NO PERFECT LINE
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¡Pedí un Trafalgar de carne y hueso pero no recibí nada! Maldito Santa…
One Piece es propiedad de Eiichiro Oda.
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CAPÍTULO 8: Familia.
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−Deberíamos dejar crecer nuestro cabello.
Nami, recostada boca abajo junto a Nojiko en la cama que compartían, entreabrió sus párpados para observar a su hermana sentada a su lado con un libro de historietas apoyado en sus piernas flexionadas y su mano distraídamente jugueteando con los cabellos naranjas de Nami. Ambas estaban en su habitación descansando después de un largo día de cosecha en sus terrenos donde ayudaban arduamente a su madre.
−¿Por qué?–Preguntó la niña, cerrando los ojos de nuevo–. Me gusta así, no me tengo que peinar–añadió en un tono aburrido.
−Creo que se te vería muy bien –dijo Nojiko−. Además, en esta historia la protagonista es una chica con cabellos de tu mismo color, ¿lo ves? –Agregó mientras le mostraba una ilustración donde aparecía una mujer de largo cabello naranja y un corto vestido rojo con una especie de espada brillante en su mano. Nami se giró para recortarse de costado y ver la ilustración a detalle.
−¿De qué trata? –Preguntó curiosa la menor.
−Ella es una cazadora de fantasmas y demonios, aprovecha que es bonita para que su compañero trabaje mucho sin casi nada de pago, así ella se puede quedar con todo el dinero que le pagan. Siempre tienen aventuras, pero aún no he terminado de leerlo –terminó la mayor cerrando el libro para recostarse de costado, quedando con su rostro frente a su hermana. Nojiko, con catorce años y su creciente experiencia en chicos, estaba segura de que su hermana menor sería un imán de chicos cuando creciera un poco más.
Nami miro sonriendo a su hermana mayor.
−¿Crees que entre las dos podríamos hacer que trabajen para la granja sin que les paguemos? –dijo con travesura.
Nojiko se sorprendió un poco ante la idea, pero sonrió divertida.
−Suena como un buen plan −dijo cerrando los ojos–. Pero será mejor no decirle a mamá.
Ambas siguieron hablando sobre sus planes para conseguir más dinero y hacer que su madre descansara un poco entre leves risas y miradas de complicidad.
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Podían decir que era tonto, lento, despistado, glotón, infantil y molesto. Pero Luffy era la persona más leal que podrías conocer; lealtad que le llevaba a proteger con todo a sus amigos y familia. Por eso, cuando Ace le despertó para avisarle que habían quemado la casa de Nami y que su hermana no aparecía, Luffy inmediatamente entendió la gravedad del problema.
Llegaron a la granja cuando el sol estaba ya en lo alto.
Se encontraron con los restos carbonizados de la casa con humo aun saliendo de algún túmulo. Bomberos removían escombros mientras algunos vecinos del pueblo se aglomeraban curiosos por tal siniestro. En silencio regresaron al auto y se dirigieron a la casa del viejo del molinete como le llamaba Luffy, Genzo.
Los hermanos encontraron a Sanji y Vivi tomando una taza de té en compañía Genzo, en la pequeña sala. Vivi sonrió levemente a modo de saludo mientras Sanji sólo hacia un gesto con la cabeza mientras exhalaba humo de cigarro.
−Tenemos un problema −dijo Sanji−. La policía acaba de informar que recibieron una llamada de emergencia de Nojiko, pero al momento de triangular la llamada para identificar la dirección, sólo encontraron la casa en llamas.
Luffy se sentó en un sillón individual con los brazos cruzados y semblante serio mientras Ace se apoyaba en una pared cercana a la ventana a donde dirigió disimuladamente su mirada. Sanji siguió explicando la situación pero Luffy no lo escuchaba, su mente se perdió en los recuerdos de la hermana peli azul de Nami la cual siempre apoyando a su hermana aun en las peores circunstancias. Eso era algo digno de admirar para Luffy.
−Hasta el día de mañana se dará a conocer los exámenes periciales, mientras tanto no sabemos si ella estaba dentro de la casa en el incendio –dijo suavemente Vivi, mirando con preocupación su taza de té.
−¿Buscaban a Nami? –Preguntó Ace seriamente, observando la calle–. No es casualidad que justo cuando Arlong intenta salir de la cárcel alguien ataca de esta manera.
−Lo único que tenemos certeza es de que Nami está en peligro –agregó el rubio con preocupación.
−¿Creen que ahora intenten atacarla? –preguntó Vivi con miedo reflejado en su voz.
Luffy sintió una rabia que no sentía desde hace tiempo.
Nadie tocaba a sus seres queridos si estaba en sus manos el poder evitarlo.
Se puso de pie en silencio y sin decir nada a los demás subió por las escaleras que llevaban a la segunda planta de la casa. Al subir vio muchas fotos de las hermanas de adultas, juntas o individuales, así como una ampliación de una revista a la que Nami había posado sólo para cumplir una apuesta con Brook, si mal no se equivocaba, Sanji y Brook compraron cajas de revistas de esa edición.
Llegó a la habitación que conocía era de las hermanas y sin tocar entró en ella encontrándose con una imagen que no esperaba. La mujer, vistiendo unos ajustados pantalones negros, zapatos deportivos y una pequeño top negro sin tirantes estaba sentada en el suelo observando con detenimiento cientos de papeles incrustados en una pared. Todos con nombres, notas y relacionados con hilos y flechas de lápiz.
Cerró la puerta y se acercó a la pared, quedando de pie a lado de Nami.
−Ella me lo advirtió cuando se enteró, Luffy −habló la mujer, rompiendo con el silencio–. Dijo que ganaría muchos enemigos −hizo una breve pausa hasta que se puso de pie, sin despegar su mirada de la pared−. Por mi culpa puede estar enterrada entre madera y cenizas o en manos de alguno de estas personas que podrían tener motivos más que suficientes de venganza.
Luffy observó el perfil de su amiga de soslayo, notando como sus ojos estaban rojos e hinchados. Nami permaneció en silencio observando la pared hasta que las lágrimas empezaron a correr por sus mejillas.
−Debí haberlos escuchado cuando pude, Luffy −Nami por fin despegó su mirada del muro para mirar al pelinegro–. Debí confiar en ustedes… confiar en ti –dijo en un murmullo, bajando la cabeza haciendo que su cabello cubriera su rostro.
Luffy se giró en silencio para caminar a la salida de la habitación. Sin embargo, se detuvo al abrir la puerta y dijo:
–Pase lo que pase, encontraré a tu hermana y pagarán por lo que hicieron.
Salió de la habitación, sin embargo, apenas iba a dar un paso cuando escucho la voz de Nami.
− Gracias Luffy.
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Los ladridos y voces en el departamento vecino hicieron que Law despertara sobresaltado. Con cansancio talló sus ojos mientras se sentaba en el borde del sillón en donde se había quedado dormido leyendo hasta tarde. Aún somnoliento buscó su celular sobre la mesa, viendo que apenas pasaba de la media noche. Peinó su cabello con la mano y se puso de pie para dirigirse a su habitación. Necesitaba descansar, llevaba un par de días que no podía dormir como deseaba así que iba a aprovechar esa noche para hacerlo.
Sin embargo más ruidos y voces le hicieron fruncir el ceño.
Movido por su curiosidad, salió hacia el pasillo donde escuchaba con más intensidad los ruidos. Al hacerlo, se encontró a una peliazul sosteniendo al perro de Nami en sus brazos mientras alguien parecía empujar varias maletas apiladas sobre una base. La mujer giró a verlo y con rapidez se acercó a él con gesto preocupado.
−Trafalgar Law, ¿cierto? –el mencionado sólo asintió afirmativamente con la cabeza–. Soy Vivi y el que trata de sacar las maletas es Ace. Somos amigos de Nami, ella nos platicó un poco de ti. Lamento mucho si te despertamos −dijo bastante apenada la chica.
Trafalgar no respondió, sólo desvió su mirada hacia la puerta de donde salía Ace terminando de sacar las maletas con un suspiro.
–No entiendo a Nami, no creo que sea necesario tanto equipaje −Vivi se acercó a la puerta con la intención de cerrarla con un juego de llaves, sin embargo el chico la detuvo con un gesto amable, sacando una llave solitaria de su pantalón–. No te preocupes, tengo duplicado. ¿Qué tal si intentas hacer que funcione el elevador?
Vivi en respuesta sonrió y giro de nuevo a ver a Law que se mantenía en segundo plano.
–De nuevo, lamento las molestias. Buenas noches −dijo educadamente antes de dirigirse al elevador. Al alejarse la mujer, Law intentó entrar a su departamento, pero fue detenido.
−Lamento que te molestáramos, fue lo primero que Nami nos advirtió que no hiciéramos –dijo mientras cerraba la puerta del departamento y guardaba la llave en su pantalón, detalle que Law no pasó por alto–. Buenas noches −se despidió con una sonrisa antes de empujar las maletas por el pasillo.
Minutos después, Law maldecía mentalmente el pequeño disturbio que espantó el poco sueño que había alcanzado. Aunque, siendo honesto, lo que le mantenía despierto era el extraño hecho de que la pelinaranja no recogiera personalmente sus pertenencias. Era frustrante, teniendo asuntos más importantes en que dedicar sus pensamientos, pero la curiosidad se deslizaba en su mente como la humedad entre las rocas.
Suspirando por enésima vez, después de varios minutos pudo conciliar el sueño.
Sólo que el discreto sonido de un mensaje a su celular lo despertó antes del amanecer.
Leyó el mensaje en la oscuridad y después con una leve sonrisa se dispuso a empezar su día con una buena noticia en mente.
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Recibir la noticia de que no se encontraron restos humanos en la casa, dejó que Nami exhalara aliviada al saber que podía albergar la ligera esperanza de que de alguna manera podría encontrar a su hermana; de que no la había perdido ya entre las llamas.
Al momento en que acudió a su antiguo hogar sintió la opresión en el pecho y las lágrimas brotaron con rapidez.
Los trozos de madera aun humeantes, el suelo deslavado por el agua y las cenizas que aun flotaban en el aire era lo último que su madre hizo por ellas antes de morir. Ahora era sólo desecho.
Encontrar a su hermana era la prioridad donde cada minuto era tiempo desperdiciado que podría significar la vida o la muerte de Nojiko. Por eso con gran claridad se encontraba recreando por segunda vez un mapa de nombres a quienes robó en la época que fue ladrona.
No le orgullecía recordar lo que hizo, pero tampoco se arrepentía.
Terminó de escribir cada nombre que recordaba en la pizarra y se giró para observar los rostros de sus amigos presentes. Zoro y Sanji no parecían sorprendidos aunque si leían atentamente los nombres, Luffy se encontraba con sus brazos cruzados y su cabeza gacha al final de la mesa, sospechosamente relajada. Franky le observaba distraídamente mientras tamborileaba sus dedos sobre la mesa. Vivi, con gesto sorprendido, se limitaba a permanecer en silencio.
−Nami, debes descartar a quienes no conocen tu identidad –dijo Usopp.
Después de tachar más de la mitad de los nombres, Nami tomó asiento junto a Vivi
–En verdad les digo que no sé por dónde empezar, la mayoría de lo que robé lo vendí en su momento y lo poco que guardé eran cosas sin valor que después entregué a la marina, de buscar algo material entonces todo se complicará, pero si fueron por venganza…
−De ser venganza habrían hecho algo para que les identificaras, que sufrieras por lo que hiciste –agregó Zoro. La pelinaranja sólo suspiró mientras bajaba su mirada a la mesa de cristal.
No tenía ya ni un objeto de esas víctimas, no sabía quién podría querer llevarse a su hermana y mucho menos imaginaba por qué también quemar la casa.
−Algo me inquieta −dijo Nami levemente nerviosa, observando cómo Sanji prendía otro cigarro distraídamente entre sus dedos–. Por petición mía, puedo contar con los dedos de mi mano las personas que sabían exactamente la relación entre Genzo, Nojiko y yo −guardó silencio unos segundos y prosiguió−: Rellenando los huecos de la teoría de que esto me involucra, entonces sospecho que sólo alguien que estuviera directamente implicado conmigo años atrás sabría dónde estaba ubicada la casa de mi madre, ya que la mía prácticamente no aparece en ningún registro.
−Sospechas de Arlong, ¿cierto? –preguntó Sanji suavemente.
−Es quien tendría más motivos para vengarse de mí o de mi familia, sumando el hecho de que él conocía la ubicación de Nojiko −cruzó los brazos preocupada, observando cómo Luffy ya se encontraba roncando descaradamente. Sus amigos permanecieron en silencio, entendiendo las palabras de Nami. Sin embargo una pregunta de Vivi rompió el silencio.
−¿Hablarás con la policía sobre esto?
−Tendré que aunque no lo desee; no soy la favorita de ellos ni de la Marina así que no sé qué tan eficaz será su búsqueda –respondió casi en un susurro–. Tengo que pensar en cómo encontrar a mi hermana lo más rápido posible a pesar de no contar con ninguna pista.
Sanji se puso de pie para acercarse a Nami y se inclinó levemente para poner una mano sobre el hombro de ella.
–Encontraré a tu hermana y después podrás demostrarme tu amor –dijo en tono soñador.
Nami sólo sonrió un poco apenada.
−Pero debes tener la certeza de que nunca te dejaremos sola –terminó de hablar el rubio antes de salir de la habitación.
−Como veo, parece que visitaremos pronto a Arlong −dijo Zoro tranquilamente mientras se levantaba de su silla. Nami sonrió levemente; sus amigos serían un gran soporte para el peso de la situación.
−Te acompañaré a la policía, iré a avisarle a Kaya –exclamó Ussop saliendo también del lugar.
−Nami −llamó Franky lentamente mientras levantaba sus lentes oscuros y señalaba la pizarra−. ¿Robaste a Iceburg? –preguntó levemente sorprendido.
−¿Tambien Arabasta? –preguntó también Vivi con una tenue risa apenada.
−¡Oigan! ¿Quiénes son ustedes?, ¿Mi mama? No los conocía, además, después de todo les regresé las joyas de tu familia Vivi –fingió una sonrisa despreocupada y salió del lugar rápidamente.
Los presentes se observaron en silencio sólo con el sonido de los ronquidos de Luffy al fondo.
−No dijo que hubiera devuelto lo robado a Iceburg, ¿cierto? –preguntó confundido Franky.
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Lo primero que llamó su atención al entrar al edificio de Supernovas, como tenía acostumbrado, fue que Chopper lo recibiera alegremente y le siguiera por el pasillo. No esperaba encontrar al perro en ese lugar. El hecho de que el perro le siguiera tanto cuando sólo lo había tratado poco tiempo era algo que le intrigaba.
Siguió directo a la oficina de Garp sólo para encontrarla vacía. Con un suspiro retornó ahora rumbo a la sala de juntas con Chopper siguiéndole alegremente. Entró a la misma dejando al perro en el pasillo y, para su sorpresa, la encontró vacía. Estaba por salir cuando algo llamó su atención.
En la pizarra había varios nombres que le parecían familiares, algunos de ellos tachados.
Con intriga se sentó a la silla más cercana y empezó a analizar cada detalle que estaba anotado.
−Alvida, ingredientes secretos en nuevo medicamento de belleza –releyó suavemente–. Eustass Kid, acceso a lote de colección privada de autos –abrió los ojos sorprendido. Claro que recordaba ese incidente, de un día a otro desaparecieron los preciados vehículos de colección que sumaban una fuerte suma de berris. Sonrió levemente al recordar cómo vio al hombre jurar por su futura descendencia que se toparía con el ladrón y le haría pagar.
Tardó varios minutos leyendo tal información hasta que el ruido de la puerta le hizo desviar la mirada, encontrándose con un apresurado Luffy.
−Torao, ¿qué haces aquí? –preguntó levemente confundido.
−Estaba buscándote −dijo Trafalgar poniéndose de pie, sin embargo tenía una duda y posiblemente Luffy podría resolverla, para variar−. ¿Estos datos de que forman parte? –preguntó señalando la pizarra con su mano.
−¿Datos? −confuso, Luffy se acercó y contempló por unos segundos la pizarra hasta que una leve sonrisa apareció en su rostro –. Nami hizo una lista de las personas a quienes robo durante años para encontrar a quien pueda tener a su hermana, creo que sospechan que alguien de su pasado está tratando de vengarse o algo así.
−¿Quieres decir que Nami fue la gata ladrona que llegó a robar hasta a la marina antes de desaparecer? –preguntó impresionado. Al leer la pizarra empezó a recordar algunas noticias sobre ellos en los que –si mal no recordaba- se mencionaba a una "Gata Ladrona" ya que las investigaciones llevaban a una mujer atrás de los hechos.
Después de robar por años, de un día a otro desapareció sin dejar rastros.
−Así es, ¿nos ayudarás a encontrar a su hermana? –preguntó Luffy inocentemente.
Trafalgar se sorprendió ante la pregunta inesperada, estaba por negarse cuando se abrió la puerta.
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−Lamento interrumpir –exclamó ante la mirada de los dos hombres al abrir la puerta de la sala de juntas.
−No te preocupes, sólo le preguntaba a Law si nos ayudaría a encontrar a tu hermana −dijo Luffy.
Nami dirigió una mirada asesina a Luffy antes de desviarla a Trafalgar y para ver como este enviaba observaba perplejo a Luffy. Por un momento recordó que llevaba ya un par de días sin verlo o tener ni un contacto con él. Descartando ese pensamiento rápidamente se acercó y vio los datos que escribió en la pizarra horas antes, entonces fue cuando comprendió como seguramente con esa información y un poco de la colaboración de Luffy atar los cabos le fue fácil.
−Trafalgar, no te preocupes, Luffy tiende a hablar sin pensar −dijo con un tono irritado.
−¿Qué pasó con tu hermana? –Nami se sorprendió ante la pregunta de Trafalgar; era tal vez la primera pregunta estrictamente personal que compartían en todo el tiempo que tenían de conocerse, lo cual le provocó una rara sensación.
−Hubo un incendio en la casa de mi madre, la cual habitaba mi hermana mayor. Se recibió una llamada de emergencia pero no se pudo hacer nada a tiempo –dijo Nami desviando la mirada –. La casa se consumió, pero no hay rastros de mi hermana, por lo que tengo el presentimiento de que todo esto tiene algo que ver con mi anterior trabajo –dijo señalando con la cabeza la pizarra.
−Buscas un acto de venganza −recapituló el pelinegro.
−Es lo que espero −dijo Nami seriamente. Sabía que las posibilidades eran muchas, pero si debía escoger un camino, de inmediato el de la venganza en su contra era la opción más viable.
Notó que Trafalgar giraba su mirada a la pizarra en silencio. Nami decidió que era más prudente salir del lugar así que se acercó a la puerta. Tenía curiosidad de saber qué pensaba él al respecto, sin embargo no tenía tiempo que perder.
−Luffy, ¿podrías acompañarme a la prisión? Tenemos un espacio para hablar con Arlong –vio cómo el semblante de Luffy cambió a uno serio, pero con una sonrisa confiada asintió con la cabeza. No pudo evitar sonreírle agradecida.
−Entonces… −dijo Luffy, viendo de reojo a Trafalgar−, ¿nos ayudarás?
−¡Luffy! Trafalgar no tiene la obligación de ayudar en esto –quiso protestar Nami, pero se vio interrumpida.
−Sí −fue la corta respuesta de Trafalgar antes de girar a verlos alternadamente serio–. En estos medios siempre hay alguien que, además de tratar con sus negocios, es un punto clave o fuente como dirán algunos, un hombre enlace capaz de encontrar cualquier cosa o persona−dijo.
Nami abrió los ojos impactada. Lo último que esperó era que accediera a ayudarle con tanta facilidad.
−Cuando regresen tendré todo listo para que lo veas −dijo Trafalgar.
Nami, aun pasmada, lo vio acercarse y pasar a su lado mirándola de soslayo. Cerró los ojos levemente para concentrarse, logrando preguntar lo primero que llegó a su mente.
−¿A quién veremos? –preguntó sin evitar que su voz vacilara levemente.
Trafalgar se detuvo cerca de la puerta y, con un suspiro de resignación, giro a verlos de nuevo.
−A mi hermano −dijo con tono de fastidio, pareció dudar un poco antes de añadir algo que la mujer no esperaba−. Su nombre es Doflamingo.
Nami sólo tardó una décima de segundo en reaccionar ante su respuesta.
−¡¿Qué?! – dejó escapar en un chillido que seguramente escucharon hasta los guardias de seguridad.
¡Trafalgar y Doflamingo, hermanos!
Más le valía a su hermana estar bien, porque estaba parada en la entrada del infierno.
Si no es que ya estaba adentro.
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Feliz Navidad/Año nuevo/Día de reyes/etc!
Sé que tarde más de lo que prometí… mucho más, pero como mencione anteriormente diciembre es pesado en cualquier trabajo. Sumado a eso, me da pena admitir que perdí la contraseña de la cuenta que tengo asociada con fanfiction, estuve intentando por un poco más de tres semanas hasta que logre entrar D: eso me pasa por poner miles de contraseñas.
Pero tengo dos buenas noticias wiii
La primera, el próximo capitulo (No. 9) ya lo tengo escrito *w* así como parte del capítulo 10. Por tal razón, en cuanto mi beta me diga que esta vez mi escritura fue tolerable lo publicare :P
La segunda buena noticia es que ya ando en Tumblr: eleinkl . tumblr . com (sin espacios). Sera mi blog personal, así que encontraran cosas sobre One Piece, Walking Dead, Attack on Titan, Final Fantasy, etc. Igual intentare poner el link en mi perfil :)
Ahora si, reviews!
Laura: Debo admitir que a pesar de que soy fan de Law, Luffy, Sanji, Zoro y Ace también son de mis favoritos, Oda es muy bueno en dar personalidad a sus personajes. La pareja de Law y Nami es una de mis favoritas (el LuffyxNami también lo es), sin embargo, siempre me llamo la atención como ella parecía respetar a Ace sin conocerle. Sabo…. No sé qué decir, aún sigo emocionada jaja. Gracias por el comentario :D
Aiko Natssume: Muchas gracias por tu comentario tan amable!, espero te siga gustando la historia :P Espero no te haya decepcionado las reacciones ante los hechos. Y no te preocupes, todos llevamos a un Franky(pervertido) adentro jeje
Solange's: Muchas Gracias por tu mensaje :D espero haya sido un bien capitulo
Hanasho: En mi humilde opinión, no creo que Zoro no confié en sus amigos si no que tiene una vena herculesca (¿?) que le empuja a proteger lo cercano casi de inercia. En la serie lo vemos muy seguido, creo que es de los que se ha enfrentado casi a todos los contrincantes más poderosos junto a Luffy. Espero poder reflejar esa idea en el fic.
Antoinette Gray: Ah me apena hacerles esperar tanto, espero este capítulo les agrade :D Gracias por el mensaje.
Aquellas personas que agregan a esta historia como favoritos o lo siguen, de verdad muchas gracias :D siempre es un apoyo enorme saber que alguien está interesado en leer.
Me despido para seguir escribiendo el capítulo 10 *w* hasta yo estoy emocionada.
Saludos!
