Capítulo 20 "El sacrificio".

Saturn no podía creer lo que sus ojos ojos presenciaban. El chico que había visto unas horas en televisión estaba a una corta distancia de ella. La sorpresa fue aún mayor cuando salvó a Urano de una muerte segura.

Los ojos de Mars se iluminaron, su hijo estaba de regreso cumpliendo su labor como Sailor.

"¡SUELTALA!", ordenó de nuevo el rubio al demonio.

"¿Cuál es tu problema? Somos aliados", Yami no entendía el actuar de Sun.

"¡Que la sueltes! No entiendes", volvió a ordenar el senshi solar.

"Agg...Como quieras", reprochó Yami al rubio, soltando el cuello de Urano, dejándola caer sobre sus rodillas.

"¡Aquí mando yo!", la voz de Sun era autoritaria y seria.

"Gracias Sun", habló débil la senshi del viento con sus manos en su cuello, esto debido a la asfixia provocada hace unos momentos por Yami.

El senshi solar no dijo nada, simplemente se hincó y posó sus manos sobre la espalda de Urano, utilizó su poder de curación en la Sailor bastante herida.

Urano al terminar de ser sanada por Sun agradeció de nuevo, "Me has salvado Sun, gracias".

El rubio se puso de pie, volteó el rostro con el ceño fruncido a la senshi del viento, giró su cabeza hacia Saturn, caminó en dirección a ella y se quedó frente a la joven senshi sin hacer nada.

"¡Sun regresaste!", Saturn emocionada abrazó al Sailor.

El senshi solar no dijo nada, sólo besó a la senshi de la destrucción, luego se separó de la chica y dijo, "no sabes lo hermosa que eres".

"También me pareces muy guapo. Yo…", habló con dulzura Sailor Saturn. Su enamorado había regresado.

Las senshis estaban seguras que con Sun de vuelta el enemigo sería derrotado sin problemas, al menos eso pensaban. Erróneamente entendieron que el senshi Solar estaba de su lado.

"Es una pena que debas morir", las palabras de Saturn se vieron interrumpidas por la voz de Sun.

"¡Sailor Urano, si te curé fue para tener una pelea contra ti!", grito el senshi solar girándose hacia la rubia.

"¿Qué?", la senshi del viento creyó haber escuchado mal.

"¡Estas sorda! ¡QUIERO UNA BATALLA UNO CONTRA UNO, TÚ Y YO!", la voz de Sun era amenazante.

Urano sonrió con ironía diciendo, "Sabía que algo seguía mal contigo, eres un traidor". El senshi solar quería decir algo, no pudo hacerlo porque la rubia terminó de hablar, "Pero…te concederé el honor de pelear contra mí".

"Eres mía Urano", dijo con malicia Sun, mientras corría hacia la senshi del viento. Ésta realizó la misma acción que su oponente.

"¡ALTO!", se escuchó la voz de Pluto fuerte y claro. Los senshis rubios pararon en seco.

"Sun, Te ordenó que me digas las razones por las alteraste los hechos del tiempo. ¿Por qué salvaste a Urano?", la senshi del tiempo exigía una explicación.

El Sailor Solar se mostró serio en un inicio, luego cambió su rostro a uno más arrogante, "Mi querida Pluto, te consideraba más lista, después de todo tenemos la misma edad. Bueno, no importa, lo explicaré. Esa acción me permitió ganarme por completo su confianza y así poder estudiar mejor sus movimientos".

"¿Y el castigo que enfrentarás?", Sailor Pluto necesitaba respuestas.

Sun suspiró y dijo, "No entiendes que no puede haber un castigo si Yami y yo gobernamos el Universo".

"¿Terminó el estúpido interrogatorio? Tengo una pelea pendiente", Sun estaba ansioso por pelear contra Urano.

"Enséñame lo que tienes mocoso", pronunció Urano que estaba impaciente por probar su poder contra 'el Sailor más poderoso'.

Ambos corrieron a toda velocidad con sus espadas en mano siendo arrastradas por el suelo. Cuando se encontraron frente a frente atacaron con sus armas, haciendo que éstas se impactaran y se generara un fuerte ruido.

Cada que las espadas chocaban se veía un destello de luz. Las Sailors que observaban decidieron ayudar a su amiga.

"Grito mortal", intentó atacar Pluto a Sun, sin embargo, Yami intervino y absorbió el poder de la senshi del tiempo.

"No, no, no. Esta batalla es entre esos dos", dijo el ser de sombras haciendo un movimiento de lado a lado con el dedo índice de su mano izquierda.

Mamoru había recobrado el conocimiento, Sailor Moon se puso muy feliz de ver despertar a su enamorado.

"¿Qué pasó?", estaba desconcertado el futuro príncipe.

"El enemigo te encerró en una esfera de oscuridad, mientras estabas ahí tu energía era absorbida, afortunadamente descubrimos que la espada de Urano era más fuerte que los poderes del rival y…", Mercury intentó explicar a Mamoru lo ocurrido, no le fue posible terminar porque Sailor Moon comenzó a hablar.

"Ya estás bien y eso es lo importante", dijo la senshi Lunar besando a Mamoru.

Las paredes del templo retumbaron y eso hizo que los príncipes fueran sacados de su emotivo momento.

Urano muñequeaba con velocidad, intentando dañar a Sun con su talismán. El rubio de igual forma era veloz atacando. Ambos seguían ilesos pero sus energías disminuían. Tomaron un respiro para recuperarse.

"Te…agradezco…por…curarme", hablo la senshi del viento con la respiración agitada.

"Quiero…una…batalla…justa…Ganarte…sin…trampas", respondió el senshi solar con una sonrisa retadora.

"Jamás…te…voy…a…matar…maldito…mocoso", Urano no pensaba perder.

"Eso…espero", el rostro de Sun cambió, extrañamente le sonrió gentilmente a Sailor Urano. La Scout quedó confundida por tal gesto de su enemigo.

Se retomó la pelea entre los rubios. En un movimiento Sun consiguió desarmar a Urano. El talismán de la rubia cayó lejos de ésta, quedando desprotegida y a merced de su contrincante.

Sailor Sun puso la punta de su espada rozando el cuello de Sailor Urano. La senshi no se movía y mantenía la cabeza en alto.

"¡Hazlo! ¡Mátala ya!", Yami estaba desesperado porque su aliado no eliminaba a la Sailor de los vientos.

Sun ignoró las palabras de su hermano, bajó su espada y la lanzó a los pies de Saturn.

Las Scouts y Starlights vieron que el senshi del solar le dijo algo a Urano en voz baja.

"Muéstrame tu verdadero poder Urano", susurró el rubio a su enemiga.

La senshi del viento no entendió y se limitó a obedecer, "¡Tierra, tiembla!", lanzó su poder al joven Sailor enfrente suya. Sun opuso resistencia e intentó parar el poder con sus manos, sus pies resbalaban hacia atrás, pero finalmente logró desvanecer el ataque de Urano.

"Nada mal", el senshi solar reconoció el poder de su contrincante.

Urano se sintió motivada y empezó a atacar a Sun con golpes. El rubio sólo se defendía de los intentos de daño hacia él.

"Pelea no seas cobarde", la rubia retó al traidor.

"Como gustes", después de esas palabras, Sun empezó a regresar los golpes.

Una patada en el mulso derecho del senshi solar. Un puñetazo en la mejilla izquierda de la senshi de los vientos. A continuación un codazo directo al pecho del chico y un rodillazo justo en el abdomen de la rubia.

Yami decidió esconderse en las sombras por si algo resultaba mal. Las guerreras no notaron su ausencia, tenían total atención en el enfrentamiento protagonizado por Urano y Sun.

La batalla tomó velocidad y las senshis internas perdían bastante detalle, las externas en cambio, apenas podían seguirla con la vista.

En un descuido del senshi solar, la rubia aprovechó para soltarle una patada giratoria, la cual mandó el cuerpo de Sun contra un muro del lugar. Después del impacto cayó en seco al suelo, le costó trabajo levantarse, pero lo logró.

El senshi del Sol sintió un líquido caliente recorrer su rostro, al parecer era sangre que provenía de su ceja izquierda, su respuesta a la herida fue una sonrisa que demostraba su deseo de competitividad.

-No está mostrando todo su poder. Tiene que haber alguna manera para que logre utilizarlo. Lo tengo…-pensaba el rubio mientras continuaba con su enfrentamiento.

"Urano, tu hija es una preciosura. Un poco más de esfuerzo, eso me faltó para lograr llevarla a la cama", usó un tono burlesco en su voz Sun.

"¡CALLATE! ¡Mi princesa es una chica decente! Eres un…", estaba furiosa Urano, Su adrenalina aumentó de inmediato y lanzó golpes adiestra y siniestra contra el responsable de su enojo.

-Eso es, ahora me mostraras el verdadero poder de la grandiosa Sailor Urano-, Sun se sentía satisfecho con su plan para provocar a la senshi más fuerte del Sistema Solar.

El rubio se arrepintió cuando un gancho fue colocado correctamente en su estómago, logrando sacarle todo el aire. El único remedio de Sun fue tirarse caer de rodillas al suelo con sus manos sobre la zona afectada. En unos segundos se pudo reponer, no parecía mucho tiempo, sin embargo ya tenía cerca a Urano.

La senshi del viento aprovechó y continuó golpeando al supuesto 'senshi más poderoso'. Sun permanecía en el suelo en una posición fetal como remedio de protección a los ataques de la rubia.

"Esto es por engañarme, por traicionarme, por creerte más fuerte que yo", en cada golpe Urano sacaba su coraje contra Sun.

La rubia ahora estaba en una posición que le facilitara dañar a su enemigo, se había puesto con una rodilla flexionada y otra en el suelo. "Y esto es por querer aprovecharte de mi pequeña princesa", terminó de desahogarse la senshi de los vientos, lanzando un fuerte golpe en la cara de Sun, haciendo que éste quedara inconsciente en el suelo.

Urano se puso de pie y fue con total calma al sitio en donde había caído su talismán. Cuando llegó agarró la espada por la empuñadura, la miró por ambos lados, deteniéndose en uno de ellos para ver su reflejo, acto seguido, sonrió a sí misma, reconociendo su propia fuerza.

"Vas a morir maldito mocoso. Te lo había advertido", la senshi del viento habló en un tono de voz considerable para ser escuchado por todos los presentes. Su paso era lento y firme a la vez.

Urano se tomó un pequeño lapso de tiempo para ver a su pequeña víctima, ahí en el suelo tan indefenso estaba Sun.

"No puedo creer que esto se supone es superior a mí. Vaya tontería", habló Sailor Urano con esa arrogancia que sólo ella poseía.

Con su mano libre la rubia tomó al joven Sailor del cuello y lo alzó enfrente suya. Volteó a ver su espada, sonrió por un momento, luego cambió los gestos por unos serios, o más bien, que demostraban enojo. Sujetó con fuerza su espada y la puso a milímetros del tórax de Sun.

Sailor Sun permaneció desmayado hasta sentir la espada cerca de su cuerpo, en ese momento abrió los ojos. Su mirada y la de Urano se cruzaron. Lo que la senshi del viento percibió le aterró. En los ojos del chico se leían sus súplicas para que lo hiciera, para que enterrara la espada en su cuerpo, estaba rogando con la mirada que lo matara. Ante esto, Urano quedó inmóvil y Sun no se intentó liberar.

"De nuevo fallaste Urano", dijo con una voz muy débil Sun, su expresión mostraba una gran decepción.

-Flashback-

Sailor Urano, Neptune, Saturn, Pluto y Sun se escondían en los escombros de una parte del Palacio Lunar.

"Debe haber alguna forma de detenerlo", Neptune deseaba encontrar un plan para derrotar al enemigo.

"Puedo utilizar mi poder para acabar con él", propuso la pequeña Sailor Saturn.

"No. Ya hablamos de esto Saturn, tiene que haber alguna forma de matarlo sin que tengamos que perderte", negó indiscutiblemente Urano.

"Tengo una idea", habló Sun.

"Dila ahora", se mostró inquieta Pluto.

"Bien. Puedo lanzar un poderoso rayo de luz al oscuro, no lo dañará pero si lo deslumbrará, eso nos dará una pequeña ventaja", contó una parte del plan el senshi solar.

"¿Y luego qué?", seguía sin comprender la senshi del tiempo.

"Después, yo sujeto al sombrío por la espalda y ahí entras tu Urano", Sun reveló otra parte del plan.

"¿Yo?", la senshi del viento desconocía su parte en el plan del rubio.

"Si, tú Urano. Clavarás tu espada en el cuerpo del enemigo, así lo venceremos", dijo decidido el senshi solar.

"¿Estás Loco? Eso también te mataría", respondió alterada Urano. Sus ojos estaban muy abiertos y sus cejas alzadas.

"Lo sé. Pero no me importa. El hecho de saber que mi vida salvará al Milenio de Plata, a la Reina Serenity y a ustedes me hace muy feliz", dijo con una sonrisa el senshi solar.

"No, tu no vas a morir. No sabría qué hacer si te pierdo", Pluto se aferró al brazo del rubio.

"No lo haré, me niego a tener que matarte para acabar con ese maldito. No podría seguir viviendo con esa acción en mi conciencia", Urano mostró su desaprobación a la alternativa presentada por Sun.

Un temblor en el lugar puso en alerta a las externas y el senshi solar. El sombrío apareció frente a ellos. Debían hacer algo rápido o todo terminaría.

Sun quería convencer a la senshi del viento a actuar, "Maldita sea Urano, usa tu espada, no importa el costo. Recuerda, un sacrificio por el bien mayor". Urano se negó rotundamente.

El senshi solar corrió hacia su amante y le dijo de inmediato, "Pluto, tú quédate cerca de la Reina Serenity. Yo detendré al enemigo".

"No, ya te he dicho que haremos esto juntos", estaba inconforme Sailor Pluto con las palabras del hombre.

Después de todo esto Sun se sacrificó para salvar al Universo de la oscuridad eterna. Urano se sintió impotente por ver morir a su amigo.

"No pude hacer nada y de todas formas tu destino fue sacrificar tu vida para el bien del Reino. Perdóname Sun", habló entre lágrimas Sailor Urano.

-Fin Flashback-

Neptune notó algo extraño, pronto se dio cuenta de lo que sucedía. Yami se estaba escabullendo por el templo a través de las sombras. La senshi del mar no tuvo problema en ubicarlo gracias a su espejo.

El ser de sombras estuvo a segundos de conseguir ayudar a Sun. Yami iba a lanzar su poder cuando se interpuso Sailor Neptune, golpeándolo con una sorprendente fuerza en lo que debería ser su rostro.

"Maldita, ¿Por qué me atacas?", Yami se quiso hacer el desentendido por la acción de la senshi de los mares.

"Por querer quebrantar tus propias reglas, o ya olvidaste lo que dijiste, que nadie debía entrometerse en la batalla", Neptune le hizo recordar al hombre de sombras sus palabras.

"Eso era para ustedes", el ser de oscuridad intentó poner las reglas a su favor.

"No. Lo que se imponga debe ser justo para ambas partes", Sailor Neptune no permitiría que el rival hiciera lo que deseara.

La discusión entre la senshi de los mares y Yami fue interrumpida por la acción de Urano. La Sailor más poderosa dejó caer su espada y a Sun. La expresión en su rostro indicaba que algo la había dejado con un gran contraste en sus pensamientos.

Sun logró reincorporarse. En el momento en que el rubio alzó el rostro todos los presentes sintieron un enorme escalofrió por todo el cuerpo. La cara del senshi solar mostraba un moretón en un ojo, para ser más exactos, en el lugar en donde Neptune había golpeado a Yami hace unos momentos.

Urano ahora comprendía todo, la mancha en el traje de Sun se debía a la herida que ella le había hecho a Yami momentos atrás, –Es por eso que el maldito se regeneraba, era Sun curándose a él mismo-. La sangre estaba justo en el mismo lugar en donde el talismán de Urano había atravesado al ser de oscuridad.

"Lo han descubierto", Sun habló en voz baja para sí mismo.

Antes de que cualquiera pudiera hacer algo, el senshi del Sol detuvo el tiempo en su totalidad, nadie podía percibirlo. Se levantó tranquilo y caminó hasta donde estaba su espada, justo al frente de los pies de Sailor Saturn. Cuando llegó pospuso un poco la acción de tomar su filosa arma. Miró a la chica que había sido su novia, entonces lo decidió, tomó las manos de la senshi de la destrucción y ésta entró a la misma dimensión que el rubio.

"¿Qué quieres Sun?", preguntó molesta Saturn.

"Perdóname Hotaru. Todo fue un plan, jamás quise traicionarlas. Debí contarles todo pero ahora es demasiado tarde y debo arreglar todo esto", el rubio buscaba el perdón de su amor.

"¿De qué hablas?", Saturn no encontraba sentido a las palabras de Sun.

"Mírame Hotaru. Quiero que seas fuerte, necesito que siempre mires hacia enfrente, pero que no olvides lo hermoso que vivimos juntos. Siempre recuerda mi última canción. Necesito que me prometas todo eso", Sun rogaba a Saturn con sus palabras y mirada.

"¿Qué piensas hacer Takashi?", intentaba unir las piezas Sailor Saturn.

"Eso ya no importa. Sólo necesito que me prometas lo que te dije. Por favor Hotaru", volvió a suplicar el rubio.

"Lo prometo Takashi", dijo la senshi de la destrucción con total honestidad.

"Te amo Hotaru", pronunció Sun, mostrando sus sinceros sentimientos. El chico besó a Saturn y acarició su mejilla.

"También te amo Takashi", Saturn correspondió el amor de Sun. Los senshis más jóvenes se abrazaron por un momento. Literalmente el tiempo se había detenido, hasta que el senshi solar consideró que era suficiente y golpeó a Sailor Saturn en el cuello, con la fuerza suficiente para no dañarla y sólo hacer que se desmayara. La transformación de la peli-negra se desvaneció. El rubio la tomó en sus brazos y la recostó en el suelo.

"Ya es hora de terminar con todo esto", Sun se puso de pie con su espada en mano. Camino hasta un lugar considerable para estar lejos de Yami y las Sailors; y regresó el curso del tiempo.

Las guerreras miraron confundidas hacia Sun, no sabían cómo había recuperado de nuevo su espada, después miraron inconsciente a Hotaru.

Ya no había tiempo para las palabras, Sun debía cumplir su misión. Colocó su espada enfrente de él hasta quedar a la altura de su rostro, con la punta hacia arriba. Prosiguió por bajar sus brazos y cambiar la posición de la espada, ahora apuntaba hacia él mismo.

"No reclames más Universo, mi vida a cambio de la vida de Haruka", después de esas palabras Sun empujó la espada hacia su pecho, haciendo que ésta atravesara su corazón. El rubio sonrió débilmente y cayó de rodillas, sus manos aún permanecían en la empuñadura de su espada. Con sus pocas fuerzas restantes logró sacar el puntiagudo objeto de su cuerpo y lo dejó caer a un costado de él.

Nadie confiaba en la realidad, pensaban que era una broma o una pesadilla tal vez.

"Noooo…Takashi", Mars corrió hacia en dónde estaba su hijo y lo tomó en sus brazos. Unos pocos segundos después llegaron Pluto, Urano y Neptune. Las internas y Starlights miraban a lo lejos cuidando de Mamoru y Hotaru.

"Maldito. Todo esto lo montaste para derrotarme", habló Yami volviéndose cenizas y desvaneciéndose.

La oscuridad empezaba a disminuir y se podían ver unos rayos de Sol.

"Mamá…te amo…gracias…por…todo", la transformación de Sun empezaba a desaparecer.

"¡No, hijo, no te vayas!", la senshi del fuego no quería perder a Takashi.

"Haruka…Michiru…Setsuna…lo siento…cuiden de…Hotaru", fueron las palabras finales de Alexander.

El cuerpo del rubio se comenzó a volver pequeñas esferas de luz que subían hacia el cielo. Mars intentaba aferrarse al cuerpo de su hijo. No tardó mucho para que Takashi desapareciera por completo.

El Sol volvió a brillar por completo. Se podía sentir la calidez de sus rayos, indicando que todo había terminado.

Todos estaban en la sala de la mansión de playa. Nadie se atrevía a hablar, simplemente reflexionaban lo ocurrido hace unos momentos.

Rei lloraba desconsoladamente, al igual que Usagi. Setsuna tenía el corazón destrozado, Sun había vuelto a dar su vida por el bien del Universo. Unas cuantas lágrimas resbalaban de los rostros de Ami, Minako, Makoto y Michiru. Hotaru continuaba en un profundo sueño recostada en su cama. Los Three Lights y Mamoru tenían una actitud totalmente seria.

Una gota escapó del ojo izquierdo de Haruka, al recordar al chico sacrificándose por todos. "Lo lograste mocoso, te ganaste el respeto de la humanidad, eres un héroe", susurró la rubia con una pequeña sonrisa por el orgullo que sentía hacia Takashi.

El timbre sonó y eso fue raro para todos, la corredora llegó a la puerta y abrió.

-¿Un mensajero?-, pensó la rubia.

"Traigo un paquete para el señor Tenoh, Haruka", habló el cartero.

Haruka se apresuró a limpiar la lágrima en su rostro y dijo, "Soy yo". Mostró su identificación y se le entregó un sobre. Cuando leyó el remitente se espantó y sintió un escalofrío en la columna.

REMITENTE: TAKASHI, ALEXANDER.

La corredora no dudo en abrir de inmediato el sobre. El contenido en su interior era un disco.

CONTINUARÁ...

Gracias por dedicar tiempo a la lectura de este capítulo.

Saludos para todos :).