Capítulo 2 "De Blanco".

-Flashback-

"Pero quiero verla", repetía sin parar Haruka a Setsuna.

"Ya te dije que no puedes, la tradición dicta que la novia no puede ser vista con el vestido hasta el momento de la boda", explicaba la peli-verde a la corredora.

"¿Y entonces yo qué?", reclamaba la rubia a la diseñadora.

"Bueno, Michiru tampoco te puede ver, pero ella es la que lleva vestido, o a caso ¿Tú también quieres que te diseñe uno?", amenazó la guardiana del tiempo.

"emm…no…no, entonces hasta la boda ¿Verdad?", se excusaba la senshi del viento con un tono de voz nervioso. Si bien Haruka no odiaba la ropa femenina, ella a menudo decía que no se llevaba con eso, que no era lo suyo, que su estilo era cómodo y galante, haciendo referencia a todas las fans que se volvían locas por ella. Asimismo, era lo mejor para Michiru, ya que si no se vería afectada su carrera musical y artística por algo tan superficial como su orientación sexual. Y dejando de lado eso, las revistas los consideraban como una pareja modelo, la chica de cabello aqua bastante hermosa, como una sirena, y la corredora todo un galán, con esos ojos esmeraldas y cabello rubio, sin duda un príncipe de verdad. La adopción de su hija no fue problema, ya que se corrió el rumor de que la violinista no quería estancar su carrera por un embarazo, así como su cuerpo.

"Oye Haruka, aún no comprendo, si a ti te encanta el negro, y siempre mencionas que es un color que representa elegancia ante los eventos, ¿Por qué un smoking blanco?", estaba confundida Setsuna.

"De blanco", se limitó a decir Haruka.

"¿Cómo?", aún no comprendía la diseñadora.

"Si, de blanco, así lo quiso Michiru y así será", dijo con orgullo y seriedad la rubia. "Sabes que por ella incluso me casaría sin ropa. Aunque eso no es mala idea", mencionó riendo.

"Eso lo quisieras tú, no ella", sentenció Setsuna. "Bueno, debo ir con Michiru a seguir con el diseño de su vestido, ya que al parecer terminé rápido contigo", explicó la mujer de ojos carmín.

"Está bien…¿Entonces tampoco puedo ver a Himme-chan?", suplicó la velocista.

"No, ya te dije que tampoco puedes Haruka", respondió Setsuna mientras salía del cuarto.

Haruka se cambió el smoking por su ropa trivial, pero de muy buen estilo, y salió de la habitación hacia el estacionamiento; mientras terminaban los ajustes del vestuario de su prometida iría a dar una vuelta en su convertible amarillo. Aún se preguntaba cómo podía seguir con ese auto, si, era veloz y lujoso. Recordó como ella quería comprarse un ferrari con mayor velocidad, más actual y lujoso, sin olvidar costoso, pero Michiru no lo permitió diciendo que eso no era seguro para la familia que estaba por formar, además sólo era de 2 asientos; y lo que la terminó de convencer, los momentos que habían pasado en ese auto amarillo. Sonrió al recordarlo y encendió el auto para partir sin un destino fijo, simplemente un paseo para retornar al mismo lugar de inicio.

"¡Que hermoso vestido Michiru!", exclamó Minako.

"Y eso que aún no está terminado", respondió Setsuna entrando al cuarto.

"Setsuna, no puede ser posible, ¿Ya terminaste con Haruka?", preguntó impactada la violinista.

"Claro, nada se puede comparar con un vestido de novia, más si la novia requiere cada 5 minutos que haga nuevos ajustes", reprochó la diseñadora.

"Vamos Setsuna, quiero que se vea perfecto para ese día, sabes lo especial que es para mí. Así como también quiero lo mismo para Hotaru, ella debe lucir radiante, es como un pequeño elemento de mi vestido, por ello Haruka no la puede ver", dijo Michiru emocionada.

"Lo sé Michiru, bueno sigamos trabajando que el tiempo es oro", dijo bromando la guardiana del tiempo, debido a la senshi que era ella.

-Fin Flashback-

Mientras tanto en el Templo Hikawa, en una habitación de huéspedes se encontraba durmiendo una rubia perezosa. La puerta se abrió, entrando una morena en el cuarto. "Vamos Haruka despierta, debes alistarte", susurró Rei a la rubia sin recibir respuesta. "Así que no quieres levantarte, ya verás", amenazó la senshi del fuego. Y sin más, le dio un fuerte tirón de las cobijas, haciendo que la senshi del viento cayera al suelo.

"Oye ¿Por qué hiciste esto?", recriminó la corredora a la sacerdotisa.

"Porque no querías despertar", explicó con obviedad la morena. "Haruka hoy es tu boda, y falta una hora para ello. Yo ya preparé todo para la ceremonia, pero esto no puede continuar sin 'el novio'", siguió mencionando.

"Está bien, oye…¿Puedo tomar un baño?", preguntó con pena.

"Ya sabes que si", respondió avergonzada por la pregunta tan obvia. No podía creer que alguien con tanta madurez como Haruka le preguntara eso, podía esperar esa cuestión de Usagi o incluso de Minako, pero no de ella. Tal vez era por los nervios de la boda.

Quince minutos más tarde, Haruka se encontraba totalmente aseada y vestida, lista para su boda. Estaba de pie frente a un espejo, viendo lo bien que se lucía, con ese toque narcisista que a ella le caracterizaba, claro que todo esto era pensando en su prometida, que dentro de una hora sería su esposa.

La rubia salió del cuarto y vio a Rei dándo unos cuantos toques finales al sitio. De pronto vio a un niño de unos 5 años aproximadamente, de cabello rubio, sólo pudo apreciar eso porque éste llevaba una túnica.

"Rei, ¿Quién es ese niño?", preguntó intrigada la rubia.

"No lo sé, lo encontré ayer por la noche de camino a casa, se encontraba solo. Intenté buscar alguna respuesta leyendo el fuego, pero no obtuve nada, sólo pude apreciar algo luminoso que me transmitía tranquilidad. Probablemente eso esté ligado a que hoy es tu boda y que sea un símbolo de que algo hermoso se realizará", dijo con tranquilidad la morena.

"Oh, ya veo", sólo pudo decir la rubia.

"Que bien te ves Haruka", reconoció Rei.

"Gracias Rei", dijo la rubia con orgullo.

"¿Y por qué tu spoking es blanco?", cuestionó la morena a la rubia.

"De blanco", sólo dijo en concreto la corredora.

"¿Qué?", no comprendió la sacerdotisa.

"Si, de blanco, así lo quiso Michiru y así será", dijo de nueva cuenta como le había contestado a Setsuna.

En ese mismo momento en casa de las externas ya se encontraban reunidas las senshis restantes, Usagi, Minako, Makoto y Amy.

"¿En dónde está Rei?", preguntó Usagi.

"Ay Usagi, ella será la que realizará la boda", dijo avergonzada Minako.

Nadie podía creer lo ignorante que podía resultar en ocasiones la futura princesa de Tokio de Cristal.

"Ahh, es verdad", confesó Usagi rascándose la cabeza apenada.

De las escaleras bajaba una hermosa dama con una pequeña niña tomada de la mano.

"Que hermosa te ves Michiru, pareces una verdadera princesa", dijo emocionada Minako.

"Es verdad, eres tan hermosa", dijo con lagrimas en los ojos Usagi. Todas rieron por la expresión facial de ésta.

"Bien, ya debemos irnos, la limusina está afuera", dijo Setsuna.

Todas asintieron y salieron hacia la puerta que abría el chofer, al entrar todas en el lujoso auto, el chofer se dispuso a cerrar y entrar en el asiento de piloto para llevar a las señoritas al evento.

Michiru había insistido en que podían ir perfectamente en los automóviles que se encontraban en el garaje de su residencia, obviamente todos de Haruka, a excepción de uno que era de Setsuna. Pero la rubia le dijo que no porque eran muy veloces y peligrosos, y que además, no confianza en las demás senshis para dejar a sus preciados bebés en sus manos. Y como excusa mencionó que merecía lo mejor para ese día tan especial en su vida y compraría una limusina, así como contrataría un chofer para ese día. La violinista sólo se limitó a aceptar, sabía que para Haruka, sus automóviles eran cosas muy preciadas, no tanto como su familia, pero lo eran. Y le había dado buenas razones, no quería alguna tragedia en ese día.

Llegando al Templo Hikawa, el chofer abrió la puerta del vehículo, saliendo todas las chicas junto con la pequeña niña; Michiru pudo notar un paparazzi pero no le importó y siguió su camino hacia la entrada del templo, ella sabía que dentro del lugar no habría ninguna persona de la prensa o medios de comunicación para molestar.

Todas las chicas iban entrando a la habitación principal, en donde se realizaría la ceremonia, a excepción de la novia, su pequeña hija y Setsuna. La guardiana del tiempo entregaría a Michiru. Se llegó al acuerdo que la dama y el padrino de honor serían Usagi y Mamoru, ya que serían los futuros gobernantes de Tokio de Cristal.

Usagi lloró al ver lo guapo que se veía su novio y también porque Haruka se veía bastante bien. Minako reía por lo sensible que era su amiga ante cualquier situación.

Y comenzó la ceremonia, entrando por el pasillo Michiru acompañada por Setsuna y atrás de ella, Hotaru sosteniendo la cola del vestido.

"Estamos reunidos para celebrar la unión de dos personas que se aman con todo el corazón", comenzó a decir Rei.

La ceremonia siguió, hasta el momento de dar los anillos, en ese instante el pequeño rubio de 5 años se acercó y trajo los anillos. Sin importancia ante el pequeño, se dieron los votos, los anillos y…"Ahora las declaro casadas, puedes besar a la novia", celebró Rei. Haruka dejó escapar una pequeña risa, sabía que ella debía besar a Michiru, pero esas palabras simplemente le daban risa. Y sin más la rubia besó a su ahora esposa.

Salieron del cuarto principal y los invitados les lanzaron pétalos blancos de clavel (bueno los invitados eran las internas, Mamoru, Setsuna y Hotaru….aaa y el pequeño rubio).

En la fiesta en la mansión de la pareja recién casada, todos bailaban y bebían en alusión a la felicidad que se respiraba en el ambiente.

Entonces Rei se acerco a la feliz pareja y cuestionó "¿Por qué de blanco Michiru?, Ya sabes el atuendo y los pétalos".

"Verás, ese color tiene un gran significado para mí, el blanco simboliza pureza, paz y protección. Mis abuelos y mis padres se casaron de blanco junto con ese significado", explicó la mujer de cabellos aqua.

"Oh, ya veo, que bonito significado", dijo sorprendida y amable Rei.

"Y ahora también simboliza eso para mí", replicó Haruka mientras cargaba a su pequeña niña.

La fiesta continuó en una felicidad y diversión total, mientras un pequeño rubio se encontraba sentado en una silla observando todo el panorama.

CONTINUARÁ...