Capítulo 3 "Un día soleado".
"Hola, ¿Cómo estas pequeño?", se acercó diciendo Haruka al rubio, tomando asiento en una silla al costado de éste. El niño sólo volteo a ver a la rubia.
"¿Cuál es tu nombre?", continuó interrogando la corredora sin recibir respuesta del pequeño. Procedió a mirarlo por unos minutos, prestando mayor atención en sus ojos miel, que hacían juego con sus cabellos dorados.
-Quizá sea mudo-, pensó Haruka. –Ya sé como lo comprobaré-, terminó de construir en su mente. Y sin más pellizcó el brazo derecho al menor.
El niño sólo miró a Haruka con una mirada de rencor, acompañada de un puchero y una pequeña lágrima que se asomaba de su ojo izquierdo. Posterior a esta acción la senshi del viento decidió ponerse de pie y alejarse del pequeño.
"Es extraño el hijo de Rei", dijo con total seriedad la rubia a su esposa.
"¿Cómo?, ¿De qué hablas Haruka?, ¿Hijo de Rei?", respondió confusa la violinista.
"Es broma", soltó con una gran risa la corredora. Michiru se disgustó un poco, suspiró y procedió a preguntarle a su pareja "¿Por qué dices que es extraño ese muchachito?".
"Bueno, le pregunté su nombre y no me contestó, sólo me lanzó una mirada indiferente", confesó la rubia encogiéndose de hombros.
"Tal vez sólo sea tímido", respondió la aguamarina.
"Puede ser, bueno al menos es tranquilo", concluyó la corredora. "Bueno, eso ya no importa, ahora, ¿Me concedería esta pieza mi bella esposa?", se dirigió Haruka a Michiru.
"Oh, por supuesto", las mejillas de Michiru se sonrojaron mientras respondía la pregunta.
La pareja que era la causa de dicha celebración bailó con total tranquilidad y amor, se podía percibir como sus cuerpos encajaban perfectamente haciendo uno solo.
La fiesta terminó, siendo pocos invitados y además, muy cercanos a la pareja, se les solicitó quedarse a cada uno en una habitación de huéspedes.
Posteriormente la feliz pareja tomó un equipaje que habían preparado y se dispusieron a retirarse, no sin antes despedirse de su pequeña hija, su gran amiga Setsuna y los demás invitados.
"Al fin sólo tú y yo", dijo con alegría Haruka a Michiru al llegar a una playa privada, con una pequeña cabaña.
"Espera aquí", dio instrucciones la corredora a su amante, mientras sacaba con velocidad el equipaje del maletero del vehículo y lo llevaba a la cabaña.
"Ya estoy de vuelta mi bella damisela", de forma sensual dijo la senshi del viento.
"Que bien, ya comenzaba a extrañarte", replicó en un mismo tono la violinista.
"Ya es hora de disfrutar nuestra luna de miel", hablaba la velocista mientras sacaba del automóvil a su pareja en brazos.
"Hoy disfrutaremos y mañana te daré un grandioso regalo de bodas", susurró Haruka a Michiru.
A la mañana siguiente, la senshi del viento se despertó muy temprano, a pesar de la noche tan agotadora que tuvo. "Michi, despierta", soltó en un pequeño susurro en el oído de su bella dama. Era un día muy soleado y lleno de paz, el mar se encontraba tranquilo, así como el viento, tal parece que ambos se mezclaban de forma homogénea, haciendo uno solo.
"Buenos días mi viento", dijo la violinista con una voz apagada, debido a que recién iba despertando, pero con una sonrisa en su rostro.
"Buenos días mi sirena", respondió la corredora con una gran sonrisa. "¿Lista para tu regalo?", cuestionó entusiasmada la rubia.
"Claro", fue la contestación de la chica de cabello aqua.
"¡Ta tan!", exclamó la senshi de Urano extendiendo sus manos con una caja de regalo.
"Oh, ¿Qué es?", se preguntó la senshi de Neptuno.
"No lo sé, tal vez si lo abres lo sepas", respondió la rubia encogiéndose de hombros.
La aguamarina procedió a abrir el regalo, y quedó asombrada con lo que había dentro; era un violín Stradivarius, siendo más específicos era el violín Liegnitz de 1711. Sin duda se trataba de una reliquia muy costosa.
"Y entonces, ¿Te gustó?", cuestionó ansiosa la rubia.
"No…", soltó de pronto la chica de cabello aqua. Haruka hizo un gesto de decepción y se puso totalmente pálida. "Me encantó, es tan perfecto, no sé como agradecerte Ruka", terminó de decir la violinista. En ese momento regresó el color a la rubia y cambió su expresión por una de extrema felicidad.
"Quédate a mi lado por siempre, y permíteme hacerte feliz cada día de mi vida hasta que mi corazón deje de latir", de una forma tan dulce expresó la senshi del viento. La mujer de ojos azules beso muy tiernamente a su pareja y procedió a decir "Esto debió costar una fortuna, quedan aproximadamente poco más de 500 violines Stradivarius, ¿Cómo lo pudiste pagar?".
"Michi, sabes que eso no fue problema, siendo ahora el corredor número 1 a nivel mundial, además de las exclusivas entrevistas que he dado, los patrocinios, las giras con la escudería", explicó Haruka.
"Si usted esperaba que esto fuera todo, está equivocada mi bella esposa, ahora debemos arreglarnos para ir a un restaurante cerca de aquí", confesó la rubia.
La mujer más pequeña asintió y se comenzaron a preparar. Tomaron una ducha, se vistieron de un estilo primaveral, y por último, guardaron su equipaje, dirigiéndose al auto para su siguiente destino.
"Aquí es, espero te agrade", expresó la rubia mientras sonreía. La chica de cabellos aqua sólo sonrió y besó a esposa.
Entraron al restaurante y tomaron un ameno y delicioso desayuno, todo fue tan perfecto. La siguiente parada era regresar a su hogar.
Ya en la residencia, Michiru llevó a Haruka al cuarto de pintura. "¿Qué sucede Michi?", cuestionó la senshi de Urano. "Falta mi regalo, ¿Recuerdas?", expresó emocionada la senshi de Neptuno.
"Aquí esta", dijo la chica de ojos azules destapando una pintura.
"Wowwwww, realmente una obra de arte, eres la más talentosa Michi, muchas gracias", dijo la chica de ojos esmeralda con dulzura en su voz. "Además el modelo de la pintura es muy apuesto", expresó ahora con un tono narcisista en su voz. Se trataba de una fotografía que Michiru había replicado en una pintura, en la que se encontraba Hakura posando con un outfit muy rockero junto a su motocicleta. "Claro, es la persona más apuesta en todo el mundo, al menos para mí lo es", contestó la senshi de los mares, seguido de un beso en los labios a su pareja.
CONTINUARÁ...
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