Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen.

Líbrame del mal. (Parte II)

Ares fue impulsado hacia atrás, sin su armadura el cuerpo de Kanon recibe el golpe directamente. Ve llegar los restantes caballeros de la orden de Athena y a la mismísima diosa portando su armadura. Están todos ahí, puede eliminar a su hermana y sus detestables guerreros en ese preciso momento. Sonríe burlón...

Saga se pone de pie, se siente miserable. Se odia a si mismo, pero no ve otra salida. Tiene que siempre debe detener a su hermano. Evitar que haga daño, es su destino

-Los tengo a todos aquí, servidos en bandeja de oro. -Un destello dorado y el portal dimensional se abre frente a él. Kanon nuevamente hace de las suyas y le paraliza.

¿Acaso Kanon solo fingió estar agotado? ¿Era acaso capas de mentirse tan bien asi mismo que su propia mente creyó que estaba muerto en vida?

¿Acaso fue capas de engañarlo a él?

Sala principal del templo, Isla de Corfú. Al mismo tiempo.

Las dos manos se posaron sobre la peligrosa empuñadura de la hoz. Las voces se arremolinaban en su cabeza, le volverían loco.

-¡YA BASTA! -Todo fue silencio abruptamente, mientras levantaba el arma de su soporte.- Vengo a darte mi felicidad de antaño, Cronos, a cambio de que cambié el futuro de otros... De nada te servirá mi alma...-Hizo una pausa, algo le decía que a su manera, Cronos sabia lo que pasaba con su hoz- ¿Aceptas mi trato escoria encarcelada en el infierno? -Sintió la hoz temblar entre sus manos, esto le hacia vibrar hasta los huesos- Mi paraíso, por el infierno en la tierra. -Lagrimas cayeron de sus ojos- Préstame el poder de tu sagrada hoz, Cronos, le joderas la vida a mas de un siervo de tu nieta y molestaras a tus hijos... -Levanto el arma sobre su cabeza- Llévame al tiempo que deseo...y cobra tu pago ¡CRONOS!

-Acepto tu trato, caballero de Cáncer. -Susurro la sutil y tenebrosa voz en su mente.- Con una condicion.

Por primera vez en su vida, Mascara de Muerte de Cancer temió a lo desconocido.

Casa de Escorpio.

La sangre mancho el suelo...

De los ojos de Saga caían lagrimas, mientras la hoja milenaria de la daga atraviesa las costillas y la carne desprotegida ¡El maldito de Saga estaba matando a su propio hermano! Los ojos rojos del dios están en el caballero dorado, estaba tan enfocado en divagar en su futura victoria que no noto cuando Saga tomo la decisión y saco la daga que tenia oculta. Pensaba que Saga estaba fuera de combate, con una línea de sangre cayendo desde su sien y ojos llenos de lagrimas le escucha susurrar disculpas a su hermano.

No podía creer, que Saga fuera capaz de asesinar a su propio gemelo. Según Deimos, Saga sufrió hasta el ultimo momento la perdida de su hermano y ahora que le tenia enfrente le apuñala directamente en el corazón.

¿Como se atrevía asesinar a Kanon? ¿Como se atreve a interrumpir sus malignos planes? Hasta el momento de la aparición de Hades, habia sido el amo y señor del mundo... Ahora no seria nada más que nada.

-Lo siento Kanon... Perdoname, hermano.

-Maldito mortal- logra poner, sus manos en el cuello de Saga, pero estas se deslizan y se apoyan en los hombros del hombre. El cuerpo arde, lo rechaza... Le destruye completamente, el arma sagrada lo expulsa del cuerpo lentamente. Es un gran tormento para su alma el dolor que la sagrada arma le causa.

El cabello cambia de color, lentamente se vuelve azul. Saga sujeta a su hermano mientras se derrumba en sus brazos. Acaba de tomar la vida de su hermano, cae de rodillas con Kanon en brazos.

-No quería esto... No quería esto...Kanon... -Yo quería salvarte, quiere decir, pero las palabras se atasca en su garganta. Traga el nudo como puede y separa los labios.- Perdóname Kanon... No quería que terminara así... -Sus lagrimas saladas caen sobre el rostro de su gemelo, mientras los otros lentamente se acercan a ellos.

-yo...si...gracias...por liberarme... Hermano. -Kanon sonríe y su corazón se detiene, mientras sus ojos transmiten toda la gratitud que sus labios no llegan a expresar.

Paz y gratitud.

Saga abraza el cuerpo de su hermano fallecido. Los demás le observan en silencio. Mientras el charco de sangre expande sus limites. En el rostro de Kanon hay un semblante de paz, que todos dudan allá tenido antes en su vida.

Athena cierra aun mas su mano sobre el báculo, lagrimas caen de sus ojos. Siente algo, se deja caer de rodillas. Sus lagrimas hacen que los caballeros mal interpreten lo que pasa... Dohko se acerca para ayudarle a levantarse y se arrodilla junto a ella. En el momento precisó que la luz azul llega al santuario y la diosa enciende su cosmos, pero se pone en pie. Sosteniendo el escudo y protegiendo a Dohko tras él.

Dohko observa como todos lentamente van desapareciendo, la silueta de Saga con Kanon muerto en brazos es la ultima en esfumarse.

-Mascara... Tu sacrificio... No será en vano. -Susurra la diosa, antes que todo los que les rodea (ellos inclusive) desaparezcan en la ola de tiempo.- Asegúrate que todo sea como dicta el destino- Para Dohko, su señora fue el ultimo faro luz antes de ser engullido nuevamente por la oscuridad.

Lo ultimo que llego a pensar, fue que era su deber vigilar el sello de los espectros sin intervenir directamente en nada mas.

Solo debía de permanecer en los cinco picos, siendo solo un espectador. Por que eso era lo que tenia el destinó para él hasta la llegado el momento que los espectros fuesen liberados de su selló y diera inicio la guerra santa contra Hades.

Como el destinó había dictaminado originariamente.

Fin

Espero que les halla gustado el capítulo final, aun falta el epílogo y espero que lo disfruten tanto como (espero) hallan disfrutado la historia.