RANMA NO ME PERTENECE, SOLO HAGO ESTO POR DIVERSIÓN
.
.
.
.
Cuando las palabras sobran
.
.
.
Acto 12
.
.
.
.
Era uno de esos días tan especiales en la vida de todo estudiante que terminaba el instituto.
El baile de graduación.
Finalmente habia llegado el gran día para poder exhibir los vaporosos vestidos y observar hermosos bailes bajo la luz de los candescentes de colores, y el son de una música suave, y por dejo, también melancólica, porque implicaba darle fin a algo, a una etapa de vida.
Akane en particular estaba muy emocionada, casi tanto como aquel día de su boda, pero esta vez tenía más sentimiento brotando de ella, porque sentía que con Ranma tenían más conexión que aquella vez. Como más intimidad, más secretos juntos. Estaban a las puertas de ser un verdadero matrimonio.
Por eso cuando al fin se colocó el vestido que su buena suegra le habia cosido para hacerlo ceder, ella no podía estar más feliz.
Ella misma se encargó de planchar el traje de Ranma, tantas veces que estaba impecable y reluciente. Él habia ido a dar unas clases a la tarde, pero regresaría mucho antes de la cena para poder vestirse adecuadamente para el baile, ya que le habia prometido a Akane que pediría permiso para abstraerse de sus obligaciones aunque sea ese día.
Kasumi habia sido muy amable al ofrecérsele a peinarla, y colocarle una hermosa rosa en los cabellos. Nabiki se habia ofrecido a hacerle un maquillaje natural. El resultado habia sido hermoso. Mucho mejor que gastar un dinero que no tenía en algún salón de belleza.
Sus zapatos blancos habían sido un regalo de su padre, aunque habia sido Nabiki quien los habia escogido.
Estaba bonita, incluso más que el día de su boda, se veía más feliz como esperando un baile mágico de la mano de ese bobo que se habia robado su corazón y su alma. Aunque no pudiera o supiese decírselo, hoy se lo demostraría con hechos.
Terminó de acomodarse unos últimos detalles antes de salir en el salón a esperar a que Ranma llegara.
.
.
.
.
Ranma habia acabado su turno y apenas habia tenido tiempo para aprestarse a tomar un par de cosas de su casillero para salir corriendo para la casa. Eso sería más rápido que tomar un bus o el subterráneo. Tenía que estar para las 19 y poder prepararse para salir media hora después.
Estaba bastante abstraído por haber salido corriendo de allí, que casi no vió venir las cuchillas que lo apuntaron, y de los cuales apenas habia podido zafarse.
― ¿!Pero qué demonios..!?―gruñó Ranma.
No tuvo que seguir adivinando cuando sintió una voz, una conocida y molesta voz-
―! Ranma Saotome, prepárate!
Mousse estaba en posición de ataque frente a sus ojos, y con mal semblante-
―!Rayos!, no molestes ahora, que tengo que llegar a casa a tiempo, tengo un compromiso―masculló Ranma intentando que aquel bobo dejara de lado la bobada que se le habría antojado
―! No te perdonaré que por tu causa, Shampoo esté sufriendo!, además tienes que pagar por el hecho de que tu esposa le haya marcado su hermoso rostro con una bofetada―gritó Mousse, apuntando
―! Maldición!, ¿no podríamos dejar esta estupidez para después?―musitó Ranma, sinceramente sin ganas de pelear, aunque mentalmente se decía que luego debería de darle su merecido a Mousse por ser tan inoportuno y metiche.
―! Jamás! y además me preparé para ti con varias sorpresas―vociferó Mousse antes de sacar de dentro de sus ropas un montón de armas, y ponerse en plan típico de ataque.
A Ranma se le movió la vena del frente.
―No de nuevo…..no ahora…―con una voz desencantada, pero al final colocándose en plan ofensivo él también―. Lo siento Mousse, pero esta vez no estoy para jugar contigo―gritó Ranma, empuñándose de tal forma, que zanjaría el asunto en pocos minutos, o al menos eso esperaba.
.
.
.
.
Ranma ya debía haber llegado hace varios minutos o al menos lo necesario para alistarse y llegar a tiempo.
En esas ocasiones es cuando Akane odiaba no tener el dinero y comprar un celular que sería tan útil en estos menesteres. No podía decir que estuviese atascado en el tráfico. Ranma acostumbraba a venir saltando a estas horas porque odiaba el metro, y además que su condición física le ayudaba.
Kasumi miraba entristecida a su hermana. Ella quien fungía de la más calma de la familia, sabía que la relación de Akane y Ranma nunca estaría exenta de cosas extrañas ni gente entrometida. Y esta vez se notaba que una de esas dos cosas era lo que impedía que Ranma estuviera a hora como habia prometido.
En la sala, una Akane con el rostro algo deformado por la rabia y la preocupación hacia unos esfuerzos impresionantes por estar tranquila, aunque en sus adentros, el espíritu impulsivo y contencioso que la movía, la llamaba a ir a buscar a Ranma.
―Quizá esté en algún problema―mascullaba para si la joven.
De todas maneras nadie se atrevería a detenerla cuando estaba así, así que se levantó, tomó su vestido por el borde y salió corriendo. Ya estuvo bueno, iría a buscar a Ranma, aunque buscare por debajo de las piedras.
También estaba harta de malentendidos. Y esto olía a uno de vuelta.
.
.
.
.
Ranma jadeaba de cansancio en un costado de donde habia sido emboscado por Mousse. Habia tenido que darle una buena tunda para luego arrojarlo hacia el rio, porque el muy persistente y obcecado habia traído consigo un arsenal de bombas que amenazaban con destruir todo el barrio. Él mismo apenas pudo librarse de las mismas-
―Ahora debo ir lo más rápido que pueda. Akane me matará si no llego a tiempo―se dijo a sí mismo, e imprimió fuerza a sus pies para correr a casa.
Obviamente no se dio cuenta que mientras corría, por la otra cuadra, una presurosa Akane se cruzaba al suyo en caminos opuestos, buscándolo, totalmente errática.
.
.
.
.
Ya casi una hora que habia salido de casa. Cuando ella tenía condiciones para correr, no podía negar que la corrida de buscar a Ranma por todos los sitios posibles la habia agotado. Al primer y obvio sitio donde habia ido era al gimnasio, donde por cierto ya estaban cerrando puertas, y eso le habia dado la respuesta de que ya Ranma tenía tiempo de haber salido.
Fue hacia el barrio de Ukyo, hacia la zona de la escuela, donde pudo divisar que la fiesta de graduación estaba en pleno apogeo. Se mordió los labios al ver esto, y decidió ir al último lugar probable: la zona del restaurant de la abuela de Shampoo.
Se arrepintió bastante de no haber ido allí primero, porque apenas entró al barrio, un cansado pato que llegaba también a la zona, se cruzaba con la de ella.
―! Es Mousse!―exclamó la joven, y no dudó en acercarse al animalito. Tenía mal aspecto, y Akane sospechó que algo tendría que ver con la desaparición de Ranma de esta ultima hora―. Justo entre todos los días, tenía que pasar esta tontería.
Y en efecto sus sospechas fueron certeras, ya que cuando consiguió agua caliente en un sitio, el pobre Mousse bajo amenazas no tuvo más remedio que confesar lo que habia hecho.
Tenía que volver a la casa como pudiera, seguro Ranma ya estaba ahí, o peor aún, habría vuelto a salir a buscarla. Pero cuando se volteó como para ir hacia el otro lado de la calle y tomar un taxi que la llevara un poco más rápido a casa, fue que lo vió.
Era Ranma.
Y tal como ella sospechaba habia venido por ella al no encontrarla en la casa. La joven esposa no pudo evitar sonreír ante ello. Él nunca la dejaría sola, y esto lo comprobaba.
―Te busqué por todas partes―fue lo que primero que esgrimió Akane acercándose al chico
―No debiste, Akane…mira como estas―respondió Ranma mirando a su esposa de pies a cabeza.
Eso la alarmó y se revisó.
Ranma tenía razón. El peinado se habia arruinado. El vestido tenía manchas de barro, ya no tenía puestos los guantes y los zapatos estaban enlodados. Por lo visto en su inconsciente corrida, aquella que le salía de forma natural cuando se trataba de Ranma, habia estropeado su outfit.
―Esto no puede ser―murmuró de pena la joven. Pero la pena era más patente porque habia dañado el hermoso vestido azul que su esposo, con mucho esfuerzo le habia comprado.
―Creo que aunque quisiéramos ya no podríamos ir a la fiesta―observó Ranma, que viéndose a sí mismo, con la misma ropa con la que habia peleado con Mousse un poco antes y el aspecto de Akane, y teniendo además en cuenta la hora, era más que potable que ya no llegarían.
¡Tantos preparativos para nada!
―Esto es el colmo―mencionó frustrada Akane apretando sus puños. Como toda muchacha habia tenido el sueño y el deseo de poder bailar con su esposo en esa fiesta, por la cual habia suspirado todo el año, así como compartir una última vez con todos sus compañeros.
.
.
.
.
El regreso a casa fue silencioso y pausado. No valía la pena imprimirle prisa y aunque Ranma le ofreció cargarla por su espalda y descansara sus pies, la joven no quiso.
―Somos patéticos, Ranma, me pregunto qué otras cosas más nos perderemos en esta vida―insinuó Akane
Ranma no respondió, pero paró la marcha, a lo que la muchacha le preguntó ―. Todavía falta un poco para llegar a casa, Ranma. ¿Por qué te quedas allí parado?
―Todavía no vayamos a casa. Hay algo que quiero darte.
― ¿Eh?
―Como ya arruinamos la fiesta, ¿Qué más da?―afirmó Ranma buscando de entre sus bolsillos un paquete envuelto en papel verde que le pasó a Akane.
La joven se sonrojó al ver aquello―. ¿Un regalo para mí?...cielos…yo no preparé nada para ti.
Ranma se rascó la mejilla de forma tanto nerviosa mirando a otra parte.
―Se supone que te lo diera en la fiesta. Pero ahora me pregunto si no fue mejor que te lo diera antes. Me lo entregaron ayer y lo estaba guardando―refirió el chico.
La joven lo abrió anonada con el gesto. Pero cuando acabó de desenvolverlo, sus ojos se abrieron bastante.
Era un teléfono celular. Pero no de esos antiguos como de los que ella hubiera preferido. Sino era un Smartphone, de esos bonitos, y Ranma le habia escogido uno que venía con un protector de color rosa, lo que lo hacía muy femenino.
―Ranma….por dios…esto te habrá costado una fortuna―mencionó la joven observando el aparato.
―También me compré uno a mí. Mira―señaló Ranma sacando el suyo, que tenía un protector de color azul. Aunque se notaba que el aparato del muchacho era menos sofisticado que el que habia regalado a la chica.
La muchacha estaba sin palabras, mirando el aparato entre sus manos. No solo estaba conmovida por el gesto sino asombrada de lo que Ranma habia tenido que hacer para conseguir estas cosas. Y ella siempre regañándolo a veces por llegar tarde, o por dormir como tumba apenas llegaba.
Era evidente que lo hacía porque estaba haciendo dinero extra en el trabajo.
―Es hora de acabar con estos problemas. Además de servirnos para saber dónde estamos, es algo muy útil, y podremos…―iba diciendo Ranma pero no pudo terminar la frase cuando se vió sorprendido por unos pequeños pero cálidos brazos que lo rodearon con toda la fuerza que emanaba de ellos, como si quisiera fundirse a él.
Obviamente ante el imprevisto arrebato de Akane, que en serio habia quedado impresionada con el gesto de su esposo, Ranma habia quedado casi anonadado, paralizado y profundamente sonrojado. No era de menos. Con este pequeño pero notorio obsequio, Ranma le habia hecho olvidar el mal trago que sintió por haberse perdido esa fiesta por la cual tanto habia penado. Para muchos no sería nada, pero para Akane significaba todo. Y no por la implicancia material o utilitaria que podría tener el aparato, sino por el esfuerzo y empeño que Ranma le habia puesto. Él no se daba cuenta, pero a ella le parecía extremadamente tierno más cuando recordaba sus palabras:
"Es hora de acabar con estos problemas. Además de servirnos para saber dónde estamos"
Ranma podría ser despistado y olvidadizo en muchas cosas, pero cuando se lo proponía podía ser extremadamente dulce. Una faceta que probablemente solo Akane le conocía. Cuando finalmente ella lo soltó, él se fijó y notó que estaban a pocos metros de su casa, así que sin mediar palabras y haciendo uso de ese valor y esas ganas que le producían la cercanía de Akane en esos instantes tan íntimos, pues simplemente la cargó entre sus brazos, y ella se dejó llevar.
Él lo único que quería en ese momento era llevarla a la casa.
Y ella lo único que deseaba era que la llevara y que él volviera a producirle las mismas sensaciones que le dio aquella noche en China. Su cuerpo lo gritaba y él lo entendió.
.
.
.
.
Cobijados por el silencio, porque habían entrado por la ventana del cuarto, y amparados por el silencio nocturno y la suave brisa, volvieron a demostrarse sin palabras de por medio, cuanto significaban el uno para el otro.
Ya sin el miedo patente de aquella noche de su primera experiencia, pero con un dejo de torpeza que los hacia especialmente adorables.
Pero si, con más determinación que aquella ocasión.
Las manos fueron más rápidas. La porción de piel fue más expuesta. Los labios fueron más atrevidos. Los dedos fueron menos gentiles, presos del deseo y el anhelo de posesión.
Se dieron el tiempo esta vez de descubrirse y conocerse un poco más ante el velo que implicaba la acción antes que la plática.
Ya para la madrugada, cayeron dormidos, completamente exhaustos y desnudos, y con el cuerpo algo adolorido ante las nuevas sensaciones y prácticas de desinhibición.
También ya para esas horas habían olvidado por completo que su fiesta de graduación de la preparatoria se les habia arruinado por completo.
En el suelo yacía un mudo testigo de ello: el vestido azul de Akane, aquel que Ranma habia quitado con tanta premura que habia acabado por romperle el cierre.
Pero bueno, si él mismo no podía resistir su propia fuerza, menos podría hacerlo una simple cremallera.
.
.
.
.
CONTINUARÁ..
.
.
NOTAS
Se suponia que deberia ser el final, pero decidi terminarlo de otra forma, les confieso que tuve un paron inspiracional y me costaba seguir, pero tampoco queria faltar a mi promesa semanal. La semana qe viene viene el otro capitulo, es una promesa. Por otro lado sigo ideando el otro fic de Ranma que veremos cuando pueda ver la luz.
Muchas gracias por no abandonarme en este viaje pese a que a veces parezco que no estoy en linea con el fic.
Gracias a Levy Black Fox y A. Redfox y su lindo grupo de Ranma Banished
BUBU30, CLAUDIA STEFANNY KOU, SOL LEVINE, XIMENA ARIAS, ROXY VILLALOBOS, AMIGOCHA ,DIANA NARA, ENCABRONADA, VICOSAENZ, MAIKY, YANETH, LUCILU, MIMATO BOMBON KOU, AFRIKA MONY MTZ, GABRIELLE H, GABYHYATT, AURI22, BLANKAORU, YAHIKO SAOTOME, RIZZASM, HARURI SAOTOME, ABI TAISHO, MAIKY, ,ANDREITA1512, ZURGAN, AKANEMIIYA, LADY SAKURA, JazzLittleMockingjay, NANCY RICO LEON, ANNABEL GONZALEZ 92, AKANITA, CHIO, , JANINA, LAURA, KIREBELL, DIANA NARA , CAMILINY , CAROLYDAY, AKANE TAISHO, AKANESAYUMI, PAULA, RUBY, PANDORA98, COLITO, VERNICA, LUZ LOZANO, AMY SAOTOME TENDO, BARCO, ASTRON, FLYNNCHAN, NALA SAOTOME, NAOH, VIVI , ilovejoongbo, AKANE04, LIZZY DEZZY, PRISARE, KIKEBLINK 182, ELI VENTURA, GABY WHITLOCK, MAGGUIE AINO, ANA TORRES ,AMY CHAN, JANY5, JOSIX, ―Y LOS GUEST QUE FUERON TAN AMABLES DE COMENTAR.
JAUCA 97, NINFA OSCURA 21,PRISCILA TENDO SAOTOME SON, TENYA13, VANESSA PALOS, VIVIANAR, LAPIZ LAZULI, LIZZY DEZZY, ,CRISKEIDY, SALMA KAULITZ, CHEONDUNG 685, ESTRELLA TAISHO, JORGE LUIS ALVAREZ, INES LEONARDA CHARA, GIOVA RAMIREZ, SANTIAGO GOMEZ, VALE LOPEZ, SEKARI SAN, LESLIE SRVS, RANKO SAOTOME, ELIZABETH QUEZADA HERNANDEZ, LISS ARIAS, PRIS OLiVERA NAVARRETE, SANDY CARDENAS, DENISSE VILLAMAR HERRERA, VIRYCHAN, JOSÉ ALEXANDER PARRA MOLINA , SANDY CARDENAS ,DANNIE ROJAS, MIRANDA HERNANDEZ, ROCIO VALDEZ, INGRID SANCHEZ, JAZMIN CUYAN Y DE SEGURO ME HE OLVIDADO DE ALGUIEN
Mil gracias por la compañia, y estaré esperando sus comentarios, siempre. Ustedes son el kepchup de mis papas fritas.
Les quiere.
Paola.
