Epílogo: Libertas perfundet omnia luce (La libertad lo llenará todo de luz).
Los días finales de agosto desdibujaban un verano lleno de movimiento, cambios y descubrimientos. Tras terminar el último año en Hogwarts, Hermione se había mudado con Andrómeda y Teddy mientras que Draco se había trasladado a un pequeño apartamento propiedad de los Greengrass y que este compartía con la hija mayor del matrimonio y una de las amigas irlandesas de esta.
No había pasado ni una semana desde que terminaron el colegio cuando Draco y Pansy tuvieron que presentarse en el Ministerio para la reapertura de su caso. Después de varios días de liberación y un ambiente de incertidumbre ante la idea de que el Wizengamot no se retractase de su decisión; sin embargo la sentencia fue revocada y, tal y como Harry predijo, su única condena era hacer un par de semanas de ayuda humanitaria en algunas de las zonas que todavía no se habían recuperado de la guerra.
Pansy se había ido a Estados Unidos pocos días después de que terminasen con su pequeña penitencia y Hermione pudo comprobar aquel día que la relación que unía a Malfoy y Parkinson era mucho más profunda y leal de lo que llegó a imaginar; y lo confirmó cuando Draco enredó su mano con la suya, evitando temblar y dejar que se mostrase el dolor que le causaba tener que despedirse de su mejor amiga.
El verano transcurrió con tranquilidad después de ese primer mes lleno de emociones. Hermione habían enviado su formulario para ingresar en la academia de medimagia y Draco había decidido tratar de acceder a una academia para trabajar en el Departamento de Seguridad Mágica en el Ministerio.
Las cosas entre ellos no trascurrieron con facilidad, tampoco esperaron que sucediesen de esa forma. Sabían que a pesar de tener cosas en común, también había muchas cosas en las que discrepaban y sus círculos de amigos y familiares tampoco eran los más adecuados para que las cosas entre ellos fuesen bien. Los amigos de Draco habían sido bastante indiferentes con la noticia y se habían comportado de forma distante con ella, casi como si no existiera aunque Draco le explicó que eran así con todo el mundo. La familia Weasley, por otro lado, se había visto algo reticente a aceptar a Malfoy como su pareja y la actitud precavida y evasiva de él no ayudó mucho aunque terminaron en ese punto intermedio entre la incomodidad y la cordialidad.
El verano terminó avanzando como una montaña rusa y los dejó a las puertas de septiembre, con las cartas de ingreso en sus manos, un futuro que ya no se pintaba tan negro para Draco y el sabor de la libertad llenándolo todo de luz.
Haec est finis (Este es el final).
N/A: Si no es lo que esperabais, lo siento, pero así lo tenía planeado.
Si habéis llegado al final después de todo este tiempo, muchas gracias por el apoyo.
Hoy pongo el punto y final a Anathema, pero en mi perfil podéis encontrar más historias así que os invito a echarles un vistazo :)
Besos y abrazos, Ali~
