CAPÍTULO 5: LOS SUEÑOS
Padre e Hija, uno enfrente de otro. Intimidándose mutuamente con la mirada. Gine dio un paso, rápidamente Bada lanzó un ataque Ki. Ella lo esquivó, alcanzó a golpearle fuertemente en el rostro. El padre ofendido, su honor y orgullo Sayiajin fueron manchados, comenzó a golpear brutalmente la chica.
"ZZZOOOORRRRAAAA" Este gritaba cuando golpeaba a su hija.
Gine comenzaba a sentirse enferma al perder sangre, el suelo a su alrededor manchado y el olor le hacía venir náuseas.
"KIIIIRAAA" Gritó Isco al ver a su amiga moribunda.
Una luz roja comenzó a resplandecer fuertemente cegando la visión del agresor. Era el amuleto Tsufurujin.
Isco logró liberarse de su encadenamiento, una enorme fuerza interior le había nacido. Probablemente debería ser su parte de herencia Sayiajin.
Lleno de furia y de fuerza fue a atacar a Bada. Lo atravesó, intestinos, vísceras y sangre comenzaron a volar por los aires.
Murió al instante. El niño traumatizado por la escena se echó a llorar.
"Soy una mala persona." El niño se auto tachaba de único e exclusivo culpable. Que de hecho no era así.
"Isco. Fue él quien te torturó, lo merecía." Gine se acercó al niño sucio de sangre y lo abrazó, la chica lo abrazó con la cabeza fría. Era la sangre de su padre yacente muerto, allí, a su costado.
"Pero, pero... ¡Era tu padre!" En niño lloriqueaba.
"No. No lo era." Respondió tajante. "Vámonos." Sugirió.
Isco se sorprendió por el cambio de actitud de Gine. "¿Ella no amaba a su padre?" Se cuestionaba el pequeño.
"¡Isco vámonos antes de que nos vean así!" Ordenó ella con cierta preocupación.
Gine y el niño salieron de la comisaría como si nada de lo ocurrido hubiera pasado.
"Gine... ¿Ahora que va a pasar? Maté a una persona." El niño no estaba tranquilo, su naturaleza Tsufur le repudiaba en la mente cada instante del acto anterior.
"Buscarán al asesino... Pero no le encontraran." Gine estaba sumamente decidida y segura de sus palabras. "No permitiré que te encuentren." Adjuntó luego.
El pequeño la miró fijamente con cierta chispa de admiración, después de su ya difunta madre Gine venía a ser la mejor.
"Lo siento. Soy un mete patas..." Isco sabía que estaba como "obligando" a la chica a hacer todo eso. Gine sentía como deber ayudarle, se le podría llamar "instinto maternal".
Zona rocosa. Casa del Padre de Isco.
"Padre, Tía... Ni se imaginan que ocurrió." El niño tenía ganas de explicar los hechos para buscar apoyo emocional.
El padre miraba con deseo a la bien llegada hembra. El adulto comenzó a sentir un incremento de su calor corpóreo, tenía de repente un deseo sexual ante ella. Además... Su "esposo" no estaba en los alrededores. La astuta tía de Isco intuyó los pensamientos de su hermano.
"Ella no." Le prohibió. El adulto se resignó, por el momento.
"Isco será mejor que te bañes, hueles mal, a sangre." La Tía se giró a ver su sobrino. "Hasta luego Gine."
El padre aprovechó la ausencia de todos para acercarse lentamente a Gine. Primero le enroscó la cola en el cuello y agarró la de ella, inmovilizándola, símbolo de dominio.
La chica no podía gritar debido al agarre, sintió unas manos enormes tocar sus pechos para luego bajar hasta la cintura y comenzar a retirar las prendas inferiores. Él tenía todo preparado para iniciar con el coito, pero...
"Mi amor no lo hagas." Una voz conocida resonó en la cabeza hueca del adulto. Liberó a la muchacha y se fue así sin más.
"Los Sayiajin rupestres son muy salvajes." Gine comenzó a colocar de nuevo su falda. "Ya sé a quién le pueda gustar."
Cerca de la ex casa de Gine (la de Bada).
"Mi, te encontré una pareja. No sé si te pueda agradar." Mi era una de las mejores amigas de Gine. Era prácticamente vecinas de casa, hasta que Gine se apuntó al escuadrón y peleó con su padre, ahora muerto.
"Quiero conocerle. Tengo curiosidad, me siento tan sola… Todos me rechazan por ser gentil." La chica parecía dispuesta a aceptar su cita a ciegas.
Una semana después.
"Sabes Gine... Creo que ya estoy embarazada de él. ¡Y su hijo es encantador!" Gine abrió los ojos como platillos.
"Pero... ¡SI APENAS DE CONOCEN!" No salía de su asombro.
La amiga río.
"Las cosas van rápido, jejeje... Me mordió el cuello mira ..." Le mostró la mordedura. "¡Ya soy su esposa!"
Nuestra protagonista no compartía el mismo entusiasmo. Sabía que nadie quería juntarse con Mi pese a que era una bella mujer. Ahora, creía que podía estar segura de que Mi sería feliz con Isco y el padre.
Pero Isco... él niño pensaba diferente.
"Gine no paran de hacer el amor. Cada día, cada noche." Gine petó de la risa, el niño se ofendió. "Uno no puede dormir con su bulla."
Ella paró de reír.
"Sí así es. Te compadezco. Mi madre y mi padre también lo hacían seguido en épocas de reproducción." Volvió a reír.
"¡¿Cómo rayos te da risa?! Desde el primer día que les presentaste no paran." Se quejaba él indignado y con un tono dulce.
Gine le acarició el cabello.
"Ven a casa de tu tía por un tiempo. Cuando Mi dé a luz volverás con ellos y con tu nuevo hermano/a. Seguramente dejarán de hacerlo por un tiempo."
"¿Seguro?" Isco dudaba si su tía quería hospedarle en su hogar.
Gine asintió con una sonrisa intachable, pretendía dar seguridad.
"Tan solo pregúntale. Te aseguro que no dudará ni un segundo en aceptar. Mañana si no te veo aquí ya iré en casa de tu tía." Los ojos del pequeño mostraban destellos de ilusión.
Un poco más tarde en la misma casa…
"¿Tía puedo irme a vivir contigo hasta que Mi dé a luz a mi hermanito?" Isco mostraba una tiernísima cara de ruego. "No me dejan dormir." La tía río.
"¡Claro pequeño! Esta misma noche te vienes. Le diré a tu padre." La felicidad interior de Isco iba en incrementando, tenía una ilusión enorme de irse a vivir con su misteriosa tía.
El padre de Isco no dio pega alguna en dejar ir a su hijo con su hermana, en el fondo, le daba pena distanciarse de su retoño, pero así podría disfrutar más libremente con su nueva esposa y no limitarse por su presencia.
Día siguiente. Casa de Bardock (y Gine)
La pareja se había apenas despertado, ambos estaban en la cama.
"Bardock no vayas a hacerle nada al padre de Isco…" Gine estaba arrepentida de haberle finalmente contado lo de su casi violación.
"Gine esta noche haremos el ritual de matrimonio. Así dejaran de pretenderte." Ella se sonrojó, al igual que Bardock. "¡Olvídalo, no dije nada! No me gustas."
Gine sonrío con mueca de incredibilidad.
"Sí, sí ahora disimula…" Ella se abrazó rápidamente a Bardock, así dejándole los pechos a la altura del rostro de él. Gine si esperar movimiento alguno, el implanto su rostro en el medio de los senos y comenzó a moverse de derecha a izquierda y viceversa.
"Que confortables son." Susurró. Ella estaba roja como un tomate. "Creo que el ritual se va a realizar antes de lo previsto." Concluyó seductoramente antes de comerse a besos los senos de ella.
"Tienes una enorme fijación con mis senos… ¡Ay!" Bardock le mordió un pezón. "¡TENGOO QUE IR A VER A ISCOOO!" Ella exclamó liberándose de un empujón del pegajoso de Bardock. El hombre, atónito, quedo incrustado en el muro de la habitación.
"¡Ese niño me tiene hasta las pelotas! Te recuerdo que Raditz es tu hijo, y no siempre puedo estar pendiente de él. Yo voy a misiones de conquista y llego cansado a casa." Refunfuñaba él aun clavado en el hueco creado del impacto.
Gine frunció el ceño.
"Ghrrrhg… ¡Pues si tanto te molesta hoy iré con Raditz!" El hombre vencido le giró el rostro, molesto.
La mujer había ganado la pelea premarital. O al menos eso ella creía.
"Desde hace meses que cuido exclusivamente de Raditz, mientras tú te la pasas con ese violador y el híbrido ese. Tú en cambio no me quieres dar nada como recompensa." Gine comprendió que estaba siendo injusta con él, además fue Bardock a darle casa.
Bardock se posicionó en el agujero de la puerta, dándole las espaldas a ella.
"La semana pasada llegué de una misión cansadísimo y lo primero que hice fue cambiarle el pañal al niño. ¡¿No te jode?! ¡No haces nada! ¡Ni tan solo ya cocinas! Y a mí se me da fatal, y lo sabes." Bardock estaba sumamente enojado, en otra parte, Gine se le estaba comiendo la vergüenza por los pies.
"¿¡Como rayos fui tan imbécil con él?! Pocos hombres ayudan en las faenas de casa…" Reflexionaba ella.
"Isco puede esperar…" Dijo ella ahora resentida por las palabras de él.
Él se volteó a verla.
"No Gine. Se acabó. Más tarde nos vemos, chao." Ella irrumpió a llorar silenciosamente mientras él bajaba las escaleras.
"¡Hoy me quedaré a casa! Lo siento Isco, pero también tengo una vida propia." Ella se motivó.
Mañana.
"Mi pequeño Raditz come un poco de papilla."
Mediodía.
"Limpiaré esta mugre incrustada en las ventanas."
Tarde.
"Qué aburrido es estar en casa sin nadie. Raditz se pasa todo el santo día durmiendo… Quiero que ya llegue Bardock."
Noche.
"Bardock ¡Qué bueno que ya llegaste! ¿Bardock? ¡¿Bardock que haces?!"
Esa noche ambos realizaron el ritual de matrimonio. Ahora Gine tendría un enorme mordisco en el cuello por parte de él y Bardock otro por parte de ella.
Sucesivamente fueron así las 2 últimas semanas. Un círculo monótono y aburrido. Gine tan solo se divertía cuando iba al mercado. Raditz crecía a un ritmo espeluznante al igual que su cabellera.
"Vas a ser un gigante de 2 metros." Gine admiraba a su retoño dormido en la cuna. "Hoy soñé con que me caían los dientes…"
"Gine, eso quiere decir que alguien conocido tuyo va a morir o vas a recibir una noticia de fallecimiento." Bardock sabía el significado de algunos sueños. "Los sueños son mensajes los cuales debes descifrar."
"TOC, TOC." Se escuchó llamar en la puerta.
Gine fue a abrir.
"¿Isco? ¿Qué hac…" Fue interrumpida por el pequeño.
"¡Mataron a padre! ¡Y violaron a tía!" El niño lloraba, se abrazó a las piernas de ella.
"El sueño." Pensó ella. "¿Y Mi? ¿Cómo está?" Preguntó alterada.
"Ella escapó a tiempo. Tía está embarazada y no quiere abortar, dice que con los genes de ese niño van a encontrar al asesino y vengará a padre." Gine estaba tocada por la noticia.
"Pobre niño desgraciado, ahora su padre fue asesinado. Está solo… Bueno tiene a su tía." Pensaba ella.
Gine hizo entrar en casa al pequeño.
"Voy a pedir a ayuda a una persona… ¡Vamos!"
Comisaria Sayiajin.
"A ver si hay suerte… Venga todo va ir bien, Gine." Ella se auto motivaba.
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¿Le ayudará ese personaje?
Agradezco muchísimo los cometarios de D. Mokey draco y de AZ (Guest).
