CAPÍTULO 4: INJUSTICIA


Gine caminaba por el callejón de vuelta a casa, agarrada de la mano de Isco. El niño estaba asustado, observaba como los Saiyajin viandantes hablaban. Hablaban en voz baja y reían maliciosamente cuando ellos pasaban enfrente de estos. No les quitaban ojo de encima.

Isco se fijó en un hombre corpulento, de tez morena café y cabellos encrespados de media melena que cubría gran parte de la mitad del rostro, se le hizo atractiva su armadura blanca con hombreras doradas. La capa de ese sujeto, blanca- grisácea, ondeaba a su caminar.

"Hembra ¿En serio te dejaste fornicar por uno de esos enanos? Eres una vergüenza para el pueblo Saiyajin." El hombre misterioso los detuvo en cuanto se cruzó con la chica y el niño. "Oh, creo que eso tiene solución." El hombre desconocido comenzaba a acosar con la mirada a Gine. "Ven, ven... Te enseñaré." Ahora el sujeto empujó fuertemente a Isco. Gine fue a socorrerlo pero el hombre la agarró y cargó con ella. "Es hora que aprendas a que pueblo perteneces."

Gine creía saber a qué se refería... No quería ser una prisionera sometida a torturas. Isco estaba tumbado en el suelo arenoso, sangrando por la cabeza por el golpe.

"¡Suéltame! ¡SUELTAMEEE! ¡Bardock! ¡Bardock!" Pegaba patadas y puños para poder escapar, pero no servía.

"Soy un clase alta muchacha. Me estás haciendo cosquillas. Si deseas jugar ya tendrás tiempo con mis hombres." Dijo el secuestrador riendo. "Ese tal... ¿Bardock? es un perdedor."

"¿Conoce a Bardock? ¿Será su... su capo?" Se cuestionó mentalmente la chica.

"A ese niño... ¡EXTERMINENLO!" Ordenó el Sayian.


Tiempo después. En la comisaria Saiyajin.

"¿¡Qué cojones crees que estás haciendo!? ¡He estado a muy poco de perder el puesto de capitán!" Es enojo en el hombre era más que evidente. "¡Has sido acusada de desertora al pueblo Saiyajin! Pero recibiste el perdón, ¡G-R-A-C-I-A-S-A-M-I!"

La chica estaba atemorizada, sabía que la había cagado bien hondo.

"L...lo... lo siento, Bardock." Dijo ella en voz baja.

Un bofetón fue lo que recibió de "agradecimiento" por parte de él. "No me molestes más de esta forma. Idiota." Quiso aparentar lo más indiferente a ella, en realidad momentos atrás estuvo muy preocupado. "Vámonos, Toma y Celypar nos esperan. Están por llegar."

Bardock la agarró por el brazo pero ella le detuvo.

"¿Y el niño? ¿Está bien?"

"Esta en casa durmiendo."

Gine negó con la cabeza ante la respuesta dada.

"El que me acompañaba antes de que fuera arrestada."

Bardock la miró con desconcierto.

"¿¡De que hablas?! No había ningún niño. Sa, ¡Vámonos! Ya estoy bastante cabreado."

Gine pensó que tal vez escapó, pero cuando lo vio por última vez allí, sangrante en el suelo, y además de que estaba inconsciente. Le daba pena, pobre niño desgraciado. En cierto modo estaba preocupada. No podía dejar de pensar en él.


Zona rocosa de la ciudad.

"¡Giiiine!" Isco abrió los ojos, estaba exaltado. Había tenido una pesadilla de Gine siendo asesinada. Una mano desconocida le acarició la frente, era un hombre. El sujeto era enorme de aspecto descuidado, rupestre, sucio, tenía ropajes hechos con piel de animal. Sonreía continuamente al niño.

Para Isco esa sonrisa era desagradable.

"¿¡Quién eres!? No me toques."

El hombre agarró la muñeca del niño con el rabo. No hablaba, más bien, no sabía hablar. Hacía gestos y sonidos propios de animal.

"Quita esa cosa peluda me da asco."

El niño estaba cada vez más molesto.

El sujeto le mostró la mano, una seña como de espera. Con uno de su dedo índice de la mano comenzó a dibujar secuencias de alguna historia en el piso de tierra. Eran dibujos muy mal hechos, vaya como los que aquí en la tierra hacen los niños.

Se podía notar una mujer de muy baja estatura y un hombre sumamente alto abrazados -supuestamente era él- y una criatura pequeñísima dentro de una improvisada barriga de embarazo en la mujer.

Una vez terminado el dibujo el hombre comenzó a indicar la criatura del vientre.

La bombilla le iluminó las ideas a Isco.

"¿Papá?" El niño no salía de su asombro.

El hombre ahora enroscó su cola en la cintura del pequeño. Lo abrazó. Eso lo confirmaba.

"Mamá murió. La mataron los Saiyajin como tú."

El hombre dejó de sonreír. Comenzó a gritar furioso, lleno de dolor, el pequeño seguía abrazado a su padre. Isco no quería llorar pero una lágrima salió, resbaló a lo largo de sus mejillitas blanquitas y cayó sobre el antebrazo del adulto. El adulto notó la lágrima, cesó de gritar.

"Papá ella te quería, siempre mamá hablaba de ti. Eras su héroe."

El niño se abrazó de nuevo fuertemente contra el pecho de su progenitor.

"Mmmm.." fue el sonido que el padre emitió a forma de respuesta.

"¿Porque nunca viniste a buscarme, Papá?"

El cuestionado miró fijamente al hijo.

"Tssss...uuuu...f..u..r..ijin...".

El niño captó el complejo mensaje.

"¿Soy híbrido es eso, verdad?"

El adulto comenzó a acariciar su rabo.

"Mi hermano no sabía entonces que era ESTAR EMBARAZADA."

Una mujer joven, vestida con la típica armadura blanca Sayiajin (Véanse Vegeta) apareció de la nada.

"Tu madre esa Tsufur... Cuando le comentó sobre su embarazo... Mi hermano quedó indiferente. Él es analfabeto, no sabía en ese tiempo que significaba embarazo. Entonces ella se ofendió y se fue contigo dentro."

El niño hizo mueca de confusión.

"¿Mi mamá se ofendió porque mi papá no sabía que era el embarazo?"

La mujer desconocida sonrió y negó con la cabeza.

"La indiferencia de él sobre la noticia. Debería ser eso."

El hombre desenrollo su cola desde la cintura de su hijo.


Casa de Bardock (y Gine).

"Toma y Celypar hoy no vendrán."

Gine sonrió y se abrazó rápido al brazo de Bardock. El chico se sonrojó.

"Mejor..." Ella sonrío.

Gine se acercó "peligrosamente" a la zona labial de él. Actuando de reflejo Bardock se movió levemente hacia atrás.

"Creo que Raditz hizo sus cositas... Jejeje... Mejor voy a darle un vistazo." Actuaba nervioso.

Gine hizo mueca de fastidio:

"Otra oportunidad perdida..." Pensó.

"Bardock me voy a hechar un rato en la cama."


Zona rocosa.

"Papá debo ir en búsqueda de Gine, mi mamá. Debo darle esta gema de cristal roja."

El adulto examinó dicha cosa con curiosidad.

"Es un amuleto Tsufurujin."

La tía de Isco se acercó a su hermano. Comenzó a hablar con sonidos y gestos.

"Desea acompañarte. Quiere casarse con esa mamá tuya."

Isco comenzó a reír.

"No ella ya tiene esposo y un bebé. Le pedí ser mi mamá solo hasta encontrarte. Y ya lo hice." Sonrió.

El papá igualmente insistió en acompañarlo. Sus instintos interiores le pedían buscar una madre para completar la familia de una vez.

"Ven papá. Llévame en donde me agarraste inconsciente."


Casa de Bardock (y Gine).

"¡Isco!" Exclamó. Ese niño no le salía de la cabeza.

Miró en sus alrededores. Todo estaba obscuro, era de noche.

"¿Bardock?" Preguntó ella. No obtuvo respuesta.

Paró la atención, oía voces en la planta inferior. No era ni Toma ni Celypar. Era...

"¡Isco!" Exclamó Gine al reconocer la voz.

Bajó velozmente por las escaleras.

El niño iluminó los ojos en verla sana y en perfectas condiciones.

"Gine, este es mi papá." El pequeño indicó el hombre.

"Encantada." Gine sonrió.

"Él no sabe hablar, pero no importa...Ten esto." El niño le dio una gema de cristal.

La chica la examinó. Le gustó.

"Trae buena suerte. Guárdala."

Isco se abrazó a ella.

"Ahora me voy, mi tía me espera." Se despidió. Padre e hijo salieron del hogar.

"Que gente más rara... Es la primera vez que veo un híbrido vivo." Refunfuño Bardock, le habían fastidiado la cena.

"Es muy tierno. Me da igual, me gusta su rareza." Gine se abrazó a Bardock.

"Me incomoda que me abraces." Gruño él.

Sus labios se rozaron en un instante haciendo callar de una vez al chico, Gine pudo sentir el aire de Bardock saliente de los pulmones. Él hombre la atrajo más a su cintura. La besó, degustaba lentamente la saliva de esa mujer, era como un elixir pasional para él.

"Es dulce." Comentó él después de terminar.

"Eres raro. Me encantas."

Bardock se aferró a la chica.

"Raditz duerme."

Claras eran las intenciones perversas de él.

"Pervertido. Termina la cena." Gine guiño un ojo.

Él reusó con la cabeza.

Ambos sigilosamente accedieron a la habitación del piso superior.

Entró primero Gine y después Bardock cerrando la puerta tras él.


Semanas después.

Estaba en el mercado comprando comida. Frutas i carnes frescas lucían con gran esplendor y colorido.

"¡GIINE! Isco fue capturado, y puede ser torturado hasta la muerte." Una mujer encapuchada, la tía del niño.

"Descubrieron que es híbrido y se lo llevaron. Esta mañana."

Gine dejó caer su compra.

"Vamos a la comisaría... ¡Rápido!"

Las dos mujeres comenzaron a correr dificultosamente entre la multitud presente.

"¡Diablos! Esta gentada nos va a separar!" Pensamientos de Gine.

Y así fue. La tía de Isco quedó atrás. Gine llegó sola al lugar. Tenía miedo pero debía hacer algo, Isco era un buen niño.

Entró.

En el interior del lugar habían hombres charlando y riendo sobre cosas cochinas...

"El otro día me tiré a una guarra."

Decía uno.

"¡EH! Allí viene una." Comentó otro al ver a Gine.

Hacía un calor insoportable para Gine, la muchacha debía caminar bajo las lujuriosas miradas de los "policías".

Y entonces...ella...

"Rata de alcantarilla, eso es lo que eres escoria Tsufurujin."

Gine reconoció la voz, súbitamente fue en ataque.

Isco atado con cadenas en cruz, su propio peso comenzaba a lastimarle las muñecas. Recibia puños, bastonazos, corriente… Toda clase de dolorosas torturas. Las paredes estaban teñidas de sangre seca, las cadenas oxidadas por el tiempo. Sí Isco llegase a cortarse podría infectarse de tuétano, enfermedad mortal presente en los metales oxidados.

Pero lo más macabro de todo… Era Bada, el padre de Gine, quien se encargaba y disfrutaba torturar al indefenso y amable niño pequeño.

"¡PAAAAPPAAAAA!" Gine se abalanzó en contra de su ex progenitor.

Una batalla estaba por empezar, Isco como el único espectador rezaba al espíritu de su difunta madre para que pudiera darle alguna fuerza y ayudarla a derrotar ese monstruo.

"Cobarde, es tan solo un niño. Qué más da sea hibrido o no." Gine estaba posicionada en defensa.

"El honor Sayiajin. Eso es lo fundamental." Respondió el ex padre con una sadica sonrisa." Ese niño pagará con sangre el pecado de sus padres." Comenzó a reír enfermizamente.

"¡LOCO DESGRACIADO!"


¿Será Gine capaz de vencer a su padre?

¿Reviews?

Agradezco muchísimo a D. Mokey draco por sus reviews y además sigue esta historia desde el inicio :)