bien —Burt explicó—. Los dos espérenme. —Instó a Kurt a subirse al taxi con Blaine y dijo al conductor que esperara antes de cerrar la puerta.
Genius le dio a Burt una mirada incrédula—. No tienes que seguirme a arriba —dijo—. Nadie va a asaltarme en los últimos pasos a mi apartamento.
—Simplemente quiero hablarte por un segundo a solas —Burt dijo mientras ambos entraban al edificio y se dirigían al elevador—. Para asegurarme de que estás bien tras el encuentro con Andrew.
—Estoy de acuerdo —Genius le aseguró—. Y como puedes imaginar no le he contado a Kurt que vi a Andrew en el club. Pensé que podría ser mejor que no lo supiera.
—De acuerdo.
Genius estaba un poco nervioso cuando Burt insistió en acompañarlo para asegurarse de que estaba bien antes de dejarlo esa noche. Era la segunda vez que el hombre estaba en su apartamento y esta vez Genius sintió que Burt inspeccionó el lugar con vista escrutiñadora, como intentando decidir si era un asentamiento propicio para que viviera un joven - o como si buscara algo inapropiado, como afiches de hombres desnudos o un pequeño santuario hortera a Elton John. Hizo pensar a Genius en la estatua fálica en el apartamento de Andrew - la única pieza de decoración que le habría gustado llevarse y ponerla en su mesa de centro, sólo para ver el gesto de desagrado en los rostros de posibles visitantes. Sin embargo, supuso que se requeriría mucho más para tenderle una trampa a Burt Hummel.
—Sabes que te puedes volver a quedarte a dormir, ¿verdad? —Burt dijo—. Sólo porque Kurt ofreció a Blaine pasar la noche -
—Está bien —Genius dijo desdeñosamente—. Es divertido salir con ustedes, pero también es extenuante. No soy un animador a tiempo completo, ¿sabed? Kurt y tú tienen que aprender a entretenerse. Además, extraño mi colección de consoladores.
Genius sabía que Kurt se había olvidado de que Genius se quedaba con ellos al momento en que Blaine había entrado en la escena. Estaba seguro de que no había sido intención de Kurt el hacerlo sentir que tenía que irse. Por otro lado, habría sido bastante incómodo compartir una cama con Kurt mientras Blaine estaba durmiendo a una cortina de distancia. O ser el que estaba dormido en la cama que sobra y escuchando a Kurt y Blaine intentando mantener el volumen bajo durante toda la noche. Las cosas eran confusas.
—Entonces, ¿estás bien? —Burt preguntó, y parecía estar realmente preocupado por el bienestar de Genius—. ¿Hay algo de lo que quieras hablar? Por ejemplo, ¿el encuentro con Andrew?
—No me lo encontré —Genius explicó—. Sólo lo vi sobre la pista de baile y quería asegurarme de que no molestara a Kurt.
—Entonces ¿no te atacó ni nada? —Burt preguntó—. ¿Verbal o físicamente? No quiero que se saliera con la suya tan fácilmente.
—No me atacó —Genius lo aseguró, retorciéndose un poco. Todavía se sentía un poco mal por lo que le había dicho a Andrew. Además, estaba sobrecogido por la preocupación de Burt—. En realidad, fui yo el que te atacó.
—Bueno, no deberías hablar con él para nada —Burt dijo agitadamente—. Ese hombre tiene serios problemas de control de impulsos e intentó ahorcarte. No quiero que te vuelva a lastimar.
—No tienes que preocuparte por mí —Genius dijo con una curiosa sonrisa. El concepto de alguien preocupándose por él era algo lindo.
—Sólo quiero asegurarme de que él no vaya a acosarte o algo. ¿Sabe que vives aquí? —Burt preguntó, y estaba completamente serio.
—No, no lo sabe —Genius negó con la cabeza.
—Bueno. Como sea, no abras la puerta, sólo en caso de que te siguiera. Sí algo ocurre, llámame, ¿muy bien? No tienes que lidiar con este chico por tu cuenta. ¿Entiendes?
En lugar de una respuesta, el joven cogió el rostro de Burt en ambas manos por un beso frontal y presionó su cuerpo contra el otro. No sabía lo que estaba haciendo, pero el hombre lo hizo sentir tan valorado y especial y en este momento no podía no besarlo. No era muy frecuente que un hombre mostrara preocupación genuina por su bienestar y Genius no conocía otra manera de mostrar su aprecio.
Genius sintió la manera en que Burt le puso las manos firmemente sobre sus brazos, pero no apartó a Genius. Estaba ya sea paralizado en conmoción o demasiado temeroso de hacer el movimiento equivocado. Como sea, Genius supo en el instante que las bocas se encontraron que era una mala idea.
—Sí, lo siento —Genius dijo y se apartó rápidamente, dando espacio entre ellos—. Lo siento —repitió, con las mejillas ardiéndole y sin mirar a Burt—. Sólo para que lo sepas, es culpa tuya. Me confundes al ser tan amable conmigo todo el tiempo, eso de verdad no es justo. Mira, soy un chico que necesita límites. No puedes simplemente dejarme andar por ahí y engañar a todos como si eso fuera algo bueno que hacer -
—Escucha, Emmett - —Burt comenzó, pero fue interrumpido.
—¿Ves? ¡Ni siquiera me importa que me llames así! —Genius gritó—. Sólo - ni siquiera sé la razón por la que te besé. Tal vez lo hice para poner a prueba tus límites, ¿qué tal eso? Algo tiene que hacerte reaccionar. Está bien, no tienes que ser amable al respecto, ahora puedes oficialmente odiarme.
Burt se enderezó con las manos en las caderas y la mirada sobre el piso, inseguro de lo que hacer al respecto.
—Mira, no te odio, chico —Burt se pasó una mano sobre la cabeza—. Pero parece que también tienes ciertos problemas de control de impulsos. —Se rio.
—¿No estás alucinado? —Genius volvió a dar un tentativo pasó hacia adelante, sobresaliendo su cadera y poniendo un tono coqueto—. Porque si pasar todo este tiempo rodeado de candentes gais te hace bi-curioso, yo estaría disponible para algo. —Estaba sonriendo, medio bromeando, medio en serio.
Burt volvió a reírse—. Chico, estoy casado, ¿recuerdas? —Burt alzó la mano para mostrar el anillo de bodas—. Y, no, no soy bi-curioso. Sólo porque no me molesten las relaciones del mismo sexo, no significa que me gustaría participar.
—Sí, bueno, si alguna vez cambias de idea - —Genius se encogió de un hombro con un gesto invitando a su cuerpo.
—Emmett, escucha - —Burt avanzó y posó una mano firme sobre el hombro de Genius—. No te arrojes a la primera persona que te muestra respeto y amabilidad. Sexo no es lo mismo que amor. Sé que es más fácil ir y buscar a alguien especial parece algo tan difícil de hacer. Pero te lo digo, una vez que estás con la persona correcta el sexo va a ser mucho más satisfactorio, porque descubres que es una maravillosa manera de conectar con otra persona. —Burt lo miró directo a los ojos y ladeó la cabeza, asegurándose que sus palabras eran escuchadas.
Genius tomó unos tragos de aire, su manzana de Adán visible en la garganta. Esta conversa se había vuelto algo incomoda—. Guau, no necesitas darme la charla de sexo. Simplemente soy el fenómeno gay que intenta atraerte al lado oscuro —Genius intentó tomárselo a risa.
Burt sonrió y dejó caer la cabeza—. Te veré mañana, chico. —Le dio una última palmada sobre el hombro antes de dirigirse a la puerta.
—Buenas noches —Genius dijo y observó hasta que Burt entró al elevador. Entonces cerró la puerta y golpeó su frente contra ella, mascullándose—. ¡Lo besé! ¡Estúpido, estúpido, estúpido! Vaya manera de hacer amigos, Genius. ¡Ahora definitivamente te odia!
Genius volvió a la sala de estar con un suspiro y sacó su teléfono del bolsillo. Quería escribir los extraños acontecimientos de esta noche a su amigo virtual, pero entonces recordó que no había respondido a los mensajes de Special K intencionalmente en la última semana. Extrañaba escribirle, pero desde que descubrió que Chandler y Special K eran la misma persona, quería que Chandler se olvidara de su alter ego Cookie de París. Quería que Chandler llegara a conocer a Genius - o quizás, incluso a Emmett - sin jamás darse cuenta de que él era su online pal. Pensando en este dilema, Genius arrojó su teléfono al sofá, gritando—. ¡Estoy tan jodido!
Canciones en este capítulo:
The Rhythm of the Night - Moulin Rouge
21. Mai 2016
* del inglés. Hace referencia a un tipo particular de orgía en la que una mujer o un hombre mantiene relaciones sexuales con tres o más hombres por turnos o al mismo tiempo; esto puede llegar a incluir un número indefinido de participantes.
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