CAPITULO 8: ALMAS
Bardock en enterarse de lo ocurrido salió a toda prisa para dirigirse al consejo popular y pedir que ella fuese liberada, tenía que rescatar a esa hembra que loco le volvía aunque no quisiera de mostrarlo públicamente por orgullo suyo propio.
Decidió al fin dejar el niño en casa, para que no le diera problemas. En el consejo se debía mostrar serio y seguro, el bebé sería toda una distracción.
No tenía idea de cómo solucionaría la injusticia legal del cual Gine estaba siendo víctima, pero si hacía falta dejaría su pequeñísima parte diplomática de lado por usar totalmente la fuerza bruta. Pero no le convenía perder los nervios.
Temía por el bienestar actual de esa fémina, a los presos no se les solía tratar muy bien especialmente. Tampoco sabía si estaría en esos momentos recibiendo algún tipo de castigo o tortura cruel de las cuales se solían implementar en los calabozos.
Se sentía fatigado y cansado ese mismo día, no sabía si fue efecto de haber ingerido una enorme cantidad de alcohol apenas hace unas horas. Pero debía cumplir con su objetivo.
Antes los vecinos también le advirtieron sobre un hombre alto con melena que entró furtivamente en su hogar poco antes de que ella regresara de su paseo. Llevaba una especie de paquete, le comentaron.
Por muy cursi que le podía parecer para el guerrero, ella, Gine era alguien muy importante para él, ahora. Aún más ternura le daba conociendo su diplomacia y poco carácter.
"Me contagió sus estúpidos sentimientos" Pensó agitando la cabeza.
Ella era débil en todos los aspectos.
"No soportará estar entre rejas"
Él lo sabía, lo presentía, tenía que sacarla cuanto antes. Y no iba equivocado.
Calabozo.
"Tienes visita" Anunció un guardia entrando al lugar sombrio.
Ella no alzó la vista, seguía con la vista perdida, esa vista perdida que había adoptado desde hacía ya bastantes horas. Había perdido total fe en todo, creía que moriría allí sin que Bardock lo supiese y este le acusara en un futuro de haber abandonado a su hijo.
El guardia al no ver reacción alguna por parte de la prisionera le azotó con un bastón que traía con él. Cada guardia llevaba siempre su bastón encima. Ella ni se inmutó ni se quejo, y eso que el golpe fue fuerte y conciso.
Ella estaba perdida profundamente en sus pensamientos, le torturaba la idea de que quedaría como la mala de todo este asunto.
Un tiempo después.
"Porque los deseos de las personas no se quieren cumplir alguna vez" Se preguntó Gine abrazando a su hijo mirando a través de la ventana el comenzar de un nuevo día.
Bardock consiguió sacarla de su prisión rápidamente, él pidió ayuda al consejo y estos le escucharon. Hicieron un juicio a Gine del cual ella resultó ser ganadora, inocente. Ella expuso toda la información que sabía sobre los hechos, sobre Lye y sobre el hijo tsufur. Todo.
El juez se sorprendió que esa muchacha estuviera involucrada en tanto lio.
Según le contaron durante el juicio, Eina murió siendo asfixiada y el comandante Lye se suicidó poco después. Eso hace ya un mes. También se supo que Isco falleció a manos del ex comandante.
Fue un acto cobarde por parte de un "guerrero". Pero al fin, todo acabó.
Lo que contaba ahora era que estaba allá viva con su hijo entre sus brazos durmiendo, apoyando la cabeza en su pecho. Hacia tanto que no notaba esa calor tan especial propia de la criatura. Siempre le emitía tranquilidad y felicidad. Increíble.
Pero a la vez incómoda por la muerte de Eina, Isco y el padre del niño. No hicieron nada, murieron injustamente. Merecían de alguna forma ser recordados en este infierno. Ahora todos eran almas libres, menos Lye. Eso seguro.
"Deseé tantas veces el bien para ellos y mira" Apretaba los párpados para evitar hacer salir esa lágrima. "Pensar en ellos me lástima..." Quedo unos instantes callada. "¡Ya sé! Les haré un recordatorio en la que fue su casa" Ahora su mirada fue hacia su hijito dormido. "Pequeño Raditz, hoy acompañarás a mamá a un lugar especial"
Poco tiempo después Gine puso a su hijo en una cestita de mimbre con dentro un confortable cojín. También llevaba otra bolsa de cuero negro algunos materiales que necesitaría para construir dicho recordatorio, como colores al agua, maderitas, etc.
Se puso en marcha, a su izquierda la cestita del bebé y a la derecha los materiales.
Mientras caminaba pensaba en el padre de su hijo, Bardock. Él había salido de misión a un planeta lejano y no llegaría hasta dentro de 3 días. 3 días sin su Bardock, se preguntaba si él la extrañaría tanto como ella. Desearía tanto que así fuese, pero el hombre es todo un guerrero. Es imposible que demuestre sentimientos débiles como ella solía demostrar.
Entre tanto pensar llegó rápidamente a su destino. Cuidadosamente ingresó a la casa, la enorme puerta de madera dio un fuerte crujido. Una vez dentro posó la cesta del niño en un rincón obscuro, para que pudiera conciliar el sueño, y se puso manos a la obra.
Sabía que no podría hacer un recordatorio con ellos retratados, para su desgracia era pésima dibujando, aunque podría decorarlo con alguna cenefa de flores con colores vivos. En las maderitas, con el color blanco, escribiría sus nombres Eina, Isco y Ompa.
Ompa, así se llamaba el padre de Isco.
"¡Listo! Ahora lo llevaré al cementerio de almas" Se giró a ver la cesta de su hijo. Pero el chiquillo no estaba. "Ra...Ra… ¡Raditz!" Exclamó llena de pánico.
La criatura no estaba, salió toda nerviosa hacia la calle. Nada. Sentía que le iba a dar un ataque cardíaco en cualquier momento, pero fue cuando el pequeño apareció con un ratón entre sus manos. El niño divertido le enseñó la ofrenda.
"Diablos pequeñajo" Dijo un poco aliviada portando su mano derecha en el pecho intentando auto calmarse.
Agarró a la personita y la acomodó en la cestita de nuevo. "No te vuelvas a escapar bichillo, ahora nos vamos a casita" Ya se disponía a ir a casa… cuando:
"Gine" Alguien la llamó desde fuera del hogar.
Ella apresuradamente salió al exterior.
"Que haces por acá hermana ¡Que alegría verle!"
Gine se sorprendió, no esperaba en encontrar a su medio hermano Evet por ese barrio y en ese día. Que debería buscar él en ella.
"Me condenaron por usar la magia prohibida, mañana me ejecutarán. Alguien abrió la boca más de la cuenta"
Gine se cohibió al escuchar a Evet, pese a no conocer a su medio hermano del todo, la primera vez que tomaron contacto le cayó muy bien. Qué pena que fuera a morir en unas pocas horas, quería llegar a conocerlo mejor.
"Pero antes… Vengo a avisarte de algo… Bardock puede morir. No sé la causa ni cuándo pero los espíritus hablaron" Dijo Evet con total seriedad.
Gine dio un paso atrás por el asombro, luego le entró una histeria inmediata. La chica iracunda miró a sus alrededores y vio un jarrón en la mesa del salón. Lo agarró y lo lanzó violentamente hacia Evet. Él gracias a sus reflejos desarrollados pudo esquivarlo fácilmente y el jarrón se despedazó al llegar a contacto con la pared.
"¿¡Qué me estás diciendo?! Él no va a morir. ¡Bardock no puede morir! ¡Impostor! ¡Mentiroso!" Dijo luego ella con un tono lloroso.
Evet quedó atónito ante la reacción violenta que tuvo su hermana, no pensaba que pudiera tener el lado feroz. Gine se perdió observando detenidamente los pedazos restantes del que era un jarrón de fango. Ya no quería saber nada.
"Oye… tranquila… dije que PUEDE que muera. No hace falta que te pongas así de loca" Él le agarró un brazo de forma amistosa.
La chica bruscamente se liberó del agarre y fue en búsqueda de sus pertenencias junto con la cestita del bebé, y se fue de allá sin decir nada más. Evet no la persiguió, él ya le había dicho lo que tenía que decirle, decidió vivir su último día de vida.
Día siguiente, por la mañana.
Evet es ejecutado a muerte por el uso de magia prohibida, su familia no tenía algún conocimiento sobre sus acciones, no habrá cargas para ellos. El cuerpo sin vida será arrojado al basurero abandonado tsufur.
El uso de esoterismos, como la magia, será castigado con la pena de muerte.
…
¿Qué es este lugar?
Gine se encontraba perdida en algún lugar desconocido, parecía una ciudad abandonada. Muchos edificios estaban semi destruidos. Estaba muy obscuro todo. Ella decidió caminar un poco para explorar dicho lugar. Y se encontró con 4 naves Saiyajin estacionadas, escuchó voces, fue a esconderse rápidamente.
Eran Saiyajin y uno de ellos era… ¿Su padre? ¡¿Qué hacia su padre en ese lugar?! Y entonces fue cuando detrás de su progenitor apareció Raditz, su hermano mayor, muy mal herido.
Vio verles hablar un rato, notaba tensión y mal rollo en ambos mientras estos hablaban. Entonces su padre sacó de la nada una daga y se la calvó en el pecho, asesinándolo. Gine comenzó a llorar. Súbitamente apareció Bardock, vio la escena y comenzó a pelear con el asesino. Gine se tapó los ojos, era débil, algo en su interior le impedía ver la escena. Se escuchaban de fondo grandes explosiones y golpes en el aire. De pronto cesaron estos ruidos y reinó de nuevo el silencio, ella entonces decidió finalmente volver a ver qué pasaba. Lentamente, ante sus ojos, vio como el cuerpo de su esposo se desplomaba al suelo, ella gritó. Él había muerto. Luego le aparecieron imágenes de su madre, llena de sangre y siendo torturada.
"¡AAAAAAAAH!" Exclamó, fue una pesadilla. Estaba toda sudada, se sentía pegajosa y no paraba de respirar rápidamente, como si le faltará oxigeno.
"Evet…" Suspiró ya una vez tranquila. Notó que Raditz estaba acostado junto con ella.
"Pequeño…" Hundió sus manos en la larga cabellera de su hijo. El bebé hizo una especie de ronroneo como respuesta a sus caricias.
Planeta de misión.
Bardock estaba tumbado en el suelo, lleno de graves heridas.
"Capitán, debe regresar al planeta madre está muy mal herido" Toma ayudó a su amigo a alzarse a duras penas. "Por favor no intentes hacerte el rudo, puedes morir, estás perdiendo mucha sangre"
Bardock gruñó de mala gana como respuesta a los consejos de su amigo y tripulante de escuadrón.
"Un capitán nunca se debe mostrar débil, ¡NUNCA! ¿Entiendes?" El amigo negó con la cabeza.
"Lo siento" Susurró Toma antes de noquearle de un golpe. Programó la nave de su capitán para que regresara a casa y fuera atendido de urgencia.
Los Sayiajin del escuadrón se encargaron de lo restante de la misión.
Bardock había afrontado a los guerreros más poderosos de ese planeta, parecidos a los Nameks pero con orejas más redondeadas y la piel de color azul. Había recibido numerosos ataques en partes vitales, pecho, cabeza, entre otras.
"Lo siento por herirte el orgullo amigo mío" Toma dijo en voz alta poco antes de que la nave despegase.
…
Cementerio de almas: era una especie de parque en donde se posaban recordatorios u objetos de los fallecidos. Según contaban las antiguas leyendas, gracias a esta ofrendas hechas por gente viva y que les tenía aprecio, las almas encontrarían la paz uniéndose con el infinito universo.
Agradezco los reviews dejados en todos los capítulos anteriores por celestia carito.
