RANMA NO ME PERTENECE, SOLO HAGO ESTO POR DIVERSIÓN
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Cuando las palabras sobran
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Acto 14
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Ranma habia arrastrado a su matrimonio y a su vida de joven adulto, una espantosa manía que habia heredado de su adolescencia: la de no contar las cosas a tiempo y ocultarlas porque no sabía cómo expresarlas.
En este caso esta disyuntiva lo perseguía cuando se trataba de Akane y más cuando arrastraba un motivo que no dejaba dormir a Ranma.
La del reclutamiento para la famosa competencia en América de la WWEE, que otras ocasiones no le llamaría la atención, salvo que la famosa franquicia americana había llamado a una especie de casting a luchadores japoneses, porque tenían la idea de incorporar un peleador nipón dentro de sus filas. Obvio y que tendría que ir a América. Eso no tenía negociación.
Ranma siempre habia sido un chico sencillo. Su único anhelo siempre habia sido la de transcender su estilo y ser el mejor en su ámbito, pero ahora las cosas se le veían trancadas. Por causa del dinero se habia obligado a enterrarse en un gimnasio a dar clases patéticas. Nunca tuvo otros sueños como ir a Universidad o ambiciones relacionadas. Eso sí era diferente de Akane que si tenía muchas ambiciones en ese lado, que ahora por causa de la escasez del dinero no podía cumplir, pero en eso si era diferente de su marido.
Es por eso que Ranma veía esa oportunidad como mágica y encomiable. Difícilmente se podía presentar otra igual, pero lo que lo frenaba ahora era su propio estado civil. Antes probablemente no le hubiese importado y hubiese emprendido vuelo, pero ahora tenía a Akane a su lado, y su destino estaba inexorablemente unido y por causa de este sueño no quedaría más remedio que arrancar a Akane de su entorno y llevarla a un país desconocido.
Eso le pesaba mucho. Por perseguir sus propios sueños, probablemente estaría cercenando los de ella. Eso lo mantenía en la disyuntiva y lo mantenía en largos silencios en casa y en el trabajo.
¿Cómo encarar algo así?
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Akane, por su parte, habia recibido unas noticias muy importantes, fruto de mucho esfuerzo y gestión de su parte. Habia recibido en la tarde un sobre proveniente de la universidad de Nerima, donde ella habia tramitado una beca, en secreto y la verdad sin mucha esperanza casi al terminar el instituto. De hecho y se habia olvidado de aquello hasta este día cuando recibió este papel donde la Universidad la aceptaba en calidad de becaria para la carrera que ella quisiera y es más, por sus notas habia aceptado entregarle un monto mensual por libros. O sea habia recibido el regalo más inesperado del mundo: la universidad gratis y al alcance de su mano. Algo increíble. Después de todas las carencias.
Y Akane estaba como Ranma. No sabía cómo decirlo. No sabía como expresar este regalo. Por su parte se sentía un poco culpable de ser ella la única que pudiere seguir una carrera universitaria en la familia. Aunque la misma no ocasionase gastos, igual implicaría que no podría ayudar a Ranma con algún ingreso de un trabajo que ahora ya no podría tomar por causa de que la universidad le tomaría mucho tiempo.
Estaba feliz y apenada a su vez.
Así que pensaba decírselo a su esposo, una de estas noches en las que no luciera tan cansado. Ya luego se lo diría al resto de la familia.
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―Entonces ¿Qué has pensado de ir a postularte para ir a América?―preguntó el compañero de trabajo de Ranma, secándose el cuello con una toalla azul, luego de haber acabado una rutina―. A poco no te parece la mejor de las ideas. Todos aquí, incluso el director ha dicho que deberías postularte.
Ranma que estaba cambiándose a su vez, a espaldas del hombre que hablaba animadamente, no respondía.
Para cualquiera, no sería una opción a pensar tanto, era ir y ya. Pero para él ya no era una simple elección.
El buen hombre seguía hablándole de las maravillas que implicaría un viaje de oportunidades como éste. Era más que seguro que Ranma podría quedar preseleccionado. Sus amplísimas capacidades y su fuerza ya lo delataban como un seguro ganador.
―No solo eso, la empresa te paga la estadía, la casa y hasta los cursos de inglés, si yo fuera tú, Saotome, lo tomaría ―insistía el hombre hasta que finalmente le guiñó el ojo dándole un codazo―. ¿O quizá no quieres dejar a tus novias?, no creo que haya problema! Llévatelas!
Ranma enrojeció ante el comentario.
―No tengo novias. Tengo una esposa―habló Ranma por primera vez ante su sorprendido interlocutor. Es que sonaba hasta ilógico. Nadie allí sabía que Saotome estaba casado. Nunca habían visto a su mujer. Como siempre veían rondando a ese par de locas, asumieron que eran sus noviecitas.
Pero el rostro serio de Ranma denotaba que no estaba bromeando.
―! Oh!, lo siento, Saotome…pero es que nunca lo habías dicho―se disculpó el hombre―. Pero de todas formas, eres un pillo. Tienes una mujer en casa y nunca lo habías contado.
Ranma no le respondió, pero lo sonrojado de su cara ya le anunciaba que al joven marcialista no le gustaba nada hablar de su vida.
―! Cielos!, para casarte con ella debe de ser una chica muy bonita. Debes traerla un día para presentárnosla! Deja de ser tan egoísta!―volvió a añadir por ultimo el hombre.
―No voy a ir a traer a Akane como si fuera un trofeo de exhibición. Así que olvídalo! Mejor trae los implementos, que en media hora empieza otra clase!―reprendió Ranma, cambiando bruscamente de conversación.
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―Ranma ¿Qué piensas de la universidad?―inquirió Akane una noche a su esposo, cuando ya estaban acostados.
Ranma, quien estaba muy cansado, apenas tenía los ojos abiertos, cuando la pregunta lo tomó por sorpresa.
―Akane….es medianoche―atinó a murmurarle el chico adormilado
―! No seas así!, seguro piensas algo al respecto. ¿Nunca has pensado en ello?―insistió ella
―Nunca fue algo que me interesara y lo sabes―respondió él escuetamente. Aunque ella lo habia tomado en estos momentos algo adormilado, él decía la verdad.
Akane ya no respondió más cuando al rato oyó a su esposo roncar profundamente.
Ella no quería perder la increíble oportunidad de la beca. De seguro Ranma lo entendería, y hasta la apoyaría. No supondría muchos gastos extra, ya que la beca era muy completa. La universidad estaba dentro de la ciudad y no supondría muchos gastos de movilidad.
Aprovecharía y mañana le diría a Ranma acerca de la magnífica suerte con la que habia corrido. Habia decidido que de vuelta le llevaría el almuerzo y aprovecharía el espacio de la cafetería del gimnasio para contarle a su esposo acerca de esto.
Era mejor agarrarlo con el estómago lleno o al menos a punto de llenarlo.
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Algo que si era cierto era que la convocatoria que habia hecho la WWEE en Japón para seleccionar un peleador japonés era genuino, así como también la limitación del tiempo para anotarse en ella.
El compañero de trabajo de Ranma le habia traído los folletos y en teoría, el joven Saotome tenía menos de cuatro días para anotarse a la selección. Justamente por causa del ajetreo que tenía en mente, y por no ser ésta un decisión pequeña, es que ni siquiera habia hablado con su familia.
Quería ir, pero no podía. Esa era la verdad. Y peor cuando habia oído a su mujer hablarle la noche anterior de sus planes de universidad. Algo que él por ejemplo no podía cumplirle porque no tenían dinero. Se sentía tan inútil e impotente. Era un verdadero fracaso el no poder tener a mano elementos para ofrecerle una vida mejor.
En esto iba pensando Ranma cuando iba corriendo por la acera de una de las avenidas principales cargando unas bolsas con folletos que le habia encargado el director del gimnasio que retirase de una de las imprentas que ni cuenta se dio cuando alguien lo llamaba.
―! Saotome!
Cuando el muchacho al fin lo oyó se topó con todo con la cara alegre y sonriente de Ayumi, una de las ex compañeras de instituto de él y Akane y que seguía siendo muy amiga de su esposa, a pesar de que ahora ya casi no se veían a diario como cuando iban a la escuela. Era raro verla corriendo por estas mismas aceras.
Ranma se acercó a corresponder su saludo, pese a que tenía mucha prisa, y la sonriente joven no paraba de hacer gestos alegres.
―Ayumi…no quiero ser grosero ¿pero te parece si le doy tus saludos a Akane cuando este en casa?, yo debo ir a llevar este paquete…―quiso decir Ranma, pero al rato ya fue interrumpido por la efusiva joven.
―! Por supuesto que me saludas a Akane!, debe estar tan feliz como una lombriz, ¡imagina la sorpresa que le envió la universidad!, también me lo han mandado a mí. Akane y tu deben estar muy felices con esto, ya que a ella se le hacía mucha ilusión ―acotó la muchacha, dando saltitos
Al momento que Ayumi soltaba esas inocentes palabras, Ranma quedó más extrañado que nunca. No entendía en absoluto lo que Ayumi refería.
¿Akane a la universidad? ¿Cómo era eso?, era naturalmente imposible porque era algo que no podía costear.
― ¿U-universidad dices?―tartamudeó el muchacho
―! Claro!, la beca que Akane ganó en la Universidad de Nerima ¿ cómo lo olvidaste? Todavía debes de estar festejando por ello ¿no es así?―agregó la joven despreocupada y contenta. Siendo que ella misma habia sido beneficiada con una beca igual, y justamente a causa de su desbordante contento es que no reparaba en el rostro trémulo y sorprendido del esposo de Akane.
Al final, la despreocupada muchacha se marchó dando saltitos, dejando anonadado a Ranma.
¿Cuándo fue que habia conseguido una beca….y no se lo habia dicho?
Peor aún, quizá Akane no pensaba decírselo, porque no pensaba tomarlo, por causa de la extrema culpa que le causaba la falta de dinero y que la universidad implicase que ella no pudiere tomar un trabajo.
Ranma hizo el camino de regreso al gimnasio cargando el bulto, sin mirar a sus costados. La revelación que acababa de recibir era en extremo, una situación que él sospechaba:
Akane quería ir a la universidad, de otro modo ¿Por qué solicitaría una beca a espaldas de todos?, no es que estuviera mal, pero justo era el momento en el cual él se preguntaba si podía hacerle la proposición más difícil del mundo que era la de abandonar todo para ir a otro continente, en pos de un sueño de él.
¿Cómo pedirle algo así a alguien que tenía sus propios sueños?
Y si Ranma aún estaba dubitativo con respecto a su participación en la selección, pues ahora aseguraba la negativa. Él no podía hacerle esto a Akane, no cuando estaba a punto de cumplir su sueño.
Lo único que consolaba a Ranma, es que él se enteró primero de todo, y Akane podría cumplir su sueño tranquila sin necesidad de saber de qué él estuvo a poco de cumplir uno propio.
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Akane habia estado cocinando toda la mañana los bocados que pensaba llevarle a su esposo al trabajo. Tenía la idea fija de abordarlo cuando se lo comiera, y contarle sobre la beca. ¡Como se alegraría ese bobo!
Por eso es que habia buscado mucho en los libros de receta para prepararle un atún con una salsa especial de mostaza.
Sumado al hecho de que sería la primera vez que ella se mostraría por ahí formalmente como la esposa de Ranma Saotome, habia hecho un esfuerzo por arreglarse un poco, porque no le habia gustado la última vez cuando esos bobos de recepción la habían comparado con esas ofrecidas que andaban tras su esposo. Se habia cepillado la corta melena y puesto el vestido amarillo. También cogió la mejor canastilla que tenían en la casa y enfiló rumbo al trabajo de su marido.
Menuda sorpresa iba a darle.
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La recepción de un gimnasio siempre es un hervidero de chismes. En donde trabajaba Ranma no era la excepción. Justamente a causa de ellos es que Akane habia peleado una vez con su esposo, a causa de oír una tontería.
Justamente para darles una lección es que Akane se habia arreglado para presentarse y marcar territorio.
―! Ya verán esas arpías!, y ese bobo de Ranma también aprenderá―mascullaba Akane cuando tomaba aire para entrar.
Las sonrisas brillantes de las personas que atendían la recepción le saltaron en la cara. Akane hubiera querido golpearlos cuando la miraron de pies a cabeza, escudriñándola, más cuando entró y preguntó por Ranma Saotome.
― ¿Quién lo busca?―preguntó uno de ellos pero luego este pareció reconocerla de algún sitio―. ¡Pero si es la muchacha del otro día!
Akane frunció el ceño. No le gustaba el tonito.
― ¿Podría decirle que le he traído el almuerzo?―increpó la joven duramente
― ¿Pero quién lo busca?, te advierto jovencita que Ranma no suele recibir a las noviecitas aquí.
―Dígale que lo busca Akane. Saotome Akane―remarcó la joven, para luego añadir con un tinte algo terrorífico―. Su esposa.
Esto último petrificó al telefonista, al recepcionista que la habia atendido y un hombre con uniforme de entrenador que venía llegando a esa área.
Hubo un silencio de varios segundos donde fue capaz de oírse hasta el ruido de los pequeños grillos de la calle.
― ¿Su-su esposa?―preguntó el recepcionista.
―Sí, y agradecería que le avisen a mi marido que estoy aquí. La comida se están enfriando, y es su hora de almuerzo si no me equivoco―replicó Akane sin ganas de ser buena ni agradable
Como la telefonista y el recepcionista habían quedado de piedra, él que se adelantó unos pasos luego de cerrar la boca que habia abierto de la sorpresa fue el muchacho con ropa de entrenador que se le acercó con una sonrisa.
―Rogamos nos disculpes. No sabían que Saotome tenía esposa. Bien guardado se lo tenía ese granuja. Yo mismo me enteré hace poco. Si gustas puedes pasar a esperarlo en el patio de almuerzos que tenemos atrás. La acompaño―refirió el joven
Como este muchacho no era grosero y mucho más amable que los otros, Akane asintió y accedió a acompañarlo.
―Saotome salió a hacer un encargo, pero no tarda en volver.
―Oh, no lo sabía. Pero igual voy a aguardar que regrese―contestó Akane
Cuando iban acercándose a la sección de mesas, fue que el muchacho se puso risueño. Era el mismo que habia abogado porque Ranma ingresara a la competición por un lugar para ir a .
―Además de seguro han de tener mucho ajetreo.
― ¿A qué se refiere?―preguntó Akane extrañada.
―Imagino que han de estar preparándolo todo para ir a los Estados Unidos. Ya sé que aún falta hacer la selección pero Saotome podrá superarlo sin problemas. Este viaje es su sueño de luchador de categoría libre, y seguro ustedes estarán muy bien allí.
Akane abrió mucho sus ojos totalmente desconcertada. ¿Viaje? ¿Estados Unidos?, Ranma nunca le habia dicho algo así. ¿Acaso planeaba irse sin decírselo?
Ya no podía oír lo que aquel afable entrenador le decía, su mente estaba ida y en blanco. Apenas se despidió del chico y se sentó sobre la silla casi cayendo sobre ella.
Su mente vagaba por todas partes.
¿Acaso Ranma tenía la idea de marcharse a los Estados Unidos sin decírselo?
No, Ranma no haría eso. Primero se lo diría a ella.
Una idea más terrible le vino a la mente.
¿Él estaría pensando en siquiera considerar la propuesta porque no deseaba desarraigarla de sus tierras?
Porque era obvio que el destino de Akane estaba inexorablemente unido al de Ranma por matrimonio y algo así era demasiado grande para ocultarlo.
La boca de Akane se frunció ante ello.
Ella mismo tenía un pequeño secreto que no le estaba contando a su esposo. Aunque ella justo habia venido porque tenía deseos de ser sincera, pero venia y se encontraba con esto que la superaba en todo.
Si Ranma quisiese ir, ella no podría detenerlo y cortarle el sueño, pero si estaba pensando en rechazarlo por no desear sacarla a ella de Japon seria más grave aún. Ella sería como un lastre en un zapato en la vida de alguien y es lo que menos deseaba ser en la vida de Ranma.
Pero también estaba el tema de que ella misma estaba por cumplir un sueño como era la de ir a la universidad. Akane se puso de pie, era demasiada información que procesar y una charla como ésta no podían tenerla en un patio de almuerzos de un gimnasio. Hablarían cuando él volviera a casa esa noche.
Akane tomó su caja de almuerzos y se encaminó rumbo hacia la recepción. Buscó con la mirada al joven entrenador que la habia atendido antes y no lo vió, pero igual dejó la caja y el encargue al recepcionista.
― ¿Podrías dárselo a mi esposo?
― ¿No lo esperará?, él enseguida viene de seguro.
―No. Tengo cosas que hacer. Muchas gracias―se despidió Akane casi acelerando. No tenía ganas de seguir estando allí.
En ese momento, su cabeza era un hervidero de ideas.
Prefirió correr a casa.
En otros tiempos, quizá se hubiera quedado a esperar y tener una gran pelea con Ranma, pero ahora no sabía que pensar.
Mas cuando tenía tantas sospechas en mente, aunque la que más le dolía pensar es que quizá Ranma pensaba abandonarla, cansado de esa vida de casado que implicaba más que nada trabajar para pagar cuentas que ni siquiera eran suyas porque "habia heredado" un dojo marchito, plagado de deudas en una casa donde él era el único que trabajaba.
Y más cuando tenía en puerta un sueño brillante lejos de este lugar deprimente, donde además él podía hacer lo que de verdad le gustaba.
Lo único que lo ataba aquí era ella.
Akane se apresuró en correr hacia la zona del metro, cubriéndose la cara, para que nadie notara que estaba llorando.
Menos mal comenzó a llover.
Sus lágrimas fácilmente pudieron confundirse con la lluvia.
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CONTINUARÁ.
NOTAS.
Aqui la desvergonzada desaparecida viene viniendo como si nada. Antes que nada mi pedido de disculpas a todos, he pasado momentos pesados en lo personal, eso me bloqueó la mente y las ganas de leer fanfics.
Espero que este capitulo salido de un momento de transición de esa etapa tan fea les guste. No me dejen solita aqui.
Por cierto, hace varias semanas saqué un oneshot de Ranma que pueden mirar en mi perfil.
Les envio un besito, y esperemos el otro capitulo ( que intentare volverlo a las actualizaciones semanales) donde Ranma y Akane al fin se enfrentan y ver que deciden y quien renuncia al sueño ¿Akane o Ranma?
Gracias a Levy Black Fox y A. Redfox y su lindo grupo de Ranma Banished
BUBU30, CLAUDIA STEFANNY KOU, SOL LEVINE, XIMENA ARIAS, ROXY VILLALOBOS, AMIGOCHA ,DIANA NARA, ENCABRONADA, VICOSAENZ, MAIKY, YANETH, LUCILU, MIMATO BOMBON KOU, AFRIKA MONY MTZ, GABRIELLE H, GABYHYATT, AURI22, BLANKAORU, YAHIKO SAOTOME, RIZZASM, HARURI SAOTOME, ABI TAISHO, MAIKY, ,ANDREITA1512, ZURGAN, AKANEMIIYA, LADY SAKURA, JazzLittleMockingjay, NANCY RICO LEON, ANNABEL GONZALEZ 92, AKANITA, CHIO, , JANINA, LAURA, KIREBELL, DIANA NARA , CAMILINY , CAROLYDAY, AKANE TAISHO, AKANESAYUMI, PAULA, RUBY, PANDORA98, COLITO, VERNICA, LUZ LOZANO, AMY SAOTOME TENDO, BARCO, ASTRON, FLYNNCHAN, NALA SAOTOME, NAOH, VIVI , ilovejoongbo, AKANE04, LIZZY DEZZY, PRISARE, KIKEBLINK 182, ELI VENTURA, GABY WHITLOCK, MAGGUIE AINO, ANA TORRES ,AMY CHAN, JANY5, JOSIX, HIMACHAN 030, ANITACHAN,DAMALUNAELY, ADRIT 126, MARIA, , ―Y LOS GUEST QUE FUERON TAN AMABLES DE COMENTAR.
JAUCA 97, NINFA OSCURA 21,PRISCILA TENDO SAOTOME SON, TENYA13, VANESSA PALOS, VIVIANAR, LAPIZ LAZULI, LIZZY DEZZY, ,CRISKEIDY, SALMA KAULITZ, CHEONDUNG 685, ESTRELLA TAISHO, JORGE LUIS ALVAREZ, INES LEONARDA CHARA, GIOVA RAMIREZ, SANTIAGO GOMEZ, VALE LOPEZ, SEKARI SAN, LESLIE SRVS, RANKO SAOTOME, ELIZABETH QUEZADA HERNANDEZ, LISS ARIAS, PRIS OLiVERA NAVARRETE, SANDY CARDENAS, DENISSE VILLAMAR HERRERA, VIRYCHAN, JOSÉ ALEXANDER PARRA MOLINA , SANDY CARDENAS ,DANNIE ROJAS, MIRANDA HERNANDEZ, ROCIO VALDEZ, INGRID SANCHEZ, JAZMIN CUYAN Y DE SEGURO ME HE OLVIDADO DE ALGUIEN
Mil gracias por sus comentarios, y y saben que son como la miel de mis galletas, los estaré esperando.
Los quiero mucho.
Paola.
