Al entrar en Hogwarts, McGonagall apartó a Harry y a Hermione de la multitud. Ambos la siguieron hasta el despacho. Una vez allí Harry estuvo intentando convencer a la profesora y a Poppy Pomfrey (la enfermera), de que se encontraba en perfecto estado de salud. Cuando Harry lo consiguió, McGonagall le pidió que esperase fuera, quedando a solas con Hermione.

-Bien señorita Granger. He observado que se ha apuntado usted a casi todas las materias optativas que se van a dar este año… el problema es que los horarios son tan disparatados que tendría que estar en tres clases a la vez.

Hermione agachó la cabeza decepcionada.

-Pero por suerte para usted… imaginé que pondría exactamente esa expresión. Por tanto… contacté hace un par de semanas con el ministerio para conseguir un permiso especial para dejarle utilizar esto… pero me tiene que prometer que nadie más sabrá de su existencia y por supuesto… de que será responsable al usarlo.

·Hermione alzó la mirada esperanzada, McGonagall sonrió de forma maternal con brillo en los ojos y le tendió un saquito rojo de terciopelo. La chica sacó una cadena dorada, con un colgante.

-Guau que bonito! Qué es? Cómo se usa? ·Dijo Hermione observando con interés el colgante.

-Es un giratiempo. Te permitirá asistir a todas las clases. Una vuelta en esta ruedecita supone el retroceso de una hora completa. Sólo se puede retroceder o avanzar hasta el principio o el final de ese mismo día. No debe ser vista junto su doble del pasado o del futuro, ni su doble debe verla a usted. Tampoco debe usarlo a la ligera, recuerde que jugar con el tiempo puede traer horribles consecuencias.

-De verdad?! ·Hermione lo miró entusiasmada. –Con esto podré asistir a todas las clases! ·Gritó entusiasmada levantándose de la silla admirando el pequeño reloj de arena del centro.

-Sh! Granger, nadie debe saberlo. Ni siquiera Potter o Weasley, queda claro? ·Dijo con severidad.

·Hermione se tranquilizó, se puso firme y se colgó el fino cordón de oro en el cuello introduciéndolo dentro de su camisa.

-Claro, por supuesto, disculpe profesora.

·McGonagall se enterneció de nuevo, pero lo reprimió.

·Ella y Harry llegaron al gran comedor junto a la profesora. Algunos alumnos les miraron preguntándose de donde llegaban.

Malfoy les observó con curiosidad de arriba abajo posando finalmente la mirada sobre las caderas de Hermione. Siempre había caminado contoneándose sin pretenderlo, pero ahora en el uniforme, él notaba su cuerpo más cambiado que nunca, Tenía las caderas y el pecho más desarrollados... Con la camiseta ancha que llevaba como pijama durante el verano no se había podido dar cuenta.

-Draco, a quien miras tanto? ·Crabbe siguió la dirección de su mirada sin éxito.

-Eh… a nadie. Olvídalo.

Crabbe siguió buscando con curiosidad. Sospechaba de la cara de idiota que se le había quedado mirando a quién sabe dónde. Goyle le dio un codazo a Draco y Crabbe perdió la concentración.

-Mirad, parece que Snape vaya a sacar su varita y matar a ese tal Lupin de un momento a otro! ·Dijo Goyle riéndose tontamente.

-Cállate Goyle. ·Dijo Malfoy pagando con el su frustración.

-Malfoy, sabes que es lo que hay entre ellos? Porque es cierto que Snape le está matando con la mirada… ·Dijo Crabbe.

-Solo por el hecho de que sea mi padrino no tengo por qué saberlo todo sobre él y su vida. Yo que sé! Igual es porque quería el puesto. Ya le conocéis... ·Dijo Malfoy poniendo su habitual expresión de asco al escuchar que Hagrid sería el profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas.

"Como si todos los profesores no favorecieran lo suficiente ya a Potty sin necesidad de haberse hecho previamente amiguitos suyos". ·Pensó Malfoy.

Hermione estaba sentada de espaldas a Malfoy. No supo si sería paranoia suya pero notaba sus ojos clavados en ella a ratos.

Malfoy veía como Ron miraba a Hermione casi constantemente, incluso cuando ella hablaba con Ginny por detrás de las espaldas de otros Gryffindors.

Todos volvieron exhaustos a sus respectivas casas.

Malfoy se encontró frente a Pansy Parkinson en la sala común, ella se lanzó a colgarse de su cuello.

-Dracoooooo! Oooh te eché de menos este verano… por qué no me escribiste? ·Dijo con aire resentido.

Draco intentó quitársela de encima de forma delicada.

-Hola Pansy. Es que… estuve ocupado, entrenando quidditch, haciendo deberes y eso…

-Bueno… podría haberme acercado a jugar contigo o algo… no? ·Dijo jugando con un mechón de su cabello.

-Eh… si claro, perdona Pansity. Te invitaré el verano que viene, te lo prometo! ·Dijo en tono amistoso.

·Dos chicas más interrumpieron su conversación, Pansy las fulminó con la mirada.

Malfoy recordó entonces el comentario celoso de Hermione sobre la atención que recibía en su cumpleaños. Se preguntaba que hubiese hecho de presenciar a tres chicas tratando de llamar su atención.

Su linaje de sangre por todos conocido junto con su fortuna, casi le otorgaba el rango de realeza, (en Slytherin éste hecho resultaba muy atractivo). Además de ser uno de los chicos más altos de la escuela, el pelo rubio platino, la perfecta piel blanca y sus ojos grises casi plateados, resultaban de un atractivo irresistible. Al ir acompañado diariamente por Crabbe y Goyle estos rasgos (excepto la altura) se resaltaban por si solos. Era lógico que tuviese muchas chicas interesadas en él.

"Que se le va a hacer, es lo que tiene ser perfecto". Pensó Malfoy con falsa resignación y mucha prepotencia.

A la mañana siguiente Malfoy se levantó aturdido y sudando.

Había soñado con Weasley pasando el brazo a Hermione por los hombros, ambos se reían de él con toda la escuela coreando por detrás y aplaudiendo. Se miró a sí mismo y se vio vestido con la horrible y vieja túnica roja de gala que pertenecía a Ronald. Luego todo se volvía oscuro y aparecía Lucius mirándole con desprecio. Su padre se daba la vuelta y le había abandonado allí mismo, en la oscuridad. Malfoy gritó y gritó pero su padre jamás se dio la vuelta.

Malfoy encolerizado, fue a ducharse y bajó al gran comedor con los demás. Poco después apareció Potter con Weasley. Malfoy le recordó su desmayo con sorna junto con sus compañeros. Pansy, sentada junto a Draco se unió a la burla encantada y después le empujó levemente en un gesto de total confianza.

Hermione observó la escena y bufó. Después hundió la cara en su horario, estaba realmente impaciente de empezar con todas esas asignaturas hasta no quedarle ni un solo minuto del día para pensar en otra cosa que no fuese estudiar. La primera duda sobre su horario no se hizo esperar, Hermione evadió el tema.

La primera clase a la que Hermione acudió fue Adivinación. Definitivamente la odiaba, a su parecer era un completo fraude.

Tras esta clase Hermione giró el mecanismo del colgante y acudió a Estudios muggles obviamente no esperaba encontrar allí a Draco Malfoy y así fue, estando sola sin sus amigos ni su mayor miedo personificado, estaba a salvo. Aunque dado que había escogido todas las asignaturas… tendría que estar con él antes o después.

Para su desagrado, no tardó mucho en encontrárselo, pues a la misma hora, al girar el mecanismo, allí estaba, en Artimancia. Pansy Parkinson corrió a sentarse al lado de Malfoy, éste miró a Hermione, por primera vez sus ojos volvieron a encontrarse tras las vacaciones. Hermione sintió un repentino dolor de estómago y un extraño calor en su pecho que le hizo jadear. Malfoy al ver su cara pensó que era rechazo, esto le dolió tanto que se obligó a hacer un esfuerzo y mirar a Pansy intentando verla con otros ojos. Iba a costarle.

Hermione no pudo atender como debía en toda la clase, con que ante su distracción, Draco respondió a todo y superó con creces a los demás. Pansy se aferró a su brazo orgullosa y él mirando a Hermione fingió estar complacido con ese gesto.

-Babosa… Pansity cara de bulldog… -Pensó Hermione sintiéndose mal después.

Tras la clase de transformaciones junto a sus amigos y sin Pansy atormentándola, Ron se convirtió en su nueva pesadilla. Estaba claro que no era su día. Si le diesen una fortuna por girar el giratiempo y volverlo a empezar, lo rechazaría de lleno.

A la hora de la clase impartida por Hagrid "Cuidado de Criaturas mágicas". Ron y Hermione no se dirigían la palabra, pero iban uno al lado de otro junto a Harry lo que para Malfoy fue más que suficiente para comenzar a hacer bromas sobre dementores incordiando así a Harry. Hermione le miró con desaprobación y Malfoy cesó las bromas gradualmente. –Mierda… pero por qué tengo que hacerla caso?! Joder Malfoy! te estas volviendo un puto blando. Quedamos en que nos olvidaríamos de esta estúpida sangre sucia. –Se dijo así mismo.

Siguiendo a Hagrid por un sendero Malfoy se posicionó tras Hermione por casualidad. Pansy le pilló mirándole el trasero pero no pensó que fuese posible, por tanto ni siquiera hizo comentarios al respecto, aunque le dieron ganas de hacerle la zancadilla a Hermione, solo por prevenir.

Cuando llegaron y Hagrid sacó a Buckbeak, pidió un voluntario y salió Harry.

Todos se pusieron alrededor en primera fila ya que el prado era lo suficiente grande y todos querían ver bien.

Pansy intentó posicionarse junto a Hermione para evitar que Malfoy quedase a su lado pero para su decepción Malfoy se adelantó rápidamente. Hermione le miró de reojo y vio que él hizo lo mismo. A ella se le escapó media sonrisa pero se enfadó consigo misma, revolvió la cabeza y se intentó poner seria. Ron la miró unos segundos extrañado. Malfoy soltó una risita sin poder evitarlo y Pansy actuó igual que había hecho el pelirrojo.

En un gran momento de tensión durante la reverencia de Harry ante el gran animal, Hermione se asustó tanto que instintivamente fue a agarrar con sus manos las que tenía más cerca, es decir, con la mano derecha estrechó la de Ronald y con la mano izquierda la de Malfoy.

Sin embargo a ella le resultó gracioso la diferencia de sus reacciones. El pelirrojo soltó rápidamente su mano terriblemente sonrojado. En cambio el rubio la estrechó con fuerza mientras en su cara se podía apreciar incluso de perfil una gran sensación de diversión y triunfo.

Hermione intentó soltar su mano pero Malfoy no se lo permitió.

Toda la clase estaba tan atenta que nadie se percató, ni siquiera Ron. Finalmente tuvieron que aplaudir a Harry y Malfoy aunque no lo hizo, soltó la mano corriendo ya que si ella no aplaudía alguien podría sospechar.

Mientras Harry volaba con el Hipogrifo fuera del alcance de las miradas de sus compañeros, Hagrid les pidió que buscasen una página en el libro sobre el tema y que la marcasen para estudiarla más tarde, los alumnos se arremolinaron buscando sus libros y sus páginas y durante un segundo Malfoy y Hermione se miraron. Fue inevitable. Se sonrieron avergonzados y cómplices el uno al otro.

**Sé que es cortito lo sientooo!

Mañana vuelvo a actualizar! PROMESS!

(Ehtupida Pansy oiga!)

MUCHAS gracias por vuestros follows favs y comentarios! Cuantos más veo más ganas tengo de escribir 3