Se escucharon manotazos contra la pared, Hermione buscaba algo jadeante, luego se escuchó un portazo que hizo temblar las paredes y algo de cristal que se rompía.

Malfoy se lanzó al suelo a tientas en busca de su varita. Se hizo la luz, miró al techo asustado y al ver la lámpara se cubrió la cabeza con sus brazos y quedó encogido en el suelo. Hermione lo miraba atónita. -Dra...co... Malf..? ·El levantó la cabeza poco a poco ojeando a su alrededor con miedo. Miró al techo y luego a Hermione. Se levantó rápidamente en silencio y carraspeó alisándose la ropa con dignidad. Entre abrió los labios seguramente para explicarse ante una Granger conmocionada, sonrojada y paralizada que con una mano sobre la pared y la otra sobre el manillar de la puerta (ahora cerrada) no podía creer lo que estaba viendo. No le dio tiempo. Se escuchó el ruido de un colchón estremeciéndose y luego dos voces adultas. Hermione entró en pánico. -ESCONDETE! CORRE! ·Susurró histérica.

-Esconderme? ·Malfoy miró a su alrededor aterrado. Hermione señaló bajo la cama y él negó con cara de asco. Le fulminó con la mirada y entonces la puerta se abrió tan rápido que Hermione no tuvo tiempo para soltar el mango y se dio contra el armario. -AY! ·Hermione gimió de dolor. Draco se lanzó bajo la cama asustado.

El señor Granger entró en la habitación con su viejo bate de béisbol en mano ya preparado para batear, al ver que no había nada ni nadie se volvió a mirar a su hija. Su madre esperaba detrás decidida con un spray anti violadores, lo dejó caer al ver el gesto de dolor de su hija. -QUE TE HAN HECHO!? ·Ambos se volvieron a mirarla y tocarla dejando la cama a su espalda. Hermione trató de decirles que estaba bien pero no la escuchaban, examinaban cada centímetro de su cuerpo con la mirada. -Papa, mama... estoy bien, vale ya! ·Hermione se enterneció todo lo que pudo teniendo en cuenta que tenía un mago bajo la cama. Sus padres hacían múltiples preguntas seguidas. -Estoy bien de verdad, no tiene importancia... ha sido otra pesadilla. ·Miró hacia la cama durante un segundo y vio que el brillante pelo de Draco se veía perfectamente junto la sabana caída. Trago saliva nerviosa. -Es que... intentaba abrir la puerta a la vez que papa... y me he dado contra el armario. Volved a la cama mañana tenéis que trabajar muy temprano. ·Sus padres suspiraron aliviados y tras un rato de cerciorarse de que todo iba bien, volvieron a la cama.

Hermione suspiró aliviada con la espalda sobre la puerta cerrada. Dentro de lo malo, al menos su madre no había vuelto a proponer su huida de Hogwarts. Malfoy asomó su cabeza por debajo de la sabana caída y la miró con los ojos muy abiertos. -Puedo salir ya..? ·Susurró él.

Le observó aun incrédula. -Malfoy... que narices haces aquí!... A estas horas! Y con el uniforme de la escuela?! Y... ·Susurró.

-Calla. ·Malfoy buscaba su varita aún bajo la cama pensando en cuáles serían las mejores palabras para explicarse. Pero el parloteo habitual de Hermione cuando se ponía nerviosa no le dejaba pensar con claridad.

-Como que calle!? Tienes idea de... de lo que... ·Trataba de susurrar rápidamente pero la lengua se le trababa, no podía hablar, pero no paraba de hacer constantes intentos, las preguntas se le agolpaban en la mente.

·Malfoy salió varita en mano sacudiéndose la ropa muy sonrojado. -Yo... Venía para recibir una respuesta a... ·Carraspeó despacio. -A todo el asunto este de... ya sabes Granger, la tregua.

-La tregua? ·Dijo en voz alta. Hermione se llevó una mano a la boca y luego a la cara. Negó con la cabeza y se cruzó de brazos. -No te bastó con que te apuntase con mi varita, tenías que venir a preguntarme a mi casa en vacaciones a las... ·Miró el reloj de su mesilla. -Oh vaya que bonito! A las dos de la mañana! ·Susurro fuerte enfadada con voz acusadora.

-Malfoy miró al suelo. Solo le quedaba intentar recuperar un poco del "poder" que había perdido al presentarse en su casa. -Vale quizás no ha sido la mejor idea que podía tener pero... necesitaba una respuesta, hay más peces en el mar sabes? ·Supo que no había escogido las palabras correctas y además, era la primera vez que confirmaba sin pretenderlo, que su interés iba más allá de la amistad. Al darse cuenta quiso rectificar pero temió empeorarlo.

-Que?... Mas pe... en serio? ·Hermione tuvo ganas de convertirle en cucaracha y aplastarle. -No me puedo creer que tu señorito Malfoy seas capaz de caer tan bajo. No sé qué oscuro interés tenías ilusión de que sintiese por ti, pero te aseguro que afortunadamente no soy tan simple como tú! Vete, vete de mi casa ahora! -Hermione saltó sobre la cama y señaló la puerta.

Malfoy no se movió, negó con la cabeza divertido. En algún lugar dentro de él, verla furiosa le hacía sentir aún más mariposas. -No me voy a ir Granger, a pesar de tus palabras, aun no me has dicho que no te interese. Es más... ·Se acercó a la cama levantando la varita y ella retrocedió un poco asustada. Malfoy le dio la vuelta y se la tendió.

-De que me va a servir eso si no se puede hacer ma... ·El interrumpió. Ella bufó furiosa, no le gustaban las interrupciones y Malfoy solía hacerlo. -A ver querida muggle, aun no sabes con quien estás hablando, verdad? Soy Draco L. Malfoy, yo por supuesto que puedo hacer magia fuera del estúpido Hogwarts.

·Hermione alzo las cejas asombrada y miró la varita. -Primero, los profesores nunca han mencionado que tengas un segundo nombre... Draco L. Malfoy... esa L de que es? de Lerdo? ·Se rio burlona. -Y... segundo, obviamente, no te creo, demuéstralo. Malfoy alzó una ceja, empuño de nuevo su varita mirando alrededor, Hermione le observó atenta sobre la cama.

En el suelo estaban los libros que sin querer había tirado de la estantería. Un líquido transparente calaba algunas páginas y había astillas de cristal por el suelo. -"Reparo!" ·Susurró Malfoy apuntando con su varita. Ante los ojos de ambos los cristales y el agua formaron una bola de nieve de juguete. La falsa nieve cayó sobre una fea muñeca que sujetaba un paraguas. Los libros se secaron y volvieron a su lugar. La estantería quedo perfectamente colocada de nuevo. -Ves Granger? El ministerio no detecta los encantamientos que mi varita realiza. Tampoco detectan mi magia involuntaria.

·Hermione tendió la mano. Malfoy le entregó su varita. -Vete. ·Dijo ella apuntándole. -No. -Dijo el levantando las manos a cada lado. -No me voy a ir sin una respuesta Granger. Mis padres se han ido de viaje, me temo que, por suerte para ti, tengo por delante toda una semana para quedarme hasta que decidas darme una respuesta... pero aunque estoy convencido de que eso te encantaría... creo que estaría feo auto invitarme sin el permiso de tus padres. Con que... tú dirás.

·Hermione se estremeció ante la idea de sus padres conociendo a Draco. -De acuerdo, vale... una tregua, pero me quieres decir que saco yo de ello?

·Draco sonrió maliciosamente. -Te parece poco tener el gran honor de poder conocerme personalmente sin nadie que nos moleste?

·Hermione le apuntó más de cerca con la varita decidida. -En caso de que acepte SOLO seremos amigos. Ni chantajeándome con hacer que un dragón se coma a mis padres vas a conseguir que sienta más de cero por ti, idiota. ·No se creía lo que ella misma estaba diciendo, pero esperaba que el sí. Quizás de esa manera se le bajaría un poco el ego que habían alimentado las Slytherin durante dos años yendo detrás de él como fanáticas enloquecidas.

-De acuerdo Granger... Solo amigos. Entonces es un "si" verdad? Previsible, siempre obtengo el "si". ·Soltó una risita irritante y esbozo media sonrisa. Hermione se sentó en la cama con las piernas en mariposa y le devolvió la varita. Malfoy la recibió. -Gracias Granger, ahora... te veo cansada, quizás sería mejor que me fuese. He venido en escoba... ·Hermione le atendía con curiosidad. -Pero estoy demasiado cansado para volver en ella... He robado un mapa de la red "Flu" y me he aprendido diferentes caminos desde Londres. Desde aquí dond... ·Hermione rodó los ojos, se llevó la palma de la mano a la frente agotada y divertida. -Qué pasa? ·Draco le miró confuso.

-Malfoy, aquí no hay red "Flu" nosotros nos desplazamos de manera diferente... te convendría escoger "Estudios Muggles" como asignatura optativa el año que viene...

·Malfoy se horrorizo notablemente. -Ni en tus mejores sueños Granger. Mi padre me mataría... ·Bostezó. -Vives más lejos de lo que imaginaba...

·Hermione sintió pena, supo que se arrepentiría. -Quieres... quedarte... hasta que amanezca? ·Susurró aún más bajito mirando al suelo con los brazos cruzados.

·Malfoy se sorprendió y la miró. -De verdad? ·La tripa le sonó lo suficientemente alto como para que Hermione lo escuchase. Le miró mal. -No me mires así, salí al atardecer, es lógico que tenga hambre si no he cenado... Se buena anfitriona y tráeme algo no? ·Hermione cabreada salió de la habitación refunfuñando en susurros. Malfoy se rió ante la escena divertido por su enfado una vez más.

Finalmente Hermione convenció a Draco para que al menos probase la exquisita Quiche Lorraine de su madre. Por supuesto, le encantó y se comió con ganas los dos grandes pedazos. Hermione sonrió con superioridad. –Rico eh? Mi madre no suele hacerla pero hoy decidió hacerlo para darme la noticia de... ·Malfoy se recostó en la silla del escritorio e interrumpió de nuevo, no solo por el gusto de hacerlo sino para pedir el postre. Hermione salió de nuevo enfadada y cuando volvió le lanzó un tupper con tres macarons de color verde Slytherin. Malfoy los miró, levanto una ceja sonriendo y volvió la mirada hacia a Hermione. –Cállate, no quiero escuchar ni un comentario, sólo quedaba ese colorante...

·Malfoy le dio vueltas al tupper buscando la manera de abrirlo, Los macarons golpeaban a cada vuelta. Hermione, sentada en la cama, le miraba intrigada. Malfoy cogió su varita y antes de que ella pudiese impedírselo, susurro "Accio!" ·Uno de los macarons golpeó fuerte la parte superior del tupper y cayó de nuevo. Hermione rompió a reír más alto de lo que pudo controlar tumbándose en la cama bocarriba. Draco la miró sin comprender, pero no pudo evitar sonreír al verla.

-De que te ríes? ·Malfoy devolvió la mirada al supuesto postre. Hermione se incorporó aun riéndose, se fue hasta el pie de la cama le quitó el tupper y lo abrió. –Gracias escandalosa. ·Lo probó, asintió varias veces y la miró. -Muy rico... y bonito... Debe ser vuestro color favorito, ya vi la decoración de la sala de la chimenea. ·Sonrió, levantó las cejas un segundo, le guiño el ojo y terminó el macaron.

·A Hermione se le borró la sonrisa. –Eres idiota. ·Bostezó. –Quiero dormir Draco... ·Dijo frustrada. Se recostó y tiró un cojín al suelo. –Toma, tu almohada, duérmete ahí.

·Dejó el tupper sobre la mesa. –En serio? ·Miro el cojín y luego a ella. Pretendes que yo... YO!? ·Gritó. Duerma... ahí?

·Hermione se sobresaltó y le miró asustada. –Shhhhhh! ·Le indicó con un dedo sobre los labios que se callase. –Baja la voz pedazo de idiota! Vas a despertar a mis padres! Vienes aquí de ocupa, me das el susto de mi vida y encima con exigencias! Tráeme la cena, tráeme el postre, tráeme una nube para que no duerma en el suelo. ·Imitó burlándose de él. –Por qué no te mueres unas horitas y me dejas en paz!

·Malfoy se puso serio. –No te pases Granger. Estamos en tregua recuerdas?

-El que parece que no se acuerda eres tú... Que si, que vale, eres un niño mimado, me he dado cuenta, pero aquí y conmigo las cosas son diferentes te enteras? Yo no soy un elfo domestico Draco, si te digo que te duermas ahí, me haces caso, y si no quieres...

-Si no quiero también puedo gritar para despertar a tus padres... ·Hermione se levantó de la cama y le señaló con un dedo, pero antes de dejarla hablar... -O puedo usar la magia, no? ·Dijo sonriendo con el dedo de Hermione a unos centímetros de su cara. Se levantó de la silla y se echó atrás atrayéndola junto a él. Apuntó a la cama -"Engorgio!". La cama se agrandó tanto que una de las mesillas se trasladó hasta pegarse a la estantería. El pie de la cama siguió agrandándose hasta llegar a ellos que, dieron un paso atrás.

-Ah no, no no!... ni de coña, es que ni lo pienses Malfoy! ·Bufó ruborizada mientras él se tumbaba en un lado de la cama y ponía un cojín en medio.

-No te voy a tocar Granger, no seas cría. ·Rio entre dientes.

-Soy mayor que tú, mocoso! ·Dijo ofendida. No te vas a levantar... no?

-Nope. ·Le dio la espalda al resto de la cama y se tapó la cabeza con la almohada. –Buenas noches muggle.

·Hermione bufó y se subió por el pie de la cama, se acostó lo más lejos que pudo de espaldas a él, apagó la luz y comenzó a sonreír feliz tapándose la cara con las manos. No se podía creer que aquel chico estuviese acostado tras su espalda. En su cama, en su habitación...

-Eh, un segundo. Como sabes qué día cumplo años? ·Susurró en la oscuridad girándose para mirarla.

-De verdad lo preguntas?... Con el lío que arman las Slytherin cada año... como para no saber cuándo es tu cumple. De hecho el día cinco es un día maravilloso para refugiarse en la sala común de Gryffindor, es el único sitio donde no escucho a nadie cacareando por ti.

·Malfoy rodó los ojos en la oscuridad. –Bueno, nosotros os escuchamos cacarear sobre Potter durante todo el año. Con que... ·Bostezó.

-Malfoy, dime una cosa, quieres dormir o quieres volar? Porque créeme, como te metas con mis amigos bajo este techo no vas a necesitar escoba para llegar propulsado a tu estúpida mansión.

·Malfoy sonrió divertido y volvió a bostezar. –Maleducada... ·Dijo en tono burlón. -Por cierto Granger... deberías recogerte el pelo con mas frecuencia, te queda bien.

-Idiota... ·Intentó sonar cabreada pero fue imposible. Hermione notó su respiración y se dio cuenta de que estaban cerca mirándose el uno al otro.