NO PERFECT LINE
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One Piece es propiedad de Oda y lo será hasta que encuentre un ladrón efectivo…
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CAPÍTULO 3: Franky House
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Cuando se pasa más de veinticinco años en el servicio naval sirviendo a tu país, se tiende a ser más cínico y menos paciente conforme pasa el tiempo. Eres testigo del caer de tus amigos, te despides de amores que pensaste serían eternos y compartes el sufrimiento con tus camaradas; todo en soledad. Todo eso se compensa al llevar con orgullo el honor y responsabilidad de proteger con tus propias manos el mundo de otras personas y tu familia.
Todos esos pensamientos son los que un veterano quiere evitar. A causa de eso, cuando se retiró del servicio no pudo soportar el estar más de un mes viviendo en su casa, donde podar el jardín un par de veces a la semana o fingir que sus vecinos le agradaban constituían las actividades con el mayor nivel de riesgo.
Monkey D. Garp era un hombre de acción, esa fue la principal motivación para crear al grupo de Supernovas. Un negocio bastante redituable, ya que conocer los altos mandos de los poderes de la nación y del mundo llevaba sus beneficios a largo plazo.
Hombres y mujeres descarriados de la sociedad que merecían una segunda oportunidad trabajando en lo que mejor podían hacer: cazadores de delincuentes, espías, guarda espaldas, ladrones, mercenarios, entre otras profesiones que frecuentemente tenían que pasar sobre las leyes del lugar donde se encontraran.
Se sentía orgulloso de esos hombres y mujeres que trabajaban con él realizando misiones que muchos no querrían ni saber, aunque admitía que a veces las ganas de patearles el trasero por sus diversos comportamientos era tentador, sobre todo a sus dos nietos que estaban a punto de provocarle un infarto fulminante. De seguir con su comportamiento tan irracional e incontrolable, ni sus influencias podrían salvarle de pasar algún tiempo en la cárcel.
Sin embargo, cada cierto tiempo ocurría un evento que temía no poder solucionar.
Y uno de esos casos estaba sentado frente a su escritorio en ese momento.
-Si que eres un necio, chico –comentó, soltando una sonora carcajada.
Trafalgar Law, el último en formar parte de su organización, con aproximadamente un año de antigüedad. Hombre de varias habilidades tales como crear estrategias brillantes, no obstante, su principal labor era el de ser el médico de todo el equipo. Al ingresar poseía un carácter cínico e irrespetuoso pero relajado, conforme pasó el tiempo cambió poco a poco, ahora rara vez le veía expresarse como solía hacerlo, siempre en un estado serio o meditativo y no podía culparle. Ahora estaba ahí, vestido con un pantalón de mezclilla y camisa negra, con sus ojeras más marcadas junto a un semblante serio e irritado.
Confiaba en él, pero cuando te enfrentas a un hombre con el carácter de un irritable lobo solitario, imponer su mando era primordial.
-La situación no es la ideal, esperar que transcurra tiempo para que salga de su guarida ya es imposible, debemos hacer que retome el mando - Habló Law en un tono serio y seguro.
Garp apoyo sus codos sobre los apoyabrazos de su silla mientras peinaba distraídamente su blanca barba.
-Ponerte como objetivo no es una opción, nos eres extremadamente más útil vivo que muerto o bajo su dominio – Reflexionó el veterano vagando la mirada en el techo.
-No me matará hasta que obtenga lo que quiere. Esta estrategia de mantenerme escondido es una mierda y lo sabe – Vaya que lo entendía, pero no podía mostrarse de acuerdo con Law sin comprometerse.
-Esta estrategia es la única que mantiene tu trasero con vida. Eres inteligente y sabes que afuera tus posibilidades de éxito son mínimas, así que confía en nosotros aunque te cueste el maldito orgullo -
Law quiso protestar, pero el toque de la puerta le salvó de recibir un buen golpe de Garp, que estaba ya al borde de la paciencia.
-Adelante – dijo el hombre mayor mientras se recostaba en su silla.
-Señor, Law, es un placer verte - El viejo sonrió al ver a la mujer pelinegra entrar con calma a la oficina con un folder en su mano. Law sólo miró de reojo saludando con un movimiento de su cabeza a la mujer antes de regresar su mirada al anciano.
-¡Oh, Robin! Regresas de tu viaje con un magnífico bronceado por lo que veo, espero me tengas alguna noticia igual de interesante.
-Sus expectativas suelen ser muy altas, señor – Respondió Robin con una ligera sonrisa mientras se sentaba cómodamente en la silla al lado de Trafalgar el cual sólo suspiró con aire resignado antes de ponerse de pie.
-¿Te vas tan pronto, Law? Aún quería hablar contigo sobre el ritmo en que dejarás a esta empresa en banca rota con tus compras por internet – Garp sonrió al ver al hombre mirarlo como si no entendiera el idioma con que le hablaba. Le sorprendía cómo Law conservaba la calma casi calculadoramente.
-No tenemos más temas relevantes de qué hablar, regresaré la próxima semana. Con su permiso - Dijo el pelinegro mientras salía de la oficina con calma sin despedirse en absoluto.
-Ha soportado más tiempo de lo que esperaba – Garp giró su mirada con las palabras de la pelinegra que con una sonrisa calmada le extendía un expediente. Tomó el folder y empezó a ojearlo con poco interés
–Ace organizó algo que podría servir para distraerlo un poco al menos por esta noche, me preocupa que esté planeando algo a mi espalda y pronto me sea imposible retenerlo en vigilancia, suficiente tengo con mis nietos - suspiró con aire cansado al pensar en sus nietos. Nico Robin rio ligeramente, cosa que le generó curiosidad al viejo que levantó la vista de nuevo a la mujer.
-Ace me lo mencionó esta mañana, me gustaría invitar a Nami si es posible – Garp sabía bastante bien a quién se refería.
-No veo inconveniente, de hecho no dudo que termine siendo un desastre como siempre – Volvió su atención a los documentos y resto interés a cualquier tema que existiera.
Robín solo siguió sonriendo al imaginar el posible camino de los eventos de esa noche.
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-No lo sé, Robin, tengo planeado aprovechar esta noche libre en un largo baño en la bañera acompañado de un capricho culinario y dormir como si estuviera hibernando ya que mañana será la reinauguración oficial del Sunny después de la remodelación, lo que me pronostica mucho trabajo mañana por la noche. ¿Por qué mejor no vienes a casa, tomamos algo de vino y me platicas los detalles de tu viaje? - Preguntó Nami mientras terminaba de pintar las uñas de su pie. Estaba disfrutando de su inusual viernes libre con mucha alegría, temía arruinarlo con alguna fiesta que seguramente terminaría en algún desastre.
Ese día su estado de ánimo era cien por ciento positivo luego de recibir la confirmación de una entrevista para la organización de All Blue. Tenía todo listo, por lo que se mentalizó sería su momento de triunfo.
-Será un evento menos extravagante – Dijo Robin al otro lado de la línea, sin embargo, Nami encontró difícil el creerle - Conoces bien a Franky, siempre organiza una fiesta antes de la inauguración oficial y no me parece mejor oportunidad para festejar mi regreso. Además, me sorprende – Robin creó silencio por unos segundos que inquietaron a la peli naranja antes de continuar - Comúnmente sueles emocionarte mucho ante la idea de una fiesta… ¿Por qué ese cambio repentino de actitud? – Nami se recostó sobre la cama sosteniendo el teléfono.
-Tienes razón – Admitió la mujer después de unos segundos analizando lo que le decía su amiga.
Ella solía disfrutar al máximo de su tiempo cuando era posible, pero ahora con argumentos baratos trataba de seguir escondida en su departamento. No, no podía a decirle a Robin que desde la última vez que tuvieron comunicación, su paranoia se elevó a las nubes. Encerrarse en su casa como si fuera una habitación de pánico era su práctica común en los últimos días ya que quería evitar a su vecino como si su vida dependiera de ello.
El simple hecho de saber que ese hombre estaba al lado de una simple pared le provocaba emociones en conflicto. Intentó salir un par de noches con algunos hombres en los días pasados esperando distraerse u obtener algo de diversión adicional, pero de alguna manera lograba arruinar las citas al aburrirse y regresar a casa.
Pero lo lograría, un hombre que cerraba la puerta en las narices de una bella chica como ella no merecía su interés.
Apenas colgó el teléfono no tardó en ataviarse con un vestido ligero blanco con estampado de flores amarillas y sandalias de tacón alto antes de salir de su departamento con prisa para partir al centro comercial más cercano. No hay mejor oportunidad para estrenar ropa que una noche de viernes.
Una noche lejos de la sombra de su vecino era una perspectiva emocionante.
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Desde que ingresó a la agrupación de Supernovas, Trafalgar Law se dio cuenta de que la única cosa que nunca debía hacer era dejarse arrastrar por algún plan de Monkey D. Luffy.
Conoció a Luffy en una circunstancia bastante peculiar, se vio involucrado en una pelea que no provocó terminando en la misma celda de Luffy. Trafalgar sabía quién era, así que pensó no desaprovechar la gran oportunidad de hacerle su aliado. Sin embargo, terminó envuelto en varias aventuras las cuales prefería no recordar para conservar la poca dignidad que le quedaba. Ser amigo del atolondrado nieto de Garp era bastante desgastante, pero si lo pensaba fríamente, le convenía su relación a futuro.
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Flashback
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-¡Torao! - Un joven vestido con unos pantalones cortos, sandalias y una camiseta roja caminaba hacia él con una amplia sonrisa saludándolo efusivamente con la mano. Trafalgar suspiró, después de una frustrante y poco productiva platica con el viejo Garp, hablar con Luffy no era lo que deseaba.
-¿Necesitas algo?, estoy a punto de retirarme - Dijo seriamente tratando de ser cortante, pero parecía que Luffy no entendía indirectas o era hábil en ignorar a los demás. Conociéndolo, seguramente era una combinación de ambos aspectos.
-Franky organizó una fiesta en su casa esta noche y como no tienes trabajo – Law frunció el cejo con enojo – Podrás asistir – Dijo sonriente el hombre.
-Agradezco la invitación Luffy, pero –
-¡OHH! ¡Zoro! ¡Nos vemos en la noche Trafy! – Law quedó desconcertado y con las palabras en la boca cuando su amigo corrió como bólido al exterior del edificio donde estaba un peliverde esperándolo en un auto deportivo bastante llamativo.
De nuevo hacía lo que le daba en gana.
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Ahora estaba en su coche frente a las puertas de la Franky House vestido con unos pantalones negros bastante finos, zapatos negros, una camisa azul oscuro con pequeñas líneas negras con las mangas remangadas hasta sus codos y un sombrero de corte italiano cubriendo levemente su rostro. Revisó su reloj de pulsera verificando las 11:00 de la noche; con suerte los demás estarían ebrios para notar su entrada o su pronta salida.
No negaba que le gustaba salir en las noches, beber y divertirse, pero odiaba sentir que obedecía a Luffy al asistir a ese lugar. No obstante, ¿qué más daba? Estar encerrado no le parecía mejor alternativa, necesitaba relajarse y olvidarse de la constante presencia de su vecina que últimamente parecía evitarlo como si él tuviera una variación de gripe aviar contagiosa a un kilómetro a la redonda. Ahora se la encontraba pocas veces y sólo por unos segundos, lo cual se decía que era lo mejor para quitarla de su mente.
Pese a todo, una cosa era lo que deseaba y otra lo que ocurría realmente.
Y realmente necesitaba estar lejos de ese edificio.
Miró disimuladamente la calle sin ver ni un movimiento, lo cual era comprensible, estaban en una zona residencial bastante exclusiva y privada. Bien podían hacer fiestas de días sin que el vecino más cercano se enterara. Cómo envidiaba a Franky en ese momento.
Con calma bajó del auto y cruzó la calle hasta llegar a una amplia entrada enrejada. Apenas iba a tocar el timbre que estaba junto al intercomunicador, la puerta se abrió automáticamente en clara señal de que le habían visto.
Entró a la casa cruzando un amplio jardín con una fuente central y entró a la mansión. Franky tenía un gusto bastante peculiar para los estándares de Law; él nunca decoraría una casa como si esta saliera de un carnaval veneciano.
-Debes de estar muy desesperado si viniste solo porque Luffy te lo sugirió – Law miró a su derecha salir al anfitrión de entre las sombras vestido sólo con una camisa floreada, una trusa de traje de baño y unos lentes oscuros (no concebía como podía encontrar útiles unos lentes de sol en la noche). Franky definitivamente no era normal.
-Sólo necesitaba algún pretexto – Admitió Law al momento que observaba alrededor disimuladamente al escuchar el eco de la música, algunos cantos en coro y risas – Parece que la noche está animada.
-Hace más de un año que no hacia una fiesta con todos reunidos. Sumando a nuestros conocidos, esta será una fiesta ¡SUPER! – Dijo Franky moviendo la cadera de forma poco decente haciendo que Law arrugara la nariz – Sígueme, la fiesta es en la alberca – Law asintió y siguió al hombre en silencio.
A cada paso los sonidos se intensificaban. Lentamente distinguía diversas luces brillantes en la oscuridad y el agradable olor de la comida llenaba el amplio pasillo que cruzaba.
Seguramente ese tipo rubio cuyo nombre no recordaba habría cocinado. Esperaba no tener que pelear con él de nuevo por tener buen gusto culinario*.
Finalmente se detuvieron en una amplia entrada abierta donde pudo apreciar el aspecto de la fiesta en su totalidad. Una gran alberca bajo techo, varias mesas ratoneras con almohadones como asientos, un enorme banquete junto a la alberca, el área de bar surtido de bebidas alcohólicas y un pequeño escenario para un DJ frente a la pista de baile se conjugaban con la oscuridad que sólo era iluminada por los diversos juegos de luces negras, láseres y brillantes esferas luminosas entre humificadores que daban un aire surrealista sobre el aspecto del agua de la alberca.
Definitivamente Franky sabía armar una fiesta.
Se separó del anfitrión quien corrió a saltar a la alberca que tenía una pequeña plataforma al medio donde bailaban algunas personas en bikini. Con disimulo se sentó en un rincón algo apartado de la barra donde sin pedir le sirvieron un burbujeante tarro de cerveza de parte de un hombre de lentes oscuros, barba grande y tatuajes por el pecho. En serio, ¿qué fetiche tenian Franky y sus amigos con los lentes oscuros?
Empezando a beber, Law contempló a los invitados con aburrimiento.
No le extrañó el reconocer algunos rostros. Luffy, un peliverde amigo suyo que si no se equivocaba su nombre era Zoro, el cocinero rubio, Nico Robin y Boa Hancock, la autoproclamada novia de Luffy tomaban y comían entre risas junto al banquete en una mesa que competía con el banquete principal en cantidad de comida.
Siguió recorriendo el lugar con su mirada logrando identificar a un par de personas más, como a Ace que bebía con un par de hombres cerca de la alberca en lo que parecía ser una competencia de fuerza, Franky charlaba con un hombre de traje de aspecto serio y Pauli…
¿Pauli? Law parpadeó un poco confundido. ¿Qué hacia su vecino en ese lugar?
Fue en ese momento que empezó a ver varios rostros conocidos del edificio donde vivía. ¿Qué rayos pasaba?
-A petición de las lindas chicas de la pista… ¡¿Qué tal algo de Saxobeat?! – Dijo el DJ del enorme afro y traje de lentejuelas negro. Law dirigió su mirada a la pista de baile frente al DJ donde reconoció a sus dos vecinas gemelas con peinados curiosos bailando de espaldas a él entre la multitud, ambas con un bikini rojo y azul de dos piezas. Por el momento no podía ver con claridad quien más bailaba.
"You make me this,
Bring me up,
Bring me down,
Play it sweet,
Make me move like a freak"
La música hacía vibrar el lugar llenando todo de energía. Entonces las gemelas se movieron un poco en sus pasos de baile abriendo una brecha donde se abrió la visión a un par de chicas más. Una de cabello azul vestida de blanco, y una peli naranja. Law sintió que su boca se secaba al ver a su vecina peli naranja bailar con movimientos de cadera sugerentes y una amplia sonrisa junto a la chica peli azul.
Nami, sutilmente maquillada, vestía un muy corto vestido de lentejuelas dorado con tirantes al cuello y amplio escote en la espalda, conjunto complementado con unas zapatillas ligeramente doradas de tacón alto y joyas de oro. Su cabello, más rizado de lo común, lo llevaba en una alta coleta.
Si bien la figura sugerente y las largas piernas de la mujer le atrajeron la atención de inmediato, fue otro factor que le provocó bastante impresión: la mirada traviesa de la mujer así como la sonrisa amplia y radiante que lucía era algo que nunca le había visto. Esa sonrisa no podría borrarla fácilmente, mucho menos cuando le provocaba un nudo ardiente en el estómago.
En un momento de iluminación, un pensamiento cruzó su mente. Si Nami estaba en ese lugar junto a otros habitantes de su mismo edificio...
Terminó el tarro de un trago, enlazando los cabos sueltos.
Lo habían mandado a una jodida casa de seguridad.
Tenía conciencia de que el grupo poseía esos recursos, pero nunca pensó que lo enviarían precisamente a ese lugar. Pidió otro tarro el cual le fue dado rápidamente mientras seguía observando a la mujer bailar despreocupadamente. El hilo de sus pensamientos le llevó a sonreír al darse cuenta que por el trato que la mujer le profesaba probablemente ella no era consciente de que vivía en una casa de seguridad ni que él era conocido de sus amigos. Le daba curiosidad el motivo por el cual ella vivía ahí.
Sonrió mientras tomaba de su tarro.
Sería bastante divertido ver su reacción al verle, pero por ahora verle bailar de esa manera era mucho más divertido.
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-¡No puedo creerlo!, ¿ya notaron quien está observándonos desde la barra? – Dijo Mozu cubriéndose la boca sorprendida en medio de la pista de baile.
Nami, curiosa por la reacción, desvió su mirada hacia el bar donde no tardó en reconocer a alguien que hizo que su estómago se retorciera.
Trafalgar Law les observaba fijamente mientras tomaba una cerveza sentado tranquilamente en uno de los bancos.
–"Maldito desgraciado arrogante" – Pensó Nami, bailando con menos entusiasmo. Lo recorrió con la mirada como si esperara que éste no fuera su vecino y de un momento a otro se transformara en alguien más.
Sin embargo sus ojos se encontraron y a Nami no le quedó duda. Súbitamente sintió que llevaba poca ropa. Law sólo le brindó una sonrisa divertida, un saludo con una inclinación de su cabeza sin dejar de verle profundamente. Fue entonces que Nami reaccionó de la manera que menos esperaba.
Tal vez fuera toda la cerveza que llevaba tomando hasta el momento, alcohol que ingirió ante la necesidad de distraerse, pero en respuesta al gesto del hombre, Nami llevo su mano a la cadera, apoyó su peso en su pierna derecha, sonrió con orgullo levantando el mentón y le mostró la lengua en modo desafiante antes de girar con un dramático giro de su cabello.
Su cerebro tardó un segundo en arrepentirse.
Tenía que encontrar a Robin con urgencia.
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*En el SBS del tomo 71 Oda dedico una página para Law. Trato varios temas como la labor de Bepo en su tripulación, datos de su espada, bocetos de los tatuajes (geniales en mi opinión XD, ya planeo algo de eso para este fic), pero lo que me provoco mucha risa fue que en el episodio 700 (creo e.e), Law come origini durante la escena del desayuno ya que no le gusta el pan, sin embargo, uno de ellos tiene un relleno de umeboshi (un relleno que no eh revisado de que se trata XD) que oh sorpresa! no le gusta a Law (quisquilloso el niño), lo que llevo a una pelea entre Sanji y Law. Si desean saber mas puedo mandarles un link con una buena traducción y el scan.
Yanahira: NIN son una gran banda, como viví un tiempo en EUA tengo algunas influencias del rock en ingles así que se verá mucho aquí XD, aunque mi gusto musical es más bien universal, de hecho suelo escoger alguna melodía cada capítulo para inspirarme con lo que quiero transmitir. Espero te guste este capítulo, gracias!.
Panthera Kira: Este cap. es un poco de transición, pero ya viene lo bueno :D. Gracias por tu review!
Antoinette Gray: Espero te guste este nuevo episodio ;P, se me dificulto un poco ya que trato de cuidar el largo del capítulo y los tiempos de las escenas. Me rompí la cabeza un par de veces al escribirlo -_- pero me sirvió muchísimo para el próximo capítulo del cual llevo la mitad *w*. Saludos!
SuperLaw: Se que no quedo muy claro lo que ve Law al final del capitulo 2, pero si lo lees de nuevo tal vez lo notes ya que si lo dije de forma indirecta XD. Saludos!
Samara: Todas queremos esos vecinos ;P y si, hay pocos LawxNami en ingles y español (no se mas idiomas, si no igual buscaría e.e). Espero que pronto surjan mas fics de la pareja. Me da mucho gusto que te guste la historia y muchas gracias por tu review, me anima mucho que opinen *w*.
Mariaguer: Gracias por tu review :D espero te siga gustando la historia.
Hanasho: Por lo pronto son Law y Nami, pero poco a poco intervendrán algunos personajes mas. Sobre la tensión, solo puedo decir que la olla esta por explotar XD. Muchas gracias por los buenos deseos :) ya estoy fuerte como un roble.
Any.10: Perdón si tengo errores T.T, en serio trato de poner mi mayor atención en esos detalles, espero ir mejorando poco a poco. Si notan algo raro, no duden en mencionármelo, estoy abierta a críticas constructivas.
Lo olvidaba, vi una referencia de un tema musical "oficial" de Trafalgar Law, muy jazz que me parece bastante genial… vuela la imaginación XD. Y según entendí un comentario, en algo de la letra dice que Law es el Dr. Roba corazones. Oda, como no quieres una legión de fan girls con esas cosas? o_ó. No eh tenido tiempo de buscar información al respecto pero ya lo hare XD.
Por ultimo, mil gracias por los follow y favoritos! Me hacen realmente feliz y no duden en comentar oks?
Nos vemos el próximo capítulo!
-Out-
P.D. Tema: Mr. Saxo Beat de Alexandra Stan
