Capítulo 10 "Los verdaderos rayos de sol".
Un solo pensamiento tenía Hotaru, -Mi primer beso-.
Un vaso cayó al suelo y se rompió, a causa de que a Setsuna se le resbaló de las manos. No le agradaba nada lo que veía.
-Es la felicidad de mi hija, pero…-, fue lo que pasaba por la cabeza de la peli-verde.
El rubio de inmediato separó a Hotaru de él. Ninguno de los 3 se movió o dijo algo. La situación cambió cuando Haruka y Michiru llegaron, verificando si todo se encontraba bien.
"¿Qué acaba de pasar aquí?, Setsuna tiraste el vaso, creo que la edad te está empezando a afectar", se burló la corredora de su amiga diseñadora.
El semblante de la rubia cambió al escuchar lo que la mujer de ojos carmín dijo, "Eso no hubiera ocurrido, si estos dos no se estuvieran besando".
Ya no había fuerza ni persona que pudiera calmar a la corredora, "¿QUEEEEEEEEEE? ¿Así que ese fue tu plan para poder besar a mi pequeña? ¡Ni siquiera son algo y la besaste!".
"Haruka tranquilízate", decía la aguamarina, pero era inútil.
Nadie estaba listo para lo que fue pronunciado en la cocina. "¡Yo lo besé!", dijo Hotaru poniéndose frente a la senshi del viento.
"No lo protejas", la rubia no creía las palabras de su hija.
"Esto no es mentira, yo me acerqué a él y lo besé. Él me gusta pero al parecer tu quieres o que me quede sola o que me case contigo. Sólo así estarías feliz", argumentaba la chica de ojos púrpura.
"Por favor Hotaru, eso no es así. No entiendes que ¡sólo tienes 13 años!, aún eres muy joven para tener un novio!", debatía la corredora a su hija.
"¿A qué edad comenzaste a andar con mamá?", cuestionó la senshi de la destrucción.
"A los 15", contestó con una sonrisa victoriosa la senshi de Urano.
"Y ¿A qué edad tuviste tu primera novia?, ¿A los 12?, ¿A los 13?", estaba enojada la chica de cabellos negros.
"No estamos hablando de mi vida, sino de lo que es bueno para ti hija", la rubia expresó con total tranquilidad, intentando ahora ella calmar a su hija.
"¿Cómo puedes decir lo que es bueno para mí y tú haber hecho otras cosas?, no puedes exigir lo contrario a lo que predicas", seguía llevando la contraria Hotaru a su padre. Ya estaba harta así que terminó por decir, "¡Es más, hoy me voy a acostar con él!".
La sorpresa fue aún mayor cuando Michiru abofeteó a su hija. "Esas ya son palabras mayores jovencita", dijo la aguamarina.
"Por favor cálmense todos, no es necesario generar un ambiente de violencia", la situación ya estaba muy tensa y el rubio quería calmar a todos.
"Ja, miren quien viene a hablar sobre lo que es políticamente correcto, el pandillero", recriminó la rubia. El chico de ojos miel sólo trago saliva. Ella continuó diciendo, "Si, te investigué. No fue una sorpresa para mí cuando me enteré de que antes de tu fama eras un vándalo de pandilla que se dedicaba a destruir establecimientos. Rei estaría deshecha si lo supiera".
Hotaru tenía su mano derecha posada en su mejilla contraria, debido al golpe de su madre. Ella ni siquiera puso atención a lo que Haruka dijo.
"Te apuesto a que te acostaste con Haruka antes de que anduvieran", retó la senshi de Saturno a la mujer aqua.
"¡No le hables así a tu madre señorita!", defendió la rubia a su esposa.
"Ella no es mi madre y tú no eres mi padre", fue lo último que pronunció Hotaru, yendo después a su habitación.
El joven cantante no dijo nada, sólo camino hacia la puerta. Setsuna lo detuvo y le dijo preocupada "No puedes irte ahora, es un poco tarde para eso, ¿No crees?".
El rubio sólo sonrió y dijo sarcásticamente mientras se retiraba, "No hay problema, soy un pandillero".
En la cocina Michiru lloraba y Haruka estaba furiosa. La rubia quería despejarse un poco y decidió salir en su moto, para despejar sus pensamientos en las calles. La mujer de ojos carmín fue por Michiru, la llevó a la sala e intentaba consolarla.
En la alcoba de la senshi de la destrucción ésta se encontraba muy arrepentida por todo lo que había dicho. Lo único que había atinado a decir fue que ella beso a Takashi. En el fondo sabía que Haruka y Michiru querían lo mejor para ella, que no era sobreprotección, sino guiarla por un buen camino para que no cometiera los mismos errores que ella, en especial la rubia. Y por supuesto que ambas eran sus padres y ningún hecho cambiaría eso jamás. Su familia perfecta hoy había sido quebrada por completo por su culpa.
En la sala Setsuna era otra senshi totalmente arrepentida de haber confesado lo que vio. Si no hubiera dicho palabra alguna, todo esto no estaría sucediendo. Sin embargo, algo en su corazón no la dejaba y le dictó hablar.
Michiru estaba destrozada por las palabras de Hotaru. –Hoy me voy a acostar con él…Ella no es mi madre-, recordaba lo dicho por su hija. A pesar de todos los sucesos, la aguamarina tuvo un bello recuerdo.
-Flashback-
Después de la batalla que enfrentó contra el demonio frente a Haruka, la aguamarina se encontraba en el departamento de la rubia. Estaba dormida en la cama de la corredora.
Haruka había curado sus heridas y decidió que la chica aqua debía descansar un poco.
La senshi de los mares despertó y de inmediato se dio cuenta que estaba en un hogar ajeno. Se estiro un poco pensando en cómo había sido posible que le revelara a la velocista su identidad. Salió de la cama y fue a explorar un poco el lugar, notando a Haruka dormida en un sillón. Realmente le encantaba, sintió extrañas emociones la primera vez que la vio en la pista de carreras. Su corazón casi salía de su pecho cuando Elsa la presentó ante ella.
Michiru caminó hacia en donde se encontraba la rubia. Quedó de pie al lado del sillón y con su mano derecha quitó unos cabellos del rostro de la corredora. Su cuerpo hizo algo que su corazón deseaba pero su mente no le permitía, era como su una fuerza inexplicable controlara cada parte de su cuerpo. Se inclinó hasta dar un pequeño beso en los labios de la velocista.
La violinista sintió el calor de los labios de la rubia. Su felicidad terminó y su ritmo cardíaco se aceleró aún más, cuando vio que unos ojos esmeralda la observaban.
La chica de ojos azules se alejó de inmediato y pidió una disculpa, "Lo siento".
La rubia se levantó y quedó frente a la chica aqua, diciendo, "¿Por qué?, ¿Por mostrarme que no debo huir de mi destino y estar lejos de mi felicidad?", finalizó con una sonrisa.
-Fin Flashback-
Hotaru había reflexionado bastante sobre sus acciones. Bajó las escaleras y corrió a abrazar a Michiru, "Perdóname, todo lo que dije no era verdad, jamás dejarás de ser mi madre. Te amo mamá".
"No te preocupes cariño, lo importante es que aprendiste de tus errores y estas arrepentida. También te amo", la senshi de los mares conocía muy bien a su hija, dejaba la culpa a la adolescencia.
Setsuna regresaba a la sala con un té de yerbas para la aguamarina. Hotaru la miró y le dijo "Tú también eres mi mamá Setsuna".
En las calles la rubia corría a toda velocidad sobre su motocicleta. Fue sacada de sus pensamientos cuando notó aún sin cerrar el pequeño local de Makoto. Aparcó su motocicleta fuera del establecimiento y tocó.
"Que tal Haruka, ¿Qué te trae por acá?", la castaña no esperaba ver a la rubia a esas horas.
"Sólo paseaba y me llamó la atención que todavía estuvieras aquí", fue la contestación de la corredora.
"Rei me pidió que decorara la pastelería para mañana, ya sabes, por el cumpleaños de Takashi", explicó la senshi de Júpiter.
"¿Su cumpleaños?, ¿Cuántos cumple?", cuestionó la senshi de los vientos.
"16 años", una respuesta concreta de la castaña.
"Bueno, debo regresar a casa Makoto. Te veo mañana en la fiesta", se despidió la rubia de su amiga.
De regreso a su hogar sólo podía pensar una cosa, -Tengo una oportunidad para arreglar todo esto-.
Al llegar fue recibida por un abrazo de su hija. "Tranquila Himme-chan", dijo la rubia respondiendo el abrazo de su hija.
"Lo lamento mucho papá. Casi destruyo mi familia por un chico. Takashi me gusta, pero si tú no estás de acuerdo yo lo entiendo. Sé que quieres lo mejor para mí. No quiero que te vayas y nos abandones. Te amo papá", se sentía con tanta culpa la chica de ojos púrpura por sus acciones.
La senshi de Urano cargó a Hotaru y la llevó al sillón junto a su madre. Abrazó a las dos y dijo con ternura, "Yo jamás me alejaré de ustedes. Tampoco permitiré que alguien destruya mi familia. Siempre las voy a amar y proteger". Ambas chicas se sentían a salvo en los brazos de Haruka.
Por las escaleras la peli-verde veía como Michiru daba un beso a Haruka y Hotaru abrazaba a sus padres. –Sé que soy parte de esta familia, pero me gustaría tener mi propia familia. Porque me abandonaste-, en la mente de la mujer de ojos carmín estas palabras sonaban.
"Pluto, tú quédate cerca de la Reina Serenity. Yo detendré al enemigo", una voz masculina pronunciaba.
"No, ya te he dicho que haremos esto juntos", estaba inconforme Sailor Pluto con las palabras del hombre.
La peli-verde despertó de golpe, diciendo en un susurro, "Quizá si te hubiera hecho caso aún seguirías a mi lado".
Era un nuevo día y todo lo ocurrido había quedado en el ayer. Haruka tenía un plan que puso en marcha. Eran las 8 am y la corredora ya se encontraba tomando una ducha. Esa acción sorprendió a su esposa, quien apenas iba despertando.
La rubia salió del baño, besó a su pareja diciendo, "Buenos días Mich".
"Buenos días Ruka, ¿Por qué tan madrugadora?", estaba confundida la violinista.
"Es una sorpresa. Ahora debo ir a despertar a Himme-chan. Tú ve a tomar una ducha", fue lo que dijo la rubia mientras se vestía.
"Despierta mi princesa enamorada", entró la velocista al cuarto de su hija.
"Hola papá. ¡Qué sorpresa verte aquí tan temprano!", Hotaru sabía que cuando Haruka se levantaba temprano era porque había algo importante.
"Bueno, esque hoy iremos a desayunar. Así que vamos, arréglate Himme-chan", dijo saliendo de la alcoba de la chica de ojos púrpura.
La rubia no esperaba que su amiga guardiana del tiempo se encontrara despierta. La senshi de Plutón se había levantado temprano por el sueño que tuvo sobre sus recuerdos en el milenio de Plata.
Las 4 senshis subieron al deportivo amarillo, con destino a un restaurante en el que la rubia había hecho reservaciones.
"Oh Ruka, que gran sorpresa", a la aguamarina le encantaban este tipo de detalles por parte de su esposa.
Entraron al restaurante y se sentaron en la mesa asignada. "Esto sólo es el inicio de la sorpresa. Después de esto iremos de compras al centro comercial", decía la corredora sin intentar revelar detalle.
Tuvieron un ameno desayuno, a excepción de la diseñadora de modas, que se notaba distante.
Las externas ya se encontraban en el centro comercial. "¿Qué vamos a comprar papá?", la senshi de la destrucción estaba inquieta por saber que planeaba la rubia.
"Compraremos un regalo para Takashi. Pero no cualquier regalo, será el que tú escojas para él", esas palabras asombraron a las otras 3 chicas.
"Siempre lo he dicho, eres el mejor papá del mundo", no pudo evitar la chica de cabello negro abrazar a su padre.
Hotaru corría de un lado a otro pensando cual sería el regalo perfecto para Takashi. Tal vez una camisa, un suéter, una gorra de béisbol, un videojuego, un balón. La senshi de Saturno no sabía que elegir. Frente a ella vio una chaqueta de mezclilla que se vería perfecta en Alexander, ese era el regalo perfecto. Bueno acompañado de un portarretratos con una foto de ellos dos juntos.
"Compraremos esto papá", llevó la chaqueta hasta donde estaba su padre. Haruka simplemente veía todo lo que estaba a su alrededor, sin poner atención en algo.
Llegaron a la caja, pagaron la chaqueta y el cuadro de fotografía. En el estacionamiento la rubia no dijo nada. Hasta que llegaron a su último destino.
"¿Qué hacemos en la pastelería de Makoto?", preguntó la senshi del tiempo.
"Venimos a la fiesta de cumpleaños de Takashi, por eso necesitábamos un regalo", explicó la corredora.
Entraron y vieron al joven sentado en la mesa central con un pastel en ésta. "Llegaron justo a tiempo para el pastel", dijo Rei.
Takashi se levanto, fue hacia las externas y dijo, "Me da gusto verlos, lamento enormemente lo que sucedió en su casa señor Tenoh, señora Kaio".
"Esta en el pasado Alexander, no te preocupes", atinó a decir Haruka.
Hotaru le dio un fuerte abrazo a chico de cabellos dorados, y le entregó el obsequio seguido de las palabras, "Para ti, que tengas el mejor cumpleaños, te lo mereces". No supo porque razón lo besó, ahí frente a todos, sí, tenía razón la rubia, aún no eran novios. El muchacho de ojos miel no tuvo más remedio que corresponder el beso. Estaban todas las senshis, incluidos Mamoru y Chibiusa, que había venido del futuro para ver a Hotaru, no sabía que sus futuros padres tendrían planes.
Nadie dijo nada por ese beso que se dio, hubo un inmenso silencio. Minako apostó con Usagi que Haruka armaría un escándalo. Perdió su apuesta al ver que la corredora dijo, "Vamos, no es un funeral, a festejar al muchacho".
Michiru sintió que su esposa le apretaba la mano que tenía entrelazada a la suya. "Ruka, mi mano", expresó dolor la violinista.
"Lo siento Mich", pidió disculpas la velocista.
"¿Por qué ese cambio tan repentino amor?", era sorprendente el cambio de la corredora para su esposa.
"El mocoso merece una oportunidad. Sí hace algo mal se las verá conmigo", dijo con una sonrisa la mujer de ojos esmeralda.
La fiesta iba de maravilla. En un instante apareció el ser de oscuridad en medio del lugar.
"¿Con qué una fiesta?, Celebremos entonces", dijo burlonamente la sombra.
Las chicas se transformaron en Sailors. Rei le ordenó a Takashi que saliera del lugar.
Haruka le dijo a Hotaru que se transformara pero no interviniera en batalla, sólo estuviera pendiente por si se necesitaba curar una Sailor.
Mamoru se llevó a Chibiusa. No quería que su futura hija estuviera en una pelea tan peligrosa.
"Las subestimé, no son tan sencillas de exterminar. Parecen cucarachas", seguí burlándose el hombre de sombras.
"Cómo te atreves a arruinar el cumpleaños de un adolescente. Soy una Sailor Scout que lucha por el amor y la justicia, soy Sailor Moon y te castigaré en el nombre de la Luna", dio su discurso la senshi de la Luna.
"Saeta llameante de Marte"
"Beso de amor de Venus"
"Rapsodia acuática de Mercurio"
"Ataque de hojas de Roble"
Ningún poder dio al hombre de oscuridad, ya que esquivó todos los ataques.
"Espada de Urano, elimina"
"Reflejo submarino"
"Grito mortal"
Los poderes de las externas dieron en el blanco pero casi no debilitaron al ente de oscuridad.
Una voz soltó al aire, "Mi estrella protectora es la estrella encargada de la luz y la vida, la estrella solar. Soy Sailor Sun". Apareció el peli-negro. Extrañamente ahora llevaba el cabello más corto que la última vez. En la ocasión pasada su cabello llegaba a los hombros, ahora era parecido al de Mamoru.
Sailor Venus hizo un comentario fuera del ambiente de pelea, "Ya vieron chicas, el galán se hizo un cambio de look". Las senshis voltearon a verla decepcionadas.
Sailor Sun corrió con su espada para atacar al hombre sombra. Ambos eran veloces, uno atacando y el otro esquivando los espadazos.
Uranos notó algo que antes no había visto. La espada de Sun del mismo material. Muy parecida a la suya.
El ser de oscuridad creó una inmensa esfera de oscuridad. El peli-negro detuvo con todas sus fuerzas el poder. Absorbiendo el poder con sus manos. El Sailor cayó inconsciente. Extrañamente su transformación seguía visible.
Las Sailors se acercaron a observarlo. Rápidamente Uranos dijo "Llevémoslo a mi casa, así podremos interrogarlo cuando despierte".
Sun fue llevado al hogar de las externas a una habitación de huéspedes. El Sailor estaba recostado en la cama con una mano esposada a la base de ésta.
Las senshis ya con sus transformaciones desvanecidas, miraban alrededor de la cama, esperando que se revelara la identidad, pero no pasaba nada, la transformación de scout seguía en el peli-negro.
"Vayamos a la sala a esperar, Michiru y Setsuna están haciendo café y galletas", comunicó Haruka. Todas bajaron a esperar mientras platicaban.
Reí estaba un poco preocupada porque Takashi no la llamó, supuso que el chico olvidó su celular en la pastelería. Quizá fue a la disquera y se le pasó el tiempo componiendo o atendiendo nuevos proyectos.
"Oye Haruka, ¿Takashi es novio de Hotaru?", salió de la boca de Minako. Todas miraron enfurecidas a la senshi del amor y aterradas hacia Haruka.
La corredora ofreció una sonrisa con sus palabras, "Algo así, no te emociones, a veces un beso no significa nada más que un capricho del momento". Ahora entendían porque enfrentaban un enemigo tan poderoso, la rubia no había estallado en celos por semejante pregunta.
"Bien, bien, demasiadas preguntas, iré a ver qué sucede con el rehén que tenemos", dijo la rubia haciendo una seña y procediendo a subir a las escaleras.
"Sólo hice una pregunta", Minako dijo sin ser escuchada por la velocista. Las demás chicas rieron por el comentario.
En la habitación Sailor Sun se empezaba a quejar, su respiración era más pesada. Sus facciones cambiaron, se volvieron más jóvenes. Los negros cabellos eran ahora dorados y un peinado un poco distinto. Se abrió poco a poco la puerta, dejando ver a la senshi del viento.
La rubia creía que le tendían una maldita broma. La apariencia física del Sailor solar cambió totalmente, así como su ropa. "Esa jodida chaqueta", habló en voz baja para sí, con una expresión en su rostro que denotaba impacto y sorpresa al mismo tiempo.
CONTINUARÁ...
Jamás me cansaré de agradecerles xDD. Acepto comentarios, sugerencias y todo eso. Les comento que aunque escribo al día, ya tengo una idea del tema por capítulo, así como el número que serán éstos.
Saludos para todos :).
