Atrévete a mi - Capítulo 15
Marceline despertó a eso de las 10 de la mañana, se encontraba en su habitación mirando el techo y pensando en qué haría para encarar a Fionna, cómo actuaría para que le confesara toda la verdad. También se sentía indignada con Keyla, si realmente la quería no entendía por qué la había traicionado de aquella forma. Decidió mandarle un mensaje a Keyla. La iría a buscar después del trabajo, pero también decidió mandarle un mensaje a Bonnibel, ahora que sabía que había terminado con ella por una amenaza se sentía mal de haberle hecho la ley del hielo el día anterior. Se puso a pensar en lo mucho que la amaba y todos los momentos hermosos a su lado, sentía que aún tenía una oportunidad cuando a la doctora.
"No puedo dejar de pensar en lo bella que te veías ayer", mandó el mensaje y posteriormente se decidió levantar, debía tomar desayuno, arreglarse, sería un día bastante largo y lleno de emociones.
La peli rosa se encontraba en su escritorio cuando de pronto entró un pelirosa. La quedó mirando y sonrió.
- Cómo te sientes? – preguntó Gumball
- bien… - sonrió de forma totalmente artificial la peli rosa – sin novedades – miró su computadora, cuando sintió que su celular vibró enérgicamente. Al ver el mensaje sintió que su corazón se comenzaba a salir, jamás imaginó que se tratara de ella.
- estás bien, Bonnibel? Sucedió algo? – preguntó Gumball al notar que la doctora había quedado totalmente callada ante el mensaje que le había llegado.
- nada…no pasó nada… - desvió el rostro
- si necesitas algo por favor llamame – dijo el pelirosa, besó su mejilla y se fue por la puerta.
Bonnibel quedó mirando nuevamente el mensaje. Definitivamente sí se trataba de Marceline, era su número.
La verdad es que cuando me fui aquel día de la casa de Marceline me fui a llorar, estuve unas tres horas manejando sin rumbo fijo, hasta llegar a la casa, me bebí media botella de vino y terminó durmiéndome del cansancio del llanto. En mis sueños aparecía Marceline pero ella jamás apareció…eso me hizo admirar mucho más su madurez, su determinación. Sabía que por una parte me odiaba, pero por otra parte había cumplido con su palabra…me sentía una estúpida realmente…una cobarde…pero mi hija estaba primero, no podía dejarla…no podía perderla.
- Marcie…- susurró mientras una lágrima caía por su mejilla - no hagas una estupidez… - se frenó para no devolverle el mensaje, lo pensó dos veces… ¿Por qué razón la había ignorado y ahora le mandaba ese mensaje? Le fue inevitable no pensar en lo mucho que la extrañaba y aquellos encuentros junto a ella…
Flash back
La peli negra entraba a la oficina de Bonnibel. Se acercaba al escritorio de la doctora, la cual la quedaba mirando algo nerviosa. Marceline venía con flores, las dejaba en su escritorio y posteriormente le daba un beso.
- Esos anteojos te hacen ver demasiado guapa - le sonrió y abrazó por la espalda – me fue inevitable venir a verte…estaba cerca de aquí así que te vine a buscar – besó su mejilla
- Gracias…- susurró algo nerviosa - no sabía que ibas a venir… - guardó unos archivos en su computadora y la quedó mirando algo incómoda
- No te gustó la sorpresa? - preguntó Marceline
- No me malinterpretes - dijo Bonnibel mirándola y levantándose de su silla - es que...me da algo de vergüenza que vengas...que sepan que tú y yo… - lo dijo algo sonrojada - disculpa...es una estupidez…estoy…dame un poco de tiempo por favor…soy de otra generación…
- Entiendo - dijo Marceline quien besó sus labios y comenzó a acariciar su mejilla
- No estás enojada? - preguntó Bonnibel algo sorprendida
- Para nada… - le sonrió - lamento haberte importunado...yo esperaré a que te sientas más segura…estamos recién comenzando…es obvio que te incomode esto, pero no tienes que tener miedo… - besó nuevamente sus labios. La peli rosa le tomó el rostro y la llevó hasta la camilla. Se fue hasta la puerta y cerró con pestillo, volvió a la camilla y volvió a besar sus labios. Abrió las piernas de la joven y se puso entre ellas, la peli negra las entrelazó en la cadera de la doctora.
- Estás jugando sucio…- susurró la peli negra en el oído de la joven - estás jugando con fuego… - le advirtió volvió a besarla
- Entonces quémame… - le dijo la pelirosa quien besó sus labios.
- Ese delantal te hace ver demasiado sexy…- dijo Marceline quien se lo comenzó a sacar
- Entonces por qué me lo estás sacando? - se rió Bonnibel algo avergonzada - me da mucha vergüenza esto…
- Lo siento - le sonrió Marceline quien puso sus brazos en el cuello de su amante - tu me pones así…
- Me encantas mi amor… - le sonrió Bonnibel y le sacó la camisa
- Soy tu amor? - preguntó la peli negra mirandola coqueta
- Si...eres solo mía Marceline - dijo la doctora algo avergonzada mientras tomaba su rostro - mira como me pones… - se rió y comenzó a besarla. Se arrodilló frente a ella y comenzó a bajarle el pantalón.
- Bonnie…- suspiró la peli negra.
Fin flash back
La peli rosa suspiró y se levantó. Se sonrojó al pensar en lo que había ocurrido hace ya un tiempo. Intentó olvidar aquel mensaje que había recibido. Debía olvidarlo, debía olvidar lo que había sucedido. Se levantó de su escritorio, no podía seguir trabajando así, decidió hablar con Gumball para que la cubriera al menos por el día, el mensaje le había hecho perder toda su voluntad.
Muy en el fondo esperaba que me respondiera pero jamás lo hizo...tenía miedo de que estuviera haciendo el ridículo...y si hablaba con Bonnibel primero?...el día sería bastante tenso…
Marceline iba saliendo de su casa rumbo a hablar con Keyla cuando vio un mensaje, era Bonnibel:
"Lo siento mucho…" Era de Bonnibel. Marceline suspiró...se sintió molesta porque sabía que si la persona que amaba estaba así era por culpa de Fionna.. Se fue hasta el café donde la había citado.
Llegó hasta un café donde se juntó con ella, en el último tiempo Keyla se había acercado a ella, sin embargo, no conseguía nada. Marceline solo tenía ojos para Bonnibel. La llamada había entusiasmado a la pelinegra, la que creía que Marceline iba a proponerle algo.
- Hola Marcie - le sonrió la peli negra y besó su mejilla - a qué debo esta sorpresa? La verdad me emocionó mucho tu llamada… - le sonrió la joven
- Necesito que hablemos...Keyla… - la quedó mirando fijamente - de algo relativamente serio…más bien…de algo demasiado serio
- Cuéntame...puedes contar conmigo.. - tomó la mano de su ex novia
- yo hasta hace un mes había comenzado a salir con mi jefa… - explicó la peli negra
- lo sé… - desvió el rostro la peli negra – no soy idiota y notaba como ella te miraba… - comenzó a beber su café – pero eso qué tiene que ver conmigo?
- que ella terminó conmigo de un día para otro…diciéndome que supuestamente ya no me quería y llegué a la conclusión de que fue porque la amenazaron…
- y?! – preguntó Keyla muy molesta
- Tú fuiste a amenazar a Bonnibel...no es así? - preguntó la peli negra
- Disculpa? - preguntó la enfermera - acaso crees que yo podría haber hecho eso? Y por qué razón lo habría hecho?- se levantó indignada - yo no puedo tolerar eso...de verdad que no puedo…
- Keyla dime la verdad - dijo Marceline - yo estoy enamorada de ella...y supe que ella terminó conmigo porque la amenazaron...quién te dijo? - preguntó algo molesta
- No sé de qué me hablas - dijo Keyla molesta, totalmente indignada - si esa zorra terminó contigo debe haber sido porque es una doctora...y tu una simple analista...no crees? – dijo la joven de forma despectiva – hay mujeres que son así…y lo sabes
- Keyla...tienes razón…
- La tengo…
- Así es...para ti solo soy una simple analista - le sonrió - y gracias por tu sinceridad…ahora entiendo que eres capaz de todo por tu egoísmo
- No eres una simple analista...pero ella no te ama…- la miró molesta - si te hubiese amado habría estado contigo a pesar de todo y no habría tenido problemas por lo de su hija…
- Ella tiene una hija...y una mujer que sacrifica su felicidad por su hija, realmente merece mi respeto…- la miró molesta - no puedo decir lo mismo de alguien que amenaza a una madre…con perder a su hija - se levantó totalmente molesta.
Marceline se dirigió a la casa de Bonnibel, sabía que ella no estaba en su casa por el horario y que tampoco estaba Morita. Ahora que sabía que Keyla había sido ayudada por Fionna, no tenía nada más que ir donde la ex novia del amor de su vida y amenazarla con tal de que pudiera estar con quien amaba.
La pelinegra entró molesta a la casa, la cual había sido abierta por Grumosa quien la miró con miedo.
- Mar...Marceline no es el momento…Plan b! por favor… - siendo interrumpida por Marceline. Quien corrió hacia el living donde se encontraba Fionna leyendo un libro.
- Tú aquí? - se rio de ella - disculpa pero Bonnibel está ocupada…y
- Marceline espera… - advirtió Grumosa nuevamente - este no es el…
- contigo quería hablar – dijo molesta
- conmigo? – preguntó molesta
- Tú le dijiste a Keyla que amenazara a Bonnibel y por eso ella terminó conmigo! - la miró indignada. Fionna abrió fuertemente los ojos
- Hablemos de esto en otra parte – la miró molesta – este lugar no es el correcto para eso…por favor
- Por favor? - la miró indignada - eres...eres una…
- Marceline hablemos en otra parte por favor! – gritó molesta – este no es el momento para hablar sobre lo que tengas que hablar…estamos en la casa de Bonnibel…Lumpy, por favor sácala de aquí…
- Tú estuviste con Bonnibel, decías amarla y tienes el descaro de no dejarla ser feliz...eres una maldita desgraciada - le gritó – qué clase de persona eres? Eso no es amar a alguien!
- y tú qué sabes de mi amor por Bonnibel? – se acercó indignada
- Qué son esos gritos? - bajó Bonnibel de las escaleras – Mar..Marceline? - la joven se puso nerviosa al verla - qué haces aquí? - preguntó con nervio mientras miraba a Fionna
- Ella vino a hacer un escándalo...y a echarme la culpa de que tú terminaras con ella - se cruzó de brazos algo nerviosa - bueno...ahí tienes a Bonnibel...las explicaciones a ella…
- Marceline…Marceline creo que no quedó algo pendiente entre nosotras - dijo Bonnibel. Marceline la quedó mirando molesta
- Ya sé que terminaste conmigo porque te amenazaron…fue Keyla… - la miró molesta
- No sé de qué hablas - dijo Bonnibel - tú sabes perfectamente por qué terminé contigo…
- Fionna habló con Keyla.. - Bonnibel quedó mirando a Fionna
- No sé de qué habla… - negó la peli rubia
- Yo no se lo dije a Keyla...solo quedas tú...y no me extraña que lo hicieras para no dejar hacer feliz a Bonnibel…
- Chicas paren - dijo Grumosa histérica
- Por qué tuviste que aparecer?! - le gritó Fionna - Bonnibel no te quiere…deja de humillarte gratuitamente
- Fionna para! - dijo Bonnibel molesta - no te metas en mis sentimientos y...Marceline...por favor vete…- la quedó mirando con tristeza - nosotras ya terminamos...y eso no va a cambiar…
- no escuchaste lo que dije? Fionna es la culpable de todo… - dijo con rabia
- Fionna no sería capaz de eso… - dijo Bonnibel – y por lo demás…te vuelvo a repetir…nosotras ya terminamos…
- Si vas a elegir ese camino...ten al menos el valor de decirme que te da miedo estar conmigo porque...Keyla y Fionna pueden hablar - dijo con tristeza
- Marceline por favor… - pidió Bonnibel con lágrimas en sus ojos que suplicaban por salir - no hagas esto más difícil...
Marceline quedó mirándola, Bonnibel desvió el rostro y posteriormente respiró profundamente.
- Yo te amo… - susurró Marceline con una voz quebrada. Fionna en ese momento apretó con rabia y pena la mandíbula, sentía que debía decir algo, pero su egoísmo podía más. Lumpy y Fionna quedaron mirando a Bonnibel quién cerró sus ojos y se dio vuelta.
- Por favor Lumpy...muestrale la salida a Marceline - y tras decir esto subió las escaleras y se encerró en su habitación.
- Lo lamento - susurró Grumosa a Marceline – de verdad lo lamento – dijo Grumosa con un nudo en su garganta, jamás habría creído guardale un dejo de cariño a la peli negra, había hecho todo lo que Fionna jamás en su vida se había atrevido.
- Yo lo siento más - dijo la joven secándose las lágrimas - eres una mierda Fionna - le sonrió con pena y se fue en la camioneta de su tío. El bar más cercano sería el próximo destino de la joven experta en computadoras.
- y en cuando a ti…quiero decirte que eres el ser más despreciable que he conocido en mi vida… - dijo Grumosa quien subió hasta la habitación de la peli rosa. Entró y la joven estaba en el suelo sentada llorando – querida levántate…no le des más dramatismo a esto
- me odia… - comenzó a sollozar – después de esto…después de esto…la perdí para siempre… - decía mientras apretaba una almohada – la perdí para siempre, Lumpy! - gritaba de dolor – y yo…yo…yo también la amo…
- bueno…cuando alguien te dice que te ama…y si es correspondido lo correcto es decir "yo también…" no "vete de mi casa" – le comenzó a secar las lágrimas mientras se sentaba a su lado – es el momento de decirle la verdad…ella ya lo sabe
- por qué? - preguntó con dolor Bonnibel
- porque yo fui a hablar con ella y le conté la verdad – confesó la ama de llaves
- qué? – la miró con miedo – o sea ella de verdad sabe la verdad? Entonces yo realmente lo arruiné…
- fue Fionna… - dijo molesta la peli morada
- ella no habría sido capaz… - dijo Bonnibel
- nadie más conocía nuestro secreto…y tú misma dijiste que Marceline no había sido…ayer mismo Marceline me dijo que no fue… - tomó su rostro y le secó las lágrimas – lo que acabas de hacer fue estúpido…y tal vez en este momento Marceline te esté odiando…pero debes ir por ella…antes de que sea demasiado tarde…porque aún estás a tiempo de que te perdone…
- si hice lo que hice fue porque no sabía que ya lo sabía – decía mientras lloraba – pensé que Marceline solo deliraba de una forma muy certera…
En un bar se encontraba la peli negra bebiendo su tercera cerveza.
- tranquila hermanita – decía Jake – debes entender que las mujeres son complicadas
- soy mujer… - dijo la joven mirando su cerveza con frialdad – esa doctora solo quería usarme…sentirse bien un tiempo y adiós…le dije que la amaba…que la amaba! Y qué hizo? Ni siquiera tuvo el valor de mirarme a los ojos…es una cobarde! – se terminó el vaso – Anthony sírveme otro vaso!
- Marcie…esa mujer se lo pierde – dijo Finn – tú eres muy bella y ella se arrepentirá…además te llevabas bien con su hija
- yo la amo… - decía mientras lloraba y bebía otro vaso de cerveza – y odio hacerlo…
Bonnibel se fue hasta el baño, se quedó mirando al espejo, se lavó el rostro con abundante agua y volvió a mirarse.
Flash Back
La peli negra estaba comiendo en la cocina junto a Morita, ambas jugaban con la comida.
- y ahora este pedazo de pollo parece una ardilla – dijo la pequeña riéndose
- ahora un duende – decía mientras le cortaba un pedazo de pollo
- Morita no se juega con la comida – dijo Bonnibel – la comida es para comerla – dándose vuelta
- ahora parece un duende mutante – le dijo Marceline al oído a lo que la pequeña se puso a reír
- te escuché! – dijo Bonnibel quien quedó mirando molesta a Marceline
- mami siempre le quita toda la diversión a todo – dijo Morita quien volvía a comer de forma normal. Bonnibel se fue hasta Morita y la abrazó
- cómo es eso de que mamá le quita la entretención a todo?! – dijo fingiendo indignación – mami te ama
- y si mami me ama…me llevará al cine? – preguntó la pequeña peli morada
- están dando Frozen 3 en el cine…deberíamos ir a verla – dijo Marceline emocionada
- tengo dos hijas? – preguntó Bonnibel
- sabes perfectamente que solo una – dijo Marceline dándole un pequeño beso a la peli rosa
- te quiero… - susurró Bonnibel
- yo a ti… - volvió a darle un beso
- no hagan eso frente a mi…es empalagoso! – dijo la pequeña indignada
- y si te doy muchos besos a ti?! – decía Bonnibel emocionada mientras besaba a su hija – mi niñita es tan bella
- no! Para eso está Marceline! - decía regañando a su madre. Marceline tomó la mano de Bonnibel y besó su mejilla
- amor…sacaré el auto…para que vayamos al cine…
- amo que me digas amor… - le sonrió la peli rosa
Fin Flash Back
- No te voy a perder Marceline… - se secó el rostro – no de nuevo…
- Marceline es hora de que nos vayamos… - dijo Jacke – estás muy borracha…
- borracha? – decía la joven luego de haberse tomado 4 botellas sola – no estoy borracha…solo quiero…olvidar…
- está bien, pero continuarás olvidando en tu habitación..de acuerdo? – decía Finn quien le cruzaba uno de sus brazos a su hombro – no me sueltes por favor, sino nos caeremos ambos
- no te preocupes…ya no puedo caerme más – decía mientras comenzaba a reír.
Los jóvenes llevaron a Marceline hasta su casa, cuando la abrieron la peli negra ya estaba dormida. Al abrir la puerta se encontraron con una peli rosa que a juzgar por su forma de ser debía ser Bonnibel.
- Qué le pasó? – preguntó Bonnibel asustada. Jake junto con Finn llevaron a la joven hasta su habitación. Simon ya estaba durmiendo pero había dejado entrar a Bonnibel, ya que suponía que la joven llegaría pronto, sin embargo, Bonnibel llevaba un poco más de una hora esperándola.
- pasó que ella tenía una jefa que la sedujo, la enamoró y luego la pateó como patean un balón…ni en los mundiales han pateado tan fuerte los balones como patearon a mi amiga – dijo Jake molesto
- por favor Jake…no le hables así – dijo Finn – disculpe pero Marceline se tomó hasta el agua del florero…así que si su idea era hablar con ella…pues fracasó su plan…
- ella cómo está? – preguntó Bonnibel con tristeza
- está destrozada! Y usted claramente no tiene corazón! Nunca había visto a una mujer beber de esa forma! Y llevo años yendo al mismo bar…ni por Keyla lloró tanto! – decía indignado
- lo lamento – susurró la joven con tristeza – creo que me iré
- no entiendo a las mujeres como usted…si tanto la amaba por qué no hizo algo? – preguntó Finn
- no tienes que hacerlo – dijo Bonnibel con mucha tristeza – en fin…me iré…quería hablar con ella pero no tiene sentido…incluso si la despierto ni siquiera lo recordará…
- vaya a despedirse de ella… - dijo Jake – la esperamos
- gracias… - dijo la peli rosa.
Entró a la habitación y quedó mirando a la peli negra. La tapó con una manta, tomó una de las camisas de la joven y la abrazó fuertemente. Se acercó a la mejilla de la peli negra y susurró.
- Te amo… - besó su mejilla
- te amo… - susurró Marceline mientras una lágrima caía – por qué te fuiste? – Bonnibel notó que sólo estaba desvariando, estaba dormida.
- estoy aquí… - susurró la joven. Se sentía culpable de lo que estaba pasando, pero ya mañana sería otro día. Era hora de contar toda la verdad, no perdería a su hija, era una excelente madre, pero también tenía derecho a ser feliz con quien realmente amaba y esa persona era Marceline. Besó sutilmente sus labios y se fue, no sin antes quitarse su bufanda y dejarla en una de las manos de la peli negra – te amo…y lucharé por ti…lo prometo…
Hola hola! hace mucho tiempo no actualizo este fanfic, así que espero que hayan disfrutado el capitulo y no me odien tanto n_n' Muchas gracias por tomarse el tiempo de leer la historia y espero actualizar antes de que termine el 2017. Saludos.
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Besitos!
