RANMA NO ME PERTENECE, SOLO HAGO ESTO POR DIVERSIÓN
.
.
.
.
Cuando las palabras sobran
.
.
.
Acto 13
.
.
.
.
Akane acabó de envolver la vianda que llevaría al trabajo de su esposo. Suponía que el tiempo libre que tenía ahora, por lo menos podía aprovecharlo en cocinar, o al menos intentar hacerlo correctamente. Y estaba en particular nerviosa, porque sería la primera vez que iría al trabajo de Ranma. Él no era muy proclive que ella fuera hasta allá. Pero este día en particular, Akane se decidió a darle la sorpresa que de que habia preparado un omelette de huevos con especias con un arroz en su punto.
Hace menos de 15 días que habían terminado el colegio, y Ranma no habia tenido más remedio que pedir el trabajo a tiempo completo. No le gustaba porque no era lo suyo, pero no tenía más salida.
El dojo Tendo estaba permanentemente clausurado en estos momentos. Si bien Ranma habia pagado por su reparación, al final estos no fueron suficientes y el maestro albañil que habia venido habia determinado que las paredes y las bases tenían profundas roturas que demandaban una reconstrucción completa que por ahora nadie podía pagar.
El costo de la misma era el mismo que tenía una nueva casa. Algo imposible de sufragar para el único aportante de la casa: Ranma Saotome, que ahora trabajaba todo el día en el gimnasio aquel.
En cuanto a Akane, ella habia querido regresar a trabajar en aquel hotel, donde justo habia ocurrido lo del malentendido con Shinnosuke, pero Ranma no quiso oír hablar del asunto y se lo prohibió terminantemente. Si bien habían peleado feo por este asunto, Ranma no dio su brazo a torcer, y es más, porque terminó jugando su última carta para evitar que Akane fuera a repartir volantes.
―Eres una mujer casada. ¿Cómo crees que se vería que andes vestida con esos diminutos trajes repartiendo volantitos a cualquiera que se te aparezca.
―! Eres un grandísimo bobo!
Akane le habia dado una cachetada, pero al final habían acabado reconciliados, pero de todas formas, no cambió la opinión de Ranma de que ese trabajo no era el correcto para una mujer como ella.
Igual el eterno problema del dinero estaba ahí.
.
.
.
.
.
Akane se alistó y cogió la vianda envuelta y tomó camino rumbo al trabajo de su esposo. Solo recordaba haber ido un par de veces, pero solo habia esperado afuera, esta vez sería diferente. Igualmente ese egoísta de Ranma no debía de porque tomarlo mal, ya que ella solo estaba ayudándolo llevándole este almuerzo, lo que implicaría que no gastase dinero en porquerías sin nutrientes por ahí. Además por el horario, Akane también llevaba una porción extra, para acompañarlo en su almuerzo. Le daba muchísima pena. Seguro habría mucha gente mirándolos. Pero suponía que era algo que debía ir perdiendo. Además que hace tiempo que quería ir a ver el lugar de trabajo de Ranma ya que pasaba tantas horas en ese sitio.
.
.
.
.
.
― ¿En serio dices que pagan todo eso por esas competencias?―preguntó Ranma con los ojos muy abiertos ante la mención de su compañero
―Sí, pero en . Fíjate todo ese dinero y esa fama ¿Por qué no pruebas allí y dejas de perder el tiempo en este lugar?―mencionó el otro chico con ropa de fitness. Era un compañero de trabajo de Ranma e instructor de pesas
El muchacho se quedó pensándolo. Antes la cuestión del dinero no era algo que lo atormentase, pero todos estos meses, cuando la obligación de mantener dos casas, el cierre del dojo era algo que lo mantenía preocupado. No podía dejar desamparados a los Tendo, menos a su madre, y aunque no lo dijera, tampoco dejaría que su padre pasara necesidades. Akane le habia dicho una vez que su sueño era la de ser enfermera. Algo también lejano porque no sobraba dinero para estas cosas. Las palabras de su compañero de trabajo le taladraban en la mente, y eso de que de habia algo llamado WWE donde se ganaba mucho dinero partiendo la cara a otra gente, que prácticamente era su única gran habilidad no dejaba de llamarle la atención. Sus condiciones iban más allá de un simple entrenador de gym.
―Saotome, una chica pregunta por ti―anunció una voz, que no era otro que la del recepcionista que habia venido a buscarlo cuando una joven de aspecto temido habia venido a por Ranma.
Ranma se sacudió la cabeza.
―Espero que no sea una de esas locas. Akane me mataría si supiera que vienen a buscarme aquí también.
.
.
.
.
.
Contrario a lo que Ranma podría estar pensando, la chica que estaba parada frente al enorme recibidor y que era examinada con curiosidad por la gente de recepción no podía ser otra que Akane.
La gente murmuraba, y peor porque Akane podía oírlos.
―Pero esa chica debe ser su hermana, no creo que sea otra de sus novias.
―Yo tampoco lo creo.
―Las otras chicas son más bonitas. En especial la china loca que anda en bicicleta.
―Yo prefiero a la castaña con pala que suele regalar comida cuando viene por aquí.
El primer impulso de Akane era de darles de mazazos a todos esos entrometidos, pero gracias a que eran unos bocazas pudo saber que tanto Shampoo como Ukyo por los visto venían a asediar por allí, ya que eran conocidas de ahí.
Ya arreglaría eso con Ranma en casa. El muy canalla nunca le habia contado esos detalles.
A esas alturas ya estaba bastante enfadada, así que cuando vino apareciendo Ranma lo primero que hizo fue arrojarle la vianda para que lo atrapara.
― ¿Akane?―masculló apenas el chico, atrapando la vianda a duras penas, y viéndola salir a zancadas. Pero ella ya no respondió.
Tuvo el impulso de salir tras aquella boba, pero solo tenía unos minutos antes de iniciar la otra clase.
―Saotome ¿Quién es esa chica?, ¿acaso otra de tus novias, pequeño sinvergüenza?―se burló el recepcionista
Ranma se sonrojó y desapareció junto con su pequeño bulto rumbo a las mesas de almuerzo. Fue ahí que sacó su celular, que a veces olvidaba que tenía y le envió un mensaje a la testaruda muchacha.
― ¿Ahora que te ocurre?
No hubo respuesta inmediata, solo casi cinco minutos después vino llegando una al más puro estilo de Akane.
―Esta noche te quedas sin cenar
―Eres una bruja
―Y tu un tonto
― ¿Ahora que se supone que hice?
―Puedes pedirle a Shampoo o Ukyo que te hagan de cenar ¿que no vienen seguido ahí donde trabajas?
Ranma rodó sus ojos. Akane era todo un tema. Por lo visto, a pesar de todo lo que habían pasado juntos, jamás sería capaz de controlar sus celos. Y si bien era cierto que esas dos venían cada tanto a espiarlo por ahí ¿Qué podría hacer él para detener aquello?
Iba a responderle de vuelta cuando la campanilla sonó. La siguiente clase ya estaba empezando y él no podía darse el lujo de dejarlo porque sí. Antes de irse revisó su vianda.
Era un omelette de huevos con arroz. Seguro Akane se lo habia cocinado.
No pudo evitar sonreír ante ello, olvidándose por un segundo de las ganas que tuvo hace un rato de querer reñir con ella.
.
.
.
.
.
Lo bueno de tener un celular como aquel es que a veces podía conectarse a internet luego de haber comprado con sus créditos algo de datos.
Habia descargado la aplicación de mensajería whatssap, y obviamente entre sus contactos estaba Ranma.
Akane se habia estado sintiendo muy culpable durante toda la tarde con su pobre esposo. Seguro estaría cansado al regresar y con lo glotón que era de seguro seria horrible para él no encontrar nada para cenar.
Así que ahí estaba Akane, en la disyuntiva de enviarle un mensaje a Ranma que casualmente también estaba en línea.
¿Cómo es que estaba en línea en horas de trabajo? Akane se sacudió la cabeza. Pero si es que ese bobo estaba en línea ¿Por qué no le escribía primero él? ¿Acaso estaba escribiéndose con alguien?
Esa estupidez fue suficiente para que la joven y celosa esposa cerrara impetuosamente la aplicación. ¡Y ella que se preocupaba por darle de cenar, siendo que el muy bobo de seguro estaba chateando muy alegremente con alguna de esas ofrecidas!
.
.
.
.
.
Ranma miraba su teléfono. Habia abierto el chat del Whatssap, pero no sabía que escribir. Habia aprovechado unos minutos libres para escribirle a su esposa, pero al final no habia tenido valor para hacerlo.
Para cualquier otro que mirara desde lejos podría parecer una ridiculez, pero solo habría que conocerlos a los dos para ver que esa era su forma de conducirse. Probablemente no cambiarían jamás.
―! Oye, Saotome!, ¿has oído las noticias?, están buscando artistas marciales japoneses para el programa de competencias de la WWE, ¿esto no te parece una gran coincidencia?―vino jadeante su compañero, el instructor de pesas que ya esta mañana habia estado hablando con él del mencionado programa americano.
―A ver―se volteó Ranma para seguir oyendo sobre las noticias.
.
.
.
.
.
Esa noche se habia servido de cena, una sopa de calabaza y unos fideos con pescado que le hubieran encantado a Ranma.
Al menos eso pensaba Akane que estaba sentada en la sala, con la comida tapada esperándolo hace ya buen rato. Su padre y sus hermanas ya se habían marchado hace un rato, y ella habia quedado esperando a su esposo. No era raro que soliera tardar, pero esta vez Akane tenía muchos sentimientos de culpa ya que ella lo habia amenazado con dejarlo sin comida. ¡Y todo por una bobería si lo pensaba!, pero es que no podía evitar los celos. Era un mal que la perseguía desde que habia conocido a ese bobo.
Estuvo a punto de sacar su celular y enviarle un mensaje, cuando las campanillas de alerta de entrada de la casa junto con un sonoro ¡ya estoy en la casa! Anunciaron que ese torpe al fin ya habia llegado.
.
.
.
.
.
Mientras Ranma devoraba la comida, Akane lo miraba algo cabizbaja sentada sobre sus rodillas frente suyo.
No se hablaban, estaban dentro de un silencio incómodo. Y habia cierta tensión en el ambiente.
―Al final no cumpliste tu amenaza de dejarme sin cenar―masculló de repente Ranma
―No me diste tiempo―respondió de forma defensiva ella. No le iba a dar el gusto de darle una victoria verbal.
Ranma la miraba de reojo a la par que devoraba los fideos.
―Quiero que sepas que me los comí.
― ¿Eh?―preguntó extrañada ella
―Ese omelette de huevos que me llevaste al mediodía fue cocinado por ti―añadió Ranma
Akane enrojeció. ¿Acaso él podía reconocer la comida de ella donde fuera?
― ¿Co-como los sabes?―preguntó la joven
―Es obvio, Akane ¿Qué otra persona prepararía omelette de huevos con cascara y todo?―aclaró Ranma acabando de engullir los últimos fideos.
―! Eres un tonto, Ranma!, y yo que pensé que me hacías un cumplido―gritó la joven antes de salir dando zancadas para su cuarto.
.
.
.
.
.
Ya habia pasado más de media hora luego de la última pelea en el comedor, y ya Akane se habia metido a la cama. No sabía porque la irritaban estas boberías. Quizá ella esperaba algún tipo de adulación o algo así. Todavía no comprendía ni entendía que ése jamás iba a ser el estilo de Ranma.
Akane lo oyó entrar al cuarto, también cambiarse por unos piyamas y hasta cuando se tropezó y golpeó el dedito pequeño del pie con un mueble. Pero sonrió realmente aliviada cuando lo sintió acostarse a su lado.
Ya llevaban varios minutos acostados sin hablarse y dándose la espalda. Parecía que esta vez ninguno de los dos iba a dar la primera señal de paz por esa noche.
Era como una costumbre. Como no tenían ningún motivo real para pelear, pues podían buscar con un microscopio para hallarse motivos.
―Estaban buenos―murmuró de repente Ranma sin moverse de su lado
― ¿Eh?―preguntó Akane abriendo mucho sus ojos
Ranma ya estaba demasiado sonrojado para volverlo a repetir.
―No me hagas repetirlo. Sé que lo oíste―masculló rojo hasta las orejas y con sus ojos azules titilantes
Akane podría haberle respondido con alguna típica grosería pero en cambio, sin voltearse jamás, sonrió. Era la primera vez que Ranma halagaba su comida, claro a su manera, pero lo habia hecho.
Pero como no sabía cómo decírselo, hizo lo que mejor le salía. Se volteó y lo abrazó por la espalda.
Después de todo, ese cabeza dura solo entendía con acciones como esas. Ranma se quedó por un rato congelado de la impresión de sentir esas manos que lo abrazaban por la espalda. Una sensación tan cálida como conocida. Y que sin duda era mucho mejor que unas palabras que el viento podría hacer desaparecer en un momento.
―Entonces mañana te va a encantar el pulpo con arroz seco que estoy pensando en practicar.
La suave música del encanto que reinaba en el lecho matrimonial se cortó en ese preciso instante con un Ranma aterrado ante aquella declaración.
.
.
.
CONTINUARÁ-
.
.
.
NOTAS.
Gracias a Levy Black Fox y A. Redfox y su lindo grupo de Ranma Banished
BUBU30, CLAUDIA STEFANNY KOU, SOL LEVINE, XIMENA ARIAS, ROXY VILLALOBOS, AMIGOCHA ,DIANA NARA, ENCABRONADA, VICOSAENZ, MAIKY, YANETH, LUCILU, MIMATO BOMBON KOU, AFRIKA MONY MTZ, GABRIELLE H, GABYHYATT, AURI22, BLANKAORU, YAHIKO SAOTOME, RIZZASM, HARURI SAOTOME, ABI TAISHO, MAIKY, ,ANDREITA1512, ZURGAN, AKANEMIIYA, LADY SAKURA, JazzLittleMockingjay, NANCY RICO LEON, ANNABEL GONZALEZ 92, AKANITA, CHIO, , JANINA, LAURA, KIREBELL, DIANA NARA , CAMILINY , CAROLYDAY, AKANE TAISHO, AKANESAYUMI, PAULA, RUBY, PANDORA98, COLITO, VERNICA, LUZ LOZANO, AMY SAOTOME TENDO, BARCO, ASTRON, FLYNNCHAN, NALA SAOTOME, NAOH, VIVI , ilovejoongbo, AKANE04, LIZZY DEZZY, PRISARE, KIKEBLINK 182, ELI VENTURA, GABY WHITLOCK, MAGGUIE AINO, ANA TORRES ,AMY CHAN, JANY5, JOSIX, ―Y LOS GUEST QUE FUERON TAN AMABLES DE COMENTAR.
JAUCA 97, NINFA OSCURA 21,PRISCILA TENDO SAOTOME SON, TENYA13, VANESSA PALOS, VIVIANAR, LAPIZ LAZULI, LIZZY DEZZY, ,CRISKEIDY, SALMA KAULITZ, CHEONDUNG 685, ESTRELLA TAISHO, JORGE LUIS ALVAREZ, INES LEONARDA CHARA, GIOVA RAMIREZ, SANTIAGO GOMEZ, VALE LOPEZ, SEKARI SAN, LESLIE SRVS, RANKO SAOTOME, ELIZABETH QUEZADA HERNANDEZ, LISS ARIAS, PRIS OLiVERA NAVARRETE, SANDY CARDENAS, DENISSE VILLAMAR HERRERA, VIRYCHAN, JOSÉ ALEXANDER PARRA MOLINA , SANDY CARDENAS ,DANNIE ROJAS, MIRANDA HERNANDEZ, ROCIO VALDEZ, INGRID SANCHEZ, JAZMIN CUYAN Y DE SEGURO ME HE OLVIDADO DE ALGUIEN
Muchas gracias a todos por el constante apoyo, aunque parezca que el fic este perdiendo fuerza, pero creanme ya tengo más o menos el final, solo que debo desarrollarlo un poquito aún.
Les quiere.
Paola
