Siento el retraso pero si no tuviese que trabajar para sobrevivir seguramente actualizaría casi cada día, como cuando no tenia trabajo XD
Ante todo, sabéis de sobra o deberíais saber ya que a no ser que me muera esta historia tendrá un final y que no será abandonada.
Antes de que empecéis a leer. No os alarméis si en algún momento sentís que os habéis perdido un capitulo.
Todo será explicado próximamente.
Ya sabéis que las que escribimos lo hacemos gratis... y tan solo pedimos algo que no cuesta dinero! REVIEWS xD
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Hermione estaba tumbada en la cama tapada hasta el cuello, con los doseles de la cama totalmente cerrados. Sus ojos paseaban vagamente por la oscuridad que la envolvía. Tan solo se escuchaba su propio corazón y un triste gimoteo proveniente del exterior. Sabía de sobra que se trataba de Fay. Resultaba un poco molesto escucharla llorar todas las noches desde aquella noche, pero cómo no iba a llorar... si el chico al que siempre había intentado confesar sus sentimientos, ahora estaba muerto.
La muerte de Cedric creó un trauma colectivo, el torneo era duro, y sus campeones podrían haber muerto en cualquier circunstancia, eso lo sabían desde el principio. Pero nunca imaginaron que ocurriría de verdad... ni mucho menos que fuese a manos de Lord Voldemort. Todo aquello fue lo único que había podido distraer a Hermione de no haber hablado con Draco desde su breve encuentro en el baile de navidad.
Harry estaba demasiado tenso, muchos lo estaban. El ministerio se negaba a creer que Voldemort había vuelto y muchos preferían seguir ese ideal. La vida sin aquel mago tenebroso era demasiado bonita como para dejarla ir por el simple testimonio de un pre-adolescente, aunque fuese "el niño que sobrevivió".
Durante el ultimo desayuno, Hermione se dio cuenta de que faltaba alguien en el salon, lo cual se había convertido en algo habitual... pero como aquella vez iba a ser la ultima vez que podría esa estúpida cara de indiferencia en bastante tiempo... le resultó muy molesto. Ademas, ella confiaba plenamente en el testimonio de su amigo Harry. Por eso sabía que el regreso de aquel mago tenebroso significaba que tanto ella como los demás hijos de muggles tendrían que andar con cuidado el año siguiente, si es que se les permitía siquiera volver. Todo podía pasar... Había que prevenir. Tenía que dar con él antes de que saliese el tren a Londres... situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas. O eso se repitió compulsivamente a si misma.
-Astoria...! –Llamó en el tono menos suplicante y llamativo que pudo. Consiguió su objetivo pues nadie importante a parte de la nombrada se percató.
La chica cerró de golpe su libro de criaturas acuáticas, alzó la mirada al frente y luego giró el cuello bruscamente clavando sus ojos en Hermione de forma intimidante. La Gryffindor tragó saliva y entrelazó sus dedos con nerviosismo mientras Astoria se acercaba disimuladamente mirando en todas direcciones. Cuando llegó hasta ella paró para fulminarla y pasó de largo. En un punto apartado Astoria frenó en seco y se giró para mirar a la Gryffindor con frialdad. Hermione apartó la mirada y entrecerró sus ojos en un esfuerzo por pensar deprisa, pero su mente la traicionó divagando sobre lo mucho que se había parecido aquella expresión a la que Draco le había estado dirigiendo desde su inexplicable distanciamiento tras el baile de navidad. En algún momento mientras Hermione divagaba como un Troll asustado, Astoria se desesperó y rompió el silencio tras un fuerte carraspeo de impaciencia.
-Si la memoria no me falla, la única y última vez que cruzamos palabra mostraste prejuicios contra mi por ser Greengrass y... si, ahora que lo pienso, también por ser de Slytherin... Así que sal de ese trance en el que parece que estás y dime que bicho te ha picado.
-Bueno, no me pillaste en mi mejor momento... –Hermione se reprendió mentalmente. Aquello fue todo lo que atinó a decir antes de ser interrumpida. Se sentía bloqueada.
-Bueno, si eso es una disculpa debo decir que yo tampoco estoy en mi mejor momento. Así que adiós. –La chica se giró tan bruscamente que su melena larga, lisa y castaña voló en abanico hasta replegarse de nuevo para después trotar al compás de los pasos de su dueña.
-Donde esta!? –Rogó Hermione andando rápidamente detrás de la chica provocando que ésta parase en seco. Hermione paró también. Sabía que si Astoria entendía por quien preguntaba estaría en problemas, pero no le importó. Al menos no hasta que la chica de un curso inferior le clavó sus verdes ojos llenos de algo parecido a resentimiento.
-Donde está quién, exactamente? –Dijo en un tono menos prepotente. Estaba a punto de confirmar sus sospechas. Sospechas que el propio Draco había conseguido matar semanas atrás, pero que en el subconsciente de Astoria aun estaban muy vivas.
-Creo que sería mas fácil... para ambas, si no me hicieses pronunciar su nombre... –Astoria se mantuvo en silencio con expresión casi dolorida– Y bien...? –Dijo Hermione removiéndose impaciente.
-Desde que finalizó el torneo se aísla a menudo. Nadie sabe donde está... –Hermione suspiró entristecida– Pero... yo le he visto entrar mas de un día en el baño de Myrtle la llorona. –Respondió con la voz quebrada. A Hermione se le encendió la mirada de repente– Si se mete ahí está claro que es porque nadie entra... –Dijo Astoria de forma venenosa con la esperanza de apagar esa luz.
-Gracias Greengrass... –Hermione salió disparada.
-Ya no soy Astoria. Ahora que tiene lo que quería soy Greengrass de nuevo... –Susurró ofendida viendo a Hermione correr deseperada.
Todo lo que Hermione pudo pensar mientras se alejaba era que estaba claro que aquella chica quería a Draco... La forma en la que le quisiera no le importaba en aquel momento, solo la protección que ese sentimiento ofrecía.
Aquella puerta les separaba. No habían hablado desde que se dio el baile de navidad. Ni siquiera hablaron después de resultar secuestrada para la segunda prueba... habían pasado tantísimas cosas desde entonces... No quería tragarse el orgullo porque comparado con la primera vez que se distanciaron, ahora lo tenía bastante superado. Pero de algún modo necesitaba saber de su boca el por qué había desaparecido de forma tan radical últimamente... y aunque sabía por donde debían ir los tiros una parte de ella misma se negaba a pensar que todo aquello fuese culpa de las palabras que le dijo a Ronald, debía haber mas.
Puso la mano sobre el picaporte y de pronto la mirada tan fría con la que le miró Draco tras el baile apareció como una imagen nítida en su mente. Las manos le comenzaron a temblar y sintió un sudor frío recorriendo su espalda.
-"Donde está ahora tu supuesta valentía de leona". –Se reprochó mentalmente.
Se quedó mirando la puerta hasta que su garganta comenzó a estrecharse por la ansiedad, provocando que le faltase el aire. Soltó el picaporte y se giró resignada dispuesta a desaparecer cuando de pronto escuchó la gran puerta abriéndose tras ella. Se giró despacio como si esperase ver a Fluffy, el perro de tres cabezas de Hagrid. Pero era él.
-Ho...la... –Murmuró Hermione tartamudeando. Por qué estaba tan nerviosa? Llevaba tiempo dando aquella situación como algo normal y ahora solo por tenerle delante todo su mundo temblaba de nuevo...
Draco la miraba fijamente con los ojos rojos y entrecerrados. El aspecto era de haber estado llorando como un bebe durante un buen rato, pero aquella idea era demasiado difícil de creer. No pudo hacer mas que quedarse allí quieta mirándole, como si fuese retrasada. Draco se cansó de esperar lo que fuera que viniese tras ese "Hola". Puso su habitual cara de asco y la esquivó para continuar su camino. No debía hablar con ella. Ahora menos que nunca.
-Draco... –La garganta le ardió un poco al pronunciar aquel nombre en voz alta después de tantos meses– Espera! –Logró decir. Pero él no paró– Por favor... –Dijo acercándose a él.
-Te van a ver. –Dijo acelerando el paso para alejarse, pero ella le imitó para no perderle.
-Que? Me... me da igual eso... –Dijo caminando a trompicones. Se llevaban bastante altura ya entonces y los pasos de él eran mas amplios. Le agarró el brazo y tiró pero él se giró un poco y le arrancó el brazo de su mano. Hermione solo alcanzó a ver su cara de asco– tengo que hablar conti... –Draco frenó en seco y ella se chocó con su espalda, a lo que Draco respondió empujándola.
-POR MERLIN GRANGER NO ME TOQUES! –Exclamó– No hay nada que decir! Llevo meses pasando de ti. Te hace falta que te diga a la cara el motivo? Creo que no lo necesitas. Creo que no te hace falta esa información. Y sinceramente no me apetece proporcionártela para que te tires al suelo a llorar como una cría. No te suena de algo la situación? Por que siempre tienes que venir a arrastrarte? Te complace que sienta pena por ti y que acceda a tocar tu sucio cuerpo hasta que vuelva a cansarme? –Escupió con toda la rabia que llevaba contenida.
Hermione se sorprendió. En otro tiempo aquellas palabras habrían resultado demasiado hirientes, pero ya no. Le miró con seriedad porque simplemente le salía hacerlo, no estaba fingiendo. De golpe todos los nervios desaparecieron y entró en juego su parte mas equilibrada.
-No me hace falta que me digas nada sobre aquello. Solo quiero saber que es lo que te ha pasado para que de pronto desaparezcas sin mas y aparezcas ahora con esta pinta... A pesar de todo lo que pasó y tu particular forma de negarme la palabra sin explicación yo... –Realmente se sintió como un perro apaleado que siempre volvía a por mas, así que trató de ser sincera sin parecer una arrastrada– simplemente te tengo aprecio. –Draco perdió su expresión de asco, la miró inexpresivo, parpadeó unas cuantas veces, tragó saliva y comenzó a andar de espaldas para después alejarse sin mas. Hermione se quedó quieta, impotente. Respiró hondo y se alejó también. Las lágrimas acudieron a sus ojos pero aquella vez no derramó ninguna– "Supongo que tenemos un numero de lagrimas determinadas por persona y yo ya he gastado todas las que tuvieran que ver con Draco" –Pensó suspirando.
Aquella noche se dio la última cena del curso. Todos acudieron para escuchar el discurso de Dumbledore. La decoración era de luto a diferencia de los otros años que solía ser del color de la casa ganadora.
En el comienzo del discurso, Dumbledore pidió que se alzasen con las copas en honor a Cedric Diggory. Pero no fue de extrañar que varios Slytherin junto con los anteriormente mencionados se mantuviesen firmemente sentados y con apariencia imperturbable. Hermione clavó tanto sus ojos en Draco que se juró a si misma que el chico debía haber sentido el dolor en su piel. De hecho le vio fruncir levemente el ceño mientras mantenía la mirada clavada en la mesa. Hermione divisó las demás mesas, todos estaban en pie rindiendo homenaje a la memoria del Hufflepuff. Era obvio que Cho Chang hacía enormes esfuerzos por no echarse a llorar. Al igual que Fay, que llegó incluso a derramar un poco del contenido de su copa por la manera en la que le temblaban las manos.
Todo Hogwarts salió a despedir a los alumnos de Beauxbatons y Dumstrang. Draco se sentó en una posición privilegiada para ver la escena perfectamente. Fleur se acercó a despedirse de "Hagui" (Harry) y Ron también habló antes de sonrojarse en extremo. Hermione frunció el ceño en desaprobación hacia lo que fuese que la comadreja le hubiese dicho a la Francesita. Krum se acercó por detrás mientras la rubia mitad Veela se alejaba, reclamó a Hermione por segunda vez en público y en aquel momento fue cuando Draco la perdió de vista.
-"Mierda". –Aquello fue lo único que logró pensar antes de que la impotencia que ya le invadía incrementase en un solo parpadeo.
-Me gustarría mantener el contacto... sé que no sientes lo mismo porr mi, perro me gustarría que vinierras a visitarrme a Bulgarria algún día... cambies o no de opinión al respecto. –Krum sonrió obviando que no intentaba presionarla, tan solo mantener una amistad sana y duradera.
-Me encantará visitarte algún día, pero si muero congelada caerá sobre tu conciencia. –Dijo sonrojada– Gracias por no volverte loco en cuanto a Malfoy... y gracias por haber sido mi amigo durante todo el curso –De pronto le abrazó con fuerza–. Te voy a echar de menos...
-Yo a ti también prrincesa. Perro da igual lo lejos que me vaya, seguirre siendo tu amigo... –Se separó lo justo para mirar sus ojos por última vez y tenderle un sobre con su dirección. Hermione sonrió– Ese Malfoy debe estarr loco. –Volvió a abrazarla con fuerza.
-Si me abrazas así cuando te visite en Bulgaria no creo que mi muerte sea por frío... –Rió ella hablando a duras penas mientras Krum la espachurraba.
-Volvamos ya, tu amigo pelirrojo parrece tenerr una única cosa en común con el Slytherrin. Por las cosas que me has contado me gustarría ver su carra al enterrarse de tu aventurra amorrosa antes de irme... –Dijo emprendiendo el camino de vuelta.
-La verdad... prefiero no tocar mas ese tema, y mucho menos si es para contárselo a Ron –Suspiró–. Creo que me estoy sugestionando demasiado sabes? Últimamente Ron y yo... bueno, da igual. –Krum la miró y sonrió resignado.
-Verremos cuanto tardas en hablarme sobrre Ron y ese –Dijo una palabra que Hermione no pudo entender. No sonaba muy bonita y se refería directamente a Draco Malfoy– en alguna de tus carrtas. –Se buró– Y yo las estarré esperrando ansioso en Dumstrrang como un buen amigo. –Hermione sonrió resignada.
Antes de la despedida final y para sorpresa de Hermione, Ron le terminó pidiendo un autógrafo a Krum.
Mientras esperaban el expreso a Londres, Hermione se sintió terriblemente observada. Tuvo la necesidad de mirar a su alrededor y lo vio. Justo al otro lado del tropel de alumnos que se disponía a entrar en el tren, un grupo abundante de Slytherins cuchicheaban entre ellos. Pero Draco observaba a Hermione con una expresión incomprensible. Hermione le mantuvo la mirada firme, imperturbable, hasta que Astoria Greengrass, que estaba frente al rubio, se giró y le clavó de nuevo sus ojos verdes. Pansy que estaba lo suficientemente cerca como para poder ver la escena, estaba demasiado metida en la conversación como para fijarse en nada más. Cuando Draco vio los ojos de Hermione desviarse un par de centímetros y encontró la causa. Apartó la mirada rápidamente y comenzó a contorsionar el rostro. Hermione entonces subió al tren tras sus amigos prendiéndoles de vista.
Ya en su compartimento Hermione les contó a los chicos todo sobre cómo había descubierto que Rita Skeeter era una animaga no registrada que se convertía en escarabajo. Sacó un tarrito de su mochila y se lo enseñó. La puerta del compartimento se abrió... quien sino. Ahí estaban Malfoy, Crabbe y Goyle diciendo barbaridades. Hermione se estremeció temiendo que Harry se le abalanzase sobre ellos enfurecido. Draco no parecía el mismo chico con el que alguna vez compartió tantas horas. Para los demás quizás pasaba desapercibido, pero para ella era obvio que el chico llevaba tiempo sin dormir demasiado y que no iba igual de impecable. Además parecía mas delgado pero a eso no le dio importancia ya que no era algo demasiado evidente y llevaba tiempo sin verle tanto rato de tan cerca.
Contra todo pronostico, no le daba gusto ninguno tenerle tan cerca a pesar de lo mucho que lo había deseado, estaba soltando veneno por la boca y parecía que se acercaba a decir algo horrible sobre Cedric. Vale, si, le quería. Pero aquello no iba a permitirlo. Inmediatamente le lanzó un maleficio con la sorpresa de que no había sido la única. No sólo Harry, Ron y ella habían atacado, también los gemelos Weasley.
Hermione miró a Malfoy preocupada, pero también enfadada. George la sacó de sus pensamientos cuando pisó a Draco para entrar en el compartimento. Hizo de tripas corazón y tragó con dificultad, le dolió verle allí inconsciente mientras le tiraban al pasillo a empujones pero se lo había ganado a pulso. Solo esperaba no recibir una bronca por parte de algún "supervisor" que pudiera descubrir lo ocurrido.
Cuando llegaron a King's Cross Hermione y Ron salieron los primeros del compartimento pasando (Hermione mas que Ron) con cuidado por encima de los Slytherin. Una vez fuera Ron apartó a Hermione de la zona de paso. Ella pensó que sería para esperar a Harry, ya que se dio cuenta de que se había rezagado.
-Hermione... –Musitó. Hermione le miró intrigada. No se habían quedado a solas en demasiado tiempo y desde luego nunca habían cruzado palabra para mas de lo necesario– Krum y tu...?
-No. –Dijo sin mas. Ron asintió tratando de ocultar su satisfacción.
Al despedirse Hermione le dio un primer beso en la mejilla a Harry, superando así con él la barrera del contacto humano. Oficialmente era su mejor amigo.
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Siento que sea tan corto vale? XD no me matéis pls...
Estoy teniendo problemas para comenzar el siguiente capítulo... Lo he borrado unas mil millones de veces, creo que por eso he tardado tanto.
Estaría bien que me hicieseis una idea de sobre lo que preferís leer porque está habiendo problemas en el trabajo y me esta costando una barbaridad actualizar.
HELP Y^Y
Os adoro... os compro un loro? JAJAJAJA ok sorry nope adios :3
