Capítulo 12 "Un rechazo erróneo".

Takashi llegó muy temprano a su empresa musical. Todos los empleados quedaron boquiabiertos cuando lo vieron vistiendo un traje. El muchacho no era fanático de la ropa formal, de hecho la evitaba lo más que podía. Lo que no se podía negar era que le quedaba muy bien y que significaba había algún evento de prioridad para el joven cantante.

Era esperado en su oficina por una rubia de cabello largo y ojos azules. "Buenos días Minako, es un gusto verte. ¿Lista para continuar con la filmación del video?", habló el ojos miel al notar a la chica.

"Más que lista. El gusto es todo mío. No pensé que llegaras tan temprano", respondió la senshi de Venus.

"He descuidado mucho todos los asuntos de trabajo. Debo ponerme al día. Además quiero terminar lo antes posible", explicó el senshi del Sol.

"Démonos prisa con la grabación, vamos", dijo entusiasta tomando del brazo a Minako para ir al set.

Pasadas unas horas terminaron. "Me debo ir, pide un vehículo para que te lleven a casa Minako. Hasta luego", salió con velocidad el rubio de la disquera. Entró a la limusina que lo esperaba y le indicó la dirección al chofer. El vehículo se estacionó en una pequeña casa, Takashi tocó la puerta, abrió una castaña.

"Buenas tardes Makoto, ¿Puedo pasar?", saludó el ojos miel a la mujer enfrente de él.

"Adelante pasa", contestó la senshi de Júpiter.

Se sentó en un sofá de la acogedora sala y comenzó a decir, " Seré concreto. Quiero disculparme por lo que ocurrió el otro día en tu pastelería. Noté que está cerrada por los graves daños. Si no hubiera sido por mi cumpleaños seguiría abierta. Por eso me comprometo a pagar todas las reparaciones. No es negociable, simplemente venía a avisarte. Te veo luego Makoto ", terminó de hablar el joven cantante. Se levantó y salió del hogar de la castaña.

Mientras entraba al auto Makoto dijo, " Muchas gracias Alexander". Él hizo una seña de despedida de espaldas.

Entró en el auto ordenando un nuevo destino al conductor. El auto arribó frente a la casa de las externas. Takashi desconocía la razón por la que sentía nervios. Probablemente porque comenzaba a sentir una mezcla de emociones hacia Hotaru.

El timbre de la mansión sonó, la broma que le jugó el destino no le fue nada agradable al rubio. Frente a la entrada estaba de pie la peli-verde, su mano derecha estaba sobre el picaporte de la puerta.

Alexander quiso dar media vuelta sin obtener éxito, ya que fue sujetado de los hombros por la mujer de ojos carmín.

Su única salida fue preguntar, "¿Se encuentra Hotaru?".

"Ella salió con Haruka y Michiru al teatro", obtuvo como respuesta de la peli-verde.

"Ok, muchas gracias. Yo le llamo en la noche", dijo queriéndose retirar. Sintió como la senshi del tiempo lo jaló y cerró la puerta.

"¿Qué le sucede señorita Meio?", dijo el rubio.

"Ya deja de fingir Sun", sentenció la senshi de Plutón. "Tú y yo nos amamos en el Milenio de Plata, ¿Por qué negarme ahora?", continuó con su amenaza.

"Basta Setsuna ya no lo menciones, lo nuestro quedó en el pasado", dijo en seco el senshi del Sol.

"¿Y qué pasó con la promesa que me hiciste?", tenía lágrimas en los ojos la peli-verde.

"¿Crees que no te busqué? ¿Qué no te recordaba todos los días? Desde que regresé mi amor por ti no había cambiado. En un instante ya era un cantante famoso, las chicas morían por mí y yo sólo seguía pensando en ti. Hasta que llegué al colegio Juben y esa chica con sus ojos púrpura empezó a confundir mis sentimientos. Cuando te vi en el concierto sentí un escalofrío que recorrió cada parte de mi cuerpo. Los giros que da la vida, la mujer que amé en el pasado era ahora una cercana amiga de la familia de mí mejor amiga. Pasaron los días y al estar cerca de Hotaru sentía distintas emociones y ahora…", Takashi contó todo lo que había pasado, siendo interrumpido por Setsuna cuando casi terminaba de explicar.

La senshi de Plutón tomó al joven del mentón y lo besó. Se separó de éste con una sonrisa en su rostro, que se desvaneció cuando vio la mirada distante y triste del muchacho.

"Hay amores cuyo destino es no estar juntos. Lo nuestro no trascendió del tiempo y el espacio, cosa irónica al ser guardianes del tiempo. Además, yo tengo 16 y tú eres mucho más grande. El amor no termina, sólo cambia de lugar. Ya no te amo Setsuna, ahora mis sentimientos son hacia Hotaru. Lo siento, espero algún día encuentres de nuevo el amor como yo lo hice.", el rubio dio un abrazo a la mujer de ojos carmín.

Alexander caminaba hacia la salida de la residencia cuando la senshi del tiempo dijo, "No por favor Sun, no me abandones, yo te amo". Vio por última vez la figura del adolescente saliendo del lugar cerrando la puerta. La peli-verde calló de rodillas, con una mano en la boca y la otra en el suelo. Su hija le había robado al amor de su vida.

-Flashback-

Dos senshis que se encontraban a extremos en el sistema solar. Uno en la estrella Solar y otra en Plutón. Ambos combatían para la misma reina. Ninguno de los dos sabía de su existencia hasta que un día la Reina Serenity citó a todos los guerreros del sistema solar.

"Sé que siempre han pensado ser las únicas senshis del Milenio de Plata. Debo hacer una confesión. Por favor pasa", fueron las palabras de la Reina Serénity.

Entró al palacio un hombre alto de cabellera dorada y una mirada con unos penetrantes ojos miel. Unas botas negras, pantalón blanco, un cinturón del que colgaba una espada y en la parte superior el característico marinero blanco con negro. Sin olvidar en su frente el símbolo de su estrella Solar.

Todas las senshis se miraron unas a otras por conocer algo que se les había ocultado durante tanto tiempo. El rubio se presentó, "Mi estrella protectora es la estrella encargada de la luz y la vida, la estrella solar. Soy Sailor Sun".

"Él es un soldado bastante fuerte, incluso más fuerte que tu Urano", hablo la Reina. La cara de la senshi del viento mostró desprecio, cómo ese idiota iba a superarla.

"Su estancia aquí significa que vendrán enemigos más poderosos y peligrosos. Él es un fiel protector, así que ayudará a preservar la paz junto con ustedes", terminó su explicación la Reina.

Ese día la senshi del tiempo quedó admirada con el hombre. Algo dentro de ella se encendió.

Pasó el tiempo y ambos congeniaron muy bien.

Después de una batalla Sun lo decidió que no debía perder más tiempo, "Pluto, ya no puedo ocultarlo, tengo fuertes sentimientos hacia ti. ¿Quisieras ser mi novia? Esto puede durar un día o la eternidad. No lo sabremos sin una oportunidad".

Con una gran sonrisa la senshi del tiempo respondió, "Claro, deseo una oportunidad a tu lado".

Se dio inicio a una hermosa relación. Debían seguir realizando viajes al sitio del sistema solar en donde pertenecían. Eso ya no importaba porque al volverse a reunir parecía que el tiempo se detenía.

"Mi calor te dará seguridad, no habrá enemigo que nos detenga", susurró el senshi solar a su pareja en un día de descanso que pudieron tener.

La senshi del tiempo le respondió, "Quiero pasar cada día de mi vida junto a ti. Poderte abrazar y besar".

Las guerras parecían no acabarse e incluso aumentar. Todo valía la pena cuando tenían un momento para ellos dos, como ocurrió ese día.

Las cosas se salieron de control, ese enemigo era más fuerte que cualquier senshi, ni Sun podía detenerlo. Pero sus pensamientos sólo decían que debía terminar con el contrincante, al precio que fuera. Sabía que tenía que proteger a la Reina y el palacio. Eso se volvía secundario cuando pensaba en Pluto.

Sun quería convencer a la senshi del viento a actuar, "Maldita sea Urano, usa tu espada, no importa el costo. Recuerda, un sacrificio por el bien mayor". Urano se negó rotundamente.

El senshi solar corrió hacia su amante y le dijo de inmediato, "Pluto, tú quédate cerca de la Reina Serenity. Yo detendré al enemigo".

"No, ya te he dicho que haremos esto juntos", estaba inconforme Sailor Pluto con las palabras del hombre.

Sin estar de acuerdo Sailor Sun aceptó. Ese contrincante parecía inmortal, Sailor Pluto se encontraba agotada, pero no permitiría que la Reina Serenity fuera asesinada por este enemigo, a pesar de lo poderoso que era. En un instante el demonio lanzó un gran poder en forma de esfera de un color obscuro, podría decirse casi negro. El corazón de Sun casi salía de su pecho al presenciar la escena. Detuvo el tiempo y corrió hasta quedar frente al poder, ahí el tiempo tomó su curso de nuevo. No podía creer que aún siendo el guerrero más fuerte, el poder de oscuridad le estaba ganando. Si no hacía algo iba a morir su enamorada. Cómo última salida se encerró con el demonio. En su mente conocía su cruel destino. Pudo sentir su cuerpo desintegrándose, lo mismo le ocurría al enemigo. Se comenzaba a desvanecer, aprovechó lo poco que le quedaba para decir, "Siento no poder cumplir mi promesa. Te amo Pluto".

La senshi del tiempo no podía controlar su llanto. Mirando al cielo dijo, "Yo también te amo Sun".

-Fin Flashback-

Takashi regresó a su empresa sin importar la hora que fuera, él debía sacar muchos pensamientos de su cabeza, la mejor solución era refugiarse en la música, componiendo sobre lo que sentía en ese momento.

La familia de Hotaru llegaba a casa. Las 3 senshis estaban muy felices, la obra había estado bien y finalizaron con una deliciosa cena en un restaurante. No vieron señal de Setsuna, suponiendo que estaba dormida. Siguieron la acción de su amiga, yendo a sus respectivas habitaciones a descansar.

Ya era otro día y el único objetivo en la cabeza de Takashi era ir a ver a su novia. Se aseó, tomo un ligero desayuno. Salió rumbo a la florería por un ramo de rosas. Las personas miraron extrañadas al joven, iba muy formal y había comprado lo que parecía el obsequio para una chica, ¿Quizá una señorita al fin había robado el corazón del cantante? Él no tomó importancia de los comentarios en voz baja, tampoco las fotografías que le sacaban. Continuó su camino a casa de su enamorada.

Tocó el timbre esperando que al fin tuviera la suerte de encontrarla en casa. Se puso muy feliz al ver que ella misma abrió. Él sonrió y le entregó las flores, "Hola, son para ti princesa". Takashi se acercó a besarla, el beso fue correspondido, más pudo notar a Hotaru distante.

"Hola Takashi, gracias. Adelante, pasa", pronunció un poco sería Hotaru.

El chico entró y saludó a los padres de su novia. Haruka se mostró amable, el muchacho cada vez le agradaba más.

"Iremos a mi cuarto mamá", avisó la adolescente a su madre. Michiru accedió. Haruka no dijo nada, confiaba en su hija aunque la idea no le agradara.

Llegaron a la habitación de la chica de ojos púrpura. "¿Qué quieres hacer entonces?", preguntó el rubio a la chica de cabellera negra.

La senshi de la destrucción le dio un beso a Takashi y después dijo, "Vete".

"¿Qué? ¿Por qué? Pensé que era correspondido", estaba confundido el rubio.

"Me equivoqué. Terminamos. Lo siento", fue lo último que la senshi de Saturno dijo a Alexander. Abrió la puerta de su alcoba e hizo una seña con su mano, indicando que éste debía salir.

El chico se fue. Hotaru tenía lágrimas en los ojos. –Perdóname Takashi, pero no puedo hacerle esto a mamá Setsuna-, decía en su mente.

CONTINUARÁ...

Como es costumbre, agradezco el tiempo para leer, dejar reviews, favorites, follows.

Agradecimientos especiales a LILYTENOH23, osaka, Hitomi, hotaru tomoe, kima. Por seguir la historia y dejar reviews.

Saludos a todos :).