NO PERFECT LINE
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One Piece no me pertenece… *Suspiro*
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CAPÍTULO 11: Anarquía.
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Poca importante se sintió Nami al ser guiada por un amplio pasillo bastante iluminado, repleto de cajas de cajas de cartón apiladas con descuido. Entrar fue sencillo, en un acto de rutina, seguía al guardia que le guiaba por diversos pasillos en lo que sospechaba era un vano intento de confundirla.
¿Acaso su cabello se tornó verde y perdió un ojo sin darse cuenta?
La situación le exigía permanecer pasiva para tomar detalle de cualquier seña que pudiera servirle de referencia para salir del lugar. La nula presencia de cámaras, alarmas o cualquier dispositivo de seguridad -a excepción de las cerraduras electrónicas- crispaba sus nervios, aumentando así la sensación de que algo marchaba muy mal.
Finalmente se detuvieron y el hombre la hizo cruzar una puerta con un leve codazo en la espalda. La habitación poseía un aspecto de una amplia bodega, fría, altas pilas de cajas, artículos de decoración y mobiliario viejo o dañado. Bodega, sala de interrogación e inclusive congelador podrían ser las funciones de esa espacio.
De estar en una situación más agradable, no le habría importado solicitar que encendieran la calefacción.
El hombre le hizo sentarse en una fría silla de metal que se escondía entre algunas cajas viejas. Nami lo vio observarla con duda unos segundos antes de girarse. El guardia no se preocupó siquiera por esposarla, tal vez considerándole inofensiva.
— ¿Cuál es su nombre?
El guardia decidió jugar el papel del policía rudo.
—Alvida— respondió Nami ligeramente arrogante—. Perdón que le diga esto pero, ¿Tiene idea de cuantos de mis derechos está violando en este momento?, si llego a enfermar por este frio infernal mis abogados tendrán mucho trabajo.
—Señorita Alvida —Interrumpió—. Por las cámaras de seguridad le observe participar activamente en una mesa de Black Jack, lo que llamo mi atención fue la increíble suerte que le hizo ganar varias partidas seguidas sin problema.
—Espere un momento, ¿Sugiere que estaba haciendo ese truco como ese que usan en las películas?
—Sí, sospecho que utilizo algún truco para ganar.
—Es ridículo, no soy tan inteligente— Dijo Nami con una risa—. Claro, no soy estúpida, pero admito que me es más sencillo ganar un concurso de belleza que uno de matemáticas.
—Señorita— Corto el hombre—. Se confunde si cree que la traje aquí para intentar saber si es culpable o inocente. Ahora contésteme, ¿Llego a este lugar acompañada?
Resignada, se tomó un poco de tiempo antes de contestar.
—Vine sola al casino pero no a la ciudad, mi mejor amiga se quedó en la habitación de hotel después de que salimos de fiesta un par de horas y ella encontró un amigo, ¿Entiende? —Dijo arqueando la ceja de manera sugerente—. No se usted, pero eso de los tríos no es mi fuerte.
El hombre se movió en la silla visiblemente incomodo por el tema, gesto que por poco hace sonreír a Nami. Frio y rudo por afuera pero tímido por dentro, aun que cabía la posibilidad de que tuviera debilidad por el tema sexual. Debía saber si era tímido como Zoro o pervertido como Sanji.
—Si lo desea puedo llamar al hotel, nosotras solo vamos camino a Arabasta para la final del campeonato de lucha.
No era Usopp para crear algo más verosímil de manera improvisada, pero podía mentir respetablemente. Estaba por seguir su historia cuando un leve destello azul le hizo desviar su mirada al fondo de la habitación.
Como si el frio congelante no fuera suficiente, lo que vio en un pequeño espacio entre dos pilas de cajas le robo el aliento, lo que el hombre interpreto posiblemente como miedo.
—No será necesario llamar a nadie, con las grabaciones de video será llevada a las autoridades para la investigación, solo tiene que quedarse aquí y esperar, al menos que tenga más información que me interese.
El hombre se puso de pie con la aparente intención de salir de la habitación, momento en que Nami se dio cuenta de inmediato que permitir que el guardia desviara su atención no era una opción.
— ¡Espere! —grito provocando que se girara hacia ella—. Lo admito, intente obtener dinero ilegalmente pero prometo entregarlo, irme y nunca más volver si no me entrega a la policía.
En el borde del banco Nami junto sus piernas, se inclinó levemente y levanto la cabeza en una posición bastante sumisa que dejaba en un buen ángulo a su escote. El guardia, bastante serio, se detuvo a observarla.
-¡Por favor, que sea un pervertido!- Pensó esperanzada.
Ladeo la cabeza y se dio cuenta de la fugaz mirada de él a su escote. ¡Lo tenía!
—Tengo libertad provisional por conducir en estado de embridad, exhibicionismo público, lección a la moral, daño a inmuebles públicos, agresión, entre otras cosas irrelevantes—Dijo Nami con pena en su voz.
Inhalo profundo, cerró los ojos con fuerza, se concentró y un par de segundos después las lágrimas brotaban de sus ojos con facilidad añadiendo un toque de drama a su actuación.
—Estoy en libertad condicional, solo basta un reporte más para que terminé en prisión por meses y si pasa eso mi padre ya no pagara mi universidad, ¡estaré perdida!
Abrió los ojos para ver como el hombre ya no disimulaba su interés. Que suerte era encontrarse a un pervertido con visible inclinación por la sumisión, ahora solo debía esperar a que la sombra detrás de ellos terminara de acercarse.
Los segundos pasaron y el hombre se inclinó para levantar su mentón con la mano.
— ¿Que estarías dispuesta a hacer por su libertad?—Pregunto.
—Lo que usted desee, solo quiero salir de aquí sin problema.
Nami lo observo directamente a los ojos, entreabrió ligeramente sus labios y respiro profundamente. Esos pequeños gestos bastaron para que el hombre acercara sus dedos a su barbilla acariciando levemente su cuello. Tal toque provoco una oleada de repulsión en ella que apenas pudo controlar. Cuando la mano de él estaba por bajar a su escote, Nami sonrió con malicia antes de arrojarse hacia el suelo de un salto.
Cayo al suelo, giro inmediatamente y sonrió genuinamente aliviada al ver a su Nojiko con un extinguidor en sus manos dejaba inconsciente al hombre que cayó al suelo a los pies descalzos de la peli azul.
Su hermana, que estaba extremadamente pálida y vestía solo una bata de dormir, mantenía el brillo de sus ojos, así como su sonrisa que le caracterizaba. Cuando la peli azul se acercó, Nami se levantó con prisa y con lágrimas de felicidad en los ojos la abrazo con fuerza.
Su hermana estaba sana y salva.
—Nami, me sofocas—Mascullo Nojiko.
—Estaba tan preocupada por ti.
—Lo sé, pero tenía la certeza de que me buscarías—dijo Nojiko con calma.
Nami la libero parcialmente de su abrazo tomando sus manos frías en un intento por que su hermana entrara en calor—. Aunque debo admitir que es un giro inesperado que yo terminara rescatándote—Añadió Nojiko.
—No necesitaba ser rescatada, este guardia era peor que cien pervertidos en un club de desnudistas— Dijo Nami con una sonrisa—. Dime, ¿Cómo lograste escapar?
— ¿Acaso crees que me ponía a tejer gorros esperando tu regreso mientras trabajabas para Arlong?
La hermana menor rio en respuesta mientras secaba sus lágrimas. Aclaro su mente un segundo pensando que debía hacer, entonces se acercó al hombre y con la punta de su zapato empujo el cuerpo temiendo que éste despertara.
—Espero que no esté muerto, no era necesario que lo mataras Nojiko—Dijo mientras se agachaba junto a él para revisar sus bolsillos. Encontró de utilidad solo una tarjeta de acceso y un encendedor. Por ultimo decidió tomar prestado el abrigo.
—Te querían a ti Nami— Dijo la peli azul con un semblante serio cuando Nami le ayudaba a colocarse el abrigo que acababa de tomar. Nojiko siguió hablando mientras la menor le abrochaba el abrigo.
—Notaste que la seguridad de este lugar es una broma, ¿No es así?, solo tuve que esperar a quedarme sin vigilancia en la perta, además, los guardias son torpes y tienen una boca muy grande.
— ¿Por qué lo dices?, ¿Escuchaste algo?
—Al parecer tú eras el objetivo a capturar, supongo que se desilusionaron al no encontrarte en la granja así que yo fui una alternativa aceptable para su plan.
—No tiene sentido—Dijo Nami con evidente confusión—. Si me querían, entonces debieron darse cuenta de mis movimientos, en especial cuando entre al casino.
Recapitulo los hechos ocurridos, tratando de encontrar una relación, algún cabo suelto que escapara a sus pensamientos. Entonces abrió los ojos ante una terrible idea que cruzo en su mente. Tomo a su hermana de la mano y la jalo hacia la salida con urgencia.
—Tenemos que hablar con Luffy.
Después de asegurarse que el camino estuviera despejado, guio con prisa a su hermana por el camino que recordaba hasta detenerse en una puerta de acero que en apariencia era igual a las demás, con la única diferencia de una pequeña tubería de metal que salía por la parte superior de la puerta. No estaba segura, pero podría jurar que adentro habría algo peligroso e inflamable.
—Hare una distracción—Dijo Nami. Saco del bolsillo trasero de su pantalón un pequeño paquete de unos pocos centímetros de largo, cuya apariencia era la de una goma de mascar, y lo coloco en la parte baja de la puerta.
—No me extraña que vinieras preparada, aunque no esperaba un explosivo— Dijo Nojiko al ver a su hermana introducir sacar una pequeña tira de plástico que introdujo en el paquete.
—Traer un arma sería más fácil de detectar, así que un nuevo invento de Usopp es lo adecuado — Dijo Nami sonriente mientras tomaba de nuevo a su hermana y corría con ella por el camino que creía le guiaba a la salida—. Recuérdame agradecerle.
— ¿La explosión será fuerte?
—Según las notas que dejo en el auto, es una explosión moderada con un minuto de espera, así que tenemos el tiempo suficiente para…
Una explosión les interrumpió y la onda expansiva les empujo con fuerza a la pared dejándoles aturdidas. Nami reacciono primero y se puso de pie tratando de despejarse segundos antes de escuchar un segundo estruendo que provoco que las paredes –o el techo, no estaba segura- vibraran.
Gruñendo descarto agradecer a su mejor amigo.
—Nojiko, escúchame— Dijo Nami levantando a su hermana quien evidentemente fue la más afectada—. Apóyate en mí ¿De acuerdo?, creo que provoque un incendio por lo que debemos salir antes de que el humo y el fuego nos alcancen.
Nojiko solo asintió, bastante agotada para hablar.
Nami guio a su hermana a la salida, tratando de no perder detalle para no perderse a causa de las luces parpadeantes y el humo que empezaba a irrumpir en el pasillo.
Al llegar a la puerta, noto como sus manos temblaban ligeramente al pasar la tarjeta por el lector.
Si bien esperaba caos por las alarmas y la explosión al, empujar la puerta nunca espero encontrarse a Trafalgar frente a ella. Sonrió alegre levemente antes de recordar la situación en que se encontraban.
—Law—Grito Nami, su voz apenas se hacía escuchar entre los gritos de pánico y las alarmas—. ¡Todo fue una trampa!
Trafalgar le vio con el cejo fruncido, sin embargo desvió la mirada a su hermana.
—Encontré a mi hermana Nojiko, pero tenemos que salir de aquí y llamar a Luffy.
Law entendió y asintió.
—En la próxima sala esta una puerta de emergencias.
Dicho eso, se giró para avanzar con rapidez, lo que obligo a Nami a seguirle.
En menos de lo esperado llegaron a la salida de emergencia y se internaron en la marea de gente que en desorden se apretaban buscando salir del lugar. Apenas estuvieron afuera, Nami sintió el frio golpeando su cuerpo, no obstante, su mayor preocupación era llegar al vehículo para evitar que su descalza hermana estuviera expuesta al clima.
Con torpeza guio a Nojiko al coche donde Law ya les esperaba con una puerta trasera abierta.
—Un poco de ayuda no habría estado mal—Dijo Nami. Si Law noto el sarcasmo fue imposible de saber con su rostro inexpresivo.
Nami se aseguró que Nojiko estuviera segura en los asientos traseros mientras Law arrancaba el vehículo. Internamente agradeció que prendiera al máximo la calefacción, así su hermana lograría recuperar el calor pronto y ella podría detener el temblor de sus manos.
Las frías manos de su hermana tomaron las suyas atrayendo su atención.
—Estaré bien— Murmullo Nojiko con una leve sonrisa en su rostro.
Nami asintió.
— ¿Por qué afirmas que esta situación es una trampa? —Pregunto Law rompiendo el momento fraternal haciendo que reaccionara.
— ¡Cierto!, debo llamar a Luffy—Dijo mientras brincaba los asientos para sentarse en el lugar del copiloto y sacar el celular de la guantera. Con rapidez empezó la llama, sin embargo, solo bastaron unos segundos de tono antes de que la voz de Usopp se escuchara en los altavoces.
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—Nami, ¿Pasa algo? —
—Ya encontramos a mi hermana, está a salvo, pero algo me preocupa—
Law, sin despegar la mirada del camino, presto atención a la llamada.
—Mi hermana afirma haber escuchado que yo era el objetivo del secuestro, sin embargo, al llegar por mi hermana el lugar parecía estar casi libre de seguridad como si dejaran las puertas abiertas a que escapara.
Trafalgar le observo de reojo notando la seguridad en el rostro de la mujer.
—Desde que iniciamos la búsqueda de Nojiko, todo fue relativamente sencillo—Continuo Nami—. El incendio de la casa, gyojin e integrantes del grupo de Teach dejándose ver con actividades fuera de lo cotidiano por la familia Donquixote, permitir que Nojiko fuera rescatada de forma ridículamente simple, dejar que yo entrara y saliera de sus dominios sin mover un dedo, la ausencia de actividad…
— ¿Qué quieres decir Nami?— Pregunto Luffy impaciente al otro lado de la línea lo que provoco un suspiro resignado en ella.
— ¿Qué fue lo más relevante que provoco el secuestro de mi hermana?, ¿Qué otros secuestros han ocurrido recientemente?, ¿Qué ha pasado con el grupo y nuestros aliados?
Law fue el primero que pareció entenderla y responder a sus preguntas.
—División— Contesto Law—. El grupo de Jimbei se encuentra dividido buscando a su jefe en diversas ciudades, lo mismo los okamas.
—Al igual que nosotros— Concluyo Nami.
Fue Zoro quien termino de confirmar los temores de Nami.
—Todos estamos fuera de la ciudad, a excepción de Robin y Garp— Dijo.
—Luffy, ¿Pueden contactar con Robin?, ¿Tu abuelo asistiría al evento de conmemoración en Loguetown? — Pregunto Nami visiblemente preocupada. Por la forma en que hablaba, era evidente para Law de que ella se había informado bastante bien antes de salir del cuartel.
—Nami, no entiendo nada de lo que dices— Respondió Luffy.
Law resoplo visiblemente irritado.
—Jefes de diversos grupos están desaparecidos, diversos grupos están dispersos por todo el mundo y las cabezas de la marina están a varias horas lejos de la ciudad—Dijo—. Es un momento ideal para realizar algún plan que necesite de la ciudad libre.
—Es mejor que nos encontremos en el cuartel lo más pronto posible.
—Está bien— Contesto Luffy— Nami, llama a Ace, nosotros iremos por Robin.
Deseándoles suerte, Nami corto la llamada para marcar enseguida a Ace.
Law observo por el espejo retrovisor a la peli azul profundamente dormida en el asiento trasero. Si bien su rostro seguía pálido, parecía que el calor del auto ayudo a conciliar el sueño.
En su mente empezaba a imaginar los diversos escenarios de lo que podría ocurrir y aunque no veía utilidad en que Nami y su hermana regresaran a la ciudad, sabía que sugerirle a la peli naranja que se quedara con su hermana sería una pelea perdida.
—Debemos dejar a tu hermana en esta ciudad—Dijo Law.
—¿Dónde?
—Conozco un lugar en las afueras donde cuidarían de ella, solo nos desviaríamos un par de minutos.
Noto la duda en el rostro de la chica que estaba por preguntar por detalles.
Sin embargo, el teléfono de nuevo les interrumpió.
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— ¿Nami?
— ¡Ace!, ¿Dónde estás?
—Estoy llegando al cuartel… ¿Ocurrió algo cierto? No supe nada de ti desde anoche, por eso regrese antes—Dijo Ace con preocupación al otro lado del teléfono.
La sonrisa avergonzada de Nami no paso desapercibida por Law, el cual solo se enfocó en el camino mientras se adentraba a una zona de suburbios de clase media.
—Lo siento, mi hermana está conmigo y parece estar bien, prometo contarte todo a detalle después—Dijo con ansiedad en la voz—. Ace, creemos que alguien, posiblemente Teach, planea algo en la ciudad, ¿Has notado algo en tu camino?
En la línea solo se escuchó el ruido de la calle mientras Ace permanecía en silencio.
—Nopor ahora.
—Bien—Respondió aliviada—. Entonces nos vemos en el cuartel en un par de horas, los chicos ya van de regreso.
—Nami… ¿Desde cuándo los guardias de seguridad del cuartel salen a recibirnos?
— ¿¡Que!?
El sonido de disparos sorprendió a Nami y a Law.
Fue en ese momento que la llamada se terminó.
— ¿Ace? — Pregunto Nami en un susurro.
Law se estaciono cuando llegaron a su destino, una casa que era idéntica en forma y color a las vecinas. Se mantuvo con la mirada en la puerta de la casa sin apagar el motor. Empezaba a sentirse irritado por el curso de los hechos, el que todo encajaran como piezas de un orquestado plan le enojaba, ¿Cómo él, ni nadie, fue capaz de verlo antes?
En horas, todo sería completamente diferente y no estaba seguro que rumbo seria el adecuado de seguir. Lo que estaba seguro es que debía encontrarse con Garp y de ser posible, completamente solo.
—Lo que sea que esté pasando, cuando lleguemos, probablemente habrá acabado ¿Cierto?—Dijo Nami.
La mirada de la mujer al frente y el rostro serio, reflejaba un estado de calma que no esperaba de ella en esas circunstancias.
Ella no debía estar involucrada en esa situación.
La puerta de la casa se entreabrió, por lo que Law salió del vehículo sin responderle. ¿Para qué?, era obvio que tal pregunta ya tenía respuesta obvia. Se acercó a la puerta trasera y con cuidado saco a Nojiko en brazos.
—Nami—Dijo—. Llevare a tu hermana a la casa, mientras tanto trata de localizar a Garp, puede ser que él sea un objetivo.
— ¡Espera!, ¿!Por qué Garp?!
Law se giró rumbo a la casa con Nojiko en brazos, empujo la puerta con su pie y entro a la sala, encontrándose con tres de sus mejores amigos.
Seguramente Nami se enteraría en algún momento, pero prefería mantener en secreto que estaba dejando a su hermana en una casa de seguridad que era de su propiedad.
Nami, por otro lado, trataba de lograr una llamada a Garp, Luffy o cualquier teléfono disponible, pero la red telefónica parecía fallar a cada segundo. La situación empezaba a preocuparle cada vez más, todo parecía tan bien planeado que no podría ser casualidad cada hecho que ocurría en los últimos minutos.
Vio a Law salir seguido de dos hombres los cuales nunca había visto antes. Atenta, observo como se giraba a verlos, les decía un par de palabras y para su total asombro, les sonreía.
Una sonrisa absolutamente normal, sin rastros de malicia, burla y sarcasmo. Dejando de lado la sorpresa, sintió una ligera tranquilidad. Si Law se sentía tan confiado con esos hombres, entonces podría esperar que su hermana estuviera en buenas manos.
Con una preocupación menos, solo quedaba empezar a interrogarlo sin descanso.
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La infancia de Ace fue dura, sin embargo, podía presumir que siempre tuvo mucha libertad. A pesar de los constantes discursos y regaños de su abuelo que trataba de inculcarle ciertas ideas, con el pasar del tiempo el marine nunca obstruyo sus decisiones. Ace entendía el mensaje, no había sentimiento más satisfactorio de ser libre para tomar tus propias decisiones asumiendo de frente cualquier consecuencia que estas trajeran.
Por tal motivo, desde el primer momento en que tuvo la capacidad de conducir una motocicleta, Ace se enamoró completamente de ellas. El rugir del motor, la velocidad y el viento en el rostro brindaban una sensación de libertad sin igual.
Así que cuando los dos guardias le dispararon, al moreno le dolió más el tener que liberarse de su amada motocicleta que el rodar por la avenida y terminar estrellándose contra un auto estacionado. Su moto no tuvo mejor suerte, la inercia del movimiento provoco que la motocicleta se deslizara directo a los guardias. Uno de ellos logro saltar esquivando la maquina por centímetros, sin embargo, el otro hombre no tuvo tanta suerte al recibir el impacto total, terminando atrapado e inconsciente entre la motocicleta y la pared.
Ace se puso de pie de prisa y corrió hacia el callejón más cercano.
La gente, asustada por los disparos, corría despavorida sin dirección. Ace, desde la esquina del edificio observo como el guardia se ponía de pie con torpeza y apuntaba a cualquier dirección, visiblemente confundido con tantas personas corriendo alrededor. El moreno se quitó el casco, lo arrojó al suelo y busco su teléfono celular en su chaqueta sin éxito. Lo busco con la mirada hasta encontrarlo en medio de la calle totalmente destrozado, aplastado –supuso- por su propia motocicleta.
Un dolor cada vez más agudo en su brazo izquierdo, un par de raspones en sus piernas y dolor de cabeza fue el rápido recuento de sus heridas, por suerte el casco le salvo de terminar en peor condición. Una ráfaga de balas le hizo reaccionar desenfundando su pistola automática. El guardia era un idiota disparando sin importar lastimar a un tercero.
Cuando las balas pararon, Ace salió de su escondite para ver al hombre ocupado en recargar con torpeza el arma. Ace apunto su arma un segundo y disparó, acertando en el hombre que cayó con un grito de dolor en el suelo.
— ¡Demonios!, ¡Lo mate!— Grito Ace con pánico.
Corrió hacia el hombre y lo encontró llorando de dolor por la herida de bala que tenía en el brazo. Aliviado, Ace se sentó en cuclillas y le apunto con su arma.
— ¡No me mates!
—No tengo intención de hacerlo, al contrario, espero que tu amigo este bien—Contesto Ace con calma—. Necesito que me digas que hacen aquí.
—Prométeme que me dejaras vivir.
Ace bajo el arma pero se mantuvo con ella en la mano.
—Lo prometo.
—Mi compañero y yo trabajamos para el señor Burgess—Ante el nombre Ace endureció su mirada—. Somos simples guardias en un casino, pero hoy nos ordenaron vigilar este edificio y detener a la primera persona que intentara entrar.
— ¿Estaban solos?, ¿Qué pasaría con la persona que entrara?—Pregunto Ace. Levanto la voz un poco, pero empezaba a tener prisa.
—Sí, solo estamos nosotros dos pero creo que los demás se dispersarían por otros puntos de la ciudad, no estoy seguro—Dijo el hombre. Era obvio que cada segundo momento se ponía más nervioso, mostrando la poca experiencia que tenía en interrogatorios—. Usted es la primera persona que se acerca con la intención de entrar, por eso quisimos pararlo ya que la orden era detener a quien fuera vivo o muerto pero juro que no sé por qué motivo.
— ¿Dónde está tu jefe? —Pregunto Ace.
—No lo sé, la orden fue capturar a alguien, avisarle y esperar que nos informara un punto de encuentro.
Ace sonrió ante las últimas palabras del guardia.
—Buenas noticias, ahora solo tendrás que hacerme un favor antes de que la policía llegue.
— ¿Qué quiere que haga?—Pregunto el hombre con un leve tartamudeo en su voz.
—Avisa a tu jefe que han matado a alguien que tiene un tatuaje peculiar en el brazo—Dijo Ace sonriente señalando su propio tatuaje—. Pide un punto de encuentro.
El hombre asintió con miedo, saco el celular de su pantalón y con manos temblorosas logro escribir el mensaje.
Minutos después, Ace entro al estacionamiento del edificio de los supernovas y se dirigió al elevador esperando encontrarse con alguien o al menos equiparse para lo que vendría.
— ¿Qué demonios? —Murmuro Ace. La puerta del elevador se encontraba sellada por un muro de acero. Se llevó la mano a la cabeza y despeino sus cabellos, ¿Seria acaso algún protocolo de seguridad?
En ese momento deseo no haberse quedado dormido en la mayoría de las pocas reuniones a las que asistía.
Bien, no tenía idea de cómo entrar pero aún quedaba el plan B. Con el teléfono del guardia en su bolsillo se escabullo al edificio vecino. Tratando de pasar desapercibido por la gente que se acercaba curiosa a la calle así como de la policía que estaba llegando al lugar, logro entrar al lobby del edificio contiguo al cuartel. Cruzo el lugar sin atraer una mirada -como esperaba del equipo de trabajadores del lugar- y entro directo al elevador donde marco el botón del piso veinte. Al llegar al nivel señalado cruzo el pasillo con calma hasta llegar a la única puerta que tenía un dispositivo con teclado numérico como seguridad.
Después de varios intentos, con un poco de miedo por haber olvidado la contraseña, logro teclear los números adecuados y entrar a la habitación que no era más que una oficina sencilla, un par de sillas, un escritorio, estanterías y una magnifica vista de la ciudad por los ventanales. Ace camino directo a la biblioteca, tiro los libros al suelo y con fuerza saco un par de tablones del mismo dejando a la vista un compartimiento secreto donde estaban dos maletas.
Las saco y las abrió sobre el escritorio.
Sonrió ante el pequeño armamento de emergencia. Dos pistolas semiautomáticas, un rifle de francotirador y uno de asalto, cartuchos, un par de granadas de humo, dos de fragmentación y un par de bombas pequeñas con detonadores a larga distancia. Por último, extrajo un par de cuchillos, un cambio completo de ropa y un par de llaves de algún vehículo de la otra maleta. Era un armamento básico y muy eficiente, era una suerte que Sanji tuviera la idea de dejar escondidas algunas armas.
Mientras se cercioraba que el rifle de francotirador se encontrara en perfectas condiciones, el celular en su bolsillo vibró.
Con una sonrisa, Ace leyó el mensaje.
Tenía una cita.
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—En los suburbios del noreste se detonaron varias bombas dejando a más de quince personas heridas, según los informes preliminares. La policía informo el descubrimiento de más artefactos los cuales se están desactivando por miembros del escuadrón antibombas—Dijo el conductor de un noticiero televisivo local que era sintonizado en la vieja televisión de un pequeño restaurante familiar.
Todos los empleados hablaban entre ellos sobre las noticias de último momento, la actividad del lugar estaba prácticamente detenida inclusive algunos empezaban a salir de local en busca de sus familias. Decenas de disturbios en diversas partes de la ciudad sembraban el miedo entre la gente cuyas especulaciones variaban desde ataques terroristas hasta una gran pelea de mafias. Nadie perdía atención de la televisión, a excepción de una mujer rubia que miraba en silencio su taza de té.
Robin, quien se encontraba descansando de su trabajo de encubierto, fue testigo de cómo las noticias de última hora aparecían sin cesar en la televisión. Bombas en áreas residenciales, disturbios en calles comerciales, incendios en zonas industriales, toda la ciudad parecía haber caído en caos en cuestión de minutos. Estaba preocupada, desde el momento que empezaron dichos disturbios notó como la señal de su celular se perdía intermitentemente lo que hacía muy difícil comunicarse. No tenía manera de saber cómo estaban sus amigos o si sabían algo al respecto. Con una mirada seria dejo un par de billetes sobre la mesa y salió del lugar. Camino con calma y entro a un modesto motel cercano donde se hospedaba. El ánimo entre la gente era similar al restaurante, inclusive algunas personas empezaban a ponerse histéricas solo con el hecho de estar en la calle.
Al llegar a su habitación el timbre de su celular satelital le alerto. Saco dicho aparato de su maleta y contesto la llamada de inmediato ya que recibir llamadas en ese teléfono significaba algo muy importante.
— ¡Robin!—Grito Sanji al otro lado de la línea—. ¿Estás bien?, ¿Necesitas que te rescate?
—Estoy bien Sanji, donde estoy parece no haber conflicto aun, aunque no puedo decir lo mismo del resto de la ciudad.
—Necesitamos encontrarnos en casa de Franky, al parecer la sede central en alguna fase de protección o eso es lo que Ace alcanzo a decirnos antes de perder la comunicación—Dijo Sanji seriamente—. Robin, creemos que Teach está atrás de estos ataques pero no logramos descubrir su objetivo.
Robin, que escuchaba atentamente, se acercó a la ventana y observo como varias patrullas pasaban a toda velocidad por la avenida.
— ¿Qué pasa con los demás?
—Estamos tratando de comunicarnos con ellos, pero las redes de comunicación están fallando y no todos responden a los teléfonos satelitales.
— ¡Vaya!, empieza a ponerse interesante, como una temporada de caza—Dijo Robin con una leve risa.
— ¡Robin!, ¡No hables así!—Se escuchó la voz de Usopp al fondo.
Robin solo volvió a reír.
—Bien, nos vemos en casa de Franky.
Corto la llamada, se quitó la peluca rubia arrojándola a la cama, tomo su bolso y salió de la habitación.
Su misión había terminado.
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El punto de encuentro con Burgess resulto ser una antigua fábrica de manufacturas que en sus años de gloria fue una gran promesa de empleos y bienestar para la zona, sin embargo, en la actualidad se encontraba abandonada y fungía como uno de muchos escondites para delincuentes y adictos.
Un lugar olvidado por cualquier autoridad legal.
Ace llego al lugar con mucha anticipación a la hora acordada, eso con la intención de reconocer el área y hacer un par de ajustes para su conveniencia. Encontró que la fábrica, a pesar de estar abandonada, mantenía la mayor parte de su estructura en buen estado. Llego a la bodega donde sería el encuentro pero estaciono el su coche lejos del área, por precaución. Después de revisar todo los alrededores subió por la escalera de emergencia al tejado del edificio frente a la bodega, coloco el rifle de francotirador en posición y espero en la sombra la llegada de Burgess. Se encontraba un poco tranquil ya que logro contactarse con Luffy en el camino. Si bien la comunicación se cortó antes de informarle lo que haría, le tranquilizaba saber que todos parecían estar bien por el momento, así que se enfocaría en completar su objetivo.
Por lo poco que escucho en las noticias radiales, la ciudad estaba en un completo caos y no había información que pudiera confirmarse. Entre tal anarquía, podía suponer que llevar un pequeño armamento en su vehículo y algún alboroto en una vieja zona industrial no llamaría demasiado la atención.
Ace sabía que lo único que podía hacer era capturar a Burgess y sacarle información de cualquier manera posible. No contaba con ayuda lo que volvía la situación mas arriesgada, pero la única pista que tenían era que Teach podría estar atrás de todo, así que tener a uno de sus subordinados directos bajo su poder era una oportunidad que no debía dejar escapar.
Un par de vehículos oscuros entraron lentamente al terrero, lo que hizo que Ace se recostara con prisa sobre su estómago para tomar el rifle y seguir por la mira del arma a los recién llegados. Ambos autos se detuvieron en la entrada de la bodega y siete hombres con rifles de asalto salieron de los vehículos, revisaron el perímetro y posteriormente emergió Burgess. Tenía el mismo aspecto, que en su opinión, era la de un hombre enorme, estúpido y arrogante.
Los vio pasar la mirada de los hombres por el tejado donde se él se escondía sin que pudieran verle. Concentrado, Ace inhalo profundamente y sostuvo el aire antes de jalar del gatillo.
Uno de los hombres cayó al suelo al recibir el proyectil en el pecho.
Como reacción, el resto de los hombres corrieron a cubrirse mientras buscaban el origen del ataque mientras Burgess se cubría en la parte trasera del coche y sacaba una pistola pequeña. Ace disparo dos veces más y otro hombre cayo antes de que le descubrieran.
— ¡Arriba!—Grito Burgess a sus hombres señalando en el techo donde Ace se encontraba. Un instante después el edificio tejado estaba siendo blanco de las constantes balas. Ace se cubrió arrojándose de espaldas al suelo con el rifle en sus manos, cuando las balas parecieron disminuir un poco se puso de pie y corrió hacia la puerta de entrada al edificio. Ya adentro del lugar, corrió hacia las ventanas con cuidado para ver a Burgess ordenar a dos hombres entrar al edificio donde se encontraba. Paso la correa del rifle por su cabeza dejando el arma colgada en su espalda, saco de un bolsillo de su pantalón un interruptor.
Justo cuando perdió de vista a los hombres, supuso que estarían ya en la entrada del edificio, así que presiono el interruptor en su mano provocando una fuerte explosión que cimbro todo el lugar. Como había planeado, la bomba que coloco en la entrada había funcionado como se esperaba y ahora tenía a cuatro hombres menos.
Corrió a la pared contraria donde se encontraba, viendo de reojo como la parte baja del edificio empezaba a cubrirse en llamas. Sin detenerse y sin una pizca de duda se lanzó por la única ventana abierta. El salto fue salto fue suficiente para que cayera en el edificio contiguo, aunque no con estilo, ya que rodo por el techo lastimándose con el rifle en la espalda para detenerse con el rostro en el suelo. Con un quejido se puso de pie mientras sostenía su brazo izquierdo el cual sentía cada vez más resentido. Tal vez cuando el efecto de la adrenalina pasara, el daño en su brazo sería más claro pero por el momento podía utilizarlo, por lo que pasaba a segundo plano.
Se puso de pie, se quitó el rifle dejándolo en el suelo y saco un segundo interruptor, ahora de su chaqueta. Si los hombres eran igual de tontos que su jefe, seguramente rodearían el edificio tratando de encontrar una manera de sorprenderle, sin embargo les tendría una pequeña sorpresa.
Como lo esperó, un par de los hombres emergieron pero no alcanzaron a apuntarle cuando la explosión de la última bomba que Ace instaló los rodeo. Burgess junto a su subordinado salieron del otro costado del edificio y empezaron a dispararle.
Ace esquivo el ataque por milagro.
El intercambio de balas fue rápido, Ace espero solo un segundo en que recargaban sus armas y con un par de disparos el ultimo acompañante de Burgess caía al suelo.
Burgess, furioso, siguió disparando hasta acabar sus municiones. Entonces intento tomar el rifle de su hombre pero una bala atravesó su hombro provocando que cayera al suelo.
—Estos hombres no tenían oportunidad siguiendo las órdenes de alguien como tú—Dijo Ace que llegaba hasta él. Pateo las armas lejos y se quedó de pie frente a él apuntando con su arma a la frente—. Tiempo sin ver tu feo rostro Burgess, me da placer ver que sigues igual de torpe, pensar que creerías tan fácil que un par de novatos me matarían es realmente divertido.
Burgess solo rio con burla.
—Tienes razón, debí suponerlo al enterarme que sobreviviste en tu última misión— Amplio su sonrisa burlesca al ver el rostro serio de Ace—. El gran Van Augur falla pocas veces, así que debes sentirte afortunado.
—Soy un hombre con suerte— Contesto Ace volviendo a sonreír restando importancia a la declaración—. Pero lo importante aquí es que respondas un par de preguntas, ¿Qué está planeando tu jefe?, ¿Es el quien esta atrás de todo este caos no es así?
— ¿No es obvio?, todo esto es por anarquía—Respondió Burgess con arrogancia—. Llevamos meses siguiendo un estricto plan, ¿No crees que todo salió muy bien?, claro, quisimos deshacernos de ti y varios de tus compañeros pero son realmente resistentes.
—Dime donde está tu jefe y que es lo que sigue en el plan—Murmuro Ace.
— ¿Crees que importa lograras hacer algo para detenerlo?, mejor debes preocuparte por esconderte del fruto de nuestro éxito.
Burgess se acomodó en su lugar sosteniendo su brazo mientras reía con arrogancia. Ace, que lo observaba sin perder detalle, no se dejó afectar por sus palabras.
—Si tienes razón, entonces me quede poco tiempo de vida, así que ¿Qué más da el que hables o no?
—Bien, seré caritativo—Respondió entre risas—Años atrás, el jefe descubrió que el doctor Vegapunk desarrolló, químicos y maquinas con efectos tan diversos e interesantes que sobrepasaban toda tecnología actual.
—Por algún motivo, la marina no desarrollo tal tecnología, descartando por completo la investigación —Continuó—. Años después robaron la información, pero a pesar de que se capturo al culpable, el ladrón y los documentos desaparecieron de todo registro.
Ace frunció el entrecejo, la historia le parecía conocida.
—Hace un par de meses, un torpe pero renombrado Gyojin, menciono que una ocasión tuvo bajo su mando a una mujer muy hábil para robar documentos cuya única misión fallida fue al intentar robar al gran almirante Sengoku. La mujer, a cambio de su libertad entrego a Arlong a la marina.
—Nami— Pensó Ace.
—Empezamos a investigar a tal aliada pero solo encontramos que vivía en una pequeña granja heredada. La única opción era que Arlong hablara, pero por alguna razón estaba más interesado en callar, así que la última opción eran los gyojin que trabajaron para él, lo único que les detenía de hablar era el jefe Jimbei.
—Entonces capturaron a Jimbei y desestabilizar al grupo— Dijo Ace.
—Los gyojin suelen ser muy leales pero algunos son muy impulsivos—Dijo Burgess—Supimos de cómo la que ellos conocían como Nami, trabajo para los supernovas después de trabajar para Arlong, pero desapareció de toda actividad un tiempo después.
—Finalmente llegábamos a la parte más complicada del plan, el feje nos ordenó varios secuestros a diversos líderes, desapariciones, disturbios, cualquier actividad que fuera dividiendo a todos aquellos que nos pudieran evitar acercarnos al verdadero objetivo, el retirado vicealmirante Monkey D. Garp.
Ace reacciono con sorpresa, no esperaba que el anciano fuera el objetivo.
— ¿Por qué a el?
—Sinceramente, el jefe lo explico pero no entendí bien, es algo así como que era la persona más confiable fuera de la marina— Respondió Burgess con aburrimiento—. Cuando el jefe nos dio la orden empezamos toda esta anarquía.
— ¿Todo este caos para acercarse a un hombre retirado?—Pregunto Ace levantando la voz, su paciencia se acababa.
—Si, en este momento el jefe debe estar con Garp.
Ace no concebía la idea de que capturaran al anciano, podría jurar que el viejo era aún más fuerte y hábil que él y Luffy juntos.
—Lo último que necesitas decirme es donde esta Teach.
— ¿Qué más da?, ya no puedes hacer nada.
—Responde.
Burgess rio.
—Si fuera tú, me preocuparía menos por el viejo que ya está acabado y más por tus compañeros.
Ace pensó de inmediato en su hermano.
—Ultima oportunidad para contestar Burgess—Amenazo.
Sin embargo el hombre no respondería. Con un rápido movimiento saco una pistola de su chaqueta pero Ace, en un rápido reflejo, lo detuvo antes con un disparo a la cabeza.
—¡Hijo de…!, ¡Agh! — Grito Ace con rabia contra el hombre que prefirió el suicidio antes que la traición.
Sin perder un segundo más arrojo el arma y corrió a su auto.
Debía encontrar a Garp y a Luffy.
Solo esperaba tener tiempo.
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Notas:
Lo único que puedo decir para esta tardanza es que pase por un momento familiar que me hizo seriamente dejar de escribir al punto de que no era capaz de escribir una frase, pero luego de un tiempo me dije: "¿Qué demonios te pasa?", decidí dejar de pensar en lo que piensan a mi alrededor y hacer lo que me hace sentir bien.
Ahora, este capítulo es el más largo que he hecho a la historia, el que sigue creo que será aún más largo XD ya veremos.
Este capítulo no tiene beta por que no quise molestar a mi beta en esta ocasión D: (where are you?!), así que si ven muchos errores, ya saben la causa, soy medio lenta en ese aspecto. Además tenía prisa por actualizar, ya después lo corregiré con más calma especialmente la narrativa y esas cosas (que debo presumir, he estado estudiando un poco xD).
Música que me inspiro para este capítulo: Rob Dougan - Clubbed to Death, mejor conocido por ser tema de Matrix. Debo decir que este tema y la primera película es lo único que me gusta de la saga XD.
Reviews!
Laura: Doflamingo es un gran villano, debo admitir que me gusta el personaje por más desgraciado que sea XD. Desgraciadamente cuando empecé la historia no contemple los hechos actuales del manga, así que esperemos el desarrollo aquí :P. Lamento la tardanza x.x
Antoinette Gray: Me encanta escuchar música para cada capítulo, siento que fluyen mejor las ideas XD. En este capítulo hubo menos Lawna pero es por el bien de la trama.
AnhiVann: Ese Omake me hizo pensar en hacer una serie de oneshot, las cuales ya tengo un par de ideas así que no se sorprendan verlos por ahí en Tumblr y en en algunos días más. Suerte en la Uni!
Zeydeis: Lamento la tardanza x.x, espero que te guste este capítulo que tiene un poco más de ardiente acción (Ace 3)
Guest: Espero siga pareciendo interesante XD. Gracias por el review.
SofiaOMG: Uhm… lo bueno es que actualice ;_;. Gracias por el review!
Hanasho: Bienvenida al club de fans de Mingo 3. Creo que Oda logro su objetivo al hacer un personaje que odies y ames al mismo tiempo XD.
Annie89: D: Espero hayas leído los demás capítulos XD. Saludos.
Dened01: No pienso dejar este fic, never! La verdad la idea de NamixMingo es interesante, hasta ahora solo he leído un fic al respecto (en inglés). Tal vez algún día me anime XD quien sabe. Gracias por el review!
Para terminar, si alguien tiene tiempo me gustaría un beta para mis one shot de esta pareja que estoy por publicar :)
En fin, nos vemos al próximo capitulo!
