Capítulo 8 "Un nuevo enemigo".
El muchacho reaccionó y se apresuró a decir "Es muy bella señorita Meio".
"¿Señorita? Algo más adecuado sería reliquia de museo, por eso del milenio de plata", se burló entre susurros la rubia.
"Te escuché Haruka, me las pagarás después ", susurro amenazadora la senshi del tiempo en el oído de la senshi del viento, esta última sólo tragó saliva.
"Gracias jovencito, eres muy simpático", respondió al cumplido la peli-verde.
"Setsuna tengo tanto que contarte", dijo la chica de ojos púrpura. Mientras tanto Alexander se distanció para realizar una llamada. "He obtenido muchas notas buenas en la escuela y mi ídolo es Takashi y llegó a mi colegio y un día nos hablamos…", continuaba diciendo Hotaru.
"Lamento interrumpir", se disculpó el rubio. "Ya está arreglada una habitación en el mismo hotel con nosotros. Nos están esperando para llevarnos al hotel. Mañana por la mañana saldremos rumbo al aeropuerto para regresar a Japón", dio instrucciones el ojos miel.
Llegando al hotel, "Con su permiso, me retiro a dormir, estoy muy exhausto. Los veré mañana temprano, que descansen ", se despidió el joven cantante, dirigiéndose a su cuarto de hotel.
"Y bien Setsuna, A qué debemos tu regreso?", cuestionó la rubia a su amiga.
"No puedo comentarlo aquí, entremos a una habitación", respondió cautelosa la peli-verde. Procedieron a ir a la habitación de la pareja. "Buenos ya dinos Setsuna ¿Qué ocurre?", preguntó con angustia la aguamarina.
"Todo ha estado bien en las puertas del tiempo, así como en el siglo XXX. Casi lo olvido, la pequeña dama te manda saludos Hotaru, dijo que te visitará muy pronto", decía la mujer de ojos carmín sobre la situación del futuro.
"Entonces supongo volviste porque te aburriste de custodiar las puertas del tiempo y la Neo Reina Serenity te otorgó el permiso", concluyó la rubia.
"No lo creo, debe haber algo importante. ¿No es así Setsuna? ", expuso la interrogante la aguamarina.
"Estas en lo correcto Michiru. La Neo Reina Serenity efectivamente me permitió regresar. Sin embargo, el motivo es distinto, hablo conmigo seriamente sobre un nuevo enemigo muy poderoso, me advirtió que debemos estar con total atención de lo que sucede alrededor y no bajar la guardia", explicaba la senshi del tiempo.
"Claro Haruka, yo pude sentir algo en el concierto. Una extraña presencia", recordó la mujer aqua.
"Rayos yo no. Hace tanto tiempo con esta paz. Malditos enemigos que nunca terminan, no nos dejan disfrutar nuestra vida como cualquier persona normal", se quejó la corredora.
"Amor tranquilízate, esta es lo que nos tocó vivir. Velo por el lado positivo, gracias a esto nos conocimos y nuestro destino es estar juntas a pesar de todo", calmaba la senshi de los mares a su esposa.
"Lamentablemente debemos dejar de lado nuestras actividades. Eso también me incluye con respecto a querer retomar mi carrera como diseñadora", se notaba la tristeza en la voz de la peli-verde.
"Creo debemos ir a dormir como Himme-chan, hay que descansar para tener fuerzas por si ese enemigo decide dar la cara", sugirió la rubia. Hotaru se encontraba en los brazos de Morfeo desde que arribaron al cuarto de hotel.
Ya era de mañana, unos pequeños rayos de sol se filtraban de entre las persianas en la habitación del fiel matrimonio. Michiru ya se había despertado y tomaba un baño. Haruka aún seguía dormida. Hotaru comenzaba a despertar en su alcoba provisional. Setsuna estaba desayunando, casi no había podido dormir por la llegada del enemigo. Takashi guardaba su equipaje para regresar a Azabu Juban.
Una hora después todos ya se encontraban listos, excepto una floja rubia que iba despertando.
"Vamos Haruka, apresúrate, debemos estar en media hora en el aeropuerto", la aguamarina estaba enojada con su amante por su pereza.
"Ya voy ya voy. Espérenme en la recepción, bajaré en diez minutos", una relajada Haruka dijo.
"Confío en ti Tenoh", expresó seguido de un suspiro la violinista.
Pasados los diez minutos se abrió el elevador, dejando ver a una rubia impecable con su maleta al lado. "Disculpen la tardanza, llamé para rentar un automóvil, yo conduciré y llegaremos a tiempo", estaba decidida la senshi del viento.
Llegaron al aeropuerto con 5 minutos de sobra. "Wow señor Tenoh es impresionante conduciendo. Todo un profesional, ahora comprendo su éxito en las carreras", expresaba con admiración el ojos miel.
"Ruka es como el viento", dijo la aguamarina tomando la mano de la rubia.
"Esperen, haré una llamada para saber en dónde está el get", el cantante juvenil comentó, sacó su teléfono celular y marcó un número. Al mismo tiempo se retiraba un poco de las senshis para hablar.
"Este muchacho es muy ágil para su edad, ¿No lo creen?", tenía cierta duda la mujer de ojos carmín.
"Existen personas virtuosas, que desarrollan una gran cantidad de talentos y conocimiento con tan poca edad. Como nosotras 4 Setsuna, así que para mí no es una sorpresa", razonaba la aguamarina.
"Una enorme disculpa, se detectó un problema en el get por lo que no podrá volar. Lo mejor que pude hacer fue conseguir boletos de primera clase. Si ustedes se sienten incómodos lo entenderé y podemos esperar al día de mañana que llegué otro get", se encontraba avergonzado el muchacho de cabellos dorados.
"Claro que no Alexander. Haruka y yo hemos pasado por lo mismo, contratiempos imprevistos", la aguamarina posó su mano en el hombro del rubio y tomó los boletos.
"Prometo que no volverá a pasar", seguía arrepentido Takashi por su fracaso.
"Ja, nadie es perfecto jovencito", la rubia animó al muchacho revolviendo sus cabellos.
Subieron al avión y las personas observaban impresionadas, encontrarse con unas celebridades de fama mundial. Les pidieron fotos y autógrafos, las senshis y el joven se mostraron muy accesibles.
"Michi", la corredora despertó a la violinista a mitad del camino.
"¿Qué sucede amor?", se encontraba confundida la aguamarina.
"¿Ya viste? Mi princesa está dormida", se percibía el enfado en la voz de la velocista.
"Emm…¿Qué tiene de importante eso Ruka?", aún no comprendía la situación la mujer aqua.
"El mocoso aprovechó para abrazarla y dejó que se recostara en su pecho. ¿Qué le sucede?, ella es una chica que se da a respetar. Que no crea que lleva ventaja en esto, lo estoy vigilando", la senshi del viento demostró sus enormes celos paternales. La senshi de los mares sólo rió por la actitud de su esposa.
"Vamos Ruka, ya te he dicho que sólo existe una amistad entre ellos. Además, apuesto que Hotaru se encuentra más cómoda dormida esa forma", la violinista intentaba cambiar el pensamiento de la corredora.
"Michiru, los amigos no duermen así", debatía la rubia. "Recuerdas cuando decíamos que éramos amigas y hacíamos lo mismo, actuábamos igual", finalizó.
"Si hubiera algo Hotaru nos lo diría, ella confía en nosotros y tiene que saber que nosotros confiamos en ella", finalizó la plática.
El avión aterrizó y las celebridades bajaron del avión, siendo sorprendidos por muchos paparazzis y reporteros.
"¿Cómo fue su estancia en Francia", decía una reportero.
"¿Por qué desapareció por tanto tiempo señorita Meio?", expresaba otro.
"¿Es verdad Tomoshi?", ese reportero no debió cuestionar eso. Al menos no enfrente de Haruka y sus celos.
"Mich, ¿Qué es eso de Hotashi?", intentaba comprender la rubia.
"Ruka, cuando existe una relación entre famosos los fans crean un nombre para dicha pareja en función de sus nombres. Nosotros por ejemplo somos Tenio", explicaba la aguamarina a su esposa.
"¿QUÉ?", gritó la rubia y se acercó al reportero. "Cómo te atreves", golpeó al hombre y finalizó diciendo "¡Ellos no andan!". Se apresuraron a subir a la limosina que los esperaba y se retiraron.
Pasadas unas horas en todos los noticieros era mostrado un video en el que Haruka golpeaba al reportero.
"Haruka, debes controlar tus impulsos. Recuerda que no es el mejor momento para estar en escándalos, debemos estar atentas al enemigo", regañaba la aguamarina a la rubia.
"Pfff, patrañas. Él se lo ganó", fue su argumento final de la corredora.
Un televisor en la plaza comercial era observado por unas peculiares chicas.
"Ya vieron chicas, Haruka de nuevo está en un escándalo", decía Usagi a sus amigas. Las senshis internas habían decidido reunirse para pasar el día haciendo compras.
"Esa Haruka, nunca cambia", se burlaba Minako negando con la cabeza.
"Mira Rei, ¿Ese no es tu hijo?", preguntaba Makoto a la morena.
"Vamos Makoto, es obvio que es él. ¿No recuerdas que Rei nos comentó que ayudó a Michiru con su nuevo disco?", hacía recordar Amy a la castaña.
"Es verdad, lo siento Amy", dijo apenada la senshi de Júpiter.
"Tu muchacho es muy bueno Rei, y todo un galán. No me sorprendería que Hotaru cayera rendida ante sus encantos", insinuó Minako a la morena dándole un codazo.
"Minako pero que dices, ellos sólo son amigos. Aún son muy jóvenes y ya sabes cómo es Haruka", se notaba nerviosa la senshi del fuego. Todas rieron por la actitud de la morena. Sabían que la rubia protegía bastante a su pequeña y no dejaría tan fácilmente que alguien tuviera algo que ver con ella.
Mientras tanto, las senshis externas ya se encontraban de vuelta en la mansión de playa. Alexander fue a la disquera a atender unos negocios musicales pendientes.
"Al fin, dulce hogar. Oh hermoso y cómodo sofá, te extrañé tanto", decía con tanta felicidad la rubia sentándose en su sofá. Las demás externas se sentaron en un sillón para comenzar a ver una película.
En el centro comercial las internas se encontraban comprando ropa en una tienda cuando Rei dijo, "Chicas, siento una energía extraña".
De pronto un temblor sacudió la plaza comercial y apareció un extraño dragón de color negro. Las chicas salieron rápido de la tienda y buscaron un lugar para transformarse.
"Es una fuerza muy poderosa", decía Sailor Mercury viendo su pequeña computadora.
"Vamos chicas rápido", dijo Sailor Venus para que se apresuraran.
Llegaron cerca del demonio y Sailor Moon dio su discurso "Cómo te atreves a arruinar un día de compras entre amigas. Soy una Sailor Scout que lucha por el amor y la justicia, soy Sailor Moon y te castigaré en el nombre de la Luna".
Las Sailors comenzaron a atacar al enemigo.
"Rapsodia acuática de Mercurio"
"Saeta llameante de Marte"
"Ataque de hojas de Roble"
"Beso de amor de Venus"
Sailor Moon avisó con el broche a las demás Sailors para que fueran de inmediato. Llegarían lo más rápido posible.
El monstruo parecía debilitado y Sailor Venus gritó "¡Ahora Sailor Moon!".
La Sailor de la luna iniciaba con su poder cuando la especie de dragón escupió una bola oscura. Se dirigía directamente a la futura Reina de Tokio de Cristal. Sailor Unarus, Neptune, Saturn y Pluto llegaron para ver la gran desgracia que estaba por ocurrir. Uranus era muy veloz, pero ni ella podría llegar a proteger a la princesa, el poder estaba a segundos de impactar contra la Sailor de la Luna. En un segundo llegó una esfera de luz que chocó contra la esfera negra, salvando a Sailor Moon. Todas las Scouts quedaron impactadas y confundidas, voltearon a todas direcciones pero no supieron de dónde vino el poder que protegió a la Sailor.
Uranus aprovechó la situación, se acercó a toda velocidad al enemigo utilizando su poder "¡Espada de Urano, Elimina", partiendo en dos al monstruo, haciendo que se convirtiera en cenizas y desapareciera.
Las senshis internas se encontraban heridas por la batalla que acababan de enfrentar. Sailor Saturn utilizó sus poderes para curar sus raspones que eran superficiales, por lo que no tardó en completar el objetivo, y sin utilizar gran cantidad de su poder.
Todas creyeron que ya había terminado. Hasta que desde las sombras habló un extraño ente "Así que ella puede sanar las heridas". Se mostró frente a las Sailors, parecía un sujeto hecho de completa oscuridad, una sombra.
En un abrir y cerrar de ojos estaba frente a Sailor Saturn, convirtió su mano en una espada y atravesó a la Sailor en el lado superior derecho de su abdomen.
"¡NOOOOOO!", grito Sailor Uranos corriendo en dirección a la Sailor atacada.
"Reflejo submarino"
"Grito mortal"
Sailor Neptune y Sailor Pluto usaron sus poderes, más era demasiado tarde, la sombra maligna había desaparecido.
"No puede ser, no debo ser visto, ¿Qué debo hacer?, no puedo dejarla morir", alguien que había observado todo lo sucedido decía desde arriba.
La transformación de Sailor Saturn se desvaneció, dejando ver su identidad terrestre. Hotaru estaba muriendo.
"Papá te amo. Cuida de mamá y Setsuna", decía la chica de ojos púrpura con su último aliento.
"¡No! Hotaru, tu no moriras. Maldita sea, no vas a morir, escuchame Himme-chan", lloraba inconsoladamente Sailor Uranus por su hija.
El individuo que estaba en lo alto bajo de rápidamente, acercándose inmediatamente a la chica convaleciente en brazos de Sailor Uranus. El sujeto de negros cabellos y ojos marrones vestía unos shorts blancos olgados que llegaban debajo de sus rodillas. De éste colgaban dos cinturones negros. Al igual que las senshis en la parte superior vestía un marinero blanco con negro. En su frente llevaba como ellas un símbolo parecido a una estrella muy extraña.
Sailor Uranos se levantó inmediatamente, dejando delicadamente a su hija en el suelo, para enfrentar a ese intruso. "¿Qué es lo que quieres?, Largo de aquí", amenazó la senshi del viento a ese nuevo ser.
Sin decir una palabra el extraño lanzó un pequeño poder que mandó lejos a la Sailor del viento.
Una rosa se dirigía al desconocido, fue lanzada por Tuxedo Mask, pero quedó suspendida en el aire, así como Tuxedo posado en la orilla del segundo piso de la plaza.
Todas las senshis quisieron correr hacia la indefensa chica, pero no pudieron, se encontraban paralizadas, sólo podían presenciar la situación. El intruso se acercó a Hotaru, se hincó a su costado y extendió las palmas de su mano alrededor de la herida de ésta. Una burbuja cálida y brillante apareció entre sus manos, haciendo que el grave daño hecho por la espada desapareciera. Susurró algo que fue imperceptible para los oídos de las senshis. Se puso de pie caminando hacia la salida de la plaza que mostraba visibles cuarteaduras así como partes destruidas.
"¿Quién eres?", apenas pudo decir Sailor Uranos, se estaba recuperando después de que algo hiciera que se detuviera todo. La rosa cayó al suelo, las Scouts de rodillas y Tuxedo pudo sujetarse de un barandal.
"Eso no importa. Hasta luego Haruka", dijo en un tono serio el desconocido.
La rubia quedó impactada por lo que escuchó, cayó sobre sus rodillas y manos, abrió demasiado los ojos y susurró "Él conoce nuestras identidades".
CONTINUARÁ...
Agradezco sus reviews y el tiempo que se toman para leer. Si encuentran algún error ortográfico o de redacción, agradezco me lo comuniquen, eso me ayuda a mejorar
Pido un poco de paciencia, no dejaré de escribir la historia hasta que se encuentre completada. Acabó de regresar a clases y no sé con cuanto tiempo libre disponga.
Saludos a todos :)
