RANMA NO ME PERTENECE, SOLO HAGO ESTO POR DIVERSIÓN
.
.
.
Cuando las palabras sobran.
.
.
.
Acto 8
.
.
..
Akane permanecía sentada en la sala de espera, con la cabeza sobre las rodillas flexionadas.
Ranma estaba en cuidado intensivos, con pronóstico reservado.
El hospital la habia llamado, porque en la identificación que encontraron en el bolsillo de Ranma, hablaba que su número de seguro era la de su esposa Akane Saotome.
La joven estaba con toda su familia que habia venido a apoyarla. Los médicos no habían salido aun a decirle nada, y enfermería se negaban a darle información de lo que pudo haber pasado.
Finalmente luego de una lucha, pudo saber que habían encontrado a Ranma frente al hospital inconsciente. Como si durmiera profundamente, y como éste era un hospital se le estaba atendiendo, intentando dilucidar el motivo por el cual el joven estaba en coma.
Akane pensaba que esto era un error, Ranma no era ningún débil como para caer herido porque sí. Tenía que haber algo.
Cuando Akane estaba pensando que lo mejor era entrar y obtener la respuesta por sus propios medios, la puerta se abrió, haciendo que no solo ella sino también todo el resto de la familia corriera tras ella.
― ¿Es usted su esposa?―preguntó el medico
―Lo soy―respondió Akane, ya ansiosa de saber alguna noticia.
―No sabemos lo que le pudo haber ocurrido. El paciente fue encontrado en las puertas de este hospital, inconsciente. La medicina ortodoxa no es capaz de hallar el motivo por el cual parece dormir sin despertar―fueron las palabras exactas del joven médico, vestido de blanco
Al inicio Akane meneó la cabeza.
Sin contar que detrás de ella, Genma y Nodoka casi se echaban a llorar en llanto. Soun apretaba un sombrero que habia llevado con la única y lastimera letanía de preguntar por su querido hijo político.
Kasumi y Nabiki permanecían calladas y con los ojos demostrando sorpresa y susto.
Ranma era un hombre joven y demasiado vital. No podría caer en algo así sin que hubiera una respuesta lógica.
―Quiero verlo―fue la entera respuesta de Akane, tragándose las ganas de gritar. Ella no iba a quedarse satisfecha con esa respuesta.
Ranma no era de los que caía fácilmente, además todavía tenían que explicarle si habia sido encontrado por alguna persona.
El medico iba a negarse, pero luego temió la feroz mirada que Akane le dirigió. Esa muchachita le inspiraba un terror que le auguraba no negarle nada.
―Enfermera Megumi ¿podría enseñarle la habitación del joven Saotome?―pidió el hombre a alguien que pasaba por ahí.
Akane no respondió, sencillamente pasó por su lado, porque nada en el mundo la hubiese detenido de pasar. Y de hecho, el pobre médico no hubiera tenido fuerzas para detenerla.
Pero eso sí.
No le permitió al resto de la gente pasar.
―Entiendan que ustedes no pueden pasar―apuntó el hombre, pero al ver el rostro compungido de todos añadió―. Podrán pasar luego.
―! Mi pobre hijo!―fue la letanía de Nodoka
―Mi muchacho ¿Qué le hicieron a mi muchacho?―penaba Genma
―No puede ser que hayan herido al heredero varón de mi familia―aplicaba por su parte Soun
―Ojala no sean malas noticias, Nabiki―expresó la acongojada Kasumi, al ver a su hermana yendo sola hacia la sala de Ranma
.
.
.
.
.
Akane sabía que sea lo que la esperaba del otro lado del cuarto era algo fuerte. Pero verlo y palparlo con sus propios ojos era otro cantar.
Nunca en su vida habia visto a Ranma tan vulnerable e indefenso, que no podía asociar la imagen del chico dormido como si estuviera en uno de sus sueños pesados con la del muchacho ego maniaco que ella tenía por esposo.
No tenía ningún aparato conectado al cuerpo, porque como el médico le habia dicho, él no tenía heridas internas ni externas. Parecía sencillamente dormir sin posibilidad de despertar, como si estuviera en coma.
La joven se acercó lentamente a la cama donde reposaba Ranma.
Akane hubiese roto en llanto sino hubiera sido por un pensamiento lógico que le habia venido a la mente en ese instante, fruto de haber sido víctima por tanto tiempo de locuras de gente que los perseguían a ambos.
Pero justo cuando Akane ya iba a acercarse a Ranma, y con lo cual su autocontrol ya se hubiese perdido, alguien tocó la puerta de la habitación.
―Akane, ¿puedes venir un momento?, hay alguien aquí que quiere hacerte saber algo―habló la conocida voz de Kasumi.
La joven esposa tenía sus ojos fijos en el cuerpo del joven dormido, pero finalmente tras unos segundos se decidió ir a ver de que era todo esto. Abrió la puerta sin responder a Kasumi.
Pero cuando finalmente salió al otro del pasillo, sus ojos se ensancharon y más cuando tuvo un atisbo de confirmación de los vertiginosos pensamientos que habia tenido más adelante. Esos mismos pensamientos que la habían detenido de arrojarse a llorar ante los pies de la cama de Ranma.
Frente a ella, y rodeadas de todo el resto de la familia estaban Shampoo y Ukyo con expresión culposa y apenada.
Akane estaba muy seria y no les hablaba. Se limitó a mirarlas fijamente. Todavía estaba como ida, como estuvo en el cuarto con Ranma, como imposibilitada de reaccionar como ella habitualmente lo hacía.
Aunque eso pareció ser invitación para las muchachas para hablar.
―Nosotras trajimos a Ranma aquí. Nos pareció que sería el mejor sitio donde ustedes pudieran encontrarlo. Lo dejamos seguro aquí―Ukyo fue la primera en romper el hielo.
―Hechizo salir mal. El humo del brebaje contenía otra cosa y al olerlo, Ranma caer en sueño profundo. Debió haber sido lo contrario y él debió haber olvidado baile estúpido contigo―agregó Shampoo.
―Lo dejamos en el hospital por seguridad en tanto íbamos por la abuela de Shampoo, pero resulta que la señora viajó a China, y no regresa hasta dentro de 15 días. Su viaje fue sorpresivo―increpó Ukyo
―Pero Shampoo buscar a vendedor del brebaje, y éste decirme que se necesita de un antídoto que solo se consigue en China. Así que venir a llevarme a Ranma al viaje―añadió Shampoo.
―Por eso estamos aquí, nos llevaremos a Ran-chan a China a buscar el antídoto, porque si él no lo recibe en un plazo máximo de 48 horas….Ran-chan podría quedarse dormido por siempre―mencionó Ukyo bajando la cabeza para luego añadir―. No pensé que esto pudiera salir tan mal, si tan solo no le hiciera caso a Shampoo, ¡pero es que tampoco podía permitir que mi Ran-chan viviera en la burbuja en la cual vivía meti…―venía diciendo Ukyo, pero lo que sea que iba a completar no pudo hacerlo jamás, porque algo que no previó, vino a ocurrir.
Ukyo solo se percató cuando sintió un dolor que quemaba en el mejilla izquierda.
Y antes de que Shampoo pudiera darse cuenta también, también ella se vió presa del mismo sentir que Ukyo.
Un dolor intenso.
Akane las habia abofeteado a las dos. Tan fuerte como le permitían sus manos.
Probablemente las dos autoproclamadas prometidas de Ranma hubieran podido reaccionar fuertemente, pero cayeron fulminadas por la feroz mirada de Akane que parecía matarlas con sus ojos, que parecían iban a llorar en cualquier instante.
La familia también habia quedado en momentáneo shock.
―Largo.
Las palabras que salieron de Akane denotaban un profundo desprecio y una rabia intensa, y antes que las susodichas pudieran decir algo, Akane volvió a acribillarlas con palabras que denotaban una furia que iba más allá de los límites.
―! Lárguense ¡ ¿Qué no oyeron?! Ranma no irá con ustedes a ninguna parte, ¿y saben porque?, ¡porque ustedes, mujeres sin dignidad son las que hicieron que él ahora este a puertas de la muerte!, y juro que si no desaparecen ahora de aquí, no respondo. La única que va a buscar la pócima seré yo! Porque yo soy su esposa!, y ustedes deberán aprender a respetarme como tal―los ojos de Akane no se le veían por estar tapados por el flequillo, pero denotaba una firmeza nunca antes vista ni sentida por las dos muchachas que literalmente estaban aterrorizadas y por primera vez conscientes de que sus acciones habían puesto a Ranma en una delicada posición.
Ukyo empezó a sollozar y Shampoo iba a seguirla en eso, y fue el turno de Nabiki de intervenir. Esto ya no era un juego.
―En serio, ya váyanse de aquí. Esto es un asunto familiar.
Akane nos la miró partir.
Por primera vez en sus vidas, tanto Ukyo como Shampoo sentían el sabor amargo y genuino de su verdadero lugar en el mundo.
Un lugar en el cual, Ranma no estaba incluido.
.
.
.
.
.
Solo cuando Akane al fin sintió que de nuevo habia regresado al cuarto de Ranma, donde él reposaba sin ánimo de despertar es que la joven ya no pudo detener el terrible impulso de arrojarse sobre el pecho del muchacho a llorar.
Todos esos sentimientos que siempre llevaba con ella ahora explotaban ante todo lo que habia pasado. Habia hecho estallar la rabia y la ira, así que ahora solo le quedaba la profunda tristeza y dolor de sentir que algo tan grave le habia pasado a Ranma y ella no podía podido hacer nada por detenerlo.
Porque eso es lo hacen los esposos, protegerse uno a otros. Se sentía una fracasada, siendo que él siempre la habia cuidado mucho, incluso casi se habia matado cuando ocurrió aquella desgracia de batalla en Jusenkyo cuando la vida se le escurría por los dedos.
Quizá fue eso lo que hizo que Akane perdiera la modorra y levantó la cabeza del aun cálido pecho de Ranma.
Tenía que ir a China a buscar el antídoto, y salvarlo. No habia tiempo que perder. Ella no dejaría que las cosas terminasen así.
―Iremos a China, Ranma, y te juro por mi madre que volveremos a estar juntos. Tienes que volver, bobo. Todavía tenemos muchas cosas que hacer. Tienes que reparar el vidrio de la ventana de nuestro cuarto. Me lo habías prometido―decía Akane muy cerca del oído del chico dormido.
.
.
.
.
―No puedes ir a China sola, hija.
Las palabras de Nodoka parecían no dar efecto en los oídos de Akane que cargaba una mochila con las cosas que llevaría en este apresurado. También cargaba algunas cosas de Ranma.
―Lo haré―mencionó tajante ella sin mirar a su suegra―. Sin contar que solo hay espacio para dos en el vuelo que Nabiki consiguió, tía.
―Pero no es justo que estés sola…
―No te preocupes tía, traeré de vuelta a Ranma a como dé lugar―fue la última y certera respuesta de Akane.
Era cierto, por ser un fiero caso de emergencia, Nabiki habia logrado conseguir un pasaje para dos personas, luego de ir a extorsionar a Kuno Tatewaki. Esto no era un juego como las que siempre tenían. Ahora era una verdadera emergencia, y eso hasta Nabiki podría entenderlo. Y tampoco la familia quiso discutir el hecho de que Akane ocupara el pasaje para llevarse ella sola a Ranma, que seguía dormido. Tendría que cargar con el joven que dormía profundamente, pero eso parecía no ser ningún tipo de problema para Akane. Ella era fuerte. Aunque recordaba que Ranma tenía su carácter, y nunca le perdonaría si alguna vez era visto cargado por una chica, siendo él un hombre.
La jovencita solucionó esto de cuajo, derramándole agua.
Asunto arreglado. Sin contar que así, Ranma pesaba menos.
.
.
.
.
La imagen de una Akane llevando por sus espaldas a una muchacha menuda pelirroja, en tanto que en otra llevaba una bolsa caminando por el paraje del aeropuerto es algo que perduraría por muchos años en la mente de los operadores de sitio.
Si bien era algo extraño, sumado que tras ella caminaban todo un conjunto de personas que al final por no tener pasaje tuvo que despejar el área de abordaje. Akane estaba más que decidida a llegar a China, en específico a buscar la casa de un maestro de hierbas que vivía en la montaña de los Cinco Picos. Este dato fue fácil de acceder gracias a que Ukyo les habia dado la etiqueta de lo que habían usado para adormecer a Ranma.
Aunque con esta última acción, Ukyo no se habia vuelto a ganar el derecho de pretender volver a ser amiga de Akane . La misma cocinera se sentía muy culpable con todo esto, ya que ella y su irresponsable acción con Shampoo habia sido lo que llevó a Ranma en este estado. No podía hacer otra cosa que retirarse con dignidad.
Aunque quisiera intervenir, se podía decir que tenía miedo. Miedo de lo que Akane pudiera hacer.
.
.
.
.
Esas horas de vuelo, Akane habia hecho acopio de toda esa fuerza que tenía dentro suyo para seguir adelante. Habia asumido una responsabilidad muy importante y prácticamente la vida de Ranma estaba en sus manos, y estaba sola en eso.
Pero ella habia hecho la promesa de arreglar esto y aunque no negaba que tenía algo de miedo, estaba dispuesta.
En su fuero interno agradecía a Nabiki, quien al final habia sido la persona que le consiguió el dinero para el boleto sino también algo de bolsillo.
La joven esposa sonreía amargamente ante eso. Probablemente Ranma al despertar y saberlo, tendría uno de sus ataques de macho alfa, e intentaría pagárselos aunque trabajara media vida por ello.
Era tremendamente irónico que vayan a China en estas condiciones. La última vez habia sido un horrible desastre.
Akane cerró sus ojos, cuando los abrió, fijó sus la mirada en la chica que dormía calmadamente sobre el asiento que estaba cerca de la ventanilla.
―Espero no estés teniendo sueños horribles, Ranma…ya iremos a casa, lo juro.
.
.
.
.
Conforme caminaba, los ojos de Akane solían perderse de vez en cuando en el reloj de pulsera que habia traído con ella. Según éste aun le quedaban como 12 horas de tiempo.
Habia gastado todo el dinero de bolsillo en conseguir un transporte desde el aeropuerto hasta la zona de las montañas donde tuvo que tomar un tren que podía llevarla hacia la zona de los 5 Picos.
Y a pesar de que todos la veían raro porque llevaba la chica dormida, ella no se inmutaba, pero por sobre todo no mostraba cansancio aunque si fuera.
.
.
.
.
Le dolía la espalda y sus brazos ya estaban cansados, pero ella no iba a rendirse jamás.
La caminata que estaba haciendo desde la parada del tren hasta la zona donde le habían marcado que vivía aquel sabio anciano que tenía la fórmula para ayudarla.
Encontraría la casa del anciano de la montaña de los 5 Picos, y todo volvería a la normalidad.
Por sobre todo, porque ella sabía que si fuera a la inversa, Ranma haría lo mismo por ella.
Aunque cada vez le costaba más caminar con su preciosa carga a cuestas.
―Tengo que llegar….es una promesa que te hice a ti…y a nuestra familia―se decía a en su fuero interno, sintiendo como le picaba en el hombro los cabellos de la chica que llevaba por la espalda.
Pero sin embargo algo pasó, algo que ni una marcialita pudo prever porque estaba totalmente fuera de su alcance.
Unas gotas empezaron a caer del cielo.
―Oh no…solo esto me faltaba.
Decidió imprimir más fuerza a sus pobres pies, ya que estaba atravesando el bosque, y además con la fuerza del tormenta que se avecinaba el cielo se habia oscurecido.
Akane ya no prestaba atención, porque la lluvia ya habia empezado a caer más fuerte, y ni siquiera se percataba del suelo que estaba pisando, porque el agua le empañaban los ojos.
Fue ahí que pasó.
Creyó distinguir una luz, pero no podía estar segura. El agotamiento y la lluvia no la dejaban discernir correctamente. Lo que si se aseguraba de sostener con toda la fuerza que pudiera a Ranma.
―Menos mal que duermes y no puedes ver el desastre en la que me he convertido…
Fue ahí al fin que pudo distinguir que esa luz ya era más visible. Y que provenía de una especie de cabaña. Si sus cálculos no estaban mal en el mapa que habia memorizado, ésta debería de ser la casa del anciano sabio.
No le tuvo miedo a ser descortés. Golpeó la puerta de la cabaña con toda la fuerza de la que pudo ser capaz.
Finalmente luego de un rato, alguien abrió, pero Akane ya apenas podía sostenerse en pie.
― ¿Es usted el sabio que vive en estos picos?―y al ver el que su interlocutor, un anciano le respondía de manera positiva con la cabeza aunque apenas le cabía la sorpresa de ver a esa jovencita a estas horas y además cargando a otra―. Por favor….se lo ruego…salve a Ranma.
Fue ahí que las fuerzas abandonaron a Akane aunque ella hiciere el esfuerzo sobrehumano de retenerlas.
Cayó desvanecida al suelo, aunque en su caída se aseguró que Ranma que seguía inerte cayera sobre ella y no se lastimara.
―Por favor…sálvelo…no puede dejar que duerma por siempre…―alcanzó a balbucear antes de perder la consciencia.
.
.
.
.
CONTINUARÁ
NOTAS
Espero no les haya aburrido el capi, ocurre que decidi partirlo en dos, porque en la otra parte quizá planee poner algo que no habia puesto aqui todavia. ¿ Que será?, ¿un muerto? XD.
Espero me sigan acompañando con esta propuesta, amigos
Gracias a Levy Black Fox y A. Redfox y su lindo grupo de Ranma Banished
BUBU30, AKANE KOU, SOL LEVINE, XIMENA ARIAS, ROXY VILLALOBOS, DIANA NARA, ENCABRONADA, VICOSAENZ, MAIKY, YANETH, LUCILU, MIMATO BOMBON KOU, AFRIKA MONY MTZ, GABRIELLE H, GABYHYATT, AURI22, BLANKAORU, YAHIKO SAOTOME, RIZZASM, HARURO SAOTOME, ABI TAISHO, MAIKY, AMIGOCHA ,ANDREITA1512, ZURGAN, AKANEMIIYA, LADY SAKURA, JazzLittleMockingjay, NANCY RICO LEON, ANNABEL GONZALEZ 92, AKANITA, CHIO, , JANINA, LAURA, KIREBELL, DIANA NARA , CAMILINY , CAROLYDAY, AKANE TAISHO, AKANESAYUMI, PAULA, RUBY, PANDORA98, COLITO, VERNICA, LUZ LOZANO, AMY SAOTOME TENDO―Y LOS GUEST QUE FUERON TAN AMABLES DE COMENTAR.
Mil saludos a su vez a JAUCA 97, NINFA OSCURA 21,PRISCILA TENDO, TENYA13, VANESSA PALOS, VIVIANAR, LAPIZ LAZULI, LIZZY DEZZY, ,CRISKEIDY, SALMA KAULITZ, CHEONDUNG 685, ESTRELLA TAISHO, JORGE LUIS ALVAREZ, INES LEONARDA CHARA, GIOVA RAMIREZ, SANTIAGO GOMEZ, VALE LOPEZ, SEKARI SAN, LESLIE SRVS, RANKO SAOTOME, ELIZABETH QUEZADA HERNANDEZ, LISS ARIAS, PRIS OLiVERA NAVARRETE, SANDY CARDENAS, DENISSE VILLAMAR HERRERA, VIRYCHAN, MI APRECIADO JOSÉ ALEXANDER PARRA MOLINA , SANDY CARDENAS (BESOS A TI), MIRANDA HERNANDEZ, ROCIO VALDEZ, INGRID SANCHEZ, JAZMIN CUYAN Y DE SEGURO ME HE OLVIDADO DE ALGUIEN.
Tambien muchos recuerdos a la gente que me deja comentarios en ruso. Eso hasta ahora sigue siendo inesperado para mi.
Un abrazo a todos!
Les quiere.
Paola
