Capítulo 16 "¿Confías en mí?"
La adolescente que cumplía años no quería que el día terminara, era la mejor celebración por su día hasta ahora, a pesar de las fuertes batallas. Todas las amigas de la familia estaban presentes, incuso su mamá Setsuna, tenía su primer novio, faltaba su pequeña amiga Chibiusa, pero la había visto no hace mucho.
Desafortunadamente, nada es para siempre, comenzaba a anochecer, los invitados debían irse para tomar recuperar fuerzas, por si el enemigo volvía a aparecer.
"Es hora de irnos Alexander", decía Rei a su hijo.
"Un rato más mamá, anda", rogaba el rubio por quedarse más tiempo.
"¿Ya viste la hora? Debemos dejar que la familia de Hotaru y ella descansen. Tienes que mantener reposo Takashi, estás recién operado. Ni siquiera puedo creer como llegaste hasta aquí tú solo", la morena regañaba al muchacho.
"Está bien mamá", se resignó el chico de ojos miel.
"Rei, porque no dejas que se quede Takashi. Mañana Haruka tendrá una carrera, nos encantaría que viniera", la aguamarina invitó al joven cantante.
"Te lo agradezco Michiru, pero quisiera causarles molestias", respondió la senshi del fuego. Conocía a su hijo y sabía lo mucho que le emocionaban las carreras de autos, no quería que se saliera de control.
"Tenían una semana intentando contactarme y recién atendí una llamada. Con todo eso del maldito que nos ha estado molestando no hemos tenido tiempo de nada. Deja que el chico venga, ha sido bueno, incluso como Sailor. Es lo menos que se merece después de lo que pasó", extrañamente la corredora apeló por el novio de su hija.
"Puede quedarse sin problemas, tenemos muchas habitaciones de huéspedes", la violinista dio otra razón.
"Me han convencido. Tienes suerte de que los padres de Hotaru te apoyen Alexander. Puedes quedarte", autorizó la morena a su hijo.
"¡Muchas gracias mamá, eres la mejor!", el rubio no cabía de felicidad. Abrazó demasiado fuerte a su madre.
"Por los Dioses Alexander. ¿Qué no ves que no debes hacer esfuerzos? Se puede abrir la herida. Tranquilízate un poco", se molestó bastante la morena con el chico. No le gustaba que el rubio no tomara las cosas con seriedad.
"Lo siento mamá, prometo ser más cuidadoso", el ojos miel pidió perdón a Rei.
"No les quito más el tiempo. Pórtate bien Takashi. Hasta luego", se retiró la morena.
"Buenas noches, me retiro a dormir", habló Setsuna. Todos se despidieron de ella.
La corredora suspiró, frunció y dijo, "La parte más triste de la fiesta, limpiar".
"Si gusta puedo llamar personal para que limpie", ofreció el joven cantante a la rubia.
"¿Crees que ser famoso es sinónimo de ser holgazán?", dijo con seriedad la senshi del viento.
"En esta familia existen reglas mocoso. Si estas pretendiendo formar parte de ella será mejor que actúes a lo establecido, si no es así mejor aléjate", la rubia mostró su desprecio hacia el chico.
"Amor, creo que necesitas un masaje. ¿Te parece si vamos a nuestra habitación?", la violinista posó sus manos en los hombros de su esposa, intentaba calmarla.
"¿Hotaru te puedes encargar de ordenar todo?", a aguamarina pidió la ayuda de su hija.
"Claro mamá. Takashi también ayudara ¿No es así?", la chica de ojos púrpura contestó con la mirada sobre su novio.
"Por supuesto, esté tranquila Michiru", habló nervioso el rubio.
"Gracias cariño. Vamos Ruka.", dijo la mujer aqua tomando de la mano a Haruka con dirección a las escaleras.
"Creo que arruiné todo. ¿No es así?", Alexander estaba preocupado por lo que sucedió.
"Digamos que estas en zona amarilla. Si mi padre se vuelve a molestar pasarás a roja y sólo tendrás una última oportunidad Takashi", explicó la senshi de la destrucción.
"¿Cómo iba a saber que a tu padre no le gustaba contratar personal?", se justificó el senshi solar.
La peli-negra suspiró para decir, "Si papá dice algo sólo hazlo, no hables, no preguntes, no sugieras, no te excuses, sólo HAZLO".
"Lo lamento Hotaru. La próxima vez lo haré", dijo decidido el rubio.
"Eres un tonto Takashi. Tus imprudencias nos pueden separar", amenazó la senshi de Saturno.
"Prometo ser más cuidadoso", el senshi del Sol se acercó a la chica para besarla, ésta se alejó pronunciando, "Ahora no, debemos limpiar este desorden. Además, no lo mereces por tus descuidos". El muchacho se encogió de hombros y fue a ayudar a su novia.
"Vaya, terminamos bastante rápido. ¿Por qué no vamos a avisarles a tus padres que terminamos?", preguntó el joven cantante a la chica.
"Emm…no creo que sea buena idea Takashi, mejor deberíamos esperar a que bajen", contestó nerviosa Hotaru.
Una hora después bajaron Haruka y Michiru, ambas en bata. "Quedó bien, buen trabajo Himme-chan, mocoso", reconoció la corredora.
"Ahora deben ir a dormir. Te llevaré a tu habitación Alexander, andando", dijo la violinista.
Hotaru subió a su habitación. A pesar de tener 14 años le seguía gustando que su papá la arropara antes de dormir.
"Buenas noches princesa, que duermas bien", se despidió la rubia de su hija, dándole un beso en la frente.
"Buenas noches papá", la chica de ojos púrpura besó a Haruka en la mejilla.
La rubia cerró la puerta del cuarto de su hija y se dirigió al suyo. La alcoba en la que s encontraba el rubio estaba hasta el fondo del pasillo, con una distancia considerable entre ésta y la de Hotaru.
"Ese mocoso, ya que me cae bien lo arruina todo y vuelvo a odiarlo. No podré resistir más si esto sigue", decía la corredora a su esposa. Michiru estaba sentada frente al espejo desmaquillándose, miraba a la rubia por el espejo.
"Ruka, los adolescentes son complicados. Pienso que para la edad que Takashi tiene no es mal muchacho. Siempre busca proteger a nuestra pequeña. No olvidemos que él es 2 años mayor que Hotaru, y se comporta como un caballero", a diferencia de Haruka, Michiru creía que Alexander era un buen novio para su hija.
"Mich, tú no entiendes. Él está esperando el momento en el que me descuide para actuar", a veces la rubia divagaba demasiado.
"Amor, estás exagerando. ¿A caso ya olvidaste cómo te comportabas tú?", la violinista hizo recordar su pasado a la corredora.
-Flashback-
"¿Con que corredor de autos? ¿Eso no es peligroso", era la voz del padre de Michiru. La violinista había invitado a comer a su casa a la corredora.
"Para aquellos que no tienen experiencia si lo es. Yo soy profesional, he ganado todas las carreras en las que he participado", habló orgullosa Haruka. Era el primer año de la rubia en las carreras de autos.
"Yo no quiero que mi hija ande con un chico que se dedica a algo tan peligroso", el señor Kaio rechazaba la profesión de la senshi del viento.
"Puede estar seguro que no le pasará nada. Si yo soy quien corre en los eventos, no ella", argumentaba la rubia.
"Alguien como tú debe ir a toda velocidad en las calles, no creo que te importen las reglas viales", el hombre seguía rechazando a la corredora.
"No señor, en la carretera porto licencia como cualquier otro. Sigo todos los señalamientos y límites de velocidad", Haruka intentaba convencer al padre de su enamorada.
"Me parece bien que seas un deportista. Lo que no me agrada es eso de las carreras. Me gustaría que las dejaras si quieres tener una relación con mi hija", el señor Kaio condicionó a la rubia.
"Señor, creo que no lo entiende. Mi pasión es hacer eso. Amo correr autos", explicó la corredora al hombre que estaba frente a ella.
"Si amas más a mi hija dejarás esa actividad tan peligrosa", el padre de Michiru le dio una buena razón a Haruka.
"Está bien señor Kaio. Le prometo que me retiraré de las carreras de autos. Mañana mismo arreglare una conferencia para informarlo", dijo seria la corredora.
El padre de la aguamarina estaba sorprendido por la respuesta de la rubia. La violinista pidió hablar un momento a solas con su pareja en su habitación. El hombre aceptó.
"¿Qué haces Haruka? No puedes dejar lo que amas", la chica de ojos azules quería entender a su novia.
"Exacto. Por eso no podía permitir que me alejaran de ti", respondió con ternura la chica de ojos esmeralda.
"Ruka. ¿De verdad dejarás las carreras por mí?", preguntó asombrada la violinista.
"Ya las dejé, se lo prometí a tu padre. No te voy a negar que el viejo está loco y quiere que se haga su voluntad. Yo no puedo competir contra él, tiene las de ganar porque es tu padre. Así que mí último remedio es hacer lo que pida. Te amo más que a cualquier cosa en el mundo. Si estas a mi lado no necesito manejar un automóvil", explicó con amor la corredora.
"Te amo Ruka", dijo la aguamarina acercándose a besar a la rubia.
Era el día siguiente y Haruka estaba bastante nerviosa. Dejar su carrera de piloto de carreras por el amor de su vida. Estaba decidida y lo haría. Recibió una llamada de Michiru.
"¿Qué sucede Mich? ¿Está todo bien?", cuestionó preocupada la rubia.
"Si. Mi padre quiere verte ahora en mi casa. Ven lo antes posible por favor. Hasta luego. Te amo Ruka", fue lo único que dijo la aguamarina antes de colgar.
Haruka estuvo preocupada todo el camino hacia la casa de su suegro. Llegó y tocó la puerta.
"Joven Tenoh. Me alegro que viniera rápido. Por favor pasé", abrió el padre de Michiru.
"Buenas tardes señor Kaio. ¿Podría decirme la razón por la que me citó?", preguntó de manera cortés la rubia.
"Debía informarle antes de su conferencia que no tiene porque renunciar a ser piloto de carreras", dijo calmado el hombre.
"¿Cómo?", la corredora creía que le jugaban una broma.
"Verá. Sabía que estaba decidido a dejar su afición por mi hija. Puedo notar el amor que le tiene. Obviamente ella hubiera hecho todo lo posible porque yo le permitiera a usted regresar a las carreras de autos. Esto, porque ella no querría verlo sufrir", comentó el padre de la violinista.
"Alguien que ama renuncia a todo, pero no tiene porque hacerlo. Tiene mi permiso para ser novio de mi hija", finalizó el hombre.
"Le agradezco mucho infinitamente señor Kaio, le prometo que no se arrepentirá, haré a su hija la mujer más feliz de este mundo", la rubia dio un apretón de manos a su suegro.
"Espero que así sea. Demuéstrame que no me equivoque", respondió el señor Kaio.
-Fin Flashback-
Era de madrugada, Hotaru escuchó unos ruidos que provenían de su balcón. Volteó su mirada al sitio y vio a su novio. Se levantó de la cama y abrió las puertas.
"Takashi ¿Qué haces? Son las 2 de la mañana", la senshi de la destrucción regañó al senshi solar.
"Vine a verte", respondió con una sonrisa.
"Pero, si tu habitación está lo más alejada posible de la mía. ¿Cómo llegaste aquí?", estaba confundida la chica de ojos púrpura.
"Salí por la ventana, ingeniándomelas para subir al tejado. Una vez que conseguí llegar, caminé por arriba hasta tu balcón", contó su plan el ojos miel.
"Estás loco, pudiste haberte caído", se molestó la peli-negra. "¿Y a qué debo tan elaborado plan?", interrogó Hotaru a su novio.
"Quería darte otro regalo. Ya sabes, por tu cumpleaños", dijo sugestivo el rubio. Él comenzó a besar a la chica. Ella no opuso resistencia. Todo marchaba de maravilla para el muchacho. Deseaba a su novia. Alexander quiso despojar a Hotaru de la parte superior de su pijama. Ella lo empujó y dijo, "No Takashi, aún no estoy lista".
"Yo...entiendo", respondió el chico con la respiración agitada.
"Lo siento. Es sólo que, tengo 14, no creo que sea lo apropiado", explicó la peli-negra.
"No tienes porque disculparte Hotaru. No quiero que me mal interpretes. Mi amor por ti crece cada día más. Te amo", el rubio recuperaba la respiración.
Hotaru estaba confundida, en ocasiones pasadas su novio le decía que la quería. Al escuchar de su voz que la amaba no supo que pensar. "Yo también", fue lo único que pudo responder. Se acercó a besarlo.
"Mejor sal de aquí antes de que alguien te vea", sugirió la chica de ojos púrpura. El muchacho de ojos miel asintió, caminó hacia la puerta y salió de la habitación.
El joven cantante cerró la puerta y se encontró con una peli-verde.
"Takashi ¿Qué hacías en la habitación de Hotaru?", preguntó espantada Setsuna, sabía que no podía significar nada bueno.
"Emm…le daba las buenas noches. No podía dormir sin despedirme de ella", respondió nervioso el chico.
La diseñadora suspiro, tomó del hombro al muchacho y le dijo, "No quiero que juegues con ella. Es mi hija y no te lo perdonaría".
"Jamás. La amo, no haría algo que la hiera", dijo de forma sincera Takashi.
Amanecía en la playa en donde se encontraba la casa de las externas. Todos se encontraban despiertos preparándose para el evento de Haruka. La rubia se había ido antes al lugar en donde sucedería la carrera.
Los cuatro estaban listos para partir. Irían en el auto de Setsuna, Michiru estaría en el asiento de copiloto y Hotaru con Takashi en los asientos traseros. La menor de las senshis seguía molesta con su novio por lo que sucedió en la madrugada.
Arribaron al lugar, tomaron asiento en un lugar especial que era designado para los familiares del corredor Tenoh.
La carrera comenzaría en unos minutos. Michiru bajó a vestidores a ver a su esposa como siempre lo hacía.
"Buena suerte amor", dijo la violinista al llegar con su amante.
"Gracias, con esas palabras seguro ganaré", respondió la corredora.
"¿Tan segura estas de que esta carrera es tuya?", preguntó la aguamarina.
"Claro. Contigo a mi lado jamás perderé. Te amo Mich", a rubia tomó a su esposa de la cintura.
"También te amo Ruka", la mujer aqua puso sus manos en el cuello de su pareja. Esto fue seguido de un beso. Era uno de esos momentos en los que las dos senshis se demostraban su amor.
"Tenoh debes salir ahora", entró el entrenador de la rubia. "Lo siento. Tenoh te están esperando", pidió disculpas el hombre por interrumpir.
Haruka salió a la pista de carreras. Michiru regresó al sitio en donde estaban los demás.
"Papá ganará. Todos lo odian por ser tan veloz. Sabías que él está con la mejor escudería de Japón. Le ofrecieron contrato otras extranjeras, no aceptó, es muy leal", la senshi de Saturno admiraba mucho a su padre.
"Wow eso es sorprendente Hotaru", dijo el rubio a su novia.
La carrera marchaba a favor de Haruka, llevaba una vuelta de ventaja a los contrincantes. Manejaba fuera de la curva cuando dos corredores le bloquearon el paso, un tercero llegó y se impactó contra la rubia, haciendo que el vehículo de Haruka volara y se volcara destrozado. De inmediato llegaron ambulancias a la zona del 'accidente'. La senshi del viento estaba gravemente herida. Michiru se paró en un segundo y bajó con rapidez. Hotaru lloraba en los brazos de Setsuna.
-No me importan las consecuencias. Debo hacerlo por su felicidad-, el rubio hablaba en su cabeza. Se puso de pie transformándose en Sailor Sun. Retrocedió el tiempo unos minutos, lo suficiente para hacer que la trampa hacia Haruka fallara.
Todo estaba normal, las 3 chicas mirando la carrera. Takashi se levantó y salió el lugar sin decir una palabra. Se las ingenió para llegar al lugar de la escudería de la rubia. Vio al entrenador y le arrebató el micrófono que le permitía comunicarse con la senshi de Urano.
"Haruka, métete en la curva. No preguntes porqué sólo hazlo", habló por la diadema el ojos miel.
"¿Takashi? ¿Cómo es que…", no pudo finalizar de hablar la corredora, fue interrumpida por el joven cantante.
"¡No hay tiempo, debes hacerlo!", ordenó a Haruka. La rubia estaba molesta, pero algo le hizo obedecer al chico. Bajo dentro del circuito en la curva, lo siguiente que vio por el retrovisor fue un accidente entre 3 autos. Había sido muy rápida y no dio tiempo de que reaccionaran los contrincantes.
"¿Qué? ¿Cómo lo sabías?", dijo sorprendida la corredora.
"Saber que Tenoh. Un joven llegó y me arrebató el micrófono. Puede que haya visto mal, pero se parecía al cantante Takashi", el entrenador contó lo sucedido a la rubia.
Haruka llegó a la línea de meta ganando la carrera. "De nuevo el ganador es el piloto Tenoh, ya no es sorpresa su triunfo. Lo que no se puede negar es que lo tiene merecido", decía una reportera.
La rubia estaba sobre el número 1 en el podio, sosteniendo un gran trofeo entre sus manos y una medalla de oro colgaba sobre su cuello. Era fotografiada por los reporteros de los periódicos, los camarógrafos tomaban videos para la televisión, unos cuantos fans que se habían logrado colar lo hacían con su celular para subir el video a algún sitio de internet.
Al finalizar la premiación, la senshi de Urano tuvo una conferencia de prensa, respondió preguntas referentes a la carrera y su trayectoria como piloto.
"Vayamos a comer, lo tenemos bien merecido al ser los campeones", dijo la corredora al poder volver a estar con su familia.
Almorzaban en un restaurante cercano a su casa. Todos estaban muy felices y la paz gobernaba alrededor.
"¿Cómo lo supiste Takashi?", seguía con la duda la rubia, recordando el accidente que sucedió detrás de su vehículo.
"No sé de qué habla", quiso evadir la pregunta el ojos miel.
"No finjas. ¿Cómo sabías que ocurriría el accidente?", empezaba a estar molesta Haruka.
Takashi recordó lo que su novia le dijo, - Si papá dice algo sólo hazlo, no hables, no preguntes, no sugieras, no te excuses, sólo HAZLO-. Se dispuso a hablar, "El accidente sucedió contra usted, fue planeado por esos malditos. Vi cómo lo sacaban de los escombros de su auto y lo llevaban en una camilla. Entonces retrocedí el tiempo y evité que le sucediera".
La senshi del viento no lo podía creer. Se escuchó la voz de Setsuna, "Takashi, eso va en contra de las leyes del tiempo. No sabes que puedes…", no alcanzó a terminar por la voz del rubio, "Lo sé Setsuna, sin embargo, no me importa, yo vivo para proteger a la humanidad. En especial a los que quiero".
Haruka pensó que estaba soñando, -Parece que él cometió una grave falta sólo por salvarme-. La corredora fue sacada de sus pensamientos por el sonido de su celular.
"Tenoh", dijo frente al móvil la rubia.
"Haruka, ahora sabrás las ventajas de ser 3. Te invitamos mañana los Three Ligths a un juego de estrellas de baloncesto. Espero lleves tu equipo o perderás por default", habló del otro lado de la llamada Seiya Kou.
"Maldito, yo no voy a perder contra ti. Mañana te veré. Envíame la dirección. No pienso perder. No perdí hoy y no lo haré contra las 3 luciérnagas", pronunció con coraje la senshi del viento.
"Ya lo veremos Haruka. No hay excusa, te acabo de enviar el sitio en donde tendrá lugar el juego. Si logras conseguir un equipo, lleva a Michiru, quiero que te vea perder", después de esas palabras, el peli-negro colgó.
"Aggg, ese maldito de Seiya", habló furiosa Haruka.
"Amor, ¿Por qué ese cambio tan repentino de humor?", fue la voz de la violinista.
"Los idiotas de las luces me retaron a un juego de baloncesto. El problema es que tengo que conseguir a otros dos para jugar contra esos idiotas", expresó su molestia la rubia.
"¿Por qué no llamas a Mamoru y le pides que participe?", propuso la peli-verde.
"Eres una genio Setsuna. En seguida lo haré", agradeció la corredora a su amiga.
"Chiba", respondió la llamada el futuro príncipe.
"Hola Mamoru. No quiero quitarte tu tiempo así que iré al grano. ¿Me podrías hacer un favor? Nada complicado, un juego contra los Three Lights, los intrusos esos. ¿Qué dices?", comentó la senshi de Urano.
"No hay problema Haruka. Tengo libre el día de mañana", aceptó el esposo de Usagi.
"Te lo agradezco mucho Mamoru. Pasaré temprano por ti. Por el uniforme no te preocupes, cuando vaya a tu casa te lo doy y te cambias. Nos vemos mañana. Gracias", terminó de decir la rubia y colgó.
"Bien, aceptó. Por cierto, Setsuna necesito que hagas los uniformes. Sé que no es problema para ti, sólo son 3. Saliendo de aquí podemos pasar a tu boutique para que los diseñes. ¿Qué dices?", la corredora quería que todo saliera bien. La senshi del tiempo había retomado hace un tiempo su profesión como diseñadora de modas, aceptó la oferta del amigo de Takashi y su empresa había crecido bastante.
"De acuerdo Haruka. Lo haré sólo porque esto es importante para ti", dijo resignada Setsuna, al mismo tiempo de comprometerse.
"Porque detesta al trío musical", se burló la violinista de su esposa.
"Mich, son unos mediocres", respondió la rubia a su amante.
"Rayos, me falta el tercero para el equipo. Quien podrá ayudar. Tal vez…", pensaba en voz alta la corredora.
"Yo puedo ayudarlo Haruka. He jugado el basquetbol y soy bueno", se propuso Alexander.
"¿De verdad? Gracias Takashi. Mi equipo está completo y esos tontos van a perder", ese chico le había caído de maravilla en ese momento a la corredora.
Terminaron su comida, salieron del restaurante con destino a la empresa de Setsuna. Pasaron unas horas para que la mujer de ojos carmín terminara los uniformes. No tuvo problema para diseñar el del hombre ausente, era muy parecido tanto en altura y complexión a Haruka. La rubia quedó maravillada con los diseños.
Ya era el día del juego. Takashi había dormido de nuevo en casa de las externas, esta vez no intento algo. Se prepararon, subieron al convertible amarillo de Haruka y ésta manejo a casa de Usagi. Haruka y Michiru dieron como regalo de bodas a la sailor lunar una casa, querían que su princesa fuera feliz.
Arribaron fuera del hogar de los futuros príncipes. Todos esperaron en el auto a excepción de la rubia que salió por Mamoru.
Tocó el timbre la puerta, ésta no tardó en abrirse develando a Usagi.
"Hola Haruka. Me comentó Mamoru del juego", saludó la senshi de la luna.
"Hola Usagi", respondió una ansiosa Haruka.
"Aquí estoy Haruka, listo para ponerme el uniforme", el peli-negro apareció en pijama. La rubia le dio una maleta al futuro príncipe. Éste se cambió de inmediato.
"Oye Haruka, Usagi quiere ir a ver el juego. Así que iremos los dos en mi auto", explicó Mamoru a la corredora. Ella no lo tomó muy bien.
"Ella puede llegar después con Setsuna. No tiene porque apresurarse", dio como opción la rubia. Chiba no tuvo más opción que aceptar. Haruka fue al auto y le comentó la situación a la peli-verde. Ésta salió del auto y siguió a la rubia.
"Te veo en el juego querida", dijo Mamoru con un beso a Usagi. El hombre y la corredora caminaron hacia el auto, subieron en su respectivo lugar y el vehículo se avanzó. Setsuna pasó a casa de la princesa para esperar a que se arreglara.
Los jugadores llegaron al sitio donde tomaría lugar el partido. Había mucha gente dentro y fuera. Los fans se enteraron que jugarían Haruka y Takashi contra los Three Lights.
El narrador del partido presentó a los dos equipos. La gente gritaba con euforia. Sonó el silbato, el balón fue lanzado al aire y tomó posesión de él Mamoru. El peli-negro era igual de alto que Taiki, pero su salto fue mayor. No tardaron mucho en llegar las senshis restantes. Todas apoyaban al equipo de Haruka, era su amiga y además, estaba el chico que de alguna forma las había ayudado en cuestiones laborales.
Haruka cubría cada oportunidad de tiro del equipo contrario, en especial cuando la amenaza era Seiya.
La primera anotación la realizó el equipo de la rubia, hecha por Takashi. La senshi del viento quedó asombrada por el buen juego del chico. Mamoru también era bueno. Y ella, bueno cualquier deporte se le daba bien.
No se hacían esperar las faltas de Haruka hacia Seiya y viceversa.
El marcador en ese momento era 25 Tenoh 20 Three Lights. Taiki consiguió una canasta de 3 puntos, seguida de una anotación de Yaten a 2 puntos. El marcador se había empatado 25 ambos equipos. No quedaba mucho tiempo en el reloj. El balón fue tomado por Takashi, él creía poder anotar a 3 puntos, no dudaba de su precisión en los tiros largos. Vio a Haruka colarse entre los oponentes y decidió darle el pase. La rubia encestó en la canasta contraria quedando colgando de ésta. El partido terminó y el equipo Tenoh fue el ganador.
Seiya quedó furioso, a diferencia de sus amigos que estaban tranquilos, habían disfrutado el juego. Los equipos se dieron la mano, Haruka hizo una cara de arrogancia total al principal de los Three Lights cuando le dio la mano. Star Fighter tuvo que tragarse su enojo.
"Muy bien muchacho. Pensé que no me lanzabas el balón", dijo la rubia al novio de su hija.
"Es un juego de equipo. Hay que actuar como tal", respondió ingeniosamente el joven cantante.
"Me alegra que confiaras en mí", dijo agradecida la corredora. "Has hecho mucho por la familia Takashi, te has ganado mi confianza", terminó de hablar poniendo una mano en el hombro del chico.
A lo lejos observaba el hombre de sombras, para sí mismo dijo, "Eso es Haruka, descuídate".
CONTINUARÁ...
Agradezco su tiempo de lectura para leer mi historia. También reviews, favorites y follows.
Saludos para todos :).
