N/A Sé que muchas de ustedes se podrán en algún momento identificar con esta Bella por sus inseguridades, seré perfectamente clara con ustedes…. Esta Bella y su odio por sí misma, la escribí porque yo REALMENTE lo he vivido. He luchado contra muchos problemas como los de ella, afortunadamente mi papa no es una basura y mi familia me ama inmensamente, solo no me amaba a mí misma, rezo para que mi doctor se lance en picada a quererme como nuestro sexy Doctorward.


Capítulo 3

BPOV

Me di la vuelta y gemí silenciosamente, demonios mi cabeza duele! pero también estaba confundida, caí sobre el piso, debería de sentir mi trasero frío y mojado; pero no al contrario estoy ¿caliente y cómoda?. Mis ojos revolotearon abiertos y me di cuenta que estaba en una habitación elegantemente decorada y tenía poca luz; me senté pero rápidamente volví a caer sobre las almohadas.

- Tranquila Bella – dijo una calmada voz aterciopelada.

- ¿En dónde estoy? – Volteando hacia la voz, parpadee y el Dr. Cullen estaba ahí, sentado a mi lado luciendo un poco preocupado.

- Estás en mi habitación de invitados, te golpeaste muy fuerte en la plataforma y quedaste inconsciente – Dijo mientras gentilmente colocaba una bolsa de hielo sobre mi frente, sisee de dolor.

- Perdón

- Me tengo que ir – dije luchando por levantarme – Mi papá…..

- Bella estuviste inconsciente por tres horas, tienes un feo chichón en la frente y desafortunadamente tuve que suturar la herida – El hizo un mohín.

- Pero mi papá….. Necesita ayuda, el perdió su pierna y necesita ayuda para moverse – gemí mientras finalmente me sentaba luchando contra las náuseas y el mareo – El probablemente está quejándose pensando que lo abandoné – Salté fuera de la cama y por poco planto la cara en la alfombra.

- ¿Podrías dejar de retorcerte? – Edward rió apretándome contra su pecho – De hecho debí haberte llevado de regreso al hospital, pero estoy seguro de que no querías a la Enfermera Mallory encargándose de ti.

- Preferiría reencontrarme con el piso – gruñí

- Es lo que pensé – Además tienes a un médico certificado en Emergencias cuidando de ti.

- Dr. Cullen …..

- Edward, ¿Sufres pérdida de memoria? - Bromeó

- No, es solo que ….mierda…aprecio tu ayuda….espera ¿Cómo llegue a tu casa? – Pregunté mientras él me guiaba al sofá y sostenía la bolsa de hielo en mi cabeza.

- Fácil, te cargué – Se encogió de hombros.

- ¿A caso eres un maldito superman? –Pregunté enarcando una ceja – No soy una pequeña Minnie.

- Bella, por favor eres perfecta – dijo revisando el chichón de mi cabeza.

- Edward, soy una maldita vaca – Espeté poniéndome de pie otra vez – Al menos eso es lo que dice mi papa y esas perras en el trabajo…. Las lágrimas cayeron por mis mejillas, sólo quería tomar mi abrigo e irme – Aprecio su ayuda Dr. Cullen, Edward….. Pero me tengo que ir.

Suspiró y me miró claramente no muy feliz con mi estallido verbal – No me gusta la idea, alguien tiene que asegurarse de despertarte cada dos horas y ¿piensas que tu papá puede manejar eso?

- No, pondré la alarma de mi celular – Ofrecí.

- No es suficiente Bella – Dijo con severidad – y tú no eres una "maldita vaca" eres perfecta y saludable; ignora a las hermanas zorras y tu papá obviamente es ciego para no ver la hermosa mujer que eres.

Me quedé boquiabierta mirando a este supermodelo que me había llamado hermosa ¿Estaría fumando algo? ¿Habrá tomado alucinógenos?

- No me crees

- No tengo razones para hacerlo – Me alejé de él y vacilé un poco, el gentilmente me tomó de la cintura y me empujó hacia la cama; me senté mirando hacia la alfombra, lágrimas caían por mi cara, odiaba lo que yo era, odiaba a mi familia, a mis compañeros de trabajo excepto Angela, odiaba estar sola pero yo NO quería la lastima de este hombre.

Yo sólo quería a alguien que malditamente me AME!

- Bella normalmente no soy tan insistente pero no irás a casa esta noche, llama a tu papá si es necesario, pero como doctor y amigo te digo que no es seguro, la alarma de celular no te despertará si caes en coma – Dijo mientras se arrodillaba enfrente de mi – ¿por favor? Prometo que seré un completo caballero, sólo te quité el abrigo, zapatos y la tarjeta de identificación, nada del otro mundo.

Reí bajando la mirada para verlo, tenía una sonrisa torcida en su rostro –¿Puedes sonreír y reírte también? Es un milagro y el sonido más bonito que he escuchado en algún tiempo – él dijo quitando el cabello de mi rostro, cuando sentí sus dedos en mi mejilla sentí mi piel ruborizarse – Bien, esta noche tú te quedarás aquí y mañana no irás a trabajar, tienes una contusión cerebral leve; te revisaré mañana después de terminar mi turno y podrás regresar pasado mañana si no tienes náuseas y mareos.

- ¿Haces esto por todas las enfermeras? – Pregunté en un susurro frunciendo ligeramente el ceño.

- No, sólo con las que sé que son especiales – Respondió levantando mi rostro para que lo mirara – Prefiero trabajar cualquier día contigo que con la Enfermera Mallory o la Enfermera Stanley; tu eres compasiva y te preocupas verdaderamente de los pacientes.

- Gracias Dr. Cullen – hice una mueca – Demonios! Lo siento Edward, es solo que suelo referirme a todos los doctores por su apellido, es señal de respeto, con algunos doctores no me llevo bien pero de todos modos lo hago.

- ¿Cómo Crowley? – Preguntó Edward, sus ojos brillaban de ira.

- Sip, a él no le agrado mucho piensa que soy un trasero perezoso – Suspiré – Él básicamente me menosprecia cuando trabajamos juntos, he tratado de probarle que soy una buena enfermera, pero el ve mi cuerpo y piensa que soy floja.

- Hmmm tal vez tenga que hablar con Crowley y todos los demás doctores acerca del apropiado comportamiento profesional hacia las enfermeras – Me dijo – Debes tener hambre, sé que es tarde pero deberías comer algo, te haré un sándwich y te dejaré llamar a tu papá.

- Por favor no hagas un gran problema acerca del Dr. Crowley y los demás, estoy bien – Me encogí de hombros.

- En un momento regreso – me dijo sin hacer caso de lo que dije – Tu teléfono está en la mesita de noche.

Suspiré y asentí, se levantó y salió de la habitación trotando por las escaleras ¿él me subió las escaleras cargándome? Demonios! Digo en serio DEMONIOS! Tomé mi teléfono y me di cuenta de que tenía veinte mensajes nuevos, todos de mi querido padre, escuché el primer mensaje y si ese era mi papá despotricando que yo era un culo de mierda perezoso, quien no se preocupaba por él; que era una imbécil que prefería andar de callejera en lugar de ayudarlo, lloré mientras lo escuchaba gritarme en el teléfono por sus mensajes.

Borré el resto de los mensajes sin querer escucharlos, me armé de valor contra sus palabras mientras marcaba su número, apenas sonó el primer tono y Charlie gritó en el teléfono – Tú perra desagradecida ¿en dónde estás? – Bramó.

- Lindo papá – Espeté – Siempre estás preocupado por tu mierda y nunca te pones a pensar en que posiblemente puedo estar herida.

- Déjame adivinar, tú y tus momentos torpes ¿te rompiste una uña? – Preguntó mordazmente.

- No papá, pero me pasó algo más que romperme una uña; tengo un contusión cerebral y estoy en el hospital – Mentí – Estoy en observación porque perdí la conciencia, si necesitas ayuda habla con Sam Uley quien vive en el piso de abajo.

- ¿Estás siendo observada en el jodido hospital? Dios Isabella eres una maldita estúpida ¿Cuánto tiempo estuviste inconsciente? ¿Un minuto? Para esa mierda y ven a casa ahora mismo – Gruñó.

Edward regresó a la habitación sosteniendo un plato con un sándwich y un vaso con agua, se dio cuenta de mis lágrimas y me pidió que le diera el teléfono – Espera papá – le dije al teléfono – Mi doctor quiere hablar contigo. Miré a Edward – Le dije que estoy hospitalizada y en observación.

Edward asintió y puso el teléfono en su oreja - ¿Sr. Swan? Habla el Dr. Cullen soy el médico que estaba en turno cuando trajeron a su hija inconsciente y sin responder; es política del hospital mantener a un paciente si hay probabilidades de que caiga en coma, tenga sangrado intracraneal o hematoma cerebral, si ella se puede ir pero sería en contra de las advertencias médicas y desde que ella trabaja en este hospital no se le permitirá regresar a trabajar hasta que su médico le dé el alta – dijo Edward pellizcando el puente de su nariz – MIRE! Sr. Swan ella está hospitalizada y no se irá, obviamente usted es tan egoísta como para darse cuenta el peligro que realmente corre su hija; si no se puede hacer cargo de usted mismo le puedo le puedo dar los nombres de algunas enfermeras que están en el programa " cuidado de salud en casa" y los honorarios son cubiertos por Medicaid *, bien llame a mis superiores, buena suerte con eso señor – cerró el teléfono y lo aventó a la cama – Tu papa es un pendejo.

- Lo sé – me quejé.

Edward frunció los labios y puso el sándwich enfrente de mí, también me dio dos Ibuprofeno, empujó el plato hacia mí y lo miré con cautela; tenía hambre pero me daba miedo vomitar encima de su adorable alfombra beige – Sólo come la mitad Bella, yo comeré la otra mitad.

- No quiero vomitar – refunfuñé.

Él tomó la mitad del sándwich lo mordió y lo volvió a poner en el plato, se levantó y regresó del baño con un bote de basura poniéndolo a un lado de la cama – Come.

- Y dices que normalmente no eres insistente – bromeé mientras tomaba el sándwich y lo mordisqueaba.

-¿Qué harás con tu papá?

- No sé – suspiré – Él es horrible conmigo pero necesita mi ayuda.

- ¿Qué le sucedió? – preguntó mientras bebía un poco de agua.

- Mi papá era un policía, hace un año estaba de servicio cuando logró detener una venta de droga, su compañero que era mucho más joven que él fue tras los vendedores y mi papá los siguió, uno de ellos lo vio y le disparó en la pierna rompiendo su tibia; los doctores trataron de salvarla pero después de cirugía tras cirugía le amputaron la pierna derecha desde la rodilla, él nunca se cuidó las heridas y me dejo hacerlo por él, sin embargo se dio cuenta que algo estaba mal, la herida tenía pus y estaba infectada partes del pie estaban gangrenadas, no tuvieron más opción más que removerla. Eso es todo y como dije hace un año que pasó todo y el sigue….

- ¿Él sigue qué?

- Tratándome como su esclava personal – sollocé – Dios! Ni siquiera te conozco y te estoy contando mis más profundos y obscuros secretos.

- ¿Por qué no lo dejas? Obviamente a él no le importa – se encogió de hombros .

- A pesar del hecho de que es un pendejo, sigue siendo mi papá – suspiré frotando mis sienes – Dios mi cabeza duele.

- Es en serio lo de "cuidado de salud en casa" – dijo quitando el plato vacío de la cama – Si él necesita tanta ayuda como dices, Medicaid lo cubrirá o también sus seguro de discapacidad.

- Oh! Él no tiene seguro de discapacidad, se lo revocaron cuando se volvió adicto al Vicodin * va de clínica en clínica gratuita para conseguir más pastillas – espeté – Lo quiero dejar, de verdad que si pero mi sueldo cubre nuestro departamento, la electricidad, el teléfono…..

- Está bien Bella relájate – me calmó empujándome a la cama – Tienes un desagradable chichón y soy un idiota por hacerte hablar sobre esto; mañana te quedarás aquí, mi mamá vendrá a visitarte durante el día, ya le hablé al jefe de enfermeras por ti, si te sientes bien, mañana por la noche te llevaré a casa.

- No tengo nada que usar, mi bata está…. Bueno huele a muerte – dije arrugando la nariz recordando a la Sra. Dutch.

- Tengo unas batas extra de mi antiguo hospital, estás cubierta – dijo mientras sonreía suavemente – Las dejaré en el baño que está saliendo de tu habitación a la izquierda, vendré a revisarte en un par de horas ¿está bien?

- Gracias Edward – contesté.

- Duerme bien Bella – dijo apagando la luz, dejó la puerta abierta y lo vi sonreír a través de la tenue luz del pasillo, mis ojos revolotearon cerrados y el sueño me consumió inmediatamente.

Edward me despertaba cada dos horas, era muy gentil al hacerlo, Charlie me hubiera empujado con su muleta, cada vez que me despertaba me hacía un pequeño examen neurológico y me aseguraba que todo estaría bien. La ultima hora en que me despertó eran las siete de la mañana y él ya estaba vestido para el trabajo – Bella sigue durmiendo – susurró – Mi mamá dijo que estaría aquí alrededor de las nueve para hacer el desayuno para ti y pasar algún rato contigo.

- Me siento extraña quedándome en tu casa sin ti aquí – fruncí el ceño.

- Bella no te preocupes por eso, confío en ti – se rió ligeramente entre dientes – Demonios todavía estoy tratando de averiguar que hay en todos los rincones de este lugar ya que me acabo de mudar el jueves – mis ojos se abrieron más y traté de levantarme de la cama, no debería estar aquí! – Por favor Bella relájate – sus ojos eran amables pero severos, finalmente detuve mi lucha – Bien, dejé un par de batas en el baño, un cepillo de dientes y un par de cosas que tal vez necesites; lo siento pero no puedes lavar tu cabello debido a los puntos de sutura que están cerca de la línea del cabello, al menos no todavía los cubriré cuando regrese del hospital.

- ¿Crees que seré capaz de ir al trabajo mañana? – le pregunté.

- Te lo haré saber cuándo regrese y te haga un examen completo – dijo con una sonrisa torcida – Disfruta tu día libre, ve algo de mala programación en la televisión, considera esto como unas mini vacaciones.

- Está bien – suspiré – Gracias Edward, de verdad haz ido más allá del "llamado del deber".

- Cuando quieras Bella – dijo – Vuelve a dormir y nos vemos en la noche – él gentilmente pasó sus dedos por mi mejilla sonriendo suavemente antes de salir de la habitación. Me senté incapaz de dormir otra vez, caminé hacia el baño y en el mostrador encontré un par de batas color verde, un cepillo de dientes, pasta, desodorante y una pequeña nota.

Querida Bella

Perdón pero solo tengo desodorante "varonil" pero es mejor que nada, si quieres tomar una ducha asegúrate de cubrir bien los puntos, hay un gorro de baño pero otra vez sólo hay gel de baño con olor "varonil" (soy un hombre recientemente divorciado…. Es todo lo que tengo, mi ex se quedó con toda esa mierda Frou-Fou para chicas). Como sea, aquí está mi número de celular, ya lo programé en tu teléfono mientras dormías ( ¿sabías que tu celular es de la era prehistórica? Me tomó años encontrar como hacerlo!) Pero en caso de que no lo haya hecho correctamente aquí está: 206-555-1979

Prescripción para Isabella:

DESCANSA! Duerme! Disfruta tu día libre! Toma todos tus medicamentos.

Nos vemos en la noche Bella

Tuyo

Edward

Me reí de su nota pero fruncí el ceño por su comentario sobre mi teléfono, si , mi celular era viejo pero no podía permitirme comprar uno nuevo; tenía que pagar las deudas de mi viejo Padre, sus cuentas médicas nos estaban matando, sigo pagando la cirugía de su amputación y ya pasó un año, Medicaid ayuda pero….

Mi vida es jodidamente patética.

Me quité la bata sucia de ayer y enrollé mi largo cabello café dentro de la gorra de baño, prendí la regadera e hice pis mientras se calentaba el agua, sin embargo me pregunté si era como en la regadera del departamento, que le tomaba veinte minutos pasar el agua caliente. Una vez que terminé de hacer pis, metí la mano a la regadera y comprobé que ya estaba caliente, entré y lavé mi cuerpo; evité mirar mis feos rollos mientras tallaba mi piel, el agua se sentía maravillosa, masajeaba los nudos que venía cargando en mis hombros y espalda, si pudiera me llevaría esta maldita regadera conmigo, la amo.

Después que terminé de gastar el agua de Edward salí de la regadera, arrugué la nariz ante la perspectiva de ponerme ropa interior sucia, así que decidí prescindir de ella hasta que encontré un paquete debajo de las batas, lo tomé y era un paque de calzoncillos de hombre con un post-it – Están limpios! Lo juro! Completamente nuevos! Nunca han sido abiertos! Mi ex los compró y yo odio los calzoncillos! ;-) – E.

Estaba agradecida pero tenía miedo de que no me quedaran, Edward obviamente era musculoso si pudo cargar mi culo gordo por las escaleras , pero sus caderas eran tan pequeñas, eran calzoncillos Calvin Klein de hombre talla grande, con un pesado suspiro abrí el paquete y saqué un par de ropa interior color negro, la puse encima de mi cadera, me quedarían un poco apretados pero eso funcionaba para mí, las subí por mis piernas y me di cuenta que parecía una salchicha mal amarrada, sin embargo eran cómodos y lo más importante estaban limpios.

Terminé de vestirme y caminé hacia la habitación de invitados, encontré mi bolso a un lado del sofá, metí mi ropa sucia en él y busqué mi diario, me di cuenta que lo había dejado en casa porque se me hacía tarde. Mierda! Me pregunto si Edward se molestaría si tomo algunas hojas de papel; necesito escribir acerca delo que pasó ayer, la Sra. Dutch, mi caída y mi papá, oh y no puedo olvidar acerca de Edward.

Vagué por la casa hasta que encontré una oficina, las paredes estaban pintadas de un color crema, los muebles eran una combinación de madera negra y alpaca, en el escritorio había un block de notas y un portaminas; los tomé y regresé a la habitación, hice la cama y decidí escribir acurrucada en el sofá.

Diciembre 21 2012

Sé que no estoy escribiendo en mi diario usual, pero tengo que sacar todas estas ideas, procesarlas mientras están frescas. Primero ayer tuve una desagradable caída obteniendo un adorable chichón en la frente y algunos puntos a lo largo de la línea del cabello, también perdí la conciencia y el nuevo médico adjunto me llevó CARGANDO, ni siquiera era mi casa, era la de él, ahora estaba sentada en la habitación de invitados en la casa del Dr. Cullen escribiendo este diario. Pero regresando a lo de antes.

Ayer fue un día horrible, bueno no completamente, hice un amigo; desafortunadamente perdí un paciente, era una vieja mujer que nunca se casó y estaba batallando contra una infección respiratoria, estaba tan sola nadie estuvo ahí con ella, logré contactar a su sobrina en Milwakee y dijo que trataría de llegar a Chicago pero no logró llegar antes de su muerte. Demonios! Alguien tiene que decirle! Y esa persona debí haber sido yo, pero bueno…. Lo que está hecho, hecho está, pero todavía me siento muy mal.

Sin embargo vi mucho de mí en la Sra. Dutch, ella estaba tan sol, nunca encontró a su "príncipe encantador" como ella había dicho, la luz en sus ojos era tenue cuando hablé con ella y estaba "lista para encontrarse con su familia" ella sabía que iba a morir, sabía que su vida había terminado y que moriría sola. ¿Quieres saber qué es lo que yo hacía mientras ella entraba en paro? Estaba siendo "reprendida" y fastidiada por Lauren Mallory acerca de nuestro nuevo médico adjunto, estaba siendo empujada mientras reclamaba que era de ella y que él nunca me querría.

Es probablemente cierto ¿Por qué él lo haría? Es un jodido DIOS! Y es muy amable, ¿Por qué no es un jodido idiota como Newton o Crowley? Se me haría más fácil trabajar con el…. Podría solamente ignorarlo, como a los otros dos.

Después de la muerte de mi paciente me di cuenta que ese futuro era el mío, yo moriría sola, realmente nadie se preocupa por mí, mi propio padre me atacó porque no llegué a casa la noche pasada a pesar del hecho de que estaba "en el hospital detenida e observación" ok en la habitación de invitados del Dr. Cullen, pero de todas formas….

Y luego está el Dr. Cullen…. Déjame hablar acerca de él, como dije es nuestro nuevo médico adjunto, es hermoso, inteligente, compasivo, gracioso, y amable. Hay algo más acerca de él pero no puedo hablar tanto de eso, cuando estoy cerca de él me siento en calma, segura y protegida, no lo sé, y ni que decir cuando nos tocamos, el día que nos presentamos tomé su mano y algo viajo por mi brazo llenando mi corazón con ALGO pero no estoy segura de que es, sé que no me debo sentir atraída por él, sin embargo es un buen hombre y lo considero mi amigo, pero sé que es muy bueno para ser cierto, lo mantendré a mi lado, seré su amiga pero no puedo permitirme abrirle el corazón para después salir quemada.

¿Recuerdas que pasó la última vez? Perdiste la virginidad con un pendejo, te pisoteó, nunca regresó y corrió a los brazos de una supermodelo.

Odio mi vida, odio en lo que se ha convertido, necesito hacer algo con ella pero no sé cómo! Necesito alejarme de mi papá, pero odio que me ponga en una posición en donde él es la víctima, me siento atrapada.

Arranqué las piezas de papel que usé y las apreté contra mi pecho, lagrimas cayendo de mis mejillas, limpié mi cara y fui a poner el block y el lápiz en el escritorio, mientras iba caminando de regreso a la habitación escuché que la puerta de entrada se abría, me ruborice y decidí bajar las escaleras para ver si era la mamá de Edward, cuando llegué a la planta baja vi a una mujer parada en el vestíbulo quitándose el abrigo; su cabello era del mismo color que el de Edward, ella estaba usando pantalones de vestir color gris y un suéter morado, uno de los dedos de la mano izquierda brilló con sus anillos de compromiso y de boda - ¿Hola? – Ella volteó dándome una mirada cálida – Hola cariño ¿tú eres Bella? – Asentí – Gusto en conocerla – susurré ofreciéndole mi mano, ella dio un paso hacia adelante y tomó mi mano entre la suya oprimiéndola cálidamente.

- Soy Esme Cullen – se presentó – Bien, Edward me dijo que anoche sólo comiste la mitad de un sándwich, debes tener hambre – dijo Esme con una sonrisa torcida como la de Edward.

- Sólo un poco, mi estómago todavía esta revuelto por esto – dije señalando mi gran chichón.

- Oh querida! – Dijo mientras tocaba mi frente gentilmente – ¿Obtuviste esto por tu caída? Eso es terrible, pobre niña!

- Estoy bien Sra. Cullen – dije sonrojándome en un profundo color rojo.

- Nada de Sra. Cullen eso es basura, la Sra. Cullen es mi vieja suegra, así que llámame Esme – dijo mientras me arrastraba a la cocina – ¿Qué te gustaría para el desayuno?

- No mucho, no me quiero enfermar – dije en voz baja.

- ¿Qué tal tostadas y huevo revuelto? – Sugirió – Lo mantendré ligero.

- Eso suena bien- sonreí, Esme volteó y se puso a trabajar en el desayuno – ¿Así que trabajas con mi hijo mayor?

- Ummm si – respondí – Soy enfermera en el County he estado ahí desde que me gradué.

- ¿A qué universidad fuiste Bella? – me preguntó.

- Tomé los cursos previos en un colegio comunitario pero obtuve mi título de enfermera en la Universidad de Illinois de Chicago; trabajaba tiempo completo mientras tomaba clases así pude permitirme el lujo de obtener mi título.

- Eso debió haber sido difícil – Esme frunció el ceño – ¿Cómo tenías la suficiente energía para trabajar tiempo completo y terminar la universidad?

- Con mucho café – me reí – ¿Qué acerca de ti? ¿A qué te dedicas Esme?

- Soy diseñadora de interiores – respondió dándome una taza de café – Tengo un título en historia del arte y una maestría en Arquitectura, abrí mi propia firma y lo demás es historia.

- ¿Sigues trabajando en eso?

- Lo hago, sin embargo solo trabajo con clientes VIP y mi personal maneja el resto de los contratos – ella respondió; terminó de cocinar el desayuno y me puso un plato enfrente, sentándose a un lado de mi con su propio plato.

- Espero no interferir en tu trabajo Esme – dije mientras comía mis huevos.

- No, esta semana es vacacional para mi personal, Navidad está muy cerca; nadie quiere renovar su casa unos días antes de las fiestas – se rió entre dientes – ¿Qué harás para navidad?

- Trabajar – suspiré – En realidad no tengo mucha familia y prefiero dejar a las personas pasar tiempo con sus seres queridos, además necesito el dinero, estoy algo apretada con el dinero, tengo que pagar unas cuentas médicas que mi padre ha acumulado en los últimos dos años.

- ¿Su seguro no lo cubre?

- Él no tiene seguro, abuso de la cláusula de discapacidad ya que se convirtió en adicto al Vicodin, su cobertura fue cancelada – dije con amargura en la voz – Lo podría dar de alta con mi seguro, pero sería un gran problema con el hospital, probablemente debido a su adicción le negarían la cobertura ya que yo trabajo ahí.

- ¿Qué pasó?

Le di la historia abreviada de lo que le pasó a mi Padre y ella estaba en shock lo sintió por él, pero lo más importante es que a mí no me juzgó y era simpática conmigo. Esme insistió diciendo que yo era buena hija a pesar de la forma tan mala en que mi Padre me trataba, le comenté que estaba pensando en no regresar a casa esta noche por la manera en la que me trató por teléfono.

Terminamos nuestro desayuno y Esme insistió en que me sentara en el sofá a ver algo de televisión y posiblemente tomar una siesta, fruncí el ceño pero ella jaló hacia el sofá tendiendo una manta encima de mí acariciándome la mejilla con cariño; me acurruqué en el sofá y pronto mis parpados se cerraron a pesar de hacer mi mejor esfuerzo de mantenerme despierta, mi cerebro me decía lo contrario y caí en un sueño profundo sin sueños.

Xx APFL xX

- Gracias por hacerle compañía mamá – escuché.

- Ella es una hermosa mujer Edward, sin embargo está muy triste – respondió Esme – Sus ojos no tienen brillo y su Padre él es un pedazo de nada.

- Hablé con él por teléfono, trató de convencerme para permitir que saliera del "hospital" – suspiró – Parece muy dañado y desagradecido por lo que ella está haciendo por él, revisaré su condición cuando la vaya a dejar.

Sus voces se hicieron más bajas, e incluso sonaba como si estuvieran susurrando, odié que lo estuvieran haciendo acerca de mí, no lo valgo… - También te quiero Edward nos vemos la noche de Navidad – susurró Esme.

- Adiós Madre – dijo Edward – Me aseguraré de decirle a Bella que dijiste adiós.

- Buen chico – se rió, la puerta se abrió y cerró.

Edward caminó hacia el sofá y se arrodilló en el piso frente a mí, sonrió cuando vio que estaba despierta – ¿Cómo te sientes?

- Bien, umm cansada a pesar del hecho de que he dormido casi todo el día – dije mientras me sentaba.

-Golpeaste tu cerebro, vas a estar cansada por algunos días – me dijo – ¿Te puedo examinar?

Asentí y rápidamente comenzó a trabajar, haciendo un examen básico neurológico; sin embargo su única preocupación fue cuando me tropecé haciendo equilibrio en un pie, le dije que de todas formas sin el movimiento en mi cerebro , lucho por caminar en una superficie plana y recta, normalmente soy torpe.

- Está bien, puedes ir a trabajar mañana, pero si te mareas o tienes nauseas tendrás que descansar – dijo Edward severamente.

- ¿Estarás ahí mañana? – pregunté golpeándome internamente por preguntar eso ¿Por qué te importa?

- Desafortunadamente no, tengo una cita para obtener nuevos lentes de contacto, estos no me sirven mucho desde que son de tres recetas anteriores – se rió entre dientes moviendo sus lentes – He tenido el peor dolor de cabeza porque mis ojos se esfuerzan mucho.

- Oh está bien – dije sonriendo –Espero que te vaya bien en tu cita con el oculista.

- Gracias Bella – respondió – Déjame hacer algo para la cena y después te llevaré a tu departamento ¿está bien?

- No tienes que cocinar para mi Edward, puedo comer algo en casa.

- Bella ¿Cuándo fue la última vez que alguien cuidó de ti? – preguntó frunciendo el ceño.

- No lo recuerdo – sollocé – probablemente mi mamá ¿hace diecisiete años? Antes de tu ayuda la noche pasada.

- Bueno déjame cuidar de ti esta noche, es lo que quiero – dijo, sonreí suavemente y asentí varias veces, su sonrisa de respuesta era radiante, se paró y se fue a preparar nuestra cena, le dije que iría a refrescarme, lavar mis dientes y dejar preparadas mis cosas para irme, bajé todo y lo dejé en la entrada, la cena fue tranquila, con pollo asado, arroz y ensalada; Edward era sorprendentemente un excelente cocinero, la comida era mejor que algo que yo haya cocinado, y ni que hablar de su cocina era un sueño, nada que ver con lo que yo tenía en mi departamento. Una vez que Edward y yo terminamos de lavar los platos, suspiró y dijo – Creo que ya tienes que irte a casa.

- Tengo miedo – susurré esperando que no me pudiera escuchar.

- ¿Por qué tienes miedo? ¿Tu papa te lastimará? Si ese es el caso te quedas aquí – dijo con furia en la mirada.

- No, no le tengo miedo a él, no me lastimaría, al menos creo que no lo haría – me apuré a decir – Tengo miedo de su ira, probablemente voy a escuchar toda su mierda de insultos que tiene para mí , quejándose de que lo abandoné – Edward entrecerró los ojos y gruñó – Y más o menos lo hice.

- Tu no lo abandonaste, Bella te lastimaste si no se puede dar cuenta de eso entonces el obviamente es un estúpido – espetó, se quitó los lentes y se pellizco el puente de la nariz – Lo siento Bella sé que es tu Papá pero realmente él no me importa mucho.

- Bienvenido al club – bromeé tratando de aligerar el ambiente, Edward resopló y fue a tomar su abrigo, trajo el mío y me ayudó a ponérmelo.

- Bella promete que si tu padre se vuelve demasiado para ti ¿tú te iras? – preguntó tomando mi cara en sus manos, estaba sorprendida por sus acciones, sus manos estaban en mi cara! No se alejaba de mí y creo se veía que de verdad ¿le importaba?, ya no estoy muy segura de saberlo, asentí y traté de sonreír, después envolvió sus brazos alrededor de mí, sosteniéndome contra su pecho, demonios huele bien, su agarre era fuerte y protector, su mejilla descansaba en mi cabeza.

- Ok Bella vamos a llevarte a casa – me apretó fuertemente antes de dejarme ir, puso mi bolso sobre su hombro y me ofreció su brazo, juntos caminamos hacia la cochera y ahí estacionado había un elegante Volvo color plata; abrió la puerta para mí y subí al asiento del copiloto, cerró la puerta y subió en su lado al volante, arrancó y le di las instrucciones para llegar a mi edificio.

Mientras nos alejábamos de su casa la calidad de las viviendas iba bajando hasta que llegamos a mi vecindario, no era muy seguro pero era lo único que podía pagar, si sólo estuviera yo podría permitirme pagar un lindo loft en un mejor vecindario cerca del hospital, pero necesitaba cuidar a Charlie.

¿No?

- Ese es el mío – dije mientras señalaba el sucio edificio de apartamentos, estaba tan avergonzada de mi casa; era un basurero comparado con la casa de Edward, diablos nuestro departamento podría caber en sólo su cocina. Estacionó el auto y me ayudó a salir de él, tomé mis llaves y abrí la puerta del edificio; el olor rancio a curry, cigarro y arena para gatos asaltó nuestras narices, cerré los ojos tratando de retener las lágrimas que amenazaban por salir, me di la vuelta y caminé por las escaleras hasta nuestro departamento en el primer piso y abrí la puerta.

Mantuve la puerta abierta para Edward y puedo decir que estaba sorprendido por ver en dónde yo vivía, el sonido de Fox Sports llenaba el pequeño departamento y Charlie estaba sentado en su sofá reclinable, mirándome como si fuera la escoria de la tierra, tal vez lo era ¿quién demonios lo sabía?

- ¿Es este tu amante rico Isabella? – se burló.

- Papá! – grité.

- ¿Qué? Él te trajo a casa y probablemente espera que abras las piernas para el – Charlie rió con maldad.

Edward gruñó y se puso detrás de el – Sr. Swan no puedo creer que diga eso acerca de su propia hija – susurró con un tono de voz amenazador.

- Ella está muy gorda para ti ¿eh? ¿No te gusta ver los rollos de grasa rebotar? – Charlie rió como loco – Eres una jodida inútil Isabella, no vales nada!

Edward tomó mi mano y me llevó a la cocina que estaba un poco aislada - ¿Así es como te trata? ¿Todo el tiempo?

- Tal vez será peor cuando tú te vayas – murmuré mirando hacia un lazo de navidad.

- No dejare que te quedes aquí, es abuso emocional Bella, no mereces esto - levantando mi mentón, obligándome a mirarlo.

- Edward no me puedo quedar contigo, no….no es correcto – dije mientras lagrimas resbalaban por mis mejillas Estaré bien, lo prometo –me alejé de él y fui a poner mi bolso en mi habitación, Edward me pisaba los talones, aparentemente mi padre impartió su furia en mi habitación; mi ropa de cama estaba desgarrada y hecha tiras y mi colchón estaba volteado contra la pared, esto tenía que haber sido una de sus rabietas.

- Bella esto no está bien – dijo bruscamente – El necesita ayuda, control de ira o algo!

- No lo puedo dejar, no ahora; sin embargo he llegado hasta aquí con toda su mierda – suspiré – después del primero de Enero me mudaré, sólo quedan dos semanas, necesito encontrar un lugar pero no tengo mucho dinero, tendré que trabajar turnos dobles…. Hablaré con Sam para que me saque de la hipoteca y mi papá pueda conservar este lugar, pero no estoy muy segura de que él pueda pagar todo, el obtiene algo de dinero de su "fondo de retiro" desde que fue herido en servicio, pero no es suficiente para permitirse pagar esto.

- No quiero sonar como un idiota pero el tren de tu vida se está yendo; no necesitas mantener a ese pendejo, déjalo estrellarse y arder, tú mereces algo mejor que esto.

- ¿Lo merezco? He escuchado sus palabras hirientes toda mi vida, tal vez esto es para lo que estoy destinada – gruñí – Tengo treinta años y esto es mi vida!

- No lo eres Bella – Edward susurró mirándome a los ojos – Tú mereces el mundo, mereces ser amada y cuidada.

- He puesto todas mis esperanzas en encontrar eso – espeté con amargura – Mira, aprecio toda tu ayuda en los días pasados, pero necesito arreglar esto e irme a dormir, tengo que estar en el hospital a las siete – me di la vuelta y comencé a limpiar mi habitación, tratando de salvar mi ropa de cama y mi habitación. Edward obviamente no estaba feliz con mi despedida, mientras el suspiraba airadamente yo estaba peleando con mi cama tratando de acomodar la base con el colchón, me ayudó a moverlo y me senté en el colchón, sus ojos verdes estaban clavados en los míos y se veía tan triste.

- Bella, tú eres una mujer maravillosa, tengo suerte de que seas mi amiga – murmuró – Estaré aquí para ti cada vez que quieras hablar, por favor usa mi número de teléfono – asentí, Edward me tomó entre sus brazos otra vez y me abrazó con fuerza – No te veré mañana pero estaré trabajando los próximos tres días, y creo me prometiste que irías a cenar conmigo en Navidad.

Esperaba que lo hubiera olvidado – Está bien – le dije – Gracias otra vez Edward.

- Cuando quieras Bella – dijo mientras se alejaba y besaba mi mejilla - ¿Quieres que le ponga una pastilla para dormir en su cerveza antes de que me vaya?

- No, pero gracias por la oferta – me reí, otra vez él tomó mi mejilla deslizando sus dedos por mi piel, mi corazón revoloteaba en mi pecho y no podía entender porque lo hacía. Edward se fue y regresé a mi habitación cerrando mi puerta con llave para mantener a Carlie lejos de mí, desafortunadamente gracias a la cantidad de tiempo que dormí durante el día me costó mucho conciliar el sueño, también porque mis sabanas estaban en el suelo pisoteadas y sucias, no es como si pudiera ir a la lavandería a la media noche, así que sólo me senté en el piso y leí mi libro por casi toda la noche.

Alrededor de las cinco de la mañana asomé la cabeza por la puerta de mi habitación y vi que la puerta de mi papá estaba cerrada así que corretee hacia el baño y me metí en la ducha, lavé mi cabello cuidadosamente, consciente de los puntos que me había puedo Edward, salí y comencé a arreglarme, me puse un ligero maquillaje para tapar un poco el moretón que estaba en mi frente y cubrir las ojeras. Me puse mi bata navideña, tratando de dar a los pacientes algo que los anime a pesar de estar en el hospital con la Navidad tan cerca.

Desde que estaba nevando tenía problemas resbalándome y me aseguré de que tenía mis botas de montaña para el viaje al hospital. Caminé dentro del área de Emergencias justo a tiempo para mi turno, chequé mi entrada en el reloj y caminé hacia el vestidor para dejar mi abrigo, el bolso y cambiar mis zapatos; puse las botas en el locker y me puse mis crocs, tomé mi estetoscopio, muchos lapiceros y mi tarjeta de identificación poniendo el clip en la parte superior de mi bata, me dirigí al escritorio circular dónde Angela esta parada con una mirada brillante y un poco sonrojada – Buenos días Ang – le dije.

- Hola Bella – dijo ella con una sonrisa genuina – Te extrañamos ayer ¿Cómo está tu cabeza?

Quité el parche para enseñarle el chichón, hizo una mueca y se disculpó – Solo tuve un momento torpe, me presenté personalmente con el piso de la plataforma.

- ¿Es cierto que el Dr. Cullen te ayudó?

- Sip me llevó a su casa y me puso los puntos, él es realmente agradable Ang – me ruboricé – muy agradable.

- No creo que sólo sea muy agradable – resopló – ¿Crees que tenga otras intenciones?

- No sé – me encogí de hombros – ¿Quién está con nosotros hoy?

- Las hermanas zorras – ella gruñó – Oh y Ben Cheney.

- Tu enamorado – solté una risita.

- Cállate Swan! – siseó lanzándome un lapicero.

- Ang ¿sabes si hay algún departamento disponible en tu edificio? – pregunté casualmente.

- ¿Por qué? ¿Estás buscando para mudarte?

-Sí, tengo que alejarme de mi papá – dije dándole una mirada triste – Él me trató horrible anoche y el día que me caí también, la pase en…. Bueno, no estuve en casa y mi papa tuvo su ataque de turno.

- ¿En dónde estuviste? – preguntó Angela, sus ojos brillaban con maldad.

- No en casa, por favor no presiones Ang – suspiré – no me siento cómoda hablando de eso, sip larga historia; quiero mi propio lugar y esperaba encontrar algo antes del primero de Enero, yo preferiría ir a un lugar de confianza.

- Bueno, sé que tal vez quieras un lugar para ti sola, pero mi compañera de piso se va a casar y se va a mudar con su prometido, tendré una habitación disponible por si te interesa.

- ¿Cuánto por mes?

- $500 al mes, más la mitad de la luz y el cable – contestó.

- ¿Cuándo se mudará?

- Coincide con tu línea de tiempo – sonrió – Se mudará entre Navidad y Año nuevo, será divertido Bells.

- ¿Puedo pensarlo? Suena genial! Pero no quiero tomar una decisión apresurada ¿está bien?

- Funciona para mí, sólo déjame saber cuándo hayas tomado tu decisión; sin embargo si aún no me respondes en Año nuevo iré a publicarlo en la sala de espera – dijo Angela, asentí y tomé la carpeta, ella soltó un chillido y me abrazó antes de dirigirse a revisar a sus pacientes del día.

La mañana pasó lenta mientras la sala de Emergencias estaba prácticamente vacía, Dr. Sánchez, Dr. Crowley y Dr. Denali eran los médicos de guardia en este turno, los residentes corrían alrededor con nosotras las enfermeras y bueno era toda una aventura ya que los residentes eran más lentos que una caja de piedras.

Alrededor del medio día estaba sentada en el escritorio circular revisando unos estudios de laboratorio cuando alcancé a escuchar a las hermanas zorras hablando – ¿Puedes creerlo? Swan prácticamente se le aventó al Dr. Cullen que zorra! – siseó Lauren.

- Él nunca iría tras un culo gordo como ella – Jessica contestó – Él necesita una mujer de verdad….Yo!

- Cállate perra! Él es mío – dijo Lauren

- ¡qué tal si las dos vamos por él? ¿Tal vez le gustaría estar en un trio? – Ronroneó Jessica – Me pregunto ¿Qué tan grande será?

- Probablemente masivo, Dios y sus manos! Son tan sexys!

- Apuesto que puede hacer que una mujer se venga sólo con sus largo dedos – dijo Jessica apunto del desmayo – En este momento estoy tan mojada con sólo imaginarlo!

- Hey Swan – Lauren se mofó cuando me vio – es muy amable de tu parte presentarte a trabajar hoy ¿tomando un día de vacaciones?

- No, estaba lastimada tuve un contusión cerebral – dije garabateando algunas notas en la carpeta de mi paciente.

- ¿Quizás deberías ir al doctor? Alguno de esos doctores que hacen el bypass gástrico*, estaría bien para tu gran culo grasoso – dijo Jessica en tono de burla.

- Enfermera Mallory, enfermera Stanley ¿son conscientes de la nota que recibieron es su buzón, no? – dijo la voz con acento del Dr. Eleazar Sánchez el jefe de Emergencias.

- ¿Qué nota Dr. Sánchez? – preguntó Lauren inocentemente.

- El Dr. Cullen puso un memorándum en el buzón de cada uno de nosotros acerca del apropiado y profesional comportamiento para con todo el personal – dijo él con advertencia – La forma en la que le están hablando a la enfermera Swan va en contra de las nuevas normas.

- Sólo estábamos bromeando ¿verdad Bella? – preguntó Jessica poniendo su brazo alrededor de mis hombros, me quité de encima su brazo y la fulminé con la mirada.

- Aparentemente la enfermera Swan no piensa lo mismo – dijo el Dr. Sánchez con advertencia en su voz – Si las escucho abusando a otro miembro del personal recibirán una reprimenda junto con una nota administrativa en su archivo según la nueva política.

- Lo siento Dr. Sánchez pero ¿No es usted el jefe de emergencias? Usted podría modificar la política – preguntó Lauren en tono seductor.

- Soy el jefe de Emergencias pero el Dr. Cullen es el socio a cargo de esta área, su palabra tiene tanto peso como la mía y esta nueva política es necesaria basada en el comportamiento que he visto, enfermera Swan ¿este comportamiento es parte del curso? ¿ La han tratado así anteriormente?

- Si Dr. Sánchez – contesté – Antes, he sido fastidiada por mi peso y mi habilidad como enfermera por ellas dos.

- ¿Cuándo?

- En el primer día del Dr. Cullen – le contesté, Edward tenía razón, yo merezco respeto – Él las escuchó llamarme Belly – Balleni.

- Así te dicen todos Bella – Lauren rió con nerviosismo.

- Enfermera Mallory, vaya por favor a mi oficina – gruñó el Dr. Sánchez – Enfermera Stanley, ya lidiaré con usted más tarde, enfermera Swan podría usted proporcionarme un documento que relate este hostigamiento y algún testigo que haya estado ahí cuando esto sucedió, lo necesito en mi escritorio antes de que usted se vaya hoy; y de verdad lo lamento por el comportamiento de ellas dos.

- Gracias Dr. Sánchez – le dije mientras abría un nuevo documento en la computadora, el Dr. Sánchez se fue y Jessica me miró – ¿Si?

- ¿Te acostaste con Cullen? ¿ Eres la razón de esta nueva política de comportamiento? Dios no vales nada Swan, el Dr. Sánchez nunca te creerá, no después de las mentiras que Lauren y yo soltaremos sobre ti y el ]Dr. Cullen te verá como la débil y despreciable gorda de mierda que en verdad eres – dijo Jessica con amenaza en su voz.

- ¿En verdad la acabas de amenazar? – preguntó Angela acercándose a nosotras.

- Nop – contestó Jessica dulcemente, ella me sonrió pero sus ojos llameaban de coraje, se inclinó hacia adelante y seseó en mi oído – Vas a caer Swan, recuerda mis palabras; Esto. No. Ha. Terminado.

- No, sólo empieza – sonreí, no las dejaré que me pisoteen, me convertiré en una mejor persona, seguiré con mi vida y seré feliz, es hora de tomar al toro por los cuernos; Jessica se fue pisoteando llevándose su carpeta, voltee hacia Angela y sonreí – Me mudo contigo!

Ella dio un chillido y me abrazó muy fuerte, mientras nos abrazábamos yo había tomado la decisión de que este año que viene será MI año, una nueva Bella Swan. El primer paso será salirme del departamento de mi Padre y mudarme con mi nueva compañera de piso, pero un pregunta permanecía en el aire ¿Cuál será el próximo paso?


* Medicaid / es un programa de seguros de salud del Gobierno de Estados Unidos para la gente necesitada. Presidente de los Estados Unidos Lyndon B. Johnson estableció Medicaid, una parte del Social Security Act.

* Vicodin / es la marca comercial acuñada por laboratorios Abbott (en los Estados Unidos), para la asociación de los fármacos analgésicos hidrocodona (derivado analgésico opiáceo), yacetaminofeno, usado frecuentemente como analgésico, y antiinflamatorio, dado que controla el dolor moderado a severo.

* Bypass Gástrico / El procedimiento consiste en disminuir y restringir la absorción de los alimentos creando un reservorio pequeño a expensas de la curvatura menor del estómago separado del resto del estómago para evitar un efecto fístula más una desviación al intestino delgado en Y de Roux, consiguiendo de esta manera una saciedad precoz por el componente restrictivo más una mala absorción que añade eficacia a la técnica.

N/T: Que tal? Pff cuando leí este cap. Quise azotar a Charlie contra la pared y me enamoré más de Edward es tan Edward hahaha, ahora veremos a una Bells más decidida! Esperemos que se mantenga así….. Una disculpa enooorme por no haber publicado el lunes! :/ Pero no me dio tiempo! Gracias a las chicas que han dejado review! Y a las lectoras silenciosas también! Porfa dejen reviews el cap. Pasado solo tuvo dos! y eso me pone triste :( así que no sean malas y dejen aunque sea un hola! Jeje, con respecto a la nota de la autora, creo que yo en algún tiempo también me sentí que no me amaba a mí misma pero con la ayuda de mi familia Salí adelante así que ya saben en esta vida todo se puede! El viernes espero tenerles una sorpresita!

Besos!

Maff :)