Atrévete a mi - capítulo 16
Ignoro qué hora era...solo sé que mi cabeza explotará en algún momento...espero que ese momento no sea pronto porque tengo hambre y antes de morir, me gustaría haberme comido al menos todo el refrigerador.
Estoy en mi habitación así que deduzco que Jake y Finn me vinieron a dejar luego de que tomara y dejara mi dignidad en aquel mesón...bueno estaba triste así que tomé más de la cuenta. Espero no haber hecho un show más grande que el que hice cuando Keyla me pateó.
La peli negra se levantó y notó que había una bufanda de Bonnibel en sus manos. Supo que era de su ex jefa debido al color, a que se notaba caro y fundamentalmente a que olía a ella.
- Qué...qué demonios…? - se preguntó la peli morada - mentira que fui a su casa...y le robé...por qué le habría robado? No tiene sentido...además por qué robar una bufanda cuando puedo robar ropa interior…- se quedó callada unos segundos - esto solo puede ser efecto de la resaca – se decía a si misma mientras se iba al refrigerador, se encontró con su tío.
- Pudiste hablar ayer con la señorita Glum? - preguntó el hombre
- No...Simon...ayer fui a beber a un bar - explicó - me duele tanto la cabeza! - dijo mientras se la agarraba y con la otra mano sacaba hielo para beber agua.
- Sé que fuiste al bar...pero ella vino para acá y te estuvo esperando – Marceline se calló unos segundos y luego volvió a mirarlo.
- Qué!? - preguntó nerviosa - dices que Bonnibel vino a verme?!
- Eso digo...vino muy tarde y yo me iba a ir a dormir así que le dije que se encontraba en su casa...fui a eso de las 3 de la mañana a buscar mi vaso de leche a la cocina y ella ya no estaba, pero tu estabas durmiendo, así que asumo que si hablaron…o al menos que sí pudo verte…
- No puede ser - desvió el rostro - con lo ebria que estaba posiblemente le debo haber dicho una estupidez…- lo meditó una vez más - pero y eso qué?! Ella no está interesada en mi...así que da lo mismo - le sonrió a su tío - pero gracias por avisarme - besó su mejilla y se fue a su habitación a hibernar. Tomó su celular y vio un mensaje.
"Estás con Bonnibel?! Aún no llega a casa...estoy a punto de llamar a la policía"
Era Grumosa. Posiblemente había hablado con Bonnibel pero no recordaba absolutamente nada, además estaba triste y enojada...no debe haber salido nada bueno de ahí. Volvió a acostarse nuevamente, no tenía trabajo ese día así que aprovecharía de descansar de aquella terrible resaca.
La peli rosa se encontraba en su oficina mientras revisaba unos informes clínicos. Le había mandado un mensaje a Grumosa, luego de haberse ido de la casa de la peli negra había decidido irse al hospital para continuar trabajando, llevaba ya unas 7 horas trabajando y se mantenía despierta con café. Había esperado algún mensaje de Marceline, sentía que a estas alturas su ex novia por contrato debía estar despierta, por lo que asumió que no le escribiría ningún mensaje. Suspiró y comenzó a poner música clásica, porque si ponía cualquier tipo de música con letra, por más banal que fuera, le terminaría recordando a su amada Marceline.
La puerta se abrió y entró el peli rosa, quien al ver a la joven inmediatamente le sonrió.
- que bueno que estás aquí – sonrió Gumball y se sentó frente a ella
- dónde más iba a estar? - preguntó Bonnibel
- me llamó Lumpy…estaba preocupada y me dijo que me asegurara de que estuvieras aquí, aunque le había dicho que te había visto ir por un café en la mañana…tienes mucho trabajo atrasado? Que me dijeron que llegaste a eso de las 4 de la mañana…
- la verdad es que en parte sí…y por otra parte… - se sacó los anteojos y lo quedó mirando – ayer fue Marceline a mi casa – dijo con tristeza
- Marceline… - el joven desfiguró su rostro – entiendo…pero eso es…bueno – tomó delicadamente la mano de su amiga
- me dijo que estaba enamorada de mi… - Bonnibel bajó su rostro e hizo una mueca de tristeza
- entonces eso es…estupendo – suspiró el hombre desilusionado, realmente estaba enamorado de su amiga, pero al menos sabía que ella podría ser feliz.
- le dije que no…que no la amaba…bueno no se lo dije explícitamente, pero eso le di a entender - desvió su rostro – luego fui a verla y estaba ebria…se había embriagado por mi culpa…no tienes idea lo culpable que me sentí…verla así…tan destruida…
- pero habla con ella y dile lo que realmente sientes – le sonrió – si ella realmente te ama…
- es que ese no es el problema – dijo tajantemente la peli rosa
- cuál es el problema entonces? – preguntó Gumball
- el problema es…que su ex novia me amenazó y por esa razón terminé con ella… - la pelirosa miró a su amigo y le sonrió con tristeza
- terminaste con ella porque te amenazaron? Qué puede ser tan terrible como para que terminaras con ella? Yo…yo las veía juntas…se notaba que se querían mucho – el peli rosa la quedó mirando – ella te quería de verdad, Bonnie…además le tenía cariño a Morita…
- su ex novia sabía algo que…podía ser demasiado perjudicial para mi… - desvió el rostro con tristeza
- y le dijiste eso a Marceline? Para que lo solucionaran juntas? – preguntó el peli rosa
- no…ella quedó con la versión de que terminaba con ella por la edad…y ayer cuando fue a mi casa se lo volví a reafirmar… - un par de lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas – sabes? Sé que terminaré acostumbrándome a que ella no está más en mi vida… - decía mientras se secaba las lágrimas, pero volvían a caer más – pero la quiero y sé que me quiere…y me duele sentir que la estoy haciendo sufrir por ser una cobarde – Gumball se acercó a ella, se arrodilló y tomó ambas manos
- has salido sola siempre…adelante con todo – suspiró – ella te ama y tal vez cometiste un error…pero ella si te ama te lo perdonará… - le sonrió e hizo que se levantara – jamás te has dado por vencida…no será la primera vez…
- te quiero mucho Gumball – la joven besó su mejilla y lo abrazó fuertemente – no tienes idea cuánto te quiero…
Una rubia se encontraba bebiendo su té cuando sintió unos pasos en la cocina, era la ama de llaves. Se levantó y comenzaba a dirigir fuera de la cocina en dirección a su habitación.
- cobarde… - susurró Grumosa
- Si quieres decirme algo, Lumpy…dímelo a la cara – dijo Fionna molesta
- Por fin dices algo sensato! – sonrió y la miró de pie a cabeza – Eres tan mala! Pero tan mala que la Quintrala huiría de ti! Eres tan mala pero tan mala que podrías darle clases a Freddy Kruger! – decía mientras fingía llanto
- No fue mi culpa que Bonnibel le dijera que no la amaba y la rechazara olímpicamente – explicó la peli rubia defendiéndose de lo indefendible – así que no me juzgues…
- de verdad crees que no te juzgaré? – Grumosa continuó secando vasos – te juzgaré porque eres el peor ser humano de la tierra…y realmente no mereces que Bonnibel aún te quiera… - explicó la peli morada
- Bonnibel no me quiere – espesó la peli rubia mientras se dirigía a la puerta – ella hace mucho tiempo me dejó de querer
- ella jamás te dejará de querer… - Grumosa la miró fijamente – ella jamás te dejó de querer…solo se dio cuenta que podía ser feliz con alguien más…
En una habitación oscura se encontraba la peli negra, quien continuaba hibernando cuando de pronto entraron sus dos mejores amigos, quienes se encontraban preocupados por la situación de su mejor amiga.
- hola chicos… - saludó la peli negra quien veía como Finn y Jake se sentaban cerca de ella y traían un par de cervezas – de verdad ignoro como creen que beberé después de la gran resaca que tengo… - quedó mirando fijamente una de las cervezas…es una belleza alemana negra? – preguntó emocionada
- pues claro, manita! – dijo Jake – tus favoritas – entregándole la cerveza a la peli negra
- esto es maravilloso – comenzó a beberla emocionada – y cuéntenme chicos…a qué vinieron? – preguntó Marceline mientras se bebía la cerveza
- queríamos saber cómo te encontrabas – preguntó Finn – no sé si te acuerdas que ayer… - susurró con algo de temor por nombrar a la innombrable… - vino tu jefa…
Marceline los quedó mirando fijamente, esperando que alguno dijese algo, pero ambos callaron.
- por Dios! Hablen… - pidió la peli negra
- nada…ayer te vinimos a dejar porque estabas borracha y apenas te podías en pie, cuando llegamos al fin tú ya estabas durmiendo – explicaba Jake – y ella estaba sentada en el sillón, la verdad nos asustamos un poco cuando la vimos
- jamás esperamos que ella estuviera ahí – dijo Finn – era mucho más guapa de lo que tú decías
- eso no va al caso Finn – dijo Jake – ella quería hablar contigo pero no la queríamos dejar hacerlo – decía el amigo mayor, de forma tajante
- y ella cómo estaba? – preguntó Marceline – cómo se veía?
- estaba vestida con un vestido, tenía una bufanda…su cabello – siendo interrumpido por la peli negra
- me refiero a emocionalmente…sé cómo estaba vestida…o al menos asumo que estaba vestida de la misma manera que cuando hablé con ella – decía nerviosa – pero quiero saber qué más pasó…
- ella nos dijo que necesitaba hablar contigo – explicó Finn – pero al verte casi dormida dijo que solo se despediría…estuvo un poco más de 5 minutos en la habitación contigo, ignoro qué habrá dicho pero tenía los ojos rojos…tenía esa cara de cuando has llorado todo el día y no puedes disimularlo… - el joven le sonrió a su amiga – deberías hablar con ella
- no me interesa – desvió el rostro y quedó mirando la ventana – me hizo sentir como una idiota frente a su ex novia…incluso su ama de llaves que me odia sintió lástima por mi…a ese nivel! – exclamó con tristeza
La puerta se abrió, Marceline quedó mirando a su tío, quien algo incómodo le sonrió y saludó a sus amigos.
- hay una señorita que quiere hablar contigo – dijo Simon algo complicado
- dile que venga otro día – Marceline continuó tomando su cerveza
- no vendré otro día… - susurró de forma molesta la peli rubia. Era Fionna quien entraba en la habitación – le puedes pedir a tus amigos que nos dejen solas… - mientras se cruzaba de brazos.
La madre de Morita había llegado a la casa, cuando se encontró con Marshall quien estaba jugando con su hija, el hombre la saludó amablemente y continuó jugando con ella.
- necesito…que hablemos Marshall – dijo Bonnibel decidida
- termino de jugar con Morita y… - siendo interrumpido por su ex mujer
- necesito que hablemos ahora… - pidió algo nerviosa la mujer
- vamos al despacho… - susurró Marshall sin comprender – Lumpy, por favor encárgate de la niña…parece que Bonnibel me va a pedir volver con ella – entre bromas se rió, sin embargo, su ex novia estuvo lejos de siquiera sonreír.
Las dos mujeres se encontraban frente a frente, Marceline se sentía indignada, ignoraba como su tío la había dejado entrar a la casa.
- si viniste a reírte de mi…pues hazlo – decía mientras continuaba bebiendo su cerveza – vamos! Ríete…
- no vine a eso, si quisiera reírme de ti…no lo haría frente a ti… - la rubia continuaba de brazos cruzados
- entonces qué es? – preguntó Marceline
- Bonnibel después de que te fuiste estuvo llorando por horas…
- y? – la peli negra continuó bebiendo su cerveza
- yo le dije a Keyla que tú y ella estaban juntas…el día que nos interrumpiste en su oficina…yo las seguí y comencé a sacarles fotos…se las envié a tu ex novia y le mostré una fotos de nosotras dos…cuando éramos novias… - suspiró con tristeza – estaba tan desesperada que no me di cuenta que por segunda vez estaba quitándole al amor de mi vida la posibilidad de ser feliz.
- quieres que llore? Que me conmueva? Porque de verdad tendrás que esforzarte si eso quieres – decía mientras abría otra lata – quieres una cerveza? Es muy descortés beber alcohol y no ofrecer…
- tú la amas, Marceline...no te hagas la fuerte ahora que ayer prácticamente le suplicabas una oportunidad – decía de forma desafiante la peli rubia – no me vengas con que te da lo mismo…
- tú eras la que me quería lejos…ahora estoy lejos… - la miró desafiante – no te quejes!
- sé lo que hice… - la pelirubia la miró incómoda
- entonces a qué viniste? – preguntó Marceline – porque si viniste a decirme eso…puedes irte por donde llegaste – mientras se terminaba la cerveza y comenzaba a abrir otra. Fionna le agarró la cerveza
- deja de beber y escúchame! Necesito que vayas a la casa y hables con ella – la agarró del brazo
- no iré! Quién crees que soy? Una más de tus sirvientas? Olvídalo! – le quitó la cerveza
- había olvidado que Bonnibel se había enamorado de una niña pequeña – sonrió molesta – hasta Morita es mucho más madura que tú…
- no funcionará la psicología inversa – la miró y se sentó en la cama – entiende…yo no soy para ella…soy una tonta de 25 años que no puede darle nada, es directora de una clínica, tiene una hija y está podrida en dinero…qué le voy a dar? – dijo con tristeza – no puedo ofrecerle nada que ya no tenga
- que alguien la ame de verdad y sin miedo al qué dirán…. – suspiró y se acercó a la peli negra – estoy dejando mi orgullo en tus manos…ambas sabemos que ha sido difícil…pero ella te ama, Marceline…
- no fue lo que dijo ayer… - dijo con tristeza la peli negra
- no te dijo nada porque realmente creía en mi…y porque yo lo negué…por favor si vas y hablas con ella te juro que nunca más me meteré entre ustedes…
- y qué pasará con Marshall? – preguntó Marceline – porque nada te dice que Keyla no hablará…
- pues… - suspiró – yo me encargaré de Keyla…tranquila por eso…
- vamos! – la joven se terminó su trigésima cuarta cerveza – pero no lo hago por ti…a ti no te debo nada
- lo sé, mujer! – dijo molesta la peli rubia
En el despacho, la peli rosa movía una servilleta de forma algo frenética.
- qué te sucede? – preguntó el peli negro quien se bebía un vaso de whisky – ni para la noche de bodas estuviste tan nerviosa – se rio y continuó bebiendo su vaso – te sirvo un poco?
- si…necesito valor – decía la doctora aceptando un vaso de su ex marido
- míranos! Ambos compartiendo un vaso de whisky…cuidando de Morita…no ves lo felices que podemos ser a pesar de estar divorciados? – le sonrió de forma genuina
- Marshall tal vez lo que te diga cambie absolutamente nuestra felicidad… - suspiró y se agarró la cabeza
- le pasó algo a Morita? Alguno de sus exámenes de rutina salió mal? – preguntó muy preocupado
- ella está mejor que nunca…no… - lo miró fijamente – pero debo confesarte algo…algo que debería haberte dicho hace mucho tiempo…y no lo hice porque…fui una cobarde
- me estás asustando – dijo el hombre mientras continuaba bebiendo su vaso – por favor...dímelo de una vez…
- tú y yo nos conocimos…porque yo conocía a Fionna – suspiró
- ustedes eran muy cercanas… - sonrió el hombre – pero los amigos cambian y crecen…no es así?
- Yo realmente terminé queriéndote mucho, Marshall – lo quedó mirando – y como padre has sido excelente… - se puso muy nerviosa – pero yo…yo no…yo no he sido la persona más sincera del mundo….
- por qué no? – Marshall agarró la botella y se sirvió un poco más
- mi relación con Fionna…es algo difícil de explicar
- bueno, siempre ha sido tan difícil que ella ni siquiera fue a nuestro matrimonio – sonrió de forma irónica – y apenas hace unos meses conoció a Morita… - la quedó mirando fijamente algo molesto
- pero eso tiene una explicación… - la peli rosa suspiró, sentía que se le iba a salir el corazón
- te escucho… - la miró directo a los ojos, queriendo traspasarlos
- Fionna…Fionna fue… - sintió que lágrimas comenzaban a caer por sus ojos de forma inexplicable – Fionna y yo fuimos pareja antes de conocerte a ti… - un pequeño sollozo interrumpió su confesión – por…por eso…por eso ella se fue tantos años…por eso yo no quería que ella viniera a esta casa… - El hombre peli negro cerró los ojos e hizo una compleja mueca, quedó mirando la nada por unos segundos y posteriormente se levantó, le dio la espalda y se fue a la ventana.
Al cabo de una media hora, la rubia y la peli negra por fin llegaron a la casa de la peli rosa. Al entrar se encontraron con Grumosa.
- qué hacen ambas aquí? – preguntó Lumpy
- necesitamos hablar con Bonnibel – dijo Fionna algo nerviosa
- es que…Bonnibel entró hace mucho rato a hablar con Marshall
- no puede ser! - gritó la peli rubia, quien corrió junto con Marceline hacia el despacho donde ambos se encontraban.
Marshall estaba junto a ella, estaban sentados, Bonnibel estaba llorando y él se mostraba tranquilo.
- Fionna… - susurró Marshall quien quedó mirando a su hermana, la cual sintió que un sudor frío comenzaba a recorrer su espalda.
Ahora sí! Este es el penúltimo capítulo de esta historia! Espero les haya gustado lo que llevo, a quienes la han leído y comentado lo agradezco mucho. Nos vemos en el próximo y último capítulo!
Besito Esquimal
Mari Morson.
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