NO PERFECT LINE


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16 años con One Piece ;) de Eiichiro Oda.

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CAPÍTULO 4: Antes del Amanecer.

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En el transcurso de la vida podemos ser afortunados al tener la oportunidad de encontrar una persona que de alguna manera termina siendo tu ancla a tierra. Una persona con quien sientes una seguridad que nadie más te brinda y que con un par de palabras puede guiarte por el camino correcto; un ser que puede ser tu guía, la voz de la conciencia de tus pensamientos.

Nami se sentía afortunada en la vida. Si bien no se vio exenta de tragedias, sentía una gran fortuna sobre sus hombros al ver a su familia feliz, tener amigos por quienes daría su vida de ser necesario y por de quien era su ancla a tierra en los momentos de flaqueza, duda y temor.

Por tal motivo sus pasos calmados le llevaron a la mesa donde veía la negra cabellera de su mejor amiga y ancla, Nico Robin. Al llegar a la mesa, se dejó caer de rodillas, abrazó a su amiga y apoyó el rostro sobre el hombro de la misma, la cual se giró a verla con una sonrisa que contrarrestaba el gesto molesto de Zoro quien parecía haber estado charlando con la pelinegra antes de su llegada.

Le sonrió alegremente al hombre, lo cual agudizó el gesto de Zoro.

-Robin, ¿me acompañarías al tocador? No quiero ir sola – Dijo Nami, cambiando su gesto con un tono lastimero y suave.

Robin rio ligeramente ante el comportamiento de su amiga, así que con una leve sonrisa dirigida al peliverde se puso de pie y empezó a caminar rumbo al baño de damas. Nami alegremente empezó a seguirle, mientras lo hacía, con un sentido casi sobre natural, alcanzó a escuchar un "bruja" susurrado a su espalda. Decidida, regresó sobre sus pasos con rapidez para darle un golpe con sus nudillos a la cabeza de Zoro antes de regresar al lado de Robin.

No todos lo sabían, pero Nami consideraba a Zoro un amigo y parte de su familia. No por nada le debía la vida de cierta manera.

Apenas entraron al baño, Nami revisó que no hubiera más personas antes de finalmente acercarse a Robin, quien empezó a retocar su maquillaje serenamente frente al espejo.

-Robin… Sólo conocidos de la organización están en la fiesta, ¿no es así? – La mujer miró a Nami a través del espejo mientras asentía.

-Así es, sabes que se necesita cierta discreción – Nami asintió pensativamente hacia su amiga mientras los engranajes en su mente giraban a una conclusión.

-Conoces a mi vecino, ¿verdad? Trafalgar Law – Robin sonrió ante la pregunta de su amiga. Ya esperaba que esa noche le abordara sobre el tema.

-Le conozco ligeramente por la organización. Estuvo apoyando en algunos trabajos, aunque en este momento está de vacaciones – Nami quiso llorar ante las palabras de su amiga al darse cuenta que siempre que se quejaba por sus charlas vía internet, la pelinegra probablemente se divertía con su drama. Robin terminó de retocar su maquillaje, por lo que empezó a lavar sus manos– No te lo dije ya que no me preguntaste, además consideré más interesante que le conocieras por ti misma –dijo con una leve risa.

Siendo dramática, se sentía traicionada por su mejor amiga. Aunque tomándolo con calma, una brillante pregunta surgió entre todos los pensamientos conflictivos.

-¿Confías en el?

Robin, con su característico semblante sereno, giró enfrentar a Nami después de lavar sus manos.

-No lo conozco profundamente; suele ser serio y muy reservado en todo momento. Ahora, si hay alguien en quien confío, es en Luffy – Sonrió suavemente mientras tomaba su bolso – Él parece confiar ciegamente en Trafalgar, desconozco el motivo, pero eso es suficiente para mí por el momento -

Robin empezó a caminar hacia la salida dejando a una pensativa Nami atrás, pero antes de salir giró levemente con una sonrisa traviesa – Tendrás que buscar otra justificación para no acercarte a él o rendirte a la tensión evidente que existe entre los dos – Rio suavemente mientras salía dejando, de nueva cuenta, una Nami algo avergonzada.

Nami se observó al espejo con varias preguntas sin responder en su mente, tales como la labor de su vecino en la organización, el por qué nunca antes supo de él o el motivo por el cual ahora vivía a su lado. Tenía la seguridad de que Robin conocía algunas respuestas, pero tendría que esperar para obtener más información de su parte.

Por el momento su meta era salir, actuar como si nada ni nadie le importaran y regresar a su casa para seguir con su vida.

No era una adolecente inexperta, era consciente de la atracción y en circunstancias normales buscaría obtener algo benéfico de ello, pero en esta ocasión algo le decía que estaba ante una puerta con una clara señal de alta tensión donde cruzar significaba lanzarse al vacío. Con un suspiro cansado, se prometió comportarse más civilizadamente con el hombre, dejar a un lado la atracción y, tal vez, buscar una amistad.

No era algo complicado.

Con energía y ánimo recargado, regresó a la fiesta, tomó lugar en la mesa junto a Zoro y Robin Luffy y Boa brillaban por su ausencia. Sonrió ante sus amigos, tomó una bebida y un poco de comida, olvidándose de lo demás.

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Luffy se encontraba entre un grupo de hombres que ruidosamente animaban a Marco a terminar la cerveza que le daban por un largo embudo. De sobra estaba añadir que Marco estaba siendo retenido a la fuerza por un divertido Ace junto a dos hombres más. Nada más divertido como emborrachar al amigo que típicamente se mantiene sobrio.

El estruendo era la clave para encontrar a Luffy, por lo que Trafalgar no tardó en ubicarlo.

-Luffy – llamó Law, haciendo que el susodicho girara a verlo con una sonrisa.

-Llegas a tiempo – rio alegre Luffy mientras jalaba a Law y pasaba un brazo por sus hombros, acto que a pesar de incomodar al pelinegro, sólo se limitó a mirarlo con molestia– Yo aposté a que Marco no aguantará más de cinco minutos

Law ignoró el comentario y quitó el brazo de Luffy de sus hombros sin consideración – Necesito hablar un momento contigo. Es importante

Luffy lo miró ligeramente sorprendido antes de sonreír nuevamente para seguir a Law a un rincón de la barra donde el sonido permitía una charla más civilizada. Apenas llegaron les ofrecieron bebidas que aceptaron.

-¿Por qué tu equipo me mandó a una casa de seguridad? – Era claro que Law no se andaba con rodeos. Sin embargo la mirada confusa de Luffy también era clara en un punto.

-No tengo idea de qué me hablas – Dijo alegremente.

Trafalgar suspiró en un intento de relajarse. Sería infructuoso insistir en ese tema, conocía al interlocutor por lo que era mejor darse por vencido antes de perder la paciencia, por lo que decidió, de momento, darse por vencido.

-¿Han tenido noticias? – preguntó con calma mientras se recargaba de espaldas en la barra y observaba el lugar sin interés.

-En dos días, Zoro, Sanji , Franky y yo iremos en misión – Law le miró de reojo con gesto pensativo. Sabía que no obtendría más detalles; tal vez si hablaba con el cocinero podría obtener más información. Luffy, aun sonriente, dio una palmada a Law en la espalda y le empujó levemente.

-Vamos a comer, tengo hambre – Una hora sin comer en una fiesta era demasiado para él.

Law con gesto huraño lo siguió un par de pasos atrás.

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Pasar un buen momento era fácil entre tus amigos cercanos. Recordando tiempos pasados, Nami se encontraba riendo alegremente con Vivi, una de sus grandes amigas a quien no veía en poco más de dos años. En la mesa donde se encontraba pasaron de estar tres personas a casi diez, lo que hizo que se formaran varios grupos para charlar como Robin, Vivi y ella, otros discutían por alguna ridícula razón como Zoro y Sanji, otros se dedicaban simplemente a comer y divertirse con algún juego.

Nami se sentía contenta de que Robin le convenciera de asistir a la fiesta. Si bien su vecino estaba en el lugar, se sentía tranquila y feliz, algo que no sentiría en el resguardo claustrofóbico de su casa.

Luffy llegó a la mesa y todos reaccionaron alegremente a su llegada, ella le saludó con una alegre sonrisa, saludo que fue devuelto de la misma manera.

-Chicos, ¿no les avergüenza acabarse la comida? – Dijo Luffy con un infantil gesto de enojo.

-¡Tonto! ¡Con suerte pude comer algo de las sobras que dejaste! – Le gritó Sanji mientras llegaba con más comida a la mesa.

Nami y Vivi rieron ante la escena mientras Luffy se sentaba en la mesa seguido de un serio Law quien se sentó a su lado. Nami lo observó un par de ocasiones mientras éste se sentaba a comer tranquilamente mientras charlaba con Luffy y Franky de algún tema que no alcanzaba a escuchar.

¿Qué le hizo merecedor de la confianza de Luffy? No se había involucrado en las aventuras de sus amigos en los últimos meses, pero al igual de Robin, confiaba ciegamente en Luffy.

Ese hombre viviría junto a ella, así que debía establecer una relación de amistad por su bien psicológico. Ya se lo había prometido, era momento de hacerlo efectivo.

En un momento de la noche cruzaron la mirada. Nami no fue capaz de adivinar los pensamientos del rostro serio del hombre, sin embargo sospechaba que el efecto del alcohol y el conocimiento sobre la confianza de Luffy provocó que sonriera al hombre de nuevo de manera amable.

Era su señal.

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La noche pasaba rápidamente con un Marco llevado a rastras fuera de la fiesta, unos Franky y Brook ambientando con su música, Zoro ganando de nueva cuenta una competencia de bebida sobre un inconsciente Kaku, Sanji complaciendo cualquier capricho de las chicas y un Luffy roncando descaradamente sobre la mesa del banquete. Contrario a cualquier pronóstico, en esa fiesta no hubo más desastre a excepción de unos muebles rotos y el traje de baño perdido de Franky en la alberca.

La noche acababa y todos se retiraban a casa; Law no era la excepción. Después de semanas con casi nulo contacto social, esa fiesta habría sobrepasado su nivel de tolerancia. Tal vez si sus amigos hubieran estado presentes su estado de ánimo habría sido más acorde a la noche. Aunque siendo positivo, ese grupo de excéntricas personas poseían una energía muy contagiosa.

En el momento en que se encontró solo considerando que era la oportunidad de irse, sintió la presencia de alguien sentándose a su lado. Con pereza desvió la mirada y se sorprendió (claro que sin demostrarlo) al ver a la peli naranja observándolo con calma pero con una mirada extraña, lo cual le daba bastante curiosidad.

-Hola, ehm… creo que hemos empezado por el pie izquierdo – Dijo Nami mientras sonreía con evidente pena – Creo que aunque te has comportado de una manera grosera, yo respondí de la misma forma, cosa que no suelo hacer obviamente… En fin, creo que debemos empezar desde cero, ¿no crees? – Dijo mientras le extendía la mano.

Trafalgar observó a la mujer en su pequeño discurso donde de alguna manera le recriminaba su comportamiento hacia ella; la pobre chica ahora buscaba ser una buena samaritana perdonándolo. Cuando le extendió la mano en gesto de paz, no pudo evitar sonreír mientras tomaba la mano en un saludo firme sintiendo la pequeña mano de la mujer algo fría y suave.

-¿Quién te sugirió hacerlo? – Preguntó mientras soltaba la mano de la mujer.

-Robin – Admitió Nami, restando importancia al tema con un ligero movimiento de hombros - Pero somos vecinos, y es mejor por los dos llevarnos bien – dijo al momento que jugueteaba con su cabello – Por cierto, aunque ya debes saberlo, me llamo Okamura Nami -Terminó Nami mientras le veía con curiosidad sin poder adivinar lo que ese hombre pudiera tener en mente. En lo poco que le conocía, no parecía una persona muy expresiva, por lo que verle esa noche hablar con sus conocidos le hizo ver un aspecto diferente.

Law observó a Nami unos segundos antes de cerrar los ojos, bajando levemente la cabeza mientras su sonrisa se volvía satisfecha.

-¿Qué te hizo pensar que me interesaba un trato diferente contigo? – Dijo Law mientras la mujer arqueaba levemente las cejas, seguramente esperaba que él también se presentara.

-Tenemos amigos en común, lo que me hizo recapacitar un poco – a lo lejos observó a Luffy pelear sobre algo con Sanji. Al igual que Robin, Nami confiaba en su amigo, por lo que ignoró deliberadamente la pregunta.

Trafalgar entre abrió los ojos para ver a la mujer de reojo. Nami sin intención también giró a verlo y ambos permanecieron en un silencio tenso.

Law finalmente suspiró, tomó su sombrero que se encontraba a su costado y se lo puso antes de antes de girar a ver a Nami directamente con una seria expresión en su rostro.

-Lo menos que me interesa es una relación de amistad contigo – Dijo seriamente, sorprendiendo Nami al suponer que simplemente le declaraba su desagrado. Sin embargo el hilo de sus pensamientos se cortó al notar cómo el hombre se inclinaba levemente hacia ella, lo que provocó que discretamente se inclinara hacia atrás – Esos juegos ya no van con nosotros, ¿no crees? – Agregó finalmente.

Nami podría no ser la mujer más inteligente del mundo, pero no era tonta, así que captar la segunda intención de las palabras del pelinegro le fue sencillo. Se sentía cual colegiala inexperta ante esa mirada profunda. Sin embargo la primer reacción que tuvo ante la inesperada ola de nerviosismo que sintió, fue demostrar un enojo genuino – Eres un arrogante, pretencioso, egocéntrico y …

-Trafalgar Law - Interrumpió el hombre a Nami mientras se ponía de pie y sonreía con cierta arrogancia. Hizo una inclinación con la mano en su sombrero/Se caló el sombrero antes caminar a la salida, dejando a Nami, por segunda vez, con las palabras en la boca.

Nami se encontraba tan furiosa que el no arrojarle algún objeto a la cabeza fue sólo producto de la casualidad al no encontrar un objeto al alcance de su mano.

Se puso de pie y empezó a recorrer el lugar hasta dar con su amiga Robin quien charlaba tranquilamente con Vivi, ambas sentadas cómodamente cerca de la alberca. Con un leve bufido, prácticamente se dejó caer junto a las mujeres que le vieron curiosas.

-¿Pasa algo, Nami?- Preguntó una preocupada Vivi, a lo que Nami sólo sonrió suavemente. Su amiga siempre tan amable.

-No te preocupes, Vivi, sólo hice caso a un consejo de Robin pero sigo sin estar segura de que fuera lo correcto – Dijo viendo con cierto resentimiento a su amiga quien rio levemente. A veces sospechaba que Robin se divertía al meterle en situaciones embarazosas.

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-Maldito elevador- Dijo Nami mientras esperaba a que éste bajara a la primera planta. Robin le dejó en la entrada del edificio después de asegurarle que su nivel de alcoholismo no era nada fuera de lo normal y podría manejarlo.

Enojada, se quitó las zapatillas para empezar a subir las escaleras oscuras. Si bien el cielo empezaba a colorearse con colores claros, el edificio aún permanecía en una profunda oscuridad. Admitía que solía ser temerosa de muchas cosas; a veces prefería estar en compañía de alguien para no caer en la histeria, pero tenía que ser fuerte y subir esas interminables escaleras.

-Oh, Ussop, cómo te extraño – Dijo en un tono nervioso al recordar algunos momentos terroríficos junto a su amigo, que si bien no se caracterizaba por su valentía, le inspiraba a enfrentarse a ellos. Subiendo los escalones, deseó desde su corazón que su amigo y su recién nombrada esposa Kaya estuvieran perfectamente.

Estaba en mitad del quinto piso cuando escuchó el sonido del elevador activarse. Con renovada energía corrió hasta el pasillo del sexto piso, llegó a la puerta del elevador y presionó el botón al darse cuenta que el mismo estaba apenas en el tercer nivel. Se colocó las zapatillas, acomodó sus cabellos, ahora sueltos en su espalda, y sonrió al escuchar cómo el elevador se detenía.

Pronto las puertas se abrieron y su sonrisa se desvaneció.

Dentro del ascensor estaba Trafalgar Law, recargado en la pared del fondo con la cabeza gacha y los ojos cerrados.

Repentinamente se sintió furiosa de nuevo por haberla ignorado por segunda vez. No pasaría una tercera. Con pasos más ruidosos de lo que pretendía entró al elevador deteniéndose frente a las puertas, dándole la espalda al hombre.

Ninguno habló en el transcurso restante.

Las puertas se abrieron finalmente para alivio de Nami que empezaba a desarrollar una repentina claustrofobia aquella noche. Como alma que huye del infierno, empezó a caminar a su departamento, sin embargo cuando estuvo a unos pasos de la puerta, a sus oídos una leve risa le llamó la atención.

Atrás de ella Law se divertía ante la furia de la mujer; era mucho más entretenido para él verle furiosa que cortés. Sus ojos brillaban con fuego propio cuando su pasión se desbordaba en alguna emoción. No pudo evitar reír levemente al seguir a la mujer que podría ser la reencarnación de algún dinosaurio por esos amplios pasos.

Cuando Nami giró a verlo con aquel peculiar brillo en los ojos, se detuvo unos pasos frente a ella.

-Solía pensar que no había persona más mal educada y egoísta que Luffy, pero llegas y rompes el record – Dijo Nami con furia. Law avanzó un par de pasos hacia ella hasta quedar a pocos centímetros de distancia, haciendo que Nami levantara la vista ante la diferencia de estaturas.

-Solía pensar que las mujeres controlaban su boca, pero llego y me demuestras lo contrario – Dijo con burla, provocando a la mujer. Tal como esperaba, ella le vio ofendida coloreando su rostro de un tenue rojo en sus mejillas.

Trafalgar sabía que tal vez en unas horas se arrepentiría, pero la energía y pasión de la mujer eran totalmente atrayentes como una polilla a la luz.

Dirigió una de sus manos al hombro de la mujer atrayéndola levemente mientras ésta, sorprendida, abría los ojos y guardaba silencio mientras miraba al hombre quietamente.

Se inclinó hacia el rostro de la mujer y se acercó lentamente sintiendo como la mujer se tensaba ante el contacto. Rozó sus labios con los de ella sin obtener respuesta hasta que deslizó lentamente su mano por su cuello introduciendo sus dedos entre los cabellos naranja. Los labios de Nami reaccionaron, y por fin Trafalgar la besó con profundidad, como llevaba semanas imaginando en soledad.

Fue un beso pasional, pero breve. Law se separó lentamente y con rostro serio observó a Nami que permanecía con los ojos cerrados.

-¿Me invitarás a pasar?

Nami no respondió, y Trafalgar sólo formó una sonrisa ladina en en sus labios.

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Primero, lamento el retraso me confié de que lo tenía avanzado y me puse a dibujar, después me fui de "vacaciones" improvisadas, el trabajo y más así que sorry.

Como prometí, les comparto la canción oficial de Trafalgar Law "Dr. HeartStealer", no he logrado dar con la letra ni nada parecido, pero cuando tenga oportunidad me pongo en eso. Quiten los espacios del link, cambien la N or la M y listo, es un dolor de cabeza tratar de poner direcciones aquí. Por cierto, ese es mi perfil, podrán encontrar otra música por ahí XD

soundcloud . c o n / eleinkl

Sobre el SBS de Oda, en la ultima portada a color se puede ver los tatuajes que aún no veíamos de Law, pero de igual manera pongo un link, solo quiten los espacios:

onepiece . wocial . c o n / general / 3364050 / sbs_tomo_71_traduccion

La inspiración esta vez fue aportada por "Kiss Me" de Club des Belugas, sobre todo por el estilo jugueton. Si tienen oportunidad de escuchar ese u otra de sus temas, no se decepcionaran :P

Por último, no daré Spoilers pero … genial capítulo de manga a 16 años de One Piece!, no puedo evitar la nostalgia al comparar con Dragon Ball jaja. Por cierto, admito que los pequeños aliados de Ussop serán mi próxima perdición, son tan tiernos.

Esta vez no tuve tiempo de responder los reviews por mensaje privado, Sorry!

Reviews:

Tania D. Agosto: No tengo la letra, ni eh encontrado algún sitio que la tenga, pero no me rendiré y le buscare (aunque yo si solo en ingles jaja de japonés no se ni el hola).

Panthera Kira: A riesgo de parecer ignorante… ¿Qué significa chica? Jaja Espero te guste este capítulo :D

Yanahira: Como dije, la música es mi inspiración asi que espero te gusten las canciones. Esta Nami es una desvergonzada! ( Recordando Water 7)

Samara: Bueno, yo estoy tejiendo un par de situaciones enmarañadas y cómicas para robar los derechos de One Piece, pero presiento que tendrá un desenlace predecible. Mientras tendremos que conformarnos con lo que Oda nos brinde.

Merle D'vant: Siempre me ha gustado la personalidad de Nami, es sensible y amable en ciertos aspectos (como su debilidad por los niños), estricta y dura con su tripulación (No cualquiera golpea a Luffy, Zoro y Sanji haciendo que le obedezcan) pero también es astuta y manipuladora (no olvidemos que a eso se dedicaba antes de conocer a Luffy). Así que por eso me es fácil imaginar que su carácter temperamental le metería en muchos problemas XD. Law todavía no se conoce mucho, así que espero no estar muy perdida o me veré obligada a editar todo O_O

Mariaguer : Espero que este capítulo te siga gustando ;D y Nami ya es especial con ser ella :P

dened01: Muchas gracias por tu review! Y si, también eh notado fics UA de escuelas y similares. ME gustan algunos, pero quería algo un poco diferente. Admito que me encantan los que no son UA pero prefiero esperar a que avance un poco más el manga antes de arriesgarme a un fic.

any.10: La verdad mi mayor sufrimiento es mantener a los personajes en sus personajes originales, especialmente en lo referente a los aspectos románticos ya que Oda no suele mostrar ese aspecto (a excepción de la pobre de Boa XD). Tampoco quiero caer en el fanatismo de pintar a los personajes perfectos jaja, en fin, ese es mi dilema. Muchas gracias por tu review!

Antoinette Gray: De hecho trato de mantener el largo de los capítulos más o menos parecido, aunque admito que cada vez aumenta poco a poco la extensión. Puse un link en español sobre lo que comento Oda, creo que está cayendo en la presión de las fan girls jaja y la canción pues que decir, cuando termine mi dibujo sabrán lo que imagino respecto a ese tema XD.

Hanasho: En el futuro imagino la relación Law/Luffy similar a Shanks y Mikawk, rivales/amigos. Además, todos tenemos un amigo/a que es totalmente opuesto a nosotros XD así que es fácil de imaginar su amistad, claro, todo esto si no hay alguna traición de por medio.

Espero te sirva el enlace que puse D: si no dime y lo arreglo con gusto.

Muchas gracias a todas las personas que se toman su tiempo de leer en las sombras, así como los follow/favoritos, me hacen feliz!

Bien, ya me extendí demasiado XD nos vemos el próximo capitulo!