Traducción autorizada por DiDiGlee


¡Lamento demasiado el retraso! ¡Aquí está un extenso capítulo Klaine para compensar!


Capítulo 44 – Nada Más Que La Verdad


Punto de Vista de Kurt

De todos los posibles escenarios de cómo la noche podría estar terminando, Kurt no se había visto yendo de regreso a casa con Blaine.

Con Genius y Burt fuera, el taxi estaba bastante callado. Simplemente estar sentado y esperando a que Burt regresara ponía a Kurt incómodamente consciente de la presencia de Blaine. Sobre todo, que repentinamente estuvo consciente de lo íntimo que habían bailado juntos hace unos momentos como si el año pasado no hubiese ocurrido.

De cierta manera se alegraba de que Burt estaría cerca como alguna clase de barrera, porque estaba tentado a abrir su corazón a Blaine. Hizo una nota mental de llamar a Chandler a primera hora de la mañana y contarle lo del baile con Blaine. No quería que arruinara la amistad. En cualquier caso, sólo había sido un inocente baile. Dos amigos bailando juntos. Pero eso no era verdad. Había sido más que eso - al menos para Kurt. Para bien o para mal, estaba dolorosamente consciente de sus sentimientos por Blaine. Terriblemente inoportuno. Sabía que había tenido suficientes oportunidades para reconciliarse con Blaine y volver a estar juntos y había echado a perder cada una de ellas porque se había sentido demasiado inseguro. Ahora no podía pensar en otra cosa.

Kurt podía ver a Blaine jugueteando con los pulgares, también parecía estar nervioso. Así que Kurt comenzó la plática para llenar el incómodo silencio.

—Sabor arándanos—dijo en el silencio, sólo con la radio sonando y el conductor del taxi tamborileando el volante.

—¿Perdón? —Blaine dijo, los ojos buscando los de Kurt y sosteniendo la mirada.

—Los yogures son de sabor arándanos —Kurt dijo y se ruborizó—. Esos son tus favoritos, ¿verdad? Puede que todavía sirvan. No hace mucho que te fuiste. —Kurt sabía que estaba diciendo tonterías. El contenido del frigorífico no era importante, pero se sentía nervioso cerca de Blaine.

—¿De verdad no te importa que pase la noche? —Blaine volvió a preguntar.

—No, por supuesto que no. No quiero que estés solo en los dormitorios. Sé lo que es sentirse solo. Además, me siento culpable por hacerte marchar del apartamento.

—No me hiciste marchar —Blaine dijo con generosidad.

—Bueno, he estado siendo un imbécil contigo —Kurt dijo y quitando el fleco del rostro.

—No, no lo has sido —Blaine dijo. Kurt lo miró y ladeó la cabeza—. De hecho, has sido genial. Con pedirme modelar para ti y creando todos esos asombrosos atuendos para mí y volviendo a ser mi amigo luego de lo que te hice y -

—Sabía que eras tú cogiendo mi mano en la multitud —Kurt interrumpió. No podía soportar a Blaine siendo tan amable con él y halagándolo.

Blaine entrecerró los ojos cuestionándolo.

—No te vi —Kurt explicó—. Simplemente fue la familiar manera en que cogiste mi mano lo que me recordó a ti, pero sabía que no podía ser verdad porque tú estabas en Ohio y sólo era una coincidencia que la mano de alguien se sintiera como la tuya contra la mía - pero en mi cabeza imaginaba que de verdad eras tú sacándome de ahí. Deseaba tanto que fueras tú.

—¿Por qué? —Blaine se acercó, la mirada buscando lo que fuera que Kurt quería decir. Había tantísimo que Kurt quería decir, pero no sabía lo que debería o no debería decir.

—Porque soy un imbécil, Blaine.

—¿Qué quieres decir? —Blaine se acercó todavía más.

Kurt se relamió sus labios, estaba demasiado temeroso de hablar de más. Aparte, todavía estaba presente el conductor. Kurt bajó la voz—. Sólo quería que supieras que lo lamento por la manera en que te traté —fijó sus ojos con Blaine—. No lo merecías.

Blaine lo miró, claramente desconcertado por la disculpa e inseguro de cómo responder. Kurt no estaba seguro de que quisiera escuchar lo que Blaine diría - probablemente restando importancia al comportamiento de Kurt como no tan malo - pero no tuvo que hacerlo, porque en ese momento Burt regresó.

Cuando Burt entró al taxi, entró al taxi, hizo a Kurt arrimarse de manera que pudiera sentarse en el medio y hablar con el conductor. Burt no parecía notar que prácticamente estaba presionando a Kurt sobre Blaine o quizás lo hacía a propósito. Kurt podía jurar que su padre intencionalmente ocupó más espacio del que necesitaba de manera que Kurt se sentaría más cerca de Blaine. Pero no protestó.

Los brazos y manos se rozaron y el contacto envió escalofríos por la columna de Kurt.

Cuando Blaine tentativamente cerró la mano sobre la de Kurt, Kurt giró su mano de manera que estuvieran palma sobre palma y los dedos entrelazados. No se miraban y ocultaron las manos unidas entre ellos, pero la mera sensación de la mano de Blaine en la suya lo calmaba y lo serenaba y hacía sentir en el lugar correcto.

—¿Emmett está bien? —Kurt preguntó y se aclaró la garganta.

—Sip —Burt dijo y la voz sonó extraña—. Él está bien. De hecho, un tanto entusiasta. Recibí un poco más de lo que esperaba.

—¿Qué quieres decir? —Kurt preguntó, pero Burt lo desestimó con la mano, con una expresión ligeramente avergonzada en el rostro, así que Kurt no preguntó más.


Cuando llegaron al apartamento, Kurt abrió la puerta y los tres se precipitaron al interior. Fueron recibidos por un estrepitoso siseo producido por una cosa peluda blanca y negra descansando sobre el respaldo del sofá.

—¿Te conseguiste un gato? —Blaine preguntó con afectuosa sorpresa y levantó al gato sin vacilación o alguna señal de miedo de ser arañado. Kurt se preguntó si a todo mundo le gustaban los gatos menos a él. El gato también pareció inmediatamente encariñado con Blaine, que se lo llevó al pecho sin perturbarse por la para faltante.

—¡Hola pequeño! ¿Quién es este pequeño pirata de tres patas?

—Ese es sr. Oreo —Burt presentó al gato—. Lo traje para Kurt.

—Todavía pienso que Sr. Oreo es un nombre estúpido para un gato —Kurt se quejó—. Si va a vivir conmigo, necesita un nombre con un poco más de estilo.

—¿Qué tal Oscar? —Blaine sugirió con una risita, acariciando la espalda del gato afectuosamente—. Podría ser llamado Oscar Oreo.

Kurt dio un divertido suspiro—. Oscar suena muy bien.

—Oscar también está bien para mí —Burt dijo, frotando la cabeza del gato mientras pasaba hacia la cocina—. Chocolate caliente ¿alguien?

—No, gracias, pero puedes poner agua a calentar para té, por favor —Kurt dijo, quitándose el abrigo y colgándolo en el perchero junto a la puerta.

—Me encantaría algo de chocolate caliente, pero sólo si también preparas uno para ti también —Blaine dijo. Dio al gato un último apretón y lo volvió a dejar en el piso. Al instante Oscar frotó el lomo contra las piernas de Blaine.

—Ya viene —Burt dijo animosamente. Hizo sonreír a Kurt. Sospechaba que el humor de su padre tenía algo que ver con la presencia de Blaine.

—A mi papá le agradas —susurró a Blaine, inclinándose más cerca—. Y aparentemente, también le gustas al gato.

—Sí, tengo ese efecto en los padres —Blaine dijo con un encogimiento de hombros—. Mi mamá dice que es porque soy obsesivamente educado. Aunque, no puedo decir la razón para gustarle a tu gato.

—Debe gustarle tu aroma —Kurt dijo con una provocativa sonrisa y juguetonamente aspiró el cuello de Blaine—. ¡Miauu!

Blaine rio y negó con la cabeza, alejándose de Kurt.

Con una sonrisa Kurt fue a la sala de estar y cayó sobre el sofá con un fuerte suspiro—. ¡Cielos, mis pies me están matando con estas botas!

Comenzó a desatarse sus botas altas, pero Blaine se arrodilló frente a él y gentilmente le alejó las manos—. Permíteme hacerlo por ti.

Blaine gentilmente desató los cordones por los incontables gachos. Le hizo pensar en la descripción de Genius sobre lo íntimo que era el acto de desatar las botas de alguien. Kurt únicamente había coincidido al grado de que desvestir a otra persona era un acto de intimidad, pero no siempre se trataba del sexo. Sino de la familiaridad, confianza y devoción. Permitiendo a otra persona quitarte la armadura y fachada.

Había habido una época en la que Kurt hubo estado bastante contento con las capas. Incluso si tenía que rasgarse una capa todavía había más debajo. Desvestirse frente a Blaine había sido algo muy grande para él en los primeros meses de la relación. Todavía creía que esa la clase de intimidad y confianza que se había formado entre ellos al esperar por la primera vez había valido la espera. Una ola de desdicha se apoderó de Kurt mientras se daba cuenta de lo mucho que extrañaba esa clase de intimidad entre ellos.

—De verdad no tienes que hacer esto —Kurt protestó con poco entusiasmo.

—Sólo déjame hacerlo, ¿me dejarás? —Blaine dijo con una divertida risa—. Me gusta hacer cosas por ti. Además, estas botas son bastante chico malo.

—¿No crees que son vulgares? —Kurt preguntó.

—En absoluto. Con tus increíblemente largas piernas sería un pecado no ponerte botas altas.

Mientras observaba a Blaine soltar los cordones, Kurt tuvo que admitir que había algo muy sensual al respecto. Sin embargo, sabía que Blaine sólo estaba siendo amable y éste era un acto de amistad y nada más. Viendo a Blaine arrodillado frente a él, Kurt recordó a Genius diciendo que, si un chico estaba tus pies, tendrías poder sobre él y estaba a tu disposición. Así no era como Kurt quería tratar a Blaine y no quería que Blaine se sintiera que tenía que complacerlo.

—¡Espera! —Kurt se levantó del sofá y unió a Blaine sobre el piso, sentándose sobre la delgada alfombra con las piernas medio llevadas a su pecho.

Blaine entrecerró los ojos—. ¿Qué estás haciendo? No tienes que sentarte en el piso.

—No quiero que estés a mis pies —Kurt explicó—. Quiero estar en igualdad de terreno.

Blaine devolvió la mirada con la sonrisa más dulce—. Ah, no seas tonto, Kurt. —Volvió a las botas de Kurt y amablemente se las quitó.

—¿Quieres que te frote los pies? —Blaine preguntó y quitó los calcetines de Kurt. Levantó una de las piernas de Kurt sobre el regazo y comenzó a frotar el pie de Kurt.

—No tienes que hacerlo —Kurt protestó débilmente, casi un susurro—. Al menos, permíteme lavarlos primero -

—No te preocupes, huelen a botas de cuero —Blaine dijo, sin detenerse, sino intensificando la presión sobre la planta del pie de Kurt.

Normalmente Kurt habría dicho que no. No debería querer que Blaine lo tocara, lo calmara, estuviera ahí para él - y tocara sus olores pies. Blaine ya no era su novio. Pero Kurt se sentía débil y necesitado y las manos de Blaine se sentían increíblemente bien. Esto no era ser infiel a Chandler. Sólo era un masaje de pies. Y uno muy bueno.

Kurt cerró sus ojos—. Extrañaba tus manos mágicas.

Blaine no respondió, siguió trabajándole sus pies.

De repente Burt estaba de pie detrás de ellos—. ¿Qué están haciendo sentados sobre el piso? ¿Quieren resfriarse?

—Sólo - —Kurt comenzó a decir, pero ¿qué estaban haciendo exactamente?

—Levántense y sobre el sofá —Burt les ordenó y les extendió dos humeantes tazas.

—Yo - uhm - me voy a lavar mis manos —Blaine murmuró y se puso de pie.

Kurt también se puso de pie rápidamente—. Y me voy a cambiar a algo más cómodo.

—Como quieras —Burt dijo.

Kurt fue tras la cortina de su habitación y se quitó los entallados pantalones y el traslucido top y se puso un conjunto fresco de pijama y calcetines.

—Blaine, si necesitas cualquier cosa - —gritó mientras emergía de su habitación y casi chocó con Blaine.

—También me gustaría ponerme un pijama —Blaine dijo, señalando hacia la cuadriculada cortina oliva-beige que dividía el antiguo lado de la cama del resto del apartamento.

Kurt volvió con su padre que había encendido el televisor, dos tazas de chocolate caliente y una con té sobre la mesa de centro.

—Kurt, necesito tu ayuda —Burt dijo, tirando del pañuelo en el cuello—. No pueda quitarme el maldito pañuelo. Hiciste un condenado nudo.

—Es una pañoleta —Kurt dijo, sentándose junto a su padre—. Y probablemente tiraste del extremo equivocado y lo apretaste.

—Podrías volverte un marinero con la clase de nudos que puedes atar —Burt se rio. Pero luego le dio a Kurt una seria mirada mientras trabajaba en liberar a su padre del accesorio—. ¿Está todo bien, chico?

—Sí —Kurt dijo, sorprendido por la pregunta. Pero entonces recordó el día en que Burt había llegado y la manera en que Kurt había llorado en los brazos de su padre. Entonces no había estado nada bien.

—Lamento que no tengamos mucho tiempo de dos —Kurt se disculpó—. Sé que es estúpido, pero, al principio estaba temeroso de estar a solas contigo, así que estaba alegre de que Genius estuviera cerca. Pero ahora pienso que habríamos estado bien, sólo nosotros dos.

—Por supuesto que lo habríamos estado —Burt coincidió un poco áspero—. Ya hemos estado haciendo esto desde hace tiempo, Kurt. Y sí, hemos tenido nuestros desacuerdos, pero al final siempre nos hemos cuidado las espaldas, ¿no?

—Sí, claro —Kurt dijo con una cálida sonrisa.

—Kurt —su padre puso una mano sobre el hombro de Kurt y le cruzó la mirada—. No quiero que temas mi compañía, jamás, o te sientas incómodo cerca de mí. Estoy de tu lado, ¿recuerdas?

—Lo sé —Kurt cogió la pañoleta y la retorció en su mano—. Lo siento.

—No hay necesidad de disculparse —Burt dijo y despeinó a Kurt con una sonrisa.

—¡PAPÁ! —Kurt gritó indignantemente y se alejó del alcance.

—Entonces —Burt se sentó con amos brazos sobre el respaldo del sofá—. ¿Estás bien con que Blaine pase la noche? —Burt preguntó, siendo un fisgón.

—Por supuesto. Yo lo invité, ¿recuerdas? —Kurt espetó, un poco molesto.

—Sólo pregunto —Burt dijo—. A veces uno se arrepiente de las decisiones apresuradas.

—Sí me arrepiento de algunas decisiones que hice con respecto a Blaine —Kurt admitió y se pasó una mano sobre sus flequillos—. Pero no el invitarlo a dormir. Sé lo mucho que odia estar solo y - no lo sé. Nos la pasamos tan bien en Babylon, todavía no quería que se fuera. Vuelvo a ser completamente egoísta.

—No creo que lo seas —Burt discrepó—. Y si lo eres, no es necesariamente algo malo. Deberías confiar en tus instintos.

—Sé que te agrada demasiado —Kurt dijo y bajó la voz—. Pero Blaine y yo no vamos a volver. Chandler es bueno para él. He rechazado a Blaine demasiadas veces en estos meses pasados. Que todavía me aguante dice lo mucho que valora nuestra amistad.

—Cualesquiera que sean las intenciones de Blaine, está haciendo algo importante bien —Burt dijo, pasando un brazo alrededor de los hombros de Kurt—, manteniendo a las personas que ama cerca.

Kurt le dio una sonrisa y se inclinó al lado de su padre, descansándole la cabeza en el hombro—. Es tan Bueno verte, papá.

—Igualmente, chico —Burt dijo cariñosamente. Levantó la vista y notó a Blaine merodeando—. Anderson, toma asiento —ordenó amigablemente e hizo un gesto hacia el sillón.

—Gracias —Blaine dijo. Cogió la raza de chocolate caliente de la mesa y se sentó, sobre una pierna. Kurt había apartado la vista, porque Blaine lucía demasiado lindo en pijama.

Bebieron las bebidas calientes y se concentraron en un programa de comedia nocturno que ayudó a aliviar el ánimo y los puso cómodos. Kurt pensó que estaría nervioso de tener a Blaine ahí, pero en cambio, se sentía de lo más natural, como si fuera absolutamente correcto que Blaine estuviera con ellos y pasara la noche. Aparte del constante trasfondo de sensualidad que había entre ambos, la presencia de Blaine llenaba a Kurt con una clase de paz que no había esperado. Después de todo el drama entre ellos, luego de todo el dolor y acusaciones y malentendidos, Kurt todavía se sentía seguro cerca de Blaine. Sin importar la etiqueta. Novios. Amantes. Amigos. Por ahora, amigos tenía que ser suficiente. Necesitaba la calma de Blaine, su amabilidad y ojos afectuosos.

—Supongo que voy s la cama —Burt dijo de repente y se puso de pie—. Ustedes quédense y terminen de ver el programa. Buenas noches, chicos.

—Buenas noches, Sr. Hummel —Blaine dijo.

—Llámame Burt, por favor —Burt respondió y dio una palmada en el hombro a Blaine mientras se iba.

—Buenas noches, papá.

—Noches, colega.

Kurt observaba mientras Oscar Oreo se levantó del asiento en el segundo sillón, miró a adonde se estaba dirigiendo Burt y eventualmente se bajó para seguir a Burt a la recámara. Aquí estaba uno más que extrañaría a Burt cuando volviera a Ohio. Kurt se percató de que Blaine también había observado al gato retirándose junto con Burt; una alegre sonrisa en el rostro.

Kurt cogió un cojín al que aferrarse. Se volvió a poner nervioso, estando a solas con Blaine. Por un momento deseó que Genius se hubiera quedado. Al menos no habría ningún silencio incómodo, porque Genius lo llenaría con parloteo absurdo.

—No tenemos que ver el programa —Kurt dijo con un encogimiento de hombros—. Podemos ir a la cama si quieres.

—Me gustaría estar un poco más, si tú también te quedas —Blaine dijo con un encogimiento de hombros propio.

—Muy bien —Kurt respondió decididamente, abrazando la almohada más cerca de su pecho—. Pero sí nos vamos a quedar, tendrás que sentarte en el sofá conmigo. —Cuando Blaine le enarcó las cejas, Kurt explicó—. De manera que no tengamos que hablar demasiado fuerte y mi papá tenga oportunidad de dormir.

—Por supuesto —Blaine dijo con una alegre sonrisa y lentamente se levantó para ir. Se sentó junto a Kurt; cerca, pero no demasiado como para tocarlo. Teniendo a Blaine tan cerca de repente, Kurt inmediatamente se arrepintió de este movimiento. Se sentía extraño, estar tan cerca y sin ser capaz de tocarlo.

—Esta noche ha sido una locura —Blaine dijo con una sonrisita—. Nunca habría esperado acabar en tu sofá.

Blaine mantuvo la voz baja para no molestar a Burt. La voz era una vibración seductora. Kurt supuso que ni siquiera estaba consciente de eso.

—Lo secundo —Kurt respondió con una sonrisa.

—Y esta noche te veías asombros. Irresistible —Blaine no pudo evitar decirlo—. No puedo culpar a todos los chicos en el club por querer acercarse a ti.

Kurt rio—. ¿De verdad? Ese vulgar conjunto fue idea de Genius, pero de cierta manera me gustó.

—No es vulgar en ti —Blaine replicó—. Tienes un talento para hacer que cualquier atuendo luzca dignificado y grácil.

—Ay, eres tan dulce —Kurt desestimó el halago.

—No, hablo en serio —Blaine insistió—. Todo ese glamur te queda. Admito que toma un poco de tiempo acostumbrarse, pero te las arreglas para ser diferente y todavía permanecer tan .

Por un segundo Kurt estuvo perplejo por la elección de palabras, pero entonces recordó que todavía llevaba maquillaje—. Rayos, todavía no me he lavado el rostro. Por supuesto, el maquillaje también fue idea de Genius. Pensé en darle una oportunidad. Es deliberado en cierta manera.

—¿Cómo así? —Blaine preguntó.

—Bueno, es como que soy una persona diferente, un disfraz. Como si por un tiempo soy libre del cuerpo en que habito y puedo dejar atrás todas mis preocupaciones. Nunca iría tan lejos como ponerme una máscara de maquillaje o incluso una transformación radical, pero te sorprendería el efecto de un poco de transformación.

—¿Quieres ser una persona diferente? —Blaine preguntó, un poco preocupado.

—No, no es eso —Kurt dijo, ponderándose la pregunta—. Hay algunas cosas en más que necesito trabajar, pero amo mi vida. Me gusta quien soy. Pero hasta Acción de Gracias he estado en un mal momento. Resulta que una semana libre con nada que hacer no me haga ningún bien. Ni siquiera podía salir de la cama. Estaba tan deprimido que la mera idea de comenzar otro día era demasiado agotadora. No quería ver a nadie y al mismo tiempo me sentía increíblemente solo. —Kurt se detuvo y miró a sus manos. No podía creer que le estuviera contando esto a Blaine, pero nuevamente, siempre habían sido completamente honestos el uno con el otro.

—¿Por qué no llamaste? —Blaine preguntó, al instante preocupado. Se acercó más y puso una mano sobre la rodilla de Kurt—. Puedes llamarme en cualquier momento. Podría no ser capaz de hacer mucho, pero podría ayudar tener alguien con quien hablar.

—Tendrías que estar en el estado mental correcto para ser capaz de hablar con alguien —Kurt replicó con un arrepentido encogimiento—. Cuando estoy en esa clase de desánimo siento que soy una carga para todos. Que nadie entiende. Que me juzgan. Sé que Rachel me juzga. Ella piensa que simplemente estoy siendo flojo. Y estoy demasiado ido como para siquiera preocuparme de corregirla y decirle lo que realmente está ocurriendo conmigo.

—Oh, Kurt —Blaine apretó el agarre sobre la pierna de Kurt y lo miró con grandes ojos preocupados. Kurt sabía que Blaine quería darle un abrazo, pero Kurt no sé lo permitió. Sabía que simplemente comenzaría a llorar si permitía ese abrazo.

—Pero la cuestión es, que ahora estoy bien —Kurt le aseguró y miró directo a los ojos—. Me di cuenta de que sí necesito compañía, incluso cuando la rechazo. Tener a mi papá e incluso a Genius cerca me ayudó demasiado a permanecer enfocado y también ayudó hacer todas las locuras con Genius.

—Sí, me di cuenta —Blaine dijo y retiró la mano. Volvió a sentarse y de la abatida mirada en el rostro de Blaine, Kurt al instante podía decir lo que había en la mente de su amigo.

—Te vi besando a Genius —Blaine explicó innecesariamente.

—No estamos juntos —Kurt dijo con un suspiro—. Sólo que - no sé lo que es. No es nada serio, supongo que eso es lo que lo hace fácil.

—Pero ¿es algo? —Blaine se preguntó.

Por un momento, Kurt no pudo mirar a Blaine a los ojos. Estaba avergonzado y sentían que Blaine podía leerle en el rostro que había tenido sexo con otro chico. Entonces se puso defensivo, porque tenía permitido hacer lo que quisiera con quien quisiera, no tenía que responder a Blaine. Y nuevamente se sentía como que había herido a Blaine al hacerlo y se sentía culpable. Era una mezcla de sentimientos confusos.

—Él me hace sentir vivo —dijo finalmente—. Me hace sentir cosas y hacer cosas que no creo haber experimentado.

—Genial. Entonces, eso es bueno —Blaine dijo, dando su mejor actuación de apoyo—. Estoy feliz por ti.

—Blaine, no seas así —Kurt dijo en voz baja.

—¿Cómo? —Era turno de Blaine para estar defensivo.

—Pretendiendo que no te molesta que durmiera con alguien más —Kurt dijo—. Pensaba que éramos mejores amigos, Blaine. ¿Hay algo sobre lo que no podemos hablar?

—Por supuesto que podemos hablar de esas cosas —Blaine resopló—. Me estaba preguntando -

—Preguntando ¿qué?

Blaine se encogió de hombros—. ¿Qué hay de Adam? Pensaba que estaba saliendo con él. Digo, todos vamos a una cita doble el domingo, ¿verdad?

—Ese es el plan —Kurt dijo con un nuevo suspiro—. Pero no significa que salga con él. Todavía ni siquiera nos hemos besado. Te dije que no estoy seguro de querer un compromiso serio con nadie en este momento.

—Así que ¿sólo sexo casual? —Blaine preguntó, provocativamente, pero además curioso y un poco herido y demasiado celoso. Era un testimonio de lo cercanos que habían sido en el pasado que Kurt podía espiar todas estas emociones en el rostro y lenguaje corporal de Blaine.

—Mira, lo de Genius simplemente pasó —Kurt explicó en una manera para no sonar defensivo al respecto—. Y fue algo bueno. De verdad Bueno, de hecho. Pero, sí, sólo fue eso, sabes, cosa de amigos con beneficios. Además, él tiene los ojos puestos en alguien más.

—Lo siento —Blaine dijo, levantando la mano—. No era mi intención entrometerme o juzgar. Quiero que seas feliz y - y, ya sabes, te sientas vivo. Simplemente tengo que ajustar la idea de ti estando con alguien más, lo que es mi problema no tuyo. Sólo que - todavía tengo sentimientos por ti, y como dijiste, esto podría ser cosa del primer novio. Pero quiero que seas feliz, si no conmigo entonces con alguien más; alguien que te trate bien y -

—Blaine —Kurt dijo en voz baja y extendió el brazo para coger la mano de su amigo—. Esta noche en la pista también me hiciste sentir vivo —Kurt dijo con una cariñosa sonrisa—. Gracias por bailar conmigo.

—El placer es mío —Blaine respondió con un rubor—. Fue como - como volver a otro tiempo y lugar.

—Nuevamente, lo siento por ese beso —Kurt dijo, ladeando la cabeza—. Pero como dijiste, yo también estaba atrapado en el pasado.

—Es curioso, porque nunca nos habríamos besado en público, ya sabes, en ese entonces —Blaine dijo con una sonrisa. Había una calidez en la manera que lo dijo, incluso nostalgia.

—Oh, Dios, hemos estado tremendamente tímidos uno con el otro. ¿Recuerdas lo mojigatos que solíamos ser? ¿No manos al sur del ecuador? ¿Sesiones de magreo agrandadas? —Kurt se rio—. Hemos sido tan adorables. Tan cuidadosos de no lastimarnos.

—Pensaba que eso era lo que queríamos —Blaine dijo.

—Lo era —Kurt coincidió—. Cada pareja tiene permitido avanzar a su ritmo. Y estoy tan agradecido de que tu ritmo fuera compatible con el mío - mejor dicho, que fueras tan considerado con mis sentimientos. Éramos lo que necesitábamos en ese momento. —A Kurt no le gustó el sonido de sus propias palabras - como si estuviera diciendo que ya no eran lo que necesitaban cuando en el fondo sabía que Blaine siempre sería lo que necesitaría.

—Recuerdo que te deseaba tanto que me masturbaba casi todas las noches —Blaine admitió con una risa y el rubor se acentuó—. Pero estaba temeroso de arruinar lo que teníamos al apresurarte. Siempre temía que haría algo estúpido y las cosas se volverían extrañas entre nosotros.

—Pero no lo hiciste —Kurt respondió con una cálida sonrisa—. Nuestra primera vez fue maravillosa. Siempre me hiciste sentir amado y conectado y - —De repente la sonrisa murió en el rostro de Kurt y volvió a bajar la mirada a sus manos. Pensando en lo que solían tener y la manera en que Blaine había traicionado ese amor al engañarlo todavía dolía a Kurt igual que un cuchillo apuñalado en su corazón cada vez que pensaba en ello.


Punto de Vista de Blaine

Blaine sabía a dónde estaba llevando este hilo de pensamientos a Kurt. Sentirse amado y conectado - hasta que fue traicionado. Qué tan frecuente Blaine había deseado que pudiera borrar ese momento del pasado, pero todavía estaría ahí acechándolos.

Bajó la mirada a las manos entrelazadas y supo que no quería soltarla.

—Kurt - —comenzó, pero fue interrumpido.

—Entonces, todavía no me has contado lo que estás haciendo ya de regreso antes del domingo. —Kurt intentó sonar animado, pero Blaine podía decir que todavía estaba sacudido por el pequeño chapuzón al pasado.

—Uhm, Elliott me llamó. ¿Starchild? —Blaine se aclaró la garganta—. Hoy le di clases de baile.

—¿Te llamó por lecciones de baile? —Kurt arrugó el rostro escépticamente—. Él - no te acostaste con él, ¿verdad? —Kurt preguntó como si seriamente estuviera considerándolo una posibilidad.

—¿Qué? ¡No! —Blaine rio—. No, no me acosté con él. No es eso. Él piensa que soy un talentoso bailarín.

—Bueno, lo eres —Kurt coincidió—. ¡Tremendamente talentoso! Pero además eres muy atractivo. No puedes culparme por pensar que él quiere acostarse contigo. Digo, hay demasiados bailarines profesionales a los que pudo haber pedido lecciones de baile.

—No me - —Blaine comenzó. Acuesto con cualquier persona. Blaine quería creer que era ese tipo de personas que no se acostarían con desconocidos. Pero hubo esa horrible ocasión en el pasado y no podía negarlo. Especialmente no a la cara de Kurt.

—Pero lo eres —Kurt insistió con toda seriedad.

—¿Qué? —Blaine preguntó, confundido por un momento.

—¡Muy atractivo! —Kurt dijo, pensando que eso era lo que Blaine había querido negar—. Y el hecho de que seas tan humilde para creerlo te hace incluso más deseable.

—Gracias —Blaine dijo en voz baja, de repente todo emocional. Era agradable tener a Kurt diciéndole todas estas cosas.

—Siempre has sido un regalo para la vista —Kurt dijo suavemente y acarició el dorso de la mano de Blaine con el pulgar—. Siempre me ha encantado simplemente mirarte y perderme en ensoñaciones. Dale un vistazo al espejo alguna vez, Blaine. Tienes los ojos más asombrosos y la sonrisa más linda.

—Ah, detente —Blaine dijo tímidamente.

—Lástima que tengas pareja —Kurt dijo, apretando la mano de Blaine.

—¿Por qué? —Blaine preguntó desconcertado. Miró a Kurt y rogó con sus ojos a Kurt que le dijera que lo quería volvieran juntos. Sabía que no era justo para Chandler, pero si todavía una oportunidad de que Kurt lo quisiera -

—Porque Elliott es un gran partido. Apuesto que podrías divertirte con él —Kurt dijo como si acostarse con alguien no fuera la gran cosa.

—Curioso, mi hermano me dijo lo mismo —Blaine murmuró, un poco decepcionado—. Cooper me dijo que debería disfrutar volverme famoso. No debería comprometerme, porque podría conseguir chicos lindos. Pero no quiero un nuevo amante cada semana. Quiero estar con una persona y pertenecerle.

—Me alegra que pienses así —Kurt respondió con una sonrisa—. Estoy seguro de que Chandler también se alegrará de escucharlo. Eres afortunado de tenerlo. Él es el chico más dulce y sin complicaciones que podrías desear.

—Lo es —Blaine coincidió, pero únicamente a medias. Lo confuso era que de verdad le agradaba estar con Chandler. Pero entonces Kurt se le volvería a meter en la cabeza y desearía que las cosas fueran diferentes.

Blaine se dio cuenta de que todavía se estaban cogiendo de la mano. El gesto más simple le recordaba a Kurt admitiendo que había sabido que era él por la manera en que Blaine lo había cogido de la mano, antes de siquiera verlo. Le gustaba pensar que era mágico que sus cuerpos se reconocieran uno al otro - o se atrajeran. Igual que bailando con Kurt. Nunca había estado en tal sincronía con nadie más. No sólo se trata del baile - porque habían requerido demasiadas tardes de bailar en su habitación para perfeccionar las rutinas de baile de Moulin Rouge - se trababa de la manera en que los cuerpos reaccionaban el uno con el otro, y ni siquiera se refería en un sentido sexual, aunque, eso también era una gran parte de esto. También eran las pequeñas cosas. Desde el guiño de un ojo a la manera en que los pasos estaban en sincronía. Blaine no podía imaginar jamás tener esto con alguien más, lo que no era justo. No daba una oportunidad a Chandler y a sí mismo pensando de esta manera.

—¿En qué estás pensando? —Kurt preguntó en un murmullo, los atentos ojos sobre él. Blaine sonrió y dio un encogimiento de un hombro.

—Lo de antes en Babylon —sonrió con ironía—. Entonces, ¿tuviste a un montón de chicos pellizcándote la parte trasera y te gustó?

Kurt rio y sonrió en respuesta—. Definitivamente estaba más excitado —Kurt admitió—. De hecho, quiero volver a por más —bromeó.

—No te voy a dejar —Blaine dijo juguetonamente. No podía evitar quedarse mirando lo hermoso que era Kurt. A Blaine le gustaban los ojos delineados de Kurt y las doradas luces en los flecos.

—Deberíamos volver y contarles que también eres una celebridad —Kurt sugirió, riendo—. Te lo digo, no hay nada como tener un lugar lleno de hombres gay que te adulan.

—Has progresado mucho —Blaine dijo con una alegre sonrisa—. Recuerdo cuando no te gustaba ser aventurero y espontáneo y cuando el roce de los dedos lo era todo. —Blaine gesticuló comillas con los dedos.

—Creo que hemos tachado suficientes primeras veces de nuestra lista de cosas por hacer para probar que era bastante aventurero y espontáneo durante nuestro tiempo juntos —Kurt resopló en falsa indignación.

—Sólo estoy bromeando —Blaine dijo en voz baja.

Kurt le sonrió—. Lo sé. Pero, de hecho, tienes razón. He progresado mucho desde sólo querer el roce de los dedos —bajó la voz—. Eso ya no es suficiente.

Blaine se ruborizó ante el sensual tono en la voz de Kurt. No podía apartar sus ojos de la boca de Kurt y sintió el sobrecogedor deseo de besarlo y tocarlo y -

De repente, Kurt soltó la mano de Blaine como si quemara y por un segundo Blaine vio la sombra de culpa en los ojos de Kurt - entonces recordó a Chandler y también al instante sintió culpa.

—Yo-yo voy por agua al frigorífico —Kurt dijo y se puso de pie de un salto—. ¿También quieres?

—Uhm, sí, gracias —Blaine respondió y observó a Kurt dirigirse a la cocina. Había acabado su chocolate caliente hace tiempo y tenía una repentina sed por algo frío que lo refrescara. No podía hacerse a la idea del hecho de que Kurt pudiera tener sexo con Genius y posiblemente con Adam y cualquiera de Babylon si comenzaba a gustarle.

Cualquier imagen que intentaban visualizar, la imagen de Kurt besando a Genius seguía mostrándose en su mente. No había sido un simple toque sobre los labios, había sido un beso apasionado en público. Con Burt observando, nada menos.

¿De dónde venía la repentina confianza de Kurt? ¿Había madurado en una manera que Blaine no? ¿Burt de verdad había estado bien con que su hijo besara a otro hombre de esa manera? ¿Cuáles eran los verdaderos sentimientos de Kurt por la pareja del crimen, Genius? Aclamaba que sólo eran amigos con beneficios, pero Blaine se hubo sorprendió de saber que Kurt y Genius se habían vuelto amigos en primer lugar. Ahora estaba sorprendido de saber que además eran amantes. ¿Qué más se había perdido? Un miedo se le infiltró, un temor de perder más y más contacto con Kurt y de algún día ya no reconocer al hombre que amó.

Sentía que Kurt estaba cambiando más de un día a otro mientras él todavía estaba en el mismo lugar en que había estado hace un año, cuando dejo a Kurt ir a New York. Blaine se sentía tan dejado de lado como en ese entonces. En lugar de hacer algo y hablar, se había retraído en su propia miseria y culpaba a Kurt por no notarlo. No iba a cometer el mismo error dos veces y permitir que Kurt se le volviera a escapar. El único problema era, que Blaine no tenía idea de cómo tomar acción. Y ni siquiera se suponía que lo hiciera, porque ahora tenía un nuevo novio, y de verdad le gustaba Chandler.

Blaine dejó caer el rostro en sus manos y ahogó un gemido.

—¿Estás bien? —Kurt regresó con una botella de agua y dos vasos.

—Sí, sí, estoy bien —Blaine respondió y se frotó su rostro—. Un poco cansado.

—Yo también —Kurt dijo. Volvió a sentarse junto a Blaine y sirvió algo de agua en ambos vasos—. Mira, Blaine, lo siento si te incomodé. Quizás no deberíamos hablar de estas cosas. Sé que somos amigos, pero quizás - debido a nuestra complicada historia - no deberíamos hablar de nuestras respectivas vidas amorosas - o en mi caso, vida sexual, no es que haya mucho que reportar, sólo esa ocasión que ya conoces, y un poco de tonteo con Genius, pero ahora estoy divagando. Sálvame, por favor.

—Está bien —Blaine le aseguró—. Quiero que seamos capaces de hablar, sobre todo. Incluso las cosas difíciles. Siempre hemos sido honestos el uno con el otro. Quiero saber sobre todo lo que es importante para ti o lo que te molesta.

Kurt tocaba nerviosamente el vaso y miró fijo al agua burbujeante.

—De hecho, hay algo de lo que me gustaría hablar - —Kurt comenzó y por la manera en que lo dijo y la cautelosa mirada que dio a Blaine entre las pestañas, Blaine al instante supo sobre lo que Kurt estaba hablando.

—Me gustaría que me cuentes sobre él —Kurt continuó y Blaine sintió calor y frío de repente. No estaba preparado para esta conversación.

—Porque nunca te di la oportunidad de explicarte cuando querías —Kurt dijo cuando Blaine no pronunciaría una palabra—. Nunca escuché tu parte de la historia. Pero quizás necesito escucharla, incluso después de todo este tiempo. Sabes, por mucho tiempo Solía torturarme con imágenes tuyas teniendo el mejor sexo con él y me volvía loco pensar que -

—Nunca me vas a perdonar, ¿verdad? —Blaine preguntó con una suave voz, y sonó completamente derrotado.

Quiero perdonarte por ello —Kurt le aseguró—. A veces pienso que te perdoné. Pero entonces todo vuelve a la superficie para atormentarme y no hay nada que pueda hacer al respecto. Así que deduje que finalmente deberíamos hablarlo, porque nunca lo hemos hecho, y si queremos superarlo, siento que deberíamos.

—De acuerdo —Blaine dijo y junto sus manos sobre el regazo, intentando que dejaran de temblar.

—Mira, ya ni siquiera estoy molesto al respecto, y quizás ni siquiera importe lo ocurrido —Kurt intentó explicar—. Pero ya que se siente que mi corazón no late bien y quiero esa sensación de vuelta, volver a estar completo.

Blaine asintió y bajó la mirada a sus manos, mordiéndose el labio inferior para contener el llanto. Las lágrimas le estaban escociendo detrás de sus ojos, pero las combatió. Sabía que no era intención de Kurt herirlo al sacar a la vida este sensible tema, pero no pudo evitar sentirse vulnerable de repente.

—Oh no, Blaine —Kurt extendió el brazo y cogió la mano de Blaine—. Lo siento. No debería haberlo sacado. Ya ni siquiera es importante. No quiero arruinar la noche hablando de esto -

—No, está bien —Blaine dijo y se secó los ojos—. Tienes razón. Es importante, porque es lo que nos rompió.

—Mira, no quiero dejarte toda la culpa sobre ti. Sé que también es mi culpa —Kurt le aseguró y apretó más fuerte la mano—. Justo después de terminar pensaba en cada llamada y sesión de Skype que habíamos compartido desde que estaba en New York y me di cuenta de que cometí tantos errores. No estaba consciente de ello en ese momento, pero te defraude. Te dije, que no me perderías, pero supongo que de cierta manera así fue. Te hice sentir solo y lo peor que puedes hacer en una relación es hacer sentir a tu pareja excluido.

—Por favor, no te culpes, Kurt —Blaine dijo. No quería que Kurt se sintiera responsable por sus errores.

—La cuestión es, me dejé llevar por otras cosas, porque nunca dudé de nosotros —Kurt confesó—. Pensaba que éramos fuertes. Creía en nosotros, Blaine, en ti y en mí. No me di cuenta de que estabas lastimado, porque nunca me lo dijiste. No me diste la oportunidad de reparar las grietas que causé, en cambio me hiciste sentir como un fallo. Fallé en ser tu novio. Te lastimé, te hice sentir que ya pertenecíamos juntos. ¿Por qué otra razón te liarías con cualquier chico? No eres un infiel. No lo hiciste porque yo estuviera fuera de la ciudad y pudieras hacerlo sin ser atrapado. Lo hiciste porque te hice sentir que ya no pertenecíamos juntos. Te perdí y me odié por eso.

—Kurt, por favor no te sientas así —Blaine le apretó fuerte la mano. Era horrible escuchar los autorreproches de Kurt.

—Justo después que me dijeras que habías estado con alguien más, sentí que ya no te conocía. No soy bueno con grandes discursos ni grandes gestos como tú. Para mí, mostrarte que te amaba era haciéndote le amor. Así que cuando estuviste con alguien más se sintió que él sexo no significaba lo mismo para ti. Que podías liarte con cualquier persona, porque el sexo sólo era sexo.

—Pero eso no es verdad —Blaine le aseguró—. Sabes que no, Kurt. El sexo es todo sobre la confianza. Y mi error con Eli únicamente me lo confirmó.

Por un segundo hubo una extraña expresión en el rostro de Kurt.

—¿Qué? —Blaine le dio una mirada inquisitiva.

Kurt se aclaró la garganta—. Me acabo de dar cuenta que nunca supe su nombre —dijo en voz baja.

—Oh —Blaine bajó la mirada a sus manos que estaba metidas entre sus piernas. Por un momento ambos se sentaron en silencio, con la incertidumbre de cómo habían acabado con esta incómoda conversación.

Y entonces Oscar Oreo volvió a aparecer y Blaine se preguntó si de verdad los gatos poseían un sexto sentido para saber cuándo alguien estaba con dificultades y necesitaba consuelo. Blaine extendió una mano para frotar el lomo de Oscar y el gato se frotó contra las piernas de Blaine.

—¿De verdad quieres saber lo que ocurrió entre Eli y yo? —Blaine volvió a abordar el temible tema. No estaba ansioso de hablarlo, pero tampoco quería acobardarse. Si esto era importante para Kurt, si Kurt todavía se estaba torturando por esto incluso después de todo el tiempo, entonces Blaine estaba dispuesto a contarle su historia de vergüenza.

—Sí, dame —Kurt dijo con ánimo forzado—. En serio. Quiero saber todos los pequeños detalles. Nada excepto la verdad. Cuéntame lo atractivo que era, la manera en que no pudiste resistir sus encantos y lo genial que ha sido el sexo. No me excuses.

—No fue así —Blaine dijo en voz baja. Todavía no podía levantar la vista a Kurt y estaba agradecido por la compañía de Oscar que le permitía concentrar su mirada y afectos en el gato.

—De acuerdo —Kurt autorizó—. Entonces comienza por el principio. ¿Dónde lo conociste?

—Me dio un toque en Facebook —Blaine dijo—. Nunca lo había visto ni posteriormente. Sólo esa ocasión.

Kurt estaba impactado—. ¿Fuiste a la casa de un desconocido? Blaine, ¿tienes alguna idea de lo peligroso que es eso? No puedes confiar en la foto de perfil de una persona. Podría haber sido un viejo pervertido o un asesino en serie.

—Lo sé —Blaine admitió—. No estaba pensando claro.

—Obviamente —Kurt dijo con una sonrisa—. Bueno, debió haber sido emocionante.

—No, no lo fue —Blaine explicó—. Mira, no fui a su casa porque pensara que era atractivo o porque estuviera lujurioso o algo así. Estaba solo. Anhelaba compañía. No la clase de compañía de un amigo como Sam o Tina. Sino la de una persona gay que entendería mi soledad. Este chico - Eli - se veía lo suficientemente amigable. Cuando me pidió ir a su casa de verdad no pensaba que se volvería un rollo. Fui para quizás tener una buena charla y un abrazo. Sé que no me crees, pero eso era todo lo que quería.

—¿Estás diciendo que no te acostaste con él? —Kurt preguntó, confundido—. Me dijiste que te liaste con él.

Blaine arrugó su gesto—. Sólo estoy diciendo que no fui a allí para limarme con él. Pero supongo que mis intenciones no importan, porque en final no lo detuve cuando dejó en claro que había tenido otra cosa en mente cuando me invitó. No quería que fuera a demasiado, pero entonces sucedió de todas maneras.

—Entonces, ¿te sedujo? ¿Era más lindo de lo que esperabas y no pudiste resistirlo?

Blaine dejó escapar un resignado suspiró y dejándose caer en el sofá—. No fue así —volvió a decir y se pasó una mano por el rostro—. Llegué a su apartamento. Me ofreció algo para beber y me dio una botella de agua. Fuimos directo a su habitación - —Blaine pausó. Aferró las manos en su regazo para detenerlas de sacudirse. En realidad, era más difícil hablarlo de lo que había esperado. Se aclaró la garganta y evitó cruzar la atenta mirada de Kurt.

—Me abrazó y quiso besarme en la boca, pero giré la cabeza, porque no quería llegar a lo físico. En todo caso, no enseguida. En cambio, me besó el cuello. Me recuerdo pensando que no quería que me dejara marcas. Dijo muchas zalamerías para clamar mis nervios. Me dijo lo genial que me veía, mejor que en mi foto, bla, bla. Y entonces estaba encima mío sin preguntarme si me parecía bien. Al principio estaba halagado, supongo. Ya sabes, que estuviera excitado por mí, pero supongo que sólo había estado caliente y sucedía que yo estaba ahí. Le dije que se calmara y esperara, pero no me fui. Podría haberme levantado y marcharme, pero no lo hice. Quería sentir un cuerpo junto al mío, así que le permití manosearme.

—¿Sólo manosear? —Kurt preguntó.

—Además me dio una mamada —Blaine admitió—. Únicamente tenía ojos para mí pene. En realidad, no hubo tal cosa como contacto visual. Una vez que estuve sin pantalones, ya no me miraría a la cara. Recuerdo pensar que me alegraba que no quisiera que se la mamara, porque me sentía tan asqueado por todo. Entonces me dijo que me diera la vuelta y - —volvió a detenerse y apartó la mirada. De repente, su garganta se sintió atascada con emoción—. Le dije que no quería, pero dijo que sólo quería acurrucarme, abrazarnos un poco y dije que estaba bien. Encendió el televisor y estuvimos ahí por un tiempo, pero volvió a tener una erección y se restregó contra mí. Era todo tan poco romántico y perturbador y recuerdo lo alegre que estaba de que no tendría que volver a verlo, porque estaba tan avergonzado. Me sentí usado y - no lo sé - sucio y avergonzado. No se lo conté a nadie - nunca. Nadie sabe sobre esto -

—Blaine -

Hubo algo en la voz de Kurt que hizo a Blaine levantar la vista por primera vez desde que comenzó su historia.

Kurt se había puesto cenizo, la voz no era más que un susurro cuando dijo—. ¿Estás diciendo que te violó?

—No, no fue así —Blaine negó con la cabeza—. En realidad, al principio no quería, pero luego seguí la corriente porque - no lo sé - supongo que quería saber lo que era con alguien más.

—Suena a que se aprovechó de ti. —Kurt estaba escéptico.

—Quizás. No lo sé. Después me sentí horrible. Pero es mi culpa. Permití que sucediera. Podía haberle dicho que no.

—Sí le dijiste que no —Kurt dijo fuertemente y Blaine estaba sorprendido por la inesperada defensa—. Le dijiste que se calmara. Él debería haber notado lo incómodo que estabas.

—Sí, bueno, ¿cómo podría haberlo notado? No me conocía. No como tú —Blaine dijo con un encogimiento de hombros—. Me di cuenta de que nunca tendrías con alguien más lo que tenía contigo. Ese estúpido rollo no fue nada comparado con la ternura y respeto y amor que hemos compartido, Kurt. Lo retorcido es, que fui a su casa, porque pensaba que te perdería. Pero liarme con ese chico me hizo darme cuenta de que no te perdí, me perdí a mí mismo. Estaba enojado e impaciente conmigo mismo, porque estaba atrapado en Ohio cuando todo lo que quería era estar en New York contigo. Y parecías tan absorbido con esta nueva vida que sentía que con cada día que pasaba nos alejábamos más.

Blaine se secó sus ojos, luchando con fuerza para no llorar, pero cuando miró a Kurt y vio que silenciosas lágrimas estaban cayendo del rostro de Kurt, ya no pudo contenerse. Simplemente ver a Kurt llorar por él en lugar de juzgarlo o condenarlo, hizo estallar el corazón de Blaine.

Y entonces Kurt se acercó más, extendiéndole la mano y al instante Blaine ansió el consuelo de la caricia y ser abrazado.

Kurt cogió el angustiado rostro de Blaine en ambas manos y le secó las lágrimas sin importarle las propias—. Blaine, oh, Blaine —Kurt dijo en una desgarrada voz tensa y besó la frente de Blaine y la mejilla—. Lamento tanto que te sucediera esto. —Presionó la mejilla contra la de Blaine y lo envolvió en los brazos, fuerte y seguro, y Blaine sintió como que un inmenso peso se le quitó de los hombros. De la nada se sintió increíblemente agradecido y aliviado y su corazón latía fuerte en su pecho con el gran afecto que alguna vez había sentido por alguien.

—No tenía idea, Blaine. Nunca pensé que podría haber sido así. Esto es tan horrible —Kurt murmuró.

—No te estoy contando todo esto, porque quiera que sientas pena por mí —Blaine dijo rápidamente—. Esto no es excusa para lo que hice.

—Lo sé, pero todavía lo lamento —Kurt dijo una y otra vez—. Lo lamento tanto.

Blaine se perdió en el abrazo, sin importarle nada excepto ser abrazado por Kurt y ser consolado. Cerró los ojos apretando y metió su rostro en la curva del cuello de Kurt, nunca queriendo soltarlo. La calidez y furor del abrazo de Kurt le hacía sentir lo mucho que Kurt todavía se preocupaba por él.

De repente Kurt se distanció con un pequeño grito de sobresalto y Blaine levantó la vista confundido. Luego sintió al gato restregándosele contra la espalda.

—Yo - de repente hubo algo peludo sobre mi mano —Kurt explicó y ambos estallaron en risas que se volvieron una mezcla de sollozos y risas mientras ambos seguían llorando.

Oscar trepó al regazo de Blaine y demandó ser acariciado a lo que Blaine se obligó.

—Eres mi gato, deberías estar congraciándome —Kurt bufó.

Blaine sonrió una vez más—. ¿Estás celoso?

Kurt asintió y otra ola de sollozos ahogarlo. Se inclinó y escondió el rostro en las manos. Esto era serio. Blaine ahuyentó al gato para sentarse junto a Kurt y frotarle la espalda—. Kurt - está bien, está bien —dijo una y otra vez hasta que Kurt fue capaz de volver a hablar.

—Tanto tiempo desperdiciado —Kurt se ahogó—. Más de un año - te extrañé demasiado —continuó llorando y se apoyó contra Blaine.

Era turno de Blaine envolverlo en sus brazos y acogerlo. No podía creer que todavía doliera tantísimo después de todo este tiempo y que Kurt también estaba tan herido. Después de un momento Kurt se liberó del abrazo de Blaine y Blaine soltó con renuencia.

—Genial. Ahora tengo un dolor de cabeza —Kurt murmuró con un suspiro y alcanzó la botella de agua. Luego se puso de pie para ir por un Advil.

—Lo lamento tanto, Kurt —Blaine dijo con una voz irritada—. Desearía que nada de esto hubiera ocurrido. —Observó mientras Kurt buscaba en los cajones de la cocina los analgésicos. Permaneció en el sofá, porque no quería actuar como un cachorro perdido siguiendo a Kurt. Mientras Kurt permaneciera a la vista, Blaine estaba satisfecho. Igual que Oscar quien había tomado asiento en el sillón opuesto y observaba curiosamente a los chicos.

Kurt volvió y también trajo un analgésico a Blaine. Ambos se lo tomaron con agua.

—Gracias —Blaine dijo y permitió a su mano deambular de regreso a la espalda baja de Kurt.

—Pero - no entiendo —Kurt dijo repentinamente perplejo, volviendo a la conversación—. Cuando me dijiste que habías estado con alguien, ¿por qué lo hiciste sonar como que fuiste a buscar un rollo a propósito?

—Bueno, no me habrías creído si te hubiera dicho que accidentalmente me había liado con alguien, ¿verdad? —Blaine dejó escapar un suspiro—. La cuestión es, justo después que lo hice ya no me reconocía. Me sentía culpable y enojado. No quería ser un infiel. Así que esa noche cuando te visité en New York, te dije que no habría ocurrido si hubieses estado ahí para mí. Te culpé, porque en una desesperada y retorcida manera pensé que no podrías odiarme por engañarte si era tu culpa. Pero, en realidad, no había excusa y me odié por ser patético y decirte que no estabas cuando te necesitaba.

—Bueno, no lo vuelvas a hacer —Kurt dijo simplemente, cansado y triste—. Nada de esto, incluyendo las dudas y autodesprecio. Mantengo lo que dije. Eres una persona dulce y cualquiera es afortunado de tenerte. No hay razón para que estés inseguro. Habla si te sientes dejado de lado o solitario.

—Lo haré —Blaine prometió, la voz gruesa con emociones.

Hizo desear a Blaine que pudieran haber tenido esta conversación hace un año en lugar de romper y estar desolado, miserable y resentido por demasiado tiempo.

Sin hablarlo, se cogieron de las manos y se pusieron de pie. Kurt guio a Blaine a su habitación donde se metieron bajo las mantas para dormir.

Blaine pasó sus brazos alrededor de la cintura de Kurt y se quedó dormido en un instante, estaba tan exhausto por los eventos del día.


Punto de Vista de Kurt

Casi había olvidado lo pesado que era Blaine cuando se acostaba sobre él en la mañana y lo mucho que le encantaba el peso sobre él. No le importaba que sus brazos se hubiesen a alambrado y su hombro comenzara a protestar contra la presión de la cabeza descansándole encima. La mano derecha de Blaine se había metido debajo de la camisa de Kurt y yacía cálida sobre el pecho.

La plática de anoche había dejado a Kurt con un confuso regusto. Era una rara mezcla entre esperanza y paz, aflicción y anhelo. Había esperanza de sanación cuando durante tanto tiempo había perdido la fe en su capacidad de alguna vez recuperarse. Sentía una muy necesaria paz mental sobre los detalles de la ruptura, pero también pena por el tiempo perdido y el innecesario dolor y furia que se habían dado mutuamente. Sin embargo, la peor parte era el anhelo de volver a lo que solían tener o al menos el prospecto de comenzar algo nuevo. No sabía si era prudente sentirse así, entablar el deseo de volver a estar con Blaine. Al menos la nueva relación de Blaine con Chandler prevenía cualquier acción inmediata en esa dirección. Quizás ambos necesitaban más tiempo para resolver si estar juntos era lo que querían.

Kurt no había esperado que la charla sobre todo esto afectaría a Blaine tantísimo emocionalmente después de todo este tiempo. Se sentía como si todas las emociones detrás de esto habían sido reprimidas y nunca salieron. Kurt sentía su corazón doler sólo recordando todo lo que Blaine había llorado anoche. Todo lo que había querido hacer era confortarlo.

Kurt cubrió la mano de Blaine con la suya y bajó la mirada para intentar ver la pacifica expresión en el rostro de Blaine. Estaba tan hermoso que dolía verlo. Sólo la imagen de las largas pestañas negras sobre la piel hizo estallar el corazón de Kurt con afecto. Sin mencionar la deseable curva de la clavícula o la exuberancia de los labios invitando a ser besados.

Kurt inhaló profunda y exhaló lentamente. Era difícil pensar en limitarse cuando la única persona que alguna vez había amado estaba cubriéndole el cuerpo.

Cuidadosamente se liberó del agarre de Blaine sin despertarlo y en silencio salió de la habitación. Primero fue al baño y con una mirada en el espejo reconoció para sí que por ahora la paz y la esperanza eran primordiales. Incluso se atrevió a pensar que podría ser felicidad lo que estaba sintiendo. La confianza entre ellos podría estar restaurada, pero Blaine todavía tenía una relación y Kurt no se interpondría entre Chandler y él. Era cierto, acurrucarse juntos en la cama era extralimitar la zona de amistad en una cantidad cuestionable, pero Kurt pensaba que todavía estaba a salvo.

Qué diferencia hacía saber que la infidelidad de Blaine no había sido iniciada por lujuria y la necesidad física de liberarse, sino que en su lugar había nacido de la soledad e inseguridades. Kurt siempre había sabido que Blaine tenía demasiadas inseguridades de las que escoger y ahora se reprendía por asumir al instante que Blaine se había dejado llevar por el deseo bruto.

El maravillo aroma del café lo saludó cuando salió del baño y Kurt fue al área de la cocina, buscando una charla con su padre—. Buen día —Kurt dijo con una sonrisa, simplemente dándose cuenta lo alegre que estaba por la visita de su padre. Simplemente era agradable tenerlo cerca.

—Y una muy buena mañana para ti —Burt respondió con una alegre sonrisa—. El café casi está listo.

—No tienes que hacer el desayuno todas las mañanas, sabes —Kurt se sentó a la mesa y observó a su padre traer las tostadas. Burt estaba en un sospechoso buen humor.

Kurt dedujo que Burt debió haber notado que Blaine no había ocupado la cama libre. Si no fuera tan enternecedor que su padre tuviera una debilidad por Blaine, Kurt habría puesto en blanco sus ojos.

—Sólo hablamos, no ocurrió nada —Kurt dijo antes de que Burt pudiera sexualizar algo—. Tan sólo fue una muy esperada charla sincera y lacrimógena. Nada excepto la verdad.

—Hm —Burt hizo un sonido evasivo que podría significar nada, pero Kurt interpretó como escepticismo.

Hablamos —Kurt dijo con especial énfasis para acallar cualquier duda de su padre de que hablar pudiera ser un sinónimo para enrollarse—. Y Blaine me contó lo que realmente sucedió durante su supuesto ligue y deseo me hubiera molestado en escuchar hace un año. Resulta que no es el frío infiel que yo había pensado.

—Es bueno escucharlo —Burt dijo, como si no le importara una cosa u otra, pero Kurt podía ver la felicidad esparcirse en el rostro de su padre.

—Como sea, se siente tan bien perdonarlo por lo que ocurrió —Kurt continuó—. Es como si un gran peso se hubiera quitado de mi pecho y finalmente puedo volver a respirar.

—Me alegra —Burt dijo, girándose para darle a Kurt una seria mirada—. Ya es hora de que los dos dejen este eso atrás y avancen.

—Lo sé —Kurt dijo y se levantó para servirse una taza de café. Arrugó el gesto escépticamente cuando notó que su padre estaba preparando un emparedado de mantequilla de maní y jalea. A ninguno le gustaba la mantequilla de maní. Sin embargo, a Blaine le encantaba. Kurt no se había deshecho de los frascos de mantequilla de maní que eran de Blaine igual que no había tirado los yogures. Revisaba la fecha de caducidad del yogur todos los días en supersticiosa creencia de que Blaine tenía que volver antes de que caducaran o de lo contrario todo estaba perdido.

—Espera, ¿cómo sabes que a Blaine le encanta la mantequilla de maní para desayunar? —Kurt se preguntó.

Burt se giró hacia él—. ¿Qué? ¿Crees que no te escucho? ¿Recuerda cuando todavía vivías en casa y hablabas y hablabas sobre las cosas que le encantaban a Blaine y las cosas que ponían feliz a Blaine y lo demás?

—Muy bien, sí que escuchas —Kurt reconoció con una sonrisa—. Simplemente es asombroso que lo recordaras.

—¿Todavía está dormido? —Burt preguntó cuando estaba acabando con las preparaciones.

—Eso creo —Kurt dijo con cautela—. Dejémoslo dormir, ¿sí?

Con una diabólica sonrisa Burt fue por el apartamento, abrió la cortina de golpe y bramó en la habitación—. ¡Anderson, sal de la cama de mi hijo!

Blaine saltó del letargo con pánico y una mirada de completa desorientación en el rostro—. ¿Dónde estoy?

—Sal de la cama —Burt volvió a bramar—. El desayuno está listo.

—¿Qué? —Blaine se giró y se precipitó fuera de la cama con un fuerte golpe.

Burt volvió, riéndole a Kurt.

—Eres tan mean —Kurt rio y fue a ver a su conmocionado amigo que estaba sentado sobre el piso y levantó la vista a él, los pequeños ojos entreabiertos y el cabello adorablemente alborotado.

Sonriendo, ofreció una mano a Blaine—. Mi papá preparó el desayuno. No necesitas vestirte. Vamos a comer en pijama en el sofá.

Blaine cogió la mano de Kurt y por un momento simplemente se miraron a los ojos hasta que Kurt se ruborizó y apartó la mirada, juguetonamente manoteando a Blaine.


Era extraño volver a pasar tiempo en el apartamento con Blaine. Ambos eran excesivamente amables entre sí, porque no sabían cómo lidiar con la situación. Sólo eran amigos, pero todas las enloquecedoras cosas que habían ocurrido en las semanas pasadas estaban molestándolos. Kurt todavía se sentía avergonzado y al mismo tiempo excitado por el beso que había dado a Blaine en Babylon. Además, su padre estaba ahí. Lo que era bueno, porque proveía un agradable y confiable barcaza entre ellos. Y era lindo lo mucho que a Burt le agradaba Blaine.

Mientras Burt y Blaine se sentaron en el sofá y vieron un juego de béisbol, Kurt observó a los dos y nuevamente su corazón estaba repleto de amor y afecto y el ansia de permanecer para siempre en este perfecto y pacífico momento.

—Bueno, diviértanse —Kurt dijo con fingido ánimo cuando Blaine se fue alrededor de mediodía para dar otra lección de baile a Elliott en el estudio.

—Gracias —Blaine respondió, parecía reacio a irse—. Como sea, gracias por invitarme anoche. Supongo que nos veremos mañana por la noche para la cita doble.

—Sí, será divertido —Kurt dijo con una forzada sonrisa, ya temiendo el evento.

—Fue bueno verte —Burt dijo, palmeando el hombro de Blaine y retirándose para darles espacio.

—Igualmente —Blaine dijo y se agachó para rascar una última vez a Oscar Oreo detrás de las orejas—. Ojalá los vuelva a ver pronto.

Dio al gato un beso en la cabeza y Kurt deseaba que también pudiera pedir un beso. Cuan patético, estar celoso de un gato.

—Sabes, cuando odies demasiado vivir en los dormitorios puedes volver en cualquier momento —Kurt ofreció rápidamente cuando Blaine ya estaba afuera de la puerta.

Blaine sonrió amablemente, pero negó con la cabeza—. No creo que sería una buena idea. Ahora nos llevamos bien, Kurt. Pero ¿quién sabe cuándo te volverás a hartar de mí? Te vas a arrepentir de tenerme cerca.

—Sólo es porque siento que tengo que estar atractivo cerca de ti todo el tiempo —Kurt dijo defensivamente—. Y sé que ya has visto mi lado feo demasiadas veces. Pero es diferente ser amigo de alguien y estar enamorado de alguien. Porque entonces siempre intentarás dar lo mejor y eso se hace exhaustivo después de un tiempo.

Blaine le dio una mirada desconcertada. Abrió la boca para decir algo, pero decidió a hacerlo. A cambio dio una misteriosa sonrisa y sólo dijo en voz baja—: Te veré mañana por la noche.


¡Gracias por leer! Lamento el retraso. Gracias por la paciencia con mi lenta escritura.

09.07.2016


Gracias por leer. Gracias por comentar. Gracias por sus favorite/follow.