Capítulo 15 "Compitiendo con la vida"
Las senshis miraban hacia Sun. Con ese chico cerca, las sorpresas nunca terminaban. Sailor Moon seguía preocupada por Tuxedo Mask y era la única que veía en dirección al escombro en donde estaba atrapado el futuro príncipe.
"¡Es cierto! ¡Príncipe Endymion!", como pudo, Sun se puso de pie. Tambaleante caminó hasta el montón de escombros, arrastrando su espada por el suelo, sujetaba la empuñadura de ésta de forma débil, temía desmayarse en cualquier momento. Al llegar, alzó la espada y cortó lo que aprisionaba a Tuxedo Mask. El peli-negro estaba gravemente herido e inconsciente.
"Está con vida. Eso es fenomenal", dijo el senshi solar a sus compañeras. Posó sus manos tambaleantes sobre el pecho de Tuxedo y procedió a curarlo. Segundos después, el futuro Príncipe volvió a la realidad. Sailor Moon corrió a abrazarlo.
"Despacio Sailor Moon, aún me duele", se quejó un poco el peli-negro. La senshi de la Luna lloraba de felicidad.
Sun desvaneció su transformación. Le costaba mantenerse de pie, pero se las arregló para llegar en donde estaban las scouts y starligts. Éstas también volvieron a sus identidades terrestres, excepto una joven senshi.
La visión de Alexander se volvía borrosa. Se notaba que su estado no estaba nada bien. Su nariz y ojera seguían sangrando.
"Te curaré Takashi, quédate quieto", dijo Sailor Saturn a su enamorado.
"¡Detente ahora mismo Hotaru!", Haruka le ordenó a su hija.
"¿Por qué? Si no lo ayudo va a morir", decía preocupada la Sailor.
"No sabemos si es bueno. Esa cosa lo llamó hermano", explicó la rubia a la menor.
"Papá por favor", rogaba Saturn a la corredora.
"No y punto final", la senshi del viento rechazó la petición de su hija. Unas lágrimas empezaban a recorrer las mejillas de la joven.
"Ami, ¿Podemos llevarlo al hospital en donde trabaja tu madre?", pregunto la rubia a la peli-azul.
"Si Haruka. Afortunadamente no está lejos de aquí", respondió la chica estudiosa.
"Es lo único que podemos hacer hija", fue la solución que la corredora.
"Saturn no soy su enemigo, confía…", Takashi hacía el intento por hablar.
"Shhh, no tienes que darme explicaciones", la senshi de la destrucción puso un dedo sobre los labios del joven cantante.
Hotaru terminó su transformación de Sailor. Haruka tomó al muchacho en sus brazos. Alexander se sentía extraño siendo cargado por la rubia, le era vergonzoso ser cargado por el padre de su novia.
"No perdamos más tiempo, Michiru, Hotaru, Setsuna, al auto. Takashi irá recostado sobre sus piernas", comunicó el plan a su familia.
"Haruka, yo no creo que…", empezaba a reclamar la peli-verde a la rubia.
"Lo sé, lo sé, debo comprar una camioneta. Setsuna eso ya lo discutí con Michiru. Aunque eso no me agrade, puedes imaginar lo idiota que me vería conduciendo esos vehículos. Mi talento desperdiciado con esas cosas. Sé que algún día iba a pasar esto, pero tan pronto…", la corredora confundió lo que quería dar a entender la senshi del tiempo y dijo cosas sin sentido.
"Ruka, no es momento para pensar en eso. Hay que llegar rápido al hospital o Takashi va a morir", estaba desesperada la aguamarina.
"Ahora me doy cuenta…Ami tu irás con nosotros en los asientos traseros. El auto es amplio y las 3 estarán cómodas sin problemas", recordaba que la futura doctora les indicaría el camino.
"Eso no es problema Haruka, vayamos de prisa", respondió la peli-azul.
El muchacho comenzaba a cerrar los ojos, la corredora no tuvo más remedio que sacudirlo en sus brazos y decirle, "Mira mocoso, si te mueres buscaré la manera de regresarte a la vida para hacerte pagar por el sufrimiento de mí princesa ocasionado por tu ausencia".
De inmediato ingresaron al vehículo de Haruka, por la ocasión había decidido llevar el Mercedes negro que compró hace tiempo para sorprender a su esposa. Las demás senshis siguieron el carro de la rubia.
El camino hacia el hospital fue incómodo para Hotaru y Setsuna. Ésta última no estaba feliz con llevar las piernas del chico sobre ella. Si no estuviera Ami entre ella y su hija, esto hubiera sido insoportable.
-Yo sé que no eres malo. Mis padres pensaron lo mismo de mí al inicio y ahora somos una familia muy feliz-, la voz de Hotaru hablaba en su mente, con su mano derecha acariciaba el cabello del rubio. Lo miraba con una sonrisa, ésta le fue devuelta débilmente por su novio. Otra vez sus párpados empezaban a cubrir sus ojos miel, la chica de cabellera negra se preocupó, acarició la mejilla del joven y pronunció, "Takashi no te duermas, ya casi llegamos. Eres fuerte y lo lograrás".
Pasados unos minutos arribaron al hospital, el auto y la ropa de las senshis estaba manchada por la sangre de Alexander. La corredora cargó de nuevo al chico. Entraron rápidamente al hospital.
"Mi mamá está en el octavo piso. Vayamos por el elevador", informó la peli-azul.
"Tonterías. Ustedes vayan por el elevador. Yo iré por las escaleras", fue la respuesta de la rubia.
No tuvieron tiempo de detener a la corredora, en un segundo la habían perdido de vista. Subieron al elevador. Hotaru sostenía fuerte el brazo de su madre.
"El va a estar bien cariño, ya verás", daba ánimos Michiru a su hija.
"¿Y si no lo logra?", la chica de ojos púrpura temía perder a su amado.
"¿No confías en él? ¿Dudas de su fortaleza?", esta vez habló Setsuna.
"Claro que tengo confianza en él", respondió segura la senshi de la destrucción.
"Entonces no tengas miedo de perderlo. Él lo logrará", la peli-verde devolvió la seguridad a su hija.
Las puertas del elevador se abrieron, las chicas que iban en su interior salieron.
"La oficina de mi mamá es la siguiente", dijo Ami señalando hacia el lugar. Abrió la puerta de golpe, el cuarto estaba vacío, cosa que le extrañó a la peli-azul. Por los pasillos tampoco se veía a Haruka con el muchacho.
"Hay que esperar a la doctora Mizuno en su oficina", propuso la senshi del tiempo.
"¿Qué dices Setsuna? Debemos encontrar a Haruka o a la madre de Ami ahora", estaba nerviosa la senshi de los mares.
"Michiru, entiendo tu preocupación, pero para encontrarlas tardaremos demasiado, el hospital es muy grande y hay demasiada gente. Lo mejor es esperar", dijo calmada la peli-verde.
Pasados unos minutos Ami, Setsuna, Michiru y Hotaru, esperaban sentadas que regresara la doctora Mizuno. La aguamarina al ver muy inquieta a su hija le propuso algo, "Iré a comprar algo para todas. ¿Me acompañas Hotaru?".
"No lo sé. ¿Y si aparece papá con Takashi? Debería quedarme aquí", negó la chica de cabellera negra.
"Anda cariño. Te prometo que si sabemos algo te hablaré enseguida a tu celular", convencía la peli-verde a la pequeña.
"¡Eres genial mamá Setsuna!", la menor abrazó a la mujer de ojos carmín y salió de la oficina tomada de la mano de Michiru.
Llegaron a la cafetería del hospital. "Buenas tardes. Cuatro tés de hierbas por favor", pidió la aguamarina a la señorita que atendía. Le entregaron las bebidas al mismo tiempo que pagaba, "Muchas gracias".
Iban en de regreso al cuarto en donde esperaban las 2 senshis. Michiru caminaba mirando sus pisadas, esto le ocasionó chocar con un alguien, haciendo que la persona que estaba enfrente suya fuera mojada por un café que llevaba en el brazo.
"Discúlpeme, iba distraída y no lo vi", pidió disculpas la mujer aqua, continuaba con la mirada en el piso.
"No", recibió como respuesta.
"Todavía de que lamento lo que pasó usted contesta de forma grocera. Sabía que soy la famosa violinista y pintora Michiru Kaio. Además, usted traía una mano en su bolsillo del pantalón. Lo pensé mejor, usted tuvo la culpa y me debe una disculpa", decía molesta la violinista. Ahora miraba a su izquierda.
Michiru fue tomada de la cintura, al fin miró el rostro de la persona. "¿Haruka?", preguntó impactada.
"Eso creo. Pero no puedo perdonarla famosa violinista y pintora Michiru Kaio. Si mi esposa ve la camisa estará furiosa. Casi lo olvido,aquí tiene su disculpa, lo siento", la rubia hizo un comentario ingenioso en un tono de voz seductor. La corredora besó a su pareja, en segundos esa acción tomó fuerza, hasta que Haruka sintió que unas manos más pequeñas la jalaban de un brazo.
"Papá, me alegra verte, pero…¿Dónde está Takashi?", interrumpió Hotaru a sus padres.
"Cierto. Subí bastante rápido las escaleras y ustedes aún no llegaban en ese lento elevador. Así que decidí preguntar por la oficina de la doctura Mizuno. Un doctor me indicó cual era, llegué y le expliqué la situación. Bueno, debí mentir, le dije que había sufrido un accidente en una motocicleta, que el impacto había sido grave Inventé una historia en la que perdió el control, el vehículo se derrapó, haciendo que cayera a una distancia lejana de donde quedó la motocicleta. Así se explicarían los raspones, moretones, hasta fracturas y todas las heridas que pudiera tener", la corredora explicó su ausencia.
"Regresemos con Setsuna y Ami para avisarles y llevarlas con Takashi", la aguamarina dio a su esposa la bandeja en la que llevaba los vasos de té para sus amigas, la tomó del brazo haciendo que siguiera su apresurado paso. Hotaru las seguía a sus espaldas.
Michiru abrió la puerta de golpe, "Chicas, encontré a Haruka…", no completó su frase al ver a la madre de Ami conversando con su hija y la peli-verde.
"Me alegra que llegaran. Tomen asiento por favor", la doctora se dirigió la familia que recién llegaba a su oficina.
"Él joven Takashi me pidió que le informara de su situación a la señorita Tomoe. Necesito saber si ustedes como los padres responsables de la menor lo autorizan", habló la señora Saeko Mizuno.
"Claro. También se nos dará aviso a nosotros. ¿No es así?", respondió la aguamarina.
"Así es. Deben tener conocimiento al ser los tutores de la señorita Tomoe", aclaró la madre de Ami la duda de la violinista.
"El paciente Takashi Alexander tiene hematomas por todo el cuerpo, así como raspones. Se detectó traumatismo craneal cerrado, es decir, tuvo un fuerte golpe en la cabeza pero el craneo no se fracturó, sin embargo, puede conmoción cerebral. Los rayos x revelaron rotura en la caja torácica, lo que comúnmente se le llama fractura de costillas. Estamos esperando que llegué la señora Hino, responsable del menor, para que autorice la operación", explicó el diagnóstico a la familia de Hotaru. Haruka y Michiru no se explicaban porque tenía tantos daños el muchacho, si no había peleado tanto.
"Le agradecemos doctora Mizuno", dijo la rubia.
La senshi de la destrucción no pudo aguantar más el llanto, refugiándose en el pecho de su madre. Ésta la abrazó y le dio un beso en la frente.
Llegó Rei y preguntó deprisa, "Soy la madre de Takashi, ¿Qué le ocurrió? ¿En dónde firmó?". Las senshis faltantes habían entrado en el auto de Mamoru, éste no pudo seguir la vehículo de Haruka, el cual iba a gran velocidad; así que se perdieron y tardaron en encontrar el hospital. La única chica genio que podía ayudarle iba en el otro auto. Los Three Lights no supieron en qué momento se retiraron las scouts de las ruinas del salón.
La madre de la senshi del agua explicó de nueva cuenta el diagnóstico, esta vez dirigido a la senshi del fuego, ésta sin pensarlo firmó, no quería que su hijo muriera.
Ingresaron al joven cantante al quirófano y el cirujano dio inicio a la operación. Todos estaban preocupados en la sala de espera. La más nerviosa era Rei, no quería volver a perder al rubio, si eso ocurría era capaz de renunciar a las sailors, debido a que eso le habría arrebatado a su hijo.
Pasaron 2 horas, saliendo el cirujano del quirófano, los amigos y madre del paciente esperaron hasta que él doctor habló, "La operación fue todo un éxito". La morena sintió un gran alivio, Hotaru se sintió más calmada y Haruka menos culpable.
-Si tan sólo hubiera dejado que Himme-chan curara al mocoso nada de esto estaría pasando. Si Takashi moría, yo…Hotaru jamás me habría perdonado-, eran los pensamientos de la corredora.
Takashi descansaba en una cama de hospital, permanecía inconsciente. Algunas senshis esperaban dentro de la habitación, otras fuera.
La noche había caído en la ciudad, apenas reaccionó la violinista sobre el tiempo transcurrido, organizaba todo en su mente,-Ya oscureció, la fiesta de la boda de la princesa comenzó a tempranas horas de la tarde, no hubo tiempo de festejar porque apareció el enemigo, la pelea fue larga, pero hemos pasado más tiempo en el hospital-.
En el reloj del cuarto se leían las 12am, "Vayan a descansar chicas, deben tener fuerzas por si el demonio aparece de nuevo, yo me quedaré con Takashi. Si sucede algo tengan por seguro que las informaré", la morena notó el cansancio en sus compañeras de batalla.
"Rei, también debes ir a descansar", era la voz de la peli-verde. "Yo cuidaré al chico, recuerda que también es un guardian del tiempo como yo, nos protegemos entre nosotros", dio una razón a la morena para que recuperara fuerzas.
"No te preocupes Setsuna. No quisiera molestarte, tú igual debes descansar", respondió la senshi del fuego.
"No es molestia Rei. Te confieso que los guardianes del tiempo tenemos poco descanso, por lo mismo de que cuidamos del tiempo. Así que ve a dormir a casa", fue lo último que dijo la peli-verde.
Rei se acercó a besar a Alexander en la frente, le susurró, "Te amo hijo. Espero volver a ver pronto esa sonrisa", y salió de la habitación diciendo, "Muchas gracias Setsuna".
Era la 1am, había paz total en esa habitación. La senshi del tiempo tomó asiento en la silla al costado de la cama, tomó la mano de Takashi, "No puedes dejar a otra mujer en soledad. Tienes que vivir y ser feliz junto a mi hija. Puedo perdonarte por abandonarme, pero no perdonaré el hecho de que abandones a mi pequeña. Ella merece algo mejor, sin embargo, te eligió a ti, así que ahora no le puedes fallar", la voz de Setsuna era baja. Se puso de pie acercando sus labios a los del muchacho y le dio un pequeño beso.
La puerta del cuarto se abrió, afortunadamente desde el ángulo de la entrada de la habitación eso parecía un inocente beso en la mejilla.
"Buenas noches señora Hino, vengo a revisar si todo esta en orden", habló un hombre de unos 30 años, moreno, de cabello castaño y ojos marrones, portaba ropa azul, revelando que se trataba de un enfermero.
"No soy la madre de Takashi, soy la señora Meio, es novio de mi hija", dijo la mujer de ojos carmín con una pequeña sonrisa.
"Discúlpeme señora Meio, veo que es una buena suegra", amenizó un poco el ambiente el enfermero.
"Mi hija lo quiere bastante y es un buen chico. Su madre estaba exhausta. Por eso estoy aquí", explicó la peli-verde.
"Es muy buena madre. Olvidaba para que vine, revisaré si todo está funcionando correctamente", dijo apenado el castaño por olvidar su trabajo. Revisó los aparatos conectados a Alexander, todo estaba bien.
"Lamento la interrupción señora Meio, que tenga una buena noche y su yerno se recupere pronto. Hasta luego", se retiró el enfermero.
"Gracias Takashi", habló para sí misma Setsuna.
Al día siguiente llegó temprano la familia de Hotaru. Compraron un arreglo de flores para poner en la mesa del cuarto de Takashi. La chica de ojos púrpura hizo una carta para su novio.
Haruka abrió la puerta de la habitación, el rubio aún estaba inconsciente y Setsuna dormía en el sillón para visitas.
"Buenos días Setsuna", dijo la violinista dando unas palmadas leves en la espalda de la diseñadora.
"¿Qué hora es?", preguntó la peli-verde.
"Las 10 am", contestó la rubia a su amiga.
"Ahora tú debes ir a casa a tomar un descanso. Nosotros cuidaremos de Takashi", propuso la mujer aqua. La mujer de ojos carmín se limitó a aceptar, asintiendo con la cabeza.
La corredora dejó las el arreglo floral en el sitio pensado. Hotaru se sentó en la silla al costado de la cama en donde dormía el ojos miel. Haruka y Michiru tomaron asiento en el sillón en el que anteriormente dormía su amiga.
"¿Hotaru?", el joven cantante comenzaba a abrir los ojos y pudo articular unas palabras.
"¡Takashi! Al fin despiertas", habló emocionada la senshi de la destrucción y abrazó a su novio.
"También me da gusto verte", el senshi solar correspondió el abrazo.
"Toma", la chica de cabellera negra le entregó al rubio la carta que había hecho.
"Gracias Hotaru. Esta hermosa", dijo abriendo la carta.
"Yo misma la hice", pronunció una orgullosa Hotaru.
"Siempre he dicho que eres muy talentosa princesa", hizo un cumplido del chico de cabellera dorada a su novia. Quiso darle un beso pero ella se negó haciendo una seña para que notara a sus padres.
"Hola Takashi. Me alegra que estés bien y todo eso, pero Himme-chan es sólo MI PRINCESA. ¿Entendido?", dijo la corredora con cierto énfasis en una palabra que le molestó articulara el muchacho.
"Buenos días Haruka, buenos días Michiru", saludó el adolescente a los padres de su novia.
"Buenos días Takashi", respondió el saludo la violinista.
"No respondiste mi pregunta. ¿Te quedó claro que no puedes llamar así a mi hija?", la rubia aún pensaba en cómo había llamado Alexander a Hotaru.
"Si señor. Lo lamento. Le pido una disculpa", expresó arrepentido el rubio.
"Me alegra que lo entendieras", dijo victoriosa Haruka.
"Cambiando el tema, Ruka, vamos a la cafetería por un desayuno, ¿Si?", la aguamarina tenía mucha hambre.
Antes de que la corredora pudiera decir algo se escuchó la voz de Takashi, "Hotaru, acompaña a tus padres, debes alimentarte, no quiero que te pase nada, anda".
"Entonces, ¿Nos acompañas princesa?", preguntó la velocista a su hija.
"Si", Hotaru le dio un beso en la mejilla al ojos miel y salió del cuarto en compañía de sus padres.
-Ya no quiero estar aquí, mejor busco a la doctora Mizuno para preguntarle cuando me dan de alta-, fue la idea del muchacho. Odiaba el olor de los hospitales. Se levantó de la cama, desconectó los aparatos conectados a su cuerpo. Caminó hacia la puerta y buscó la oficina de la madre de Ami. Cuando llegó se dispuso a entrar diciendo, "Doctora Mizuno buenos días. Quisiera saber si…", su frase no pudo ser concluida al ver a Ami llorando en una de las sillas.
"¿Qué sucede Ami?", cuestionó preocupado el rubio.
"No es nada Takashi", contestó con voz entrecortada la peli-azul. Debía ser algo importante por el hecho de que pasó de largo que el joven cantante había despertado y estaba de pie frente a ella.
"Ami, si no pasara algo, no estarías llorando. Es bueno desahogarse, dime que pasa", el adolescente quería ayudar a su amiga.
"La universidad canceló mi beca. Sin ella no podré seguir pagándola. Lo que significa que no podré seguir estudiando", la senshi del agua al fin confesó la causa de su tristeza.
El rubio a pesar de tener la herida de la operación que se le realizó ayer, se inclinó para abrazar a su amiga. Luego se sentó en otra silla.
"Te puedo ayudar Ami. Un amigo se dedica a ayudar a estudiantes, ofreciéndoles becas. Lo llamaré para que abra una cuenta bancaria a tu nombre. Con eso podrás pagar tu escuela y serás la mejor doctora. En la que confiaré mi vida cuando me vuelva a suceder algo así", Takashi ofreció una solución.
"Takashi…No sé cómo pagarte…", la peli-azul estaba sorprendida por la acción del muchacho. Se levantó de su silla para abrazarlo.
"Ya lo hiciste, salvaste mi vida", respondió el rubio.
"Muchas gracias", fue lo único que alcanzó a decir Ami.
"Mi amigo tiene una empresa llamada Aka. La cual también brinda apoyo a microempresarios. En tu caso, cuando finalices tus estudios y él noté tu gran talento, te ofrecerá una inversión para que tengas tu propio consultorio. Se volverán socios, bueno, si tu lo decides", terminó de decir el ojos miel.
"Siempre te lo agradeceré", agradeció de nuevo la chica de ojos azules.
"No tienes porque hacerlo. Ahora regresaré a mi habitación", fue lo último que dijo el rubio antes de salir de la oficina.
Al llegar a su destino, Alexander vio a la familia de su novia y la doctora buscándolo.
"Joven Takashi, usted no debe salir de su cama. No sabemos el estado en el que se encuentra por la reciente intervención quirúrjica", regaño la doctora al muchacho.
"Perdón, fui a buscarla a su oficina", respondió arrepentido el ojos miel.
"Recuéstate en la cama para revisar la herida y saber qué día se te da de alta", ordenó la madre de Ami.
"Claro, sólo que yo…", el joven no sabía cómo explicar que estaba desnudo debajo de la bata y no quería que sus suegros y novia lo vieran.
"Aaaa…Se pueden retirar un momento por favor", la doctora comprendió y se dirigió a la familia.
"Ahora sí, recuéstate en la cama", de nuevo ordenó la señora Saeko Mizuno. Takashi obedeció.
Después de unos minutos que la médico hiciera el diagnóstico de la herida, dijo, "El cirujano me informó que no fue nada grave, sin embargo, no pensé que mejoraras tan pronto. Autorizaré tu alta para las 6pm de este día".
Antes de la hora estipulada para la salida de Takashi del hospital, llegó su madre. Alexander se preparaba para salir, estaba vistiéndose cuando su novia entró. La mirada de la chica se fijo en la cicatriz fresca en el abdomen, no pudo evitar notar el cuerpo definido del muchacho, lo que causó un pequeño rubor en sus mejillas. El rubio agradecía que sólo estar desnudo de la parte superior del cuerpo.
"¿No me digas que al final me quedaré en el hospital?", expresó triste el chico de ojos miel.
"No. Vine a recordarte de tus flores y mi carta", dijo la chica de ojos púrpura acercándose al arreglo floral.
"Jamás lo olvidaría", el joven cantante dio como respuesta a su novia, tomando el arreglo y la carta. El chico se acercó a Hotaru para besarla, ésta puso un dedo sobre sus labios y susurró, "Te quiero demasiado Takashi, por eso quiero que nuestra relación sea seria". Recibió una sonrisa como respuesta y un beso en la mejilla. La senshi de Saturno adoraba los besos de su novio, no obstante, quería que los besos fueran más especiales y ¿Por qué no?, en ocasiones hacer sufrir al chico como luego lo hacía su mamá con su padre.
Alexander salió del hospital en una silla de ruedas empujada por Rei. No esperaban ver a tanto reportero y fotógrafo en la salida.
"Ignórenlos y caminen", fueron las palabras de Haruka, siguiendo su camino a la limusina que los esperaba.
Llegaron a casa de las externas, en donde esperaban las senshis restantes. Estaban sentadas en los sillones de la sala, tomando un té y galletas que Setsuna había preparado.
"Ahora que estás bien. Queremos saber porque el enemigo te llamó hermano", habló seria Michiru.
Se dispuso a decir la verdad el rubio, "Comenzaré desde el inicio. No recuerdo cómo llegué a la tierra. Quiénes fueron mis padres. En dónde viví mis primeros años de vida o si tenía un nombre. El primer recuerdo que tengo es de un hombre persiguiéndome, logré perderlo y me escondí en el parque. Tenía mucho sueño y quería tomar una siesta. Me recosté en una banca del lugar. Ahí fue cuando mi mamá me encontró. Me preguntó por mi nombre y familia, no respondí nada. Me tomó de la mano y me llevó al templo Hikawa. Al día siguiente fue la boda de Haruka y Michiru. Yo estaba muy feliz viviendo con Rei. Tuve que irme después de casi 2 meses porque volví a ver al mismo sujeto del otro día. No quería que dañara a mi mamá y por eso desaparecí dejando una pequeña nota a Rei diciendo que estaría bien y agradeciendo por todo. Pasaron 7 años, tenía 12 de edad, un extraño brazalete apareció frente a mí, lo tomé y me transforme por primera vez en Sailor Sun, no supe lo que significaba en ese momento. Yo era un chico callejero que se juntaba con otros para hacer desastres, destruíamos puestos en las calles, locales, golpeábamos y despojábamos a las personas de sus pertenencias. Un día apareció una especie de monstruo frente a mí, el brazalete brilló y me transformé en Sailor Sun, destruyendo al demonio. Todos mis recuerdos que viví en el pasado como Sailor volvieron a mí, me alejé de las personas malas a mí alrededor. Comencé a trabajar como conserje en una tienda de música. De pronto, una tarde me comenzaron a dar dolores de cabeza, con el pasar de los días éstos aumentaban. Una noche apareció frente a mí el hombre que me persiguió cuando tenía 5 años. Él habló conmigo".
-Flashback-
"Gracias a ti no morí aquel día", habló la sombra.
"¿De qué hablas?", no comprendía el chico rubio.
"Del milenio de Plata idiota", respondió agresivamente el ser de oscuridad.
"Eso es mentira, yo te maté", dijo serio el ojos miel.
"Sabes que no fue así, tu única salida fue sacrificarte para vencerme, más logré fusionarme contigo, me convertí en un rayo de oscuridad que se mezcló con tus restos de luz", confesó el hombre de sombras.
"No, eso no es posible", Takashi no quería creer lo que el demonio le decía.
"Ahora soy tu sombra. A donde vayas yo iré", rió tenebrosamente el ser de oscuridad.
"Te agradezco haberme traído de nuevo a la vida. Así podré dejar en una oscuridad eterna a la Luna y yo reinaré", la sombra dijo sus malvados planes.
-Fin Flashback-
"Cuando el sujeto terminó de hablar me transformé en Sailor Sun y no sé de qué forma, pero usando todas mis fuerzas logré expulsarlo de mi cuerpo. Un gran rayo de oscuridad salió de mi pecho y unos segundos más tarde, él se había ido lejos. Pensé que al fin era libre", continuó diciendo el ídolo adolescente.
"Comenzó una nueva etapa de mi vida, ya tenía 13 años de edad. Seguía trabajando en la tienda de música. En los tiempo libres me gustaba tocar los instrumentos. Así empecé a componer. Junté lo suficiente para una guitarra, fui a una disquera y mostré mis creaciones musicales. Al productor le encantó y me ofreció un contrato. Ahí inventé que mi apellido era Takashi. Meses después estaba lleno de fama. Me mudé a Canadá. A los 15 años decidí regresar a Azabu Juban. Busqué a mi madre y bueno, lo demás ya lo conocen", finalizó su explicación el rubio.
"¿Saben lo que es un eclipse Lunar?", preguntó Alexander.
"Si. Es un evento astronómico que sucede cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna", respondió Ami.
"Exacto. Es lo que quiere hacer. Interponerse de algún modo entre nosotros para dejar en total oscuridad a la Luna. Su poder aumentaría y terminaría gobernando", explicó el muchacho a las senshis.
"Debemos tener cuidado con él. Es muy fuerte y con un simple ataque puede dejarnos graves o matarnos", amenazó Alexander sobre lo que era capaz de hacer el enemigo.
Ya era tarde, se decidió terminar la reunión, así descansarían las senshis, en especial el muchacho que estaba delicado de salud.
El sol había salido de nuevo, colándose entre las cortinas de la ventana que formaba parte de la habitación del rubio en el templo Hikawa. Un rayo daba directamente a la cara del muchacho, sin embargo, él estaba muy cansado y eso no fue problema para continuar durmiendo.
Sonó un celular sin descanso alguno, indicando algo importante. El teléfono móvil de Takashi no paraba de sonar. El joven cantante tuvo que despertar de su plácido sueño, tomó el artefacto del mueble al lado de la cama y miró la pantalla.
"¡No puede ser, hoy es cumpleaños de Hotaru!", exclamó despertando de inmediato. Era una alarma que había colocado como recordatorio del día y mes de nacimiento de su novia.
Se puso de pie en un segundo, le dolió el abdomen y esto le hizo recordar su reciente operación. Se sentó en el borde de la cama. No podía tener una cita en silla de ruedas.
"Por el poder de la estrella Solar. Transformación", dijo usando su brazalete para transformarse en Sailor Sun.
"Perfecto, ahora me podré curar", esta oración fue acompañada por la acción de posicionar sus manos sobre su abdomen. Utilizó su poder para curarse, aunque aún se encontraba débil pudo desvanecer casi por completo la cicatriz.
"Bien, el siguiente paso, estar reluciente para una bella chica", el chico salió de su cuarto con dirección al baño.
En casa de las externas, Haruka, Michiru y Setsuna esperaban en el amplio comedor a Hotaru. Ella aún no despertaba.
"Mich, ¿Por qué mejor no la despertamos?", estaba ansiosa la corredora.
"No Ruka, esto debe ser sorpresa", negó la violinista a su esposa.
El timbre de la residencia rompió con el silencio dentro de éste.
"Yo voy. Seguro es el mocoso. Si es él, le daré puntos por recordar el cumpleaños de mi princesa", habló la rubia. Se levantó de la silla y fue hacia la puerta. No le sorprendió ver de pie a Takashi vestido de jens, con una camisa y un saco. Traía un ramo de rosas en una mano y en la otra una bolsa de regalo. Lo que le impactó fue verlo sin la silla de ruedas, sólo con un bastón.
"Que sorpresa. Pasa Takashi", dijo sarcásticamente la senshi del viento.
Llegaron al comedor. "Buenos días Michiru. Buenos días Setsuna", saludó el rubio a las madres de Hotaru.
"Buenos días Takashi", respondieron ambas. La peli-verde sentía extraño cuando escuchaba la voz del muchacho pronunciar su nombre.
"¿Y Hotaru?", cuestionó el chico a la familia de su novia.
"Aún no despierta", respondió con risa la rubia.
Esperaron hasta que la senshi de la destrucción bajó. Estaba en pijama con el cabello desarreglado, al ver a su novio el color su cara se volvió rojo. Sin decir nada subió de nuevo a su habitación para vestirse. Regresó segundos después, usando un vestido lila, zapatos negros y su cabello peinado.
"¡Feliz cumpleaños!", dijeron todos los presentes al unísono a la cumpleañera.
La chica de ojos púrpura corrió a abrazar a su padre. Luego a sus dos madres. Finalizó con su novio.
"Despacio Hotaru. Aún me duele", sintió dolor el rubio por el fuerte abrazo de la peli-negra.
"Lo siento. Me alegra ver que estas mejor", se alegró Hotaru por ver a Takashi mejorar. La chica le dio un beso en la mejilla al muchacho.
"Espera", el rubio fue por los obsequios que había traído. "Para la chica más hermosa", hizo un cumplido y entregó el ramo de rosas y la bolsa de regalo.
"Gracias Takashi", agradeció la chica poniéndolos sobre la mesa. Abrió la bolsa y vio un cuadro con uan fotografía de hace tiempo. En ella salían Rei, Takashi, Haruka, Michiru y ella. "Esta foto la tomamos el primer día que viniste a mi casa", recordó la senshi de la destrucción.
"No es todo, revisa que más hay", dijo el chico de ojos miel. Hotaru continuó revisando, había un folleto de una reconocida exposición de fotografía.
"¿Y esto?", preguntó confundida la chica de ojos púrpura.
"Hablé con un amigo. Es dueño de una empresa llamada Aka. Me ayudó a reservar un lugar para una fotografía tuya. Cuando la exposición se presente viajarémos a verla", el rubio reveló la última parte de su regalo.
"Oh, Takashi eso es hermoso. Muchas gracias", abrazó a su novio.
"Bueno, ahora viene el mío princesa", dijo Haruka entregando una caja de regalo a su hija. En su interior había una cámara profesional y una nota que decía: Vale por un cuarto de fotografía.
"Papá esto es estupendo. No puedo esperar para tener ese cuarto. Tomaré mil fotos y también a ustedes y…Muchas gracias", la chica peli-negra abrazó a su padre.
"Este es el mío cariño", habló Michiru con una caja algo grande entre sus brazos. La caja guardaba una pintura en la que se encontraban sus padres y ella. En esa obra era Hotaru era aún muy pequeña. Estaba en los brazos de Michiru, Haruka abraza a su madre.
"Muchas gracias mamá. ¡Está increíble! ¿Cómo lo hiciste? Hemos tenido muy poco tiempo libre", la chica de ojos púrpura sabía que su madre era talentosa, pero nadie podría realizar algo tan hermoso en tan poco tiempo.
"Llevaba haciéndola desde que fue tu cumpleaños pasado", confesó la aguamarina a su hija. La chica de ahora 14 años abrazó a su primer madre.
"Lo último para el final", Setsuna entregó a su hija una caja. Ésta contenía un hermoso vestido verde azulado.
"Apuesto a que tu lo diseñaste mamá Setsuna. Esta fenomenal. Muchas gracias", Hotaru dio un abrazo a su segunda madre. En el oído le susurró, "Me diste el mejor regalo, renunciaste a tu amor por mí", una lágrima recorrió el rostro de Setsuna.
Horas después llegaron las demás amigas de la familia. Rei no supo cómo su hijo había llegado antes, ella seguía creyendo continuaba en cama al momento que salió de casa. Trajeron regalos para la senshi de Saturno, serían abiertos luego.
Se hizo una fiesta en el salón de enventos en la mansión de las externas. Minako cantaba la melodía que sonaba. Ami estaba sentada conversando con Rei. Usagi bailaba con Mamoru. Setsuna platicaba con Makoto.
"Me permite esta pieza hermosa dama", pronunció Haruka a su esposa.
"Será un placer amor", aceptó la aguamarina la propuesta de su amante.
La violinista colocó sus brazos alrededor del cuello de la rubia. Ésta posó sus manos en la cintura de su pareja. Acercaron sus cuerpos, meciéndose lentamente al compás de la música.
"Hotaru, tú…em…bueno, yo quería saber si…¿Quieras bailar?", Takashi le propuso a su novia. A la senshi de la destrucción le sorprendía lo tímido que podía ser su novio, a pesar de ser un ídolo seguido por miles de chicas.
"Si", la chica de ojos púrpura se levantó de la silla en la que se encontraba y tomó la mano del chico. Se pararon en un espacio del salón, quedándose inmóviles por un momento.
-No seas idiota Alexander, dá el primer paso-, pensó el rubio. Puso sus manos en la cintura de la chica, acompañó la acción de una sonrisa, como pidiendo permiso. Hotaru al igual que su mamá, puso sus manos en el cuello del muchacho y devolvió la sonrisa. No había palabras, sólo sus cuerpos moviéndose con la música.
"Hotaru, yo…¿Te puedo besar?", Takashi preguntó de repente. Al inicio la chica de ojos púrpura lo besaba y hace unos días ella le pidió que no la besara. No comprendía que había sucedido. –Definitivamente las mujeres son complicadas-, pasó por la cabeza del rubio.
La senshi de Saturno cerró sus ojos y besó al senshi del Sol. Luego se separó y dijo burlona pero tiernamente a la vez, "Por supuesto que puedes besarme tontito". Ahora el muchacho besó a su novia.
Había un momento de paz, eso no duraría mucho, ya que el ser de oscuridad observaba y susurró para sí mismo, "Eso es. Bajen la guardia".
CONTINUARÁ...
Un capítulo bastante amplio a mi parecer jajaja.
Agradecimientos especiales a Denny Malfoy por seguir la historia.
Si notan errores o algo que no esté bien, no duden en hacérmelo saber. Eso me ayuda a creer y ofrecer una historia mejor.
Saludos para todos :).
